viernes, 30 de enero de 2015

Pequeñas Semillitas 2586

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2586 ~ Viernes 30 de Enero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Al bendecir se crea un escudo de luz de protección divina sobre la persona a la que estamos Bendiciendo. ¡Es conexión divina! De allí la importancia siempre de bendecir con amor.
Bendice tu día, tu pareja, tus hijos, tu familia, tus amigos, todo lo que haces, tu dinero sea mucho o poco...
Detente un segundo y bendice a la persona que está cerca de ti, puedes hacerlo mentalmente, obsérvala y veras que hay un ligero cambio en su rostro.
Bendice tu cuerpo sin importar que en estos momentos este enfermo o sano… Bendícelo y llénalo de luz, de amor, misericordia y perdón para que este sano.
Bendice tus relaciones, sin importar si te encuentres "solo", porque tú mismo te complementas.
Bendice tu trabajo, te paguen poco o te paguen mucho, porque al bendecirlo lo llenas de luz divina, y de esa forma te estas preparando para algo mejor.
Bendice tu existencia sin importar que hayan habido experiencias dolorosas; eso simplemente son los escollos para superar y crecer.
Que Dios te Bendiga y te proteja y el Espíritu Santo te llene de Sabiduría y entendimiento y te guíe en cada paso de tu hermosa existencia. Amén.

¡Buenos días!

Mañana celebramos a san Juan Bosco. No tuvo una vida fácil. A los dos años quedó huérfano de padre. Pero se constituyó en padre de numerosos huérfanos. Y millares de jóvenes de toda raza y nación, lo aclaman como “Padre y maestro de la juventud”. Su vida transcurrió en la pobreza, pero dedicó sus mejores energías a la juventud indigente y necesitada. El mismo refiere algunas de las persecuciones que sufrió.

“Era una noche lluviosa y volvía yo de la ciudad, cuando observo en un lugar desierto a dos hombres que marchan delante de mí, acelerando o disminuyendo el paso, conforme andaba yo. Quise cambiar de vereda, pero no me dieron lugar, echáronse atrás y en el mayor silencio me arrojaron un manto a la cara. Uno me ciñó la boca con un pañuelo, para que no gritase. En ese momento apareció un perro enorme y, gruñendo como un oso, plantó las zarpas en el rostro de uno y el hocico en el del otro, obligados así a atender al perro antes que a mí. —¡Llame a su perro!, me gritaron aterrados. —Sí, lo llamaré, pero déjenme libre.
—¡Pronto, llámelo! El perro seguía rugiendo como lobo rabioso. Los asaltantes huyeron y el perro se me puso al lado y me acompañó hasta el hospital Cottolengo, a donde me dirigía”.

Dios lo protegió repetidas veces en forma prodigiosa. Don Bosco, el santo turinés, leía las conciencias, revelaba el fin de la vida de sus alumnos. Anunciaba, a través de revelaciones nocturnas, el futuro de la Iglesia y de la Congregación Salesiana. Por la intercesión del santo, personas atacadas de diversas enfermedades se curaron milagrosamente. Y hubo hasta multiplicación de panecillos, hostias y avellanas. Todos estos dones y su vida entera los consagró a sus queridos jóvenes.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado. (Mc 4,26-34)

Comentario
Hoy Jesús habla a la gente de una experiencia muy cercana a sus vidas: «Un hombre echa el grano en la tierra (...); el grano brota y crece (...). La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga» (Mc 4,26-28). Con estas palabras se refiere al Reino de Dios, que consiste en «la santidad y la gracia, la Verdad y la Vida, la justicia, el amor y la paz» (Prefacio de la Solemnidad de Cristo Rey), que Jesucristo nos ha venido a traer. Este Reino ha de ser una realidad, en primer lugar, dentro de cada uno de nosotros; después en nuestro mundo.
En el alma de cada cristiano, Jesús ha sembrado —por el Bautismo— la gracia, la santidad, la Verdad... Hemos de hacer crecer esta semilla para que fructifique en multitud de buenas obras: de servicio y caridad, de amabilidad y generosidad, de sacrificio para cumplir bien nuestro deber de cada instante y para hacer felices a los que nos rodean, de oración constante, de perdón y comprensión, de esfuerzo por conseguir crecer en virtudes, de alegría...
Así, este Reino de Dios —que comienza dentro de cada uno— se extenderá a nuestra familia, a nuestro pueblo, a nuestra sociedad, a nuestro mundo. Porque quien vive así, «¿qué hace sino preparar el camino del Señor (...), a fin de que penetre en él la fuerza de la gracia, que le ilumine la luz de la verdad, que haga rectos los caminos que conducen a Dios?» (San Gregorio Magno).
La semilla comienza pequeña, como «un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas» (Mc 4,31-32). Pero la fuerza de Dios se difunde y crece con un vigor sorprendente. Como en los primeros tiempos del cristianismo, Jesús nos pide hoy que difundamos su Reino por todo el mundo.
Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
Santa Jacinta Mariscotti
Terciaria Franciscana
Nació en Vignanello, cerca de Viterbo (Italia), en 1585, de familia noble. Sus padres la enviaron a las clarisas, que pronto abandonó. A los 20 años ingresó en el monasterio de las Franciscanas de la Tercera Orden Regular de Viterbo. Tanto en el siglo como en el claustro llevó una vida ligera y disipada hasta que, a los treinta años y a raíz de una grave enfermedad, se convirtió del todo al Señor. A partir de entonces llevó una vida de gran austeridad y penitencia, y se afanó en obras de caridad; fundó cofradías para la adoración de la Eucaristía y para atender a los pobres, enfermos y ancianos. Dios adornó su intensa oración y contemplación con carismas extraordinarios. Murió en Viterbo el 30 de enero de 1640.
Oración: Oh Dios, que nos has dejado en santa Jacinta un ejemplo vivo de mortificación y amor a ti, concédenos, por su intercesión, reconocer nuestros pecados, llorarlos y permanecer en tu amistad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“Vigila tus pensamientos, porque se convierten en palabras.
Vigila tus palabras, porque se convierten en actos.
Vigila tus actos, porque se convierten en hábitos.
Vigila tus hábitos, porque se convierten en carácter.
Vigila tu carácter, porque se convierte en tu destino”
~Ghandi~

