sábado, 15 de agosto de 2026

Pequeñas Semillitas 6409

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6409 ~ Sábado 15 de Agosto de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
«Hoy María Virgen subió a los cielos: alegraos porque con Cristo reina para siempre» (Liturgia de las Horas)
La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo libre de la corrupción terrenal de los cuerpos.
La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.
Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.
Desde su Asunción a los cielos, acompaña con amor materno a la Iglesia peregrina, y protege sus pasos hacia la patria celeste, hasta la venida gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA -
Primera Lectura: Apocalipsis 11, 19; 12, 1-6. 10
 
Salmo: Sal 44, 10bc. 11. 12ab. 16
 
Segunda Lectura: 1 Corintios 15, 20-27
 
Santo Evangelio: Lc 1,39-56
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».
Y dijo María: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abraham y de su linaje por los siglos». María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.
 
Comentario:
Hoy celebramos la solemnidad de la Asunción de Santa María en cuerpo y alma a los cielos. «Hoy —dice san Bernardo— sube al cielo la Virgen llena de gloria, y colma de gozo a los ciudadanos celestes». Y añadirá estas preciosas palabras: «¡Qué regalo más hermoso envía hoy nuestra tierra al cielo! Con este gesto maravilloso de amistad —que es dar y recibir— se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, lo humilde y lo sublime. El fruto más granado de la tierra está allí, de donde proceden los mejores regalos y los dones de más valor. Encumbrada a las alturas, la Virgen Santa prodigará sus dones a los hombres».
El primer don que te prodiga es la Palabra, que Ella supo guardar con tanta fidelidad en el corazón, y hacerla fructificar desde su profundo silencio acogedor. Con esta Palabra en su espacio interior, engendrando la Vida para los hombres en su vientre, «se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel» (Lc 1,39-40). La presencia de María expande la alegría: «Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno» (Lc 1,44), exclama Isabel.
Sobre todo, nos hace el don de su alabanza, su misma alegría hecha canto, su Magníficat: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador...» (Lc 1,46-47). ¡Qué regalo más hermoso nos devuelve hoy el cielo con el canto de María, hecho Palabra de Dios! En este canto hallamos los indicios para aprender cómo se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, y llegar a responder como Ella al regalo que nos hace Dios en su Hijo, a través de su Santa Madre: para ser un regalo de Dios para el mundo, y mañana un regalo de nuestra humanidad a Dios, siguiendo el ejemplo de María, que nos precede en esta glorificación a la que estamos destinados.
* P. Dom Josep ALEGRE Abad emérito de Santa Mª de Poblet (Tarragona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Grupos de Jesús.
 
Santoral Católico:
Solemnidad Litúrgica
La Madre de Dios fue asociada estrechamente, por voluntad del Padre, a los misterios de su Hijo. Así, al igual que Jesús, también ella murió y fue sepultada. Pero, como dice el Prefacio, «el Señor no quiso que conociera la corrupción del sepulcro la mujer que, por obra del Espíritu, concibió en su seno al autor de la vida». Al respecto escribía Pío XII: «A la manera que la gloriosa resurrección de Cristo fue parte esencial y último trofeo de su más absoluta victoria sobre la muerte y el pecado, así la lucha de la bienaventurada Virgen, común con su Hijo, había de concluir con la glorificación de su cuerpo virginal... Por eso, la augusta Madre de Dios, misteriosamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad, consiguió, al fin, como corona suprema de sus privilegios, ser conservada inmune de la corrupción del sepulcro y, del mismo modo que antes su Hijo, vencida la muerte, ser levantada en cuerpo y alma a la suprema gloria del cielo». Y la Constitución papal que en 1950 declaró el dogma de la Asunción concluía con esta definición: «Que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial».
Oración: Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos, te rogamos, que, aspirando siempre a las realidades divinas, lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Palabras de Benedicto XVI
«En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios»
 
Tema del día:
María asunta al Cielo
El Papa Pío XII definió solemnemente el dogma de la Asunción de María el día 1 de noviembre del año 1950. Este dogma fue promulgado en la Constitución "Munificentissimus Deus".
 
