jueves, 27 de noviembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2527

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2527 ~ Jueves 27 de Noviembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy celebramos a la Virgen de la Medalla Milagrosa, advocación mariana referida a las apariciones de la Virgen Santísima a Santa Catalina de Labouré en París, en al año 1830, cuando era novicia de las Hermanas de la Caridad fundadas por Santa Luisa de Marillac, discípula del gran San Vicente de Paul.
Se refiere también que durante los nueve meses de su noviciado, Sor Catalina (cuya fiesta es mañana) tuvo la gracia de ver todos los días al Señor en el Santísimo Sacramento.
La historia de las apariciones de la Virgen, sus mensajes e instrucciones a la monja francesa, es tan interesante como extensa. Por eso quienes deseen leer más pueden hacerlo en la página dedicada al tema en Corazones.org o también en el Web Católico de Javier.

¡Buenos días!

La gran diferencia
“Decimos ‘Madre de Dios’ y lo decimos tranquilamente, con la misma naturalidad con que decimos la madre de Carlos o de Susana. Sin embargo, esa expresión está reclamando nuestro estupor, incluso cierta resistencia, cierto escándalo. Madre de Dios. En el límite del lenguaje y al borde mismo del absurdo, hemos tenido que hablar así: Dios, que es incapaz de hacer otro Dios, hizo lo más que podía hacer, una madre de Dios”, (José Cabodevilla).

Una persona decía a un amigo: —¿Por qué honrar tanto a la Virgen María? ¿Es que hay diferencia entre ella y mi madre? Y el amigo le respondió: —Supongamos que entre las dos madres no hubiera tanta diferencia. Pero entre el Hijo de la una y el hijo de la otra sí hay una diferencia inmensa, infinita. Por eso amamos a la Virgen María: porque es Madre del verdadero Dios. Si el pueblo de Israel honraba tanto a Betsabé, por ser la madre del sabio rey Salomón, ¿no deberemos honrar nosotros a María Santísima por ser Madre del más grande hombre que ha tenido el mundo, que es nuestro Señor Jesucristo y nuestro Dios?

“En la Sagrada Escritura encontramos pocas palabras de la Virgen, pero son como granos de oro puro: si los fundimos con el fuego de una amorosa contemplación, serán suficientes para irradiar sobre toda nuestra vida el esplendor luminoso de las virtudes de María” (Santa Teresa Benedicta de la Cruz). Hazla conocer, amar y honrar por los demás.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación. Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no entren en ella; porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito.
»¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Habrá, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y cólera contra este pueblo; y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación». (Lc 21,20-28)

Comentario
Hoy al leer este santo Evangelio, ¿cómo no ver reflejado el momento presente, cada vez más lleno de amenazas y más teñido de sangre? «En la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo» (Lc 21,25b-26a). Muchas veces, se ha representado la segunda venida del Señor con las imágenes más terroríficas posibles, como parece ser en este Evangelio, siempre bajo el signo del miedo.
Sin embargo, ¿es éste el mensaje que hoy nos dirige el Evangelio? Fijémonos en las últimas palabras: «Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). El núcleo del mensaje de estos últimos días del año litúrgico no es el miedo, sino la esperanza de la futura liberación, es decir, la esperanza completamente cristiana de alcanzar la plenitud de vida con el Señor, en la que participarán también nuestro cuerpo y el mundo que nos rodea. Los acontecimientos que se nos narran tan dramáticamente quieren indicar de modo simbólico la participación de toda la creación en la segunda venida del Señor, como ya participaron en la primera venida, especialmente en el momento de su pasión, cuando se oscureció el cielo y tembló la tierra. La dimensión cósmica no quedará abandonada al final de los tiempos, ya que es una dimensión que acompaña al hombre desde que entró en el Paraíso.
La esperanza del cristiano no es engañosa, porque cuando empiecen a suceder estas cosas —nos dice el Señor mismo— «entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria» (Lc 21,27). No vivamos angustiados ante la segunda venida del Señor, su Parusía: meditemos, mejor, las profundas palabras de san Agustín que, ya en su época, al ver a los cristianos atemorizados ante el retorno del Señor, se pregunta: «¿Cómo puede la Esposa tener miedo de su Esposo?».
Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
Advocación Mariana
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“Mi esperanza es que Europa, redescubriendo su patrimonio histórico y la profundidad de sus raíces, asumiendo su acentuada multipolaridad y el fenómeno de la transversalidad dialogante, reencuentre esa juventud de espíritu que la ha hecho fecunda y grande”
~Papa Francisco~

Tema del día:
Propósitos para el Adviento
La palabra adviento viene del latín, ad- ventus, (venida, llegada). Hace pues referencia a la llegada de Jesús a este mundo, como lo habían predicho los profetas y se esperaba en todo el pueblo de Israel desde hacía muchos años.

Isaías ya había dicho ”Y saldrá del tronco de Jesé....” Ese Jesús esperado para aliviarlos y sacarlos de la esclavitud, un poderoso guerrero y victorioso general de los ejércitos que levantara a todo el pueblo contra el dominador.