Temas Médicos:
Preocuparse-Ocuparse
La preocupación es un sentimiento que genera nuestro cerebro al sentir la falta de algo, ya sea de alguna persona o no poder lograr los objetivos o cosas que queremos: regularmente, cuando algo no está bien, entramos en estado de pánico y nuestro cerebro y subconsciente generan una lista interminable de pensamientos negativos que ocasionan desequilibrio y sentimientos encontrados. Las preocupaciones predisponen tu mente y es muy difícil tener pensamientos positivos y ser objetivo.

Pero hay un dicho muy popular que dice "no te preocupes, ocúpate" y esto es algo real; si pasamos días y días preocupados por algo o alguien pero no hacemos nada por remediarlo, ¿qué necesidad hay de martirizarnos si con eso no vamos a solucionar nada? de aquí surge la parte de "ocúpate", sí, leíste bien, es hora de reaccionar y empezar a ocuparte de esas cosas que tanto te preocupan.

Determina qué cosas te están generando este sentimiento de preocupación y comienza por buscar lo que puedes hacer para aliviar este sentimiento y estar mejor.

En primer lugar sé objetivo y analiza si tu preocupación tiene o no fundamento, ya que la mayoría de las preocupaciones son creadas por nuestra imaginación y nunca llegan a suceder, pregúntate si eso que te preocupa te pone realmente en peligro y si no es así, bájale al estrés y tranquilízate, así tu mente dejará de imaginar pensamientos negativos.

Ahora deja de preocuparte y ocúpate de cambiar el rumbo de las cosas, si te es posible, analiza si puedes hacer algo para cambiar esta situación y si es así, pon manos a la obra y hazlo. Pero si después de pensarlo bien no hay nada que hacer, ¿para qué te preocupas?, si después de todo las cosas pasarán como deben ser.

En la vida debemos ser lo suficientemente inteligentes para distinguir las cosas que nosotros podemos cambiar, valientes para enfrentarlas y solucionarlas, pero también tener resignación con todo lo que se nos sale de las manos y aprender a soltarlo antes de que nos causen preocupación y afecte nuestra vida.
© Lic. Yasmin Medel

Nuevo artículo

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"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
Los mensajes serán moderados por el propietario de esta página y se publicarán a medida que el tiempo y el espacio en la misma lo permitan, y no se admitirán réplicas o respuestas públicas a mensajes anteriores de otros lectores.

Estimado Felipe:
A propósito del tema del día 27 de Enero sobre “creer en milagros”, que me pareció muy bueno, quisiera darle un testimonio que si le parece lo puede publicar.
Antes que todo déjeme decirle que soy médico, cubana, formada en el período revolucionario. Con esto quiero decirle que si bien en mi primera infancia me eduqué dentro de la Iglesia Católica y recibí los sacramentos de iniciación a temprana edad, ya en la adolescencia por la evolución que tomó el país y la ideología imperante me adentré en los estudios del materialismo científico.
Durante mis estudios universitarios y ya en la práctica médica, me decía que “si curaba con Penicilina, no me hacían falta las oraciones” y como materialista creía más en la ciencia que en los milagros.
Así las cosas, pocos meses antes de que SS San Juan Pablo II visitara a Cuba, sucedió que una persona muy amiga mía, a quién yo le atendí a la mamá y que tenía mucha confianza en mí como médico, enfermó de una leptospirosis íctero hemorrágica y por asuntos del trabajo no acudió a tiempo, ni se hizo el diagnóstico correcto en un principio y cayó en fallo multiorgánico. Cuando yo me enteré de la noticia y lo fui a visitar en la sala de terapia intensiva donde se encontraba, los médicos de asistencia me informaron de la casi nula posibilidad de curación toda vez que tenía fallo hepático, pancreático, renal, cardiopulmonar y ya tenía disminuido el nivel de conciencia. En ese momento en que ya a la medicina le quedaba poco por hacer y que además su manejo no estaba en mis manos, lo único que se me ocurrió fue pedirle a Dios que no se lo llevara todavía y recé con una fe desconocida hasta entonces por mí.
Ocurrió el milagro y esa persona en estos momentos no solo está viva sino que gracias a Dios goza de buena salud.
Dos meses después fue la visita del Papa y tuve la oportunidad de reincorporarme plenamente a la Iglesia Católica.
Yo considero que ese fue mi encuentro personal con Cristo. A partir de entonces, pudiera escribir si no un libro, si un folleto de todos los milagros que Dios y la Virgen me han concedido, el mayor de todos es la fe que tengo.
Bueno, hasta aquí me testimonio. Le saluda cordialmente, su hermana en Xto.
Dania Díaz Azpiazu.
Cuba

# Nota del autor:
Estimada Dania:
Muchas gracias por tan valioso testimonio acerca de los milagros que podemos obtener de Dios cuando pedimos con fe. Seguramente será útil para muchos...
Que el Señor te bendiga.
Felipe

