martes, 20 de agosto de 2019

Pequeñas Semillitas 4089

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 14 - Número 4089 ~ Martes 20 de Agosto de 2019
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Jesús, Señor y Dios mío, qué bueno es sentir tu presencia. Quiero amarte con pasión y servirte, convencido de que sólo hago lo que tengo que hacer. Ayúdame a buscar siempre ser el último, que procure ser ese que sólo sirve y acompaña. No hay más camino para ser grande, para ser primero, sino, seguir tu estilo: saber vivir en el servicio desinteresado a los demás. Ayúdame a no sentir vergüenza nunca de seguirte y suplicarte en mis necesidades. De nada sirve que yo anhele estar sentado a tu lado, si por otro lado desprecio a mis semejantes. Me enseñas que es servir amando y amar sirviendo como puedo llegar a Ti. Señor, cuánto tenemos que agradecerte. Cúbreme con tu preciosa sangre y protégeme de todo mal y peligro, pero más que todo protégeme de esa inclinación a la vanidad que habita en mí. Dame la gracia para poder desterrarla de mi alma. Quiero vivir en Ti, ser transformado por Ti. Hoy, renuevo mi deseo de seguirte y servirte. Nacer de nuevo en el Espíritu. Quiero hacer de mi vida la mejor oportunidad para adorarte. Amén.
(Píldoras de Fe)

¡Buenos días!
El diamante más bello
A veces suceden cosas que te cuestionan seriamente y te preguntas angustiado, ¿cómo Dios permite esto? Ten la seguridad que Dios va a sacar de todo mal, sufrimiento o desgracia, un bien mucho más grande. Como lo sacó de la muerte ignominiosa de Jesús, su Hijo, Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.

Hace muchos años, se halló en África el diamante más bello y grande del mundo. Se lo regalaron al rey de Inglaterra, para que brillara en su corona. El rey lo envió a Amsterdam para que lo tallaran. Allí lo entregaron a un experto en pedrerías. ¿Qué hizo este artista? Tomó la gema de valor incalculable, le hizo una hendidura, luego le dio un golpe seguro con su instrumento y la joya tan soberbia, quedó partida en dos en su mano. ¿Descuido imperdonable? No. Ese golpe maestro lo había estudiado durante varios días con cuidado uno de los lapidarios más famosos del mundo. Fue el toque genial del especialista. No te quejes, pues, si el artista infinito te da o permite algún golpe estratégico para sacarte perfecto.

Las aflicciones de la vida dan lugar a muy meritorios ejercicios de las virtudes heroicas. Las pruebas que cayeron sobre Job, lo hicieron perfecto; la ceguera formó y santificó a Tobías; la calumnia inmortalizó a José; los leones dieron a conocer la virtud de Daniel. Aprender a sufrir es la  más grande y más útil asignatura de la presente vida. Jesús sea nuestro modelo.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Jueces 6, 11-24a

Salmo: Sal 84, 9. 11-14

Santo Evangelio: Mt 19,23-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?». Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».

