martes, 23 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2472

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2472 ~ Martes 23 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy recordamos con admiración y alegría al Santo Padre Pío de Pietrelcina, un enorme santo de nuestro tiempo, un contemporáneo de muchos de los que ahora leen estas letras. Como para que entendamos que si queremos encontrar grandes ejemplos de santidad no necesitamos ir a buscarlos en la profundidad de los siglos… sino que Dios nos ha regalado extraordinarios seres que llegaron a la santidad muy cercanos en el tiempo a todos nosotros, como el Padre Pío, como los papas Juan XXIII y Juan Pablo II, como Josemaría Escrivá de Balaguer, como Maximiliano Kolbe, como la Madre Teresa de Calcuta (todavía no canonizada, pero sólo es una cuestión de tiempo para que lo sea).
Estos santos de nuestro tiempo, más los otros muchos santos anónimos con los que transitamos por el mundo y que tal vez no llegarán nunca a los altares, pero están acá… son la mejor prueba de que Dios nos ama, que Dios nos sigue acompañando (a pesar de nuestras conductas… o precisamente para cambiarlas), y por eso nos regala estos modelos espirituales cercanos para ayudarnos a orientar nuestras vidas hacia Él.
Hace exactamente cinco meses, el Señor me regaló la dicha de pasar dos días en San Giovanni Rotondo, el lugar donde el Padre Pío vivió casi toda su vida, y allí pude recorrer sus lugares y sentir muy dentro mío la fuerza de su carisma y su mensaje de conversión.
¡Ojalá seamos capaces de mirarnos en su ejemplo y como él podamos entregar nuestra vida a Jesús!

¡Buenos días!

El amor vence al odio
La regla de oro de las grandes religiones es el amor al prójimo. En el libro de Tobías el anciano ciego, sintiendo cercana la muerte, dio preciosos consejos a su hijo. Entre ellos se destaca: “No hagas a nadie lo que no te agrada a ti”. Norma fundamental y obvia, pero tantas veces transgredida por egoísmo o inconsciencia.

“No tenemos, ni queremos tener otros medios para vencerlos que el amor. Jamás emplearemos contra ustedes la violencia. Por medio del amor, a ustedes, que son nuestros enemigos, los convertiremos en amigos. A la capacidad de ustedes de hacernos sufrir, opondremos la nuestra de soportar el sufrimiento. Póngannos en la cárcel, y los seguiremos amando. Quemen nuestras cosechas, y los seguiremos amando. Aterroricen a nuestros hijos, y los seguiremos amando. Envíennos gente que nos apalee, y los seguiremos amando. Llegará un día en que se avergonzarán de su propia violencia. En ese día nos darán libertad y lograrán la de ustedes, porque se habrán librado del odio. En ese día se alcanzará una doble victoria”. Martin Luther. King.

“En una humanidad dividida por guerras y discordias, pidamos al Señor, que las luchas se apacigüen y crezca el deseo de la paz, que los enemigos vuelvan a la amistad, que los adversarios se den la mano y los pueblos busquen la unión, que el perdón venza al odio y la indulgencia a la venganza”. La paz, recuerda, comienza con una sonrisa.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se presentaron la madre y los hermanos de Jesús donde Él estaba, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen». (Lc 8,19-21)

Comentario
Hoy leemos un hermoso pasaje del Evangelio. Jesús no ofende para nada a su Madre, ya que Ella es la primera en escuchar la Palabra de Dios y de Ella nace Aquel que es la Palabra. Al mismo tiempo es la que más perfectamente cumplió la voluntad de Dios: «He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38), responde al ángel en la Anunciación.
Jesús nos dice lo que necesitamos para llegar a ser sus familiares, también nosotros: «Aquellos que oyen...» (Lc 8,21) y para oír es preciso que nos acerquemos como sus familiares, que llegaron a donde estaba; pero no podían acercarse a Él a causa del gentío. Los familiares se esfuerzan por acercarse, convendría que nos preguntásemos si luchamos y procuramos vencer los obstáculos que encontramos en el momento de acercarnos a la Palabra de Dios. ¿Dedico diariamente unos minutos a leer, escuchar y meditar la Sagrada Escritura? Santo Tomás de Aquino nos recuerda que «es necesario que meditemos continuamente la Palabra de Dios (...); esta meditación ayuda poderosamente en la lucha contra el pecado».
Y, finalmente, cumplir la Palabra. No basta con escuchar la Palabra; es preciso cumplirla si queremos ser miembros de la familia de Dios. ¡Debemos poner en práctica aquello que nos dice! Por eso será bueno que nos preguntemos si solamente obedezco cuando lo que se me pide me gusta o es relativamente fácil, y, por el contrario, si cuando hay que renunciar al bienestar, a la propia fama, a los bienes materiales o al tiempo disponible para el descanso..., pongo la Palabra entre paréntesis hasta que vengan tiempos mejores. Pidamos a la Virgen María que escuchemos como Ella y cumplamos la Palabra de Dios para andar así por el camino que conduce a la felicidad duradera.
Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España)

