domingo, 15 de septiembre de 2019

Pequeñas Semillitas 4112

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 14 - Número 4112 ~ Domingo 15 de Setiembre de 2019
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Hoy el Evangelio nos refresca las parábolas que hablan de la misericordia de Dios. La más célebre de las parábolas de la misericordia, la del Padre misericordioso (o del hijo pródigo), ya ha sido leída y comentada en la Cuaresma; queda por explicar las dos primeras: la oveja perdida y la moneda (dracma) extraviada.
Estas parábolas tienen dos grandes enseñanzas para nosotros. En primer lugar, vemos que muchas veces somos como la oveja perdida o el hijo pródigo que buscamos la felicidad por caminos diversos de los que nos señala Dios, caminos equivocados que nos perjudican en vez de ayudarnos. En ese caso debemos acordarnos que Dios es nuestro Padre y nos acoge. Aprovechemos el tiempo que tenemos de vida para corresponder a la bondad de Dios y llegar a sus brazos de padre.
Otra gran enseñanza es el deber de parecernos lo más posible a Jesús para tener amor y misericordia con los que nos han podido ofender. Y en el campo del apostolado de la Iglesia, no contentarnos con conservar lo que tenemos, sino salir a buscar la oveja perdida o la moneda extraviada. Esto es difícil porque nos resulta incómodo.
Cuando nació el precursor -Juan Bautista- el ángel dijo que una de sus tareas sería la de «hacer volver los corazones de los padres a los hijos y los corazones de los hijos hacia los padres» [Cf. Lc 1,17], una misión más actual que nunca.

¡Buenos días!
¿Fracaso?
Triunfar es aprender a fracasar. El éxito en la vida viene de saber afrontar las inevitables faltas de éxito del vivir de cada día. Cada frustración, cada descalabro, cada contrariedad, cada desilusión, lleva consigo el germen de una infinidad de capacidades humanas desconocidas, sobre las que los espíritus pacientes y decididos han sabido ir edificando lo mejor de sus vidas.

Fracaso... no significa que somos unos fracasados. Significa que todavía no hemos tenido éxito. Fracaso… no significa que no hemos logrado nada. Significa que hemos aprendido algo. Fracaso… no significa falta de capacidad. Significa que debemos hacer las cosas de distinta manera. Fracaso… no significa que somos inferiores. Significa que no somos perfectos. Fracaso... no significa que debemos echarnos para atrás. Significa que tenemos que luchar con mayor tenacidad. Fracaso... no significa que Dios nos ha abandonado. ¡Significa que Dios tiene un plan mejor!

Las dificultades de la vida juegan, en cierta manera, a nuestro favor. El fracaso hace lucir ante uno mismo la propia limitación pero, al mismo tiempo, nos brinda la oportunidad de dar lo mejor de nosotros mismos. Es así como, en medio de un entorno en el que no todo nos viene dado, te vas forjando el carácter y  vas adquiriendo fuerza y autenticidad. Se trata de persistir.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Éx 32, 7-11. 13-14

Salmo: Sal 50, 3-4. 12-13. 17. 19

Segunda Lectura: 1 Tim 1, 12-17

Santo Evangelio: Lc 15,1-32
En aquel tiempo, todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola: «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’. Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.
»O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido’. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».
Dijo: «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.
»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.
»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’. Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».

