miércoles, 2 de septiembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2779

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2779 ~ Miércoles 2 de Setiembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En medio de marcadas turbulencias políticas que sacuden la tranquilidad de nuestro país y que también se producen en otras naciones, parece oportuno repasar los siguientes conceptos vertidos por Mons. Luis  Urbanč, obispo de Catamarca:
Uno de los aspectos más importantes en el orden a la participación de los cristianos (laicos) en la política es el de la ética. Si analizamos la trayectoria de los partidos políticos en los últimos años, vemos que su actuación está casi siempre viciada por una creciente corrupción que se expresa en enriquecimientos ilícitos, negociados, cuentas bancarias secretas, sobreprecios en los contratos, nepotismo, perpetuación en cargos, etc. (Apar. N° 507)
El Evangelio es una verdadera veta y manantial de valores morales para orientar el compromiso socio-político. Por lo tanto, los aportes de los políticos católicos serán de un valor extraordinario para encauzar la vida de los partidos por caminos de honestidad, justicia, respeto y transparencia.
Una pastoral socio-política procurará que se concreten en nuestras instituciones y en la vida de nuestros pueblos esos valores fundamentales que aporta el Evangelio: solidaridad, inclusión, justicia, amor, fraternidad, igualdad, libertad y responsabilidad.

¡Buenos días!

El monje y el turista
El fragmento que te presento hoy para comenzar el día, en su brevedad, es muy sugerente. Puede impulsarte a tomar resoluciones importantes. En realidad no hace falta cambiar externamente tu estilo de vida. Sólo basta, y es lo decisivo, volver a ordenar tus prioridades: el fundamental objetivo de tu vida.

Un turista se encontró con un monje en meditación y quedó impresionado por la felicidad y la paz que le inspiraba. El turista se le acercó y le preguntó:
—¿Cómo es que Ud. que ha renunciado a todo en el mundo, está en paz y vive feliz como si lo tuviera todo? ¿En qué se basa su capacidad de renuncia?
El monje se sonrió y dijo:
—También yo me asombro de la capacidad de renuncia de los hombres del mundo. Pues yo sólo renuncio a cosas perecederas a cambio de tesoros de valor infinito, mientras que ellos renuncian a lo infinito por banalidades y cosas perecederas.

La primera enseñanza es adoptar como hábito cotidiano la meditación. Todos podemos hacerla. La meditación es orientadora de la vida. Sosiega el espíritu y lo pacifica. Es fuente de felicidad y fecundidad. Aumenta la capacidad de vivir. La segunda es que, sin ser monjes, podemos vivir en el mundo sin ser del mundo, “poniendo el corazón en los bienes celestiales”, como aconsejaba san Pablo a los colosenses. Que el Señor te ilumine y bendiga.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, saliendo de la sinagoga, Jesús entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre, y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles. A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y, poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero Él, conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo.
Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando donde Él, trataban de retenerle para que no les dejara. Pero Él les dijo: «También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado». E iba predicando por las sinagogas de Judea. (Lc 4,38-44)

Comentario
Hoy nos encontramos ante un claro contraste: la gente que busca a Jesús y Él que cura toda “enfermedad” (comenzando por la suegra de Simón Pedro); a la vez, «salían también demonios de muchos, gritando» (Lc 4,41). Es decir: bien y paz, por un lado; mal y desesperación, por otro.
No es la primera ocasión que aparece el diablo “saliendo”, es decir, huyendo de la presencia de Dios entre gritos y exclamaciones. Recordemos también el endemoniado de Gerasa (cf. Lc 8,26-39). Sorprende que el propio diablo “reconozca” a Jesús y que, como en el caso del de Gerasa, es él mismo quien sale al encuentro de Jesús (eso sí, muy rabioso y molesto porque la presencia de Dios perturbaba su vergonzosa tranquilidad).
¡Tantas veces también nosotros pensamos que encontrarnos con Jesús es un estorbo! Nos estorba tener que ir a Misa el domingo; nos inquieta pensar que hace mucho que no dedicamos un tiempo a la oración; nos avergonzamos de nuestros errores, en lugar de ir al Médico de nuestra alma a pedirle sencillamente perdón... ¡Pensemos si no es el Señor quien tiene que venir a encontrarnos, pues nosotros nos hacemos rogar para dejar nuestra pequeña “cueva” y salir al encuentro de quien es el Pastor de nuestras vidas! A esto se le llama, sencillamente, tibieza.
Hay un diagnóstico para esto: atonía, falta de tensión en el alma, angustia, curiosidad desordenada, hiperactividad, pereza espiritual con las cosas de la fe, pusilanimidad, ganas de estar solo con uno mismo... Y hay también un antídoto: dejar de mirarse a uno mismo y ponerse manos a la obra. Hacer el pequeño compromiso de dedicar un rato cada día a mirar y a escuchar a Jesús (lo que se entiende por oración): Jesús lo hacía, ya que «al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario» (Lc 4,42). Hacer el pequeño compromiso de vencer el egoísmo en una pequeña cosa cada día por el bien de los otros (a eso se le llama amar). Hacer el pequeño-gran compromiso de vivir cada día en coherencia con nuestra vida cristiana.
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Antolin de Pamiers
Mártir
En Apamea, lugar de Siria, san Antolin, mártir de la fe, de quien se dice que los paganos lo mataron por destruir ídolos gentiles cuando tenía veinte años de edad. († s.IV). Información haciendo clic acá.  © Catholic.net 