Santoral Católico:
San Pío de Pietrelcina
Presbírteo Capuchino
San Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione), presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que en el convento de San Giovanni Rotondo, en Apulia, se dedicó a la dirección espiritual de los fieles y a la reconciliación de los penitentes, mostrando una atención particular hacia los pobres y necesitados, terminando en este día su peregrinación terrena y configurándose con Cristo crucificado (1968) Más información haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Las frases de hoy

"Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres.
Porque Dios le habla a aquellos que 
son verdaderamente humildes de corazón,
y los enriquece con grandes dones"

"Dulce es el yugo de Jesús, liviano su peso,
por lo tanto, no demos lugar al enemigo
para insinuarse en nuestro corazón y robarnos la paz"

"Sólo quiero ser un fraile que reza" 
Santo Padre Pío

Tema del día:
La Santa Misa explicada por
San Pío de Pietrelcina
-Testimonio del P. Derobert, hijo espiritual del Padre Pío-

Él me había explicado poco después de mi ordenación sacerdotal que celebrando la Eucaristía había que poner en paralelo la cronología de la Misa y la de la Pasión. Se trataba de comprender y de darse cuenta, en primer lugar, de que el sacerdote en el Altar es Jesucristo. Desde ese momento Jesús en su Sacerdote, revive indefinidamente la Pasión.

Desde la señal de la cruz inicial hasta el ofertorio es necesario reunirse con Jesús en Getsemaní, hay que seguir a Jesús en su agonía, sufriendo ante esta "marea negra" de pecado. Hay que unirse a él en el dolor de ver que la Palabra del Padre, que él había venido a traernos, no sería recibida o sería recibida muy mal por los hombres. Y desde esta óptica había que escuchar las lecturas de la misa como estando dirigidas personalmente a nosotros.

El Ofertorio, es el arresto. La Hora ha llegado...

El Prefacio, es el canto de alabanza y de agradecimiento que Jesús dirige al Padre que le ha permitido llegar por fin a esta "Hora".

Desde el comienzo de la Plegaria Eucarística hasta la Consagración nos encontramos rápidamente con Jesús en la prisión, en su atroz flagelación, su coronación de espinas y su camino de la cruz por las callejuelas de Jerusalén teniendo presente en el "momento" a todos los que están allí y a todos aquellos por los que pedimos especialmente.

La Consagración nos da el Cuerpo entregado ahora, la Sangre derramada ahora. Es místicamente, la crucifixión del Señor. Y por eso el Padre Pío de Pietrelcina sufría atrozmente en este momento de la Misa.

Nos reunimos enseguida con Jesús en la Cruz y ofrecemos desde este instante, al Padre, el Sacrificio Redentor. Es el sentido de la oración litúrgica que sigue inmediatamente a la Consagración.

El "Por él, con él y en él" corresponde al grito de Jesús: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Desde ese momento, el Sacrificio es consumado y aceptado por el Padre. Los hombres, en adelante, ya no están separados de Dios y se vuelven a encontrar unidos. Es la razón por la que, en este momento, se recita la oración de todos los hijos: "Padre Nuestro....."

La fracción del Pan marca la muerte de Jesús.....

La intinción, el instante en el que el Padre, habiendo quebrado la Hostia (símbolo de la muerte...) deja caer una partícula del Cuerpo de Cristo en el Cáliz de la preciosa Sangre, marca el momento de la Resurrección, pues el Cuerpo y la Sangre se reúnen de nuevo y es a Cristo vivo a quien vamos a recibir en la comunión.

La bendición del Sacerdote marca a los fieles con la cruz, como signo distintivo y a la vez como escudo protector contra las astucias del Maligno....

Se comprenderá que después de haber oído de la boca del P. Pío tal explicación, sabiendo bien que él vivía dolorosamente esto, me haya pedido seguirle por este camino...lo que hago cada día...¡y con cuánta alegría!

El texto precedente está tomado de una producción especial dedicada al Padre Pío por el Web Católico de Javier. Para información detallada y amplia que incluye biografía, oraciones, anécdotas, frases, curiosidades, películas, y más cosas, sugiero entrar en dicha página especial del Padre Pío producida por el Web Católico de Javier, haciendo clic acá.

Nuevo video y artículo

Hay un nuevo video subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por María N. P., que vive en la ciudad de Bayamón, Puerto Rico, vive sola con su hija y hace meses está sin trabajo por lo que su situación se torna desesperante. Que el buen Jesús le conceda pronto un empleo digno para sostenerse junto a su niña.

Pedimos oración para Vera, de Ontario, Canadá, que ha perdido su pasaporte en Europa, rogando al Padre misericordioso que le entreguen otro para que pueda seguir su viaje.