Las razones fundamentales para la definición del dogma presentadas por Pío XII fueron:
 
1- La inmunidad de María de todo pecado: La descomposición del cuerpo es consecuencia del pecado, y como María, careció de todo pecado, entonces Ella estaba libre de la ley universal de la corrupción, pudiendo entonces, entrar prontamente, en cuerpo y alma, en la gloria del cielo.
 
2- Su Maternidad Divina: Como el cuerpo de Cristo se había formado del cuerpo de María, era conveniente que el cuerpo de María participara de la suerte del cuerpo de Cristo. Ella concibió a Jesús, le dio a luz, le nutrió, le cuidó, le estrechó contra su pecho. No podemos imaginar que Jesús permitiría que el cuerpo, que le dio vida, llegase a la corrupción.
 
3- Su Virginidad Perpetua: como su cuerpo fue preservado en integridad virginal, (toda para Jesús y siendo un tabernáculo viviente) era conveniente que después de la muerte no sufriera la corrupción.
 
4- Su participación en la obra redentora de Cristo: María, la Madre del Redentor, por su íntima participación en la obra redentora de su Hijo, después de consumado el curso de su vida sobre la tierra, recibió el fruto pleno de la redención, que es la glorificación del cuerpo y del alma.
 
La Asunción es la victoria de Dios confirmada en María y asegurada para nosotros. La Asunción es una señal y promesa de la gloria que nos espera cuando en el fin del mundo nuestros cuerpos resuciten y sean reunidos con nuestras almas.
 
La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.
 
Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.
 
También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas virtudes.
 
La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María por su maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento.
 
María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios.
 
En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los días. Esta es nuestra esperanza. María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de esperanza.
 
María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.
 
La fiesta de la Asunción es la fiesta de María, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida. Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.
 
María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios.
 
En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.
(Web Católico de Javier)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Con el misterio de la Asunción a los cielos se han realizado definitivamente en María todos los efectos de la única mediación de Cristo Redentor del mundo y Señor resucitado: “Todos vivirán en Cristo. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicia; luego, los de Cristo en su Venida” (1 Co 15, 22-23).
En el misterio de la Asunción se expresa la fe de la Iglesia, según la cual María “está también íntimamente unida” a Cristo porque, aunque como madre-virgen estaba singularmente unida a él en su primera venida, por su cooperación constante con él lo estará también a la espera de la segunda.
Redimida de modo eminente, en previsión de los méritos de su Hijo, ella tiene también aquella función, propia de la Madre, de mediadora de clemencia en la venida definitiva, cuando todos los de Cristo revivirán, y “el último enemigo en ser destruido será la Muerte” (1 Co 15, 26).
En su Asunción a los cielos, María está como envuelta por toda la realidad de la comunión de los santos, y su misma unión con el Hijo en la gloria está dirigida toda ella hacia la plenitud definitiva del Reino, cuando “Dios sea todo en todas las cosas”.
(San Juan Pablo II: Encíclica Redemptoris Mater,25 marzo 1987, n°41)
 
Los cinco minutos de San Francisco
Agosto: La alegría
Día 15
Si alguna vez me siento tentado o desganado, en cuanto contemplo la alegría de mi compañero, quedo libre de la tentación y de la desidia y recobro tanto la alegría interior como la exterior.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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viernes, 14 de agosto de 2026

