martes, 30 de junio de 2015

Pequeñas Semillitas 2723

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2723 ~ Martes 30 de Junio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el último día de “su mes”, el Sagrado Corazón de Jesús nos propone hacer un pacto: Cuidar nosotros de su honra y de sus cosas, que Él cuidará de nosotros y de las nuestras. ¡Qué buen negocio es hacer este pacto con Jesús, porque saldremos ganando, y mucho!
Y la honra de Jesús y sus cosas son el Reino de Dios y las almas. Por eso si queremos obtener grandes favores de Dios, si necesitamos muchas cosas, tanto espirituales como materiales, si buscamos salud o bienestar, y nos hacen falta muchas más cosas, entonces no dudemos en lanzarnos a ocuparnos y preocuparnos por el Reino de Dios y la salvación de las almas, que el Señor se ocupará grandemente de nosotros, de quienes amamos, y de todas nuestras cosas y asuntos.
No es una novedad esto, porque ya Jesús ha dicho en su Evangelio que primero busquemos el Reino de Dios y su justicia y que todo lo demás se nos daría por añadidura.
Dejemos de andar rumiando nuestros problemas y de estar angustiados por las diferentes situaciones materiales, morales o espirituales, y en cambio lancémonos al apostolado para salvar almas y traer el Reino de Dios al mundo, y entonces veremos con admiración que Jesús y María nos van preparando todo primorosamente, hasta en los mínimos detalles, y nos van solucionando los problemas.
Hagamos este pacto con Jesús y lancémonos a hacer el mayor bien que podamos, para que el Señor se ocupe de todo lo nuestro.
Sitio Santísima Virgen

¡Buenos días!

Esta es la hora
El final de una jornada es con frecuencia apropiado para una provechosa reflexión. Te ofrezco hoy un buen soneto que puede ayudarte a llenar esta hora con nobles y rectos pensamientos que darán solidez a tu vida.

Ésta es la hora para el buen amigo,
llena de intimidad y confidencia,
y en la que, al examinar nuestra conciencia
igual que siente el rey, siente el mendigo.

Hora en que el corazón encuentra abrigo
para lograr alivio a su dolencia
y, al evocar la edad de la inocencia,
logra en el llanto bálsamo y castigo.

Hora en que arrullas, Cristo, nuestra vida
con tu amor y caricia inmensamente
y que a humildad y a llanto nos convida.

Hora en que un ángel roza nuestra frente
y en que el alma, como cierva herida,
sacia su sed en la escondida fuente.

Fíjate cómo la palabra “hora” inicia cada una de las estrofas del poema. Es la que da unidad al conjunto, enriquecido con las diversas vivencias que sugiere el anochecer. ¿Qué mensaje te dice a ti? ¿Sabes elevarte sobre las insignificancias y banalidades de la rutina diaria a sentimientos nobles y virtuosos?
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?». (Mt 8,23-27)

Comentario
Hoy, Martes XIII del tiempo ordinario, la liturgia nos ofrece uno de los fragmentos más impresionantes de la vida pública del Señor. La escena presenta una gran vivacidad, contrastando radicalmente la actitud de los discípulos y la de Jesús. Podemos imaginarnos la agitación que reinó sobre la barca cuando «de pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas» (Mt 8,24), pero una agitación que no fue suficiente para despertar a Jesús, que dormía. ¡Tuvieron que ser los discípulos quienes en su desesperación despertaran al Maestro!: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» (Mt 8,25).
El evangelista se sirve de todo este dramatismo para revelarnos el auténtico ser de Jesús. La tormenta no había perdido su furia y los discípulos continuaban llenos de agitación cuando el Señor, simplemente y tranquilamente, «se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza» (Mt 8,26). De la Palabra increpatoria de Jesús siguió la calma, calma que no iba destinada sólo a realizarse en el agua agitada del cielo y del mar: la Palabra de Jesús se dirigía sobre todo a calmar los corazones temerosos de sus discípulos. «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8,26).
Los discípulos pasaron de la turbación y del miedo a la admiración propia de aquel que acaba de asistir a algo impensable hasta entonces. La sorpresa, la admiración, la maravilla de un cambio tan drástico en la situación que vivían despertó en ellos una pregunta central: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?» (Mt 8,27). ¿Quién es el que puede calmar las tormentas del cielo y de la tierra y, a la vez, las de los corazones de los hombres? Sólo quien «durmiendo como hombre en la barca, puede dar órdenes a los vientos y al mar como Dios» (Nicetas de Remesiana).
Cuando pensamos que la tierra se nos hunde, no olvidemos que nuestro Salvador es Dios mismo hecho hombre, el cual se nos acerca por la fe.
Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Santoral Católico:
Santos Protomártires de la Iglesia
Primeros Mártires de la Iglesia Romana
«En el circo de Nerón, el año 64 después de Cristo, un número indeterminado de cristianos, pertenecientes a la población residente en Roma, acusados del incendio de la ciudad, fueron quemados vivos, o echados como pasto a las fieras, a causa de su fe. No conocemos sus nombres, pero su memoria permaneció viva en la comunidad creyente de Roma con este único título: "Los primeros mártires: protomártires". Celebramos su fiesta el 30 de junio, al día siguiente de la memoria de los Santos Pedro y Pablo, porque ellos perecieron en la misma persecución, como primer fruto de la predicación de los Apóstoles y del Obispo de Roma, Pedro» (Juan Pablo II, 21-IV-85).
Oración: Señor, Dios nuestro, que santificaste los comienzos de la Iglesia romana con la sangre abundante de los mártires, concédenos que su valentía en el combate nos infunda el espíritu de fortaleza y la santa alegría de la victoria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco

"La muerte es una experiencia que concierne  a todas las familias, sin ninguna excepción. Es parte de la vida; sin embargo, cuando toca a los afectos familiares,  la muerte no nos parece jamás natural. Para los padres, sobrevivir a los propios hijos es algo particularmente desgarrador, que contradice la naturaleza elemental de las relaciones que dan sentido a la familia misma. La pérdida de un hijo o de una hija es como si detuviera el tiempo: se abre un abismo que traga el pasado y también el futuro. En esta fe, podemos consolarnos unos a otros, sabiendo que el Señor ha vencido la muerte de una vez por todas. Nuestros seres queridos no desaparecieron en la oscuridad de la nada: la esperanza nos asegura que ellos están en las manos buenas y fuertes de Dios. El amor es más fuerte que la muerte. Por esto el camino es hacer crecer el amor, hacerlo más sólido, y el amor nos custodiará hasta el día en el cual cada lágrima será secada, cuando “no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor” (Ap 21,4). Hoy es necesario que los Pastores y todos los cristianos expresen de manera más concreta el sentido de la fe en relación a la experiencia familiar del luto. No se debe negar el derecho al llanto… ¡Debemos llorar en el luto! También Jesús “rompió a llorar” y estaba “profundamente turbado” por el grave luto de una familia que amaba (Jn 11,33-37)."

Tema del día:
Cuando el doctor perdió el control
Me atrajo desde el primer momento. Con sus cinco años, Paul era un niño inquieto, de amplia sonrisa, confiado e inocente. Había nacido con una transposición de las grandes arterias y, poco tiempo después de su nacimiento, tuvo que ser sometido a un procedimiento de cirugía reparadora. Durante años no se presentaron problemas hasta que, de pronto, tuvo episodios en los que sentía un fuerte latido en el pecho y luego perdía el conocimiento. Los episodios empezaron a ser más frecuentes y su duración, mayor. A través de resultados de estudios con holter y electrofisiológicos, encontramos que tenía arritmia y una enfermedad del nódulo sinusal. Le colocamos un marcapasos y empezamos a administrarle un tratamiento farmacológico. Los episodios no se volvieron a presentar.

Pronto, el pequeño Paul se convirtió en mi paciente favorito. Esperaba con ganas sus visitas, y cuando venía me abrazaba con entusiasmo y me besaba en la mejilla. Me traía los dibujos que había hecho y yo le regalaba una lapicera o una taza de publicidad de algún producto. “¿Y?, ¿cómo anda mi amiguito?”, solía preguntarle cuando entraba como un torbellino a la clínica. “¿Y?, ¿cómo anda mi amigote?”, me contestaba arrojándose en mis brazos.

Una mañana, cuando Paul tenía 7 años, recibí una llamada urgente a la sala de emergencias. Paul había sufrido un desmayo en la escuela y un equipo de paramédicos lo estaba trasladando al sanatorio. Tenía un paro cardíaco total; yo estaba allí cuando ingresó.

El equipo coordinado, conmigo al frente, trabajó como una máquina bien aceitada. Todo funcionó como un mecanismo de relojería, pero Paul no volvía en sí. A medida que pasaba el tiempo empecé a sentir un creciente sentimiento de desesperación que, poco después, pasó a ser una sensación de pánico. Indiqué que se le administrara magnesio. Mientras continuaba la resucitación cardiopulmonar, ya había pasado una hora y perdí el control sobre mis pensamientos. “Por favor, él no. No elijas a Paul.” Empecé a gritar mentalmente: “¡Paul, no te mueras!”

De pronto, sin llegar a darme cuenta, se me llenaron los ojos de lágrimas y rompí a gritar: “¡Paul, no te mueras! ¡Ay, por favor, no te mueras!”. El equipo quedó impactado por mi estallido, y uno de mis colegas apoyó su mano en mi hombro diciendo: “Creo que va a ser mejor que siga yo”. Pero no había terminado de hablar cuando alguien gritó: “¡Se puede sentir un ritmo!”. Nuestras miradas fueron hacia el monitor. Lentamente al principio, luego con una frecuencia cada vez mayor, comenzaron a aparecer marcas en el sistema de resonancia Quantum. “¡Tenemos un pulso!”, gritó uno de los residentes. “¡Tengo la presión!”, exclamó otro. En pocos instantes, los signos vitales se habían estabilizado. Después, durante un tiempo que me pareció una eternidad, nadie habló; me observaron mirar fijamente a Paul, y después se quedaron mirándome a mí.

Paul empezó a moverse y a tener arcadas a causa del tubo endotraqueal. Abrió sus ojos, giró la cabeza y me miró directamente. La jefa de enfermería quedó boquiabierta; la tablilla portapapeles se le resbaló de las manos. El residente que había podido sentir el pulso por primera vez, un joven árabe, estaba pálido y murmuró: “Allahu Akbar” (Dios es grande); mientras mi colega susurraba: “Dios mío, Dios mío…”. Tomé la mano de Paul, me incliné para besar su frente, le acaricié el cabello con la mano, y lloré.