Pedimos oración por Alberto Leonardo, 79 años, de Córdoba, Argentina, que será operado de cataratas.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Setiembre 23
Nuestra relación con Jesús puede ser muy cercana, llena de ternura y de cariño, o puede ser muy respetuosa, muy cuidadosa, porque lo sentimos muy lejano, muy distante. Para saber cómo nos trata realmente Jesús es bueno contemplar en los evangelios cómo trataba a las personas que lo necesitaban.
Por ejemplo, cuando se encontró con un sordomudo no lo curó deslumbrándolo desde lo alto, con una actuación maravillosa, sino que “le metió sus dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua” (Mc 7,33). Cuando se encontró con un ciego “tomó al ciego de la mano, lo sacó fuera del pueblo, y le puso saliva en los ojos” (Mc 8,23).
Nada de lejanía. Jesús realiza gestos que lo hacen sentir muy cercano, hace cosas que uno sólo haría con alguien muy querido, con un amigo de mucha confianza: te toma de la mano, te lleva a la intimidad, pone sus dedos en tus oídos, toca tu lengua con su propia saliva. De la misma manera quiere tratarte hoy, con esa misma cercanía quiere entrar en tu vida, pero necesita que pierdas el miedo y se lo permitas.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 22 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2471

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2471 ~ Lunes 22 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Ayer hemos celebrado el Domingo 25 del Tiempo Ordinario, o “durante el año”, y por esa razón no hemos hecho mención al Santoral del día (21 de setiembre): porque los domingos la Liturgia otorga predominio a dicha celebración por sobre la del día del calendario que hubiera correspondido.
Sin embargo no queremos que el día de San Mateo –apóstol y evangelista– quede este año sin recordación, y por ese motivo exaltamos hoy su figura en el tema del día, donde lo presentamos en su decidido y generoso seguimiento a Cristo que lo hizo pasar de publicano a santo.
Mateo, llamado antes Leví, al ser invitado por Jesús para seguirle, dejó su oficio de recaudador de impuestos (publicano) y, elegido entre los apóstoles, escribió un evangelio en el que se proclama principalmente que Jesucristo es hijo de David, hijo de Abrahán, dando plenitud al Antiguo Testamento.

¡Buenos días!

La rosa y el poeta
Una buena poesía es capaz de despertar en ti sentimientos y vivencias profundas. La rutina de todos los días desgasta esa capacidad de admiración que tienen los niños al abrirse al milagro de la creación y de la vida. Los poetas nos ayudan a recuperar esa mirada fresca de la realidad: así podremos disfrutar momentos de gozosa contemplación.

El poeta alemán Rilke vivió un tiempo en París. Al ir a la universidad, pasaba junto con una amiga francesa, por donde una mujer sentada pedía limosna, inmóvil y silenciosa. Rilke nunca le daba nada... pero su amiga, sí. Un día la francesa preguntó al poeta: —¿Por qué nunca le das nada a esta pobrecita? —Le tendríamos que regalar algo a su corazón…, respondió el poeta. Al día siguiente Rilke puso una espléndida rosa en la mano de la mujer. Ésta miró al poeta, se levantó, tomó su mano y la besó... luego se fue, estrechando la rosa contra su cuerpo. Por una semana no apareció. A los ocho días, la anciana estaba sentada en el mismo lugar, como siempre. —¿De qué habrá vivido todos estos días?, preguntó la joven. —De la rosa, respondió el poeta.

Nada eleva tanto al hombre sobre las mezquindades de la vida como la capacidad de maravillarse. Los poetas tienen el talento de deslumbrarnos echando una mirada nueva sobre la realidad de todos los días, vivencia que exalta la alegría de vivir, y que ayuda a superar el posible hastío de las repeticiones diarias.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto. Mirad, pues, cómo oís; porque al que tenga, se le dará; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitará». (Lc 8,16-18)

Comentario
Hoy, este Evangelio tan breve es rico en temas que atraen nuestra atención. En primer lugar, “dar luz”: ¡todo es patente ante los ojos de Dios! Segundo gran tema: las Gracias están engarzadas, la fidelidad a una atrae a otras: «Gratiam pro gratia» (Jn 1,16). En fin, es un lenguaje humano para cosas divinas y perdurables.
¡Luz para los que entran en la Iglesia! Desde siglos, las madres cristianas han enseñado en la intimidad a sus hijos con palabras expresivas, pero sobre todo con la “luz” de su buen ejemplo. También han sembrado con la típica cordura popular y evangélica, comprimida en muchos refranes, llenos de sabiduría y de fe a la vez. Uno de ellos es éste: «Iluminar y no difuminar». San Mateo nos dice: «(...) para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres para que, al ver vuestras buenas obras, den gloria a vuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5,15-16).
Nuestro examen de conciencia al final del día puede compararse al tendero que repasa la caja para ver el fruto de su trabajo. No empieza preguntando: —¿Cuánto he perdido? Sino más bien: —¿Qué he ganado? Y acto seguido: —¿Cómo podré ganar más mañana, qué puedo hacer para mejorar? El repaso de nuestra jornada acaba con acción de gracias y, por contraste, con un acto de dolor amoroso. —Me duele no haber amado más y espero lleno de ilusión, estrenar mañana el nuevo día para agradar más a Nuestro Señor, que siempre me ve, me acompaña y me ama tanto. —Quiero proporcionar más luz y disminuir el humo del fuego de mi amor.
En las veladas familiares, los padres y abuelos han forjado —y forjan— la personalidad y la piedad de los niños de hoy y hombres de mañana. ¡Merece la pena! ¡Es urgente! María, Estrella de la mañana, Virgen del amanecer que precede a la Luz del Sol-Jesús, nos guía y da la mano. «¡Oh Virgen dichosa! Es imposible que se pierda aquel en quien tú has puesto tu mirada» (San Anselmo).
Rev. D. Joaquim FONT i Gassol (Igualada, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Mauricio
Mártir
En Agauno (hoy Saint Maurice d´Agaune), en la región de Valais, en el país de los helvecios, santos mártires Mauricio, Exuperio, Cándido, que siendo soldados, al decir de san Euquerio de Lyon, fueron sacrificados por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Maximiano, juntamente con sus compañeros de la misma legión Tebea y el veterano Víctor, ilustrando así a la Iglesia con su gloriosa pasión (c. 302). Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Las frases de hoy