Pequeñas Semillitas 6408

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6408 ~ Viernes 14 de Agosto de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Para vos  que estás resolviendo cosas que nadie conoce. Que sonríes, trabajas, cuidas, ayudas, mientras también intentas acomodar tus propias emociones.
No todos los días tenemos que poder con todo. A veces, levantarnos y decir ‘hoy vuelvo a intentarlo’ ya es un acto enorme de fe. Y aunque no puedas verlo todavía, Dios está moviendo caminos, acomodando encuentros y sosteniéndote de maneras que quizá hoy no alcanzas a comprender. Tus ángeles caminan contigo.
Que hoy llegue una pequeña señal que te recuerde que no estás solo y que todavía hay cosas bonitas por suceder.
Si conoces a alguien que necesita leer esto esta mañana, compárteselo. Quizá tú seas la señal que estaba esperando.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- VIERNES 19 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Ezequiel 16, 1-15. 60. 63
 
Salmo: Isaías 12, 2-3. 4bcd. 5-6
 
Santo Evangelio: Mt 19,3-12
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?». Él respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».
Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?». Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio».
Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse». Pero Él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda».
 
Comentario:
Hoy, Jesús contesta a las preguntas de sus contemporáneos acerca del verdadero significado del matrimonio, subrayando la indisolubilidad del mismo.
Su respuesta, sin embargo, también proporciona la base adecuada para que los cristianos podamos responder a aquellos que intentan buscar la ampliación de la definición de matrimonio para las parejas homosexuales.
Al hacer retroceder el matrimonio al plan original de Dios, Jesús subraya cuatro aspectos relevantes por los cuales sólo pueden ser unidos en matrimonio un hombre y una mujer:
1) «El Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra» (Mt 19,4). Jesús nos enseña que, en el plan divino, la masculinidad y la feminidad tienen un gran significado. Ignorarlo, pues, es ignorar lo que somos.
2) «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer» (Mt 19,5). El plan de Dios no es que el hombre abandone a sus padres y se vaya con quien desee, sino con una esposa.
3) «De manera que ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6). Esta unión corporal va más allá de la poco duradera unión física que ocurre en el acto conyugal. Se refiere a la unión duradera que se presenta cuando un hombre y una mujer, a través de su amor, conciben una nueva vida que es el matrimonio perdurable o unión de sus cuerpos. Es obvio que un hombre con otro hombre, o una mujer con otra mujer, no pueden considerarse un único cuerpo de esa forma.
4) «Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre» (Mt 19,6). Dios mismo ha unido en matrimonio al hombre y a la mujer, y siempre que intentemos separar lo que Él ha unido, lo estaremos haciendo por nuestra cuenta y a expensas de la sociedad.
En su catequesis sobre el Génesis, el Papa San Juan Pablo II dijo: «En su respuesta a los fariseos, Jesucristo plantea a sus interlocutores la visión total del hombre, sin la cual no es posible ofrecer una respuesta adecuada a las preguntas relacionadas con el matrimonio».
Cada uno de nosotros está llamado a ser el “eco” de esta Palabra de Dios en nuestro momento.
* Fr. Roger J. LANDRY (Hyannis, Massachusetts, Estados Unidos) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Parroquia San Pedro Apóstol (Málaga).
 