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oraciones por las víctimas (muertos y heridos) de la explosión de ayer en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, DF, México, rogando a Dios que reciba en el cielo a los difuntos y a la Virgen de Guadalupe que acompañe y consuele a los heridos y familiares.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Nuestra Santa Madre desempeña un papel importante en la vocación de todo sacerdote. A unos, les ayuda, en sus estudios, y a otros a superar sus dudas, pruebas y desasosiego.
Si es verdad el refrán “Ad Jesum per Mariam” (A Jesús por María), éste se aplica en la vida de un sacerdote. Ella socorrió a los primeros sacerdotes. Ayudará también a los que se preparan a ser sacerdotes. Si pierdes tu vocación, te ayudará a encontrarla de nuevo.
Nuestra Señora es poderosa cerca de Dios. Nunca nadie le ha pedido nada en vano.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

jueves, 29 de enero de 2015

Pequeñas Semillitas 2585

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2585 ~ Jueves 29 de Enero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Sois semillas del Reino plantadas en la historia.
Sois buenas y tiernas, llenas de vida.
Os tengo en mi mano, os acuno y quiero, y por eso os lanzo al mundo.
No tengáis miedo a tormentas ni sequías a pisadas ni espinos.
Bebed de los pobres y empapaos de mi rocío.
Fecundaos, reventad, no os quedéis enterrados.
Floreced y dad fruto. Dejaos mecer por el viento.
Que todo viajero que ande por sendas y caminos, buscando o perdido,
al veros, sienta un vuelco y pueda amaros.
¡Sois semillas de mi Reino!
¡Somos semillas de tu Reino!
© Ulibarri Fl.

¡Buenos días!

Carismas de san Juan Bosco
Don Bosco, padre de los jóvenes, tuvo carismas especiales, como leer las conciencias, revelar el fin de la vida de sus alumnos, descubrir el porvenir de sus religiosos, amigos e  interlocutores. También anunció, a través de revelaciones nocturnas, el futuro de la Iglesia y de la Congregación Salesiana. El 31 de enero celebraremos su fiesta. Aquí tienes una oración para pedir gracias por su intercesión.

San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, que tanto trabajaste por la salvación de las almas: sé nuestro guía en buscar el bien de la nuestra y la salvación del prójimo. Ayúdanos a vencer las pasiones y el respeto humano; enséñanos a amar a Jesús Sacramentado a María Auxiliadora y al Papa, y alcánzanos de Dios una santa muerte, para que podamos un día hallarnos juntos en el Cielo. Amén.

Por la intercesión del santo, personas atacadas de diversas enfermedades se curaron milagrosamente. Y hubo hasta multiplicación de panecillos, hostias y avellanas. Afrontando toda suerte de dificultades, Don Bosco erigió la Basílica de María Auxiliadora en Turín, de la que dijo que “cada una de sus piedras eran señal de gracias y milagros obrados por la Virgen María”. Nosotros añadimos “obtenidos por la gran fe del santo promotor de su devoción”.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará». (Mc 4,21-25)

Comentario
Hoy, Jesús nos explica el secreto del Reino. Incluso utiliza una cierta ironía para mostrarnos que la “energía” interna que tiene la Palabra de Dios —la propia de Él—, la fuerza expansiva que debe extenderse por todo el mundo, es como una luz, y que esta luz no puede ponerse «debajo del celemín o debajo del lecho» (Mc 4,21).
¿Acaso podemos imaginarnos la estupidez humana que sería colocar la vela encendida debajo de la cama? ¡Cristianos con la luz apagada o con la luz encendida con la prohibición de iluminar! Esto sucede cuando no ponemos al servicio de la fe la plenitud de nuestros conocimientos y de nuestro amor. ¡Cuán antinatural resulta el repliegue egoísta sobre nosotros mismos, reduciendo nuestra vida al marco de nuestros intereses personales! ¡Vivir bajo la cama! Ridícula y trágicamente inmóviles: “autistas” del espíritu.
El Evangelio —todo lo contrario— es un santo arrebato de Amor apasionado que quiere comunicarse, que necesita “decirse”, que lleva en sí una exigencia de crecimiento personal, de madurez interior, y de servicio a los otros. «Si dices: ¡Basta!, estás muerto», dice san Agustín. Y san Josemaría: «Señor: que tenga peso y medida en todo..., menos en el Amor».
«‘Quien tenga oídos para oír, que oiga’. Les decía también: ‘Atended a lo que escucháis’» (Mc 4,23-24). Pero, ¿qué quiere decir escuchar?; ¿qué hemos de escuchar? Es la gran pregunta que nos hemos de hacer. Es el acto de sinceridad hacia Dios que nos exige saber realmente qué queremos hacer. Y para saberlo hay que escuchar: es necesario estar atento a las insinuaciones de Dios. Hay que introducirse en el diálogo con Él. Y la conversación pone fin a las “matemáticas de la medida”: «Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará» (Mc 4,24-25). Los intereses acumulados de Dios nuestro Señor son imprevisibles y extraordinarios. Ésta es una manera de excitar nuestra generosidad.
Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
San Sulpicio Severo
Obispo
En la ciudad de Bourges, en Aquitania (hoy Francia), san Sulpicio Severo, obispo, de familia de senadores de las Galias, de quien san Gregorio de Tours ensalza su sabiduría, su ministerio pastoral y su empeño en restaurar la disciplina (591).
Etimología: Sulvicio = caritativo. Viene de la lengua latina.
Más información haciendo clicacá.
© Catholic.net

Palabras del Papa Francisco

“Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres”

Tema del día:
Sentido del sufrimiento

En su obra “Una voz sobre el agua”, el autor William Breault relata un suceso emocionante.  Un sacerdote recién ordenado visitó, en la UCI de un hospital, a una niña de 11 años que yacía en cama paralítica. Le embargaba un sentimiento de impotencia, al tratar de acompañar el sufrimiento silencioso de la niña. Entonces se dio cuenta de que la madre de la niña había ideado un medio de comunicación simple pero maravilloso. Cuando la niña movía los párpados, significaba "sí".  Cuando movía el dedo pequeño de su mano derecha significaba "no". Las demás partes de su cuerpo carecían de movimiento. Todo era un si y no; además del dolor.

