domingo, 21 de diciembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2546

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2546 ~ Domingo 21 de Diciembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Una mujer alcanzada plenamente por el Espíritu, por regalo de Dios y colaboración suya, fue María de Nazaret.
El Espíritu habrá alcanzado nuestra piel si toda nuestra persona respira y vive el aire de Jesús, es decir, si –como le pasó a María de Nazaret- nos hemos dejado configurar por el Espíritu de Dios hasta que Cristo se forme en nosotros y nos vaya convirtiendo en criaturas nuevas.
Entonces viviremos los valores evangélicos de un modo casi natural, sin voluntarismos ni perfeccionismos sino como fruto de haber descubierto la verdad de nuestro ser, de habernos dejado alcanzar por la fuerza del aliento de Dios que nos prometió en Jesús y que la comunidad primera acogió con asombro de tal modo que aprendió a respirar  el “aire de Jesús” hasta que su Espíritu se reveló en cada uno de sus miembros a “flor de piel”.
Emma Martínez Ocaña


¡Buenos días!

Vive el momento presente
“Tienes tan sólo una vida, y la vida nada es sino una medida del tiempo. Por lo tanto trata con afecto cada hora porque no retornará jamás. No puede conservarse hoy para ser usada mañana, ¿quién puede atrapar el viento? Sacrifícate hoy y conságrate al trabajo. Canjea los minutos sabiamente por algo de valor. Que hoy sea el mejor día de tu vida”, (OM).

Hay quienes viven corriendo, ansiosos, siempre un paso más adelante, más en el futuro que en el presente. Están almorzando con su familia y su mente está lejos pensando en mil cosas que hay que hacer después. Están haciendo un trabajo, pero su cabeza está en las posibles vacaciones que hay que planificar. Están dialogando con un amigo y su mente está en unas ofertas que vieron en el supermercado y que quieren aprovechar. Quieren terminar todo rápidamente. Todo se les ha vuelto urgente e indispensable. Haz lo que te sea posible, pero lo importante es que no se te escape este instante, que en realidad es lo único que tienes. (V. Fernández).

“Hoy haré de cada tarea ordinaria un expresión de excelencia, manifestando en cada momento la grandeza de mi ser. Hoy tendré los pies en la tierra comprendiendo la realidad, y la mirada en las estrellas para inventar mi porvenir. Hoy tendré tiempo de ser feliz y de convertir cada una de mis acciones en manifestaciones de bondad”. 
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue. (Lc 1,26-38)

Comentario
Hoy, el Evangelio tiene el tono de un cuento popular. Las rondallas empiezan así: «Había una vez...», se presentan los personajes, la época, el lugar y el tema. Ésta llegará al punto álgido con el nudo de la narración; finalmente, hay el desenlace.
San Lucas, de modo semejante, nos cuenta, con tono popular y asequible, la historia más grande. Presenta, no una narración creada por la imaginación, sino una realidad tejida por el mismo Dios con colaboración humana. El punto álgido es: «Vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús» (Lc 1,31).
Este mensaje nos dice que la Navidad está ya cercana. María nos abrirá la puerta con su colaboración en la obra de Dios. La humilde doncella de Nazaret escucha sorprendida el anuncio del Ángel. Precisamente rogaba que Dios enviara pronto al Ungido, para salvar el mundo. Poco se imaginaba, en su modesto entendimiento, que Dios la escogía justamente a Ella para realizar sus planes.
María vive unos momentos tensos, dramáticos, en su corazón: era y quería permanecer virgen; Dios ahora le propone una maternidad. María no lo entiende: «¿Cómo se hará eso?» (Lc 1,34), pregunta. El Ángel le dice que virginidad y maternidad no se contradicen, sino que, por la fuerza del Espíritu Santo, se integran perfectamente. No es que Ella ahora lo entienda mejor. Pero ya le es suficiente, pues el prodigio será obra de Dios: «A Dios nada le es imposible» (Lc 1,38). Por eso responde: «Que se cumplan en mi tus palabras» (Lc 1,38). ¡Que se cumplan! ¡Que se haga! ¡Fiat! Sí. Total aceptación de la Voluntad de Dios, medio a tientas, pero sin condiciones.
En aquel mismo instante, «la Palabra se hizo Carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). Aquel cuento popular deviene a un mismo tiempo la realidad más divina y más humana. Pablo VI escribió el año 1974: «En María vemos la respuesta que Dios da al misterio del hombre; y la pregunta que el hombre hace sobre Dios y la propia vida».
Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"La Iglesia se prepara a contemplar extasiada el misterio de la Encarnación. El evangelio narra la concepción y el nacimiento de Jesús, y refiere las muchas circunstancias providenciales que precedieron y rodearon un acontecimiento tan prodigioso: el anuncio del ángel a María, el nacimiento del Bautista, el coro de los ángeles en Belén, la venida de los Magos de Oriente, las visiones de san José. Son todos signos y testimonios que subrayan la divinidad de este Niño. En Belén nace el Emmanuel, el Dios con nosotros".
~San Juan Pablo II~