Santoral Católico:
Presbítero y Mártir
Nació cerca de Lodz (Polonia) en 1894. Ingresó en los Franciscanos Conventuales, estudió en Roma y allí recibió la ordenación sacerdotal. Pronto, encendido en el amor a la Madre de Dios, fundó la asociación «Milicia de la Inmaculada» que propagó con entusiasmo con varias publicaciones y a cuyo servicio fundó la «Ciudad de la Inmaculada». En 1930 marchó como misionero a Japón, donde se esforzó por extender la fe cristiana bajo el patrocinio de la misma Virgen Inmaculada. Vuelto a Polonia en 1936, intensificó la publicación y difusión de revistas marianas. Desencadenada la II Guerra Mundial, fue detenido por los nazis e internado en el campo de concentración de Oswiecim o Auschwitz (Cracovia, Polonia), donde lo destinaron a un trabajo tan penoso como el de trasportar cadáveres al crematorio. Y allí murió el 14 de agosto de 1941, tras haberse ofrecido voluntariamente a sustituir a un padre de familia condenado a la muerte por hambre. San Juan Pablo II lo canonizó en 1982 y decretó que se le venerase también como mártir.
Oración: Oh Dios, que al mártir san Maximiliano María Kolbe, apóstol de la Inmaculada, le llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo; concédenos, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio de los hombres y tener el valor de asemejarnos a tu Hijo, incluso hasta en la muerte. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamientos de San Maximiliano Kolbe 
«Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma,
ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos,
para la Inmaculada y, a través de ella,
para el Corazón Eucarístico de Jesús»
💕
«La vida es breve... se vive una sola vez.
Es necesario ser santos, no a medias,
sino totalmente para gloria de la Inmaculada
y mayor gloria de Dios»
💕
«Como vemos en la historia, Dios recompensará
no sólo lo que hagamos, sino también
lo que hayamos deseado hacer,
aún sin tener la fuerza suficiente para llevarlo a cabo.
¡Desead pues, pero desead sin límites!»
 
Grandes Biografías:
San Maximiliano Kolbe
San Maximiliano María Kolbe (1894–1941) es una de las figuras más conmovedoras e influyentes de la Iglesia católica del siglo XX. Su vida combinó una visión pionera en la evangelización a través de los medios de comunicación masivos con un testimonio supremo de entrega humana en los campos de concentración nazis.
 
Infancia y Vocación
Nacido en Zduńska Wola (Polonia) bajo el nombre de Rajmund Kolbe, creció en una familia humilde y profundamente devota. A los 13 años ingresó en el seminario de los Franciscanos Conventuales, adoptando más tarde el nombre de Maximiliano María. Se doctoró en Filosofía y Teología en Roma, donde en 1917 fundó la “Milicia de la Inmaculada”, un movimiento espiritual orientado a la renovación cristiana bajo el patrocinio de la Virgen María.
 
Una Obra Pionera en la Comunicación
Kolbe comprendió antes que muchos la importancia de la prensa y la tecnología para difundir un mensaje positivo.
• Editorial e imprenta: Fundó la publicación “El Caballero de la Inmaculada”, que alcanzó tiradas masivas de cientos de miles de ejemplares en Polonia.
• Niepokalanów ("Ciudad de la Inmaculada"): En 1927 estableció cerca de Varsovia un complejo religioso único que albergaba un monasterio, seminario, imprenta de vanguardia y estación de radioaficionado.
• Misión en Asia: En la década de 1930 viajó a Japón, donde fundó un monasterio en las afueras de Nagasaki que sobrevivió a la bomba atómica de 1945 gracias a su singular ubicación.
 
El Martirio en Auschwitz
Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión alemana de Polonia, el monasterio de Niepokalanów sirvió como refugio para miles de perseguidos y refugiados, incluidos unos 2000 judíos.
 
En febrero de 1941, Kolbe fue arrestado por la Gestapo y transportado en mayo al campo de concentración de Auschwitz (con el número de prisionero 16670). En julio de ese año, tras la fuga de un prisionero, la dirección del campo condenó a diez prisioneros a morir de hambre como castigo ejemplar. Cuando uno de los elegidos, Franciszek Gajowniczek, rompió a llorar por su esposa e hijos, el padre Kolbe dio un paso al frente y ofreció voluntariamente su vida a cambio de la del padre de familia.
 
Aceptado el cambio, fue encerrado en el búnker del hambre. Lejos de la desesperación, guio a sus compañeros de celda en oraciones y cánticos durante dos semanas. El 14 de agosto de 1941, al ser el único sobreviviente, los guardias le administraron una inyección de ácido fénico.
 