Al otro día, después de la visita del equipo coordinado, hablé con Paul. Todavía estaba mareado, pero me abrazó con fuerza. Le pregunté si podía recordar algo de lo que había sucedido. Por un momento quedó sentado inmóvil, juntando sus pensamientos. “Estaba oscuro y yo flotaba, como si estuviera bajo agua o algo así, y quería moverme, pero no sabía hacia dónde.” Se detuvo un momento. “Después, escuché a alguien que me llamaba por mi nombre, y entonces empecé a moverme hacia quien me llamaba. Me sentía cada vez más liviano.” Sus ojos de niño me miraban fijo. “¿Verdad que eras tú quien me estaba llamando?”, “Sí, Paul”, le contesté, “era yo”. “¿Verdad que seguimos siendo amigos?”, “Sí“, le dije mientras lo abrazaba con fuerza, “¡seguimos siendo amigos!”.

Esto sucedió hace mucho tiempo. La mayoría de quienes estuvieron allí ese día han ido avanzando a otros puestos o se han mudado a otros lugares. Pero Paul y yo seguimos estando aquí, y seguimos siendo amigos. Él ha madurado con la plenitud y la energía de la juventud mientras que las líneas de mi rostro se han vuelto más profundas y mi cabello está cada vez más canoso.

La última vez que lo vi en la clínica hablamos de automóviles, universidades y carreras. Con orgullo me anunció que iba a elegir un programa pre médico. “¿Cómo llegaste a elegir esta carrera?”, le pregunté. “Ah”, me contestó, “simplemente digamos que fue por un llamado”. Y nos empezamos a reír...
Dr Blair P. Grubb
Universidad de medicina de Ohio

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 30: La Comunión reparadora
Si quieres amar al Corazón de Jesús debes comulgar su cuerpo muy frecuentemente. ¿No eres digno? Y para hacerla una vez al año ¿te sientes digno? No eres perfecto. Pero la comunión no es un premio; es un medio para llegar a la perfección. ¿Tienes muchos defectos? Para corregirlos tienes necesidad de la comunión. No son los sanos los que tienen necesidad de curación, sino los enfermos. ¿No sabes que la comunión borra por sí todos los pecados veniales y preserva de los mortales?
Del Web Católico de Javier

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 29 de junio de 2015

Pequeñas Semillitas 2722

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2722 ~ Lunes 29 de Junio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Pensemos en las manos de Jesús, unas manos capaces de transmitir confianza, de expresar afecto, de ofrecer seguridad, de dar amor...
Manos abiertas para acariciar y bendecir a los niños, manos tendidas para socorrer a quienes se echan al borde del camino incapaces de seguir su andadura, manos sanadoras para curar los cuerpos lacerados  y los espíritus maltrechos, manos trabajadoras que tiran de las redes o moldean la madera, manos que marcan el camino y estimulan a seguir adelante, manos que llevan a la plenitud.
Te pedimos que tiendas tu mano a todos y a todas para que tu tacto revitalice, tu beso vivifique y tu abrazo consiga que seamos conscientes de tu cercanía.
Acompañados por ti también seremos capaces de hacernos cercanos a nuestros hermanos y hermanas. Ayúdanos a tender nuestras manos a quienes las necesiten. Contamos con tu apoyo.
Ayúdanos a no perder la fe y a sentir el contacto de tus manos con las nuestras. Amén
Isabel Gómez Acebo

¡Buenos días!

Otra página de tu vida
“¿Por qué no haces de este día el mejor de tu vida? Saluda con gozo y agradecimiento el don inapreciable de este nuevo día. Trata con ternura y afecto cada hora porque no retornará jamás. Deja a un lado con decisión todo aquello que mata el tiempo. No escuches a labios ociosos. No te quedes donde hay manos inactivas” (Og Mandino).

Tú has escrito ya muchas páginas en el libro de tu vida; unas son tristes y otras alegres; unas limpias y claras, otras borrosas y oscuras. Pero aún queda una página en blanco, la que vas a escribir este día. Te falta por llenar la página de hoy, piensa y quiere que ésta sea la página más bella y la más sincera. Cada mañana al despertar, recuerda que aún has de llenar la mejor de tus páginas, la que dirá lo mejor que estás escribiendo con tu propia vida. Piensa que siempre te falta por escribir la página más bella.

“No pierdas un momento en lamentar las desgracias del ayer, las derrotas del ayer, los sufrimientos del ayer. Los deberes de hoy cúmplelos hoy. Sacrifícate hoy y conságrate hoy al trabajo. Hoy tienes la oportunidad de convertirte en el hombre que tú sabes puedes llegar a ser. A la indecisión destrúyela con la acción y sepulta tus dudas con la fe” (Mandino).
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?». Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles Él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». (Mt 16,13-19)