Tema del día:
Un anuncio sorprendente
Lucas narra el anuncio del nacimiento de Jesús en estrecho paralelismo con el del Bautista. El contraste entre ambas escenas es tan sorprendente que nos permite entrever con luces nuevas el Misterio del Dios encarnado en Jesús.

El anuncio del nacimiento del Bautista sucede en «Jerusalén», la grandiosa capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea. Una aldea sin relieve alguno, llamada «Nazaret», de donde nadie espera que pueda salir nada bueno. Años más tarde, estos pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesús anunciando la bondad de Dios. Jerusalén por el contrario lo rechazará. Casi siempre, son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden y acogen al Dios encarnado en Jesús.

El anuncio del nacimiento del Bautista tiene lugar en el espacio sagrado del «templo». El de Jesús en una casa pobre de una «aldea». Jesús se hará presente allí donde las gentes viven, trabajan, gozan y sufren. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho carne, no para permanecer en los templos, sino para «poner su morada entre los hombres» y compartir nuestra vida.

El anuncio del nacimiento del Bautista lo escucha un «varón» venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El de Jesús se le hace a María, una «joven» de unos doce años. No se indica dónde está ni qué está haciendo. ¿A quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.

Por último, del Bautista se anuncia que nacerá de Zacarías e Isabel, una pareja estéril, bendecida por Dios. De Jesús se dice algo absolutamente nuevo. El Mesías nacerá de María, una joven virgen. El Espíritu de Dios estará en el origen de su aparición en el mundo. Por eso, «será llamado Hijo de Dios». El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.
José Antonio Pagola

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Nunca olvidemos agradecer
Una vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Guatemala, María Victoria M. de G. agradece a Dios  por permitirle llegar, este 21 de diciembre, a 62 años de vida y porque a través de todos estos años ha visto la misericordia y el amor de Dios para con ella y con toda su familia.

Un estímulo todos los días
Diciembre 21
Hay una parte de nuestro interior que se siente débil, hay un sector del corazón que siempre experimenta una fragilidad, un miedo, una sensación de pequeñez. Sobre todo cuando la vida se nos llena de problemas, cuando alguien nos agrede, cuando nos tratan mal, cuando nada nos sale bien, nos sentimos profundamente débiles, como si fuéramos un gusanito que cualquier puede destruir, como esos pequeños gusanos, transparentes y delicados, que se destruyen cuando cualquier cosa los toca suavemente.
El Señor quiere fortalecer ese interior tan frágil, él quiere penetrar allí y hacerte firme. Por eso, aunque te sientas como ese gusano pequeño, él le habla a esa parte de tu vida y te dice: “¡Gusanito mío, no tengas miedo. Yo soy tu salvador!” (Is 41,14). Es bueno que tomes conciencia de lo que sientes y te detengas a escuchar esas palabras que el Señor te dirige. No es lo mismo enfrentar los problemas si uno se deja tomar por el Señor que lo salva, o si pretende enfrentar todo con sus pequeñas fuerzas. No es lo mismo.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 20 de diciembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2545

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2545 ~ Sábado 20 de Diciembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Creemos en Jesús de Nazaret, que no predicó leyes ni sistemas, sino el Reino de Dios.
Creemos en Jesús. A su luz y con su fuerza, podemos vivir, obrar, sufrir y morir en este mundo, de forma verdaderamente humana, sostenidos por Dios,
empeñados hasta el fin en la lucha por el ser humano.
Creemos en Jesús, esperamos el Reino que anunció y nos comprometemos a trabajar sin descanso para llevar a todos los seres humanos a este Reino.
Hans Küng

¡Buenos días!

Novios responsables
Antes de casarse es oportuno que los novios se pregunten y evalúen si están maduros para afrontar las responsabilidades del futuro matrimonio. Un buen noviazgo es un tiempo intenso de crecimiento en controlar las emociones negativas, en desarrollar el sentido de la realidad, en tomar decisiones correctas, en superar el egoísmo, en ser fiel a los principios, etc.