Israel vivió su adviento durante los tiempos de dominaciones y esclavitudes, de luchas y desazones, cuando llegó no lo conocieron, pues esperaban una mano dura que rompiera todas las cadenas. Esas cadenas no eran visibles, estaban en el corazón. Les costó pues comprender el mensaje de Él porque como siempre queremos “ver”.

Es pues este tiempo para nosotros de limpiar nuestra casa a fondo, tirar lo que estorbe, dar de lado a sentimientos negativos y prepotentes, mirar en nuestro interior, escudriñar los entresijos del corazón y hacer limpieza general.

Tirar lo que no sirva, lo que nos hiera y obstaculice el camino, el miedo, las inseguridades, el rencor, la apatía, llenar el alma de amor hacia uno mismo y hacia los demás, espíritu de servicio, perdonar y pedir perdón, recuperar los sentimientos perdidos, llenarse de esperanza y de fe, agradecer cuanto se tiene, con  todo aquello que dios nos ha bendecido, y nos sigue bendiciendo diariamente, a veces son cosas grandes, pero la mayoría de las veces pasan inadvertidas, la sonrisa de un niño, el perfume de una rosa...

Engalanar nuestra alma para esa bienvenida al Niño Dios, que brille en medio de los dolores y sufrimientos del mundo, poner en la vida alegría, humor, fuerza, empuje, acción… para que cuando llegue como todos los años podamos ofrecerle lo mejor que hay en nosotros mismos.

En nuestra casa decorar con motivos navideños el entorno, buscar la compañía de los seres queridos, acordarnos  de los que partieron a un fin mejor y que otras navidades estuvieron dándonos su calor, acompañar a los más débiles y desheredados de la fortuna, compartir algo de lo nuestro con ellos… ¡Tenemos tantas cosas!

Siempre debemos acercarnos a Jesús, pero en estas fechas es cita obligada la renovación. Él siempre está junto a nosotros y cualquier momento es bueno para acompañarlo.

Buscar un sitio, meditar, rezar, encontrarnos cara a cara para poder hablarle y pedirle por los enfermos, la paz, las guerras, los sinsabores de la vida… ¡Hay tantas cosas por las que orar!

Dar, dar a cambio nuestra colaboración, ponernos a su disposición para lo que él quiera de nosotros, ofrecerle nuestras alegrías y nuestros sufrimientos, nuestros pesares y nuestros logros.

Reflexionar sobre nuestra vida, leer lecturas que alimenten la mente y el espíritu, mirar hacia atrás para no repetir  los errores, para poder edificar sobre las ruinas de una vida pasada que no debe repetirse, tenemos que seguir adelante, amando, comprendiendo, ofreciéndonos… sí, ofreciéndonos tal y como somos sin caretas que desvirtúen los defectos, ser siempre íntegros y sinceros, mostrarnos al mundo con defectos y virtudes, reconocer la humanidad que hay dentro de cada uno para afrontando la realidad cambiar las actitudes que no benefician  a nadie.

No malgastemos el tiempo haciendo sacrificios que no sepamos cumplir, es algo más sencillo, es amar, y amar es algo diferente, es olvidarse de sí mismo para darse, por eso decimos que amar es dar, es darnos a nosotros mismos y en esa entrega  todo lo que hay en sí misma de bello, de generoso y algunas veces de egoísmo, de querernos mucho a nosotros mismos y nada a los demás, de mirarnos en el espejo y no ver nada, debemos ser un reflejo de caridad, de entrega generosa y sin objeciones, de perdernos para encontrarnos, y al hacerlo descubrir un ser más entero, más humano y a la vez divino, con más altos ideales, con proyectos grandiosos para salvar a la humanidad de las garras del mal, del enemigo, (hipocresía, egoísmos, avaricias...)

Cada año las fiestas que se vivan sean nuevas, como nuestro interior, al renovarse por dentro que se refleje a nuestro alrededor, que invada a los que nos rodean y llene todo de luz y calor, como las calles de la ciudad que cada año se adornan para recibir a ese niño que todos llevamos dentro, pero que tienen que crecer en madurez y sentido común.

El mundo un día amanecerá y dirá de verdad ¡ ha nacido  Jesús !,  y ese día no habrá dolor, sufrimiento ni lágrimas, será un universo feliz, compartido y brillará una luz nueva , la luz de la verdad , de las almas puras e incontaminadas.

Habrá pasado el tiempo de las tinieblas para aparecer el de la luz, saldremos de las madrigueras para pactar con el lobo y el león, el zorro será amigo, el hielo se disolverá, el calor, el calor de los seres humanos aflorará y se esparcirá por el ambiente llenándolo todo de un agradable ambiente, contagiando de esperanza y de paz.
Josefina F. Jiménez Laguna

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"Juan Pablo II inolvidable"
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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud física, mental y espiritual de Ramiro, de Argentina, que ha comenzado con diálisis por insuficiencia renal. Invocamos la mediación de la Virgen de la Medalla Milagrosa para que pida a Jesús por este hermano nuestro y lo fortalezca en estas difíciles circunstancias.

