miércoles, 15 de enero de 2014

Pequeñas Semillitas 2248

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2248 ~ Miércoles 15 de Enero de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
No podemos tratar de convertir las almas sólo con nuestro propio esfuerzo, inteligencia e industria, porque la conversión es un don que Dios da al alma, y es necesario que se lo pidamos al Señor a través de la oración.
Por eso la primera y principal forma de apostolado debe ser la oración. Ningún apóstol, si quiere llevar mucho fruto, debe descuidar la oración. Incluso debe llenar con ella todo su día, dándole a la oración el primer lugar. Porque las almas se salvan con la oración y el sacrificio, y luego también con la predicación. Pero a través de la oración preparamos el terreno de las almas, para que éstas estén dispuestas a la siembra apostólica.
Santa Teresita fue declarada por la Iglesia “Patrona de las Misiones”, siendo que esta Santa jamás salió del Carmelo en que vivía su vida de clausura. ¿Qué quiere decirnos la Iglesia con ello? Que para ser misionero y apóstol, no es necesario ir a predicar a regiones alejadas, sino que lo principal es la oración, que debe ser el motor del apostolado, el alma de todo apostolado.
Hoy muchos confían sólo en la acción, y dejan de lado la contemplación y la oración. Y no es extraño que lleven tan poco fruto, puesto que sin oración no se consigue nada, y con la oración se obtiene todo. www.apostoladocatolico.com.ar

¡Buenos días!

La gallina y los huevos de oro

La ilusión de hacernos ricos por un golpe de fortuna, la tenemos todos alguna vez. Pero esta ambición desmedida es engañosa. Nos saca de la realidad, al olvidar el valor del trabajo y de la paciencia, mientras nos enreda en imágenes fantasiosas generadas por la codicia.  Esopo, fabulista  griego (s. VII a. Cr.), lo ilustra muy bien con esta narración.

Un granjero y su esposa tenían una gallina que ponía un huevo de oro cada día. Pensaron que la gallina debía tener un gran lingote de oro en su interior, y para tratar de conseguirlo de una sola vez, la mataron. Sin embargo, para desdicha suya, encontraron que la gallina no se diferenciaba en nada de las otras gallinas. El par de ingenuos, esperando llegar a ser ricos de una sola vez, se privaron  en adelante del buen ingreso que tenían asegurado día tras día.

El trabajo honrado y responsable nos libera del aburrimiento, de entregarnos a los vicios, y nos proporciona los recursos para remediar nuestras necesidades fundamentales. Es una bendición de Dios. Trabaja con gusto y acabarás sintiendo gusto por el trabajo. “El que no quiera trabajar, que no coma”, escribió san Pablo a los de Tesalónica. Que tengas un día de acción.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús, saliendo de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles.
Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan». Él les dice: «Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido». Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.  (Mc 1,29-39)

Comentario
Hoy vemos claramente cómo Jesús dividía la jornada. Por un lado, se dedicaba a la oración, y, por otro, a su misión de predicar con palabras y con obras. Contemplación y acción. Oración y trabajo. Estar con Dios y estar con los hombres.
En efecto, vemos a Jesús entregado en cuerpo y alma a su tarea de Mesías y Salvador: cura a los enfermos, como a la suegra de san Pedro y muchos otros, consuela a los tristes, expulsa demonios, predica. Todos le llevan sus enfermos y endemoniados. Todos quieren escucharlo: «Todos te buscan» (Mc 1,37), le dicen los discípulos. Seguro que debía tener una actividad frecuentemente muy agotadora, que casi no le dejaba ni respirar.
Pero Jesús se procuraba también tiempo de soledad para dedicarse a la oración: «De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración» (Mc 1,35). En otros lugares de los Evangelios vemos a Jesús dedicado a la oración en otras horas e, incluso, muy entrada la noche. Sabía distribuirse el tiempo sabiamente, a fin de que su jornada tuviera un equilibrio razonable de trabajo y oración.
Nosotros decimos frecuentemente: —¡No tengo tiempo! Estamos ocupados con el trabajo del hogar, con el trabajo profesional, y con las innumerables tareas que llenan nuestra agenda. Con frecuencia nos creemos dispensados de la oración diaria. Realizamos un montón de cosas importantes, eso sí, pero corremos el riesgo de olvidar la más necesaria: la oración. Hemos de crear un equilibrio para poder hacer las unas sin desatender las otras.
San Francisco nos lo plantea así: «Hay que trabajar fiel y devotamente, sin apagar el espíritu de la santa oración y devoción, al cual han de servir las otras cosas temporales».
Quizá nos debiéramos organizar un poco más. Disciplinarnos, “domesticando” el tiempo. Lo que es importante ha de caber. Pero más todavía lo que es necesario.
Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Mauro
Abad
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“Hemos construido un sistema
que nos persuade a gastar el dinero que no tenemos
en cosas que no necesitamos,
para crear impresiones que no durarán
en personas que no nos importan”

Emile Gauvreay

Tema del día:
El Año Litúrgico
El Año Litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo Nuestro Señor, y las fiestas y celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año. Es un camino de fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio, para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la salvación.

