miércoles, 29 de junio de 2016

Pequeñas Semillitas 3053

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3053 ~ Miércoles 29 de Junio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el relato del Evangelio de ayer en que los apóstoles se ven atrapados en aquella repentina y violenta tormenta en el mar de Galilea, encontramos una lección para los pacificadores de hoy.
Cuando empezaron a encresparse las olas y el bote empezó a balancearse, los apóstoles trabajaron con ahínco y con la esperanza de sobrevivir a la tormenta que los amenazaba.  Pero después perdieron el entusiasmo y dejaron que la tormenta exterior los invadiera.  Es fácil imaginarse a los apóstoles frenéticos, desconectados, descontrolados.  En su desesperación despiertan a un Jesús tranquilo que cuestiona su fe y hace que la tormenta se calme proyectando su quietud interior, su armonía interior, su paz interior.
Algunas veces nosotros, los que pacificamos nos parecemos más a los apóstoles.  Hemos permitido que la guerra a nuestro alrededor forme parte de nosotros.  Con demasiada frecuencia nada más hacemos que empeorar la situación proyectando nuestro temor, culpabilidad y desesperación.
Lo que queremos hacer es llegar a ser iguales que Jesús: tener ese punto de calma que nada puede alterar.  De esta manera somos verdaderos conciliadores, personas que proyectamos paz allí por donde vamos.

¡Buenos días!

Dos gallos y una perdiz
En los grupos humanos suelen darse defectos que ya los apóstoles detectaron en las primeras comunidades cristianas. Con frecuencia se refieren a las discordias, envidias y rivalidades, que rebajan la calidad humana de los grupos. Y señalan al mismo tiempo las virtudes sociales o comunitarias que deben cultivar, como la benevolencia, la humildad, la dulzura, la paciencia.

Un hombre que tenía dos gallos, compró una perdiz doméstica y la llevó al corral junto con ellos para alimentarla. Pero estos la atacaban y la perseguían, y la perdiz, pensando que lo hacían por ser de distinta especie, se sentía humillada. Pero días más tarde vio cómo los gallos se peleaban entre ellos, y que cada vez que se separaban, estaban cubiertos de sangre. Entonces se dijo a sí misma: -Ya no me quejo de que los gallos me maltraten,  pues he visto que ni aun entre ellos mismos están en paz. (Esopo).

La incomprensión y rivalidad entre las personas es una realidad cotidiana. Hasta entre los miembros de la familia y en las asociaciones religiosas sucede lo que la Reina de la Paz advirtió en un mensaje: “Hijitos, oren y no permitan que Satanás actúe en sus vidas con malentendidos, incomprensiones y faltas de aceptación entre unos y otros”. Ora, pues, y vigila.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?». Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles Él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». (Mt 16,13-19)

Comentario:
Hoy celebramos la solemnidad de San Pedro y San Pablo, los cuales fueron fundamentos de la Iglesia primitiva y, por tanto, de nuestra fe cristiana. Apóstoles del Señor, testigos de la primera hora, vivieron aquellos momentos iniciales de expansión de la Iglesia y sellaron con su sangre la fidelidad a Jesús. Ojalá que nosotros, cristianos del siglo XXI, sepamos ser testigos creíbles del amor de Dios en medio de los hombres tal como lo fueron los dos Apóstoles y como lo han sido tantos y tantos de nuestros conciudadanos.
En una de las primeras intervenciones del Papa Francisco, dirigiéndose a los cardenales, les dijo que hemos de «caminar, edificar y confesar». Es decir, hemos de avanzar en nuestro camino de la vida, edificando a la Iglesia y confesando al Señor. El Papa advirtió: «Podemos caminar tanto como queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, alguna cosa no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, esposa del Señor».
Hemos escuchado en el Evangelio de la misa un hecho central para la vida de Pedro y de la Iglesia. Jesús pide a aquel pescador de Galilea un acto de fe en su condición divina y Pedro no duda en afirmar: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16,16). Inmediatamente, Jesús instituye el Primado, diciendo a Pedro que será la roca firme sobre la cual se edificará la Iglesia a lo largo de los tiempos (cf. Mt 16,18) y dándole el poder de las llaves, la potestad suprema.
Aunque Pedro y sus sucesores están asistidos por la fuerza del Espíritu Santo, necesitan igualmente de nuestra oración, porque la misión que tienen es de gran trascendencia para la vida de la Iglesia: han de ser fundamento seguro para todos los cristianos a lo largo de los tiempos; por tanto, cada día nosotros hemos de rezar también por el Santo Padre, por su persona y por sus intenciones.
* Mons. Jaume PUJOL i Balcells Arzobispo de Tarragona y Primado de Cataluña (Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Pedro y San Pablo
Apóstoles y Mártires
La solemnidad conjunta de san Pedro y san Pablo es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, celebrada el 29 de junio. Es una de las mayores celebraciones religiosas para los cristianos católicos y ortodoxos La fecha bien es el aniversario de sus muertes o del traslado de sus reliquias, y en el Santoral católico, es celebrado como solemnidad.
Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro (véase el texto del Evangelio de hoy).
Pablo, apóstol de los gentiles, llamado originariamente Saulo, era un perseguidor de los cristianos hasta que se produjo su milagrosa conversión en el camino a Damasco, y luego predicó a Cristo a judíos y griegos.
Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración.
En las últimas décadas, esta fiesta ha sido de importancia para el moderno movimiento ecuménico como una ocasión en la que el Papa de Roma y el Patriarca de Constantinopla han oficiado servicios diseñados para que sus iglesias más cerca de intercomunión, como participación en lo común. Este es especialmente el caso durante el pontificado de San Juan Pablo II, tal como se refleja en su encíclica, Ut Unum Sint (25 de mayo de 1995).
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La frase de hoy

