viernes, 19 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3567

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3567 ~ Viernes 19 de Enero de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Al iniciar esta nueva edición de “Pequeñas Semillitas” creo oportuno hacerlo con estas cinco motivaciones que nos pueden ayudar en este y en todos los días:
- Creo realmente en mí mismo: en mis habilidades, en mis talentos, en mis capacidades, en los grandes dones que el Señor me ha dado. ¡Soy su milagro más grande!
- Hoy despertaré al gigante dormido que hay dentro de mí. Floreceré donde Dios me ha plantado, aunque sea en la roca.
- Porque confío en Jesús, tengo nueva vida y se renuevan mis fuerzas. Tengo alas como las águilas... Camino y no me fatigo. Corro y no me agoto (Isaías, 40,31).
- La alegría del Señor es mi fuerza: cultivaré la alegría, la cordialidad,  el buen humor.
- El Señor es mi fuerza y mi energía. Su bondad y misericordia me acompañan. Ningún mal temeré, porque tú, Señor, vas conmigo.

¡Buenos días!

Terrorista depresivo
La paz interior tiene enemigos: son los pensamientos y sentimientos negativos que confunden y agitan de tal modo que turban el corazón y dañan la salud. Hombres sabios que sondearon su interior con la luz del Espíritu Santo los han especificado: insatisfacción, ansiedad, irritación, miedo, odio, tristeza, autocompasión, duda, abatimiento, impaciencia…

El médico después de haber revisado minuciosamente a un joven alto y robusto, de piel bronceada y poderosa voz, le dijo: —Usted, joven, sólo tiene una depresión nerviosa, pero debe cuidarse. ¿Qué profesión tiene? El vigoroso joven con estentórea voz exclamó: —¡Terrorista! Sin inmutarse en lo más mínimo, el médico le contestó: —¡Muy bien! Nada de bombas, por lo menos en tres meses.

Un pensador, que conocía bien la naturaleza humana escribió: “La espada del resentimiento antes de tocar a la persona a la cual se odia, atraviesa a quien guarda rencor”.  Esto es precisamente lo que le afectaba al joven terrorista. “Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien” (Martin L. King). El amor es lo primero.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso; y vinieron donde Él. Instituyó Doce, para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó. (Mc 3,13-19)

Comentario:
Hoy, el Evangelio condensa la teología de la vocación cristiana: el Señor elige a los que quiere para estar con Él y enviarlos a ser apóstoles (cf. Mc 3,13-14). En primer lugar, los elige: antes de la creación del mundo, nos ha destinado a ser santos (cf. Ef 1,4). Nos ama en Cristo, y en Él nos modela dándonos las cualidades para ser hijos suyos. Sólo en vistas a la vocación se entienden nuestras cualidades; la vocación es el “papel” que nos ha dado en la redención. Es en el descubrimiento del íntimo “por qué” de mi existencia cuando me siento plenamente “yo”, cuando vivo mi vocación.
¿Y para qué nos ha llamado? Para estar con Él. Esta llamada implica correspondencia: «Un día —no quiero generalizar, abre tu corazón al Señor y cuéntale tu historia—, quizá un amigo, un cristiano corriente igual a ti, te descubrió un panorama profundo y nuevo, siendo al mismo tiempo viejo como el Evangelio. Te sugirió la posibilidad de empeñarte seriamente en seguir a Cristo, en ser apóstol de apóstoles. Tal vez perdiste entonces la tranquilidad y no la recuperaste, convertida en paz, hasta que libremente, porque te dio la gana —que es la razón más sobrenatural—, respondiste que sí a Dios. Y vino la alegría, recia, constante, que sólo desaparece cuando te apartas de El» (San Josemaría).
Es don, pero también tarea: santidad mediante la oración y los sacramentos, y, además, la lucha personal. «Todos los fieles de cualquier estado y condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aún en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir» (Concilio Vaticano II).
Así, podemos sentir la misión apostólica: llevar a Cristo a los demás; tenerlo y llevarlo. Hoy podemos considerar más atentamente la llamada, y afinar en algún detalle de nuestra respuesta de amor.
Rev. D. Llucià POU i Sabater (Granada, España)

