lunes, 28 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2415

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2415 ~ Lunes 28 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Los bienes de este mundo son limitados, provisorios y caducos. ¡Pensar que muchas veces buscamos llenarnos con más y más cosas que son "pan para hoy y hambre para mañana"! 
Lo decía San Agustín: Señor, hiciste nuestro corazón a tu medida, inquieto estará hasta que en ti no descanse. También Santa Teresa escribió en sus versos que sólo Dios basta, sólo él puede colmar las ansias de nuestra alma.
Nos preguntemos, Dios y su reino, ¿son nuestro más preciado tesoro? ¿Seríamos capaces de renunciar a cualquier bien de este mundo con tal de no perderlo?

¡Buenos días!

El pavo y el gallo
Augurios para el día de la boda: “Que tengan el coraje de amarse siempre. Que tengan el valor de perdonarse siempre. Que tengan la paciencia de comenzar cada día. Que tengan la dicha de ser amigos. Que tengan la valentía de ser sinceros. Que tengan el corazón y la puerta abiertos para todos”.

Un pavo estaba pegando una tremenda paliza a su pobre compañera; y un gallo le preguntó el por qué de tanto furor. Resolló un tanto el pavo, y secándose el sudor: —¿No ve –dijo–, que fue esa pava a contar por todas partes un secreto que yo le había confiado? —¿Y por esto le pegas? –dijo el gallo–. Pues, amigo, otra vez no la maltrates, que será más decente; ni le confíes tus secretos, que será más prudente. Daireaux.

Que tengan el gozo de ser fieles por amor y no por obligación. En fin, que tengan la felicidad de llegar juntos al final del camino, habiendo constatado y mostrado que el amor es posible… si cada día lo pedimos a Dios”. Y no olvides: La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús propuso todavía otra parábola a la gente: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas».
Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo». Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: ‘Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo’. (Mt 13,31-35)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos presenta a Jesús predicando a sus discípulos. Y lo hace, tal como en Él es habitual, en parábolas, es decir, empleando imágenes sencillas y corrientes para explicar los grandes misterios escondidos del Reino. Así podía entender todo el mundo, desde la gente más formada hasta la que tenía menos luces.
«El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza...» (Mt 13,31). Los granitos de mostaza casi no se ven, son muy pequeños, pero si tenemos de ellos buen cuidado y se riegan... acaban formando un gran árbol. «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina...» (Mt 13,33). La levadura no se ve, pero si no estuviera ahí, la pasta no subiría. Así también es la vida cristiana, la vida de la gracia: no se ve exteriormente, no hace ruido, pero... si uno deja que se introduzca en su corazón, la gracia divina va haciendo fructificar la semilla y convierte a las personas de pecadoras en santas.
Esta gracia divina se nos da por la fe, por la oración, por los sacramentos, por la caridad. Pero esta vida de la gracia es sobre todo un don que hay que esperar y desear con humildad. Un don que los sabios y entendidos de este mundo no saben apreciar, pero que Dios Nuestro Señor quiere hacer llegar a los humildes y sencillos.
Ojalá que cuando nos busque a nosotros, nos encuentre no en el grupo de los orgullosos, sino en el de los humildes, que se reconocen débiles y pecadores, pero muy agradecidos y confiados en la bondad del Señor. Así, el grano de mostaza llegará a ser un árbol grande; así la levadura de la Palabra de Dios obrará en nosotros frutos de vida eterna. Porque, «cuanto más se abaja el corazón por la humildad, más se levanta hacia la perfección» (San Agustín).
Rev. D. Josep Mª MANRESA Lamarca (Les Fonts del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Víctor I
Papa y Mártir
En Roma, san Víctor I, papa, africano de nacimiento, que fijó para todas las Iglesias la celebración de la fiesta de Pascua en el domingo que sigue inmediatamente a la Pascua judía (c. 200). Información más amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

 “Cuando me preguntaron sobre algún arma
capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica
yo sugerí la mejor de todas: la PAZ”
-Albert Einstein-


Aviso de “Pequeñas Semillitas”
Informo a los lectores que desde Agosto se incorporará un nuevo servicio en la página (blog) de “Pequeñas Semillitas” en internet.
Se trata de un acceso que estará colocado en la columna de la derecha del blog, con el título de “Biblioteca de Pequeñas Semillitas”, que permitirá ingresar a una página con archivos en tres modalidades: PPS, Word y PDF.
Allí iré almacenando poco a poco los mejores PPS seleccionados entre los que envío por correo a los lectores que están suscriptos para esa modalidad; como así también archivos de texto (Word) destacados; y archivos de texto e imagen (PDF) que sean de interés general.
Como todos lo que se brinda en “Pequeñas Semillitas”, este nuevo servicio será de acceso libre y gratuito.

Tema del día:
La oración del Padrenuestro
Jesucristo nos dejó la oración del Padrenuestro cuando le preguntaron claramente: "Señor, enséñanos a orar" (Lc. 11, 1). El Padrenuestro es, por tanto, la oración por excelencia, el resumen y modelo de toda oración cristiana y una fuente abundante de reflexiones, enseñanzas y consejos.