“Santo Padre! Su bondad, desde el primer día de la elección, en cada momento de mi vida aquí me emociona, me lleva de verdad, interiormente. Más que en los Jardines Vaticanos con su belleza, Su bondad es el lugar en el que habito: me siento protegido. Gracias también por la palabra de agradecimiento, por todo. Esperemos que Usted pueda ir adelante con todos nosotros en este camino de la misericordia divina mostrando el camino de Jesús, hacia Jesús, hacia Dios”
Benedicto XVI al Papa Francisco en el acto de 
celebración de los 65 años de vida sacerdotal del hoy Papa Emérito

Tema del día:
Día del Papa
El día 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, celebramos el Día del Papa y la colecta llamada desde los primeros siglos Óbolo de San Pedro.

En esta Jornada del Papa estamos invitados, de manera especial, a meditar en el ministerio del Sucesor de Pedro, a orar por él y a contribuir con nuestras limosnas y donativos a su misión evangelizadora y de caridad.

El Romano Pontífice, como Sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad así de los obispos como de la multitud de los fieles. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Es el Vicario de Cristo.

Ya en la primera hora de la Iglesia, cuando Pedro estaba en la cárcel, toda la comunidad oraba insistentemente a Dios por él (cfr. Hc 12, 59). Hoy toda la Iglesia tiene el deber de orar por el Papa Francisco. Cuando oramos por el Sucesor de Pedro, que “preside la caridad de todas las Iglesias”, como afirmó San Ignacio de Antioquia, pedimos que la Iglesia se mantenga fiel a su magisterio, para que, como los primeros cristianos, vivamos como hermanos arraigados firmemente en el amor y en la caridad.

Junto con la oración y el agradecimiento, esta Jornada es una llamada a colaborar con nuestras limosnas y donativos a la colecta especial. A través de ella ayudamos al Papa para que pueda realizar su misión a favor de la Iglesia Universal y de los más pobres de la tierra.

Desde esta carta pastoral doy las gracias a todos los fieles y pido un año más la generosa y amplia colaboración económica de todos los diocesanos, para que el Santo Padre pueda cumplir su ministerio. Que el Señor os lo premie y que vuestro comportamiento exprese el cariño, la obediencia y el amor que sentís por el Papa.
* Mons. Vicente Jiménez Zamora
   Obispo de Santander

Junio mes del Sagrado Corazón de Jesús
¡Oh Sagrado Corazón, Potestad Sublime!
- Meditación: Oh Jesús, Mí Buen Pastor, que nos buscas como a ovejas en la tierra desierta, que nos cuidas y nos proteges, y Tu cayado levantas para evitar que el maligno hiera a Tus corderitos. Señor, que me buscas en la noche oscura y me libras de toda amargura. Amando, siento Tu Presencia, y todo lo demás desaparece; es Tu Gran Poder el que me marca el camino y me guía como a un niño. Esa Luz dorada que de Ti se desprende, y cual luciérnagas hermosas, como estrellas fugaces veo las luces de Tus Ángeles. Entonces siento que Tú, Mi Dios, todo eres, todo puedes, pues eres el Rey. Señor, que a pesar de mi pequeñez a mi casa vienes, para llevarme a Ti.

- Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

- Florecilla: Comulguemos agradeciendo a Jesús por todas las gracias que derrama a través de Su Sagrado Corazón.

- Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
   * Reina del Cielo

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Oración a San Miguel Arcángel 
San Miguel Arcángel
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad
y acechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial
arroja en el infierno con tu divino poder
a satanás y demás espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para perdición de las almas.
Amén

La Festividad de San Miguel Arcángel se celebra el 29 de Setiembre.
Pero igualmente es una práctica muy recomendada el rezar esta oración
todos los días a la finalización de la Santa Misa.
Y también en estos tiempos para pedir por el Santo Padre
y por la santidad de todos los sacerdotes del mundo.
En "Pequeñas Semillitas" la publicaremos los días 29 de cada mes.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Luz María A. A., residente en Neiva – Huila, Colombia, a quien han hospitalizado por cuanto su Alzheimer ha llegado a un punto de gravedad tal que en lo sucesivo no podrá alimentarse vía bocal y tendrán que entubarla para esos efectos. Rogamos al Señor que la ayude en estas difíciles circunstancias y que fortalezca a su esposo Alfonso (también en situación delicada de salud), a su hijo Javier y a su hija Liza (enferma también). Que haya paz y bendición para toda la familia.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Dardo H., fallecido ayer en la ciudad de Córdoba, Argentina. Y por la recuperación de Pablo, de la misma ciudad, que está internado grave en terapia intensiva con un proceso de neumonía de varios días de evolución.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Junio 29
La familia cristiana ha sido definida como una pequeña Iglesia en la que ciertamente reina Dios; un hogar que guarda la lumbre y el calor del altar; expresión mistérica de la Iglesia, lugar de la manifestación sincera de la fe y el amor, altar en el que Dios recibe el culto de la humanidad.
“La familia es escuela del más rico humanismo. Para que pueda lograr la plenitud de su vida y misión; se requieren un clima de benévola comunicación y unión de propósitos entre los cónyuges y una cuidadosa cooperación de los padres en la educación de los hijos.”
La educación es el gran deber y el obligado quehacer de la comunidad conyugal y el término de la misma fecundidad genética de los padres.
Pero esa educación no puede quedar reducida al ámbito de protección material del hijo, pues eso sería desconocer la dimensión trascendente de su persona.
“La familia cristiana proclama en voz muy alta tanto las presentes virtudes del reino de Dios como la esperanza de la vida bienaventurada. De tal manera con su ejemplo y su testimonio arguye al mundo de pecado e ilumina a los que buscan la verdad” (LG 35). El que atenta contra la vida familiar, atenta contra el proyecto de Dios para sus hijos.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 28 de junio de 2016

Pequeñas Semillitas 3052

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3052 ~ Martes 28 de Junio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Cuentan que Clodoveo, rey de los francos, se preparaba un día para una difícil batalla. Su esposa Clotilde, fervorosa cristiana, le dijo: “Si quieres obtener la victoria, invoca al Dios de los cristianos”. En lo más duro del combate, acosados los francos por todas partes, Clodoveo exclamó: “Oh Cristo, a quien mi esposa invoca como hijo de Dios. Creo en ti. Si hoy me salvas de mis adversarios, recibiré el bautismo y entraré a tu religión". Desde ese momento su ejército se sobrepuso y venció a los agresores. El rey al volver victorioso, dijo su esposa: "Clodoveo venció a sus enemigos, y tú venciste a Clodoveo". San Remigio, obispo misionero, preparó y bautizó al rey de los francos. En la celebración le dijo estas memorables palabras: "Valiente guerrero: desde ahora quema lo que has adorado, y adora lo que has quemado".
Clodoveo desde entonces comenzó a amar a Dios con todo el corazón y con toda el alma. Esto le exigió cortar y quemar las malas costumbres paganas y ser fiel al Señor. Ése es el culto de verdadera adoración que también a ti te propone la Palabra de Dios. Ésta es la buena noticia: el Señor nos invita a convertirnos y cambiar porque es misericordioso.

¡Buenos días!

Días llenos de gratitud
La oración de acción de gracias te ayudará a vivir la relación con Dios de una forma concreta y existencial, descubriendo con gozo los dones que te regala a cada paso. Es una oración que ensancha el corazón y descansa la mente; favorece la alegría y la esperanza. Acostúmbrate a practicarla. Como Maestra de oración, la Reina de la Paz, te da unas orientaciones precisas.