1. Dos amigas se vuelven a encontrar. Pregunta la primera: “¡Eh!, decime, ¿estás comprometida todavía con Raulito?” Contesta la segunda: “No. Desde hace una eternidad ya no más”. “Y, ¿cómo lograste terminar el noviazgo con ese bobo?”. “¡Me casé con él!”.
2. Un médico se dirige a su bella hija: “¿Le dijiste a ese joven que todos los días te está buscando, que lo considero un vago?”. “Sí. Se lo dije. Y él contestó que no es la primera vez que vos haces un diagnóstico equivocado”.

Augurios a los ya casados: Que tengan la dicha de ser amigos. Que tengan la valentía de ser sinceros. Que tengan el corazón y la puerta abiertos para todos. Que tengan el gozo de ser fieles  por amor y no por obligación. En fin, que tengan la felicidad de llegar juntos al final del camino, habiendo constatado que el amor es posible… si cada día lo piden a Dios.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin».
María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.  (Lc 1,26-38)

Comentario
Hoy contemplamos, una vez más, esta escena impresionante de la Anunciación. Dios, siempre fiel a sus promesas, a través del ángel Gabriel hace saber a María que es la escogida para traer al Salvador al mundo. Tal como el Señor suele actuar, el acontecimiento más grandioso para la historia de la Humanidad —el Creador y Señor de todas las cosas se hace hombre como nosotros—, pasa de la manera más sencilla: una chica joven, en un pueblo pequeño de Galilea, sin espectáculo.
El modo es sencillo; el acontecimiento es inmenso. Como son también inmensas las virtudes de la Virgen María: llena de gracia, el Señor está con Ella, humilde, sencilla, disponible ante la voluntad de Dios, generosa. Dios tiene sus planes para Ella, como para ti y para mí, pero Él espera la cooperación libre y amorosa de cada uno para llevarlos a término. María nos da ejemplo de ello: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). No es tan sólo un sí al mensaje del ángel; es un ponerse en todo en las manos del Padre-Dios, un abandonarse confiadamente a su providencia entrañable, un decir sí a dejar hacer al Señor ahora y en todas las circunstancias de su vida.
De la respuesta de María, así como de nuestra respuesta a lo que Dios nos pide —escribe san Josemaría— «no lo olvides, dependen muchas cosas grandes».
Nos estamos preparando para celebrar la fiesta de Navidad. La mejor manera de hacerlo es permanecer cerca de María, contemplando su vida y procurando imitar sus virtudes para poder acoger al Señor con un corazón bien dispuesto: —¿Qué espera Dios de mí, ahora, hoy, en mi trabajo, con esta persona que trato, en la relación con Él? Son situaciones pequeñas de cada día, pero, ¡depende tanto de la respuesta que demos!
Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
Santo Domingo de Silos
Abad
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Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“El pesebre como el árbol de Navidad
son símbolos sugestivos y queridos de las familias cristianas
que tocan el corazón de todos, también de quienes no creen”
~Papa Francisco~

Tema del día:
Cinco consejos del Papa Francisco a los niños
El Papa Francisco tuvo este jueves un encuentro con los niños de la Acción Católica Italiana, a quienes les agradeció los saludos de Navidad en nombre de toda la Acción, y los invitó a seguir cinco sugerencias para “caminar bien en la asociación, en la familia y en la comunidad”.

“He escuchado que este año se han comprometido con un tema que tiene como slogan ‘Todo por descubrir’. Es un camino bello, que necesita el coraje y la fatiga de la búsqueda, para luego gozar cuando se ha descubierto el proyecto que Jesús tiene para cada uno de ustedes”, afirmó el Papa en la Sala del Consistorio.

En ese sentido, tomando como inspiración la palabra “Todo”, Francisco dio a los niños estos cinco consejos:

1 – No se rindan nunca, porque aquello que Jesús pensó para su camino es todo para construir juntos: junto a sus padres, sus hermanos, amigos, compañeros de escuela, de catecismo, de oratorio, de la Acción Católica.

2 – Interésense en las necesidades de los más pobres, de los más sufrientes, de los que están más solos, porque quien eligió hacer el bien a Jesús no puede no amar al prójimo. Y así su camino en la Acción llegará a ser todo amor.