"Jesús desde su nacimiento nos indica nuestra misión,
que es la de despreciar lo que el mundo ama y busca"

"Ora y espera; no te inquietes.
La inquietud no conduce a nada.
Dios es misericordioso y escuchará tu oración"

"Para que se dé la imitación,
es necesaria la meditación diaria
y la reflexión frecuente sobre la vida de Jesús." 
Santo Padre Pío

Tema del día:
Mateo… de publicano a santo
Mateo, el publicano, tuvo la gran suerte de encontrarse con Cristo y así su vida experimentó un gran cambio hasta convertirse en el gran apóstol y evangelista que conocemos. Experimentó sin duda la angustia y la tristeza del pecado desde su condición de publicano, pero después fue valiente y decidido a la hora de abandonar aquella vida para ponerse de rodillas ante la verdad de Dios que quería su corazón plenamente. Así se operó la conversión: de publicano a santo.

Al pasar vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: "Sígueme" (Mt 9,9). La misión de Cristo fue siempre la de salvar al hombre de la esclavitud del mal. Parece que siempre está comprometido en esta lucha.

Cristo siempre pasa, y siempre se encuentra con alguien: con Zaqueo, con la Samaritana, con la pecadora pública. Al pasar se encuentra con Mateo, un publicano, un ser señalado por los judíos que se creían buenos, un hombre de mala reputación, un pecador. Cristo se dirige a él y le ofrece otro camino: cambiar la mesa de los impuestos por una vida de entrega generosa y desinteresada a los demás, cambiar la vida de pecado por una vida de amistad con Dios, cambiar en definitiva el corazón. Una auténtica conversión. Él acepta esta invitación, porque la mirada de aquel hombre le había hecho comprender su pobreza interior, la pobreza que siempre conlleva el pecado.

"Él se levantó y le siguió" (Mt 9,9). Admira la prontitud con que Mateo abandona su vida de pecado para abrazar el amor de Dios. No hace consideraciones, no calcula las consecuencias, no regatea a Cristo. Deja absolutamente todo y comienza una nueva vida al lado de Cristo. Realiza dos gestos, sintetizados en dos palabras: "Se levantó", como si se dijera que abandona aquella mesa, símbolo de su vida pasada y de su pecado; y es que para salir del pecado siempre hay que abandonar algo propio, personal. Y "le siguió", es decir, abrazó una nueva vida, una vida junto a Dios, una vida centrada en otros valores, una vida nueva en Cristo. No fue sin duda fácil para Mateo esta decisión, pero bien valía la pena probar otro camino distinto de aquel que se había convertido para él en tantos momentos de dolor, de angustia y de remordimiento.

"No he venido a llamar a justos sino a pecadores" (Mt 9,13). Jesús aceptó la invitación de Mateo a comer en su casa, casa que se llenó enseguida de publicanos y pecadores. Los fariseos preguntaron a los discípulos por qué comía su Maestro con publicanos y pecadores. Pero fue Jesús el que les respondió: "No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio" (Mt 9, 10-13).

Es maravilloso el comprender cómo el Corazón de Dios busca la oveja perdida y cómo se llena de alegría verdadera y profunda cuando la encuentra. Por eso se enfrenta con estas palabras tan consoladoras a aquellos fariseos que se extrañaban de que el Maestro se sentara a la mesa con los pecadores. No sabían aquellos hombres que Cristo había venido a salvar precisamente a aquellos que ellos despreciaban y, más aún, ignoraban los fariseos que tal vez era más fácil sacar del abismo del mal a personas que se aceptaban pecadoras que a ellos mismos que se consideraban justos.
Autor: P. Juan J. Ferrán | Fuente: Catholic.net | Imagen: Google

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud física, psíquica y espiritual de Idania, de Cuba, y para que el Señor encamine con bien todos los pasos en su vida.

Pedimos oración por Francisco B., que vive habitualmente en Neuquén, Argentina, y actualmente está internado en Buenos Aires en la última etapa de la quimioterapia, sufriendo hace días complicaciones por fiebre alta. Que el Señor Misericordioso lo ayude con su amor y su poder de sanación.