La frase de hoy

“En nuestro ‘Camino hacia el Bicentenario en Justicia y Solidaridad’ decíamos que la Patria necesita aún avanzar en la reconciliación entre sectores y en la capacidad de diálogo. Una amistad social que incluya a todos, afirmábamos entonces, es el punto de partida para proyectarnos como comunidad, desafío que no hemos logrado construir en el transcurso de nuestra vida nacional. Trabajar al servicio del encuentro y la reconciliación de los argentinos es expresión de fidelidad al evangelio de la verdad y la vida, de la justicia y la paz. Es necesario favorecer en nuestros pueblos, recuerdo que decíamos en Aparecida, todos los gestos y caminos de reconciliación y amistad social
Mons. José María Arancedo

Tema del día:
El Papa Francisco 
y el pecado del aborto
VATICANO, 01 Sep. 15 / 09:35 am (ACI).- Entre los diversos temas a los que se refiere en la carta dada a conocer hoy, el Papa Francisco decidió que por el Año de la Misericordia todos los sacerdotes del mundo, “no obstante cualquier cuestión contraria”, estarán facultados para perdonar el pecado del aborto.

En el texto dirigido al Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Arzobispo Rino Fisichella, el Santo Padre señala que ha decidido “conceder a todos los sacerdotes para el Año jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón”.

Por este motivo, prosigue el Papa, “los sacerdotes se deben preparar para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido, e indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia”.

Para explicar su decisión el Pontífice afirma que “uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida”.

“Algunos viven el drama del aborto con una consciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo”.

El Papa Francisco prosigue su reflexión y resalta que “muchos otros, en cambio, incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir. Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral”.

“He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, solo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza”.

El Santo Padre precisa asimismo que “el perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre”.

De acuerdo al derecho canónico solo los obispos y algunos sacerdotes facultados por ellos pueden perdonar el pecado del aborto por la gravedad del mismo, que implica acabar con la vida del ser humano más inocente e indefenso: el no nacido.

En los últimos años diversos obispos han concedido la facultad de perdonar el pecado del aborto a todos los sacerdotes de sus diócesis en tiempos penitenciales como la Cuaresma.

La decisión del Santo Padre se enmarca en la clara perspectiva de hacer que la misericordia de Dios llegue a todos, algo que ha marcado todo su pontificado.

El año de la Misericordia se inicia el 8 de diciembre de 2015 en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción y concluye el 20 de noviembre de 2016 en la Solemnidad de Cristo Rey.
Fuente: Aciprensa

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para las siguientes personas de la ciudad de San Rafael, Mendoza, Argentina: Aldana María, por su ingreso a la Universidad; Sandra Marcela, con problemas judiciales y depresión; y Hugo Daniel, con problemas laborales y depresión. Rogamos que el Buen Jesús atienda generoso las necesidades de estos hijos suyos.

Pedimos oración por el niño Gabriel F., de Argentina, a quien hoy operan de un tumor benigno en la cabecita. Que Jesús esté con él y permita que todo salga bien y se recupere muy pronto.

Pedimos oración para Bryant R. de 28 años de edad y que vive en USA., que tiene cáncer y lo están tratando. Que la Virgen María interceda por él ante Dios y se obre según Su Voluntad.

Pedimos oración por la salud de Jorge "Ropero" I., de la ciudad de Luque, en Paraguay, que fue otrora un gran futbolista internacional y mañana será sometido a una operación de by pass cardíaco. Rogamos a Dios todopoderoso que lo asista y a la Santísima Virgen que acompañe a su familia en este trance.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Ninguno de nosotros los hombres, debe sentirse huérfano de amor, porque tenemos una Madre tiernísima que vela por nosotros y que tiene un Corazón lleno de consuelos para nuestra pobre alma cansada y angustiada. Es María Santísima, nuestra Madre querida, que camina a nuestro lado, y en quien podemos recostar nuestra cabeza cuando estamos cansados y abatidos. Ella no desprecia a nadie y busca incluso a los más pecadores y se las ingenia para que reciban ayuda de Dios. ¡Que felicidad tener una Madre tan buena en el Cielo! Y que también está en la tierra, con su cuerpo glorioso, al lado de cada uno de nosotros, sus hijos. Entonces, a partir de hoy, no nos sintamos solos y desamparados, porque tenemos una Madre que es Todopoderosa por gracia de Dios, y que cuida de nosotros y nos prepara cada día a vivir la voluntad de Dios, en cada cosa alegre o triste que nos sucede. Confiemos en María y seremos felices ya en este mundo.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 1 de septiembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2778