3 – Amen a la Iglesia, amen a sus sacerdotes, pónganse al servicio de la comunidad, porque la Iglesia no es solo los sacerdotes, los obispos… sino que es toda la comunidad, pónganse al servicio de la comunidad. Donen tiempo, energía, calidad y capacidad personales a sus parroquias y así testimoniar que la riqueza de cada uno es un don de Dios para compartir. ¡Es importante! Aquel “todo”: Todo por descubrir, todo para compartir, todo para construir juntos, todo amor…

4 – Sean apóstoles de paz y de serenidad, a partir de sus familias, recuerden a sus padres, a sus hermanos, a sus coetáneos que es bello amarse y que las incomprensiones pueden superarse, porque estando unidos a Jesús todo es posible. Esto es importante: Todo es posible. Pero esta palabra no es una invención nueva: Esta palabra la dijo Jesús, cuando descendía del monte de la Transfiguración. A aquel padre que le pidió sanar a su hijo, ¿qué le dijo Jesús? “Todo es posible para los que tienen fe”. Con la fe en Jesús si puede todo, todo es posible.

5 – Hablen con Jesús. La oración: Hablen con Jesús, el amigo más grande que nunca los abandona, confíen a Él sus gozos y tristezas. Corran a Él cada vez que se equivoquen y hagan algo malo, con la certeza de que Él los perdona. Y hablen a todos de Jesús, de su amor, de su misericordia, de su ternura, porque la amistad con Jesús, que ha dado la vida por nosotros, es un hecho para contar a todos. Todos estos “todo” son importantes.

“¿Qué dicen? ¿Se atreven a poner en práctica esta propuesta con el ‘todo’?”, preguntó el Papa.

“Pienso que ya viven una gran cantidad de estas cosas. Ahora, con la gracia de su nacimiento, Jesús quiere ayudarles a dar un paso aún más decidido, más convencido, más gozoso para ser sus discípulos. Basta una pequeña palabra: ‘Aquí estoy’. Nos la enseña nuestra Madre, la Virgen, que respondió a la llamada del Señor: ‘Aquí estoy’”, afirmó el Santo Padre, que invitó a los niños a rezar juntos un Ave María.

“Recuérdenlo bien: Todo por descubrir, todo para construir juntos, todo amor, todo para compartir, todo es posible, y la fe es un evento todo para contarlo”.

Finalmente, Francisco agradeció a los niños su visita y les pidió rezar por él. “Por favor, acuérdense de esto”, expresó.
Aciprensa

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Un estímulo todos los días
Diciembre 20
¡Alegría, alegría, alegría! El mundo entero está atravesado por la alegría. Los manantiales que brotan en los cerros, la danza sin fin de las estrellas y los planetas, el vuelo de los pájaros, la explosión de colores que es la vida. Todo eso es alegría desbordante, inagotable, que nace y renace permanentemente, entre los escombros, entre los restos, entre las ruinas, por todas partes. Más allá de mis problemas y de mi estado de ánimo todo es real, y la vida sigue su camino, y los ríos siguen corriendo, y vuelve a amanecer cada día.
Toda esa corriente de vida brota de la vida infinita de Dios y es como un suspiro fugaz al lado de ese furor infinito de gozo y dinamismo que es la Trinidad. Esas tres Personas divinas viven la eterna alegría de amarse sin límite alguno, y a esa fiesta de pura y perfecta alegría cada uno de nosotros está invitado: “Siervo bueno y fiel… ¡entra en la alegría de tu Señor!” (Mt 25,23). Entonces escucharás la feliz invitación: “¡Lanza gritos de alegría, hija de Sión!” (Sof 3,14).
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

viernes, 19 de diciembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2544

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2544 ~ Viernes 19 de Diciembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Un día un ángel se arrodilló a los pies de Dios y le preguntó:
- Señor: ¿Por qué cada una de las personas sobre la tierra tienen apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Pero los humanos con su única ala no pueden volar.
Dios respondió:
- Ellos sí pueden volar y mejor que nuestros Arcángeles.
Para volar, mi pequeño ser, tú precisas de tus dos alas… Y aunque libre, tú estás solo porque al estar conmigo no tienes la comprensión de soledad ni la necesidad de dependencia puesto que entiendes que todos somos uno.
Mas los humanos tienen solo una para complementarse con los demás para poder volar y comprender de esta manera lo que significa la unidad, el respeto hacia los otros. De este modo, a través del amor y la comprensión, podrán obtener el ala que le falta para poder volar tan alto como deseen sus corazones.
Recuerda: “Todos somos ángeles con una sola ala, y sólo podremos volar abrazados los unos a los otros”

¡Buenos días!

Oración de perdón
Pedir perdón a Dios por las faltas cometidas ayuda a conocernos con sinceridad. Hay males en nuestra esfera síquica con los que fácilmente pactamos y nos impiden adquirir una auténtica madurez. Esta oración es un arma poderosa en la lucha contra el mal que se oculta en nuestro interior, además atrae la fuerza de Dios para purificarnos de los malos hábitos.