Santoral Católico:
San Macario el Grande
Abad
Nació en el Alto Egipto en torno al año 300. De joven fue camellero dedicado al trasporte, pero pronto conoció a san Antonio Abad y vivió cerca de él algunos años. Luego, se retiró al desierto de Scete, donde fundó varios monasterios. Se ordenó de sacerdote para atender a cientos de monjes, a los que presidía como abad. Estuvo desterrado por orden del obispo arriano de Alejandría. Murió el año 390.
© Directorio Franciscano     

Pensamiento del día

“Nunca pierdas la fe...
Confía en el tiempo de DIOS y en sus promesas...
Espera tu respuesta, cree en sus milagros...
Alégrate en su bondad y descansa en su presencia...
Él conoce tus sueños, Él sabe lo que es bueno para ti...
Confía, algo muy bueno vendrá para ti,
porque Él es bueno y sus promesas serán cumplidas.
Sólo espera, confía en Él,
cree que algo bueno viene para ti, y nunca pierdas la Fe”
(Oly Sawyer)

Tema del día:
¿Por qué ir a Misa el domingo?
1)  Para saber
Una pregunta que a veces nos puede hacer alguien o que nosotros mismos nos cuestionamos es por qué ir a Misa los domingos. El Papa Francisco, en su catequesis sobre la Eucaristía, respondió a dicha pregunta: “Nosotros los cristianos vamos a Misa el domingo para encontrar al Señor resucitado o, mejor dicho, para dejarnos encontrar por Él, escuchar su palabra, nutrirnos en su mesa, y así hacernos Iglesia, es decir, su Cuerpo místico viviente en el mundo”.
En esas pocas palabras el Papa nos dice muchas cosas. En primer lugar, que la Misa es el encuentro entre personas: entre Jesús y quien asiste. Ir a Misa no es ir a algo, sino ir con Alguien. No con cualquiera, sino con Dios mismo. Y, además, nos encontramos con quien más nos ama. Por ello la celebración dominical de la Eucaristía está al centro de la vida de la Iglesia (Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2177).

2) Para pensar
Los niños, a pesar de su corta edad, logran comprender muchos misterios divinos. Así lo relata una gran pensadora, Elizabeth Ascombe, quien fue eminente profesora de filosofía en una de las principales universidades del mundo, en Oxford. Ella escribió un artículo sobre el milagro de la transubstanciación que ocurre en la Santa Misa, por el cual el pan se transforma en el Cuerpo de Cristo y el vino en su Sangre. Señala la importancia de enseñar a los niños, desde muy pequeños, ese milagro por el cual llega Jesús.
Y convencida de la capacidad de los niños de captar muchas cosas –bastante más de lo que algunos suponen–, cuenta una experiencia: “Conocí a un niño de casi tres años y que sólo empezaba a hablar, pero había sido instruido… En la santa Misa esperaba al fondo de la iglesia mientras la madre iba a comulgar. “¿Está Él dentro de ti?” preguntó el niño al volver la madre. “Sí”, contestó. Y para su asombro, el niño se postró ante ella. Puedo dar testimonio de esto, porque lo vi suceder”.
El niño supo de la presencia de ese Alguien, de Jesús. Pensemos cuál es nuestra actitud ante su presencia en la Eucaristía.

3) Para vivir
Así pues, concluye el Papa, no es suficiente decir que hay que ir a Misa porque lo manda la Iglesia. Eso es cierto y muestra que es algo muy importante, pero habría que añadir las razones: “Nosotros los cristianos tenemos necesidad de participar en la Misa dominical porque sólo con la gracia de Jesús, con su presencia viva en nosotros y entre nosotros, podemos poner en práctica su mandamiento, y así ser sus testigos creíbles… Por eso perder el sentido cristiano del domingo iluminado por la Eucaristía sería un pecado… Por estas razones, el domingo es un día santo, santificado por la celebración eucarística, presencia viva del Señor entre nosotros y para nosotros. ¡Es la Misa, pues, lo que hace al domingo cristiano! El domingo cristiano gira alrededor de la Misa. ¿Qué domingo es, para un cristiano, aquel en el cual falta el encuentro con el Señor?”, nos pregunta el Papa.
Incluso donde lamentablemente no puede haber la Santa Misa el domingo, los fieles están llamadas a recogerse en oración, escuchando la Palabra de Dios.
Para que nuestra vida sea plena, procuremos vivir la Santa Misa de modo que toda la semana quede iluminada con la Luz de la Eucaristía.
© Pbro. José Martínez Colín