Rezar el Padrenuestro no es cualquier cosa, como no lo es decirle a nuestra madre "te amo", "te quiero", "te extraño". No si se dice desde dentro. Nos exige ubicarnos. Cuando rezamos esta oración y la rezamos con el corazón conviene tener ciertas actitudes: adoptar la posición de niños necesitados y cariñosos con un Padre que nos quiere, con humildad, disposición de alabarlo y sabiendo que unimos nuestra oración a la de Cristo y a la de todos mis hermanos.

Rezar el Padrenuestro es pensar en el cielo, en el lugar que nos aguarda donde estaremos al lado de la persona que más nos ama; rezar el Padrenuestro es detenerse de vez en cuando para gustar por un momento las palabras "que estás en el cielo", para imaginar a Dios Padre esperándonos allá arriba; es mirar hacia abajo otra vez y ver que el camino hacia el cielo es largo y escabroso y reemprender la marcha.

Rezar el Padrenuestro es reflexionar un segundo en la frase "santificado sea tu nombre" para recordar lo que esto significa: ¿Cuándo santifico tu nombre, Señor? Santifico tu nombre cuando reconozco tu bondad y tu poder, cuando me maravillo al ver tus obras, cuando te alabo, te canto y celebro tus dones. Es saber que no soy yo el que santifico a Dios sino que Dios es santificado en mí cuando lo reconozco, lo bendigo y obro según su voluntad.

Por otro lado ¿Cuántas veces no hemos rezado el Padrenuestro? ¿Cuatro mil, diez mil, treinta mil veces? ¿Cuántas veces entonces no hemos pedido "hágase tu voluntad", "perdona como perdonamos", "venga tu reino"? ¡Imagínate pedir diez mil veces el mismo favor! Pero ¿sabemos bien lo que pedimos?

Cuando pedimos que venga su Reino estamos pidiendo que venga Cristo y todo su Reino, su vida, sus intereses, sus amores a mí. Que se realice el Reino en cada uno de nosotros, como expresaba Orígenes. En otras palabras, estamos pidiendo ver, pensar, actuar y ser como Cristo y así hacer realidad sus palabras "el Reino de Dios está entre ustedes" (Lc. 17, 21).

Cuando pedimos que se haga su voluntad pedimos, en definitiva, que seamos santos porque solo sus creaturas libres, nosotros, podremos hacer la voluntad de Dios con perfección y amor, como la hizo María Santísima con su hágase. En realidad pedimos ser fuertes. En relación esta frase "hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo" te recomiendo esta oración, una bella forma de meditar y rezar que se cumpla siempre su voluntad.

Cuando pedimos el pan lo hacemos como necesitados, como un mendigo extendiendo la mano y que pide lo indispensable para vivir: techo, alimento y vestido. También pedimos como mendigos en el espíritu: pedimos la gracia, la Eucaristía, la Palabra de Dios y el Espíritu Santo.

Cuando pedimos perdón pedimos libertad, liberación y paz; pedimos misericordia y comprensión y pedimos una verdadera capacidad para perdonar y olvidar: "perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos". Esta breve oración te podrá ayudar también a alcanzar y pedir perdón.

Y finalmente "no nos dejes caer en tentación" sino "líbranos del mal" que nos regresa a esa actitud filial y humilde. Nos recuerda que tenemos tentaciones, que caemos a veces en ellas pero que tenemos a un Padre fuerte que nos puede proteger y cuidar.
Autor: Carlos García / Fuente: la-oración.com / Imagen: Google

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Un estímulo todos los días
Julio 28
Algunas personas están preocupadas por convertirse en seres extraordinarios, destacados, reconocidos por algo fuera de lo común. No soportan ser uno más. Pero luego si logran mucha fama, necesitan esconderse para que no los acosen, y prefieren una vida más reservada y tranquila. Otros se van al extremo opuesto y sólo les interesa la tranquilidad. Han renunciado a muchas cosas interesantes de la vida y ya no desarrollan sus capacidades, porque prefieren aislarse cómodamente.
Entre esos dos extremos, quizás esté la verdad. No se trata de ser extraordinarios. Ser uno más no tiene nada de malo. Lo importante es no desperdiciar las propias capacidades y encontrar el gusto de desarrollar los dones que Dios nos ha regalado. No para ser admirados o elogiados, sino por fidelidad a nosotros mismos y al Señor.
Entonces sí podrás evitar el aislamiento y la mediocridad, pero al mismo tiempo vivirás en la paz interior de los humildes. Podrías intentarlo.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 27 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2414