“¡Queridos hijos! Hoy también los invito a que su oración sea una oración con el corazón. Que cada uno de ustedes encuentre el tiempo para hacer oración, de tal manera que en su oración, ustedes descubran a Dios. Yo no deseo que ustedes hablen de oración, sino que hagan oración. Que cada uno de sus días esté lleno de una oración de gratitud a Dios por la vida y por todo lo que ustedes tienen. Yo no deseo que sus vidas transcurran en palabras, sino que glorifiquen a Dios con obras. Yo estoy con ustedes y estoy agradecida con Dios por cada momento que he pasado con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

La clave está en la oración que alcanza poco a poco la meta señalada por san Pablo: “Vivan dando gracias a Dios”, también, “En cualquier circunstancia recurran a la oración y a la súplica””, y además, “Perseveren en la oración, velando siempre en ella con acción de gracias”. Santa Teresa hablando de la oración dice, “Se trata de amar mucho”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
 
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?». (Mt 8,23-27)

Comentario:
Hoy, Martes XIII del tiempo ordinario, la liturgia nos ofrece uno de los fragmentos más impresionantes de la vida pública del Señor. La escena presenta una gran vivacidad, contrastando radicalmente la actitud de los discípulos y la de Jesús. Podemos imaginarnos la agitación que reinó sobre la barca cuando «de pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas» (Mt 8,24), pero una agitación que no fue suficiente para despertar a Jesús, que dormía. ¡Tuvieron que ser los discípulos quienes en su desesperación despertaran al Maestro!: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» (Mt 8,25).
El evangelista se sirve de todo este dramatismo para revelarnos el auténtico ser de Jesús. La tormenta no había perdido su furia y los discípulos continuaban llenos de agitación cuando el Señor, simplemente y tranquilamente, «se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza» (Mt 8,26). De la Palabra increpatoria de Jesús siguió la calma, calma que no iba destinada sólo a realizarse en el agua agitada del cielo y del mar: la Palabra de Jesús se dirigía sobre todo a calmar los corazones temerosos de sus discípulos. «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8,26).
Los discípulos pasaron de la turbación y del miedo a la admiración propia de aquel que acaba de asistir a algo impensable hasta entonces. La sorpresa, la admiración, la maravilla de un cambio tan drástico en la situación que vivían despertó en ellos una pregunta central: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?» (Mt 8,27). ¿Quién es el que puede calmar las tormentas del cielo y de la tierra y, a la vez, las de los corazones de los hombres? Sólo quien «durmiendo como hombre en la barca, puede dar órdenes a los vientos y al mar como Dios» (Nicetas de Remesiana).
Cuando pensamos que la tierra se nos hunde, no olvidemos que nuestro Salvador es Dios mismo hecho hombre, el cual se nos acerca por la fe.
* Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Ireneo de Lyon
Obispo y Mártir
Nació hacia el año 130 y se educó en Esmirna (Turquía), donde fue discípulo de San Policarpo, obispo de aquella ciudad y que había sido discípulo del apóstol san Juan, por lo que enlazó con los tiempos apostólicos. Pero emigró, y el año 177 era presbítero en Lyon (Francia); poco después fue nombrado obispo de dicha ciudad. Se encontró con una Iglesia diezmada por las persecuciones. Aprendió las lenguas de los nativos para poder evangelizarlos. Gran apologista y buen pastor, escribió varias e importantes obras en las que combate las herejías de aquel tiempo y expone la recta doctrina: valoración del Antiguo Testamento a la luz del Nuevo; Cristo, nuevo Adán; la Eucaristía, símbolo y prenda de la resurrección. Fue hombre pacífico y conciliador, que medió eficazmente en el enfrentamiento entre el Papa y las iglesias de Asia Menor por la cuestión de la pascua, evitando un posible cisma. Recibió la palma del martirio, según refiere la tradición, alrededor del año 200.
Oración: Señor, Dios nuestro, que otorgaste a tu obispo san Ireneo la gracia de mantener incólume la doctrina y la paz de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, renovarnos en fe y en caridad y trabajar sin descanso por la concordia y la unidad entre los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Las frases de hoy

“La falta de ostentación es fundamental en todo hombre
que quiera ejercer una acción docente de cualquier finalidad…
para ser útil hay que ser austero, desinteresado y modesto”

“Jamás acepten los jóvenes que les cercenen
el más importante de los derechos 
que tiene el ser humano,
que es la libertad de pensar”

“No les tengo miedo a los de afuera que nos quieren comprar,
sino a los de adentro que nos quieren vender”

“Una nación está en peligro
cuando su presidente habla todos los días,
puede decir lo que le da la gana
y se cree la persona más importante del país”
 
Dr. Arturo Íllia
Presidente argentino 1963-1966

Tema del día:
La santidad de lo ordinario

La santidad no consiste en hacer grandes obras, sino más bien la santidad consiste en hacer extraordinariamente bien lo ordinario y común de todos los días.

Si esto no fuera así, el Señor no nos habría mandado a ser santos, porque eso sería un logro sólo de elegidos, de grandes apóstoles y no de gente común como nosotros.