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2778 ~ Martes 1 de Setiembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Tú me has despertado del falso sueño de la responsabilidad. Has descargado mi mochila de inútiles seguridades y falsas necesidades, y me has dicho con voz amiga: camina ligero de equipaje.
Ahora sí, Señor. Ahora sé escuchar tu voz amiga y su eco en el horizonte.
Ahora sí, Señor, camine o descanse, te siento a mi lado, y no me pesa la vida ni el seguir tus huellas. Ulibarri F.

¡Buenos días!

Avivar la llama
Hoy te ofrezco una parábola moderna que te descubrirá una verdad que fue expresada así por Jesús: “No podéis servir a Dios y al dinero”. La prueba que todos debemos afrontar en esta vida pasajera es la de elegir con sabiduría dónde poner el corazón. Debemos hacer una opción entre los bienes transitorios de esta vida y Dios, amado con toda nuestra alma.

Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas y cultivar una profunda religiosidad. Movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano. ”Majestad, —le preguntó en la audiencia—, ¿cómo hace para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza?” El rey le dijo: "Te lo revelaré si recorres mi palacio para apreciar mis riquezas. Pero, llevarás una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré". Concluido el paseo, el rey le preguntó: “¿Qué piensas de mis riquezas?" La persona respondió: "No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara".  El rey le dijo: "Ése es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas”.

“Avivar la llama interior”, de eso se trata, de tener un amor tan firme a Dios que siempre lo tengamos en el primer lugar de nuestro afecto, preocupaciones, tiempo… Hay un motivo fundamental: Dios nos ama tanto, se ha jugado tanto por nosotros, que no nos queda sino organizar toda nuestra vida como respuesta coherente a su inmensa bondad.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces: «¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios». Jesús entonces le conminó diciendo: «Cállate, y sal de él». Y el demonio, arrojándole en medio, salió de él sin hacerle ningún daño. Quedaron todos pasmados, y se decían unos a otros: «¡Qué palabra ésta! Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos y salen». Y su fama se extendió por todos los lugares de la región. (Lc 4,31-37)

Comentario
Hoy vemos cómo la actividad de enseñar fue para Jesús la misión central de su vida pública. Pero la predicación de Jesús era muy distinta a la de los otros maestros y esto hacía que la gente se extrañara y se admirara. Ciertamente, aunque el Señor no había estudiado (cf. Jn 7,15), desconcertaba con sus enseñanzas, porque «hablaba con autoridad» (Lc 4,32). Su estilo de hablar tenía la autoridad de quien se sabe el “Santo de Dios”.
Precisamente, aquella autoridad de su hablar era lo que daba fuerza a su lenguaje. Utilizaba imágenes vivas y concretas, sin silogismos ni definiciones; palabras e imágenes que extraía de la misma naturaleza cuando no de la Sagrada Escritura. No hay duda de que Jesús era buen observador, hombre cercano a las situaciones humanas: al mismo tiempo que le vemos enseñando, también lo contemplamos cerca de las gentes haciéndoles el bien (con curaciones de enfermedades, con expulsiones de demonios, etc.). Leía en el libro de la vida de cada día experiencias que le servían después para enseñar. Aunque este material era tan elemental y “rudimentario”, la palabra del Señor era siempre profunda, inquietante, radicalmente nueva, definitiva.
La cosa más grande del hablar de Jesucristo era el compaginar la autoridad divina con la más increíble sencillez humana. Autoridad y sencillez eran posibles en Jesús gracias al conocimiento que tenía del Padre y su relación de amorosa obediencia con Él (cf. Mt 11,25-27). Es esta relación con el Padre lo que explica la armonía única entre la grandeza y la humildad. La autoridad de su hablar no se ajustaba a los parámetros humanos; no había competencia, ni intereses personales o afán de lucirse. Era una autoridad que se manifestaba tanto en la sublimidad de la palabra o de la acción como en la humildad y sencillez. No hubo en sus labios ni la alabanza personal, ni la altivez, ni gritos. Mansedumbre, dulzura, comprensión, paz, serenidad, misericordia, verdad, luz, justicia... fueron el aroma que rodeaba la autoridad de sus enseñanzas.
Rev. D. Joan BLADÉ i Piñol (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Gil o Egidio
Ermitaño
En la región de Nimes, de la Galia Narbonense (hoy Francia), san Egidio o Gil, cuyo nombre adopta la población que después se formó en la región de la Camargue y donde se dice que el santo había erigido un monasterio y acabado el curso de su vida mortal (s. VI/VII).
Se le atribuyen algunos milagros y la piedad en el Medioevo lo llamó: Abogado de los pecadores, por haber ayudado en su conversión al Rey Carlos; Protector de pobres, tullidos, arqueros, por haber sido herido por una flecha; Abogado contra el miedo y el incubo, por ayudar a una cierva en peligro; y Defensor contra las enfermedades del cáncer y la epilepsia, llamada "mal de San Gil"
© EWTN