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2414 ~ Domingo 27 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El evangelio recoge dos breves parábolas de Jesús con un mismo mensaje. En ambos relatos, el protagonista descubre un tesoro enormemente valioso o una perla de valor incalculable. Y los dos reaccionan del mismo modo: venden con alegría y decisión lo que tienen, y se hacen con el tesoro o la perla. Según Jesús, así reaccionan los que descubren el reino de Dios.
¿Qué podemos decir hoy después de veinte siglos de cristianismo? ¿Por qué tantos cristianos buenos viven encerrados en su práctica religiosa con la sensación de no haber descubierto en ella ningún “tesoro”? ¿Dónde está la raíz última de esa falta de entusiasmo y alegría en no pocos ámbitos de nuestra Iglesia, incapaz de atraer hacia el núcleo del Evangelio a tantos hombres y mujeres que se van alejando de ella, sin renunciar por eso a Dios ni a Jesús?
Después del Concilio, Pablo VI hizo esta afirmación rotunda: ”Solo el reino de Dios es absoluto. Todo lo demás es relativo”. Años más tarde, Juan Pablo II lo reafirmó diciendo: “La Iglesia no es ella su propio fin, pues está orientada al reino de Dios del cual es germen, signo e instrumento”. El Papa Francisco nos viene repitiendo: “El proyecto de Jesús es instaurar el reino de Dios”.
Si ésta es la fe de la Iglesia, ¿por qué hay cristianos que ni siquiera han oído hablar de ese proyecto que Jesús llamaba “reino de Dios”? ¿Por qué no saben que la pasión que animó toda la vida de Jesús, la razón de ser y el objetivo de toda su actuación, fue anunciar y promover ese proyecto humanizador del Padre: buscar el reino de Dios y su justicia?
La Iglesia no puede renovarse desde su raíz si no descubre el “tesoro” del reino de Dios. No es lo mismo llamar a los cristianos a colaborar con Dios en su gran proyecto de hacer un mundo más humano, que vivir distraídos en prácticas y costumbres que nos hacen olvidar el verdadero núcleo del Evangelio.
El Papa Francisco nos está diciendo que “el reino de Dios nos reclama”. Este grito nos llega desde el corazón mismo del Evangelio. Lo hemos de escuchar. Seguramente, la decisión más importante que hemos de tomar hoy en la Iglesia y en nuestras comunidades cristianas es la de recuperar el proyecto del reino de Dios con alegría y entusiasmo.
José Antonio Pagola

¡Buenos días!

Decídete por la oración
Hay signos de que María, nuestra Madre celestial, se pone a nuestro lado de una manera especial en estos tiempos difíciles para la fe. Nos conmueve comprobar que esta buena Madre está preocupada por muchos hijos atrapados en las tinieblas del mundo, porque no le dan a Dios un lugarcito en su vida y en su tiempo. Un mensaje de la Reina de la Paz.

“¡Queridos hijos!" Los invito a la entrega a Dios. En este tiempo, yo deseo especialmente que ustedes renuncien a aquellas cosas a las que se han apegado y que perjudican su vida espiritual. Por eso, mis queridos hijos, decídanse enteramente por Dios y no permitan que Satanás entre en sus vidas a través de esas cosas que los dañan en su vida espiritual. Mis queridos hijos, Dios se ofrece a ustedes en plenitud. Ustedes sólo pueden descubrirlo y reconocerlo a él en la oración: por eso, decídanse por la oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”

Quien vive abandonado en el Señor crece en una relación filial con Dios, su Padre; está disponible a todo lo que se presente, su corazón se vuelve simple y libre, tiene facilidad para vivir con humildad de corazón los misterios de la vida, se libera de toda ansiedad por el porvenir incierto: “Será lo que el Padre quiera”, dice con total sumisión.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.
»También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.
»También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
»¿Habéis entendido todo esto?». Dícenle: «Sí». Y Él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo». (Mt 13,44-52)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos quiere ayudar a mirar hacia dentro, a encontrar algo escondido: «El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo» (Mt 13,44). Cuando hablamos de tesoro nos referimos a algo de valor excepcional, de la máxima apreciación, no a cosas o situaciones que, aunque amadas, no dejan de ser fugaces y chatarra barata, como son las satisfacciones y placeres temporales: aquello con lo que tanta gente se extenúa buscando en el exterior, y con lo que se desencanta una vez encontrado y experimentado.
El tesoro que propone Jesús está enterrado en lo más profundo de nuestra alma, en el núcleo mismo de nuestro ser. Es el Reino de Dios. Consiste en encontrarnos amorosamente, de manera misteriosa, con la Fuente de la vida, de la belleza, de la verdad y del bien, y en permanecer unidos a la misma Fuente hasta que, cumplido el tiempo de nuestra peregrinación, y libres de toda bisutería inútil, el Reino del cielo que hemos buscado en nuestro corazón y que hemos cultivado en la fe y en el amor, se abra como una flor y aparezca el brillo del tesoro escondido.
Algunos, como san Pablo o el mismo buen ladrón, se han topado súbitamente con el Reino de Dios o de manera impensada, porque los caminos del Señor son infinitos, pero normalmente, para llegar a descubrir el tesoro, hay que buscarlo intencionadamente: «También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas» (Mt 13,45). Quizá este tesoro sólo es encontrado por aquellos que no se dan por satisfechos fácilmente, por los que no se contentan con poca cosa, por los idealistas, por los aventureros.
En el orden temporal, de los inquietos e inconformistas decimos que son personas ambiciosas, y en el mundo del espíritu, son los santos. Ellos están dispuestos a venderlo todo con tal de comprar el campo, como lo dice san Juan de la Cruz: «Para llegar a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada».
Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"Hay que alentar con firme determinación el camino del diálogo y de la mutua comprensión en el respeto de las diferencias, de forma que la auténtica paz pueda lograrse y tenga lugar el encuentro entre los pueblos en un contexto de solidario acuerdo… La violencia y las armas no pueden resolver nunca los problemas de los hombres… La guerra es siempre una derrota de la humanidad"
San Juan Pablo II