Señor, recuerdo tu amor y quiero pedirte perdón, porque quisiste para mí una vida más santa, pero yo elegí la tibieza y la mediocridad. Pero no quiero quedarme postrado espiritualmente. Sé que allí está tu mirada de cariño y tus brazos que quieren levantarme. Ten misericordia de mí, Señor, por tu bondad. Perdóname por el mal que hice y por el bien que no quise hacer. Piedad de mí, Señor, piedad de mí, que soy frágil e imperfecto. Tú sabes que te amo. Pero soy débil y vuelvo a caer. Por eso te pido: renuévame por dentro, santifícame, libérame, límpiame de mi maldad y quedaré más blanco que la nieve. Amén. P. Fernández.

Es una oración buena para ambientarte, pero trata de ser concreto. Di, por ej.: perdóname, Señor, mis faltas de amor y de comprensión; por encerrarme en mí mismo; por las veces que me dejo llevar de la desesperanza; porque constato que la vanidad motiva con frecuencia mis obras, etc. La gracia del Señor te ayudará en esta lucha espiritual.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.
Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».
Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo».
El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres». (Lc 1,5-25)

Comentario
Hoy, el ángel Gabriel anuncia al sacerdote Zacarías el nacimiento “sobrenatural” de Juan el Bautista, que preparará la misión del Mesías. Dios, en su amorosa providencia, prepara el nacimiento de Jesús con el nacimiento de Juan, el Bautista. Aunque Isabel sea estéril, no importa. Dios quiere hacer el milagro por amor a nosotros, sus criaturas.
Pero Zacarías no manifiesta en el momento oportuno la visión sobrenatural de la fe: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad» (Lc 1,18). Tiene una mirada excesivamente humana. Le falta la docilidad confiada en los planes de Dios, que siempre son más grandes que los nuestros: ¡en este caso, ni más ni menos que la Encarnación del Hijo de Dios para la salvación del género humano! El ángel encuentra a Zacarías como “despistado”, lento para las cosas de Dios, como estando en “fuera de juego”.
Cuando ya faltan pocos días para la Navidad, conviene que el Ángel del Señor nos encuentre preparados, como María. Es necesario tratar de mantener la presencia de Dios a lo largo del día, intensificar nuestro amor a Jesucristo en nuestro tiempo de oración, recibir con mucha devoción la Sagrada Comunión: ¡porque Jesús nace y viene a nosotros! Y que no nos falte la visión sobrenatural en todos los quehaceres de nuestra vida. Hemos de poner visión sobrenatural en nuestro trabajo profesional, en nuestros estudios, en nuestros apostolados, incluso en los contratiempos de la jornada. ¡Nada escapa a la providencia divina! Con la certeza y la alegría de saber que nosotros colaboramos con los ángeles y con el Señor en los planes amorosos y salvadores de Dios.
Rev. D. Ignasi FUSTER i Camp (La Llagosta, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Urbano
Papa
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Fuente: EWTN

La frase de hoy

“¿Qué es la Navidad?
Es la ternura del pasado,
el valor del presente y la esperanza del futuro.
Es el deseo más sincero de que cada taza
se rebose con bendiciones ricas y eternas,
y de que cada camino nos lleve a la paz. “
~Agnes M. Pharo~

Tema del día:
Navidad sin Cristo no es Navidad
Son tres las fiestas más importantes para el calendario cristiano: la Pascua, Pentecostés, y el Nacimiento de Jesús, la Navidad. Sería una pena que permitiéramos que pierdan su verdadero sentido. Y pienso, sobre todo, en la Navidad, la que seguramente está más arraigada en la tradición cristiana de nuestros pueblos, pero también la más expuesta a perder su significado.

Soplan vientos de secularismo que quieren arrasar con todo. Tal vez tenga que aclarar qué es esto del secularismo: el Concilio Vaticano II reconoció la justa autonomía de lo temporal. Pero esto, de ninguna manera significa borrar a Dios de nuestra existencia. Prescindir de Él, como si ni existiera, que es lo que a muchos les está ocurriendo. Están tan sumergidos en las cosas materiales, las creaturas, (las cosas creadas), y se olvidan de su creador. El secularismo, en el fondo, es una consecuencia del materialismo.

Y es lo que yo me temo que pase con nuestra Navidad. Algunos ya ni la nombran. En algún país dicen que es la fiesta de la familia. Y no está mal que se reúnan en familia, pero habría que saber el porqué. Y otros la incluyen en el paquete comercial de las fiestas de Fin de Año. Costumbres más bien paganas, que siempre estuvieron unidas a la celebración de un nuevo año, se han ido transfiriendo a la Navidad. Muchas luces, mucho ruido, sobre todo, (con los peligros de la pirotecnia...) No queda mucho espacio para saborear la PAZ de esta Noche Santa, en la que el Hijo de Dios vino a visitar nuestra tierra.