Comentario:
Hoy consideramos una de las parábolas más conocidas del Evangelio: la del hijo pródigo, que, advirtiendo la gravedad de la ofensa hecha a su padre, regresa a él y es acogido con enorme alegría.
Podemos remontarnos hasta el comienzo del pasaje, para encontrar la ocasión que permite a Jesucristo exponer esta parábola. Sucedía, según nos dice la Escritura, que «todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle» (Lc 15,1), y esto sorprendía a fariseos y escribas, que murmuraban: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos» (Lc 15,2). Les parece que el Señor no debería compartir su tiempo y su amistad con personas de vida poco recta. Se cierran ante quien, lejos de Dios, necesita conversión.
Pero, si la parábola enseña que nadie está perdido para Dios, y anima a todo pecador llenándole de confianza y haciéndole conocer su bondad, encierra también una importante enseñanza para quien, aparentemente, no necesita convertirse: no juzgue que alguien es “malo” ni excluya a nadie, procure actuar en todo momento con la generosidad del padre que acepta a su hijo. El recelo del mayor de los hijos, relatado al final de la parábola, coincide con el escándalo inicial de los fariseos.
En esta parábola no solamente es invitado a la conversión quien patentemente la necesita, sino también quien no cree necesitarla. Sus destinatarios no son solamente los publicanos y pecadores, sino igualmente los fariseos y escribas; no son solamente los que viven de espaldas a Dios, sino quizá nosotros, que hemos recibido tanto de Él y que, sin embargo, nos conformamos con lo que le damos a cambio y no somos generosos en el trato con los otros. Introducidos en el misterio del amor de Dios —nos dice el Concilio Vaticano II— hemos recibido una llamada a entablar una relación personal con Él mismo, a emprender un camino espiritual para pasar del hombre viejo al nuevo hombre perfecto según Cristo.
La conversión que necesitamos podría ser menos llamativa, pero quizá ha de ser más radical y profunda, y más constante y mantenida: Dios nos pide que nos convirtamos al amor.
Rev. D. Alfonso RIOBÓ Serván (Madrid, España)

Nuestra Señora de los Dolores
Por dos veces durante el año, la Iglesia conmemora los dolores de la Santísima Virgen que es el de la Semana de la Pasión y también hoy, 15 de setiembre.
La primera de estas conmemoraciones es la más antigua, puesto que se instituyó en Colonia y en otras partes de Europa en el siglo XV y cuando la festividad se extendió por toda la Iglesia, en 1727, con el nombre de los Siete Dolores, se mantuvo la referencia original de la Misa y del oficio de la Crucifixión del Señor.
En la Edad Media había una devoción popular por los cinco gozos de la Virgen Madre, y por la misma época se complementó esa devoción con otra fiesta en honor a sus cinco dolores durante la Pasión. Más adelante, las penas de la Virgen María aumentaron a siete, y no sólo comprendieron su marcha hacia el Calvario, sino su vida entera. A los frailes servitas, que desde su fundación tuvieron particular devoción por los sufrimientos de María, se les autorizó para que celebraran una festividad en memoria de los Siete Dolores, el tercer domingo de setiembre de todos los años.
Los siete dolores de la Santísima Virgen son:
1. La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.
2. La huida a Egipto con Jesús y José.
3. La pérdida de Jesús en el Templo.
4. El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.
5. La crucifixión y la agonía de Jesús.
6. La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.
7. El entierro de Jesús y la soledad de María.
Información más detallada haciendo clic acá.

Palabras de San Juan Pablo II
"En la Cruz, humanamente hablando, signo de ignominia, Tú, oh Cristo, te has hecho Pastor de nuestras almas y Señor de la historia. ¡Ave Cruz de Cristo!... En la Cruz, Cristo dio su vida por nosotros... En la Cruz se encuentra la gran victoria de Cristo sobre el corazón humano... En la Cruz conocemos el signo simple y sagrado del amor de Dios por la humanidad”

Predicación del Evangelio:
Dios es misericordia
Durante la cuaresma  escuchamos la bella parábola del hijo pródigo. Ahora tratamos las dos parábolas que la preceden. Las historias de la oveja perdida y de la moneda perdida tienen el mismo tema que la del hijo pródigo. Forman un testimonio del amor de Dios para cada uno de nosotros. Retratan a Dios como siempre listo para perdonar nuestros pecados. De hecho lo describen como buscándonos cuando lo fallamos.