Comentario:
Hoy contemplamos la reacción que suscitó entre los oyentes el diálogo del joven rico con Jesús: «¿Quién se podrá salvar?» (Mt 19,25). Las palabras del Señor dirigidas al joven rico son manifiestamente duras, pretenden sorprender, despertar nuestras somnolencias. No se trata de palabras aisladas, accidentales en el Evangelio: veinte veces repite este tipo de mensaje. Lo debemos recordar: Jesús advierte contra los obstáculos que suponen las riquezas, para entrar en la vida...
Y, sin embargo, Jesús amó y llamó a hombres ricos, sin exigirles que abandonaran sus responsabilidades. La riqueza en sí misma no es mala, sino su origen si fue injustamente adquirida, o su destino, si se utiliza egoístamente sin tener en cuenta a los más desfavorecidos, si cierra el corazón a los verdaderos valores espirituales (donde no hay necesidad de Dios).
«¿Quién se podrá salvar?». Jesús responde: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible» (Mt 19,26). —Señor, Tú conoces bien las habilidades de los hombres para atenuar tu Palabra. Tengo que decírtelo, ¡Señor, ayúdame! Convierte mi corazón.
Después de marchar el joven rico, entristecido por su apego a sus riquezas, Pedro tomó la palabra y dijo: —Concede, Señor, a tu Iglesia, a tus Apóstoles ser capaces de dejarlo todo por Ti.
«En la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria...» (Mt 19,28). Tu pensamiento se dirige a ese “día”, hacia ese futuro. Tú eres un hombre con tendencia hacia el fin del mundo, hacia la plenitud del hombre. En ese tiempo, Señor, todo será nuevo, renovado, bello.
Jesucristo nos dice: —Vosotros, que lo habéis dejado todo por el Reino, os sentaréis con el Hijo del Hombre... Recibiréis el ciento por uno de lo que habéis dejado... Y heredaréis la vida eterna... (cf. Mt 19,28-29).
El futuro que Tú prometes a los tuyos, a los que te han seguido renunciando a todos los obstáculos... es un futuro feliz, es la abundancia de la vida, es la plenitud divina.
—Gracias, Señor. ¡Condúceme hasta ese día!
Rev. D. Fernando PERALES i Madueño (Terrassa, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Bernardo de Claraval
Abad y Doctor de la Iglesia
Nació en el castillo de Fontaines-les-Dijon (Francia), el año 1090, de familia noble. Recibió una piadosa educación, y el año 1111 entró con 30 compañeros en el monasterio de Cîteaux (Borgoña, Francia), recién fundado. Poco después lo eligieron fundador y primer abad del monasterio de Claraval, en el departamento francés de Aube, donde permaneció hasta su muerte. Fue un monje contemplativo y de actividad desbordante al servicio de la Iglesia en la que promovió una vida más evangélica, formador de monjes y reformador de comunidades religiosas, consejero de papas y obispos, predicador insigne y escritor lleno de sabiduría y unción. Recorrió Europa para restablecer la paz y la unidad. Con su vida y sus escritos ejerció una enorme influencia en la vida y espiritualidad cristiana de su tiempo y de los siglos posteriores, e inspiró un devoto afecto a la humanidad de Cristo y a la Virgen Madre. Murió el 20 de agosto de 1153.
Oración: Señor, Dios nuestro, tú hiciste del abad san Bernardo, inflamado en el celo de tu casa, una lámpara ardiente y luminosa en medio de tu Iglesia; concédenos, por su intercesión, participar de su ferviente espíritu y caminar siempre como hijos de la luz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
© Directorio Franciscano – Aciprensa – Catholic.net

Pensamiento del día

“Si ante el recuerdo desconsolador de tus muchos pecados y de la severidad de Dios, te sientes ir hacia el abismo del desaliento o de la desesperación, lánzale una mirada a la estrella, e invoca a la Madre de Dios. El pensar en Ella y el invocarla, sean dos cosas que no se parten nunca ni de tu corazón ni de tus labios. Y para estar más seguro de su protección no te olvides de imitar sus ejemplos. ¡Siguiéndola no te pierdes en el camino!”
(San Bernardo de Claraval)

Historias:
Milagro en Hiroshima y Nagasaki
Durante la Segunda Guerra Mundial, dos ciudades japonesas fueron destruidas por bombas atómicas: Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y Nagasaki tres días después. En Nagasaki, como resultado de la explosión, todas las casas en un radio aproximado de 2.5 Km del epicentro fueron destruidas. Quienes estaban dentro de las casas quedaron enterrados en las ruinas. Los que estaban fuera quedaron quemados.

En medio de aquella tragedia, una pequeña comunidad de Padres Jesuitas vivía junto a la iglesia parroquial, a solamente 1 Km. del epicentro de la bomba. Eran misioneros alemanes sirviendo al pueblo japonés. Como los alemanes eran aliados de los japoneses, les habían permitido quedarse.

La iglesia junto a la casa de los jesuitas quedó destruida, pero su residencia quedó en pie y los miembros de la pequeña comunidad jesuita sobrevivieron. No tuvieron efectos posteriores por la radiación, ni pérdida del oído, ni ninguna otra enfermedad o efecto.

El Padre Hubert Schiffer fue uno de los jesuitas en Hiroshima. Tenía 30 años cuando explotó la bomba atómica en esa ciudad y vivió otros 33 años más, gozando de buena salud. Él narró sus experiencias en Hiroshima durante el Congreso Eucarístico que se llevó a cabo en Filadelfia (USA) en 1976. Por aquel entonces, los ocho miembros de la comunidad Jesuita estaban todavía vivos.

El Padre Schiffer fue examinado e interrogado por más de 200 científicos que fueron incapaces de explicar como él y sus compañeros habían sobrevivido. Él lo atribuyó a la protección de la Virgen María y dijo: "Yo estaba en medio de la explosión atómica... y estoy aquí todavía, vivo y a salvo. No fui derribado por su destrucción."