Meditaciones
Un niño que se quiera guiar solo por la vida está destinado a correr muchos riesgos, a lastimarse, e incluso a perder la vida, pues los niños no están hechos para mantenerse solos, sino que necesitan de sus padres para crecer bien y vivir bien.
Así también nosotros, que somos niños en la vida espiritual, tenemos que seguir los buenos consejos que nos dan los mayores, comenzando por nuestros padres, y siguiendo por los superiores, hasta el mismo Dios y la Virgen, ya que quien sigue su propia voluntad se hace discípulo de un tonto.
Tenemos que reconocer que necesitamos de una guía hacia el Cielo, porque Dios ha querido que los hombres seamos solidarios unos con otros, y que nos vayamos ayudando en el camino.
Es de buen cristiano el pedir consejos a personas prudentes. Pero es que a veces el Señor se valdrá hasta de los más pecadores y desviados para darnos buenos consejos. No es así en general, pero puede suceder. El Señor se sirvió de un asno para dar consejos a un hombre, como relata la Escritura; y así también nos puede dar consejos hasta de los inferiores y de entre los más infieles. Y esto es para que no juzguemos a ninguno ni nos creamos superiores a nadie, porque Dios es libre y se sirve del que quiere para enderezar nuestra senda y amonestarnos en el camino.
Hagamos caso al apóstol que tenemos que oír todo y seguir lo bueno, sin importar de qué fuente viene ni quién lo dice, ya que si es algo bueno, entonces hay que seguirlo.
(Sitio Santísima Virgen)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para María Trinidad A. (Trini), de Bogotá, Colombia, con algunos malestares de salud; para que el Señor le dé el don de la salud, para que continúe su vida cotidiana bajo su amparo y protección, siempre con la intercesión de nuestra Madre, la Virgen Santísima. Pedimos igualmente al Espíritu Santo ilumine a su esposo Carlos C. durante este año lectivo en sus labores docentes como profesor de Educación Religiosa. Igualmente al Señor que bendiga a todos los miembros de su familia.

Pedimos oración para Paola T., de Italia, de 78 años de edad, que está con una insuficiencia cardíaca y renal, terminales. Por ese motivo rogamos que Dios y la Virgen le den paz y alivio a su cuerpo y serenidad y confianza a su espíritu. Y que sostengan a sus hijos en estos momentos difíciles que todos atraviesan.

Pedimos oración para Marina R., de Málaga, España, paciente oncológica, llena de fuerza y fe que le viene del Señor para luchar contra sus enfermedades y sobreponerse a todas ellas. Esta semana tiene tomografías de control y rogamos a Dios que los resultados sean favorables.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo.  Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados.  Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 19
Dejemos que el Espíritu Santo se siga derramando cada vez más en nuestra vida. Supliquémosle, invoquémoslo con insistencia, dejemos que nos inunde como el agua, que riegue nuestro ser como agua viva, purificadora, y que haga renacer todo lo que está seco.
Dejemos que nos penetre como el viento, y que arrastre todo lo que está de más en nuestras vidas; que nos impulse hacia adelante como el viento impetuoso y nos arranque de nuestras falsas seguridades. Dejemos que sea el fuego santo que queme todo lo que nos hace daño, que disipe nuestras oscuridades, que nos llene de calor. Dejemos que nos devuelva la vida, que nos haga recuperar nuestra más auténtica alegría.
Porque la alegría se siente cuando volvemos a sentirnos vivos, cuando valoramos la sangre que corre por las venas y el amor que se mueve en el corazón, cuando experimentamos que vivir vale la pena. El Espíritu Santo puede llenarnos de esa vida nueva también hoy: "Y cuando venga él, el Espíritu de la verdad, él los llevará a la verdad completa... Y la tristeza se les convertirá en alegría" (Juan 16,13.20)."
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