Cuando paso por las calles, el "24", por todos lados se huele ese lindo olor del asadito. Y no está mal que lo festejemos, si es que la plata alcanza (¡No a todos les alcanza!). Está bien que nos alegremos. Al fin y al cabo, los cristianos debemos ser los más felices de todos los hombres, porque sabemos que Dios está con nosotros.

Pero no nos olvidemos del motivo de nuestro festejo, que es Jesús. Este niño pobre, que nació en Belén, en un establo. Y que hoy se hace presente también en tantos otros niños pobres, como tenemos en nuestros pueblos y ciudades.

¿Se justifica que, por Navidad, tiremos la plata, y no nos acordemos de nuestros hermanos más pobres y necesitados?

Me parece muy bien que lo festejen en familia, (más que en un baile, o en un club. Para esto hay otras muchas oportunidades en el año). Pero pienso que, como cristianos, deberíamos festejarlo también en esta otra familia, un poco más grande, que es la comunidad. Encontrarnos todos en la Misa de Nochebuena para festejarle al Niño. Es su cumpleaños, aunque sea simbólicamente, y pedirle su bendición.

Es una lástima que algunos, tan preocupados por el asado y por destapar la sidra, no tienen tiempo, o se olvidan de ir primero a participar en la Eucaristía. Y ¿qué sentido tiene, entonces, la Navidad? Con mucha razón se ha dicho que Navidad sin Cristo no es Navidad.

La sociedad de consumo nos quiere robar la Navidad. Otros las quieren matar. En este mundo moderno, como dice una canción, "para el Niño no hay lugar". Les comenté una vez un artículo que decía: "Réquiem por la Navidad". La pobre Navidad falleció, ahogada bajo un montón de paquetes de regalos, entre tantos cohetes y bengalas... Con muchos renos, muchas luces de colores, sidra y pan dulce, y ese viejito panzudo, que llaman Papá Noel. En su origen, todos eran signos cristianos, pero con el correr del tiempo, se han banalizado, paganizado, comercializado. Y ya se olvidaron de sus principios.

Ojalá, -yo espero-, que ustedes se animen, este año en especial, a vivir una Navidad Cristiana, y nos acordemos de los que no tienen para festejarla como nosotros. Porque realmente cuestiona el que se gaste tanta plata para celebrar el nacimiento de un niño pobre, por más que sea el Hijo de Dios.

Para que sea para todos ustedes una Navidad muy feliz y muy cristiana, les acompaña con su felicitación su Papá Obispo. (Nada que ver con el Papá Noel) y será hasta el domingo, 25, si Dios quiere.
Joaquín Piña y Batllevell (1930-2013)
Obispo de la Diócesis de Yguazú, Argentina.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Víctor Omar S., que vive en Santa Rosa, La Pampa, Argentina, y que como consecuencia de una agresión por una patota de delincuentes en la vía pública, está ahora internado en muy delicado estado de salud. Que la Santísima Virgen lo proteja y que Jesús, Señor de la historia, haga que se acabe la violencia en Argentina y otros países que también la padecen.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Diciembre 19
Jesús te hizo promesas de paz, te ofreció fuerza interior, te aseguró su presencia constante, abrió sus brazos para regalarte un abrazo infinito y te presenta su corazón herido que es fuente de vida divina.
Pero a veces le exiges a los demás que cumplan esas promesas de amor que sólo Jesús te puede hacer. Exiges a los demás que sean fuente de alegría y de paz, les reclamas una presencia constante, les pides un abrazo infinito, esperas de ellos vida divina. ¡Eso es demasiado!
No busques más las cosas donde no están, no pretendas hallar algo perfecto donde jamás lo va a encontrar.
Por eso te propongo una vez más que te decidas a crecer en la amistad con Jesús y que renuncies a exigirle a las criaturas lo que únicamente en el Señor podrás hallar.
Prepara tu interior con un profundo y delicado deseo, para que en esta Navidad Jesús se haga presente con toda la potencia de su ternura y vuelva a ocupar el lugar que le corresponde.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

jueves, 18 de diciembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2543

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2543 ~ Jueves 18 de Diciembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Cada reto es una bendición. Porque es una gran oportunidad de poner en práctica todo lo que hemos aprendido. Si no tuviéramos la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos qué tantas habilidades hemos adquirido, no tendríamos el sentido del triunfo.
Cada nueva experiencia es un regalo de la vida que nos permite valorar lo que tenemos y lo que somos. Es el regalo de hacernos más fuertes, más conscientes, más congruentes, más activos.
De esa manera pasamos por la vida dejando huella en nuestra propia vida... en nuestra historia. Es la manera de sentirnos más vivos.
Nunca te des por vencido. Dios acompaña tu camino.