Haciendo lo posible por comunicarse con ella, el sacerdote se inclinó sobre el borde de la cama y le habló al oído de la niña: "Judy, ¿puedes oírme?" Hubo un ligero movimiento en los párpados de la niña. "Sí". El sacerdote, sabiendo entonces que podía comunicarse con la niña, le contó la vida de Jesús, empleando toda la expresividad posible. Le contó cómo Jesús amaba a todos con todo su corazón. ¿Lo comprendes Judy? Nuevo movimiento de los párpados. "Sí".

El sacerdote continuó día tras día, contándole cosas a la niña que se iba debilitando cada vez más. Un día le preguntó: te duele mucho ahí dentro, ¿verdad Judy?  La respuesta fue "sí". ¿Ya sabes que el Señor ama a los niños de una manera especial? Los párpados se movieron. ¿Sabes Judy que Él te quiere a ti de una manera especial? Hubo una pausa y los párpados volvieron a moverse. ¡Sí, ella lo sabía! Cercada por la incomunicación, corroída por el dolor, incapaz de moverse, ¡Judy sabía que Jesucristo la amaba!
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¿Cuál es tu actitud ante el sufrimiento y el dolor? ¿Les tienes miedos y tratas de evitarlos? ¿Deseas aceptar que se cumpla en ti la voluntad de Dios?

Ejercicio de imaginación: Imagina que has sufrido un ataque o que has tenido un ataque que te ha inmovilizado en cama, incapaz de mover los miembros y tus labios.  ¿Cuáles son tus sentimientos? ¿Cómo te conduces con Dios? ¿Cómo te portas con los que vienen a visitarte? ¿Hay algo que querrías hacer ahora, respecto a tu vida?

Agradécele a Dios el don de la salud.  Pídele fuerzas para servirle cuando te falle tu salud. En paz y armonía

Un viejo rabino decía: La buena salud es una bendición. La mala salud es un regalo. Todo depende de lo que hagas con él.

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Oración a San Miguel Arcángel
 
San Miguel Arcángel
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad
y acechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial
arroja en el infierno con tu divino poder
a satanás y demás espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para perdición de las almas.
Amén

La Festividad de San Miguel Arcángel se celebra el 29 de Setiembre.
Pero igualmente es una práctica muy recomendada el rezar esta oración
todos los días a la finalización de la Santa Misa.
Y también en estos tiempos para pedir por el Santo Padre
y por la santidad de todos los sacerdotes del mundo.
En "Pequeñas Semillitas" la publicaremos los días 29 de cada mes.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Ángel Milanovsky, de la provincia de Santa Fe, Argentina, quien a sus 64 años partió de regreso a la casa del padre... hoy se cumplen 2 meses de su pascua. Que la Santísima Virgen acompañe y otorgue consuelo a su esposa María del Rosario y a toda su querida familia.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Leonel A. S., un joven de sólo 23 años de edad, de la provincia de Corrientes, Argentina, que ha sido llamado por Dios a su presencia, rogando que lo reciba en su Reino y que haya paz y consuelo en su familia.

Pedimos oración por la pareja formada por Blanca y Gustavo, de México, y por su bebé Carlos Emilio, para que se unan en matrimonio y conformen una familia cristiana en la que el niño pueda educarse con principios y el amor de ambos.

Pedimos oración para Liliana Victoria C., de Buenos Aires, Argentina, que como consecuencia de diversas patologías que padece se encuentra postrada y requiere atención permanente, para que Jesús la acompañe y haga que reciba todos los cuidados que necesita sin trabas por parte de la seguridad social.

Pedimos oración para Mateo, un bebé de Córdoba, Argentina, que viaja a Buenos Aires para ser sometido a una operación de corazón, por lo que rogamos al Niñito Jesús que lo acompañe y lo proteja.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
María tiene como propios los sufrimientos de sus hijos. Así como se narra en el Evangelio que una cananea vino a pedirle a Jesús que tuviera compasión de ella porque su hija estaba atormentada por un demonio; así también María pide a Dios que Dios tenga compasión de Ella, pues sus hijos estamos atormentados por diversos males, y si bien sufrimos nosotros, también sufre el Corazón de María, que es nuestra verdadera Madre. Hay que entender que María está perfectamente gloriosa en el Cielo, pero sigue sufriendo por sus hijos que peregrinan en la tierra, y su Corazón se estremece de dolor por la falta de amor de sus hijos, porque ella sigue sufriendo moral y espiritualmente, y por eso debemos consolar su Corazón Inmaculado por los pecados de la humanidad. Tratemos por lo menos nosotros de no aumentar su dolor con nuestros pecados, sino que con nuestro buen obrar, amoroso y lleno de bondad, aliviemos ese maravilloso Corazón que tanto nos ama y que está dispuesto a salvarnos una y mil veces del Infierno.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 28 de enero de 2015

Pequeñas Semillitas 2584

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2584 ~ Miércoles 28 de Enero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy quiero iniciar esta edición de “Pequeñas Semillitas” con un relato breve pero lleno de moraleja:
Iba  la peste camino a la ciudad cuando se encontró con Nasrudín. Él le preguntó:
"¿A dónde vas?"
La peste le contestó:
"A la ciudad, a matar a diez mil personas".
Después de un tiempo, la peste volvió a encontrarse con Nasrudín, que muy enojado, le dijo:
"Me mentiste. Dijiste que matarías a diez mil personas y mataste a cien mil".
Y la peste respondió:
"Yo no mentí, maté diez mil, el resto... se murió de miedo".