Comentario
Hoy es un día consagrado por el martirio de los apóstoles san Pedro y san Pablo. «Pedro, primer predicador de la fe; Pablo, maestro esclarecido de la verdad» (Prefacio). Hoy es un día para agradecer la fe apostólica, que es también la nuestra, proclamada por estas dos columnas con su predicación. Es la fe que vence al mundo, porque cree y anuncia que Jesús es el Hijo de Dios: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16,16). Las otras fiestas de los apóstoles san Pedro y san Pablo miran a otros aspectos, pero hoy contemplamos aquello que permite nombrarlos como «primeros predicadores del Evangelio» (Colecta): con su martirio confirmaron su testimonio.
Su fe, y la fuerza para el martirio, no les vinieron de su capacidad humana. No fue ningún hombre de carne y sangre quien enseñó a Pedro quién era Jesús, sino la revelación del Padre de los cielos (cf. Mt 16,17). Igualmente, el reconocimiento “de aquel que él perseguía” como Jesús el Señor fue claramente, para Saulo, obra de la gracia de Dios. En ambos casos, la libertad humana que pide el acto de fe se apoya en la acción del Espíritu.
La fe de los apóstoles es la fe de la Iglesia, una, santa, católica y apostólica. Desde la confesión de Pedro en Cesarea de Filipo, «cada día, en la Iglesia, Pedro continúa diciendo: ‘¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo!’» (San León Magno). Desde entonces hasta nuestros días, una multitud de cristianos de todas las épocas, edades, culturas, y de cualquier otra cosa que pueda establecer diferencias entre los hombres, ha proclamado unánimemente la misma fe victoriosa.
Por el bautismo y la confirmación estamos puestos en el camino del testimonio, esto es, del martirio. Es necesario que estemos atentos al “laboratorio de la fe” que el Espíritu realiza en nosotros (Juan Pablo II), y que pidamos con humildad poder experimentar la alegría de la fe de la Iglesia.
+ Mons. Pere TENA i Garriga Obispo Auxiliar Emérito de Barcelona (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Pedro y San Pablo
Apóstoles y Mártires
Solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles. Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración. († c.67)
Oración: Señor, Dios nuestro, tú que entregaste a la Iglesia las primicias de tu obra de salvación, mediante el ministerio apostólico de san Pedro y san Pablo, concédenos, por su intercesión y sus méritos, los auxilios necesarios para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
http://www.es.catholic.net/op/articulos/32203/pedro-y-pablo-santos.html
© Catholic.net 

Las frases de hoy

“Ámense constantemente los unos a los otros con un corazón puro, como quienes han sido engendrados de nuevo, no por un germen corruptible, sino incorruptible: la Palabra de Dios, es viva y eterna. Porque toda carne es como hierba y toda su gloria como flor del campo: la hierba se seca y su flor se marchita, pero la Palabra del Señor permanece para siempre”
~ San Pedro ~

“Yo sé bien en quién tengo puesta mi fe, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día, es decir, hasta el día definitivo… Todo lo puedo en Cristo que me fortalece… ¡Ay de mí si no evangelizase!”
~ San Pablo ~

Tema del día:
Día del Papa
El día 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, celebramos el Día del Papa.

En esta Jornada del Papa estamos invitados, de manera especial, a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro, el Papa, a orar por él y a contribuir con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad.

El Romano Pontífice, como Sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad así de los obispos como de la multitud de los fieles. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Es el Vicario de Cristo.

Ya en la primera hora de la Iglesia, cuando Pedro estaba en la cárcel, toda la comunidad oraba insistentemente a Dios por él (cfr. Hc 12, 59). Hoy toda la Iglesia tiene el deber de orar por el Papa. Cuando oramos por el Sucesor de Pedro, que “preside la caridad de todas las Iglesias”, como afirmó San Ignacio de Antioquia, pedimos que la Iglesia se mantenga fiel a su magisterio, para que, como los primeros cristianos, vivamos como hermanos arraigados firmemente en el amor y en la caridad.

Junto con la oración y el agradecimiento, esta Jornada es una llamada a colaborar con nuestras limosnas y donativos a la colecta especial. A través de ella ayudamos al Papa para que pueda realizar su misión a favor de la Iglesia Universal y de los más pobres de la tierra.

¿Te animas a enviar un saludo especial, ofrecimientos y oraciones al Papa Francisco?  Hace unas semanas, el Papa reveló que no es nada hábil con las computadoras, tal vez por eso no cuenta con una dirección de correo electrónico. Sin embargo, el Vaticano ha difundido esta dirección postal para que envíes directamente tus cartas al Santo Padre por correo común (no electrónico):
Sua Santità Francesco
Secretaria de Estado Palazzo Apostólico Vaticano
00120 Città del Vaticano

¡Feliz día Santo Padre! Rezamos por vos….

Oración a San Miguel Arcángel
 
San Miguel Arcángel
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad
y acechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial
arroja en el infierno con tu divino poder
a satanás y demás espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para perdición de las almas.
Amén

La Festividad de San Miguel Arcángel se celebra el 29 de Setiembre.
Pero igualmente es una práctica muy recomendada el rezar esta oración
todos los días a la finalización de la Santa Misa.
Y también en estos tiempos para pedir por el Santo Padre
y por la santidad de todos los sacerdotes del mundo.
En "Pequeñas Semillitas" la publicaremos los días 29 de cada mes.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para María Cecilia P., 27 años, de Buenos Aires, Argentina, que mañana martes y el día 7 de julio será operada de miopía de ambos ojos. Que por la intercesión de Santa Lucía, patrona de la vista, el Señor permita que todo se resuelva muy bien.

Pedimos oración por Roberto Velázquez Salvador, de México, está desaparecido desde hace dos días. Llamó para decir que iba a su casa y no ha llegado ni contesta su celular.