Además, el Padre Shiffer mantuvo que, durante varios años, cientos de expertos e investigadores estudiaron las razones científicas del porqué la casa, tan cerca de la explosión atómica, no fue afectada. Él explicó que en esa casa hubo una sola cosa diferente: "Rezábamos el Rosario diariamente en esa casa".

En la otra ciudad devastada por la bomba atómica, Nagasaki, San Maximiliano Kolbe había establecido un convento franciscano que también quedó intacto. Los hermanos no sufrieron las consecuencias de la bomba y fueron  protegidos por la Virgen. Allí, ellos también rezaban diariamente el Santo Rosario.
Fuente: Web católico de Javier

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Nunca mientas ni hagas trampas. Sé libre de verdad. Libre de tus caprichos, que buscan siempre excusas para seguir tus gustos solamente. Libre de tu flojera para el estudio o el trabajo. Libre de tus pasiones y de tus vicios. Libre de tus sentimientos negativos, especialmente del rencor. No seas esclavo de la pereza o del egoísmo. Tienes un corazón grande y hermoso para amar. No lo malgastes en buscar solamente las cosas de la tierra.
Sé libre como las águilas, que dominan los aires. No seas como “Vicente que va donde va la gente”, no seas un hombre sin personalidad, que hace y dice lo que hacen y dicen los demás. Piensa por ti mismo. Decide por ti mismo. No te dejes manipular por la moda o por las ideas de tus amigos. Sé un hombre de verdad. Vive con autenticidad. No hagas de la mentira una norma de tu vida. No engañes a nadie. No trates de justificar tus errores. Reconócelos y rectifícalos.
Aprende a ser libre, rompiendo las cadenas de tus vicios, porque en nombre de la libertad se han cometido muchos crímenes. En nombre de la libertad, muchos hombres y mujeres desprecian la fidelidad conyugal y matan a niños inocentes por el aborto. No permitas que tu libertad esté encadenada por tus errores y pecados. No confundas libertad con irresponsabilidad. Ser libre es ser responsable. Ser libre es amar de verdad y hacer felices a los demás.
(P. Ángel Peña)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para un matrimonio de Vallejo, California: César, de 86 años de edad, afectado de parkinson que va progresando en sus síntomas con un aumento de las limitaciones, y su esposa Rosy, de 76, para que tenga la necesaria fortaleza y paciencia. Que por la intercesión de la Santísima Virgen, el Señor Jesús les conceda lo que ambos necesitan.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Cinco minutos con Jesús
Agosto 20
Entre otras enseñanzas que Jesús nos da en muchos de sus milagros que realizó, debemos reflexionar en la modestia de Jesús.
Sobre él que lo que acaba de hacer es algo maravilloso y digno de toda alabanza y gratitud; sin embargo, les ordena a sus espectadores que no divulguen lo que acaban de presenciar.
Aprende esta hermosa lección de modestia que te da Jesús. Haz el bien con la única mira de agradar a Dios, contento con que te vea el Padre celestial, convencido como debes estar de que todo lo bueno que en ti pueda haber, todo eso viene de Dios, puesto que todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos (Sant 1,17) y sin cuya ayuda nada hubiéramos podido hacer. Separados de mí nada pueden hacer (Jn 15,5)
(Padre Alfonso Milagro)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

🌸

”PEQUEÑAS SEMILLITAS”


lunes, 19 de agosto de 2019

Pequeñas Semillitas 4088

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 14 - Número 4088 ~ Lunes 19 de Agosto de 2019
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Estamos en un mundo problemático y nos acosan las dificultades. Mas, no ser optimista no depende de circunstancias externas, sino de nuestra posición frente a problemas, conflictos y dificultades.
Cultivemos la posición de nosotros mismos y acostumbrémonos a imaginar vivamente las posibilidades de abundancias de bienes, satisfacciones y éxito.
Superamos el pesimismo y sus terribles efectos, imaginando siempre lo mejor y trabajando tenazmente por lograrlo.
Debemos poner todo el potencial de nuestra mente y de nuestra fe en el auxilio de Dios, al servicio del progreso integral y de la ayuda a los necesitados.
El optimismo es la fuente perenne en la que podemos saciar nuestra sed de todo lo positivo de la vida. 

¡Buenos días!
“A la sombra de tus alas”
Los salmos son antiguos cánticos donde vibra el alma del creyente con una gran riqueza de sentimientos, como asombro, alabanza, contrición, intimidad, dulzura u otros estados de ánimo. El salmista —por ejemplo— clama a Dios en una situación angustiosa, usando el tierno símbolo de las alas de un ave maternal para expresar su amor y confianza en el Señor.