Pedimos oración para Juan Pablo, de Buenos Aires, Argentina, que está viviendo un momento complicado de su vida, en lo personal, lo laboral, lo familiar. Rogamos a Jesús, que es el camino, la verdad y la vida, que lo oriente para encontrar la senda luminosa que sólo Él puede dar.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Noviembre 27
El mismo Jesús que caminaba por Galilea y que entregó su vida en la cruz con amor infinito es el Resucitado que se hace presente en tu vida y en la mía. Si creemos en la amistad con él, podemos llegar a decirle agradecidos: “Nos quitas la sed en tu río de delicias, porque en ti está la fuente de la vida” (Sal 36,9-10). Podemos encontrarlo a él en todos los hermanos y hermanas que nos apoyan y nos exhortan en el camino. Él está en medio de los acontecimientos de la vida, donde nos invita a buscar un mundo más justo y más fraterno. Está en su Palabra que nos ilumina, y en ella encontramos la orientación para nuestro caminar. Está presente en los sacramentos, donde recibimos la fuerza de su Espíritu de vida. Y está sobre todo cuando lo celebramos juntos en la Eucaristía, donde reconocemos su presencia más plena y vivificante. También lo reconocemos de un modo especial en los más pobres (cf. Mt 25,37-40) y en los que sufren. Jesús nos manifiesta la dignidad inmensa de los pequeños y necesitados. Por eso, de nuestra amistad con él surge nuestra opción por ellos. La misma fe en Jesucristo es la que nos hace amigos de los pobres.
Entonces no podemos decir que no sabemos dónde buscar a Jesús. Él se ha hecho presente de muchas maneras para que podamos encontrarlo.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2526

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2526 ~ Miércoles 26 de Noviembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy el santoral de la Iglesia Católica recuerda al Beato Santiago Alberione (1884-1971), sacerdote italiano, fundador de la Sociedad de San Pablo (1914) a la que agregó luego una rama femenina: Hijas de San Pablo (1915) a las que luego se sumarían otros institutos y asociaciones.
En la vida del P. Alberione hubo siempre una preocupación: "llegar a todos, llegar pronto, y esto es posible solamente con los medios más rápidos y eficaces". No era el frenesí de la acción lo que lo impulsaba, sino el ansia pastoral, el deseo de hacer escuchar el Evangelio a todos, en un lenguaje adecuado que todos pudieran entender, dentro del cambiante contexto socio-cultural del mundo moderno.
Así pues, a las ediciones paulinas, les inculcaba "Sean vuestras ediciones las más pastorales, las que san Pablo haría si viviera ahora. Vuestra manera espiritual y material de hacerlas ha de ser la más pastoral. Vuestro poder de difusión debe ser también la pastoral".
Entre tantas obras editoriales hermosas, todavía hoy leemos “El Domingo”, la hojita con los textos de la misa dominical de todos los años. Agréguese a su producción: “La Buena Palabra”, “La Semilla”, “El pequeño diario”, “El aspirante”, el “Boletín parroquial litúrgico”, la revista “Madre de Dios”, la revista “Pastor Bonus” y otras mil formas de difundir el mensaje de salvación para todos los pueblos, para todas las regiones del mapamundi que tenía en su escritorio.
El P. Alaberione -en proceso de canonización- ha sido un instrumento elegido por Dios para esta misión, así que ha obrado por Dios y según la inspiración y el querer de Dios; y es el instrumento elegido porque todo fue aprobado por la mayor Autoridad que existe sobre la tierra, y porque fue seguido hasta ahora por muchas personas generosas.
www.san-pablo.com.ar

¡Buenos días!

Todo con amor
Cuando Jesús resumió el mensaje de la Biblia en amar a Dios con toda el alma y al prójimo como a nosotros mismos, nos entregó también la clave para unificar y armonizar nuestra propia vida. Impregnar de verdadero amor cada jornada es el secreto para alcanzar ese cúmulo de bendiciones que Dios ha prometido a los que aman. San Agustín lo expresó así:

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor. Si gritas, gritarás con amor. Si corriges, corregirás con amor. Si perdonas, perdonarás con amor. Si está dentro de ti la raíz del amor, ninguna otra cosa sino el bien podrá salir de tal raíz.