Pedimos oración por las siguientes personas que viven en Guatemala, Centro América: Christie S. M. con diagnóstico de cáncer de seno; Aminta R. afectada de divertículos y hernia diafragmática, y Luis R. que padece cáncer de próstata. Que el Señor Misericordioso los ayude con su gracia de sanación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 29: El Santísimo Sacramento
Una dulce palabra sale del sagrario: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré". ¿Quién habla así? El Corazón de Dios. ¿A quién habla? A la pobre criatura débil y enferma. ¿Para qué te llama? Para ser tu fuerza, tu consuelo. Jesús se ha hecho víctima en la Misa. Desea que tú lo recibas en la comunión. Quiere también ser visitado por ti, quiere hablar sólo con tu corazón.
¿Cómo practicas este deseo del Sagrado Corazón? ¿Vas cuando puedes a la iglesia a adorarlo, a ofrecerte a Él, a tomar fuerza, a hacer la comunión espiritual? ¿Le pides perdón por tus culpas pasadas, por los pecados de tu familia, de tus parientes? ¿Lo reparas por tantas almas ingratas, por tantos pecadores moribundos?
Del Web Católico de Javier

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 27 de junio de 2015

Pequeñas Semillitas 2721

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2721 ~ Domingo 28 de Junio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Las religiones orientales le negaban a la mujer su naturaleza racional. El judaísmo se manifestó siempre como una religión de varones. Más aún, en el idioma del Antiguo Testamento, las palabras piadoso, justo y santo no tienen femenino.
Puesto que todos somos hijos del mismo Padre, Jesús coloca a los hombres y a las mujeres en el mismo nivel. Y se preocupa continuamente de ellas durante su vida pública. Un grupo femenino seguía al Maestro por pueblos y ciudades. Algo inconcebible para los rabinos de entonces,  que prohibían hablar con una mujer fuera de casa. Además, numerosos milagros de Jesús tienen como destinatarias a las mujeres.
En el Evangelio de hoy Marcos nos narra dos de esos milagros, motorizados por la fe, y los dos realizados a beneficio de dos mujeres. José Antonio Pagola

¡Buenos días!

Acepta la realidad
Un signo de madurez es aceptar la realidad y poseer suficiente solidez y equilibrio para vivirla. La persona madura es objetiva: sabe valorarse a sí mismo sin dejar de valorar a los demás. Es capaz de tomar una decisión y sostenerla. Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar. Ejercítate en la sabiduría de “poner siempre los pies sobre la tierra”.

Un profesor de química al mismo tiempo que hacía experimentos solía dejar enseñanzas inolvidables. Una vez que tenía en la mano una botella de leche, la dejó caer en la batea del agua. Quedaron los vidrios y toda la leche se escurrió por el desagüe. “La leche está perdida, dijo. No podemos rescatarla más. Seamos más cuidadosos y no lloremos nunca por la leche derramada”.

Confía en el Señor y vigila tu mente para que no echen raíces ideas o emociones funestas que pueden dañarte y trabar las fuerzas de tu espíritu. Por una parte, mantén la vigilancia y, por otra, fortalece con la meditación los valores perdurables del amor, la paciencia, la serenidad y la alegría profunda. Que el Señor te bendiga y proteja en este crecimiento.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a Él mucha gente; Él estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva». Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.
Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?». Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’». Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad».
Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?». Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe». Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Pero Él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate». La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer. (Mc 5,21-43)

Comentario
Hoy, san Marcos nos presenta una avalancha de necesitados que se acerca a Jesús-Salvador buscando consuelo y salud. Incluso, aquel día se abrió paso entre la multitud un hombre llamado Jairo, el jefe de la sinagoga, para implorar la salud de su hijita: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva» (Mc 5,23).
Quién sabe si aquel hombre conocía de vista a Jesús, de verle frecuentemente en la sinagoga y, encontrándose tan desesperado, decidió invocar su ayuda. En cualquier caso, Jesús captando la fe de aquel padre afligido accedió a su petición; sólo que mientras se dirigía a su casa llegó la noticia de que la chiquilla ya había muerto y que era inútil molestarle: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?» (Mc 5,35).
Jesús, dándose cuenta de la situación, pidió a Jairo que no se dejara influir por el ambiente pesimista, diciéndole: «No temas; solamente ten fe» (Mc 5,36). Jesús le pidió a aquel padre una fe más grande, capaz de ir más allá de las dudas y del miedo. Al llegar a casa de Jairo, el Mesías retornó la vida a la chiquilla con las palabras: «Talitá kum, que quiere decir: ‘Muchacha, a ti te digo, levántate’» (Mc 5,41).
También nosotros debiéramos tener más fe, aquella fe que no duda ante las dificultades y pruebas de la vida, y que sabe madurar en el dolor a través de nuestra unión con Cristo, tal como nos sugiere el papa Benedicto XVI en su encíclica Spe Salvi (Salvados por la esperanza): «Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que ha sufrido con amor infinito».
Fray Valentí SERRA i Fornell (Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"Dios, creador de todas las cosas y Señor del cosmos, está unido con cada hombre y mujer por una relación de amor […] Incluso cuando Dios parece guardar silencio ante la opresión, la injusticia o el sufrimiento, sigue amando al ser humano y sale en su ayuda si es invocado".

Tema del día:
“Basta que tengas fe”
Hoy el evangelio entremezcla dos milagros de Jesús: Jairo le pide que vaya a curar a su hija enferma. Jesús se pone en camino; pero entonces llega una mujer enferma con flujos de sangre y es curada. Después sigue Jesús con Jairo, aunque su hija ya ha muerto; pero la resucita. Hay varias cosas en común. Una, curiosa, que la niña muerta tiene 12 años y la mujer está enferma desde hace 12 años. Los evangelistas, siguiendo la cultura de aquel tiempo, al mismo tiempo que narran algo real, describen algo simbólico. El número 12 aparece muchas veces en la Sagrada Escritura. Es un número que indica plenitud. Aquí es el tiempo de toda una vida y una gran enfermedad, para que resalte más el poder y el amor de Jesús. Puede simbolizar la humanidad pecadora y liberada de sus males por la salvación de Jesús.