Palabras del Papa Francisco

“Creer en Jesús significa hacer de Él el centro, el sentido de nuestra vida. Cristo no es un elemento accesorio: es el ‘pan vivo’, el alimento indispensable... Pedro hace su confesión de fe en nombre de los otros Apóstoles: ‘Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna’. No dice: ‘¿dónde iremos?’, sino ‘¿a quién iremos?’. El problema de fondo no es ir y abandonar la obra emprendida, sino a quién ir. De esa pregunta de Pedro, nosotros comprendemos que la fidelidad a Dios es cuestión de fidelidad a una persona, con la cual nos enlazamos para caminar juntos por el mismo camino”.

Historia:
La viuda
Pedro invitó a su amigo Carlos a esquiar. Cargaron todo en su camioneta, y se fueron a un centro de esquí. Apenas antes de llegar, el tiempo se puso muy feo. El cielo se oscureció, empezó a soplar un fuerte viento inesperado para esa época del año, y los primeros ramalazos de aguanieve sacudieron el vehículo.

En ese momento vieron las luces de una estancia sobre la ruta. Sin dudarlo, enfilaron hacia la casa para pedir refugio. Salió a recibirlos una mujer vestida con pantalones y camperón que no lograban ocultar su esbelta figura, con los cabellos rubios ensortijados húmedos.

'Acabo de dar una vuelta para controlar que todo está en orden', explicó, 'y veo que esta noche vamos a tener una fuerte tormenta. Pero sucede que yo he quedado viuda hace pocas semanas, y si los dejo dormir en mi casa temo que la gente hable; es algo que no me gusta para nada y que no me conviene.'

'No se preocupe, señora,' dijo Pedro. 'Nos basta con que deje que metamos la camioneta en las caballerizas que se ven al lado de la casa. Podemos refugiarnos ahí para pasar la noche. Nos iremos a primera hora de la mañana'.

La señora aceptó, ambos hombres se dirigieron a las caballerizas y se acomodaron para pasar la noche. No bien despuntó la mañana se encontraron con que el tiempo había aclarado, y viendo que en la casa estaba todo en silencio y con las persianas cerradas, se marcharon.

Ese fin de semana ambos disfrutaron de lo lindo esquiando en la montaña.

Nueve meses después, Pedro recibió una carta inesperada enviada por un estudio jurídico. Se devanó los sesos pensando de quién podía tratarse, hasta que al fin se dio cuenta de que era de los abogados de esa atractiva viuda que habían conocido aquel fin de semana en la montaña. Subió a su camioneta y se fue a casa de su amigo Carlos.

-'Carlos, quiero preguntarte algo', le dijo. 'Recuerdas esa viuda tan buena moza de...'

-'Sí, me acuerdo', respondió de inmediato el otro.

'Dime la verdad: esa noche, mientras dormíamos en la camioneta, ¿te levantaste y fuiste a la casa a verla?'

'Sí', confesó Carlos, algo avergonzado al haber sido pescado en falta. 'Sí, lo hice.'

-'¿Por casualidad le diste mi nombre, haciéndote pasar por mí, y le diste mi dirección como si fuera la tuya?', preguntó Pedro con voz incrédula.

Carlos enrojeció.

'Sí, lo siento, viejo; yo tenía en la billetera la tarjeta que me habías dado cuando te mudaste, y le di ésa. Tú no tienes compromisos, vives solo, eres más hábil para defenderte en caso de problemas...' Se encogió de hombros. '¿Por qué? ¿Pasó algo?'

'Murió el mes pasado, y me dejó toda su fortuna'.

(Pensaste que el final iba a ser diferente, ¿eh?...)

Estadísticas
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 2.206.576  lectores. Durante el último mes (agosto 2015) registró 12.546 nuevas visitas.

Desde el 25 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 454.329 lectores. Durante el último mes (agosto 2015) registró 4.905 nuevas visitas.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el alma de Liliana Beatriz, de Córdoba, Argentina, que ha partido de regreso a la casa del Padre celestial.

Pedimos oración para Jorge, afectado de Diabetes y para Lilian, afectada de Alzheimer. Ambas personas de San Salvador, El Salvador.

Pedimos oración por la salud de Daniel Oscar P., un argentino que vive en Miami, USA, hace más de 20 años, 8 nietos y ahora junto a su esposa Susana viviendo la pesadilla de no tener un diagnóstico desde hace dos meses. Esta semana tendrá una biopsia de pulmón. Lo dejamos en las manos de Jesús.