jueves, 18 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3566

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3566 ~ Jueves 18 de Enero de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Cuentan que un pobre rezaba, consciente de su pobreza, y le decía a Dios:
“No soy digno de entrar en Tu Reino, pero en Tu Misericordia, sé que no puedes cerrarme la puerta. Sólo te pido el último lugar.”
Y Jesús le respondió: “Te concedo el último lugar, así estarás al lado de mi Madre.”
A primera vista parecería un despropósito: ¿María en el último lugar? ... Pero no lo es: María, siempre humilde y amorosa con todos sus hijos, nos ayudará a llegar al cielo y esperará hasta el último de nosotros, y solo después que ingrese el último, Ella entrará al Reino y se cerrará la puerta.

¡Buenos días!

Gime el desierto…
¿Ha perdido “actualidad” la palabra pecado? Pareciera que sí. Sin embargo es una radical experiencia humana. Basta mirar con sinceridad dentro de nosotros para descubrir una cuota de egoísmo y de fragilidad que nos induce a hacer el mal que deberíamos evitar y a no hacer el bien que estamos llamados a practicar.

Refieren los viajeros que, cuando el viento a la caída de la tarde roza la arena del desierto, se oye a lo lejos algo así como un suspiro prolongado: “Escucha” –dice entonces la voz del beduino–  “el desierto se lamenta, porque quisiera ser pradera“. En cuántos hombres, caídos por el pecado, existe la añoranza de lo que podrían ser y no son...

Nunca el hombre es tan grande como cuando cae de rodillas y pide ser purificado, cuando, desde lo profundo del alma grita: “¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad; por tu gran compasión, borra mis faltas!”, (Sal 51, 3) ¡Cuánta paz trae una confesión hecha con humilde arrepentimiento!
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy 
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a Él. Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran. Pues curó a muchos, de suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle. Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero Él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran. (Mc 3,7-12)

Comentario:
Hoy, todavía reciente el bautismo de Juan en las aguas del río Jordán, deberíamos recordar el talante de conversión de nuestro propio bautismo. Todos fuimos bautizados en un solo Señor, una sola fe, «en un solo Espíritu para formar un solo cuerpo» (1Cor 12,13). He aquí el ideal de unidad: formar un solo cuerpo, ser en Cristo una sola cosa, para que el mundo crea.
En el Evangelio de hoy vemos cómo «una gran muchedumbre de Galilea» y también otra mucha gente procedente de otros lugares (cf. Mc 3,7-8) se acercan al Señor. Y Él acoge y procura el bien para todos, sin excepción. Esto lo hemos de tener muy presente durante el octavario de oración para la unidad de los cristianos.
Démonos cuenta de cómo, a lo largo de los siglos, los cristianos nos hemos dividido en católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos, y un largo etcétera de confesiones cristianas. Pecado histórico contra una de las notas esenciales de la Iglesia: la unidad.
Pero aterricemos en nuestra realidad eclesial de hoy. La de nuestro obispado, la de nuestra parroquia. La de nuestro grupo cristiano. ¿Somos realmente una sola cosa? ¿Realmente nuestra relación de unidad es motivo de conversión para los alejados de la Iglesia? «Que todos sean uno, para que el mundo crea» (Jn 17,21), ruega Jesús al Padre. Éste es el reto. Que los paganos vean cómo se relaciona un grupo de creyentes, que congregados por el Espíritu Santo en la Iglesia de Cristo tienen un solo corazón y una sola alma (cf. Hch 4,32-34).
Recordemos que, como fruto de la Eucaristía —a la vez que la unión de cada uno con Jesús— se ha de manifestar la unidad de la Asamblea, ya que nos alimentamos del mismo Pan para ser un solo cuerpo. Por tanto, lo que los sacramentos significan, y la gracia que contienen, exigen de nosotros gestos de comunión hacia los otros. Nuestra conversión es a la unidad trinitaria (lo cual es un don que viene de lo alto) y nuestra tarea santificadora no puede obviar los gestos de comunión, de comprensión, de acogida y de perdón hacia los demás.
Rev. D. Melcior QUEROL i Solà (Ribes de Freser, Girona, España)