Lo importante es la fe, unida a la humildad. Jairo era un hombre importante dentro de su sociedad; pero cuando se trata de salvar a su hija, deja su orgullo y se postra ante Jesús con humildad. No encuentra otra solución. La mujer tiene una enfermedad que ante la sociedad es considerada como impura y no quiere comprometer a Jesús. Pero su fe es tan grande que cree bastarla con sólo tocar el manto de Jesús.

Sigamos primeramente a esta mujer. Como quiere que ni Jesús ni la gente se den cuenta de su presencia, va con disimulo, llega a poder meter el brazo entre la gente y toca el manto de Jesús. Pero Jesús, que sabe que ha salido una “virtud” especial de su persona, no quiere que quede esta fe en la oscuridad y consuela a la mujer, hace que su fe se fortalezca y quede patente su ejemplo para todos nosotros. No es lo mismo apretujar a Jesús que “tocarlo” con fe. Muchos apretujan a Jesús en la Iglesia, reciben sacramentos, se llaman cristianos, pero no se aprovechan de la presencia del Espíritu Santo. Y más en concreto: Muchos comulgan, reciben a Jesús de forma material, y sin embargo siguen tan amargados, cerrados sobre sí mismos, tan avaros y tan faltos de caridad. En realidad no han “tocado” con amor el Cuerpo de Cristo.

Seguro que Jairo, si hubiera sabido antes que su hija había muerto, no le hubiera dicho nada a Jesús. Eso pensaban los que le dieron la noticia. Pero Jesús, que escucha lo que hablan, le quiere acrecentar la fe. Para Jesús era tanto o más importante que Jairo tuviera plena fe, como la resurrección que iba a realizar en la niña. Por eso le dice: “Basta que tengas fe”. Es posible que con la fe de aquel hombre se uniera algo de creencia en la magia. Jesús le ayudó a purificar la fe. Hoy también  muchos unen religión con magia. Pero la verdadera fe es un encuentro personal con Dios. Es la respuesta libre de la persona humana a Dios que se revela. La fe tiene mucho de confianza, pero también de amor, de entrega. La fe no es sólo un acto personal, sino que se transmite y se sostiene con la fe de otros. Por eso cada uno de nosotros puede contribuir para que la fe de otros comience o se sostenga y aumente.

La muerte no es el peor mal. Para los santos es un bien porque es el abrazo eterno y definitivo con Dios. La muerte es consecuencia del pecado; por eso el pecado es el gran mal, sobre todo si ocasiona la muerte por la violencia. Cristo resucitando a aquella niña nos da una garantía de que un día nos resucitará definitivamente.
P. Silverio Velasco (España)

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Agradecimientos
Dicen que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Buenos Aires, Argentina, Liliana quiere expresar su agradecimiento a Dios porque los estudios médicos de su hija Natalia Jimena han salido bien y a través de un tratamiento podrá, si la Virgen María así lo dispone, concretar su anhelo de ser madre.

Desde Santa Clara de Saguier, Santa Fe, Argentina, María del Valle agradece a Dios y tantos grupos que rezaron por la operación de su sobrino nieto Joaquín, de 4 meses de vida, que ha superado con toda felicidad su problema médico.

Desde Bahía Blanca, Argentina, agradecen al Señor y a los que rezaron por la operación de cataratas en ambos ojos de Alcira R., que salió muy bien.

Un agradecimiento especial
Desde Córdoba, Argentina, agradecemos a Dios por el cuarto aniversario de la CAPILLA DE ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA situada en la calle Fragueiro N° 2347 del barrio de Alta Córdoba. La misma fue fundada por los Misioneros del Santísimo Sacramento, que llegaron a Córdoba con esa misión, y tocando puertas... Todas las parroquias se resistían a las 24 hs. continuadas de Adoración, y las Hermanas Mercedarias, siguiendo su carisma e inspiración del Espíritu Santo y el fundador de la congregación, el Venerable Fray José León Torres, dijeron SI... y así se concretó el inicio de la Adoración Perpetua.
El grupo misionero, liderado por el P. Patricio Hilleman radica en México, y llevan el legado de San Juan Pablo ll de abrir 1000 capillas de adoración en Latino América. Para Gloria de Dios, Argentina cuenta con aproximadamente 90, distribuidas en todas las provincias. ¡Damos gracias a Dios por este don!

Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 28: La Santa Misa
¡El Sagrado Corazón de Jesús se hace víctima por todos en la Eucaristía! Es el sol de la tierra. En la Misa no eres tú el que rezas, es Jesús quien reza por ti. Es la gloria y la alabanza a la Trinidad, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, la fuerza y la gracia de los justos, el refrigerio de las almas del Purgatorio, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, el beneficio de la Iglesia, la medicina contra las enfermedades espirituales. San Isidro Labrador antes de irse al campo se empapaba de este bálsamo de adoración y amor. ¿Cómo vives tú la Santa Misa?
Del Web Católico de Javier

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

Pequeñas Semillitas 2720

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2720 ~ Sábado 27 de Junio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy sábado quisiera ser corto y simple con la introducción de la página y se me ocurre decir que no de los servicios más útiles que puedes hacer por los demás es ser feliz. Sucede que hay personas que, al ver otras infelices, también se vuelven infelices, como si se contagiaran. Es como aumentar la tragedia del otro. Otras, en cambio, tienen el grato don de esparcir felicidad. La vida tiene espinas, pero también hay flores y, en el momento actual que vivimos en el mundo, necesitamos las flores. ¡Gracias por las espinas!... pero no las queremos.
Entonces, dedícate a esparcir felicidad, simplemente… siendo feliz.