Seguimos rezando por los gemelos Bautista y Valentín, de Córdoba, Argentina, que, habiendo nacido prematuros, siguen en terapia neonatal. Que la Santísima Virgen los siga cuidando y Jesús los bendiga.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Dios, al que quiere salvar, le da a María. Pero si con nuestra obstinación en el pecado y en el mal despreciamos a la Virgen, entonces pereceremos eternamente, pues María es lo más sagrado que posee Dios, y si nos la da en un acto de confianza y bondad, también es cierto que debemos aceptar y agradecer mucho ese don y cuidarlo y proceder de acuerdo al regalo obtenido. Porque ya Jesús nos dice en su Evangelio que a quien mucho se le dio, mucho también se le pedirá. ¿Entonces tenemos que asustarnos porque Dios nos ha dado a María, pues nos pedirá mucho? No, no debemos asustarnos, sino agradecerle eternamente este don que nos ha hecho, pero debemos tener buena voluntad y hacer fructificar ese don, obrando de acuerdo a los Diez Mandamientos y a las enseñanzas de Jesús en el Evangelio. Dios ha dado a María al mundo, con sus apariciones y mensajes; pero si el mundo la desprecia, será destruido.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 31 de agosto de 2015

Pequeñas Semillitas 2777

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2777 ~ Lunes 31 de Agosto de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Siguiendo a J. Pagola, podemos decir que los cristianos de la primera y segunda generación recordaban a Jesús no tanto como un hombre religioso, sino como un profeta que denunciaba con audacia los peligros y trampas de toda religión. Lo suyo no era la observancia piadosa por encima de todo, sino la búsqueda apasionada de la voluntad de Dios.
En el Evangelio de ayer domingo, Jesús cita a Isaías: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Luego denuncia en términos claros dónde está la trampa: “Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”.

Jesús proclama la libertad ante las ataduras de la ley que esclavizan a las personas. Demuestra que no es tan complicado ni hay que purificarse tanto para encontrar a Dios, que está en las relaciones humanas, en todo lo que contribuye a hacer más libre, digna y feliz la vida de las personas. Jesús nos señala claramente la verdadera fuente del amor o de la ignorancia: el corazón humano.
La Palabra de Dios siempre es portadora de vida y de liberación para el ser humano. Hoy nosotros podemos preguntarnos: En mi vida cristiana ¿me conduzco por el Evangelio o por normas-preceptos humanos? ¿Practico una religión o sigo a Jesús?


¡Buenos días!

Un niño y su barquito
A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables y sin sentido ni plan; pero, si esperamos un poco, nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, y nos acercan más a Dios...

Un niño se hizo un barquito de madera y fue a probarlo en el lago, pero el botecito impulsado por una brisa se fue alejando. Apenado corrió a pedirle ayuda a un muchacho mayor que leía tranquilamente. Sin decir nada el joven empezó a recoger piedras y arrojarlas, al parecer en contra del barquito. Muy afligido el pequeño pensó que perdería la canoa y que el grandote se estaba burlando de él. Pero luego se dio cuenta que las piedras iban siempre un poco más allá del barquito. Esto generaba una pequeña ola que hacía retroceder el barco hasta la orilla. Cada piedra estaba certeramente calculada y así, por fin el juguete fue traído al alcance del niñito, que, contento y agradecido, volvió a tener en sus manos su pequeño tesoro.

Busca siempre la faz luminosa y positiva de todos los obstáculos y reveses que te presente cada día. No olvides que puedes desarrollar la escondida sabiduría de convertir un menos en más, un fracaso en victoria y una cruz en resurrección y vida. Que pases un día muy apacible. Hasta mañana.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús se fue a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor».
Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?». Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».
Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó. (Lc 4,16-30)