Tema del día:
El Reino de Dios
El centro o tema principal de toda la predicación de Jesús es el “Reino de Dios”, que es del otro mundo, pero ya comienza aquí y está entre nosotros. Hoy en el evangelio consideramos algunas características del “Reino de Dios”, que Jesús nos describe por medio de parábolas. Las dos primeras, la del tesoro y la perla, vienen a decir lo mismo: El Reino de los cielos es algo muy precioso, que suele estar escondido para la mayoría de la gente; pero que si se le encuentra y se le consigue, es de tanto valor que nos llena el alma y nos da la mayor felicidad.

En esta vida encontramos por desgracia en muchas personas lo que se llama “una crisis existencial”. Hay muchas comodidades, mucho progreso económico, mucha diversión; pero hay muchas enfermedades psicológicas y muchos suicidios. Y sucede que cuanto más avanzados o progresistas son los países, más suicidios hay. Y entre los jóvenes se da mucha droga y mucho desencanto de la vida. Esto es porque les parece que la vida no conduce a nada, que no vale la pena luchar por nada, que todo es lo mismo y llegan a pensar que no hay que buscar nada porque nada encontrarán.

Han perdido el contacto con lo vital. Pero el corazón humano tiene mayores exigencias que el solo “ir tirando”. Desde lo hondo del corazón brota la pregunta por el sentido de la vida: Debe haber algo grande por lo cual vale la pena gastarse y desgastarse. De hecho el sacrificio, el dar generosamente la vida, llena más del sentimiento de felicidad que la comodidad o la diversión. En medio de esa vida podemos encontrar el tesoro que nos llene toda nuestra vida. Muchos santos lo encontraron al escuchar, con el corazón abierto, alguna parte de la Palabra de Dios.

Para ello debemos preparar el corazón. Para encontrar el amor de Dios debemos estar dispuestos a sacrificarnos por el bien de nuestros prójimos. A veces vamos a Misa y no descubrimos el tesoro de la Eucaristía con la presencia de quien puede llenarnos el alma de amor y felicidad. Recordamos lo que nos dijo Jesucristo: “Donde está tu tesoro, allí está tu corazón”. Debemos tener una verdadera escala de valores: el Reino de Dios vale inmensamente más que el dinero, el poder y el placer. Es difícil dar con ello, pero hay que descubrirlo y pedirle gracia a Dios para comprenderlo.

En otra parábola nos dice Jesús que el Reino de Dios es como una red barredera. En este mundo están juntos los buenos y los malos. No tenemos porqué juzgar a nadie, sino trabajar para que los que están más flacos en la gracia y en la fe, puedan llenarse más de este espíritu y poder un día participar con los santos en el cielo. Al fin del mundo Dios hará la separación oportuna. Mientras tanto trabajemos todos como hermanos unidos y trabajemos en bien de los demás.

La última parábola de este día nos dice que en este buscar el Reino de Dios debemos aprovechar todo lo bueno que encontramos a nuestra alrededor. Hay gente que desprecia todo lo antiguo y los hay que desprecian todas las novedades. Siempre ha habido cosas buenas provechosas y salen a la luz nuevas cosas aprovechables. Es como en la Biblia: hay que saber aprovechar el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Por eso el buscar el bien no es cosa de necios, sino de inteligentes, que saben escoger lo bueno continuamente, y se quedan con lo mejor. Jesús les había dicho poco antes a los apóstoles: “Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen”. Ojalá nuestros sentidos estén atentos ante lo mejor, que es el Reino de Dios, que Jesús nos propone para darnos la paz, la libertad y la plena felicidad.
P. Silverio Velasco (España)

Nuevo video

Hay un nuevo video subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Nunca olvidemos agradecer
Una vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Buenos Aires, Argentina, nos escribe nuestra amiga Liliana Z. para hacernos saber que el niño Nachito, de dos años de edad, que está bajo tratamiento de quimioterapia (tercer ciclo), evoluciona bien y el tumor se ha reducido en un cincuenta por ciento según la última tomografía. ¡Damos gracias a Dios!... y seguimos orando para llegar a la remisión total de la enfermedad.