¡Buenos días!

Sé constante
Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo. Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces... nadie recoge la cosecha sin probar muchos sinsabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.

“Basta asomarse a un hospital para aprender sabiduría para la vida. Allí hay un convaleciente, después de un accidente gravísimo. Estuvo sin moverse durante seis meses. Ahora está incapacitado para caminar porque sus músculos habían perdido toda consistencia. Después de hacer, día a día, innumerables sesiones de masaje, sus músculos comienzan a recuperar lentísimamente un poco del antiguo vigor y después de mucho tiempo recomienza a dar heroicamente los primeros pasos”. I. Larrañaga.

Dios siempre está dispuesto a concederte sus dones, pero pide tu colaboración, tu esfuerzo, tu voluntad. Leonardo da Vinci dispuso grabar en su tumba este epitafio: “Tú, Señor, regalas todos tus dones al precio del esfuerzo”. El éxito comienza con una voluntad decidida a permanecer firme en la lucha, ése es el gran regalo de Dios. Utilízalo con humildad.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús se puso otra vez a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento». Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os ha dado comprender el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone».
Y les dice: «¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? El sembrador siembra la Palabra. Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos. De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumben enseguida. Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento». (Mc 4,1-20)

Comentario
Hoy escuchamos de labios del Señor la “Parábola del sembrador”. La escena es totalmente actual. El Señor no deja de “sembrar”. También en nuestros días es una multitud la que escucha a Jesús por boca de su Vicario —el Papa—, de sus ministros y... de sus fieles laicos: a todos los bautizados Cristo nos ha otorgado una participación en su misión sacerdotal. Hay “hambre” de Jesús. Nunca como ahora la Iglesia había sido tan católica, ya que bajo sus “alas” cobija hombres y mujeres de los cinco continentes y de todas las razas. Él nos envió al mundo entero (cf. Mc 16,15) y, a pesar de las sombras del panorama, se ha hecho realidad el mandato apostólico de Jesucristo.
El mar, la barca y las playas son substituidos por estadios, pantallas y modernos medios de comunicación y de transporte. Pero Jesús es hoy el mismo de ayer. Tampoco ha cambiado el hombre y su necesidad de enseñanza para poder amar. También hoy hay quien —por gracia y gratuita elección divina: ¡es un misterio!— recibe y entiende más directamente la Palabra. Como también hay muchas almas que necesitan una explicación más descriptiva y más pausada de la Revelación.
En todo caso, a unos y otros, Dios nos pide frutos de santidad. El Espíritu Santo nos ayuda a ello, pero no prescinde de nuestra colaboración. En primer lugar, es necesaria la diligencia. Si uno responde a medias, es decir, si se mantiene en la “frontera” del camino sin entrar plenamente en él, será víctima fácil de Satanás.
Segundo, la constancia en la oración —el diálogo—, para profundizar en el conocimiento y amor a Jesucristo: «¿Santo sin oración...? —No creo en esa santidad» (San Josemaría).
Finalmente, el espíritu de pobreza y desprendimiento evitará que nos “ahoguemos” por el camino. Las cosas claras: «Nadie puede servir a dos señores...» (Mt 6,24).
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santo Tomás de Aquino
Presbítero y Doctor de la Iglesia
Doctor de la Iglesia con el título de Doctor Angélico. Nació alrededor del año 1225, hijo de los condes de Aquino, en Roccasecca (Italia). Estudió en el monasterio de Montecasino y más tarde en Nápoles, donde conoció a los dominicos e ingresó en su Orden. Completó sus estudios en Colonia bajo la dirección de san Alberto Magno. Ya ordenado de sacerdote, marchó a la Universidad de París. Escribió muchas obras de filosofía y teología y ejerció también el profesorado, contribuyendo grandemente al desarrollo y sistematización de las ciencias eclesiásticas en su Orden y en la Iglesia. Su obra más conocida es la Suma Teológica. Decía: «Más he aprendido orando ante el crucifijo que de los libros». Después residió, como teólogo y maestro, en Nápoles, en Orvieto junto al Papa, en Roma, en París y una vez más en Nápoles. Cuando se dirigía al Concilio de Lyon, al que había sido invitado por el Papa, murió en Fossanova el 7 de marzo de 1274. Su fiesta se celebra el 28 de enero, día en que su cuerpo fue trasladado a Toulouse en 1369.
Oración: Oh Dios, que hiciste de santo Tomás de Aquino un varón preclaro por su anhelo de santidad y por su dedicación a las ciencias sagradas, concédenos entender lo que él enseñó e imitar el ejemplo que nos dejó en su vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Frases de hoy

"Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad,
tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas"

"Teme al hombre de un solo libro"

"La fe se refiere a cosas que no se ven,
y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano"

"El alma se conoce por sus actos"
Sto. Tomás de Aquino

Tema del día:
"No hay WiFi... les toca hablar a ustedes"
Escena n.° 1: finales de diciembre. Comedor de un hotel, a media mañana. Un matrimonio joven con una niña de unos 6 años, sentada junto a su mamá y con el papá enfrente. Mientras la pequeña contempla embelesada un video en su iPad la señora le va dando la comida, que la nena consume mecánicamente, sin despegar la mirada de la pantalla. Cuando se interrumpe por momentos la imagen, la mamá la reactiva con un toque, para que su hija no se desconcentre, al tiempo que le acerca a la boca el vaso de jugo para que beba un poco. El papá no se da por enterado –o quizás ya está acostumbrado– y se dedica a leer el periódico, mientras desayuna impávido.