Sí, pecamos aunque nos cuesta admitir el hecho a veces. La dificultad puede ser que no vemos a nosotros mismos como entre los pecadores grandes. Pero la verdad es que como jóvenes hacemos varios actos indiscretos. Tal vez decepcionemos a una persona querida. O posiblemente nos aprovechemos de una persona ingenua. Aún como mayores nos encontramos a nosotros mismos blasfemando después de beber mucho. O quizás miremos la pornografía en un momento desesperado. Es posible también que seamos culpables de pecados tan atroces que los hayamos ocultado de nuestra consciencia. Tal vez hayamos cometido el adulterio o aun tenido aborto. De todos modos cada uno de nosotros hemos ofendido a Dios y lastimado a los demás.

Cristo nos ha venido para decirnos: “Está bien”. No tenemos que preocuparnos de estos pecados. Dios los perdona una vez que nos los arrepintamos. Él nos concede un nuevo arranque de la vida de modo que los pecados ya no cuentan contra nosotros. Es como un equipo de fútbol. Su record del año pasado no lo retarda en la nueva temporada. Comienza de nuevo con cero victorias y cero derrotas.

Algunos quieren preguntar: ¿Por qué Dios que es tan misericordioso con nosotros? Las primeras lecturas de la misa hoy nos ofrecen respuestas posibles. En la primera Moisés sugiere que Dios perdona los pecados del pueblo porque tiene que cumplir sus promesas a Abraham. Pero no es cierto que Dios tiene que perdonar desde que los Israelitas han abandonado sus obligaciones de la alianza. En la segunda lectura  Pablo propone otra posibilidad. Sugiere que Dios lo perdona para utilizar a los perdonados como instrumentos en su plan para salvar al mundo. Esto es cierto pero queda la pregunta: ¿Por qué Dios quiere salvar al mundo?

Dios es misericordioso con nosotros porque es tan perfecto que no quiera nada por sí mismo. Sólo quiere compartir su bondad con cada uno de sus creaturas. Es como la persona tan rica que no tiene ningún interés en hacer más plata. Sólo desea usar sus millones por el bien de los demás. Por eso, Dios se alegra con el arrepentimiento de un pecador. Como el pastor que halla su oveja, la mujer que encuentra su moneda, y el padre que tiene a su hijo regresado, Dios quiere compartir su gozo con todo el mundo.

La palabra misericordia proviene de dos palabras latinas: cor, que quiere decir corazón, y miseria. Dios, que superabunda en la misericordia, comparte el corazón miserable del pecador. Por eso, ha enviado a Jesús que nos dice: “Está bien”. Jesús nos corrige de nuestras tendencias pecaminosas.  Sólo tenemos que arrepentirnos de nuestros errores.  Sólo tenemos que arrepentirnos.
Padre Carmelo Mele O. P.

Nuevo vídeo y artículo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas
  
Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos pastorales sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a info@pequesemillitas.com
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Un minuto con María
En 2013, Chantal, una parisina, madre de familia numerosa, fue confrontada a la recomendación del aborto, cuando le dijeron que el bebé que esperaba no llegaría a término. Pero su gran fe y la de su marido; en María, y en la fuerza del Rosario, le permitió llegar hasta el final de su embarazo y dar a luz a una pequeña María, con síndrome de Down... ¿Pero viva! Desde entonces, Chantal se ha involucrado en el apoyo de mujeres embarazadas con problemas. Nos cuenta:
“Un día la responsable de nuestro grupo, María, me llamó para confiarme la guía de una mujer embarazada, Nora, con indicio de trisomía para su bebé, la interrupción del embarazo estaba programada. Nora estaba aterrorizada por el hándicap de este bebé. Al filo de las conversaciones creamos una sólida amistad y complicidad.
Éramos, al mismo tiempo, cercanas y lejanas. Nora era musulmana. Yo no pude más que dar testimonio de los que nosotros vivíamos con María, de lo que mi fe me permitía creer (“lo que ustedes hagan al más pequeño de los míos…” que amando a su bebé, era el amor que entraba en su hogar), ayudarla a entrar en contacto con el Instituto Jérôme Lejeune (Paris, Francia) y con una maternidad donde sería acogida mejor dado el diagnostico de su bebé, la maternidad de Petites sœurs des maternités catholiques.
Su pequeño Rayane, nació prematuramente tras 27 semanas de embarazo. Nunca supe cuando había tomado la decisión de quedarse con el bebé. Lo único que Nora me dijo: “Usted ama tanto a su María, que yo no podía amar menos al mío”.
Rayane vivió solamente un mes, dejando a su mamá desesperada pero habiendo sembrado en toda su familia una inmensa ola de amor. Después de un tiempo de una depresión muy fuerte y el encuentro de un sacerdote, Nora N., entró en el catecumenado seis meses después, escogiendo ‘María’ como nombre de bautismo.