Salmo 17: Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme de los malvados que me asaltan, del enemigo mortal que me cerca. Salmo 57: Misericordia, Dios mío, misericordia, que mi alma se refugia en ti; me refugio a la sombra de tus alas mientras pasa la calamidad. Salmo 63: A la sombra de tus alas canto con júbilo, mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Salmo 91: Él te librará de la red del cazador, de la peste funesta. Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás, su brazo es escudo y armadura.

El mismo Jesús usó esta imagen cuando desde el monte de los olivos mirando a sus pies a la ciudad deicida, lleno de tristeza, exclamó: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los pollitos, y tú no quisiste!”. Tómale gusto a los salmos: te enseñarán a orar a Dios con sentimientos auténticos.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Jueces 2, 11-19

Salmo: Sal 105, 34-37. 39-40. 43ab. 44

Santo Evangelio: Mt 19,16-22
En aquel tiempo, un joven se acercó a Jesús y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?». Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». «¿Cuáles?» —le dice él—. Y Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo». Dícele el joven: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?». Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.

Comentario:
Hoy la liturgia de la palabra pone ante nuestra consideración el famoso pasaje del joven rico, aquel joven que no supo responder ante la mirada de amor con que Cristo se fijó en él (cf. Mc 10,21). San Juan Pablo II nos recuerda que en aquel joven podemos reconocer a todo hombre que se acerca a Cristo y le pregunta sobre el sentido de su propia vida: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?» (Mt 19,16). El Papa comenta que «el interlocutor de Jesús intuye que hay una conexión entre el bien moral y el pleno cumplimiento del propio destino».
También hoy, ¡cuántas personas se hacen esta pregunta! Si miramos a nuestro alrededor, podemos quizá pensar que son pocas las personas que ven más allá, o bien que el hombre del siglo XXI no necesita hacerse este tipo de preguntas, ya que las respuestas no le sirven.
Jesús le responde: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno sólo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos» (Mt 19,17). No es solamente legítimo el preguntarse acerca del más allá, sobre el sentido de la vida, sino que... ¡es necesario hacerlo! El joven le ha preguntado qué tiene que hacer para alcanzar la vida eterna, y Cristo le responde que tiene que ser bueno.
Hoy día, para algunos o para muchos —¡qué más da!— puede parecer imposible “ser bueno”... O bien, les puede parecer algo sin sentido: ¡una tontería! Hoy, como hace veinte siglos, Cristo nos sigue recordando que para entrar en la vida eterna es necesario cumplir los mandamientos de la ley de Dios: no se trata de un “óptimo”, sino que es el camino necesario para que el hombre se asemeje a Dios y así pueda entrar en la vida eterna de manos de su Padre-Dios. En efecto, «Jesús muestra que los mandamientos no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta para un camino moral y espiritual de perfección, cuyo impulso interior es el amor» (San Juan Pablo II).
Rev. D. Óscar MAIXÉ i Altés (Roma, Italia)

Santoral Católico:
San Juan Eudes
Presbítero y Fundador
Nació en Ri, diócesis francesa de Séez (Normandía), el año 1601. Estudió en los jesuitas y rehusó el matrimonio ventajoso que se le ofrecía, para consagrarse al Señor. Recibió las órdenes menores e ingresó en la Congregación del Oratorio fundada por el Card. De Bérulle. Ordenado sacerdote en 1625, se dedicó de manera intensa a las misiones populares y la predicación en las parroquias de extensas zonas rurales de Normandía, con mucho fruto de vida cristiana. Para mejor responder a las urgencias de la Iglesia, dejó el Oratorio y fundó dos congregaciones religiosas: una dedicada a las misiones populares y a la formación de los seminaristas, la Congregación de Jesús y María (los Eudistas); y la otra a la reeducación de las jóvenes extraviadas, la de Nuestra Señora de la Caridad. En sus escritos nos dejó constancia de su profundo conocimiento del misterio de Cristo. Fomentó con entusiasmo la devoción a los Corazones de Jesús y de María. Murió en Caen (Normandía) el 19 de agosto de 1680.
Oración: Oh Dios, que elegiste a san Juan Eudes para anunciar al mundo las insondables riquezas del misterio de Cristo, concédenos, te rogamos, que, por su palabra y su ejemplo, crezcamos en el conocimiento de tu verdad y vivamos según el Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
© Directorio Franciscano – Aciprensa – Catholic.net

Pensamiento del día

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.
(Don Quijote de la Mancha. Parte 2. Capítulo 58)

Tema del día:
Relato de una mamá adoptiva
Ha sido un día muy cansado, esta tarde festejamos los cumpleaños de mis dos hijas –de tres y un año– con una gran piñata. Ambas están ya acostadas y dormidas, soñando con su fiesta, pero la más feliz soy yo, pues adoro a mis hijas y verlas tan emocionadas me conmueve.