Santoral Católico:
Santa Margarita de Hungría
Virgen Dominica
Hija de Bela IV, rey de Hungría, nació en Turoc (Dalmacia) el año 1242. Sus padres hicieron voto de consagrarla a Dios si liberaba a su patria de los tártaros. Desde pequeña se educó en las dominicas, en el monasterio de Santa María, fundado por su padre junto a Buda, en el que hizo la profesión religiosa en 1254. Es una de las grandes místicas medievales de Hungría. En la vida conventual, realizaba las tareas más humildes, con gran espíritu de pobreza y mortificación. No tenía una gran cultura, pero desde niña se hacía leer las Escrituras y se confiaba a la guía espiritual de su confesor, el dominico P. Marcelo, que fue Provincial de Hungría. Rezaba siempre las mismas oraciones y tenía una particular devoción a la Pasión de Cristo y a la Eucaristía. Llegó a un alto grado de contemplación, acompañada de visiones y otros dones de Dios. Murió el 18 de enero de 1270 en su convento.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

"El mundo nos parece muy vacío
si solo pensamos en montañas, ríos y ciudades...
pero si alguien, en algún lugar,
piensa en nosotros y siente con nosotros
y, aún a la distancia, está cerca en espíritu,
la Tierra se convierte, entonces, en un jardín habitado..."
-Goethe-

Temas Médicos:
La “bebé milagro”
Manushi pesaba apenas 400 gramos cuando nació por una cesárea de emergencia en Rjasthan, India. Medía menos de 22 centímetros y tenía los pulmones, el corazón, el cerebro, los riñones y la piel tan delgados como el papel, según recoge el diario británico The Sun. Su madre, Seeta, de 48 años, y su padre Giriraj, de 50, la llaman su «bebé milagro».

La mujer sufrió una subida de la presión arterial a las 28 semanas de embarazo, lo que provocó una carencia de flujo sanguíneo a la placenta, por lo que los médicos tomaron la decisión de realizar una cesárea de emergencia. La niña, de inmediato, fue conectada a un respirador artificial y transferida a cuidados intensivos.

Los médicos dieron a los padres solo un 0,5 % de probabilidades de supervivencia, pero el hecho es que el bebé reaccionó a los tratamientos y a las siete semanas estaba tomando ya lecha materna. Lentamente comenzó a respirar por sí misma y su cerebro y ojos se desarrollan normalmente. La niña tiene ya 6 meses.

El director del hospital reconoció que, en condiciones normales, el equipo médico hubiera desistido antes, pero este caso era para ellos especial. «Decidimos salvar la vida del bebé y ofrecerle la atención y el cuidado médico necesarios porque queríamos enviar un mensaje de que las niñas deben estar protegidas», ha reconocido.

«En un estado como Rajasthan, donde el infanticidio femenino es desenfrenado, las personas tienen que dar un paso adelante y tomar medidas para poner fin a esta práctica malvada».

No hay cifras definitivas, pero a pesar de que el aborto selectivo es ilegal en la India, se trata de una práctica en aumento en los últimos años.

El censo de 2011 reveló que existen en el país 7,1 millones menos de chicas que de chicos de entre cero y seis años. En el censo de 2001 la diferencia era de 6 millones de 2001, y en el de 1991, 4,2 millones.
Fuente: Alfa y Omega