Cinco minutos con Jesús
Setiembre 15
A Cristo debo escucharlo con agrado, voluntariamente y con gusto.
A Cristo se lo escucha en la oración.
A Cristo se lo escucha en las numerosas inspiraciones que su Espíritu deposita en nuestro interior.
A Cristo se lo escucha en la lectura de libros, que tratan de darlo a conocer, de ahondar en su acción redentora y santificadora; peo más que nada en el Evangelio.
A Cristo se lo escucha cuando los hermanos nos hablan de él.
A Cristo se lo escucha de un modo muy particular, cuando por medio de algún sacramento nos unimos a él íntimamente, ya que el sacramento no es sólo signo que simboliza o recuerda: produce la donación de Cristo a mí, a través de su gracia.
(Padre Alfonso Milagro)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

🌸
”PEQUEÑAS SEMILLITAS
🌸
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
🌸
TWITTER de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
🌸
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA
🌸

sábado, 14 de septiembre de 2019

Pequeñas Semillitas 4111

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 14 - Número 4111 ~ Sábado 14 de Setiembre de 2019
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
 
Alabado sea Jesucristo…
Hoy la Iglesia celebra la veneración a las reliquias de la cruz de Cristo en Jerusalén, tras ser recuperada de manos de los persas por el emperador Heráclito. Según manifiesta la historia, al recuperar el precioso madero, el emperador quiso cargar una cruz, como había hecho Cristo a través de la ciudad, pero tan pronto puso el madero al hombro e intentó entrar a un recinto sagrado, no pudo hacerlo y quedó paralizado. El patriarca Zacarías que iba a su lado le indicó que todo aquel esplendor imperial iba en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo cuando iba cargando la cruz por las calles de Jerusalén. Entonces el emperador se despojó de su atuendo imperial, y con simples vestiduras, avanzó sin dificultad seguido por todo el pueblo hasta dejar la cruz en el sitio donde antes era venerada. Los fragmentos de la santa Cruz se encontraban en el cofre de plata dentro del cual se los habían llevado los persas, y cuando el patriarca y los clérigos abrieron el cofre, todos los fieles veneraron las reliquias con mucho fervor, incluso, su produjeron muchos milagros.

¡Buenos días!
Amar es una decisión
La incomprensión entre las personas es una realidad cotidiana. Entre los mismos miembros de la familia, en las asociaciones apostólicas y grupos humanos sucede lo que la Reina de la Paz señaló en un mensaje: “Hijitos, oren y no permitan que Satanás actúe en sus vidas con malentendidos, incomprensiones y faltas de aceptación entre unos y otros”.

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El sabio lo escuchó, y solamente le dijo una palabra: “ámela”. —Pero..., es que ya no siento nada por ella.  —Ámela,  –insistió el sabio. Y ante el desconcierto del señor, agregó: “Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. El amor es como un ejercicio de jardinería: prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone el jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala. Eso es todo... Ámela”. (Gonzalo Gallo).

“El amor todo lo puede. No hay dificultad por muy grande que sea, que el amor no la supere. No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra. No hay muro por muy alto que sea, que el amor no lo derrumbe. No hay distancias por extremas que sean, que el amor no las acorte. No hay situación por desesperada que sea, que: el amor no la resuelva”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Núm 21, 4b-9

Salmo: Sal 77, 1-2. 34-38

Segunda Lectura: Flp 2, 6-11

Santo Evangelio: Jn 3,13-17
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él».

