jueves, 5 de mayo de 2016

Pequeñas Semillitas 2998

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2998 ~ Jueves 5 de Mayo de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Muchos necesitan gran cantidad de libros para sacar algunas enseñanzas. Pero en realidad basta el Santo Evangelio y la vida que vivimos, para llegar a sabias reflexiones.
Debemos aprender a leer en el libro estupendo de nuestra vida, pues todo lo que nos fue sucediendo en la vida ha sido delicadamente preparado por Dios, y también por la Virgen, para que nos hagamos adultos en el conocimiento de la Verdad, y sabios según la Sabiduría de Dios.
Hagamos el propósito de leer cada día unas páginas del Evangelio, ya que esta práctica nos llevará muy pronto a ver la vida y los aconteceres de nuestra vida y la de los demás, según la óptica de Dios, y seremos sabios.
Como Dios es simple, Él ha querido también que su doctrina fuera simple, para que todos la entiendan. E incluso la entienden mejor los sencillos, que aquellos que están repletos de saberes humanos y de ciencia, que no alimenta sino que hincha y ensoberbece.
Sería muy conveniente que nos aprendamos el Evangelio, al menos varios pasajes de los que más nos muevan, de memoria, para tenerlos siempre a flor de labios y, sobre todo, para iluminar con ellos nuestro entendimiento, y por qué no, también para taparle la boca al demonio cuando nos tienta, ya que el diablo no soporta la Palabra de Dios, y ante ella huye despavorido.
El tiempo de que disponemos en este mundo no es mucho. Sería una verdadera lástima que lo desperdiciemos leyendo libros que no sacian. Entonces leamos más el Evangelio y veremos muy pronto los sabrosos frutos de esta santa costumbre.
* Sitio Santísima Virgen.

¡Buenos días!

Clase de medicina
Según una fábula, Zeus colocó dos alforjas a cada ser humano: una sobre el pecho y otra, atrás a la espalda. Los hombres, sin excepción, han puesto en la alforja que está a la vista los defectos de las personas conocidas, mientras que los defectos propios en la alforja que tienen en la espalda. Por eso son expertos en debilidades ajenas, y analfabetos en sus propias fallas.

En un Hospital universitario un doctor explica a sus alumnos ante la cama de una anciana enferma, los síntomas de su enfermedad. —Fíjense, en la arrugada frente, en los ojos hundidos y brillantes, en la piel arrugada y roja, en las uñas..... La enferma, cansada de oír epítetos desfavorables, exclamó: —¡Ya está  bien, doctor, que usted tampoco es un Apolo!

El conocimiento de uno mismo es llave de sabiduría, porque desde tu realidad personal puedes crecer y superarte. Con un ojo en tus virtudes para conservarlas y darles brillo, y con el otro ojo en tus debilidades para neutralizarlas, afronta con esperanza y firmeza esa labor cotidiana de  realizar el proyecto de Dios sobre tu vida.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver». Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y ‘Me voy al Padre’?». Y decían: «¿Qué es ese ‘poco’? No sabemos lo que quiere decir». Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: ‘Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo». (Jn 16,16-20)

Comentario:
Hoy contemplamos de nuevo la Palabra de Dios con la ayuda del evangelista Juan. En estos últimos días de Pascua sentimos una inquietud especial por hacer nuestra esta Palabra y entenderla. La misma inquietud de los primeros discípulos, que se expresa profundamente en las palabras de Jesús —«Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver» (Jn 16,16)— concentra la tensión de nuestras inquietudes de fe, de búsqueda de Dios en nuestra vida cotidiana.
Los cristianos de hoy sentimos la misma urgencia que los cristianos del primer siglo. Queremos ver a Jesús, necesitamos experimentar su presencia en medio de nosotros, para reforzar nuestra fe, esperanza y caridad. Por esto, nos provoca tristeza pensar que Él no esté entre nosotros, que no podamos sentir y tocar su presencia, sentir y escuchar su palabra. Pero esta tristeza se transforma en alegría profunda cuando experimentamos su presencia segura entre nosotros.
Esta presencia, así nos lo recordaba Juan Pablo II en su última Carta encíclica Ecclesia de Eucharistia, se concreta —específicamente— en la Eucaristía: «La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas, la promesa del Señor: ‘He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo’ (Mt 28,20). (...) La Eucaristía es misterio de fe y, al mismo tiempo, “misterio de luz”. Cada vez que la Iglesia la celebra, los fieles pueden revivir de algún modo la experiencia de los dos discípulos de Emaús: 'Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron' (Lc 24,31)».
Pidamos a Dios una fe profunda, una inquietud constante que se sacie en la fuente eucarística, escuchando y entendiendo la Palabra de Dios; comiendo y saciando nuestra hambre en el Cuerpo de Cristo. Que el Espíritu Santo llene de luz nuestra búsqueda de Dios.
* Rev. D. Joan Pere PULIDO i Gutiérrez Secretario del obispo de Sant Feliu (Sant Feliu de Llobregat, España)