Un estímulo todos los días
Julio 27
Todo pasa. Por eso decía Santa Teresa: “Nada te turbe, nada te espante”. Si estoy sufriendo, ese dolor pasará, o aprenderé a vivir con él. Si me humillan o me critican, eso también pasará. Quizás no me olvidaré, pero podré aprender a estar en paz con ese recuerdo. Si me equivoqué o cometí un gran error, eso también pasará.
Has atravesado muchos momentos duros en la vida y has podido comenzar de nuevo, y el tiempo ha serenado las cosas. Eso mismo volverá a suceder. Lo que en este momento te está lastimando pasará. Por eso, no dediques demasiado tiempo a lamentarte, a preocuparte. Recuerda que eso no es lo único que existe, que tu vida es más que eso, y dedica tiempo a otras cosas. De esa manera no te prometo que dejarás inmediatamente de sufrir, pero sí que sufrirás menos y el dolor se calmará más rápido. “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa”.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 26 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2413

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2413 ~ Sábado 26 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy, celebración de San Joaquín y Santa Ana, abuelos de Jesús, se celebra a todos los abuelos. Y una lectora de “Pequeñas Semillitas” llamada María Luisa, me ha enviado desde España esta Oración de los Abuelos:
“Gracias por habernos concedido la bendición bíblica y poder conocer a los hijos de nuestros hijos. Por revivir de nuevo la alegría de cuidarles, por disfrutar de su cariño, de su inocencia.
Gracias por verles crecer sanos y fuertes. Ayuda a sus padres para que no caigan en el desánimo, para que cada día se levanten renovados, con fuerzas para afrontar el reto de la vida,
Señor guíales mientras sean niños para que de mayores alcancen el camino que conduce a Ti, y cuando sean hombres y mujeres sepan que eres el Camino, la Verdad y la Vida y sigan sembrando en sus hijos  el bien, como lo hicieron sus padres y sus abuelos con ellos.
A nosotros los abuelos, enséñanos  a asumir nuestro papel. Danos  tu luz y tu apoyo para que se lo transmitamos a nuestros nietos. Danos la fuerza y la salud necesaria para ayudarles siempre que nos necesiten, y cuando Tú  nos llames, dejemos nuestro grato recuerdo. Amén”.

¡Buenos días!

La unión genera fuerza
Santo Tomás de Aquino enseña que mientras más unido es algo, más poderoso es. Un grupo de personas que tiran en distintas direcciones no logran nada y sufren inútilmente; pero puestos de acuerdo y tirando hacia un mismo objetivo, logran maravillas. Los arroyos separados tienen poca fuerza; pero unidos en un río, pueden cambiarlo todo a su paso.

Un labrador anciano tenía varios hijos jóvenes que se llevaban mal entre sí, peleaban constantemente. Un día los congregó a todos y mandó traer unas cuántas varas, las colocó todas juntas e hizo un haz con ellas, les preguntó cuál de ellos se atrevía a romperlo. Uno tras otro todos se esforzaron para lograrlo, pero ninguno pudo conseguirlo. Entonces el padre desató el haz y tomando las varas una a una les mostró cuán fácilmente se partían, y enseguida les dijo:
—De esta manera, hijos míos, si ustedes están todos unidos nadie podrá vencerlos; pero si están enemistados el primero que quiera hacerles mal los perderá.

El amor que pide Jesús debe llevarnos a evitar en la convivencia cotidiana las faltas de aceptación y las incomprensiones. El Señor nos quiere ver fraternos y pacíficos. No es fácil, pero lo puedes, si cada día lo pides: “Señor, ayúdame a ser hoy comprensivo, compasivo y paciente con todos”. Que pases un día feliz de buena convivencia.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús propuso a las gentes otra parábola, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: ‘Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?’. Él les contestó: ‘Algún enemigo ha hecho esto’. Dícenle los siervos: ‘¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?’. Díceles: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero’». (Mt 13,24-30)

Comentario
Hoy consideramos una parábola que es ocasión para referirse a la vida de la comunidad en la que se mezclan, continuamente, el bien y el mal, el Evangelio y el pecado. La actitud lógica sería acabar con esta situación, tal como lo pretenden los criados: «¿Quieres que vayamos a recogerla?» (Mt 13,28). Pero la paciencia de Dios es infinita, espera hasta el último momento —como un padre bueno— la posibilidad del cambio: «Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega» (Mt 13,30).
Una realidad ambigua y mediocre, pero en ella crece el Reino. Se trata de sentirnos llamados a descubrir las señales del Reino de Dios para potenciarlo. Y, por otro lado, no favorecer nada que ayude a contentarnos en la mediocridad. No obstante, el hecho de vivir en una mezcla de bien y mal no debe impedir el avanzar en nuestra vida espiritual; lo contrario sería convertir nuestro trigo en cizaña. «Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?» (Mt 13,27). Es imposible crecer de otro modo, ni podemos buscar el Reino en ningún otro lugar que en esta sociedad en la que estamos. Nuestra tarea será hacer que nazca el Reino de Dios.
El Evangelio nos llama a no dar crédito a los “puros”, a superar los aspectos de puritanismo y de intolerancia que puedan haber en la comunidad cristiana. Fácilmente se dan actitudes de este tipo en todos los colectivos, por sanos que intenten ser. Encarados a un ideal, todos tenemos la tentación de pensar que unos ya lo hemos alcanzado, y que otros están lejos. Jesús constata que todos estamos en camino, absolutamente todos.
Vigilemos para no dejar que el maligno se cuele en nuestras vidas, cosa que ocurre cuando nos acomodamos al mundo. Decía santa Ángela de la Cruz que «no hay que dar oído a las voces del mundo, de que en todas partes se hace esto o aquello; nosotras siempre lo mismo, sin inventar variaciones, y siguiendo la manera de hacer las cosas, que son un tesoro escondido; son las que nos abrirán las puertas del cielo». Que la Santísima Virgen María nos conceda acomodarnos sólo al amor.
Rev. D. Manuel SÁNCHEZ Sánchez (Sevilla, España)