Pero no. Dios nos llama a todos los hombres a la santidad, y podemos ser santos cumpliendo y haciendo con amor las cosas de todos los días.

Es propio del demonio tentarnos. Él cumple su misión malvada. ¡Cuántas veces nos habrá sugerido que podríamos ser más santos y mejores si estuviéramos en otro estado de vida! Y así a los religiosos los tienta con la idea de que serían más felices en el matrimonio. En cambio a los casados los prueba con la tentación de que la vida religiosa es más perfecta y deberían haberla abrazado.

El diablo es desorden y quiere llevar el desorden a todas partes. Por eso si tratamos de ser ordenados en todo, le cerraremos la puerta en la cara al demonio, ya que si buscamos santificarnos en el lugar en que Dios nos ha puesto, y haciendo las cosas comunes de todos los días, entonces ya tenemos mucho a nuestro favor, y Dios estará contento de nosotros, y seremos felices ya en este mundo. Porque muchas veces la infelicidad suele venir porque deseamos el mar cuando Dios nos ha puesto en la laguna, y así dejamos pasar los días y los momentos actuales y comunes de cada día, añorando algo que no es para nosotros quizás.

Es bueno ir buscando desafíos, pero mientras tanto hagamos con amor y a la perfección las cosas de todos los días, sabiendo que en el cumplimiento de nuestro deber de estado está la santidad.

No nos dejemos distraer por los ensueños que nos pone el demonio o nuestra imaginación, llamada por los maestros espirituales “la loca de la casa”.

Pensemos en la Virgen. Nadie es más santo que Ella, sino sólo Dios. Y sin embargo María no hizo milagros ni grandes apostolados, ni obras grandiosas. Sino que la Virgen hizo de manera extraordinaria lo que Dios le iba pidiendo a cada momento de su vida, hizo lo ordinario de todos los días y con mucho amor.

Hagamos también nosotros esto que hizo la Virgen, y viviremos felices en este mundo, nos santificaremos, y alcanzaremos la gloria en el más allá.
* Sitio Santísima Virgen

Junio mes del Sagrado Corazón de Jesús
¡Oh Sagrado Corazón!
- Meditación: Oh Señor, que no sólo nos mostraste los secretos de Tu Corazón, sino que nos regalaste el Corazón de Tu Madre, la Mujer Perfecta, la Llena de Gracia, la Virgen Purísima que regaría la tierra a través de su llanto, para limpiarla de todo pecado. En la aridez flores de pureza crecerían, cultivadas por Tu Madre Bendita. María, que iluminas las tinieblas de ésta tierra yerra, con la pura nieve que cae de Tu Inmaculado Corazón, con una promesa de misericordia y perdón, haz que se abra nuestro corazón para la conversión, para esperar con alegría, en medio de toda tribulación, el Triunfo de Tu Inmaculado Corazón, por Ti profetizado .

- Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre sí. Amén.

- Florecilla: Hagamos en este día las consagraciones al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús.

- Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
   * Reina del Cielo

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Valentin G., está internado en aislamiento en Mendoza, Argentina, con una aparente aplasia medular, situación que se ha desatado en forma muy repentina, y tal vez sea necesario un trasplante de médula. Tiene 6 añitos y está sufriendo mucho, no desea comer y tiene fiebre alta. Lo encomendamos a la Virgen del Perpetuo Socorro para que Ella interceda ante Jesús para conseguir la curación de Valentín.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Junio 28
Se dice que estamos en el siglo de las revoluciones, pero se olvida que la gran revolución la hizo en el mundo hace veinte siglos Jesucristo.
A veces, no suele ser muy respetuosa la intención de los que afirman que Jesús fue el gran revolucionario; pero la realidad es que se confunden dos clases muy distintas, y aún opuestas, de revolución.
Hay una revolución que busca el cambio por el camino de la violencia, del odio, de la guerra, de la destrucción, de la muerte; no es esa la revolución que nos trajo Cristo.
En cambio hay otra revolución que también busca el cambio, pero más profundo: no solo de estructuras o regímenes, sino de lo profundo del hombre; quiere un hombre nuevo en el que reine el amor, la justicia, la caridad, la paz, las buenas relaciones humanas, un hombre con un corazón grande, sencillo, limpio, tierno y compasivo que sepa perdonar, comprender, ayudar, en una palabra: amar.
“En esto consiste el amor: en vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Y el mandamiento que ustedes han aprendido desde el principio es que vivan en el amor” (2 Jn 6). En el amor está comprendida toda la ley.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 27 de junio de 2016