Santoral Católico:
San Ángel
Mártir
Fue uno de los primeros miembros de la Orden del Carmelo. Sus padres fueron judíos convertidos al cristianismo gracias a una aparición de la Santísima Virgen. Desde la infancia mostró extraordinarios dones para lo espiritual y lo intelectual. A los 15 años hablaba ya el griego, el latín y el hebreo. Durante cinco años vivió como ermitaño en el Monte Carmelo. En Sicilia, convirtió a muchos con su predicación y milagros y en Palermo convirtió a más de 200 judíos. Cuando se encontraba predicando a una multitud, en Locata, fue acuchillado por una banda de malhechores. Herido de muerte, cayó de rodillas y oró por todo el pueblo y en particular por los que lo habían herido.
© Aciprensa

Palabras del Papa Francisco
“Dime cómo rezas y te diré cómo vives, dime cómo vives y te diré cómo rezas... Porque nuestra vida habla de la oración y la oración habla de nuestra vida... Padre, papá, abbá, no nos dejes caer en la tentación de la resignación, no nos dejes caer en la tentación de la asedia, no nos dejes caer en la tentación de la pérdida de la memoria, no nos dejes caer en la tentación de olvidarnos de nuestros mayores que nos enseñaron con su vida a decir: Padre Nuestro”.

Historias:
La madre que pedía la conversión de su hijo

En uno de los primeros meses del año 1973, en un sanatorio de una ciudad castellana, estaba enferma una señora a la que visitaba todos los días un hijo espiritualmente desgraciado, pues llevaba una vida de completa disipación y total apartamiento de los preceptos religiosos, constituyendo esto la preocupación constante y angustiosa de la madre.

Una religiosa, que también estaba en el Sanatorio y se enteró del caso, entregó a la aludida señora unas estampas sobre la devoción de las tres Avemarías con objeto de que encomendase la solución del asunto a la Santísima Virgen, rezándolas diariamente y dando a su hijo una de esas estampas con la recomendación de que hiciera lo mismo.

Así lo hizo la acongojada madre, suplicando encarecidamente a la Virgen María la conversión de su hijo y obsequiándola con el rezo de las tres Avemarías.

Pasados unos días tuvo conocimiento de que habían sido anunciados unos “Cursillos de Cristiandad” para jóvenes, y con gran ilusión le pidió a su hijo que se inscribiese para asistir a ellos, pero el joven se negó rotundamente, exclamando: “Déjame, madre, de tonterías; deja que viva la vida, que para mí tiene tantos atractivos… ¡Qué tengo que hacer yo en semejantes cursillos!”

La madre del “descaminado”, sollozando por este fracaso, contó a la religiosa que le había dado las estampas de las tres Avemarías lo sucedido, y juntas continuaron rezándolas pidiendo fervorosamente a la Madre de Dios su mediación en favor de esa alma desdichada... Y, cuál no sería su grata sorpresa, cuando, precisamente, el día en que terminaba el plazo para las inscripciones, el hijo dice a la madre: “Bueno, sólo por darte gusto, iré a perder el tiempo en esos inútiles cursillos que tanto empeño tienes en que tome parte...”

Va, al fin, el joven con desgana a inscribirse, y le manifiestan que ya no hay plaza disponible, pues se han cubierto todas. Ante esto, iba a retirarse el interesado (contento en el fondo por liberarse de su compromiso y poder justificarse a ojos de la madre), cuando le mira el Padre Director y le dice que “no sabe por qué, pero que siente que le tiene que admitir”, y en efecto, fue admitido y practicó aquellas jornadas de espiritualidad, con tan feliz resultado que, una vez terminadas, se presentó a su madre como “un hombre nuevo”, completamente regenerado y decidido a no apartarse de la Ley de Dios.

El santo gozo de la madre fue inmenso; y el hijo “revivido” es hoy un entusiasta propagador de la devoción de las tres Avemarías, cuya eficacia proclama reconociendo que por la intervención de la Virgen Santísima obtuvo la gracia de Dios.

Mes de María
Flor del 5 de mayo: Madre de la Divina Gracia
- Meditación: “Mujer, ahí tienes a tu hijo, después dijo al discípulo, he ahí a tu Madre” (Juan 19,26-27). Madre no sólo adoptiva sino que nos da la Vida, nos da a Cristo, más exactamente nos da la gracia santificante, la vida sobrenatural, algo físico y real que consiste en la unión con Cristo.
- Oración: ¡Oh Madre de la Divina Gracia, que nos llevas a la Vida! Muéstranos como Manantial de Gracia el camino hacia la verdadera Patria. Tú, llena de Gracia, sed la Salvación de nuestras pobres almas. Amén.
- Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
- Florecilla para este día: Poner los medios para estar en gracia de Dios.      