Nuevo vídeo y artículo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
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"Juan Pablo II inolvidable"
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Meditaciones
Es obvio que no es María misma la que se ha eximido del pecado original, sino que es un don de Dios. "El Todopoderoso hizo en mí maravillas", dice María en el himno del Magníficat (Lucas 1,49). ¿Y de qué manera sería imposible para Dios hacer por María lo que había hecho por Eva? Porque antes del pecado original, ¡Eva no tenía pecado original! ¿Tenemos que decirle a Dios qué hacer o no hacer?
Este don excepcional de Dios a la Virgen María, las Sagradas Escrituras lo mencionan muchas veces. En primer lugar, es el Arcángel Gabriel quien al dirigirse a María, le dice: "Alégrate" (o "Te saludo", porque en griego la salvación se expresa con la expresión Kairé, es decir, regocijo). Entonces Gabriel dice "Kekaritomene", que significa "que estaba llena de gracia". ¿Qué quiere decir eso? No se conoce en toda la Biblia ninguna otra ocasión donde un Ángel de Dios salude a un hombre o a una mujer de esta manera. Entonces, ¿debemos entender que el Ángel sólo le dice a María que ella ha sido "muy afortunada"? Obviamente no. ¡La gracia excepcional dada por Dios a María es la capacidad de decir un « sí» perfectamente libre!
Un minuto con María

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 18
Los cristianos creemos que toda esta maravilla de la amistad con Dios, de la presencia del Espíritu Santo, es algo que nos supera de tal manera que de ningún modo podemos merecerlo. Si nunca podemos merecer o comprar la amistad sincera de un ser humano, porque la amistad sólo puede ser un regalo que se da gratis y libremente, con mucha mayor razón es imposible que podamos merecer o comprar la amistad divina.
Y cuando estamos en pecado y nuestro corazón se mueve con el deseo de buscar esa amistad, es porque la gracia de Dios ya está tocando el corazón, ya lo está atrayendo. Siempre es él quien tiene la iniciativa, siempre es él quien ama primero.
Sin embargo, una vez que el Espíritu Santo nos regala su amistad (la gracia santificante), una vez que él comienza a habitar en nosotros como amigo, al mismo tiempo comienza a producir una obra de renovación en nuestra vida. Es decir, nos toma tan en serio, que quiere que nosotros también participemos en nuestro propio crecimiento, que nos metamos por entero, con todas nuestras energías, en un camino de maduración. Y para eso nos capacita.
Pero nuestros méritos son en primer lugar de Cristo, que se entregó por nosotros, y nunca quieren decir que estamos mereciendo la amistad de Dios. Esa amistad será siempre un regalo totalmente gratuito de su ternura infinita, una iniciativa de amor y una obra gratuita del Espíritu Santo.
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

miércoles, 17 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3565

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3565 ~ Miércoles 17 de Enero de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Los hijos adultos se parecen a los amigos que uno verá de tanto en tanto. Debemos aprender a tolerar que a veces crean que no nos necesitan, y que otras veces no nos necesiten de verdad, pero no alcanza con esto.
Si al caminar por un desierto, heridos o fatigados, tuviéramos que apoyarnos en los hombros de algún amigo más fuerte, deberíamos hacerlo del modo que lo incomodara menos.
Algo similar tal vez sea lo primero que deberemos aprender como padres de nuestros hijos adultos, cómo acomodar nuestras vidas para pesarles poco...

¡Buenos días!

Juventud generosa y decidida
Hay personas que al organizar su propia vida se plantean la pregunta ¿dónde puedo ser más útil a los demás? Es un buen planteo desde el inicio, porque han dejado a un lado la propia comodidad y ventaja, para centrarla en el prójimo. Es un enfoque que pone el servicio en primer lugar.

La juventud es la época de las elecciones valientes, de las opciones fundamentales. Así acercarás un futuro anhelado, sea una profesión, sea un hogar, o bien un proyecto de vida que polarizará todas tus energías vitales. Pero la elección presupone renunciar a otros caminos, a posibilidades también atrayentes, que es ineludible dejar para otros. Se trata, pues, de que disciernas con prudencia tus decisiones. Hay quienes por no soltar algunos apegos queridos, quedan anclados al pasado, debilitados y vulnerables ante cualquier mínimo temporal devastador. Una simple apertura de mano, un despegarte oportuno, te acercarán a los verdaderos objetivos, que realizarán felizmente tu vida.