Pedimos oración para Marco Antonio S., que vive en Guatemala, que ha sufrido el fracaso de un trasplante renal y ahora deben extraer el órgano y esperar una nueva oportunidad, mientras vuelve a diálisis. Que la Santísima Virgen lo proteja y el buen Jesús lo ayude a superar este momento difícil.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Setiembre 22
Cuenta Santa Teresita que una hermana de su comunidad le resultaba muy antipática. Dice en su diario: “Todo en ella me desagrada mucho”. Pero no cedió a ese sentimiento negativo, y se propuso tratarla con amor: “Decidí portarme con esa hermana como me hubiera portado con la persona que más quiero”. Para eso intentó mirarla como Jesús la miraba. Así, lograba descubrir las cosa buenas de esa monja y le daba gracias a Jesús por esas cosas positivas que encontraba: “Me daba cuenta de que con eso agradaba a Jesús, porque no hay artista a quien no le guste recibir alabanzas por sus obras”.
Pero además hizo todos los esfuerzos por tratarla bien, hasta el punto que esa hermana un día le dijo que le llamaba la atención que la tratara tan bien, y le preguntó qué le atraía de su persona. Por dentro Teresita respondía: “Lo que me atraía era Jesús escondido en el fondo de su alma. Jesús que hace dulce lo que hay de más amargo”.
Espero que tu relación con Jesús también te ayude de esa manera a superar tus dificultades de convivencia.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 21 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2470

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2470 ~ Domingo 21 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Saliste, Señor, en la madrugada de la historia a buscar obreros para tu viña.
Y dejaste la plaza vacía, ofreciendo a todos, trabajo y vida -salario, dignidad y justicia-
Saliste a media mañana, saliste a mediodía y a primera hora de la tarde volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba, y a los que nadie había contratado te los llevaste a tu viña, porque se te revolvieron las entrañas viendo tanto trabajo en tu hacienda, viendo a  tantos parados que querían trabajo -salario, dignidad y justicia- y estaban condenados todo el día a no hacer nada.
Al anochecer cumpliste tu palabra. A todos diste salario digno y justo, según el corazón y las necesidades te dictaban.
Quienes menos se lo esperaban fueron los primeros en ver sus manos llenas; y aunque algunos murmuraron, no cambiaste tu política evangélica.
Señor, sé, como siempre, justo y generoso, compasivo y rico en misericordia, enemigo de prejuicios y clases, y espléndido en tus dones.
Gracias por darme trabajo y vida, dignidad y justicia a tu manera... no a la mía.
Florentino Ulibarri

¡Buenos días!

Vive con sabiduría
Vivir es vibrar a cada instante ante la emoción de percibir las maravillas de la creación que nos rodea. Vivir es entender que cada minuto que transcurre no volverá. Es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo, que sabemos ha quedado en el ayer. Vivir es saber dar lo mejor de nosotros, llevando a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

La vida es una oportunidad: aprovéchala. La vida es belleza: admírala. La vida es un sueño: hazlo realidad. La vida es un reto: afróntalo. La vida es un deber: cúmplelo. La vida es un juego: juégalo. La vida es preciosa: cuídala. La vida es riqueza: consérvala. La vida es amor: gózala. La vida es un misterio: descúbrelo. La vida es tristeza: supérala. La vida es un himno: acéptalo. La vida es una tragedia: domínala. La vida es una aventura: vívela. La vida es felicidad: merécela. La vida es la vida: defiéndela.  Madre Teresa de Calcuta

Vivir es gozar los momentos bellos, y desafiarse a sí mismo ante las adversidades. Vivir es contemplar la alegría de un niño, escuchar al adolescente y aceptar sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud al anciano en su soledad. Vivir es aprender más cada día, es evolucionar para hacer de ti un ser mejor que ayer.  Vive con sabiduría.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido’. Ellos fueron.
»Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ‘¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?’. Le respondieron: ‘Nadie nos ha contratado’. Él les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña’.
»Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: ‘Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros’. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: ‘Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno’. Él replicó a uno de ellos: ‘Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?’. Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos». (Mt 20,1-16)

Comentario
Hoy el evangelista continúa haciendo la descripción del Reino de Dios según la enseñanza de Jesús, tal como va siendo proclamado durante estos domingos de verano en nuestras asambleas eucarísticas.
En el fondo del relato de hoy, la viña, imagen profética del pueblo de Israel en el Primer Testamento, y ahora del nuevo pueblo de Dios que nace del costado abierto del Señor en la cruz. La cuestión: la pertenencia a este pueblo, que viene dada por una llamada personal hecha a cada uno: «No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros» (Jn 15,16), y por la voluntad del Padre del cielo, de hacer extensiva esta llamada a todos los hombres, movido por su voluntad generosa de salvación.
Resalta, en esta parábola, la protesta de los trabajadores de primera hora. Son la imagen paralela del hermano mayor de la parábola del hijo pródigo. Los que viven su trabajo por el Reino de Dios (el trabajo en la viña) como una carga pesada («hemos aguantado el peso del día y el bochorno»: Mt 20,12) y no como un privilegio que Dios les dispensa; no trabajan desde el gozo filial, sino con el malhumor de los siervos.
Para ellos la fe es algo que ata y esclaviza y, calladamente, tienen envidia de quienes “viven la vida”, ya que conciben la conciencia cristiana como un freno, y no como unas alas que dan vuelo divino a la vida humana. Piensan que es mejor permanecer desocupados espiritualmente, antes que vivir a la luz de la palabra de Dios. Sienten que la salvación les es debida y son celosos de ella. Contrasta notablemente su espíritu mezquino con la generosidad del Padre, que «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1Tim 2,4), y por eso llama a su viña, «Él que es bueno con todos, y ama con ternura todo lo que ha creado» (Sal 145,9).
Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós (Barcelona, España)