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Bernardita P. M., de República Dominicana, Santiago, que sufrió un ataque cerebral y está en cuidados intensivos en estado muy delicado. Confiando en la Misericordia de Dios y en la protección maternal de María, oramos por ella.

Pedimos oración por las siguientes personas de México: Juan C., que está muy delicado en el hospital de Austin (Texas) donde fue a ver a su hija y sufrió un derrame; Juan Simón A. R., que volvió a ingresar al hospital por problemas de hígado; Héctor Alejandro G. R., que ya salió de terapia intensiva recuperándose de peritonitis; José C. S., que sigue en terapia intensiva, para que pronto se recupere y pueda volver a su casa. Oramos por todos ellos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Mayo 5
Tú sabes muy bien sabido que todos estamos inclinados a pagar siempre con la misma moneda: ¿por qué no capitalizas ese instinto general?
Si alabas a todos, aún en sus cosas más insignificantes, si siempre tienes para todos palabras de comprensión y estímulo, si miras a todos con ojos de bondad y dejas que ellos brillen, no contra tu voluntad, sino contribuyendo tú a su brillo, ten por seguro que los demás te pagarán con la misma moneda y también tú serás comprendido, serás ayudado, serás bien mirado, recibirás ayuda en todo momento y para todo.
Si te das a todos con plenitud; si sabes negarte satisfacciones para que las tengan los otros; si tu gozo consiste en que gocen los demás, también te devolverán la misma moneda y los otros vivirán para que tú seas verdaderamente feliz.
Da y te darán; date y se te darán. Si bien no debes hacerlo por esa razón, es decir, esperando la recompensa, Dios suele premiar ya en este mundo con la misma moneda que nosotros utilizamos.
“Tú que pretendes ser juez de los demás -no importa quien seas- no tienes excusa, porque al juzgar a otros, te condenas a ti mismo, ya que haces lo mismo que condenas… Tú que juzgas a los que hacen esas cosas e incurres en lo mismo, ¿piensas librarte del juicio de Dios? (Rom 2,1-3)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 4 de mayo de 2016

Pequeñas Semillitas 2997

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2997 ~ Miércoles 4 de Mayo de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy elijo para la apertura de “Pequeñas Semillitas” este delicado fragmento de una revelación de la Virgen María, a Agustín del Divino Corazón.
“La serenidad es suave oleaje y brisa refrescante para los corazones agresivos e iracundos. La serenidad es dulce refrigerio para los corazones melancólicos, tristes. La serenidad es viento suave para los corazones inquietos, turbados. La serenidad es un manantial de paz para los corazones heridos y malogrados.
Hijitos míos, guardé serenidad en la Anunciación y Encarnación del Hijo de Dios. Me abandoné en sus brazos y proseguí mi camino. Guardé serenidad en la búsqueda de posada en Belén, no me desesperé, confié en Dios, me puse en sus venerables manos. Guardé serenidad en la profecía del anciano Simeón, conservé sus palabras en mi corazón y emprendí marcha. Guardé serenidad en la pérdida y hallazgo del Niño Jesús en el templo; cuando lo encontramos no protesté ante sus palabras, meditaba en ellas día y noche. Guardé serenidad en la crucifixión y muerte de Jesús, a pesar de mi dolor y llanto, mi espíritu no se ofuscó, permaneció apacible.
Hijos míos, no se perturben ante las vicisitudes de su vida; reconozcan que un corazón siempre intranquilo es un corazón que aún no ha recibido a Jesús, no le ha abierto sus puertas, no le ha permitido entrar. La serenidad es presencia de Dios, es joya diamantina para quien la posee”.

¡Buenos días!

El mensaje de la naturaleza
La naturaleza es un buen trampolín para subir hasta el Señor del universo. La contemplación del mar, la montaña, los dilatados horizontes, los bosques y los momentos clásicos de la alborada o el atardecer da paz al espíritu, nos hace encontrar con lo mejor de nosotros mismos. La oración que te ofrezco hoy puede orientarte en esta meditación.

Padre, tú has creado este universo para que me ayude a conocerte mejor y a amarte mejor. Cada rayo de luz, cada flor, cada nuevo paisaje a la vuelta del camino es un mensajero oportuno que me invita, por senderos fáciles, a subir hasta ti. El rocío de la noche y el gallo que canta por la mañana, el viento que murmura al pasar y el pan sobre la mesa, todo me habla de tu bondad. Pero me falta la atención del corazón para encontrarte en todas las cosas. Ayúdame a descubrir bajo los colores y los sonidos tu pensamiento divino, como el lector encuentra, bajo las letras del libro, el pensamiento del autor.