Pequeñas Semillitas 3051

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3051 ~ Lunes 27 de Junio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
La autoestima es considerada como una percepción emocional del ser humano hacia sí mismo. Es decir, en palabras fáciles podríamos describirlo como el sentimiento de amor personal  hacia nosotros mismos. Vale la pena mencionar que según los estudios, este fenómeno propio del ser humano se presenta por primera vez en niños de 6 años.
Lo más importante es saber escucharte a ti mismo, valora y has valorar tus opiniones, sin llegar a ser autoritario y cerrado como para escuchar a los demás. Por otro lado, puedes hacer un cambio en tu forma de expresarte para evitar la baja autoestima. Convierte tus mensajes negativos, en positivos. Deja de lado los: “no puedo hacerlo”, y usa frases positivas como: “lo haré lo mejor posible” o “lo intentaré”.
Puedes también hacerte una autoevaluación, y anotar todas tus cualidades. Si crees no tener ninguna (a causa de tu baja autoestima), conversa con amigos, y pídeles que te den tres cualidades y anótalas. Descubrirás así, que esa lista será extensa y positiva.
Además, debes saber cuidarte. Tu salud física y mental es importante, no debes permitir que los demás te digan que no vales; por el contrario, demuéstrales lo importante que eres con hechos. Por otro lado, el cuidarte también implica el dejar de depender de los demás, el aprender a defenderte y sobrevivir tu solo.
Por último, podemos decir que es importante también, dejar de hacer las cosas que provocan tu baja autoestima. Deja de juntarte con aquellas personas que no favorecen tu autoestima, con aquellas personas que te dicen que no puedes hacerlo, que no eres capaz. Empieza a juntarte con personas que valoren tu opinión y tus aportes.

¡Buenos días!

¿Qué aprendiste hoy?
Los años juveniles son para adquirir buenos hábitos. La única diferencia entre el adulto fracasado y el que ha tenido éxito está en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Por lo tanto valoriza el tiempo de formación, en que pones la base de tu futuro. Persevera en el esfuerzo, aun si no ves resultados inmediatos.

Leo Buscaglia cuenta que su padre le inculcó la idea de no ir nunca a dormir sin aprender ese día algo nuevo. Para reforzar ese principio, preguntaba a cada uno de sus hijos en la cena: ¿Qué aprendiste hoy? Y exponían algo de lo aprendido, aunque fuera el número de habitantes de Nepal. Este ritual establecido los obligaba a pensar qué podrían decir cada noche. Refiere Buscaglia que llevó un diccionario al comedor y, momentos antes, leía una palabra desconocida y la memorizaba. Ese fue el comienzo de su vocación a la literatura.

Tu crecimiento personal depende de los hábitos buenos que vas incorporando a tu vida. Uno de estos hábitos es la actitud de formación permanente, superándote de día en día, porque “crecer es un aprendizaje constante y culmina cuando nos retiramos de esta fiesta que es la vida”. El Señor te acompañe con su bondad.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre, mandó pasar a la otra orilla. Y un escriba se acercó y le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas». Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». Otro de los discípulos le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Dícele Jesús: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos». (Mt 8,18-22)

Comentario:
Hoy, el Evangelio nos presenta —a través de dos personajes— una cualidad del buen discípulo de Jesús: el desprendimiento de los bienes materiales. Pero antes, el texto de san Mateo nos da un detalle que no querría pasar por alto: «Viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre...» (Mt 8,18). Las multitudes se reúnen cerca del Señor para escuchar su palabra, ser curados de sus dolencias materiales y espirituales; buscan la salvación y un aliento de Vida eterna en medio de los vaivenes de este mundo.
Como entonces, algo parecido pasa en nuestro mundo de hoy día: todos —más o menos conscientemente— tenemos la necesidad de Dios, de saciar el corazón de los bienes verdaderos, como son el conocimiento y el amor a Jesucristo y una vida de amistad con Él. Si no, caemos en la trampa de querer llenar nuestro corazón de otros “dioses” que no pueden dar sentido a nuestra vida: el móvil, Internet, el viaje a las Bahamas, el trabajo desenfrenado para ganar más y más dinero, el coche mejor que el del vecino, o el gimnasio para lucir el mejor cuerpo del país.... Es lo que les pasa a muchos actualmente.
En contraste, resuena el grito lleno de fuerza y de confianza del Papa Juan Pablo II hablando a la juventud: «Se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo». Para eso es preciso, como el Señor, el desprendimiento de todo aquello que nos ata a una vida demasiado materializada y que cierra las puertas al Espíritu.
«El Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza (...). Sígueme» (Mt 8,22), nos dice el Evangelio de hoy. Y san Gregorio Magno nos recuerda: «Tengamos las cosas temporales para uso, las eternas en el deseo; sirvámonos de las cosas terrenales para el camino, y deseemos las eternas para el fin de la jornada». Es un buen criterio para examinar nuestro seguimiento de Jesús.
* Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Advocación Mariana
Patrona de los Padres Redentoristas y de Haití, y cuyo icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso, en Roma. El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a la Madre con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen cuida de todos sus hijos que a ella acuden con plena confianza.
© Catholic.net