¡Buenos días!

Sana mis tensiones
Defiende y cultiva la paz en tu corazón, porque es el clima indispensable para crecer en plenitud en todas las dimensiones de tu vida. Vigila cuanto entra en tu corazón para que no se infiltre en él el polvo de la ansiedad, el ácido de la irritación, o el veneno del odio. Gozar de la paz profunda del alma merece estar en permanente alerta. Una oración del P. Víctor Fernández.

Señor, derrama en mí tu vida intensa y armoniosa, para que no me resista al cansancio, al desgaste, a los cambios, y para que no busque falsas seguridades. Enséñame a aceptar con serenidad y fortaleza los límites variados de cada día y las cosas imprevistas. Libérame de toda resistencia interior contra la realidad. Aplaca mi interior inquieto, cura mis nerviosismos y tensiones, para que enfrente con calma y seguridad interior todo lo que me suceda. Destruye toda desconfianza, porque deseo descansar en tu presencia, entregarme en tus brazos, sin pretender escapar de tu mirada de amor. Vive conmigo, Señor, enfrenta conmigo las dificultades. Contigo todo terminará bien. Amén.

En los momentos críticos aprende a conservar la calma, de modo que tus decisiones sean justas y sabias. En lugar de exasperarte y dejarte dominar por la ira, cállate porque el silencio aquieta. Respira profundamente y ora. El Señor te bendiga con su paz.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos». Dícele Jesús: «Yo iré a curarle». Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace». Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, mientras que los hijos del Reino serán echados a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes». Y dijo Jesús al centurión: «Anda; que te suceda como has creído». Y en aquella hora sanó el criado.
Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con fiebre. Le tocó la mano y la fiebre la dejó; y se levantó y se puso a servirle. Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; Él expulsó a los espíritus con una palabra, y curó a todos los enfermos, para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: «Él tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades». (Mt 8,5-17)

Comentario
Hoy, en el Evangelio, vemos el amor, la fe, la confianza y la humildad de un centurión, que siente una profunda estima hacia su criado. Se preocupa tanto de él, que es capaz de humillarse ante Jesús y pedirle: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos» (Mt 8,6). Esta solicitud por los demás, especialmente para con un siervo, obtiene de Jesús una pronta respuesta: «Yo iré a curarle» (Mt 8,7). Y todo desemboca en una serie de actos de fe y confianza. El centurión no se considera digno y, al lado de este sentimiento, manifiesta su fe ante Jesús y ante todos los que estaban allí presentes, de tal manera que Jesús dice: «En Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande» (Mt 8,10).
Podemos preguntarnos qué mueve a Jesús para realizar el milagro. ¡Cuántas veces pedimos y parece que Dios no nos atiende!, y eso que sabemos que Dios siempre nos escucha. ¿Qué sucede, pues? Creemos que pedimos bien, pero, ¿lo hacemos como el centurión? Su oración no es egoísta, sino que está llena de amor, humildad y confianza. Dice san Pedro Crisólogo: «La fuerza del amor no mide las posibilidades (...). El amor no discierne, no reflexiona, no conoce razones. El amor no es resignación ante la imposibilidad, no se intimida ante dificultad alguna». ¿Es así mi oración?
«Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo...» (Mt 8,8). Es la respuesta del centurión. ¿Son así tus sentimientos? ¿Es así tu fe? «Sólo la fe puede captar este misterio, esta fe que es el fundamento y la base de cuanto sobrepasa a la experiencia y al conocimiento natural» (San Máximo). Si es así, también escucharás: «‘Anda; que te suceda como has creído’. Y en aquella hora sanó el criado» (Mt 8,13).
¡Santa María, Virgen y Madre!, maestra de fe, de esperanza y de amor solícito, enséñanos a orar como conviene para conseguir del Señor todo cuanto necesitamos.
Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Advocación Mariana
Pocos casos hay en la historia de la Iglesia de difusión tan rápida y universal de una devoción mariana como es la del culto al famoso cuadro de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
El icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso, muy cerca de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.
El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a la Madre con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen cuida de todos sus hijos que a ella acuden con plena confianza.
Información amplia haciendo clic acá

San Cirilo de Alejandría
Obispo y Doctor de la Iglesia 
Información amplia haciendo clic acá
© Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“En el momento de la confesión,
Jesús nos acepta con todos nuestros pecados
para darnos un corazón nuevo, capaz de amar como él ama” 

Tema del día:
Cuando ya lo hemos intentado todo…

El problema sigue allí. Buscamos la solución de mil maneras. Hicimos tantos esfuerzos. Afrontamos la situación una y otra vez. Pero el problema parece vencernos. No dominamos los fenómenos atmosféricos. No podemos impedir los movimientos de la tierra. No tenemos poder absoluto sobre los virus. Sobre todo, estamos casi desarmados ante el gran misterio de la libertad humana, de la malicia de personas sin escrúpulos.