Acudieron muchas de mis amigas de la facultad, todas con hijos pequeños, y también mamás de las compañeras del kinder de mi hija mayor, a las que sólo conocía de vista. Como siempre que una mamá conoce por primera vez a mi familia llega el momento en que se entera que mis hijas son adoptadas comenzando una serie de preguntas cargadas de muy diferente intención.

Casi siempre quien acaba de descubrir que mis hijas son adoptivas las mira como si fuesen marcianas: «¿Son adoptadas?», se pregunta pensando que es una broma. Quizá espera ver una niña negrita o con rasgos filipinos, recogida por compasión ante el anuncio de una agencia internacional que busca salvar a niños desvalidos o abandonados.

En estos años, he comprobado que la cultura de la adopción está muy poco desarrollada. Normalmente por adopción imaginan a un matrimonio conmovido ante un bebé abandonado y que decide levantarlo de la calle o de un bote de basura..., ¡por lástima y compasión! La adopción es algo totalmente diferente. Se recoge un objeto o un perrito encontrado y se acepta por lástima, muchas veces sin importarte por qué ni quien lo ha abandonado. Aquí principalmente interviene el sentimiento, la compasión, la idea de remediar algo que está mal. Una acción que no sueles meditar ni razonar. Tratas de aportar una solución a una posible injusticia, para “sentirse mejor”.

La adopción es algo más profunda, nace del alma, del corazón. Es el espíritu maternal de toda mujer quien exige al matrimonio la necesidad de tener un bebé en brazos al que amar, cuidar, educar y servir. No se trata de prolongar los apellidos, de sentirte acompañada, de auto realizarte, de garantizar el cuidado propio en la vejez..., todas esas razones descansan en el egoísmo, en mirarte a ti misma. Un hijo no es una prolongación de tu persona, sino un ser nuevo, diferente, autónomo, al que deseas amar plenamente, y quieres educar y guiar para que sea libre y haga su propia vida.

Por supuesto que en una adopción tienes presente la idea de acoger al desvalido y servir al necesitado, pero la razón principal será siempre el amor al hijo, amor que está presente desde hace muchos años, que has ido madurando poco a poco, que ha ido preparando a la pareja para ese encuentro. El hijo –biológico o adoptivo– no aparece de repente a la puerta de la casa, sino que es precedido de un largo proceso, de un auténtico embarazo en el interior de la mamá, en tu pancita o en tu corazón.

Todavía me duele profundamente el comentario de un conocido de nuestra familia. Mi primera hija estaba enferma y nosotros muy angustiados porque los doctores no podían bajarle la fiebre. Al vernos en ese estado, esa persona me dijo que me tranquilizase, pues ya sabíamos a donde podríamos acudir a pedir otro..., como si fuese cambiar de computadora...

El hijo adoptivo es tu hijo, deseado, amado, esperado, suplicado tantas noches al Dios de la Vida. Unos aretes o una casa se cambian, un perro se sustituye..., tu hijo no puedes escogerlo, ni cambiarlo, ni nadie lo podrá suplir. Los nuevos hijos son eso, otros, estupendos, pero nunca un sustituto.

A mucha gente quizá nadie le ha explicado nunca que adoptar es otra forma de crear tu propia familia. Otros están llenos de prejuicios y sinrazones, viven atados a sus esquemas sin posibilidad de cambio. Algunos, simplemente no quieren entenderlo...
Mónica Bouillé de Gilio 

"Pequeñas Semillitas" por email
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo electrónico. Las suscripciones son totalmente gratuitas y solo tienes que solicitarlas dirigiéndote por e-mail a  info@pequesemillitas.com
A todos los que las reciben, los invito a que compartan las "Pequeñas Semillitas" reenviándolas a sus contactos, y de ese modo ayudan a sembrar en el mundo la alegría del Evangelio.  