Legado y Canonización
Fue beatificado por el papa San Pablo VI en 1971 y canonizado por el papa San Juan Pablo II el 10 de octubre de 1982. En la ceremonia de canonización, a la que asistió el propio Franciszek Gajowniczek cuyo lugar había tomado, San Juan Pablo II lo proclamó "Mártir de la Caridad" y patrón de los periodistas, los radioaficionados y los prisioneros. 
(Texto e Imagen: IA Gemini)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Muchos tienen la impresión de que la Iglesia lanza continuamente mensajes negativos, de prohibiciones y de reacciones defensivas.
Esa impresión varía mucho según las diferentes culturas de las naciones. En tiempos de la opresión comunista en la Europa del Este, la opinión pública percibía que la Iglesia anunciaba un mensaje de libertad, que transmitía una energía que también comunicaba fuerza a los no creyentes y les inspiraba grandes valores. También en África se ve la Iglesia como una gran fuerza dinámica que sale en defensa de los derechos de todos y hace frente a las situaciones de injusticia y corrupción del Estado. La Iglesia es también el mejor valedor del Tercer Mundo, donde emprende numerosísimas iniciativas y promueve sus derechos y libertades. Y en Latinoamérica la perspectiva es también otra. Quiero decir con esto que si en Centroeuropa se ve a la Iglesia como una instancia severa, quizá se debe a que precisamente ahí es donde denuncia muchas cosas que gran parte de la sociedad ha aceptado solo porque le resulta más cómodo.
Cuando la Iglesia habla, algunos solo conservan en su memoria alguna prohibición moral -casi siempre en materia de sexo-, y les queda la impresión de que la Iglesia solo se ocupa de juzgar y restringir la vida. Esto puede suceder por falta de acierto en algunas explicaciones, o por el enfoque o la selección de noticias que hacen los medios de comunicación, o por lo que sea. Pero las prohibiciones encuentran su sentido dentro de un contexto más amplio y positivo, al que lamentablemente se presta menos atención. (Alfonso Aguiló) 
🌸
Napoleón, desterrado en el islote de Santa Elena, hacia el final de su vida dijo un día a uno de los oficiales que lo acompañaban: “¡Ah, si yo volviera a tener 20 años, no dejaría ni un solo día de mi vida sin leer una página de la Biblia!!”. Lástima que para él fue demasiado tarde.
Dicen las estadísticas que una persona común lee a lo largo de su vida unas 200.000 páginas de diarios con todo lo que sabemos que hay allí de chismes, escándalos, violencia, vanidad, frivolidad, politiquería, etc. (también hay noticias rescatables y edificantes); y en cambio, la mayor parte de las personas del mundo mueren sin haber leído la Biblia, que no pasa de 1.500 páginas. Tuvieron ojos para leer 200.000 páginas de materialismo, sensacionalismo y banalidades, y no les alcanzó la vista para comer con sus ojos las 1.500 páginas de Maná venido del cielo, del Pan de vida eterna, para tomar fuerza cada día y ser mejores personas: más generosas, más pacientes, más responsables y llenas de fe en Dios.
Tienes tiempo todavía… con la ayuda del Señor toma la mejor decisión: leer cada día una página de la Biblia. Puedes comenzar con leer el Evangelio que la Iglesia propone para cada día del año.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente y Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Sudán, Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración por el alma de  una querida amiga de esta página, María Rosa Emch, que falleció hace un par de años en Buenos Aires y que mañana 15 de agosto estaría cumpliendo años. Seguramente los festejará en el cielo junto a su querido esposo Emilio (que partió antes que ella) y rodeada de un coro de ángeles, con la presencia de Jesús y de la Virgen María. ¡Gracias por tu amistad, querida María Rosa!
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Agosto: La alegría
Día 14
Toda persona que se acerque a ustedes, amigo o adversario, ladrón o delincuente, sea recibido benignamente. Y, dondequiera que estén o en cualquier lugar en que se encuentren unos con otros, los hermanos deben tratarse espiritualmente y con amor, honrarse mutuamente sin murmuración. Y traten de no mostrarse tristes exteriormente o hipócritamente enojados; muéstrense más bien alegres en el Señor y debidamente agradables.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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jueves, 13 de agosto de 2026