Comentario
Hoy, «se cumple esta escritura que acabáis de oír» (Lc 4,21). Con estas palabras, Jesús comenta en la sinagoga de Nazaret un texto del profeta Isaías: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido» (Lc 4,18). Estas palabras tienen un sentido que sobrepasa el concreto momento histórico en que fueron pronunciadas. El Espíritu Santo habita en plenitud en Jesucristo, y es Él quien lo envía a los creyentes.
Pero, además, todas las palabras del Evangelio tienen una actualidad eterna. Son eternas porque han sido pronunciadas por el Eterno, y son actuales porque Dios hace que se cumplan en todos los tiempos. Cuando escuchamos la Palabra de Dios, hemos de recibirla no como un discurso humano, sino como una Palabra que tiene un poder transformador en nosotros. Dios no habla a nuestros oídos, sino a nuestro corazón. Todo lo que dice está profundamente lleno de sentido y de amor. La Palabra de Dios es una fuente inextinguible de vida: «Es más lo que dejamos que lo que captamos, tal como ocurre con los sedientos que beben en una fuente» (San Efrén). Sus palabras salen del corazón de Dios. Y, de ese corazón, del seno de la Trinidad, vino Jesús —la Palabra del Padre— a los hombres.
Por eso, cada día, cuando escuchamos el Evangelio, hemos de poder decir como María: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38); a lo que Dios nos responderá: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír». Ahora bien, para que la Palabra sea eficaz en nosotros hay que desprenderse de todo prejuicio. Los contemporáneos de Jesús no le comprendieron, porque lo miraban sólo con ojos humanos: «¿No es este el hijo de José?» (Lc 4,22). Veían la humanidad de Cristo, pero no advirtieron su divinidad. Siempre que escuchemos la Palabra de Dios, más allá del estilo literario, de la belleza de las expresiones o de la singularidad de la situación, hemos de saber que es Dios quien nos habla.
Rev. D. David AMADO i Fernández (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Ramón Nonato
Patrón de las Parturientas
Nació en Portell, provincia de Lérida en España, el año 1200. Se le llama «Nonato» porque lo extrajeron del seno de su madre que acababa de morir. En 1224 ingresó en la Orden de la Merced (Mercedarios), siendo uno de los primeros compañeros de san Pedro Nolasco que la había fundado para la redención de cautivos y la formación religiosa y moral de los esclavos de los territorios ocupados por los árabes. Después de trabajar un tiempo en España, marchó a Argelia, donde se quedó como rehén y padeció mucho, a la vez que confortaba a sus compañeros de prisión. Vuelto a Cataluña y ya famoso, el papa Gregorio IX, en 1239, lo creó cardenal y lo llamó a Roma como consejero suyo. Emprendió el viaje, pero pronto lo asaltaron unas fiebres violentas que le causaron la muerte el 31 de agosto de 1240 en Cardona (Barcelona).
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“Conviene ampliar la mirada y reconocer que también son violencia las situaciones de exclusión social, de privación de oportunidades, de hambre y de marginación, de precariedad laboral, de empobrecimiento estructural de muchos, que contrasta con la insultante ostentación de riqueza por parte de otros”
~ Obispos Argentinos ~

Historias:
El milagro que no hizo san Antonio
Dos monjes emprendieron el viaje por una zona medio desértica de Egipto. Se les acabó el agua, y no consiguieron encontrar ningún pozo en las cercanías.

Después de un tiempo, uno de los dos monjes murió. El otro, sin fuerzas, quedó en el suelo mientras esperaba la llegada de la muerte.

San Antonio abad estaba en la montaña. En la oración pudo conocer lo que ocurría. Llamó a dos monjes que estaban cerca y les dijo que fueran inmediatamente a llevar un jarro de agua al superviviente.

Cuando los dos monjes llegaron, dieron de beber al que yacía casi sin fuerzas, y enterraron al que había fallecido.

Un monje fue "salvado”. El otro murió. San Atanasio (un obispo del siglo IV), al contar la historia en su "Vida de san Antonio abad”, se pone ante quien pueda formular la pregunta: ¿por qué san Antonio no habló antes, de forma que los dos monjes viajeros hubieran recibido el agua necesaria para sobrevivir?

Atanasio responde sin dudar: la pregunta es injustificada, porque la muerte del monje viajero no dependía de Antonio, sino de Dios.

Es Dios, en efecto, quien dice quién, cuándo y cómo muere, y quién, cuándo y cómo recibe un poco más de vida. A uno de los monjes le llegó la hora de partir al encuentro del Señor. Al otro, en cambio, Dios le dio un poco más de vida, a través del milagro realizado a través de san Antonio.

Lo que pasó en el desierto ocurre tantas veces en la vida humana: uno se salva de un accidente, mientras que otro muere. Uno se cura del cáncer, mientras que otro fallece a los pocos meses (o días). Uno consigue salir airoso de una pulmonía doble, y otro sucumbe cuando le llega la gripe "ordinaria”.

Ante esas diferencias, hay quienes se preguntan: ¿no es injusto Dios? ¿Por qué a uno da más tiempo de vida y a otro lo llama a su Presencia? ¿No podría ser más "equitativo”?

La pregunta, nos diría san Atanasio, está viciada en su origen. No nos toca a nosotros conocer los tiempos de Dios, ni cuándo llegará la hora.

No tiene sentido, por tanto, preguntar: ¿por qué san Antonio no hizo el milagro para los dos? Porque los milagros no dependen de los hombres, sino de Dios. Dios es quien decide cuándo llega la hora para cada uno.

Esa historia sencilla de los primeros monjes de Egipto, contada por san Atanasio, nos ayuda a recordar una de las enseñanzas constantes de san Antonio: al levantarse, hemos de vivir como si no fuésemos a llegar a la noche; y al acostarse hemos de pensar que quizá no llegaremos a ver el siguiente amanecer. O, en palabras del Evangelio, hemos de estar siempre en vela, porque no sabemos ni el día ni la hora (cf. Mt 25,13).
P. Fernando Pascual LC

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio. 