Escena n.° 2: al día siguiente. Mismo comedor, mesa diferente. Una pareja que debe rondar los 50 años, con dos hijos al final de la adolescencia. La niña es mayor que su hermano. Cada uno recoge en el bufet lo que va a comer y se sientan a la mesa. Los papás, a un lado; los muchachos, al frente. Silencio sepulcral. No se determinan; escasamente le hablan al mesero para pedirle un cubierto o un salero. El resto del tiempo, los cuatro, sin excepción, clavan su mirada en sus respectivos iPhones y se dedican a teclear con fruición. Cada tanto pican algún bocado o apuran con desgano un sorbo de sus bebidas, sin perder de vista sus celulares ni por un segundo.

Escena n.° 3: jueves 1° de enero, en la noche; en el bar del mismo hotel atiborrado de gente. Llega un hombre con su familia y al no hallar una mesa disponible les toca sentarse en la barra. Los esposos deben tener unos 35 años y el hijo, al que ubican en el medio, no debe llegar a los 3. Hacen el pedido y, acto seguido, el papá saca el celular y se pone a jugar con el chiquitín, mientras la mamá se gira en su silla, les da la espalda a su marido y al niño, se desconecta de ellos y se conecta a un chat en su Blackberry, como si nada. En algún momento, el pequeño pide que lo lleven al baño, solicitud que es atendida por el señor, sin que su esposa se inmute.

A medida que presenciaba las anteriores escenas, en vivo y en directo, me asaltaban muchas preguntas acerca de la solidez de esas relaciones o de la felicidad en sus hogares. En todos los casos, al final, me resultaba inevitable sentir lástima; en particular por los hijos de esas familias muy bien armaditas, con linda fachada, pero a todas luces disfuncionales, por el abuso de los gadgets.

¿Cómo puede una mamá usar de niñera un iPad? ¿A qué diablos se debe que, estando con sus padres e hijos, unos y otros prefieran ‘hablar’ con personas distantes, en vez de aprovechar el contacto cara a cara con sus seres más queridos? ¿Qué cosa tan importante le impedía a la otra señora disfrutar de su pequeño o departir con su marido?

Aunque como fanático de la tecnología no puedo desconocer la importancia de los avances en este campo, creo que no se puede llegar a tales niveles de alienación. ¿Para qué sirve viajar juntos si, en la práctica, cada cual va a estar por su lado? Es diferente cuando uno se encuentra en un viaje de trabajo y tiene que estar pendiente de un asunto urgente, pero en los anteriores casos se trataba de familias en vacaciones, en días nulos de actividad laboral.

Siempre he creído que en lo cotidiano, en las pequeñas cosas, los papás vamos construyendo los recuerdos de nuestros hijos, pero pegados a un celular o a una tableta, ¿de qué se van a acordar luego? Por eso me pareció tan apropiado este aviso que vi hace un par de años en una cafetería, en Buenos Aires: ‘No hay wifi; les toca hablar entre ustedes’.
© Vladdo en “El Tiempo” 

El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
Los mensajes serán moderados por el propietario de esta página y se publicarán a medida que el tiempo y el espacio en la misma lo permitan, y no se admitirán réplicas o respuestas públicas a mensajes anteriores de otros lectores.

Unidos a María
María desea nuestra salvación más que nosotros, pues Ella conoce bien lo que es el Cielo y lo que es el Infierno y quiere salvarnos a toda costa, respetando, por supuesto nuestra libertad. Pero es como que nos quiere forzar dulcemente a que aceptemos su amor con el que María nos pueda salvar. Recordemos aquí unas palabras que dijo la Santísima Virgen en uno de sus mensajes: “Si los hombres supieran cómo es el Cielo, harían cualquier cosa para salvarse”. Y como la Virgen conoce bien lo que es el Cielo, hace cualquier cosa para salvarnos, incluso Ella misma vuelve a ofrecerse al Padre junto con su Hijo por la salvación nuestra. ¡Qué felicidad tener semejante Madre que nos ama y cuida tanto! No tengamos miedo si somos devotos de la Virgen, pues no nos perderemos aunque todo el Infierno se ponga en nuestra contra, aunque Dios, en su Justicia, nos quiera castigar, si tenemos a María con  nosotros, no hay nada que temer. Amemos a la Virgen y entreguémonos completamente a Ella, y seremos felices ya en este mundo.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 27 de enero de 2015

Pequeñas Semillitas 2583

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2583 ~ Martes 27 de Enero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Decía un Maestro a sus discípulos:
- Un hombre bueno es aquél que trata a los otros como a él le gustaría ser tratado. Un hombre generoso es aquél que trata a otros mejor de lo que él espera ser tratado. Un hombre sabio es aquél que sabe cómo él y otros deberían ser tratados, de qué modo y hasta qué punto. Todo el mundo debería ir a través de las tres fases tipificadas por estos tres hombres.
Alguien le preguntó:
-¿Que es mejor: ser bueno, generoso o sabio?
- Si eres sabio, no tienes que estar obsesionado con ser bueno o generoso. Estás obligado a hacer lo que es necesario. 

¡Buenos días!