Pequeñas Semillitas 6407

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6407 ~ Jueves 13 de Agosto de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Perdonarse a uno mismo a veces resulta mucho más difícil que perdonar a alguien más. Cuando llevamos algún sentimiento de culpa por algo que ha sucedido en el pasado, sentimos profundamente, por lo general, una horrible sensación de infelicidad. Es importante para todos, que nos podamos perdonar para poder avanzar y liberarnos de esas angustias que desestabilizan todos nuestros sentidos. Perdonarse a sí mismo, también ayuda a sanar nuestra salud.
Por eso hoy, como “tema del día” de esta edición de “Pequeñas Semillitas”, presentamos hoy una oración liberadora, en la que podemos recurrir a diario, si es necesario, en los momentos de debilidad o de oscuridad, que puede ayudarnos a encontrar ese perdón interior que cure nuestras propias heridas. La oración está tomada de la página “Píldoras de Fe”.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- JUEVES 19 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Ezequiel 12, 1-12
 
Salmo: Sal 77, 56-57. 58-59. 61-62
 
Santo Evangelio: Mt 18,21—19,1
En aquel tiempo, Pedro preguntó a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: «Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré». Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: «Paga lo que debes». Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: «Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré». Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: «Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?». Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».
Y sucedió que, cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.
 
Comentario:
Hoy, preguntar «¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?» (Mt 18,21), puede significar: —Éstos a quienes tanto amo, los veo también con manías y caprichos que me molestan, me importunan cada dos por tres, no me hablan... Y esto un día y otro día. Señor, ¿hasta cuándo los he de aguantar?
Jesús contesta con la lección de la paciencia. En realidad, los dos colegas coinciden cuando dicen: «Ten paciencia conmigo» (Mt 18,26.29). Mientras la intemperancia del malvado, que ahogaba al otro por poca cosa, le ocasiona la ruina moral y económica, la paciencia del rey, a la vez que salva al deudor, a la familia y sus bienes, engrandece la personalidad del monarca y le genera la confianza de la corte. La reacción del rey, en labios de Jesús, nos recuerda aquello del libro de los Salmos: «Mas el perdón se halla junto a ti, para que seas temido» (Sal 130,4).
Está claro que nos hemos de oponer a la injusticia, y, si es necesario, enérgicamente (soportar el mal sería un indicio de apatía o de cobardía). Pero la indignación es sana cuando en ella no hay egoísmo, ni ira, ni necedad, sino deseo recto de defender la verdad. La auténtica paciencia es la que nos lleva a soportar misericordiosamente la contradicción, la debilidad, las molestias, las faltas de oportunidad de las personas, de los acontecimientos o de las cosas. Ser paciente equivale a dominarse a uno mismo. Los seres susceptibles o violentos no pueden ser pacientes porque ni reflexionan ni son amos de sí mismos.
La paciencia es una virtud cristiana porque forma parte del mensaje del Reino de los cielos, y se forja en la experiencia de que todo el mundo tenemos defectos. Si Pablo nos exhorta a soportarnos los unos a los otros (cf. Col 3,12-13), Pedro nos recuerda que la paciencia del Señor nos da la oportunidad de salvarnos (cf. 2Pe 3,15).
Ciertamente, ¡cuántas veces la paciencia del buen Dios nos ha perdonado en el confesionario! ¿Siete veces? ¿Setenta veces siete? ¡Quizá más!
* Rev. D. Joan BLADÉ i Piñol (Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Conferencia Episcopal Colombia.
 