¡Buenos días!

Dirección equivocada
La vida es nuestro máximo valor y, a la vez, nuestro máximo problema. Tememos perderla; nos angustia la muerte física. Pero hay otra muerte más sutil que nos envuelve: no encontrarle sentido, dirección acertada a la vida. ¿Para qué vivimos? ¿Vale la pena vivir la vida? Esto que llamamos vida ¿es una oportunidad o un castigo?

Era un día de invierno: Todas las veces que el colectivo paraba en una estación terminal, un hombre se asomaba por la ventana, leía el nombre de la localidad y suspirando fuertemente se dejaba caer de vuelta en su asiento. Después de la quinta vez le preguntó un compañero de viaje, preocupado: “¿Le duele algo, señor? ¿Por qué usted gime tan terriblemente?” Contestó el hombre: “A decir verdad tendría que cambiar el colectivo. Todo el tiempo viajo ya en la falsa dirección. Pero, ¡aquí dentro es tan calentito y cómodo!”.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los demás encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.
Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en Ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: «Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: “Dios con nosotros”». Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer. (Mt 1,18-24)

Comentario
Hoy, la liturgia de la palabra nos invita a considerar el maravilloso ejemplo de san José. Él fue extraordinariamente sacrificado y delicado con su prometida María.
No hay duda de que ambos eran personas excelentes, enamorados entre ellos como ninguna otra pareja. Pero, a la vez, hay que reconocer que el Altísimo quiso que su amor esponsalicio pasara por circunstancias muy exigentes.
Ha escrito el Papa Juan Pablo II que «el cristianismo es la sorpresa de un Dios que se ha puesto de parte de su criatura». De hecho, ha sido Él quien ha tomado la “iniciativa”: para venir a este mundo no ha esperado a que hiciésemos méritos. Con todo, Él propone su iniciativa, no la impone: casi —diríamos— nos pide “permiso”. A Santa María se le propuso —¡no se le impuso!— la vocación de Madre de Dios: «Él, que había tenido el poder de crearlo todo a partir de la nada, se negó a rehacer lo que había sido profanado si no concurría María» (San Anselmo).
Pero Dios no solamente nos pide permiso, sino también contribución con sus planes, y contribución heroica. Y así fue en el caso de María y José. En concreto, el Niño Jesús necesitó unos padres. Más aún: necesitó el heroísmo de sus padres, que tuvieron que esforzarse mucho para defender la vida del “pequeño Redentor”.
Lo que es muy bonito es que María reveló muy pocos detalles de su alumbramiento: un hecho tan emblemático es relatado con sólo dos versículos (cf. Lc 2,6-7). En cambio, fue más explícita al hablar de la delicadeza que su esposo José tuvo con Ella. El hecho fue que «antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo» (Mt 1,19), y por no correr el riesgo de infamarla, José hubiera preferido desaparecer discretamente y renunciar a su amor (circunstancia que le desfavorecía socialmente). Así, antes de que hubiese sido promulgada la ley de la caridad, san José ya la practicó: María (y el trato justo con ella) fue su ley.
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
La Expectación del Parto
o Nuestra Señora de la O
El gozo esperanzado que poseyó Santa María 
por el futuro próximo de su parto.
Puedes leer más haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“Cada familia cristiana, como hicieron María y José, puede recibir a Jesús, escucharlo, hablar con Él, estar con Él, protegerlo, estar con Él, y así mejorar el mundo. Hagamos espacio en nuestros corazones y en nuestros días al Señor. Así lo hicieron María y José, y no fue fácil. ¡Cuántas dificultades tuvieron que superar!... La familia de Jesús no era una familia falsa. No era una familia irreal. La familia de Nazaret nos permite redescubrir la vocación y la misión de la familia, de cada familia”
~Papa Francisco~

Tema del día:
La familia como faro de amor
1) Para saber
Durante la Audiencia General del miércoles de la semana pasada, el Papa Francisco se refirió al anterior Sínodo sobre la Familia. Recordó que nadie ahí puso en discusión “las verdades fundamentales” del matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la apertura a la vida. Ello es en vistas a la próxima Asamblea General que tendrá lugar en octubre, para tratar sobre la vocación y misión de la familia.