Todo el mundo lo admira
Nada eleva tanto al hombre sobre las mezquindades de la vida como la capacidad de maravillarse. Además de las bellezas de la naturaleza, el hombre se siente fascinado por las obras del arte humano: esculturas, pinturas, descubrimientos científicos, música, artesanías, buena literatura, etc. Cultiva la admiración y sentirás interés y entusiasmo por vivir.

Se cuenta que en una reunión social Albert Einstein se encontró con Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación Einstein le dijo a Chaplin: —Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal: todo el mundo lo comprende y lo admira. A lo que Chaplin respondió: —Lo suyo es mucho más digno de respeto. Todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende.

Alguien expresó que le gustaría ser toda su vida como un niño para ir descubriendo siempre cosas nuevas y maravillarse de todo lo que va descubriendo. Ahora bien, que sepas orientar tu interés y tu capacidad de asombro por todo lo que es noble y embellece la vida. Y recuerda: “El valor del hombre está en proporción de su capacidad de admirar”.   
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, llegan la madre y los hermanos de Jesús, y quedándose fuera, le envían a llamar. Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». Él les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?». Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre». (Mc 3,31-35)

Comentario
Hoy contemplamos a Jesús —en una escena muy concreta y, a la vez, comprometedora— rodeado por una multitud de gente del pueblo. Los familiares más próximos de Jesús han llegado desde Nazaret a Cafarnaum. Pero en vista de la cantidad de gente, permanecen fuera y lo mandan llamar. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan» (Mc 3,31).
En la respuesta de Jesús, como veremos, no hay ningún motivo de rechazo hacia sus familiares. Jesús se había alejado de ellos para seguir la llamada divina y muestra ahora que también internamente ha renunciado a ellos: no por frialdad de sentimientos o por menosprecio de los vínculos familiares, sino porque pertenece completamente a Dios Padre. Jesucristo ha realizado personalmente en Él mismo aquello que justamente pide a sus discípulos.
En lugar de su familia de la tierra, Jesús ha escogido una familia espiritual. Echa una mirada sobre los hombres sentados a su alrededor y les dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mc 3,34-35). San Marcos, en otros lugares de su Evangelio, refiere otras de esas miradas de Jesús a su alrededor.
¿Es que Jesús nos quiere decir que sólo son sus parientes los que escuchan con atención su palabra? ¡No! No son sus parientes aquellos que escuchan su palabra, sino aquellos que escuchan y cumplen la voluntad de Dios: éstos son su hermano, su hermana, su madre.
Lo que Jesús hace es una exhortación a aquellos que se encuentran allí sentados —y a todos— a entrar en comunión con Él mediante el cumplimiento de la voluntad divina. Pero, a la vez, vemos en sus palabras una alabanza a su madre, María, la siempre bienaventurada por haber creído.
Rev. D. Josep GASSÓ i Lécera (Ripollet, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Ángela de Mérici
Fundadora Hermanas Ursulinas
Nació de familia modesta alrededor del año 1470 en Desenzano del Garda (Brescia). Su idea de abrir escuelas para niñas era revolucionaria en un tiempo en que la educación académica se reservaba a los muchachos. A la edad de quince años quedó huérfana de padre y madre. Fue en peregrinación a Tierra Santa y, al regreso, comprendió que su misión era atender a las niñas desamparadas. Tomó el hábito de la Tercera Orden Franciscana, y reunió un grupo de jóvenes, que vestían como las demás jóvenes del medio rural, a las que enseñó a buscar la santidad de vida en el mundo y a las que instruyó en la práctica de las obras de caridad. El año 1535 fundó en Brescia un instituto femenino, la Compañía de Santa Úrsula (las comúnmente llamadas Ursulinas), dedicado a la formación cristiana de las niñas pobres, y a la promoción cultural y educación en la fe de las futuras madres de familia. Murió en Brescia el 27 de enero de 1540.
Oración: Señor, que no deje de encomendarnos a tu misericordia la santa virgen Ángela de Mérici, para que, siguiendo sus ejemplos de caridad y prudencia, sepamos guardar tu doctrina y llevarla a la práctica en la vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco

“¡Es feo que lo cristianos estén divididos! Jesús nos quiere unidos: un solo cuerpo. Nuestros pecados , la historia, nos han dividido y por esto debemos orar mucho, para que sea el mismo Espíritu Santo y nos unas de nuevo […] Continuemos rezando y trabajando por la plena unidad de los discípulos de Cristo, en la certeza de que Él mismo está a nuestro lado y nos sostiene con la fuerza de su Espíritu para que tal meta se acerque”

Tema del día:
Creer en milagros
— ¿No es un poco infantil creer en los milagros? Mucha gente sostiene que todos tienen una explicación natural...
Efectivamente -te respondo glosando ideas de André Frossard-, muchos han buscado dar una explicación natural a los milagros del Evangelio.

Los progresos de la medicina -aseguran esas personas- sugieren hoy día posibles explicaciones naturales a los milagros de curaciones de paralíticos, sordomudos, endemoniados, etc. Por ejemplo, todas las enfermedades pasan por fases de remisión, sobre todo contando con la sugestión que podía darse en estos casos, y con que no se sabe si luego recayeron en su mal. También explican fácilmente la resurrección de muertos. Dicen que en aquella época los certificados de defunción se extendían por simples apariencias, y no es de extrañar que algunos luego se reanimaran (según estos hombres, el número de personas enterradas vivas en la antigüedad debió ser enorme). Otros milagros, como caminar sobre las aguas, o la multiplicación de los panes, los explican como efecto de espejismos, ilusiones ópticas o cosas semejantes. Y los fenómenos sobrenaturales, como modos ingenuos de explicar a los espíritus sencillos las realidades habituales difíciles de entender. Para todos los milagros, incluso para los más espectaculares, encuentran una sencilla explicación. El del paso del Mar Rojo, por ejemplo, aseguran que pudo perfectamente producirse por efecto de un movimiento sísmico o atmosférico que habría separado el mar en dos y, al cesar bruscamente el golpe de viento con el paso del último hebreo, las líquidas murallas del mar se volvieron a juntar engullendo a los soldados del faraón. Desde luego, hay explicaciones naturales de los milagros más milagrosas aún que los propios milagros.