San Cirilo de Alejandría
Obispo y  Doctor de la Iglesia
Nació el año 370 en Alejandría de Egipto de familia distinguida. Era sobrino del patriarca Teófilo de Alejandría. Abrazó primero la vida monástica, pero, ordenado de sacerdote, acompañó a su tío obispo en sus viajes, y el año 412 le sucedió en el patriarcado, en una de las épocas más difíciles de la Iglesia de Oriente. Era una persona de carácter entero, emprendedor e imperativo, firme en sus convicciones. Combatió con energía las herejías de su tiempo y en especial la de Nestorio, que enseñaba la existencia de dos personas en Cristo, separando en Él la naturaleza divina de la humana, y negando la divina maternidad de María, que sería madre únicamente del hombre Jesús. Cirilo fue figura principal en el Concilio de Éfeso del año 431, en el que se definió que Jesús, Dios y hombre, es uno y el mismo, una sola persona, la divina, y que María es la madre de Dios. Escribió importantes tratados teológicos y numerosas homilías. Murió el año 444.
Oración: Señor, tú que hiciste de tu obispo san Cirilo de Alejandría un defensor invicto de la maternidad divina de la Virgen María, concédenos a cuantos la proclamamos verdadera Madre de Dios llegar, por la encarnación de tu Hijo, a la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

Yo ¿para qué nací? Para salvarme.
Que tengo de morir, es infalible.
Dejar de ver a Dios y condenarme,
Triste cosa será, pero posible.
¿Posible? ¿Y río, y duermo, y quiero holgarme?
¿Posible? ¿Y tengo amor a lo visible?
¿Qué hago?, ¿en qué me ocupo?, ¿en qué me encanto?
Loco debo de ser, pues no soy santo.

-Fray Pedro de los Reyes-

Tema del día:
La alegría en el amor verdadero

1)  Para saber
San Pablo menciona juntas dos características del amor: “el amor no se alegra con la injusticia y se alegra con la verdad”. Con lo que se puede ver que la alegría puede orientarse hacia el bien o hacia el mal. Cabe el peligro de alegrarse con un mal, lo cual sucede con la envidia que no permite que los demás nos superen en algún aspecto: porque tiene más cosas, porque saben más, por sus éxitos, por su manera de ser, etc. Pero esta es una actitud venenosa.
Dice el Papa Francisco, al comentar estas frases, que la mala alegría se puede dar en la familia cuando se dan las comparaciones o las competencias, incluso con el cónyuge, en que uno se puede alegrar secretamente de los fracasos del otro. Es un mal sentimiento que hay que evitar, pues indica una falta de amor.
El amor nos lleva a alegrarnos con las alegrías de los demás, porque precisamente queremos su bien, que las cosas le vayan bien. Por eso la verdadera alegría es fruto del amor.

2) Para pensar
En una ocasión le hicieron una entrevista a un escritor que tuvo gran éxito con una de sus obras y se vendieron muchos sus libros. Comenzó diciendo: “Pido perdón por haber tenido éxito”. Así se «excusaba» ante los inevitables envidiosos que no perdonaban que hubiera tenido tal éxito con mucha facilidad según ellos.
Algo semejante sucedió a otro escritor, el español Agustín de Foxá, un rico aristócrata de buena familia, que fue diplomático, novelista, poeta, periodista y casado, además, con una mujer muy guapa. Cuando tuvo, por si fuera poco, otro importante éxito con una de sus obras de teatro, cuando le felicitaron, le oyeron decir: “Yo ya he empezado a hacer correr el rumor de que tengo una úlcera de estómago...” Le preguntaron si acaso era verdad. El respondió: “Conozco el mundo. De esa manera, quien tenga que reconocer mi éxito, podrá añadir: «el pobre, de todos modos, está bastante mal de salud». Y así sentirán cierto alivio”.
En efecto, a veces parece que el mundo no perdona el triunfo de los demás y procura de cualquier modo, a veces con la calumnia, derribar al que sobresalió.
Podemos pensar de qué medida es nuestro amor, según nos alegremos con el bien de los otros.