El Papa agradeció a los medios de comunicación su labor, aunque recordó que durante el Sínodo su visión era al estilo de las crónicas deportivas o políticas, uno equipo contra otro, pero eso no es así. El Sínodo no es un parlamento, sino un espacio protegido para que el Espíritu Santo pueda obrar.

2) Para pensar
Hace tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo quería mucho: todos los días jugaba con él, trepaba, comía sus manzanas, se columpiaba en sus ramas y dormía feliz bajo su sombra.

Él amaba al árbol y el árbol amaba al niño. El niño creció y ya no volvió a jugar. Un día el muchacho regresó y escuchó que el árbol le dijo ilusionado: “¿Vienes a jugar?” El muchacho contestó: “Ya no soy niño. Ahora quiero una motocicleta y necesito dinero”.

Lo siento, dijo el árbol, no tengo dinero… Pero toma mis manzanas, véndelas y obtendrás dinero.

El muchacho arrancó todas las manzanas y obtuvo el dinero. El árbol su puso feliz al ver al muchacho alegre, pero éste no volvió y el árbol entristeció.

Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol le preguntó: “¿Vienes a estar conmigo?” Le contestó: “No tengo tiempo. Ahora quiero una casa para vivir con mi esposa e hijos”. El árbol le dijo: “Corta mis ramas y constrúyela”. Cortadas las ramas, el joven no volvió y el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día el hombre regresó: “¿Vienes a estar conmigo?” preguntó el árbol viejo. El hombre contestó: “Estoy triste y volviéndome viejo, quiero un bote para navegar”. El árbol dijo: “Usa mi tronco para que construyas uno y seas feliz”. Cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar.

Ya anciano, regresó un día y vio solo las raíces de aquello que había sido el árbol que tanto lo había amado y dado todo por él, sin que se lo hubiera agradecido. Entonces añoró el tiempo feliz junto al árbol y arrepentido lloró profundamente… esas raíces recibieron las lágrimas como agua para comenzar a renacer…

Esta puede ser la historia de cada uno. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con ellos. Cuando crecemos los dejamos... sólo regresamos cuando los necesitamos o estamos en problemas. Ellos siempre están allí para darnos todo lo que pueden y hacernos felices.

Valoremos a nuestros padres sin ser malagradecidos mientras los tengamos y, si ya no están, que el recuerdo de su amor perdure para siempre.

3) Para vivir
El Papa afirmó que la misión de la familia cristiana es "la de anunciar al mundo, con la fuerza del Sacramento nupcial, el amor de Dios".

Todos estamos llamados a esta tarea. Revisemos nuestro hogar para no ser 'contagiados' por una mentalidad mundana y egoísta. Que sepamos vivir ese amor y alegría en el mismo hogar de modo que se vuelva un faro de luz para la sociedad.
Pbro. José Martínez Colín

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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para la señora Francisca Antonia E. T., de República Dominicana, la cual tuvo una lesión en la cadera y le practicarán una operación de reconstrucción de la misma, rogando al Señor que la ayude a una pronta recuperación.

Pedimos oración por Julio O., 74 años, de ciudad de Panamá, afectado por antecedentes cardíacos y ahora con un derrame cerebral y hemiplejía. Rogamos a la Virgen de Guadalupe y a San Juan Pablo II que intercedan por él ante el Padre del cielo por su recuperación.

Pedimos oración para Alejandra, de Buenos Aires, Argentina, que ha recaído en su problema de ataques de pánico. Que el Niño de Belén le traiga toda la fortaleza psíquica y espiritual necesaria para poder vencer esta enfermedad definitivamente.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Diciembre 18
“Señor poderoso, quiero poner en tu presencia a esa persona que me cuesta amar. Señor mío, guardo en mi corazón algo que me perturba. No puedo aceptar a esa persona que me falló, me dañó, me rechazó o me olvidó. Pero yo sé que esta falta de perdón me hace mal, me enferma, me quita la alegría y la paz interior. Quiero liberar mi vida interior y arrancar esta inquietud que a veces vuelve a molestarme.
Tú me amas, Señor, pero también quieres que ame a los demás con ese amor que perdona, que comprende y espera. Tú quieres que me libere de esas espinas escondidas de resentimientos.
Pero solo no puedo, Señor, no puedo. Por eso, dame la gracia de querer verdaderamente perdonar, coloca en mi corazón la decisión de arrancar de mí todo rencor y todo deseo de venganza. Dame el deseo de curar mi relación con esa persona, para que pueda recordarla otra vez con paz y sin angustia.
¡Líbrame, Señor! Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-