Comentario:
Hoy, el Evangelio es una profecía, es decir, una mirada en el espejo de la realidad que nos introduce en su verdad más allá de lo que nos dicen nuestros sentidos: la Cruz, la Santa Cruz de Jesucristo, es el Trono del Salvador. Por esto, Jesús afirma que «tiene que ser levantado el Hijo del hombre» (Jn 3,14).
Bien sabemos que la cruz era el suplicio más atroz y vergonzoso de su tiempo. Exaltar la Santa Cruz no dejaría de ser un cinismo si no fuera porque allí cuelga el Crucificado. La cruz, sin el Redentor, es puro cinismo; con el Hijo del Hombre es el nuevo árbol de la Sabiduría. Jesucristo, «ofreciéndose libremente a la pasión» de la Cruz ha abierto el sentido y el destino de nuestro vivir: subir con Él a la Santa Cruz para abrir los brazos y el corazón al Don de Dios, en un intercambio admirable. También aquí nos conviene escuchar la voz del Padre desde el cielo: «Éste es mi Hijo (...), en quien me he complacido» (Mc 1,11). Encontrarnos crucificados con Jesús y resucitar con Él: ¡He aquí el porqué de todo! ¡Hay esperanza, hay sentido, hay eternidad, hay vida! No estamos locos los cristianos cuando en la Vigilia Pascual, de manera solemne, es decir, en el Pregón pascual, cantamos alabanza del pecado original: «¡Oh!, feliz culpa, que nos has merecido tan gran Redentor», que con su dolor ha impreso “sentido” al dolor.
«Mirad el árbol de la cruz, donde colgó el Salvador del mundo: venid y adorémosle» (Liturgia del Viernes Santo). Si conseguimos superar el escándalo y la locura de Cristo crucificado, no hay más que adorarlo y agradecerle su Don. Y buscar decididamente la Santa Cruz en nuestra vida, para llenarnos de la certeza de que, «por Él, con Él y en Él», nuestra donación será transformada, en manos del Padre, por el Espíritu Santo, en vida eterna: «Derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados».
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
La Exaltación de la Santa Cruz
Fiesta
Para la Iglesia es una fiesta del Señor, en la que celebramos el misterio de la cruz, la obra realizada por Cristo en ella. La imagen predominante es la de Jesús elevado en la cruz, que marca profundamente la vida y espiritualidad de los cristianos. Según la tradición, hoy es el aniversario del hallazgo de la santa Cruz (14 de septiembre del 320, por Santa Elena, madre del emperador Constantino) y de la dedicación de la basílica constantiniana levantada en el mismo lugar de la crucifixión del Señor. Cada año se celebraban en Jerusalén solemnes ceremonias que culminaban con la elevación del sagrado leño para que lo contemplase y adorase la multitud de fieles que se congregaba. En mayo del 614, Cosroas, rey de los persas, saqueó Jerusalén y se llevó la cruz a su país. Pero el emperador Heraclio derrotó a los persas, recuperó la cruz y la entregó solemnemente al patriarca de Jerusalén el 3 de mayo del 630. Esta recuperación llenó de entusiasmo a la Iglesia y particularmente a los latinos, que no tardaron en celebrar la fiesta de la santa Cruz en esta última fecha.
Oración: Señor, Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo, muerto en la cruz, concédenos, te rogamos, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
© Directorio Franciscano – Aciprensa – Catholic.net

Palabras del Papa Francisco
 
“La Cruz es la respuesta de los cristianos al mal
que sigue actuando en nosotros y alrededor nuestro.
Los cristianos tienen que responder al mal con el bien
tomando sobre sí mismos la Cruz como Jesús”.

Poesía
"Volver"
 
Como quisiera volver...
desafiar al mar y ser viento,
aunque me quedara sin aliento
detener el paso del tiempo...
volver a ser niña y en la plaza jugar.
Volver a enamorarme sin temor
a equivocarme...