Santoral Católico:
Santos Joaquín y Ana
Abuelos de Jesús
Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos. Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

"La actividad misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia. Una Iglesia misionera no se obsesiona por la transmisión desarticulada de multitud de doctrinas que intenta imponer a fuerza de insistencia… Es necesaria una reforma de estructuras eclesiales para que todas ellas se vuelvan más misioneras… Es necesaria una conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están".
Papa Francisco

Tema del día:
Hoy seré feliz
Hoy seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada.

Hoy agradeceré a Dios la alegría y felicidad que me regala. Hoy trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré el mundo como es y procuraré encajar en él. Si sucede algo que me desagrada, no me mortificaré, ni lamentaré: agradeceré que haya sucedido. Porque así se puso a prueba mi voluntad de ser feliz.

Hoy seré dueño de mis sentimientos, de mis nervios, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener dominio de mí mismo. Hoy trabajaré alegremente, con entusiasmo y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. Comprobaré mis pequeños triunfos, no pensaré en los fracasos.

Hoy seré amigable. No criticaré a nadie. Si comienzo a criticar una persona, cambiaré la crítica por elogios; toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Olvidaré los defectos y concentraré mi atención en las virtudes. Hoy evitaré discusiones desagradables.

Hoy voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión. Hoy viviré con calma, con paciencia, porque la prisa es la enemiga de una vida feliz y triunfante. No permitiré que la prisa me acose ni que la impaciencia me abrume. Hoy tendré confianza en mí mismo.

Hoy no envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo. Contaré mis bienes y no mis males. Compararé mi vida con otros que sufren más.

Hoy no tendré miedo. Actuaré valientemente. El futuro me pertenece.   

Hoy no pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a otras personas.

Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia con su amor. Hoy haré un bien a alguien. Seré cortés y generoso.

Trataré de pagar un mal con un bien. Al llegar la noche comprobaré que Dios me premió con un bien. Al llegar la noche comprobaré que Dios me premió con un día de plena felicidad. Y mañana haré otro día como hoy.
Violeta Chávez Obregón  

Mensaje de María Reina de la Paz
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de julio de 2014.
"¡Queridos hijos! Ustedes no son conscientes de las gracias que viven en este tiempo, en que el Altísimo les da señales para que se abran y se conviertan. Regresen a Dios y a la oración, y que en sus corazones, familias y comunidades reine la oración, para que el Espíritu Santo los guíe y los anime a estar cada día más abiertos a la voluntad de Dios y a Su plan para cada uno de ustedes. Yo estoy con ustedes, y con los santos y los ángeles intercedo por ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado".

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio. 

Pedimos oración por Gustavo, 47 años, residente en Miami, USA, que desde hace 11 años comenzó a perder la visión hasta perderla casi totalmente en la actualidad. Que el Espíritu Santo lo ilumine y el Señor Jesús abra nuevamente sus ojos a la luz. 

Pedimos oración para Norbey, de Colombia, a fin de que el Señor le conceda sanación espiritual y todas las fuerzas necesarias para sostener la estabilidad familiar.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 26
Las palabras siempre nos engañan. No existe una palabra que pueda expresar plenamente una realidad. Cualquier palabra se queda corta. Además, algunas palabras están cargadas de malos sentimientos, por las experiencias desagradables que hemos tenido en la vida. Con más razón si pretendemos hablar de Dios. Por eso, tenemos que recordar siempre que cualquier palabra que usemos para hablar de Dios siempre será insuficiente, limitada, pobre, confusa.
Por ejemplo, si decimos que él es infinito podemos sentir que es lejano, podemos olvidar que él está en cada cosa, penetrándolo todo. Pero si decimos que está en lo más íntimo de cada cosa podemos sentir que nos quita la libertad, o que nos controla demasiado. Si decimos que es Padre eso puede hacernos revivir malas experiencias en nuestra relación con el padre biológico, pero si decimos que es amigo podemos pensar que es uno más y que tenemos derecho a tratarlo como nos parezca.
Cualquier cosa que digamos de Dios siempre será muy imperfecta, expresará algo pero también nos engañará. Podrá iluminar, pero también oscurecerá la verdad. Por eso muchas personas sabias han dicho que para expresar a Dios no hay nada mejor que el silencio. Él siempre es más grande, siempre es más bello, siempre es mejor que lo que nosotros podamos decir.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