Parece como si esas personas, que se afanan tanto por enseñarnos a leer "de una forma madura" el Evangelio, tuvieran miedo de ser tildadas de espíritus simplistas, y por eso hacen gala de un ingenio muy notable para racionalizar la fe y eliminar de ella todo fenómeno sobrenatural, sugiriendo a cambio asombrosas interpretaciones figuradas, simbólicas o alegóricas. Al final, acaban queriendo que creamos que lo único verdadero de todos los Evangelios son las notas a pie de página que ellos ponen.

Sin embargo, se les podría objetar que, desde los orígenes, todos los grandes espíritus nacidos de la fe cristiana han dado crédito a los relatos -evidentemente milagrosos- de la Anunciación, de la Ascensión o de Pentecostés, sin prestarse jamás a ese tipo de interpretaciones. Por otra parte, no se tiene noticia de que ninguno de esos expertos en enseñarnos a interpretar la Sagrada Escritura haya tenido jamás siquiera alguna de las alucinaciones o espejismos a las que tanto recurren para explicar los milagros que han sucedido a los demás. Tendrían que explicarnos cómo pudieron ser tan corrientes en aquella época, y además de modo colectivo y ante personas enormemente escépticas ante ellos. Quizá sea porque como ellos nunca han visto a un ángel, ni se han encontrado con un cuerpo glorioso -yo tampoco-, no admiten que nadie haya podido tener tan buena suerte. Acaban por parecerse a esas personas que se resisten a creer que Armstrong haya pisado la Luna por el simple hecho de no haber podido estar allí con él.

— Pero quizá cuando avance más la ciencia se encuentre explicación a esos milagros...

La creencia o increencia en los milagros -escribió Lewis- está al margen de la ciencia experimental. No importa lo que esta progrese: los milagros son reales o imposibles con independencia de ella. El incrédulo pensará siempre que se trata de espejismos o hechos naturales de causas desconocidas. Pero no por imperativos de la ciencia, sino porque de antemano ha descartado la posibilidad de lo sobrenatural.

— ¿Y te parece muy importante para la fe admitir los milagros?

El Evangelio sin milagros queda reducido a una colección de amables moralejas filantrópicas. La predicación de los apóstoles y el testimonio de los mártires perdería casi todo su sentido. Por otra parte, si los milagros son imposibles, no se puede creer que Dios se hizo hombre, ni su resurrección, que son milagros centrales de la fe cristiana. "Desechados los milagros -asegura Lewis-, solo queda, aparte de la postura atea, el panteísmo o el deísmo. En cualquier caso, un Dios impersonal que no interviene en la Naturaleza, ni en la historia, ni interpela, ni manda, ni prohíbe. Este es el motivo capital por el que una divinidad imprecisa y pasiva resulta para algunos tan tentadora."
© Alfonso Aguiló

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de Enero de 2015

“Queridos hijos! También hoy los invito a vivir en oración su vocación. Ahora más que nunca, Satanás quiere sofocar, con su viento contagioso de odio y de inquietud, al hombre y su alma. En muchos corazones no hay alegría porque no está Dios ni la oración. El odio y la guerra crecen día a día. Los invito, hijitos, a empezar de nuevo con entusiasmo el camino de la santidad y del amor, porque por eso yo he venido entre ustedes. Juntos, seamos amor y perdón para todos aquellos que solo saben y quieren amar con el amor humano, y no con el inmenso amor de Dios al cual Él los invita. Hijitos, que la esperanza en un mañana mejor esté siempre en su corazón. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Manuel C., 38 años, de Córdoba, Argentina, internado para tratamiento con células madres por cáncer de testículo. Lo encomendamos a la intercesión del Beato Cura Brochero, para que el Señor le conceda la gracia de recuperar su salud.

Pedimos oración para Andrew J. que vive en Arlington, ciudad del Estado de Virginia en los Estados Unidos, a quien hoy reemplazarán el marcapasos cardíaco, rogando a la Santísima Virgen que lo acompañe para que todo sea exitoso y se recupere bien.

Seguimos rezando para que el tratamiento oncológico de Fernando, de Bolivia, siga siendo efectivo hasta la curación de su enfermedad.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
María se las ingenia para que en el Cielo haya almas que resplandezcan especialmente por la misericordia que Ella ha empleado en su favor. Sí, en el Cielo hay almas que deberían estar en los Abismos infernales, pero que por la gracia y misericordia de la Virgen están en lo más alto de los Cielos. ¿Cómo puede ser esto? Solo María lo puede explicar, porque solo María puede sacar de la fosa más honda a un alma y elevarla por encima del firmamento. Así que no temamos aunque estemos con un pie en el Infierno, porque si confiamos en la Virgen, entonces podemos decir que ya estamos salvados, y Ella nos colocará en un lugar de honor junto a Sí y a su amado Hijo. ¡Cuántos que se creían perdidos y realmente lo estaban, se han salvado y ahora están más que felices en el Paraíso! Ojalá nosotros seamos de su número y por toda la eternidad tengamos que cantar el canto de agradecimiento eterno a la Virgen María, nuestra Salvadora después de Jesús, por su gran misericordia.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-