Todo cristiano, en todo momento y en cualquier circunstancia de la vida está en condiciones de amar e imitar a Cristo, el incondicional servidor del Padre y de los hombres. El modelo humano que nos transmite Jesús, y que él realizó plenamente, es el de servidor. “El Hijo del hombre nos ha venido para ser servido, sino para servir”. Sigue sus pasos.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, entró Jesús de nuevo en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Dice al hombre que tenía la mano seca: «Levántate ahí en medio». Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?». Pero ellos callaban. Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: «Extiende la mano». Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra Él para ver cómo eliminarle. (Mc 3,1-6)
 
Comentario:
Hoy, Jesús nos enseña que hay que obrar el bien en todo tiempo: no hay un tiempo para hacer el bien y otro para descuidar el amor a los demás. El amor que nos viene de Dios nos conduce a la Ley suprema, que nos dejó Jesús en el mandamiento nuevo: «Amaos unos a otros como yo mismo os he amado» (Jn 13,34). Jesús no deroga ni critica la Ley de Moisés, ya que Él mismo cumple sus preceptos y acude a la sinagoga el sábado; lo que Jesús critica es la interpretación estrecha de la Ley que han hecho los maestros y los fariseos, una interpretación que deja poco lugar a la misericordia.
Jesucristo ha venido a proclamar el Evangelio de la salvación, pero sus adversarios, lejos de dejarse convencer, buscan pretextos contra Él: «Había allí un hombre que tenía la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle» (Mc 3,1-2). Al mismo tiempo que podemos ver la acción de la gracia, constatamos la dureza del corazón de unos hombres orgullosos que creen tener la verdad de su parte. ¿Experimentaron alegría los fariseos al ver aquel pobre hombre con la salud restablecida? No, todo lo contrario, se obcecaron todavía más, hasta el punto de ir a hacer tratos con los herodianos —sus enemigos naturales— para mirar de perder a Jesús, ¡curiosa alianza!
Con su acción, Jesús libera también el sábado de las cadenas con las cuales lo habían atado los maestros de la Ley y los fariseos, y le restituye su sentido verdadero: día de comunión entre Dios y el hombre, día de liberación de la esclavitud, día de la salvación de las fuerzas del mal. Nos dice san Agustín: «Quien tiene la conciencia en paz, está tranquilo, y esta misma tranquilidad es el sábado del corazón». En Jesucristo, el sábado se abre ya al don del domingo.
Rev. D. Joaquim MESEGUER García (Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Antonio
Abad
Este ilustre padre del monaquismo nació en Egipto, de padres nobles y acomodados, alrededor del año 250. A la muerte prematura de éstos, quedó al cuidado de una hermana menor y de la hacienda. Siguiendo la llamada de Cristo en el Evangelio, buscó un buen acomodo para su hermana en un grupo de vírgenes y repartió sus bienes entre los pobres, hecho lo cual se retiró a una ermita de las afueras de su pueblo; quince años después marchó a las montañas y finalmente se estableció en el desierto de la Tebaida. Llevó una vida consagrada a la oración y la penitencia, y fue por mucho tiempo terriblemente tentado por el espíritu maligno. La gente acudía a él en busca de consejo y consuelo. Muchos se quedaban a vivir cerca de él, siguiendo su ejemplo. Tuvo numerosos discípulos. Trabajó por el bien de la Iglesia, confortando la fe de los cristianos durante la persecución de Diocleciano, y apoyando a San Atanasio en su lucha contra el arrianismo. Murió el año 356.
Oración: Señor y Dios nuestro, que llamaste al desierto a san Antonio, abad, para que te sirviera con una vida santa, concédenos, por su intercesión, que sepamos negarnos a nosotros mismos para amarte a ti siempre sobre todas las cosas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

“Una madre es una persona
que al ver que solo quedan cuatro trozos
de tarta de chocolate habiendo cinco personas,
es la primera en decir que nunca le ha gustado el chocolate”

Tema del día:
El dialecto familiar
1)   Para saber
Hace pocos días, como es tradición el día de la fiesta litúrgica del Bautismo del Señor, el Papa bautizó a varios bebés. En concreto, fueron en esta ocasión 34 recién nacidos.
En su homilía el Papa Francisco se dirigió a los papás de los niños: “vosotros traéis a vuestros niños al Bautismo, es el primer paso del deber que tenéis, el deber de la transmisión de la fe”.
Pero es preciso dar los siguientes pasos. Para ello les hizo una observación: “Quisiera deciros solo una cosa, la transmisión de la fe solo se puede hacer “en dialecto”, en el dialecto de la familia, en el dialecto del papá y de la mamá, del abuelo y de la abuela… después los catequistas explicarán la fe, pero no os olvidéis: se hace “en dialecto”, y si en casa no se habla este lenguaje del amor entre los padres, la transmisión no es fácil, no podrá hacerse. Vuestro deber es transmitir la fe pero hacerlo por el dialecto del amor en vuestro hogar”.