Santoral Católico:
Mártires
Los santos mártires Ponciano, papa del año 230 al año 235, e Hipólito, presbítero de la Iglesia de Roma, fueron desaterrados juntos a Cerdeña, el año 235, por el emperador Maximino el Tracio, que los condenó a trabajos forzados en las canteras. Allí cumplieron juntos una condena común y, al parecer, fueron coronados con una misma corona, la del martirio. Después sus cuerpos fueron trasladados y enterrados en Roma, Ponciano en el cementerio de Calixto, Hipólito en el cementerio de la Vía Tiburtina. El pontificado de Ponciano se vio turbado por la continuación del cisma que había provocado el famoso escritor Hipólito. En el común cautiverio, ambos se reconciliaron antes de su muerte. Ponciano renunció el año 235 a la sede de Roma, y dejó expedito el camino para su sucesor san Antero. Hipólito, fecundo escritor, de tendencias rigoristas, estuvo en desacuerdo con la elección del papa san Calixto I (217-222), y él mismo fue elegido antipapa. El desatierro a Cerdeña fue el camino de la reconciliación en la Iglesia.
Oración: Te rogamos, Señor, que el glorioso martirio de tus santos aumente en nosotros los deseos de amarte y fortalezca la fe en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«El perdón no cambia el pasado, pero abre las puertas del futuro. No es un acto de debilidad sino de fuerza. Es el acto de valentía de sueltas el dolor de ayer para poder caminar liviano hoy, regalándote a vos mismo la paz que tanto mereces»
 
Tema del día:
Oración del perdón
Mi amado Jesús, he venido hasta Ti en este momento porque sé que sólo Tú me puedes ayudar, quiero contarte ahora lo que hay en mi corazón. Sé que Tú me puedes llenar de bendición, por eso, te entrego todo lo que soy, toma mi vida, toma el desierto de mi vida y hazlo florecer. Tú me has dicho que no me vas a abandonar y yo confío en esa palabra, creo en ella, creo que es una promesa de amor.
 
Quiero pedirte perdón por mis pecados. Derrama tu sangre bendita sobre mí, perdóname, Señor mío, por todo aquello que no he hecho bien, por todo el mal que he hecho queriendo hacer el bien. No he actuado como corresponde.
 
Reconozco mis faltas, muchas veces, a diario, me olvido de Ti, me he olvidado de tu amor, de tu misericordia, por las veces que he transformado mi vida en algo sin norte, sin rumbo. Muchas veces he creído en muchas cosas fuera de Ti y no en tu amor sincero, por eso, Padre mío, a Ti que me amas incondicionalmente, te pido perdón por mis pecados, por conservar también rencor en mi corazón, por no perdonarme a mí mismo el daño que he causado, por las veces que he creído en maleficios, en embrujos, en esoterismos y cosas sin sentido que me han alejado de tu bondad.
 
Rompe Señor, con todas esas cadenas que me han atado a vivir una vida llena de dolor y sufrimiento. A veces pienso que es tan grave mi falta que no soy digno de tu perdón, por ello, te ruego, te imploro, te suplico, que siembres en mi alma, la humildad, el amor, la confianza para poder perdonarme esas heridas que me dejaron los vacíos de no tenerte y de apartarte de mí.
 
Te pido perdón, Jesús mío, por todas las faltas cometidas contra mis hermanos, he caído en las habladurías y he hablado mal de ellos, he actuado mal y no he sabido vivir el servicio de la generosidad, solidaridad y amabilidad con ellos, he actuado cegado por la rabia, por la ira, perdón Señor, perdón.
 
Perdóname por los momentos en que he querido lanzar la toalla, que no he valorado que soy hechura tuya. Perdóname cuando he gritado al mundo entero que no puedo más, que ya no puedo seguir.
 
Perdóname por los momentos en que no me he valorado, en que he pensado que de nada sirvo en este mundo. Quiero sentir que limpias mi corazón, que me liberas. Quiero saber que Tú estás conmigo y que toda frustración y todo deseo de miseria que habita en mí, quede destruido por el poder de tu Cruz.
 