Pide al Espíritu de Dios, que según el Génesis “aleteaba sobre las aguas primordiales” de la creación, te conceda la atención del corazón, para hacer de las bellezas naturales peldaños de una escalera que te sube al Creador. “Nunca se cansen de mirar tus ojos, el perpetuo milagro de la vida”. Hasta mañana.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros». (Jn 16,12-15)

Comentario:
Hoy, Señor, una vez más, nos quieres abrir los ojos para que nos demos cuenta de que con demasiada frecuencia hacemos las cosas al revés. «El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa» (Jn 16,13), aquello que el Padre ha dado a conocer al Hijo.
¡Es curioso!: más que dejarnos guiar por el Espíritu (¡qué gran desconocido en nuestras vidas!), lo que hacemos es, bien pasar de Él, bien “imponerle” las cosas una vez ya hemos tomado nuestras decisiones. Y lo que hoy se nos dice es más bien lo contrario: dejar que Él nos guíe.
Pienso, Señor, en voz alta... Vuelvo a leer el Evangelio de hoy y me vienen a la cabeza los chicos y chicas que recibirán la Confirmación este año. Veo los que me rodean y estoy tentado a pensar: —¡Qué verdes están! ¡A éstos, tu Espíritu no les va ni por delante ni por detrás; y más bien se dejan guiar por todo y por nada!
A quienes se nos considera adultos en la fe, haznos instrumentos eficaces de tu Espíritu para llegar a ser “contagiadores” de tu verdad; para intentar “guiar-acompañar”, ayudar a abrir los corazones y los oídos de quienes nos rodean.
«Mucho tengo todavía que deciros» (Jn 16,12). —¡No te retengas, Señor, en dirigirnos tu voz para revelarnos nuestras propias identidades! Que tu Espíritu de Verdad nos lleve a reconocer todo aquello de falso que pueda haber en nuestras vidas y nos haga valientes para enmendarlo. Que ponga luz en nuestros corazones para que reconozcamos, también, aquello que de auténtico hay dentro de nosotros y que ya participa de tu Verdad. Que reconociéndolo sepamos agradecerlo y vivirlo con alegría.
Espíritu de Verdad, abre nuestros corazones y nuestras vidas al Evangelio de Cristo: que sea ésta la luz que ilumine nuestra vida cotidiana. Espíritu Defensor, haznos fuertes para vivir la verdad de Cristo, dando testimonio a todos.
* Rev. D. Santi COLLELL i Aguirre (La Garriga, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Florián
Mártir
San Florián nació cerca del año 250 en la ciudad de Aelium Cetiumin, hoy conocida como Saint Pölten - Austria. Según la tradición era comandante del ejército romano en Baviera, siendo responsable de la brigada de bomberos.

Durante la persecución de Diocleciano, se presentó en la ciudad de Lorch el cónsul Aquilino para hacer valer el edicto de persecución contra los cristianos. Allí cumplió Florián su deber de militar perfectamente, hasta que se dio cuenta de que cuarenta de sus compañeros fueron encarcelados a causa de ser seguidores de Cristo. Entonces, se sintió impulsado a compartir la suerte de sus hermanos de fe y también se negó a perseguir a sus correligionarios.

Por ello fue conducido ante Aquilino quien le exigió que adorara a los dioses romanos a lo cual se opuso tajantemente. Fue desnudado, azotado cruelmente con garfios y, posteriormente, se le arrojó al río Enns atado por el cuello a una pesada roca; su cuerpo fue arrastrado por la corriente y fue a parar a una orilla. Entonces, sigue diciéndonos la tradición, descendió un águila para proteger sus restos, hasta que fue sepultado por una mujer llamada Valeria.

San Florián tiene el patronazgo sobre el cuerpo de bomberos, los deshollinadores de chimeneas, se invoca su protección sobre los que están en peligro de ahogarse y por este motivo, comparte con San Juan Nepomuceno dicha protección.
© Aciprensa    

La frase de hoy

“No soy una persona perfecta… cometo errores.
Por eso aprecio a las personas que se quedan conmigo
aún después de saber cómo soy”

Tema del día:
El placer de servir

1)  Para saber
El Papa Francisco puso al amor como el núcleo de su reciente documento “Amoris Laetitia”, pues también ha de ser el centro en toda familia. Así lo escribe en el capítulo cuatro. Para su reflexión se valió del Himno de la Caridad que San Pablo expone en su primera Carta a los Corintios.
Después de haber contemplado la primera característica, la paciencia, como se vio la vez anterior, San Pablo señala la segunda: “La caridad es servicial”.
El Papa Francisco señala que el término “servicial” está relacionado con la paciencia y la complementa. Pues mientras que la paciencia denota una actitud pasiva de resistencia, en cambio, “servicial” implica “una actividad, una reacción dinámica y creativa ante los demás. Indica que el amor beneficia y promueve a los demás”.