Las frases de hoy

“Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle gracias;
si se os oculta, dadle gracias.
Todo esto es un juego de amor
para traernos dulcemente hacia el Padre.
Perseverad hasta la muerte,
hasta la muerte con Cristo en la Cruz”

“Permaneced como la Virgen,
al pie de la Cruz, y seréis consolados.
Ni siquiera allí María se sentía abandonada.
Por el contrario, su Hijo la amó aún más por sus sufrimientos”

“En tus diarias infidelidades, humíllate, humíllate, humíllate siempre.
Cuando el Señor te vea humillado hasta el suelo,
te tenderá su mano. Él mismo pensará en atraerte hacia Él.
Has construido mal; destruye y reconstruye bien”
 
Santo Padre Pío

Tema del día:
Una mirada enferma
Jesús había hablado a sus discípulos con claridad: “Buscad el reino de Dios y su justicia”. Para él esto era lo esencial. Sin embargo, no le veían buscar esa justicia de Dios cumpliendo las leyes y tradiciones de Israel como otros maestros. Incluso en cierta ocasión les hizo una grave advertencia: “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de Dios”. ¿Cómo entendía Jesús la justicia de Dios?

La parábola que les contó los dejó desconcertados. El dueño de una viña salió repetidamente a la plaza del pueblo a contratar obreros. No quería ver a nadie sin trabajo. El primer grupo trabajó duramente doce horas. Los últimos en llegar sólo trabajaron sesenta minutos.

Sin embargo, al final de la jornada, el dueño ordena que todos reciban un denario: ninguna familia se quedará sin cenar esa noche. La decisión sorprende a todos. ¿Cómo calificar la actuación de este señor que ofrece una recompensa igual por un trabajo tan desigual? ¿No es razonable la protesta de quienes han trabajado durante toda la jornada?

Estos obreros reciben el denario estipulado, pero al ver el trato tan generoso que han recibido los últimos, se sienten con derecho a exigir más. No aceptan la igualdad. Esta es su queja: «los has tratado igual que a nosotros». El dueño de la viña responde con estas palabras al portavoz del grupo: «¿Va ser tu ojo malo porque yo soy bueno?». Esta frase recoge la enseñanza principal de la parábola.

Según Jesús, hay una mirada mala, enferma y dañosa, que nos impide captar la bondad de Dios y alegrarnos con su misericordia infinita hacia todos. Nos resistimos a creer que la justicia de Dios consiste precisamente en tratarnos con un amor que está por encima de todos nuestros cálculos.

Esta es la Gran Noticia revelada por Jesús, lo que nunca hubiéramos sospechado y lo que tanto necesitábamos oír. Que nadie se presente ante Dios con méritos o derechos adquiridos. Todos somos acogidos y salvados, no por nuestros esfuerzos sino por su misericordia insondable.

A Jesús le preocupaba que sus discípulos vivieran con una mirada incapaz de creer en esa Bondad. En cierta ocasión les dijo así: “Si tu ojo es malo, toda tu persona estará a oscuras. Y si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá!”. Los cristianos lo hemos olvidado. ¡Qué luz penetraría en la Iglesia si nos atreviéramos a creer en la Bondad de Dios sin recortarla con nuestra mirada enferma! ¡Qué alegría inundaría los corazones creyentes! ¡Con qué fuerza seguiríamos a Jesús!
José Antonio Pagola

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Nunca olvidemos agradecer
Una vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Nos llega un agradecimiento a Dios Nuestro Señor y a nuestra Madre Santísima por el pedido hecho oportunamente sobre Nachito de Rosario, Argentina, quien ha cursado quimioterapia y ahora que se ha reducido el tumor será operado para terminar con este flagelo. Recemos un poquito más para que pronto Nachito de 2 años, pueda volver a hacer una vida normal.