Como quisiera volver...
las agujas del reloj hacer retroceder
volver a encontrarte en un atardecer
y viejos tiempos recordar...
juntos nuestro viejo barrio recorrer como en el ayer...
sin que la nostalgia nos invadiera
a tantas cosas volvería... si pudiera!..
Mis padres, mi casa, mis amigos... mi infancia...
¡Cómo me gustaría... volver!.. 
(Rosenna)

Humor de sábados
📌 Un hombre va al médico en muy mal estado, con innumerables golpes en todo el cuerpo, el médico le pregunta la causa:
- Le digo doctor, estaba yo tranquilamente parado, cuando de pronto vino una bicicleta y me da un golpe terrible en la espalda.
- ¡Ah! ya comprendo.
- No, no termina todo ahí, me estoy todavía levantando, y de pronto viene un camión, me pega en una de las piernas y caigo nuevamente. Pero no termina todo, me levanto y el avión en vuelo rasante me da con toda el ala en el cuello, y cuando estaba por fin recuperándome pasa el trasatlántico y me golpea de lleno con la quilla en el esternón.
- Usted perdone mi incredulidad, pero lo de la bicicleta lo creo, lo del camión puede ser, pero lo del avión y el trasatlántico, ya me parece un poco exagerado.
- ¿Exagerado? ¡Mire, si no paraban el carrusel a tiempo muero aplastado por la vaca, el caballo y la nave espacial!

📌 Va el niño y le dice al padre:
- Papá, me quiero casar con mi abuela.
Y el padre le dice:
- ¿Cómo te vas a casar con mi madre?
El niño le responde:
- ¿Y cómo tú te casaste con la mía y yo no dije nada?

Un minuto con María
En Siracusa, Sicilia (Italia), una pareja, Angelo Lannuso y Antonia Giusto, había colocado debajo de su cama un bajorrelieve en yeso del Inmaculado Corazón de María.
Nada parecía distinguirlo de los demás. Pero veamos lo que sigue:
Del 29 de agosto al 1 de septiembre de 1953, la pequeña imagen comenzó a llorar. La pareja se asombra. Los vecinos desconfían. Sin embargo, el fenómeno se repite ante la vista de los curiosos, al principio incrédulos. Algunos creyentes fueron curados milagrosamente con unas gotas de lágrimas.
Se envió a un equipo científico, el cual descubrió que las lágrimas eran lágrimas humanas. Una cámara habría filmado el asombroso fenómeno. En definitiva, María lloraba a través del yeso.
¡Este milagro ahora atrae a muchos visitantes, en un imponente santuario, muy moderno, bendecido por los papas!

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Cecilia O. de M., de Colombia, quien se encuentra atravesando un episodio muy fuerte de bronquitis, a la espera que no permita el Señor evolucione a una neumonía; por lo que le colocamos en Sus Santas y Venerables Manos y la valiosa y acertada intercesión de nuestra Madre, la Virgen María, logrará Cecilia una firme y total recuperación. Oramos igualmente por toda su familia, que se encuentra muy preocupada, dada la delicada condición de salud de la señora (problemas cardio respiratorios a los que se les suma la bronquitis que ahora padece).

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Cinco minutos con Jesús
Setiembre 14
Es verdad que Jesús es verdaderamente Hijo de Dios, pero también es verdaderamente Hijo del Hombre, es decir, verdadero y perfecto hombre, en todo igual a nosotros menos en el pecado (Heb 4,15).
Como hombre, Jesús emanaba una atracción irresistible:
- comúnmente era muy respetado (Lc 2,52)
- a menudo, la gente, al oírlo, quedaba fuera de sí, asombrada de la extraordinaria gracia que emanaba de sus palabras (Lc 4,22)
- los policías, enviados por los fariseos para tomar preso a Jesús, volvían cautivados ellos mismos, por uno que hablaba como jamás nadie habló (Jn 7,32)
- las mujeres y los niños se acercaban confiadamente a él, rompiendo las barreras de los severos ojos y palabras intimidatorias de los discípulos (Mc 10, 13-15)
(Padre Alfonso Milagro)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

🌸
”PEQUEÑAS SEMILLITAS
🌸
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
🌸
TWITTER de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
🌸
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA
🌸