El amor, al liberarnos de nuestro egoísmo, nos proyecta hacia los demás y entonces nuestra vida comienza a tener sentido. Lo dijo muy bien la beata Teresa de Calcuta “Si nos preocupamos demasiado por nosotros mismos, no nos queda tiempo para los demás. Si no se vive para los demás la vida carece de sentido”. El amor generoso anime tus tareas de hoy.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas». (Lc 21,12-19)

Comentario
Hoy ponemos atención en esta sentencia breve e incisiva de nuestro Señor, que se clava en el alma, y al herirla nos hace pensar: ¿por qué es tan importante la perseverancia?; ¿por qué Jesús hace depender la salvación del ejercicio de esta virtud?
Porque no es el discípulo más que el Maestro —«seréis odiados de todos por causa de mi nombre» (Lc 21,17)—, y si el Señor fue signo de contradicción, necesariamente lo seremos sus discípulos. El Reino de Dios lo arrebatarán los que se hacen violencia, los que luchan contra los enemigos del alma, los que pelean con bravura esa “bellísima guerra de paz y de amor”, como le gustaba decir a san Josemaría Escrivá, en que consiste la vida cristiana. No hay rosas sin espinas, y no es el camino hacia el Cielo un sendero sin dificultades. De ahí que sin la virtud cardinal de la fortaleza nuestras buenas intenciones terminarían siendo estériles. Y la perseverancia forma parte de la fortaleza. Nos empuja, en concreto, a tener las fuerzas suficientes para sobrellevar con alegría las contradicciones.
La perseverancia en grado sumo se da en la cruz. Por eso la perseverancia confiere libertad al otorgar la posesión de sí mismo mediante el amor. La promesa de Cristo es indefectible: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas» (Lc 21,19), y esto es así porque lo que nos salva es la Cruz. Es la fuerza del amor lo que nos da a cada uno la paciente y gozosa aceptación de la Voluntad de Dios, cuando ésta —como sucede en la Cruz— contraría en un primer momento a nuestra pobre voluntad humana.
Sólo en un primer momento, porque después se libera la desbordante energía de la perseverancia que nos lleva a comprender la difícil ciencia de la cruz. Por eso, la perseverancia engendra paciencia, que va mucho más allá de la simple resignación. Más aún, nada tiene que ver con actitudes estoicas. La paciencia contribuye decisivamente a entender que la Cruz, mucho antes que dolor, es esencialmente amor.
Quien entendió mejor que nadie esta verdad salvadora, nuestra Madre del Cielo, nos ayudará también a nosotros a comprenderla.
Rvdo. D. Manuel COCIÑA Abella (Madrid, España)

Santoral Católico:
Beato Santiago Alberione
Presbítero y Fundador los Paulinos
En Roma, beato Santiago Alberione, presbítero, que, solícito por la evangelización, se dedicó enteramente a poner al servicio de la sociedad humana los instrumentos de comunicación social para promover la verdad de Cristo, fundando, además, la Congregación de la Pía Sociedad de San Pablo Apóstol (1971).
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“La mano del Señor está sobre mí desde el año 1900 hasta 1960. Se ha cumplido la voluntad del Señor, a pesar de la miseria del instrumento indigno e inepto. Desde el tabernáculo vino la luz, la gracia, las llamadas, la fuerza, las vocaciones: nos pusimos en camino... Siento el peso, ante Dios, y ante los hombres, de la misión que me confió el Señor, quien, si hubiera encontrado una persona más indigna e incapaz, la hubiera preferido. Sin embargo, ésta es para mí y para todos, la garantía de que fue el Señor el que quiso obrar; Así como el artista toma cualquier pincel, bien barato, en sus manos, y se pone a la obra, casi sin conocerla, aunque se trate de un bellísimo Jesús, Divino Maestro. Estamos cimentados sobre la Iglesia y el Vicario de Cristo, y esta convicción nos inspira seguridad, alegría y valor” ~Beato Santiago Alberione~

Biblioteca de archivos
Recuerda que en la página (blog) de "Pequeñas Semillitas" y también en "Juan Pablo II inolvidable", en la columna lateral derecha, se ha insertado un enlace con la misma imagen que ves arriba de este escrito, desde donde se ingresa a la Biblioteca de archivos. Allí iré agregando día a día algunos de los powerpoint que se comparten con los suscriptores de "Pequeñas Semillitas" y también archivos de texto en formato PDF; todo lo cual puede ser visto online o bien puede descargarse a la computadora del usuario.

Tema del día:
La Corona de Adviento
La palabra Adviento es de origen latino y quiere decir Venida (o Advenimiento). Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad. Y una costumbre significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo es la corona o guirnalda de Adviento, es el primer anuncio de Navidad.

Origen
La corona de Adviento encuentra sus raíces en las costumbres paganas (pre-cristianas) de algunos pueblos europeos, como los germanos. Durante el frío y la oscuridad de diciembre, colectaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. Lo viejo ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. Él vino para hacer nuevas todas las cosas.

Así pues la corona de Adviento no representa una concesión al paganismo sino, al contrario, es un ejemplo de la cristianización de la cultura. Los cristianos supieron apreciar la enseñanza de Jesús: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» Juan 8,12

En el siglo XVI católicos y protestantes alemanes utilizaban este símbolo para celebrar el Adviento. Aquellas costumbres primitivas contenían una semilla de verdad que ahora podía expresar la verdad suprema: Jesús es la luz que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria. Las velas anticipan la venida de la luz en la Navidad: Jesucristo.