3) Para vivir
Cuando alguien obtiene un bien, el amor nos lleva a alegrarnos también con él. Y si a alguien le acompaña algún malestar, la misericordia nos lleva a padecerla con aquél. La palabra “misericordia” tiene que ver con “tener el corazón con miserias”, es decir, que al ver las miserias del prójimo, las hacemos propias y le ayudamos a cargarlas y remediarlas, de esa manera somos misericordiosos.
Es preciso, dice el Papa, que “alimentemos nuestra capacidad de gozar con el bien del otro”, procurando dejar de concentrarnos en nuestras propias necesidades… La familia debe ser siempre el lugar donde alguien, que logra algo bueno en la vida, sabe que allí lo van a celebrar con él”. De esa manera, lo que vivimos en la familia, luego lo viviremos en la sociedad.
* Pbro. José Martínez Colín

Junio mes del Sagrado Corazón de Jesús
¡Oh Sagrado Corazón, confianza y amor! 
- Meditación: Jesús, mi corazón se ha puesto triste… porque Tú, que tanto nos quisiste, que nos redimiste, nos miras a través de los siglos y nos dices lleno de dolor y de amor: “…la falta de confianza lastima mis entrañas…”. Señor, Tú sabes lo que siento cuando te veo clavado y muriendo por Amor, pero sin recibir amor, pues hoy nuevamente te lo negamos. No confiamos en Vos, no creemos que eres el único Dios, no vivimos para Vos, pues si te amáramos confiaríamos en Ti, y Tú serias nuestro único descanso. Señor, mi amado, Tu sabes que te amo y que por ti clamo, pero también sabes cuan pequeño es mi amor, pues muchas veces te he negado. Hoy Te pido perdón, y como sabes bien que Tú eres mi querer, te pido que aumentes mi fe, que me bañes en el manantial de Tu amor, para ser así el más fiel a mi Rey. Que sea como Tu Mamá: fiel por toda la eternidad. Y hoy te digo despacito y al oído, a Ti, Mi Cristo, a Ti, Mi Señor Bendito: “Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío. Sé mío”.

- Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

- Florecilla: Digamos varias veces al día “Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío, más aumenta mi fe”.

- Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.
   * Reina del Cielo

Mensaje de María Reina de la Paz
 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de Junio de 2016:
"Queridos hijos! Den gracias a Dios conmigo por el don de poder estar con ustedes. Oren, hijitos, y vivan los Mandamientos de Dios para que sean felices en la Tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo darles mi bendición maternal de paz y de amor. Intercedo por ustedes ante mi Hijo y los invito a perseverar en la oración para que con ustedes pueda realizar mis planes. Gracias por haber respondido a mi llamado".

Nuevo artículo

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
sobre la Virgen del Perpetuo Socorro
Puedes acceder en la dirección:

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos pastorales sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Yolanda  F., de Córdoba, Argentina, rogando a Dios que, con su infinita misericordia, le reciba en el cielo.

Pedimos oración para Gerardo Antonio A. P., de 63 años, de Monterrey, NL, México, que tiene tapadas las arterias coronarias y se las destaparán en operación a corazón abierto. Aún no deciden el día porque esperan al Seguro de gastos médicos. Pedimos para que pronto sea operado y salga muy bien de la operación.

Pedimos oración para que Dios, en su misericordia infinita le conserve el empleo a Luis Fernando B. V., de ciudad de México, y por la salud y bienestar de toda su familia.

Pedimos oración por la salud de Nancy P. N., de White Plains, New York, que está internada en cuidados intensivos para que Dios tome en sus manos su salud y la restablezca.

Pedimos oración por la salud de Miguel Ángel, de Asunción, Paraguay, para que por la mediación del santo Padre Pío y de la Virgen de Caacupé, el Señor le conceda la gracia de recuperarse.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Junio 27
No es lo mismo el fracaso del apostolado que el fracaso del apóstol; el confundir las dos cosas puede llevar a un conformismo estéril o a un desaliento derrotista.
El fracaso de la acción apostólica puede ser no culpable e imprevisible; en último término, la decisión la toma cada persona en uso de su libertad, sin presiones de ninguna clase. Se podrán poner todas las condiciones previas, se podrán dar todos los pasos requeridos y, sin embargo, no conseguir lo que se pretende, por chocar contra la dureza de un corazón cerrado.
Pero lo más triste será el fracaso del apóstol, que el apóstol no se haya sentido apóstol, que no haya obrado como tal, que no se haya preocupado por la realización de su ideal: esto constituye el fracaso del apóstol, que lleva lógicamente, no tanto al fracaso cuanto a la negación de la acción apostólica.
“Tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni las potestades, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Rom 8,38-39). Es el amor al Señor el que nos debe mover en toda nuestra acción apostólica; si amamos al Señor Jesús, debemos invitar a todos a amarlo.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-