La técnica, es cierto, abre la posibilidad de construir casas más seguras. Mejora el rendimiento de la tierra. Crea pantanos y presas para conservar el agua. Almacena y conserva alimentos. Pero la fragilidad de nuestro cuerpo y la volubilidad de nuestro corazón siguen al acecho.

Lo hemos intentado casi todo, y la familia sigue peleada, y el dinero no llega para pagar las deudas pendientes, y la comida falta para la mesa.

Son momentos en los que el desaliento parece triunfar. Son momentos, sin embargo, para reaccionar y aprender que en el mundo terreno nada es fijo, nada es inmutable, nada es perfecto.

Son momentos para mirar al cielo y reconocer que tenemos un Padre que no nos abandona: porque somos hijos, porque somos débiles, porque estamos enfermos, porque necesitamos mucho consuelo.

Descubrimos, entonces, la necesidad de orar, desde lo más profundo, desde lo más íntimo, desde las necesidades más radicales. Sentimos que más allá de los montes tenemos un auxilio que "viene de Yahveh, que hizo el cielo y la tierra” (Sal 121,2).

"Cuando ya nadie me escucha, Dios todavía me escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siempre puedo hablar con Dios. Si ya no hay nadie que pueda ayudarme -cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar-, Él puede ayudarme. Si me veo relegado a la extrema soledad...; el que reza nunca está totalmente solo” (Benedicto XVI, encíclica "Spe salvi” n. 32).

Cuando creemos haberlo intentado todo... quizá nos ha faltado lo más importante, lo decisivo: ponernos en manos de Dios. Es Padre, y nos dará aquello que nos conviene.

Si lo que pedíamos no corresponde a sus planes (es decir, si no era lo mejor para nosotros), no lo recibiremos. Nos dará, lo sabemos, algo mucho mejor, como enseñaba Charles de Foucauld.

Ha llegado entonces el momento para decirle, desde el corazón, con la confianza de un hijo: "Hágase, oh Padre, tu Voluntad”.
© P. Fernando Pascual LC

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"Juan Pablo II inolvidable"
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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para que Alicia Q., que vive en Costa Rica, pueda encontrar y trabajo bueno y digno. Y también de Costa Rica, pedimos por la salud de Carmen C. que está muy delicada; Yana S., de 36 años, para que su operación resulte exitosa; y Luis Carlos G., de 35 años, para que su salud siga igual como hasta ahora pues es un sobreviviente de cáncer.

Seguimos orando por la completa recuperación de nuestras amigas y colaboradoras María Cristina y Marta Cecilia (Chechu), que se reponen de serias afecciones y por eso las encomendamos a la Virgen Santísima para que ella las acompañe, las fortalezca, y Jesús las sane.

Pedimos oración para la señora Asunción del Carmen V., 74 años, de Tucumán, Argentina, en grave estado por un infarto cerebral. Que el Señor Misericordioso la asista en tan difícil momento y María Santísima fortalezca a su hija Marilyn.

Pedimos oración por México y otros países donde los legisladores aprueban leyes pro abortistas, o de matrimonio homosexual, o contrarias a intereses de niños y adolescentes y también contrarias a la ley natural. Que la conciencia de los políticos se abra, la Luz del Espíritu Santo penetre en ellas, y adviertan las aberraciones que están cometiendo contra los principios fundacionales de la sociedad.

Pedimos oración para Bartolomé Isidoro J., de Salta, Argentina, que tiene problemas de salud y está esperando una cirugía. Que el Señor lo acompañe y todo se resuelva de la mejor manera.

Pedimos oración por la salud de Cataldo Ricardo C., quien reside en la provincia de Buenos Aires, Argentina, padece cáncer en estado terminal y está muy débil. También pedimos por su hija Rosa Liliana, de 55 años, quien además de sobrellevar la enfermedad de su padre está con muchos otros problemas familiares y económicos.

Pedimos oración para Leonilda P. de L., de 85 años, Buenos Aires, Argentina, quien tiene Parkinson y está muy descompensada. Asimismo por la salud de Irma C. de A., de 88 años quien desde hace varios años está muy enferma con problemas de deglución, insuficiencia cardíaca y miedo de quedarse sola, sumado ahora una fuerte gripe que la hace sentir muy mal y hace temer por su vida.

Pedimos oración por las tres hijas de Oscar S., de Argentina, una con la aparición nuevamente de cáncer, otra diagnosticada con TLP y la mayor con problemas glandulares. Rogamos que se pronto se restablezcan completamente y Dios le dé la fortaleza a su padre para salir de este trance.

Pedimos oración por José C. S., de México, lo operan el viernes de cataratas del segundo ojo, por lo que oramos para que todo salga bien.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 27: El premio final
¡Qué premio tan hermoso te ha reservado el Sagrado Corazón!
Es el momento en que, el solo pensamiento hace estremecerse: el momento de la muerte. Ante este pensamiento, el hombre tiembla, se agita; sin embargo, debe afrontarlo con amor y con la esperanza puesta en la misericordia de Dios.
Jesús te sonríe y quiere asegurarte la muerte santa, la muerte del justo. Entre las promesas que hizo a Santa Margarita María quiere recordar este punto: "Mi corazón será para todos mis devotos el seguro asilo en vida y especialmente en el momento de la muerte".
Si quieres, pues, afrontar la muerte con la calma del justo, trata de creer en Jesús, de vivir en Jesús. Entonces será cuando Él te dirá estas dulces palabras: "Hoy estarás conmigo en el paraíso".
Del Web Católico de Javier

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-