Un estímulo todos los días
Setiembre 21
Es cierto que la esperanza nos ayuda a sobrevivir en los momentos difíciles. No sólo a sobrevivir, sino a vivir bien. Porque cuando tenemos la confianza de que las cosas cambiarán, eso nos da ánimo y entusiasmo para enfrentar los problemas y para buscar una solución con creatividad, hasta encontrar la salida que Dios nos está proponiendo a través de la vida. Por eso la esperanza es una chispa de gozo en medio de la angustia. Como si escucháramos a Dios que nos dice:
“Levántate, amada mía, esposa mía, y ven. Ya pasará el invierno, cesarán las lluvias y aparecerán las flores sobre la tierra. Volverá el tiempo de las canciones (cf. Ct 2,10-12).
A ti también el Señor te dice: “Levántate. Hay una esperanza, hay un camino, hay una nueva meta. Levántate que yo voy contigo”.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 20 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2469

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2469 ~ Sábado 20 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La risa es curativa. Si pensamos en el extremo opuesto al de la risa encontraremos la rigidez y más allá quizás el miedo, pesimismo y negatividad. La risa alegra, ilumina, nos pone bien. El buen humor es una vitamina de salud... es contagioso, abre puertas y es siempre bienvenido.
Hoy, como todos los sábados, incluimos en “Pequeñas Semillitas” una sección de humor. Recuerda el poder que tienes y los cuantiosos recursos que posees para cambiar no sólo tu día sino el de las personas que te rodean… simplemente con una sonrisa.

¡Buenos días!

Por donde va la corriente
Lucha por ser auténtico, aunque tengas que ir contra la corriente. Enemigo de la autenticidad es el conformismo que hace a la persona producto del ambiente. Quien se adapta a tantos antivalores que el mundo le presenta, y no tiene juicio crítico, cae en el conformismo de las costumbres: "Todo el mundo lo hace”.

Dos africanos descendían por el río Zambeze en su angosta piragua. Oculto bajo las  aguas, un cocodrilo aguardaba su presa. De repente la canoa fue sacudida con violencia. El cocodrilo había hundido sus dientes en un remo. Desequilibrados, los dos remeros cayeron al agua. Ante una muerte segura, trataron de escapar. Uno sabía el consejo de los ancianos: "Si caes en un río donde hay cocodrilos, nada bajo agua río arriba, porque el cocodrilo busca su presa aprovechando la corriente". Con gran esfuerzo este hombre salvó su vida. El otro eligió la solución fácil: nadó a favor de la corriente, lo mismo que hizo el cocodrilo. Cayó en sus fauces y fue arrastrado al fondo del río.

El peligro está tan presente en un río lleno de cocodrilos como al seguir las corrientes de las modas: la opinión pública, los placeres dudosos, el amor al dinero, la popularidad... ¿Andas tú en la dirección correcta, o en el sentido de la corriente? Dios dice: "Hay caminos que al hombre le parecen rectos; pero al final conducen a la muerte". (Prov 14, 12). Es una advertencia importante y oportuna.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, habiéndose congregado mucha gente, y viniendo a Él de todas las ciudades, dijo en parábola: «Salió un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron; otra cayó sobre piedra, y después de brotar, se secó, por no tener humedad; otra cayó en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron. Y otra cayó en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado». Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga».
Le preguntaban sus discípulos qué significaba esta parábola, y Él dijo: «A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan.
»La parábola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios. Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven. Los de sobre piedra son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba desisten. Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez. Lo que cae en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia». (Lc 8,4-15)

Comentario
Hoy, Jesús nos habla de un sembrador que salió «a sembrar su simiente» (Lc 8,5) y aquella simiente era precisamente «la Palabra de Dios». Pero «creciendo con ella los abrojos, la ahogaron» (Lc 8,7).
Hay una gran variedad de abrojos. «Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez» (Lc 8,14).
—Señor, ¿acaso soy yo culpable de tener preocupaciones? Ya quisiera no tenerlas, ¡pero me vienen por todas partes! No entiendo por qué han de privarme de tu Palabra, si no son pecado, ni vicio, ni defecto.
—¡Porque olvidas que Yo soy tu Padre y te dejas esclavizar por un mañana que no sabes si llegará!
«Si viviéramos con más confianza en la Providencia divina, seguros —¡con una firmísima fe!— de esta protección diaria que nunca nos falta, ¡cuántas preocupaciones o inquietudes nos ahorraríamos! Desaparecerían un montón de quimeras que, en boca de Jesús, son propias de paganos, de hombres mundanos (cf. Lc 12,30), de las personas que son carentes de sentido sobrenatural (...). Yo quisiera grabar a fuego en vuestra mente —nos dice san Josemaría— que tenemos todos los motivos para andar con optimismo en esta tierra, con el alma desasida del todo de tantas cosas que parecen imprescindibles, puesto que vuestro Padre sabe muy bien lo que necesitáis! (cf. Lc 12,30), y Él proveerá». Dijo David: «Pon tu destino en manos del Señor, y él te sostendrá» (Sal 55,23). Así lo hizo san José cuando el Señor lo probó: reflexionó, consultó, oró, tomó una resolución y lo dejó todo en manos de Dios. Cuando vino el Ángel —comenta Mn. Ballarín—, no osó despertarlo y le habló en sueños. En fin, «Yo no debo tener más preocupaciones que tu Gloria..., en una palabra, tu Amor» (San Josemaría).
Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España)

Santoral Católico:
Santos Andrés Kim, Pablo Chong
y compañeros mártires coreanos 
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Las frases de hoy

"Yo no deseo otra cosa
que morir o amar a Dios:
o la muerte o el amor"