2) Para pensar
En 1888 Mahatma Gandhi fue a Inglaterra a estudiar Derecho. Una vez, siendo estudiante, iba caminando por Londres y fue sorprendido por una gran lluvia. Gandhi corrió para no mojarse y logró refugiarse debajo del alero de un lujoso hotel, ahí se quedó parado mientras pasaba el vendaval. A los pocos minutos apareció una lujosa limosina y de ella salió un magnate inglés, le bajaron las maletas y el carro fue conducido hasta el estacionamiento.
El británico le gritó “¡Oye tú!, ¡Agarra las maletas!”. Gandhi pensó que le gritaba a otro. Pero insistió con más fuerza: “¡Eh tú, hindú, te digo que tomes las maletas!”
Gandhi se dio cuenta de que era con él y entonces, sin sentirse humillado, se acercó a cargarlas. El inglés le ordenó que las subiera al cuarto piso; él magnate subió por el ascensor y el hindú por las escaleras porque en esa época los hindúes eran discriminados.
Una vez que Gandhi dejó las maletas en el sitio indicado, se dispuso a retirarse. El potentado le gritó: “¿Cuánto te debo?”
Gandhi le contestó cortésmente: “Señor, usted no me debe nada”. El hombre insistió: “¿Pero no vas cobrar por subirme las maletas? ¿Acaso no trabajas aquí?”
“No señor, yo no trabajo aquí; yo estaba en la puerta esperando que dejara de llover” dijo Gandhi. Sorprendido le dijo: “Pero, si no trabajas aquí, ¿por qué subiste las maletas?”
“Porque usted me pidió que lo hiciera... y lo hice”.
El inglés preguntó confundido: “Pero, si no pensabas cobrarme nada, ¿por qué las subiste?”
“Señor expresó el futuro Mahatma yo subí las maletas a usted por el inmenso placer que me causa el colaborar con los demás, por eso lo hice, porque para mí servir es un placer. Sí, servir es un placer: ¡Que inmenso placer!”
El inglés se quedó desconcertado y muy pensativo.
Por eso dejo dicho Gandhi: "Todos los placeres y satisfacciones palidecen y se convierten en nada ante el servicio abnegado que se presta con alegría". Nuestro Señor Jesucristo revaloró el servicio al ponerse de ejemplo: “No he venido a ser servido, sino a servir” (Mc 10, 45).

3) Para vivir
Señala el Papa que el amor no es solo un sentimiento, sino que se dirige en hacer el bien y en una familia y eso es indispensable.
Solo “así puede mostrar toda su fecundidad, y nos permite experimentar la felicidad de dar, la nobleza y la grandeza de donarse sobreabundantemente, sin medir, sin reclamar pagos, por el solo gusto de dar y de servir”.
* Pbro. José Martínez Colín

Mes de María
Flor del 4 de mayo: Madre de Cristo
- Meditación: “De Ella nació Jesús, llamado el Cristo” (Mateo 1,16). Jesús significa Salvador, y es el Cristo, es decir el Ungido, el Mesías enviado por Dios para la Salvación de Su pueblo. Y Su Madre, Madre de Cristo, del Ungido, ha sido asociada a Su Empresa Redentora. Ella es Corredentora con su amor y su dolor. También Cristo nos llama a cada uno a participar en Su grandiosa Empresa de salvar a todos los hombres.
- Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del dolor! Como Corredentora que sos, imprime en nuestro corazón las Llagas del Señor, para participar de la Fiesta de la Salvación. Amén.
- Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
- Florecilla para este día: Examinar y renovar mi consagración a Cristo y a Su Sagrado Corazón.

Mensaje de María Reina de la Paz 

Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de Mayo de 2016

“Hijos míos, mi Corazón materno desea vuestra sincera conversión y fe firme para que podáis transmitir el amor y la paz a todos aquellos que os rodean. Pero, hijos míos, no lo olvidéis: cada uno de vosotros es un mundo único ante el Padre Celestial; por eso, permitid que la obra incesante del Espíritu Santo actúe en vosotros. Sed, hijos míos, espiritualmente puros. En la espiritualidad está la belleza: todo lo que es espiritual está vivo y es muy hermoso. No olvidéis que en la Eucaristía, que es el corazón de la fe, mi Hijo está siempre con vosotros, viene a vosotros y parte el pan con vosotros porque, hijos míos, Él ha muerto por vosotros, ha resucitado y viene nuevamente. Estas palabras mías vosotros las conocéis porque son la verdad y la verdad no cambia; solo que muchos hijos míos la han olvidado. Hijos míos, mis palabras no son ni antiguas ni nuevas, son eternas. Por eso os invito, hijos míos, a mirar bien los signos de los tiempos, a recoger las cruces despedazadas y a ser apóstoles de la Revelación. ¡Os doy las gracias!”