Sólo Tú, Señor de la historia, me das vida en abundancia, por eso me retiro confiado de saberme perdonado, sano y liberado por tu amor.
 
Lléname de tu fuerza de ahora en adelante, necesito siempre de tu amor, de tu perdón, de tu alegría para vivir. Quiero sentir tu presencia, tu paz, tu gozo en cada circunstancia de mi vida. Lléname de tu poder, lléname de fortaleza y por sobre todo, envíame tu Espíritu Santo, el gran Consolador, para que guíe mis pasos y pueda caminar hacia Ti, sintiéndome perdonado y amado por Ti.
 
Me perdono, me perdono, me perdono por tu amor y por tu bondad, me perdono por tu Cruz y por tu Palabra que todo lo sana y todo lo renueva. Amén.
(Texto del Padre Pedro Guerra S.E. - Imagen de IA Gemini)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
El demonio sabe que cuando probamos un bocado de la santidad, estamos irremediablemente perdidos para él. Es por eso que nos distrae con multitud de pretextos y nos muestra la religión católica como algo aburrido o molesto. Pero tenemos que saber que aquí sucede como cuando los primeros discípulos encontraron a Jesús y le preguntaron dónde vivía, y Él les respondió “Vengan y lo verán”. Y esto mismo nos dice a cada uno de nosotros, ya que en el mismo caminar es que iremos descubriendo las maravillas de este camino, a cuyo término está el Cielo con su felicidad eterna.
No hay nada más importante que nuestra santificación, porque si trabajamos por ser santos, estamos trabajando por la gloria de Dios, por la salvación de las almas, por nuestra patria y por el mundo, porque un alma que se santifica atrae el bien sobre todo y sobre todos, así como un alma que peca daña a todos, porque todos formamos un cuerpo.
Lancémonos entonces a la conquista del monte de la santidad. Tenemos solo esta vida para hacerlo. No pasemos el tiempo en balde, sino aprovechémoslo para ser cada día un poco mejores que el día que pasó. Vivamos bien y confiados solo el momento presente, sin preocuparnos por el futuro ni por los pecados del pasado.
El demonio solo teme esta decisión nuestra de ser santos, porque sabe que nos escaparemos de sus manos y arrastraremos junto a nosotros a muchas almas en la ascensión hacia lo alto. A pesar del mundo, del demonio y de la carne... ¡Seamos santos!
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Tanto la semilla intacta como la que rompe su cáscara tienen las mismas propiedades. Sin embargo, sólo la que rompe su cáscara es capaz de lanzarse a la aventura de la vida. Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a entregarse.
No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra. No importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que me lo corten. Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes hasta que me hieran.
Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar esta mañana; me pueden reprender por eso, pero no tiene importancia. Mañana, quien sabe, yo seré menos tonto. (Kahlil Gibran)
 
Los cinco minutos de San Francisco
Agosto: La alegría
Día 13
El hermano León le preguntó: “¿Cuál es la verdadera alegría?” Francisco le respondió: “Vuelvo de Perugia  y, ya de noche avanzada, llego aquí; es invierno, todo está embarrado y el frío es tan intenso que en los bordes de la túnica se forman agujas de agua fría congelada, que me hieren las piernas hasta brotar sangre de las mismas. Y todo embarrado, helado, temblando, llego hasta la puerta y, después de estar un buen rato tocando y llamando, acude el hermano y pregunta: “¿Quién es?” Yo respondo: “El hermano Francisco”. Y él dice: “Fuera de aquí. Tú eres un simple pordiosero. Ya no te queremos ni te necesitamos”. Y yo vuelvo a la puerta y digo: “Por el amor de Dios, recíbanme al menos por esta noche”. Y él responde: “No me da la gana. Ve a pedir hospitalidad a otra parte”. Te digo: si he tenido paciencia y no he perdido la calma, en eso consiste la verdadera alegría, y también la verdadera virtud y el bien del espíritu. (Escrito dictado por Francisco).
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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