El Año Litúrgico está formado por distintos Tiempos Litúrgicos. Estos son Tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo.

Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, primera parte del Tiempo Ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Tiempo Pascual, Pentecostés, segunda parte del Tiempo Ordinario y termina con la Fiesta de Cristo Rey.

Con el Bautismo del Señor, comenzamos una nueva vida, un nuevo camino, entendido éste como el compromiso de seguir a Jesús en todo momento para identificarnos con su vida y misión: instaurar el Reino de Dios.

Con la Fiesta del Bautismo del Señor, terminamos el Tiempo Litúrgico de la Navidad, y empezamos el llamado Tiempo Ordinario. Aunque pudiera parecérnoslo por su mismo nombre, y por el tema que trata, el Tiempo Ordinario no es un tiempo monótono, rutinario, aburrido, en el que se adormece la fe; todo lo contrario, el Tiempo Ordinario es un tiempo vivo, un tiempo lleno de fuerza y vigor, un tiempo que alimenta nuestra vida cristiana; un tiempo necesario de reflexión y profundización, un tiempo de oración constante que nos prepara y capacita para celebrar – cada año – más conscientemente, los grandes misterios de la fe: la encarnación y la Resurrección de Jesús. A este propósito contribuyen también las Solemnidades y Fiestas especiales de este Tiempo; que destacan diversos aspectos del Misterio de Dios y de su amor que nos salva.

En el Tiempo Ordinario caminamos al lado de Jesús y con Él, paso a paso, con la mirada puesta en nuestra meta definitiva: nuestro encuentro con Dios “cara a cara”, al final de nuestra vida en el mundo.

En resumen, esta división del año civil en distintos Tiempos Litúrgicos tiene todo un componente pedagógico que nos ayuda a vivir, de manera más organizada y sistemática, los distintos misterios de nuestra fe.

Además, nos ayuda a celebrar de una manera organizada toda la vida del Señor, pero el objetivo no sólo es recordar o celebrar, sino ayudarnos a que todo lo que celebremos toque nuestra vida y nos transforme.

De nada nos sirve todos los años celebrar lo mismo si no nos dejamos tocar por la Palabra y las distintas celebraciones, todo ello está encaminado a que nos unamos más al Señor y vayamos a hacerlo vida en las distintas realidades de pecado que vemos diariamente. De esta manera, estaremos realmente cumpliendo nuestros compromisos bautismales y aprovechando al máximo el Año Litúrgico.
Material de Internet

Nuevo video y artículo

Hay un nuevo video subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por las siguientes personas de la provincia de Santa Fe, Argentina: Mariano B., con estrés laboral; Quelo B., 65 años, con tumor maligno en vejiga; Luis María Z., 63 años, que será operado de un quiste pancreático, con mucho riesgo; y por Emanuel y Natalia, para que encuentren la manera de poder dialogar en paz y con respeto mutuo para solucionar sus problemas de convivencia. 

Pedimos oración por Erica B., de la provincia de Córdoba, Argentina, que va a ser sometida a un estudio urológico bajo anestesia general, y luego tiene que ser operada de vesícula. Erica es madre de cuatro hermosos hijos y a la vez es la hija de una muy querida amiga de esta página desde sus inicios. Rezamos unidos por ella para que todo salga bien. 

Pedimos oración por Carla F., que vive en California y padece ataques de pánico. Que el Buen Jesús haga que ella se acerque a Él donde seguramente encontrará refugio, consuelo y fortaleza. 

Pedimos oración por Magda Z., que vive en Arizona, USA, y será operada dentro de dos días de la columna como consecuencia de una caída. Que la Virgen la proteja y el Señor ponga su mano para que el resultado de la operación sea enteramente favorable.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días

Enero 15

A veces reconocemos que en nuestra vida hay un nivel más profundo, pero no nos dedicamos a cultivarlo, a alimentarlo. Si nuestro cuerpo necesita agua y comida, nuestro interior también necesita un alimento, un cuidado, una dedicación. ¿Cuáles son los alimentos de esa vida más profunda que llevas dentro? Lo que alimenta tu vida interna son los actos de amor generoso, de humildad, de paciencia, de diálogo, pero también la oración, la Palabra de Dios, la reflexión. Esos son los caminos que nos permiten entrar en las profundidades de la existencia y disfrutar otro tipo de placeres que nos vuelven más humanos. Renunciar a alimentar esa vida espiritual es una forma de suicidio.
También este preciso momento puede ser muy importante, sobre todo si no te quedas sólo en la lectura de este texto y te detienes un momento a dialogar con el Señor y a buscar su luz.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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