Pedimos oración por el eterno descanso del alma del sacerdote dominico Fray Carlos Correa Luna, de Córdoba, Argentina, que hace pocos días fue llamado a la presencia del Padre celestial. Nos queda el recuerdo de un apreciado fraile y de su tan valioso servicio a Dios.

Rezamos también por el alma del Padre Luis Cortez, de 73 años, muerto ayer en dudosas circunstancias en Alta Gracia, Córdoba, Argentina. Que el Señor lo reciba en su reino.

Pedimos oración para Maria Rosa y Emilio, queridos tíos del corazón, de Buenos Aires, Argentina, que están pasando difíciles momentos en su salud por varias patologías de la edad madura. Invocamos a Nuestra Señora de Lourdes para que ruegue por ellos ante Jesús para que Él les conceda su gracia de sanación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
María, es Madre de Misericordia, pero nosotros, con nuestros pecados, la hacemos Madre de dolores. No pequemos más para no causar dolor a ese Inmaculado Corazón de la Virgen, que es tan delicado y que sufre tanto cuando ofendemos a Dios. Hagamos el propósito de no pecar más, de huir de las ocasiones de pecado, es decir, de aquellas situaciones que nos llevan a pecar, porque ¿quién no sufre al ver sufrir a su Madre? Solo un desalmado no sufre al ver que su buena madre sufre en su corazón. Entonces no hagamos sufrir a la Virgen que tanto nos ama y que quiere todo lo mejor para nosotros y está constantemente prodigándonos favores y gracias de parte de Dios, y nos cuida constantemente, estando a nuestro lado de la mañana a la noche, y de la noche a la mañana.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 30 de agosto de 2015

Pequeñas Semillitas 2776

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2776 ~ Domingo 30 de Agosto de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el pasaje del Evangelizo de este domingo Jesús corta de raíz la tendencia a dar más importancia a los gestos y a los ritos exteriores que a las disposiciones del corazón, el deseo de aparentar que se es -más que de serlo- bueno. En resumen, la hipocresía y el formalismo.
Pero podemos sacar hoy de esta página del Evangelio una enseñanza de orden no sólo individual, sino también social y colectivo. La distorsión que Jesús denunciaba de dar más importancia a la limpieza exterior que a la pureza del corazón se reproduce hoy a escala mundial. Hay muchísima preocupación por la contaminación exterior y física de la atmósfera, del agua, por el agujero en el ozono; en cambio silencio casi absoluto sobre la contaminación interior y moral. Nos indignamos al ver imágenes de pájaros marinos que salen de aguas contaminadas por manchas de petróleo, cubiertos de alquitrán e incapaces de volar, pero no hacemos lo mismo por nuestros niños, precozmente viciados y apagados a causa del manto de malicia que ya se extiende sobre cada aspecto de la vida.
Que quede bien claro: no se trata de oponer entre sí los dos tipos de contaminación. Jesús lanza entonces el programa de una “ecología del corazón”. Tomemos alguna de las cosas «contaminantes» enumeradas por Jesús, la calumnia con el vicio a ella emparentado de decir maldades a costa del prójimo. ¿Queremos hacer de verdad una labor de saneamiento del corazón? Emprendamos una lucha sin cuartel contra nuestra costumbre de descender a los chismes, de hacer críticas, de participar en murmuraciones contra personas ausentes, de lanzar juicios a la ligera. Esto es un veneno dificilísimo de neutralizar, una vez difundido.
P. Raniero Cantalamessa ofmcap

¡Buenos días!

Más cerca del hermano
La Reina de la Paz nos invita a pedir los dones del Espíritu Santo para renovarnos espiritualmente. Subraya el don del amor para acercarnos a los demás con actitud fraterna y cordial, bondadosa y comprensiva.

“¡Queridos hijos! Me regocijo con ustedes y en este tiempo de gracia los invito a una renovación espiritual. Oren, hijitos, para que en ustedes habite en plenitud el Espíritu Santo, a fin de que puedan testimoniar con gozo a todos aquellos que están lejos de la fe. Hijitos, oren en particular por los dones del Espíritu Santo, para que en el espíritu del amor cada día y en cada situación estén más cerca del hermano y a fin de que con sabiduría y amor superen toda dificultad. Yo estoy con ustedes e intercedo por cada uno de ustedes ante Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”

Las piedras de los cerros caen al lecho de los torrentes y allí rozándose entre sí, pulen sus aristas, se suavizan y se vuelven brillantes. La convivencia cotidiana nos ayuda a madurar y pulirnos. Es un taller donde se forma la personalidad y se arraigan virtudes fundamentales, como la paciencia, la humildad y la esperanza. Aprovéchalo.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén, y vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas. Es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas. Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres’. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres».
Llamó otra vez a la gente y les dijo: «Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre».
(Mc 7,1-8.14-15.21-23)