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Una de las esclavitudes más fuertes es la del odio. Hay muchas personas en el mundo que no quieren perdonar a quienes les han ofendido y el odio, que tienen por dentro, los lleva a ser violentos y a vengarse en los que les han hecho daño o en otras personas que encuentran en su camino. Y lo peor de todo es que la falta de perdón produce en muchos casos serias enfermedades, que aumenta su infelicidad. El odio los esclaviza, los enferma y les impide ser felices. Pero muchos prefieren vivir con esa cadena a sentirse tontos o débiles  por perdonar.
La cultura pagana del ambiente en que vivimos nos invita a la venganza a través de tontas películas, donde se confunde el amor con el sexo, la fortaleza con la venganza y el perdón con la debilidad. Y muchos jóvenes se contagian de este sida espiritual que nos rodea. Les faltan defensas ante tantos ataques al amor y al perdón. Están desprotegidos por la falta de Dios en su vida y caen en las redes de cualquier líder sectario o mago, que les pide venganza y les enseña cómo realizarlas. ¡Cuántos acuden a brujos para que hagan daño a otras personas!
(Padre Ángel Peña)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Amilcar Jesús, de Córdoba, Argentina, que ha sido llamado por el Padre a la casa celestial. Que la Santísima Virgen conceda a su familia cristiana resignación con la fe viva en la resurrección final.

Pedimos oración para Mara y Gustavo, de Guanajuato, México, que sufrieron un accidente de automóvil en una carretera y están graves, por lo que rogamos al Señor que se recuperen y pronto estén bien.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Cinco minutos con Jesús
Agosto 19
En el colmo de la admiración decían: todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
Así se dijo del Maestro y así debe poder decirse del discípulo, que eres tú: “Todo lo ha hecho bien”.
Hacer bien todo, no solamente las cosas más importantes de la vida, sino también las cosas más sencillas; la perfección es el resultado de todas esas cosas sencillas y humildes que realizamos cada día; esa cosas son las que debemos “hacer bien”, a imitación de Jesús.
(Padre Alfonso Milagro)

FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
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”PEQUEÑAS SEMILLITAS”


domingo, 18 de agosto de 2019

Pequeñas Semillitas 4087

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 14 - Número 4087 ~ Domingo 18 de Agosto de 2019
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Son bastantes los cristianos que, profundamente arraigados en una situación de bienestar, tienden a considerar el cristianismo como una religión que, invariablemente, debe preocuparse de mantener la ley y el orden establecido.
Por eso, resulta tan extraño escuchar en boca de Jesús dichos que invitan, no al inmovilismo y conservadurismo, sino a la transformación profunda y radical de la sociedad: «He venido a prender fuego en el mundo y ojalá estuviera ya ardiendo… ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división».
No nos resulta fácil ver a Jesús como alguien que trae un fuego destinado a destruir tanta mentira, violencia e injusticia. Un Espíritu capaz de transformar el mundo, de manera radical, aun a costa de enfrentar y dividir a las personas.
Necesitamos una revolución más profunda que las revoluciones económicas. Una revolución que transforme las conciencias de los hombres y de los pueblos. Quien sigue a Jesús, vive buscando ardientemente que el fuego encendido por él arda cada vez más en este mundo. Pero, antes que nada, se exige a sí mismo una transformación radical: «solo se pide a los cristianos que sean auténticos. Esta es verdaderamente la revolución» (E. Mounier).
Padre José Antonio Pagola

¡Buenos días!
¿Qué traerá este día?
La oración humilde y confiada conmueve el corazón de Dios. A nosotros también nos enternecen los niños cuando con encantadora espontaneidad nos piden que les ayudemos a hacer un dibujo, a atarles los cordones de los zapatitos, etc., y no podemos negarnos. Su humilde confianza nos impulsa a prestarles cualquier servicio.

¡Lo que tú quieras, Señor!,  pero te pido fe para mirarte en todo, esperanza para no desfallecer, caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera. Dame paciencia y humildad. Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo. Dame, Señor, lo que tú sabes me conviene y yo no sé pedir. ¡Que pueda yo amarte cada vez más y hacerte amar de los que me rodean! ¡Que sea yo grande en lo pequeño! ¡Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, la mente activa y el pie dispuesto! ¡Derrama, Señor, tus gracias sobre todos los que quiero! Amén.

La oración que haces al comenzar la jornada y al terminarla, es la expresión de tu amor y confianza en Dios. Entre estos dos momentos, si amas de verdad a Dios con toda el alma y con todas las fuerzas, como dice la Palabra, de alguna manera el recuerdo y la presencia del Señor te acompañarán en las variadas tareas de tu jornada.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Jer 38, 3-6. 8-10

Salmo: Sal 39, 2-4. 18

Segunda Lectura: Heb 12, 1-4

Santo Evangelio: Lc 12,49-53
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «He venido a encender fuego en el mundo, ¡y cómo querría que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba ¡y cómo he de sufrir hasta que haya terminado! ¿Creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra».