La corona de Adviento se hace con follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas: Tres velas son violeta. El color violeta o morado representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo. El tercer domingo se enciende una vela rosada (color que es mezcla de violeta con blanco). Este color representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor.  El primer domingo de Adviento encendemos la primera vela y cada domingo encendemos una vela más hasta llegar a la Navidad. Finalmente, en algunas coronas de Adviento se pone una quinta vela, más grande y de color blanco, que se enciende el día de Navidad. El blanco en liturgia simboliza pureza y tiempo de júbilo, y es usado en los momentos principales del calendario litúrgico: Navidad y Pascua.

Mientras se encienden las velas se hace una oración, utilizando algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos. Esto lo hacemos en las misas de Adviento y también es recomendable hacerlo en casa, por ejemplo antes o después de la cena. Si no hay velas de esos colores aún se puede hacer la corona ya que lo más importante es el significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento de Jesús quien es la Luz del Mundo. La corona se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por el sacerdote.

La corona de Adviento encierra varios simbolismos
- La forma circular: el círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

- Las ramas verdes: verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

- Las cuatro velas: nos hacen pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de Adviento al hacer la oración en familia.

- Las manzanas rojas que adornan la corona: representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.

- El listón rojo: representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.

Bendición de la Corona de Adviento
Señor Dios, bendice con tu poder nuestra corona de adviento para que, al encenderla, despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo practicando las buenas obras, y para que así, cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
La bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre esta Corona y sobre todos los que con ella queremos preparar la venida de Jesús.

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Un estímulo todos los días
Noviembre 26
“Señor, tú eres un manantial generoso de vida que siempre da. Derrama en mi interior, Señor, una gran disponibilidad, para que sea capaz de dar sin medida, para que aprenda a compartir lo que tengo buscando la felicidad de los demás.
Enséñame a aceptar con ternura y serenidad que me quiten mi tiempo. Muéstrame la grandeza de dar con alegría. Ayúdame a descubrir la hermosura del cántaro, que existe para saciar la sed de los demás. Descúbreme la inmensa dignidad de todas las personas, que tienen derecho a ser parte de mi vida. Dame un amor generoso y humilde, dispuesto a compartir con los demás mi propia vida, mis talentos, mis bienes, mi tiempo. Que pueda entregarme sin resistirme, que pueda amarlos con tu amor y mirarlos con tu mirada. Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 25 de noviembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2525

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2525 ~ Martes 25 de Noviembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La oración más antigua dirigida a la Virgen María, Sub tuum praesidium, fue encontrada cerca de Alejandría en un papiro egipcio, copto, que según muchos especialistas datan del siglo tercero después de Cristo. Esta oración precede de varios siglos al Ave María en la práctica de los cristianos.
La oración, escrita en griego, es una oración de intercesión, una llamada urgente a la Virgen María, de una primera comunidad cristiana en un momento de gran peligro: "Bajo la protección de tu misericordia, nos refugiamos, Santa Madre de Dios. No rechaces nuestras oraciones cuando estamos en la dificultad, sino que de todos los peligros, líbranos, Virgen gloriosa y bendita".
La historia confirma que los Católicos, al venerar a María y al tratar de imitarla, no inventan nada, sino que siguen haciendo lo que los cristianos siempre han hecho.
Aleteia.org

¡Buenos días!

Jesús perdona siempre
Entre los modos de orar hay uno muy simple y coherente: pedir perdón por lo que hicimos que no agradó a Dios. David cuando cometió gravísimos pecados, se apresuró a reconciliarse con el Señor. En esa ocasión compuso un salmo muy sincero: “Reconozco mi culpa, Señor, cometí la maldad que aborreces” (51). Dios lo perdonó y sintió la alegría de la reconciliación.

Sor María Noelia Magdolna, religiosa húngara, fallecida el 24 de abril de 1992, nació en 1901, recibió muchos mensajes celestiales. He aquí uno de ellos: “Una vez Jesús me llevó al juicio de un alma muy pecadora, a quien le perdonó sus pecados. Satanás estaba furioso. -¡Tú no eres justo! - Gritaba - ¡Esta alma fue mía toda su vida! Éste cometió muchos pecados, mientras que yo cometí sólo uno y tú creaste el Infierno para mí. -¡Lucifer! - le contestó Jesús con infinito amor -¿Tú, alguna vez, me pediste perdón? Entonces Lucifer, fuera de sí, gritó: -¡Eso nunca! ¡Eso nunca lo haré! Entonces Jesús se volvió hacia mí, diciéndome: -Ya lo ves, si él me pidiera perdón tan solo una vez, el Infierno dejaría de existir”.