Comentario
Hoy, la Palabra del Señor nos ayuda a discernir que por encima de las costumbres humanas están los Mandamientos de Dios. De hecho, con el paso del tiempo, es fácil que distorsionemos los consejos evangélicos y, dándonos o no cuenta, substituimos los Mandamientos o bien los ahogamos con una exagerada meticulosidad: «Al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas...» (Mc 7,4). Es por esto que la gente sencilla, con un sentido común popular, no hicieron caso a los doctores de la Ley ni a los fariseos, que sobreponían especulaciones humanas a la Palabra de Dios. Jesús aplica la denuncia profética de Isaías contra los religiosamente hipócritas: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí» (Mc 7,6).
En estos últimos años, Juan Pablo II, al pedir perdón en nombre de la Iglesia por todas las cosas negativas que sus hijos habían hecho a lo largo de la historia, lo ha manifestado en el sentido de que «nos habíamos separado del Evangelio».
«Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre» (Mc 7,15), nos dice Jesús. Sólo lo que sale del corazón del hombre, desde la interioridad consciente de la persona humana, nos puede hacer malos. Esta malicia es la que daña a toda la Humanidad y a uno mismo. La religiosidad no consiste precisamente en lavarse las manos (¡recordemos a Pilatos que entrega a Jesucristo a la muerte!), sino mantener puro el corazón.
Dicho de una manera positiva, es lo que santa Teresa del Niño Jesús nos dice en sus Manuscritos biográficos: «Cuando contemplaba el cuerpo místico de Cristo (...) comprendí que la Iglesia tiene un corazón (...) encendido de amor». De un corazón que ama surgen las obras bien hechas que ayudan en concreto a quien lo necesita «Porque tuve hambre, y me disteis de comer...» (Mt 25,35).
Rev. D. Josep Lluís SOCÍAS i Bruguera (Badalona, Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda,
un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar:
es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios" 

Tema del día:
No aferrarse a las tradiciones
No sabemos cuándo ni dónde ocurrió el enfrentamiento. Al evangelista solo le interesa evocar la atmósfera en la que se mueve Jesús, rodeado de maestros de la ley, observantes escrupulosos de las tradiciones, que se resisten ciegamente a la novedad que el Profeta del amor quiere introducir en sus vidas.

Los fariseos observan indignados que sus discípulos comen con manos impuras. No lo pueden tolerar: « ¿Por qué tus discípulos no siguen las tradiciones de los  mayores?». Aunque hablan de los discípulos, el ataque va dirigido a Jesús. Tienen razón. Es Jesús el que está rompiendo esa obediencia ciega a las tradiciones al crear en torno suyo un "espacio de libertad" donde lo decisivo es el amor.

Aquel grupo de maestros religiosos no ha entendido nada del reino de Dios que Jesús les está anunciando. En su corazón no reina Dios. Sigue reinando la ley, las normas, los usos y las costumbres marcadas por las tradiciones. Para ellos lo importante es observar lo establecido por "los mayores". No piensan en el bien de las personas. No les preocupa "buscar el reino de Dios y su justicia".

El error es grave. Por eso, Jesús les responde con palabras duras: «Vosotros dejáis de lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres ». Los doctores hablan con veneración de "tradición de los mayores" y le atribuyen autoridad divina. Pero Jesús la califica de "tradición humana". No hay que confundir jamás la voluntad de Dios con lo que es fruto de los hombres.

Sería también hoy un grave error que la Iglesia quedara prisionera de tradiciones humanas de nuestros antepasados, cuando todo nos está llamando a una conversión profunda a Jesucristo, nuestro único Maestro y Señor. Lo que nos ha de preocupar no es conservar intacto el pasado, sino hacer posible el nacimiento de una Iglesia  y de unas comunidades cristianas capaces de reproducir con fidelidad el Evangelio y de actualizar el proyecto del reino de Dios en la sociedad contemporánea.

Nuestra responsabilidad primera no es repetir el pasado, sino hacer posible en nuestros días la acogida de Jesucristo, sin ocultarlo ni oscurecerlo con tradiciones humanas, por muy venerables que nos puedan parecer.
© José Antonio Pagola

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Unidos a María
¿En qué sentido María forma nuestro corazón y nuestra conciencia de hijo? Tocamos aquí un punto fundamental que no es solamente de orden afectivo, sino que se dirige sobre todo a nuestra vida de oración.
Cuando Jesús nos dice que nadie puede entrar en el Reino si no se ha hace niño, no quiere infantilizarnos al aconsejarnos un comportamiento hecho de incredulidad, bondad, incluso puerilidad.
Nos pide dejarle revivir en nosotros Su condición filial de Hijo eterno y amado del Padre, añadiendo una nota de humildad, de pequeñez y de refugio. Es allí que María interviene en su educación materna, aquella que enseño a Jesús cómo vivir humanamente en verdadero hijo de Dios.”

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-