“Donde no hay obediencia, no hay virtud;
donde no hay virtud, no hay bondad;
donde no hay bondad, no hay amor;
donde no hay amor, no hay Dios”

"Quédate conmigo Señor, Tú sabes que no te puedo olvidar.
Quédate conmigo Señor, que sin Tu fuerza caigo.
Quédate conmigo Señor, porque sin Ti mi fervor falla.
Quédate conmigo Señor, Tú eres mi vida, Tu eres mi luz"
 
Santo Padre Pío

Tema del día:
Sonríe siempre 
Ríe sin miedo, porque la risa te brinda alegrías.
Ríe con el alma entera, porque la risa te dará vida.
Ríe con todos, pues una risa en grupo se escucha más.
Ríe cuando estés solo, te sentirás acompañado.
Ríe en las desgracias, se te olvidarán más pronto.
Ríe a carcajadas, sin miedo a los demás.
Ríe pues tu risa es canto de tu alma.
Ríe en tu cumpleaños, demuestra tu edad.
Ríe con tus padres, ellos también se reirán.
Ríe con tus hijos, ellos pronto aprenderán.
Ríe y no llores, que eso duele más.
Ríe para sentirte bien...
pero nunca te rías de los demás.

Humor:
El chofer de Einstein
Dicen las leyendas que, al poco tiempo de haber publicado Albert Einstein su primer trabajo sobre la teoría de la relatividad, empezó a hacerse famoso en toda Europa y lo invitaban a muchas Universidades para dar charlas sobre ella.

El lugar donde él trabajaba puso a su disposición un automóvil con su chofer para trasladarse a dichas Universidades. En todas ellas tuvo gran éxito, siendo aclamado con aplausos y felicitaciones. No obstante, debido a lo novedoso y difícil del tema, en ningún lugar surgían preguntas.

Así iban Einstein y el chofer recorriendo Universidades. Durante los discursos, éste se sentaba siempre al principio de la sala, escuchando atentamente, una y otra vez, la exposición del profesor.

Después de algunos meses a este ritmo, el chofer le dijo a Einstein: "Profesor, le quiero proponer un trato. Yo no entiendo ni una palabra de lo que usted dice en sus conferencias, pero tengo una excelentísima memoria, y recuerdo palabra por palabra su exposición, incluyendo todas las fórmulas. Además me imagino que usted estará cansado de repetir siempre lo mismo, y de que nadie le haga preguntas. Por otro lado a mí, como pobre chofer, jamás nadie me ha aplaudido. Le propongo que cambiemos nuestros roles: yo doy la conferencia (total nadie hace preguntas) mientras usted descansa y puede meditar sobre otros problemas".

Einstein estuvo de acuerdo con la proposición, verificando previamente que el chofer era capaz de dar el discurso. El chofer, por su parte, se deja crecer un poco el pelo para parecerse más a Einstein.

El día de la conferencia, Einstein aparece disfrazado de chofer, mientras que éste da perfectamente la exposición. En vista del éxito, la jugada se repite en otras Universidades, siempre coronada con grandes aplausos, mientras Einstein se sienta en primera fila, fumando pipa y descansando.

Todo va perfecto, hasta que llegan a una Universidad de Baviera. Allí, cuando el falso Einstein termina la charla, desde fondo de la sala se escucha una voz que dice: "Doctor Einstein, quisiera que me explicara con detalle el significado de los términos de la ecuación número 3, que todavía se puede ver arriba, a la izquierda de la pizarra".

Sobre el púlpito, el chofer titubea un solo instante, imperceptible para el público. Entonces tiene un momento de inspiración en el que contesta: "Mi querido profesor, me extraña que Ud. me haga esta pregunta. Lo que Ud. quiere saber es tan fácil que incluso mi chofer se lo podrá explicar".  

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para el niño José Ángel P., de República Dominicana, el cual está operado de un tumor en la cabeza y le van a realizar un tercer recambio de válvula para tratar la hidrocefalia. Nos unimos en oración para que Dios le devuelva la salud.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Setiembre 20
S no tienes momentos de soledad, llegará un día en que no sabrás bien qué quieres, para qué vives, qué esperas de tu relación con los demás.
En el fondo, cuando escapamos de la soledad dejamos de ser nosotros mismos y no tenemos nada real para comunicar a los otros. Además, cuando huimos de la soledad, no resolvemos nuestros problemas interiores, que se van acumulando. Entonces, cada vez nos llenamos más d nerviosismos, ansiedades, angustias que no sabemos de dónde vienen, etc.
Aunque a veces sea duro, necesitamos la soledad para enfrentarnos con nosotros mismos. Pero no es una soledad con la televisión, con Internet, o con cosas que nos distraigan, sino un verdadero encuentro con nosotros mismos, y mejor todavía, con Dios.
Algunas veces, la soledad es indispensable para aclarar lo que tenemos dentro, lo que nos pone mal, o lo que estamos buscando en la vida. Sin esta soledad, la comunicación con los demás se empobrece, no madura, se vuelve cada vez más superficial e insatisfactoria.
Busca la soledad, si no quieres que tu vida se quede vacía.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-