La oración de perdón te ayudará a modelar tu vida con absoluta fidelidad a la voluntad de Dios. Será un momento diario para enfrentarte a tus males espirituales, reprobarlos y corregirlos. Es una poderosa arma en la lucha contra el mal que se esconde en el interior. Esta oración te atraerá la fuerza de Dios para liberarte de cualquier mal hábito. ¿Por qué no pruebas?
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, como dijeran algunos acerca del Templo que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo: «Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida».
Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir?». Él dijo: «Estad alerta, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘el tiempo está cerca’. No les sigáis. Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato». Entonces les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo». (Lc 21,5-11)

Comentario
Hoy escuchamos asombrados la severa advertencia del Señor: «Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida» (Lc 21,6). Estas palabras de Jesús se sitúan en las antípodas de una así denominada “cultura del progreso indefinido de la humanidad” o, si se prefiere, de unos cuantos cabecillas tecnocientíficos y políticomilitares de la especie humana, en imparable evolución.
¿Desde dónde? ¿Hasta dónde? Esto nadie lo sabe ni lo puede saber, a excepción, en último término, de una supuesta materia eterna que niega a Dios usurpándole los atributos. ¡Cómo intentan hacernos comulgar con ruedas de molino los que rechazan comulgar con la finitud y precariedad que son propias de la condición humana!
Nosotros, discípulos del Hijo de Dios hecho hombre, de Jesús, escuchamos sus palabras y, haciéndolas muy nuestras, las meditamos. He aquí que nos dice: «Estad alerta, no os dejéis engañar» (Lc 21,8). Nos lo dice Aquel que ha venido a dar testimonio de la verdad, afirmando que aquellos que son de la verdad escuchan su voz.
Y he aquí también que nos asevera: «El fin no es inmediato» (Lc 21,9). Lo cual quiere decir, por un lado, que disponemos de un tiempo de salvación y que nos conviene aprovecharlo; y, por otro, que, en cualquier caso, vendrá el fin. Sí, Jesús, vendrá «a juzgar a los vivos y a los muertos», tal como profesamos en el Credo.
Lectores de Contemplar el Evangelio de hoy, queridos hermanos y amigos: unos versículos más adelante del fragmento que ahora comento, Jesús nos estimula y consuela con estas otras palabras que, en su nombre, os repito: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestra vida» (Lc 21,19).
Nosotros, dándole cordial resonancia, con la energía de un himno cristiano de Cataluña, nos exhortamos los unos a los otros: «¡Perseveremos, que con la mano ya tocamos la cima!».
Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Catalina de Alejandría
Virgen y Mártir
Santa Catalina, mártir, que, según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí.
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“El Reino de Dios crece cada día gracias a quien lo testimonia sin hacer ‘ruido’, orando y viviendo con fe su empeño en familia, en el trabajo y en su comunidad de pertenencia … Pidámosle ayudarnos a ser ‘servidores buenos y fieles’, para participar de la alegría de nuestro Señor”
~Papa Francisco~

Tema del día:
El fondo del pozo
Hay momentos, en nuestras vidas, en los cuales perdemos todo. Puede que sea la quiebra de nuestra empresa, el empleo de muchos años, puede ser un divorcio, puede ser un cambio en la economía, puede ser una guerra, puede ser un crimen, puede ser una muerte.

Por más brillante y rica que sea una persona, se encontrará en el fondo del pozo en algún momento de su vida, pero el ideal, es que tales momentos sean puntuales y raros. Y lo serán, si nos preparamos para salir de ellos, antes de que sucedan. No tengas miedo de esos momentos, pues van a ocurrir de cualquier forma. Son esa parte de la existencia sobre la cual no tenemos control. Por eso es mejor desde ya, tener en mente un pensamiento que nos va a ayudar mucho: "La ventaja, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba."

Esos momentos pueden causarnos pánico y recelo sobre el futuro. Desafortunadamente, la mayoría de las personas hemos sido enseñadas a sufrir por el dolor del fracaso, pero no sobre cómo usar lo aprendido de esos fracasos para construir los nuevos caminos con dirección a la victoria; aprendemos sobre las lágrimas de la amargura, pero no sobre cómo usar esas lágrimas para volvernos mejores personas, día tras día; nos dijeron sobre la soledad de la pérdida, sin jamás acordarse de la importancia de que, cuando estemos solos, nos detengamos para reflexionar sobre lo que debemos cambiar, para que las pérdidas no se repitan.

Verdaderamente, escuelas, facultades y gran parte de nuestra sociedad nos enseñan que el fracaso, la pérdida y la falla son cosas horribles, lo que muchas veces es cierto, pero casi nunca nos enseñan lo que tenemos que hacer para salir del fondo del pozo. 

Por más dolor que sientas, todo eso por lo cual estás pasando es una dolorosa percepción. Una evaluación de la realidad con base en el desastre.  Tu dolor es muy real, pero es necesario comprender que el dolor necesita ser contenido, para que podamos pensar y actuar, para colocar nuestra vida en el carril nuevamente. Por eso, cuando estés caído en el fondo del pozo, descansa un poco y mira a tu alrededor. Duerme, si es preciso. Llora, si es preciso. Pero, después de algún tiempo, sal de allí. No verás nada; por algunos momentos, estará oscuro y te sentirás perdido. Eso es natural. Pero, vamos a buscar lo que también es natural: es natural que tú, habiendo tropezado con uno de los puntos bajos de tu vida, solamente necesites hacer un movimiento y ya estarás más próximo de la salida.