viernes, 25 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2412

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2412 ~ Viernes 25 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Los hombres buscamos siempre seguridades, porque al ser criaturas, somos limitados y cambiantes, y necesitamos algo que sea firme y seguro. Por eso tenemos que anclarnos en Dios, que no cambia y permanece para siempre.
Y una de las seguridades en que debemos basar nuestra vida, es justamente el creer que Dios nos ama. Pero que nos ama mucho, infinitamente. Y no dudar jamás de esta verdad tan consoladora, aún en medio de las pruebas más amargas.
Si confiamos en Dios y estamos convencidos de que Él nos ama, entonces ya seremos felices en este mundo, porque el sabernos amados por Dios, es ya remedio para todas nuestras tristezas y amarguras.
¡Pobre el hijo que sabe que su padre o su madre no lo aman! ¡Qué triste es para una criatura humana el saber que sus padres no lo quieren!
Pero nosotros, todos los hombres, sabemos que Dios es un Padre Bueno, y nos ama hasta el punto de haber entregado a su propio Hijo a la cruz, para salvarnos del Infierno al que todos íbamos si Cristo no hubiera venido a salvarnos.
Entonces no dudemos de la bondad y el amor de Dios hacia nosotros, y que esta convicción sea nuestra mayor seguridad en esta vida.
¡Bendito sea Dios!
www.santisimavirgen.com.ar

¡Buenos días!

Déjate amar por Dios
“Como un padre siente ternura por su hijo, así el Señor siente ternura por sus fieles”. “Fiel” es el que tiene confianza en Dios, el que se apoya en él, está adherido a él de todo corazón. En Isaías Dios dice: “¿Puede una madre olvidarse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidara, yo jamás me olvidaré de ti”. Dos claros símbolos del amor inconcebible de Dios por nosotros.

Si Dios tuviera un refrigerador, tu fotografía estaría pegada a su puerta. Si él tuviera una billetera, llevaría en ella tu foto. Él te envía flores cada primavera. Él te regala un amanecer soleado cada mañana. Las veces que deseas hablar, él te escucha. Él puede vivir en cualquier parte del universo, pero eligió... tu corazón. Reconócelo como tu amigo. ¡Él está loco por ti! Dios no prometió días sin dolor, risas sin penas, sol sin lluvias, pero prometió fortaleza para el día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino. Tanto te ama que murió por ti. Ahora mismo,  abre tu corazón y déjate amar por Dios.

Tener fe es haber descubierto el inmenso amor que Dios tiene por ti; y, ante tan fascinante hallazgo, organizar toda tu vida como una respuesta fiel y coherente. El Espíritu de Dios, Espíritu de amor, te ayude a interiorizar este pensamiento en la meditación, porque está en el centro de la auténtica relación con el Señor. Que él te asista y te bendiga.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?». Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino». Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?». Dícenle: «Sí, podemos». Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre».
Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos». (Mt 20,20-28)

Comentario
Hoy, el episodio que nos narra este fragmento del Evangelio nos pone frente a una situación que ocurre con mucha frecuencia en las distintas comunidades cristianas. En efecto, Juan y Santiago han sido muy generosos al abandonar su casa y sus redes para seguir a Jesús. Han escuchado que el Señor anuncia un Reino y que ofrece la vida eterna, pero no logran entender todavía la nueva dimensión que presenta el Señor y, por ello, su madre va a pedir algo bueno, pero que se queda en las simples aspiraciones humanas: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino» (Mt 20,21).
De igual manera, nosotros escuchamos y seguimos al Señor, como lo hicieron los primeros discípulos de Jesús, pero no siempre logramos entender a cabalidad su mensaje y nos dejamos llevar por intereses personales o ambiciones dentro de la Iglesia. Se nos olvida que al aceptar al Señor, tenemos que entregarnos con confianza y de manera plena a Él, que no podemos pensar en obtener la gloria sin haber aceptado la cruz.
La respuesta que les da Jesús pone precisamente el acento en este aspecto: para participar de su Reino, lo que importa es aceptar beber de su misma «copa» (cf. Mt 20,22), es decir, estar dispuestos a entregar nuestra vida por amor a Dios y dedicarnos al servicio de nuestros hermanos, con la misma actitud de misericordia que tuvo Jesús. El Papa Francisco, en su primera homilía, recalcaba que para seguir a Jesús hay que caminar con la cruz, pues «cuando caminamos sin la cruz, cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor».
Seguir a Jesús exige, por consiguiente, gran humildad de nuestra parte. A partir del bautismo hemos sido llamados a ser testigos suyos para transformar el mundo. Pero esta transformación sólo la lograremos si somos capaces de ser servidores de los demás, con un espíritu de gran generosidad y entrega, pero siempre llenos de gozo por estar siguiendo y haciendo presente al Señor.
Mons. Octavio RUIZ Arenas Secretario del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización (Città del Vaticano, Vaticano)

Santoral Católico:
San Santiago el Mayor
Apóstol de Jesús
Solemnidad del apóstol Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta de Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio (s. I).

Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“Nunca será tarde para buscar
un mundo mejor y más nuevo
si en el empeño ponemos coraje y esperanza”
-Alfred Tennyson-

Tema del día:
Mi milagro
Tú, que eres un ser humano, eres mi milagro. Y eres fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y talentos.

Cuenta tus dones y talentos. Entusiásmate con ellos. Reconócete. Encuéntrate. Acéptate. Anímate.

Y piensa que, desde este momento, puedes cambiar tu vida para bien, si te lo propones y te llenas de entusiasmo. Y sobre todo, si te das cuenta de la felicidad que puedes conseguir con sólo desearlo.

Eres mi creación más grande. Eres mi milagro. No temas comenzar una nueva vida. No te lamentes nunca. No te quejes. No te atormentes. No te deprimas.

¿Cómo puedes temer, si eres un milagro? Estás dotado de poderes desconocidos para todas las criaturas del universo. Eres único. Nadie es igual a ti. Sólo en ti está aceptar el camino de la felicidad y enfrentarlo, y seguir siempre adelante hasta el fin. Simplemente porque eres libre. En ti está el poder de no atarte a las cosas. Las cosas no hacen la felicidad.

Te hice perfecto para que aprovecharas tu capacidad y no para que te destruyas con tonterías. Te di el poder de pensar, te di el poder de amar, te di el poder de determinar, te di el poder de reír, te di el poder de imaginar, te di el poder de crear, te di el poder de planear, te di el poder de hablar, te di el poder de rezar… y te situé por encima de los ángeles, cuando te di el poder de elección. Te di el dominio de elegir tu propio destino usando tu voluntad. ¿Qué has hecho de estas tremendas fuerzas que te di?

No importa. De hoy en adelante, olvida tu pasado, usando sabiamente ese poder de elección.

Elige amar en lugar de odiar, elige reír en lugar de llorar, elige actuar en lugar de aplazar, elige crecer en lugar de consumirte, elige bendecir en lugar de blasfemar, elige vivir en lugar de morir. Y aprende a sentir mi presencia en cada acto de tu vida.

Crece cada día un poco más en el optimismo de la esperanza. Deja atrás los miedos y los sentimientos de derrota. Yo estoy a tu lado siempre. Llámame, búscame, acuérdate de mí. Vivo en ti desde siempre y siempre te estoy esperando para amarte.

Si has de venir hacia mí algún día… que sea hoy, en este momento. Cada instante que vivas sin mí, es un instante infinito que pierdes de paz.

Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, dador, con capacidad de asombro y capacidad para conmoverte ante la maravilla de sentirte humano… porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lágrima, puedes comprender el dolor…

No te olvides que eres MI MILAGRO. Que te quiero feliz, con misericordia, con piedad, para que este mundo que transitas pueda acostumbrarse a reír, siempre que tú aprendas a reír. Y si eres mi milagro, entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente, contagiando esperanza y optimismo sin temor, porque yo estoy a tu lado.

Con todo cariño…
Tu Dios.

Oración por la Patria
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados. Precisamos tu alivio y fortaleza. Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda. Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina! Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de nuestro hermano mexicano Javier Campos Flores, que ha sido llamado por Dios al cielo.

Pedimos oración por la salud de Saverio, que vive en Villa Ballester, Buenos Aires, Argentina, afectado de tumor en hígado y compromiso pulmonar, por lo que rogamos a la Virgen de Luján que lo proteja y pida por él ante su hijo Jesús.

Pedimos oración para Susana, de Ezeiza, Buenos Aires, Argentina, quien se encuentra afectada de una severa infección en los riñones. Que el Señor la proteja y la sane, con su infinita misericordia. 

Pedimos oración por varias personas de la provincia del Chaco, Argentina:
- Sandra, con cáncer de útero.
- Patricio, que padece cáncer.
- María Angélica, con cáncer de mama operada con éxito y parkinson.
- Justina, con cáncer de mama operada y próxima a quimioterapia.
- Ángela, que será operada por segunda vez de la rodilla.
Que Jesús toque a todos con sus manos sanadoras.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 25
Habrás escuchado muchas veces que Dios te ama, que eres precioso para sus ojos, que él te lleva en la palma de sus manos, que eres su hijo amado, que Jesús derramó su sangre por ti con infinito amor, que vales mucho para él, que él está a tu lado abrazándote. Quizás también les has dicho esas cosas a otras personas.
El problema es que a veces, con el paso del tiempo, esas cosas se vuelven vacías, que ya no te dicen nada. Es como una noticia que ya has escuchado y ya no te conmueve.
Por eso lo importante es que, cada tanto, intentes hacer pasar todo eso de la cabeza al corazón. Dedica un momento simplemente a dejarte amar por el Señor. Te propongo que te quedes en sus brazos y te dejes abrazar por él, que te dejes tomar por su ternura y reposes un poco en su presencia.
No lo dejes para después. Aflójate un poco y ahora mismo dedica un momento sólo al amor del Señor.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-