Comentario:
Hoy -de labios de Jesús- escuchamos afirmaciones estremecedoras: «He venido a encender fuego en el mundo» (Lc 12,49); «¿creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división» (Lc 12,51). Y es que la verdad divide frente a la mentira; la caridad ante el egoísmo, la justicia frente a la injusticia…
En el mundo -y en nuestro interior- hay mezcla de bien y de mal; y hemos de tomar partido, optar, siendo conscientes de que la fidelidad es "incómoda". Parece más fácil contemporizar, pero a la vez es menos evangélico.
Nos tienta hacer un "evangelio" y un "Jesús" a nuestra medida, según nuestros gustos y pasiones. Hemos de convencernos de que la vida cristiana no puede ser una pura rutina, un "ir tirando", sin un constante afán de mejorar y de perfección. Benedicto XVI ha afirmado que «Jesucristo no es una simple convicción privada o una doctrina abstracta, es una persona real cuya entrada en la historia es capaz de renovar la vida de todos».
El modelo supremo es Jesús (hemos de "tener la mirada puesta en Él", especialmente en las dificultades y persecuciones). Él aceptó voluntariamente el suplicio de la Cruz para reparar nuestra libertad y recuperar nuestra felicidad: «La libertad de Dios y la libertad del hombre se han encontrado definitivamente en su carne crucificada» (Benedicto XVI). Si tenemos presente a Jesús, no nos dejaremos abatir. Su sacrificio representa lo contrario de la tibieza espiritual en la que frecuentemente nos instalamos nosotros.
La fidelidad exige valentía y lucha ascética. El pecado y el mal constantemente nos tientan: por eso se impone la lucha, el esfuerzo valiente, la participación en la Pasión de Cristo. El odio al pecado no es cosa pacífica. El reino del cielo exige esfuerzo, lucha y violencia con nosotros mismos, y quienes hacen este esfuerzo son quienes lo conquistan (cf. Mt 11,12).
Rev. D. Isidre SALUDES i Rebull (Alforja, Tarragona, España)

Palabras de San Juan Pablo II
“La Iglesia, en su sabia pedagogía moral, ha invitado siempre a los creyentes a buscar y a encontrar en los santos y santas, y en primer lugar en la Virgen Madre de Dios llena de gracia y toda santa, el modelo, la fuerza y la alegría para vivir una vida según los mandamientos de Dios y las bienaventuranzas del Evangelio.”

Predicación del Evangelio:
Significado del fuego
Estamos acostumbrados de pensar en el fuego como devastador. Cada año las noticias muestran incendios destruyendo casas tanto como bosques. En estos casos el fuego resulta en ambas la miseria humana y la erosión de la tierra. Pero el fuego puede llevar beneficios también. Los guardabosques se aprovechan de quema controlada para limpiar material combustible acumulado. En el Evangelio hoy Jesús dice que ha venido a traer fuego a la tierra. Tememos que este fuego sea dañino pero puede tener un gran beneficio para nosotros.

Si la imagen de Jesús trayendo el fuego no nos molesta, la idea de él sembrando división lo hará. Dice que dividirá familias y comunidades. Lo hará por volcar los modos de pensar equivocados. A veces estos modos que necesitan cambiarse no son patentemente nefastos. De hecho la mayoría los aceptan como naturales, pero no los consideran así los discípulos de Jesús. Hay muchas ideas equivocadas pero vamos a enfocarnos sólo en tres.

Muchos piensan que el éxito en la vida depende de tener una carrera que con gran salario. Por esta razón la competición de entrar en escuelas de medicina es particularmente fuerte. No solo ganan los médicos cuatro veces más que los demás trabajadores sino también son muy estimados por el público.  Pero Jesús nos dice algo distinto sobre salarios y fama. Recuerda a sus discípulos que vale nada ganar el mundo si pierde a si mismo (Lucas 9,25). Un poema habla de un caballero con tanto encanto, dinero, y buenas miradas que todo el mundo le admiraba. Sin embargo, tenía un corazón duro. Termina el poema por decir que este hombre regresó a casa una tarde y puso una bala en su cabeza. Una vida exitosa no es cuando la persona tiene un salario siempre creciendo sino cuando él crece un buen carácter. Eso es, cuando la persona no odia a nadie y trata a todos con la justicia.