Los cinco minutos de Dios
Mayo 4
No se puede negar que, pese al ateísmo moderno, el hombre de nuestro tiempo está buscando desesperadamente a Dios; tiene hambre de Dios, y esa hambre no se puede calmar sino con Dios.
Si tú buscas a Dios, lo encontrarás ciertamente.
Pero ten cuidado, no equivoques el camino,  porque en ése caso la culpa de no encontrar a Dios ya no sería de Él sino tuya. Y es equivocar el camino pretender llegar a Dios con los pasos del entendimiento; se va a Él más bien por el amor.
Te extraña que en Dios haya misterios que tú no alcanzas, pero no habría misterios en Dios si Él no fuera infinitamente grande y bueno; o si nosotros no fuésemos tan pequeños comparados con Él; pero, desde el momento en que Él es infinito en su poder y en su bondad y nosotros tan pequeños, es lógico no sólo suponer, sino reconocer misterios en Dios que nosotros no podemos captar. ¿O es que preferirías un Dios pequeño en poder y en bondad, como tú?
Porque entonces sí que lo podrías comprender, pero entonces no sería Dios, como tampoco tú lo eres.
“Hay en el cielo un Dios que revela los misterios” (Dn 2,28). El Misterio de Dios es Cristo, el “Misterio escondido desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos. A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este Misterio, que es Cristo entre ustedes” (Col 1,26-27). Agradece al Señor que te haya hecho conocer el misterio del amor de Cristo.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 3 de mayo de 2016

Pequeñas Semillitas 2996

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2996 ~ Martes 3 de Mayo de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Transitando los días del mes de María, es interesante tener en cuenta que una cosa importante que aconsejan los exorcistas, además de la misa y la confesión, es rezar diariamente el Rosario con mucha humildad y confianza en la Virgen quien aplasta al demonio bajo su talón inmaculado.
Un exorcista declaró que una persona maltratada por el maligno que reza día a día su Rosario, de cierta manera «se auto-exorciza». Quien tenga esta práctica cotidiana se verá menos atacado por el enemigo infernal.
Decía el beato Alain de la Roche, que un hombre, habiendo intentado en vano todo tipo de ejercicios de devoción para liberarse del poder del maligno que lo poseía, decidió ponerse el Rosario al cuello, lo que de inmediato le trajo sosiego y tras probar que cuando se lo quitaba el demonio lo atormentaba cruelmente, resolvió llevarlo día  y noche, con lo cual terminó por alejarlo para siempre, pues éste no soporta tan terrible cadena.
El Beato atestigua que él liberó así a una gran cantidad de posesos, simplemente poniéndoles al cuello el Rosario.

¡Buenos días!

Los niños aprenden lo que viven
Hay un refrán que dice: “La palabras mueven, los ejemplos arrastran”. Estos dichos populares son expresión de esa sabiduría que tiene el aval de la experiencia cotidiana. Son irrefutables. Y es la pura verdad que más que las palabras lo que mueve y conmueve a grandes y pequeños son los ejemplos que vemos. Y tanto para el mal como para el bien.

Si un niño vive con tolerancia, aprenderá a ser paciente. Si un niño vive con aliento, aprenderá a tener confianza. Si un niño vive entre críticas, aprenderá a condenar. Si un niño vive entre hostilidad y discordia aprenderá a pelear. Si un niño vive con miedo, aprenderá a ser aprensivo. Si un niño vive con reconocimiento y estímulo, aprenderá a apreciar y a tener un objetivo. Si un niño vive con seguridad, aprenderá a tener fe. Si un niño vive con aprobación, aprenderá a quererse a sí mismo y a encontrar amor en el mundo. Si un niño vive con amor y amistad, aprenderá a amar a los demás.

El ejemplo debe subrayar lo que inculcas con las palabras. No puedes escribir con una mano y borrar con la otra. Sólo es posible influir positivamente con la coherencia total. Por ejemplo, ¿puede un padre o una madre orientar por el camino de la sinceridad a sus hijos, cuando manda responder a quien pregunta por teléfono: “dile que no estoy”?
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto». Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré». (Jn 14,6-14)