No te preocupes en olvidar el dolor, pues él es parte de ti. Son las cicatrices las que te vuelven una persona más completa, más rica internamente, más viva.  Puede ser que tardes y que tengas que "resbalar" mucho, pero echarle la culpa a una persona o situación (aunque sean culpables) no va a sacarte a ti, o a tus sueños, del fondo del pozo. Solamente la acción puede generar resultados.

Acuérdate de que la ventaja de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba. Busca la salida, levántate y recomienza el camino.  Mientras más pronto, mejor.

Oración por la Patria 
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación, una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Un estímulo todos los días
Noviembre 25
Aprende a valorar las pequeñas cuotas de afecto y de intimidad que puedes tener, aunque sean imperfectas. Lo que recibimos de los demás no es poca cosa. Es verdad que es pequeño y siempre será insuficiente, pero eso no significa que sea malo o mentiroso.
No hay que pensar que todos son completamente malignos, egoístas, interesados. Sólo son una mezcla de actitudes buenas y de egoísmos y debilidades. Recuerda que simplemente son imperfectos, pero en todos hay cosas buenas que son reales, aunque estén mezcladas con miserias, aunque haya que “soportar” o tolerar ciertas cosas (cf. Ef 4,2).
También hay que asumir con realismo que habrá siempre en esta tierra, un deseo de nuestro corazón que nadie podrá resolver plenamente. Los seres humanos no son divinos. Esa necesidad inmensa y profunda sólo se llena cuando somos amigos de Jesús y penetramos en esa amistad. Acéptalo y búscalo. Él ya te está esperando, Él ya comenzó a buscarte.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 24 de noviembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2524

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2524 ~ Lunes 24 de Noviembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Nuestra vida cotidiana debe ser una imitación de Jesucristo. Porque nuestra vida de cada día debe ser agradable a Dios Padre, y será tanto más agradable a Dios Padre cuanto mayor sea nuestra semejanza con Jesús, su Hijo.
Jesús nos ha dejado una regla de oro que tenemos que practicar siempre, y es que no debemos hacer a nadie lo que no querríamos que nos hagan a nosotros, y hacer a los demás lo que sí nos gustaría que hicieran por nosotros.
Pensemos que Jesús predicó solo los tres últimos años de su vida, pero los otros treinta anteriores los pasó con su familia, en su casa, trabajando, rezando, haciendo las cosas comunes de todos los hombres, pero haciéndolas con mucho amor a Dios. Nosotros también debemos hacer otro tanto y cumplir con las acciones comunes de cada día haciéndolas con amor, pensando en Dios, en que Él nos ve y nos premiará todas las buenas obras.
Jamás dejemos entrar el odio en nuestras almas. Dios no quiere que odiemos a nadie, por malo que nos parezca, porque el odio viene del Maligno y el que muere con odio en el corazón se va al Infierno.
Perdonemos de corazón a todos, para ser perdonados por Dios y tener el alma en paz, porque un alma con resentimiento y odio, nunca estará en paz.
www.santisimavirgen.com.ar

¡Buenos días!

Los ríos y el mar
Para tener una buena convivencia con los demás, trata de ser comprensivo, poniéndote en su lugar. Al dialogar con ellos destaca siempre lo que los une. Acepta al vecino, a los del equipo de trabajo tales como son y trata de expresar con sinceridad lo bueno que hacen. Cuando existe comprensión es más fácil ser amable y vivir con plenitud la tolerancia mutua.

Se juntaron los ríos para quejarse ante el mar diciéndole: —¿Por qué si nosotros te entregamos agua dulce y potable, haces tal trabajo, que conviertes nuestras aguas en saladas e imposibles de beber? El mar, percibiendo que querían echarle la culpa del asunto, dijo: —Por favor, dejen de darme agua y entonces ya no volverán a salarse sus aguas. Esopo.

La fábula de hoy señala defectos del diario convivir: quejas sin fundamento, falta de verdadero diálogo, incapacidad de buscar juntos la verdad. Trata de simplificar los problemas en vez de agrandarlos. No acumules las sombras y en todo busca resquicios de luz y caminos de esperanza.  Con serenidad construye la paz en tu ambiente.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, alzando la mirada, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir». (Lc 21,1-4)