Otro error que muchos interiorizan hoy es pensar que el sexo es necesario para ser feliz. Sí, el sexo entre los matrimonios tiene muchos beneficios que incluyen el placer y el sentido de la intimidad. Pero muchos viven felices sin el sexo. Pueden ser solteros, religiosas, aún los matrimonios que por una razón u otra no tienen relaciones sexuales. Si la persona busca el sexo principalmente por la satisfacción carnal, más tarde o más temprano estará decepcionada. Provee el sexo un placer pasajero que siempre anhela más. La felicidad, en contraste, es producto de hacer sacrificios para alcanzar una meta que vale. No disipa pronto el sentido de la felicidad. De hecho, porque es compartida con otras personas, queda por mucho tiempo. Jesús prohíbe la lujuria (Mateo 5,27), el constante deseo para relaciones sexuales.

Hay una tendencia, realmente lamentable, de minimizar el valor de los sacramentos. Muchos católicos –por ejemplo– opinan ya que la Eucaristía no es verdaderamente el cuerpo de Cristo. Esta gente no reconoce el poder de los sacramentos para salvarnos. Piensa que no importan mucho. Tenemos que admitir que el Espíritu Santo entrega la gracia de la salvación como él vea apropiado. Sin embargo, Jesús fundó los sacramentos como los medios ordinarios de la salvación. ¿Qué es la salvación? Al principio del Evangelio de San Lucas, Simeón sosteniendo al bebé Jesús en sus brazos, reza a Dios. Dice: “’Ahora, Señor, tu promesa está cumplida: puedes dejar que tu siervo muera en paz, porque ya he visto la salvación…’” La salvación es ser como Jesús: libre de pecado y empeñado a darse en el amor. En cada sacramento  encontramos a Jesús ayudándonos vivir el propósito del sacramento particular. En la Eucaristía, por ejemplo, lo encontramos como la comida que nos nutre para vivir como santos.

En el Evangelio hoy Jesús habla también del bautismo que va a sufrir en Jerusalén. Está refiriendo a su pasión, muerte, y resurrección. Como dice la segunda lectura, recordando este evento nosotros tenemos la fortaleza para sufrir las pruebas de nuestras propias vidas. Sí nos cuesta vivir contrario a las ideas de la mayoría. Sin embargo, estamos en buena compañía cuando lo hacemos. Allí se encuentran a Jesús mismo y también “la multitud de antepasados nuestros” como lo expresa la segunda lectura. Vale la pena estar con ellos.
Padre Carmelo Mele O. P.

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Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas
  
Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos pastorales sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a info@pequesemillitas.com
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.
  
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Lamentablemente esta semana no ha llegado ningún agradecimiento.

Un minuto con María
El padre Franck-Stéphane Yapi es un sacerdote de la diócesis de Agboville en el sur de Costa de Marfil. Fundador de la "Academia del amor", una célula de oración virtual para comprometidos, casados, divorciados y viudos que se dedica a la pastoral de las parejas. Habla sobre la importancia de la oración para estas:
"Creo que el matrimonio es una trinidad, la tercera persona es Dios. Por tanto, los cónyuges deben permitirle que sea parte integral de su matrimonio para que él conozca todo su desarrollo. La oración es la respiración espiritual de la pareja cristiana porque coloca a Dios en el corazón de la vida conyugal.
Hay muchas maneras de orar juntos. Por mi parte, les aconsejo el Rosario. Primero, porque los católicos buscan mucho la intercesión de la Santísima Virgen y el Rosario es la oración favorita de los católicos después de la Misa. Segundo, porque, en la celebración del sacramento del Matrimonio, hay una etapa al final de la Misa en la que la pareja se encomienda a la oración de la Virgen María a quien ofrece un ramo de flores.  
También creo que rezar juntos el Rosario puede facilitar la oración dentro de la pareja. Rezando el Rosario con María nuestra madre por las parejas, se me ocurrió pedir la intercesión de la santa pareja, María y José, para tocar el corazón de Jesús. Para mí la vida de la pareja es un Rosario”.

Cinco minutos con Jesús
Agosto 18
Cuando lo externo no responde a un verdadero espíritu interno, lo externo no tiene sentido, pero cuando lo externo es una manifestación exigida por la vitalidad de lo interno, entonces lo externo con sus manifestaciones visibles es algo hermoso y digno, porque es algo vital.
Es el corazón el que tiene que estar siempre en comunión con Jesús, el corazón con su adhesión y su afecto, el corazón con su entrega y su generosidad, el corazón con la sinceridad y la hondura de su amor.
(Padre Alfonso Milagro)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

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”PEQUEÑAS SEMILLITAS”