Comentario:
Hoy celebramos la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago. El Evangelio hace referencia a aquellos coloquios que Jesús tenía sólo con los Apóstoles, y en los que procuraba ir formándolos, para que tuvieran ideas claras sobre su persona y su misión. Es que los Apóstoles estaban imbuidos de las ideas que los judíos se habían formado sobre la persona del Mesías: esperaban un liberador terrenal y político, mientras que la persona de Jesús no respondía en absoluto a estas imágenes preconcebidas.
Las primeras palabras que leemos en el Evangelio de hoy son respuesta a una pregunta del apóstol Tomás. «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14,6). Esta respuesta a Tomás da pie a la petición de Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta» (Jn 14,8). La respuesta de Jesús es —en realidad— una reprensión: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe?» (Jn 14,9).
Los Apóstoles no acababan de entender la unidad entre el Padre y Jesús, no alcanzaban a ver al Dios y Hombre en la persona de Jesús. Él no se limita a demostrar su igualdad con el Padre, sino que también les recuerda que ellos serán los que continuarán su obra salvadora: les otorga el poder de hacer milagros, les promete que estará siempre con ellos, y cualquier cosa que pidan en su nombre, se la concederá.
Estas respuestas de Jesús a los Apóstoles, también nos las dirige a todos nosotros. San Josemaría, comentando este texto, dice: «‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’. Con estas inequívocas palabras, nos ha mostrado el Señor cuál es la vereda auténtica que lleva a la felicidad eterna (...). Lo declara a todos los hombres, pero especialmente nos lo recuerda a quienes, como tú y como yo, le hemos dicho que estamos decididos a tomarnos en serio nuestra vocación de cristianos».
* Rev. D. Joan SOLÀ i Triadú (Girona, España)

Santoral Católico:
Santos Felipe y Santiago
Apóstoles
Felipe, natural de Betsaida, en Galilea, fue primero discípulo de Juan Bautista, y siguió a Jesús cuando éste le dijo «Sígueme», después de lo cual fue a decirle entusiasmado a Natanael: «Hemos encontrado a aquel de quien hablaban Moisés y los profetas, Jesús de Nazaret». Los evangelios lo mencionan en algunos pasajes y la tradición lo recuerda como evangelizador en Asia Menor. Santiago, apellidado «el Menor», pariente de la Virgen María y del Señor, hijo de Alfeo, fue obispo de la primera comunidad judeo-cristiana de Jerusalén; escribió la carta canónica que lleva su nombre; es el apóstol con quien Pablo convertido toma contacto, y a quien el Concilio de Jerusalén concede un papel importante en momentos cruciales del desarrollo de la evangelización. Recibió la palma del martirio en Jerusalén el año 62.
Oración: Señor, Dios nuestro, que nos alegras todos los años con la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, participar en la muerte y resurrección de tu Hijo, para que merezcamos llegar a contemplar en el cielo el esplendor de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco

"Todo cristiano posee 3 tres dimensiones esenciales en su vida: el anuncio, la intercesión y la esperanza… Cada cristiano es un hombre y una mujer de esperanza, que espera que el Señor vuelva y por eso toda la Iglesia está a la espera de la venida de Jesús: Jesús volverá. Y esta es la esperanza… El cristiano debe evangelizar siempre puesto que el anuncio de la resurrección de Jesús es la Buena Noticia que todos están esperando"

Tema del día:
Educación de los hijos
“Amar a los hijos a punta de concesiones y consentimientos es hacer de ellos seres débiles y convertirlos en tiranos de los demás y esclavos de sí mismos"

Alguna vez leí en El Tiempo un artículo del Hermano Marista, Andrés Hurtado, conocedor, como el que más, de la geografía y de las riquezas ecológicas de Colombia. Se nota que no sólo conoce los ríos más remotos y las cordilleras más apartadas, sino el corazón humano. El título de su escrito es: “Cuando sufrir es bueno”. Y comienza contando su encuentro con un matrimonio que viene a ponerle quejas de su hijo adolescente:

"No sabemos qué pasa, es de una rebeldía total, parece incluso que nos odiara a nosotros sus padres, que se lo hemos dado todo”. Sin compasión y tratando de no ser nada elegante pero sí muy sincero, les dije: “Ese es el problema: que se lo han dado todo. Para empezar, señora –le dije– deje de llamarlo mi niño o mi bebé, que ya tiene 17 años”. Luego supe que sus padres le han satisfecho todo, hasta los más mínimos caprichos. Y pretenden calmar sus rebeldías y ganar su amor dándole cada vez más cosas, incluso ajustándose el cinturón porque mi niño o mi bebé cada vez exige cosas de más valor. Esta es la radiografía de muchos padres modernos, que creen amar a sus hijos y educarlos cediendo a todos sus caprichos, colmándolos de regalos y evitándoles el menor sufrimiento (...).