Comentario
Hoy, como casi siempre, las cosas pequeñas pasan desapercibidas: limosnas pequeñas, sacrificios pequeños, oraciones pequeñas (jaculatorias); pero lo que aparece como pequeño y sin importancia muchas veces constituye la urdimbre y también el acabado de las obras maestras: tanto de las grandes obras de arte como de la obra máxima de la santidad personal.
Por el hecho de pasar desapercibidas esas cosas pequeñas, su rectitud de intención está garantizada: no buscamos con ellas el reconocimiento de los demás ni la gloria humana. Sólo Dios las descubrirá en nuestro corazón, como sólo Jesús se percató de la generosidad de la viuda. Es más que seguro que la pobre mujer no hizo anunciar su gesto con un toque de trompetas, y hasta es posible que pasara bastante vergüenza y se sintiera ridícula ante la mirada de los ricos, que echaban grandes donativos en el cepillo del templo y hacían alarde de ello. Sin embargo, su generosidad, que le llevó a sacar fuerzas de flaqueza en medio de su indigencia, mereció el elogio del Señor, que ve el corazón de las personas: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir» (Lc 21,3-4).
La generosidad de la viuda pobre es una buena lección para nosotros, los discípulos de Cristo. Podemos dar muchas cosas, como los ricos «que echaban sus donativos en el arca del Tesoro» (Lc 21,1), pero nada de eso tendrá valor si solamente damos “de lo que nos sobra”, sin amor y sin espíritu de generosidad, sin ofrecernos a nosotros mismos. Dice san Agustín: «Ellos ponían sus miradas en las grandes ofrendas de los ricos, alabándolos por ello. Aunque luego vieron a la viuda, ¿cuántos vieron aquellas dos monedas?... Ella echó todo lo que poseía. Mucho tenía, pues tenía a Dios en su corazón. Es más tener a Dios en el alma que oro en el arca». Bien cierto: si somos generosos con Dios, Él lo será más con nosotros.
Rev. D. Àngel Eugeni PÉREZ i Sánchez (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santos Andrés Dung-Lag y compañeros
Mártires Vietnamitas Siglos XVIII y XIX
 
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Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

"Jesús se convierte en el hambriento, 
no sólo de pan sino de amor.
Él se convierte en el desnudo, 
no sólo por un manto que lo abrigue,
sino por ese amor, por esa dignidad humana.
Él se convierte en el que no tiene hogar, 
no sólo por ese lugar en un pequeño cuarto,
sino por ese sincero y profundo amor 
hacia el prójimo, que es la Eucaristía"
~Beata Teresa de Calcuta~

Tema del día:
Matrimonio (?) homosexual
Dos leonas no hacen pareja. Dos gatos, tampoco. No pueden aparearse. Para ello tendrían que ser de distinto sexo y de la misma especie. Son cosas de la zoología. No es producto de la cultura hitita, fenicia, maya, cristiana o musulmana.

Por supuesto no es un invento de la Iglesia. Muchos siglos antes de que Jesús naciera en Belén, el Derecho Romano reconocía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Después ellos se divertían con efebos, que para eso estaban, para el disfrute. La esposa era para tener hijos.

La palabra matrimonio procede de dos palabras romanas: “matris” y “munio”. La primera significa “madre”, la segunda “defensa”. El matrimonio es la defensa, el amparo, la protección de la mujer que es madre, el mayor y más sublime oficio humano.

Cada palabra tiene su significado propio. Una compraventa gratuita no es una compraventa, sino una donación. Y una enfiteusis por cinco años no es una enfiteusis, sino un arriendo vulgar.

Llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo me parece como poco serio. Jurídicamente, un disparate. De carcajada. Que le llamen “homomonio”, “chulimonio”, “seximonio”, lo que quieran, todo menos matrimonio, que ya está inventado hace tiempo. Nadie llama tarta de manzana a la que está hecha de peras.

Lo curioso es que cuando dices cosas como estas, algunos te miran como extrañados de que no reconozcas la libertad de las personas. Y por más que les dices que sí, que respeto la libertad de todos, que cada uno puede vivir con quien quiera, incluso con su perro, pero que eso no es un matrimonio, van y me llaman intolerante.

No sé lo que harán los parlamentarios españoles a la hora de votar. Son políticos, no juristas. Votarán por razones políticas, no según Derecho. Las consecuencias son graves. Si un varón tiene derecho a casarse con otro varón y una mujer a hacerlo con otra mujer, ¿le vas a negar el derecho a un hermano a casarse con su propia hermana? ¿O a un padre a hacerlo con su hija? ¿No tienen el mismo derecho? La sociedad se quiebra. Huele a podrido. Como en Dinamarca.
Autor: R.P. José Carlos Areán
Capellán del R.C. Celta – Vigo

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Héctor G., de Argentina, quien partió hacia la luz que no tiene fin, a los 27 años de edad, dejando esposa y dos pequeños y hermosos hijos; para que su alma bendita se encuentre en compañía del Señor y su Luz ilumine y guíe a su familia por el camino de la aceptación y la misericordia. Amen.

Pedimos oración para Rosa Ysabel G. S., de Perú, internada hace un mes por neumonía y fibrosis pulmonar, muy delicada, en coma inducido. Rogamos a la Santísima Virgen que interceda por ella ante Jesús para su curación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Noviembre 24
“Señor, me llamaste a ser hermano de todos. Penetra mis entrañas con tu amor, Dios de ternura, para que sienta que los demás son mi propia carne, para que me duela su dolor y me alegre con sus alegrías. Ilumina mi mirada, Jesús, para que pueda reconocerte presente en cada uno de ellos, y les ayude a llevar sus cargas como si te ayudara a ti crucificado.
Regálame un oído atento, para que pueda escuchar a los demás con amabilidad y cortesía, dándole suma importancia a sus palabras. Y coloca en mi boca la palabra justa, para decirles lo que ellos necesitan escuchar, lo que tú sabes que les hace falta. Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-