2)   Para pensar
El P. Patricio Hileman es encargado de formar capillas de Adoración Perpetua en Latinoamérica y compartió el conmovedor testimonio de Diego, un niño mexicano de 8 años cuya fe en Jesús Sacramentado transformó la realidad de su familia marcada por problemas de maltrato, alcoholismo y pobreza.
La historia ocurrió en Mérida, México, donde el niño Diego escuchó “que si se apuntan en la madrugada, Jesús los va a bendecir cien veces más”. Entonces el niño decidió apuntarse a las 3:00 a.m. y le dijo a su madre, que lo haría porque “quiero que papá deje de tomar, deje de pegarte y dejemos de ser pobres”.
Durante la primera semana la mamá lo acompañó, y en la segunda invitó a su papá. “Al mes de ir, el papá dejó de tomar, dejó de pelearse con la mamá y dejaron de ser pobres. Por la fe de un pequeñito de 8 años toda la familia se sanó”, afirmó el p. Patricio.
Recordó también que “San Juan Pablo II hacía 6 horas de adoración por día, sus documentos los escribía con el Santísimo expuesto y una vez por semana pasaba toda la noche en adoración. Ese es el secreto de los santos, ese es el secreto de la Iglesia: estar centrados y unidos a Cristo”.

3)   Para vivir
Ese “dialecto” familiar del que habla el Papa es importante, porque para transmitir la fe, no bastan las palabras, las ideas, sino se precisa que vayan acompañadas de la misma fe. Si una persona habla de Dios con fe, lo hará también con amor. Así como hay gran diferencia entre hablar de un personaje de la historia, o hablar del propio padre o madre. Además, ese “dialecto” a veces no será con palabras, sino con el ejemplo, al ver cómo viven su fe.
Decía el Papa que los niños también tienen su “dialecto”: “¡Ahora están todos en silencio, pero es suficiente que uno de ellos dé tono y toda la orquesta seguirá! ¡El dialecto de los niños! Y Jesús nos aconseja que seamos como ellos, que hablemos como ellos… Y en vuestras oraciones, sed sencillos como ellos, decid a Jesús lo que os viene al corazón como lo hacen ellos”. Podemos proponernos en nuestro trato con el Señor ser más sencillos y sinceros.
© Pbro. José Martínez Colín

Meditaciones
¿Cómo dejarte ser sólo Tú mismo, sin reducirte, sin manipularte?
¿Cómo, creyendo en Ti, no proclamarte igual, mayor, mejor que el Cristianismo?
Cosechador de riesgos y de dudas, develador de todos los poderes,
Tu carne y Tu verdad en cruz, desnudas, contradicción y paz, ¡eres quien eres!
Jesús de Nazaret, hijo y hermano, viviente en Dios y pan en nuestra mano, camino y compañero de jornada,
Libertador total de nuestras vidas que vienes, junto al mar, con la alborada, las brasas y las llagas encendidas.
Pedro Casaldáliga

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 17
"Ven Espíritu Santo, y pasa por mi memoria. Mi memoria es un regalo tuyo, que me sirve para recordar tu amor y tus beneficios.
Toma esa memoria para que no me inquieten los malos recuerdos. Quema con tu fuego toda angustia que venga de los recuerdos de mi pasado. Purifica todos mis recuerdos para que no me lastimen ni me torturen.
Ven Espíritu Santo, e ilumina todo mi pasado. Quita de mi interior todo recuerdo que alimente mi tristeza o mis desánimos, y alimenta los recuerdos buenos, esos que me impulsan a seguir adelante y me devuelven la alegría.
Ven Espíritu Santo. Amén."
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)