“La capacidad de sufrimiento de estos muchachos es nula, porque nada los ha contrariado en la vida y todo lo han tenido a pedir de boca y a velocidad de madre torpe y sobreprotectora. Cuando llegan ciertas contrariedades cuya solución no se encuentra en regalos o cosas materiales, la idea del suicidio ronda y en veces se hace efectiva. (...) Por ahí leí que el hombre es un aprendiz y el dolor es su maestro; que el que no ha sufrido nada sabe. Y podríamos componer un refrán que diga: dime cuánto has sufrido y te diré cuánto vales. Ahora que hemos descubierto que los niños y los hijos también tienen derechos humanos (admito que quiero ser sarcástico), debemos respetar el derecho sumo que tienen a ser bien educados y formados. Y hay que prepararlos también para el sufrimiento (que es parte importante de la vida) y para las dificultades (...)”.

“Amar a los hijos a punta de concesiones y consentimientos es hacer de ellos seres débiles y convertirlos en tiranos de los demás y esclavos de sí mismos. (...) Resumiendo: señores y señoras acariciadores, denle gusto en todo, conviértanlo(a) en un ser inútil y él o ella mañana los maldecirá, con casi todo derecho. O bien, sufran por dentro, coman callados, háganse los fuertes y háganlo(a) fuerte y antes de que llegue el día de mañana él o ella se lo agradecerá y ustedes no habrán vivido en vano. Que así sea”.

El Evangelio me trae a la memoria este estupendo artículo. La virgen María y San José le reclamaron a Jesús su comportamiento: “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto?” Evidentemente, ellos no entendieron la respuesta, pero no se quedaron callados ni aplaudieron su proceder. Se trató de un reclamo tranquilo, pero firme y hecho en un clima de diálogo y comprensión. Pidamos para que en nuestras familias exista un verdadero diálogo y se viva el amor que es capaz de enseñar también el valor del sufrimiento y de la frustración, que forma seres humanos capaces de enfrentar con entereza y generosidad, los difíciles caminos de la vida.
* Hermann Rodríguez Osorio, S.J.

Mes de María
Flor del 3 de mayo: Madre de Dios
- Meditación: “Por ser su Hijo Dios, María es Madre de Dios” (Lucas 1,3-5). Dios nos amó tanto que no sólo nos entregó a Su Hijo sino que nos dio a Su Madre. “Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo nacido de Mujer…para que recibiésemos la adopción de Hijos de Dios” (Gálatas 4,5). Este es el maravilloso final del Plan del Padre y el sublime oficio de María, hacernos hijos de Dios, uno en Dios.
- Oración: ¡Oh María, te agradecemos el regalo que nos ha hecho nuestro Dios amado, ponernos en tus hermosas manos para hacernos santos. Amén.
- Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
- Florecilla para este día: Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Rogamos a Dios por el eterno descanso del alma de la bebita Emma, de la provincia de Santa Fe, Argentina, y para que la Santísima Virgen acompañe y consuele a sus padres en este difícil trance. 

Pedimos oración para las siguientes personas de México: Juan Simón A. R., afectado de cirrosis; Héctor Alejandro G. R., quién está grave en terapia intensiva después de una cirugía por peritonitis; y Pepe C. S., para que salga del derrame cerebral lo antes posible y se recupere totalmente. Los encomendamos a la misericordia infinita de Dios.

Pedimos oración por la salud de Nar J., de Quito, Ecuador, que está muy quebrantada, rogando al Señor Misericordioso que le conceda sus gracias de sanación.
   
Pedimos oración por la salud de Elías M. G., de Monterrey, N.L. México, porque perdió la vista y tiene un problema en el cerebro... Para que los  tratamientos le recuperen su salud elevamos nuestra plegaria por la intercesión de nuestra Madre de Guadalupe.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Mayo 3
Ser hombre de convicciones propias debe ser algo así como una meta que te has de proponer conseguir a toda costa.
Sé un hombre de convicciones;  no te dejes llevar por los vientos que soplan a tu alrededor; no te fijes en cómo piensan los demás, en cómo obran los demás; porque, si te dejas guiar por los otros, no serás tú quién mande en tu vida sino ellos. Y eso no lo puedes tolerar bajo ningún concepto.
Mantén tus convicciones y sigue con docilidad las indicaciones de tu propia conciencia.
¿Que los demás tienen otras convicciones y que en consecuencia siguen otras normas de conducta? Bien; ellos tienen su conciencia; pero tú tienes la tuya.
¿Que ellos tienen otra escala de valores? Tú tienes la tuya y para tí los valores se ordenan por tu escala y no por la de ellos.
Cuesta ser hombre de convicciones; cuesta más ser fiel a las convicciones de la propia conciencia; pero es la única forma de vivir con dignidad y de vivir la propia vida.
“Tu fe te ha salvado” fue la expresión que el Señor empleaba frecuentemente al sanar a los enfermos; la fe es la que nos va a salvar a nosotros, y a aquella mujer que le pedía la sanara, le respondió: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!” (Mt 15,28). Quizá debas rezar como aquél: “Creo, ayuda a mi poca fe” (Mt 9,24)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-