sábado, 4 de enero de 2014

Pequeñas Semillitas 2237

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2237 ~ Sábado 4 de Enero de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hemos comenzado un nuevo año civil y quién más, quién menos, hacemos algunos propósitos para este tiempo que comienza. Y si bien está bien el formular propósitos, es necesario que podamos cumplirlos, pues dicen que el camino al Infierno está sembrado de buenos propósitos.
Efectivamente… ¡Cuántos que ahora están en el abismo infernal, en su vida, al comenzar un nuevo año, hicieron muy buenos propósitos: alejarse de aquella mala amistad, no frecuentar aquel lugar, evitar aquel libro, etc.!, pero luego fueron vencidos y terminaron hundidos para siempre en el Infierno.
¿Y cuál es el secreto de poder cumplir los buenos propósitos que hacemos a principios de año? El secreto está en poner las cosas en su lugar, sabiendo que sólo podremos cumplir con ellos, en la medida que dejemos a Dios que nos ayude a cumplirlos, porque es Él quien nos da la fuerza y todas las ayudas para concretarlos.
Pero entonces, si necesitamos la ayuda de Dios, tenemos que rezar más, pues todas las gracias nos vienen por medio de la oración. Así que si no rezamos, el Señor no nos ayudará, y seguiremos como siempre, o tal vez peor, porque en la vida espiritual uno nunca queda estancado, ya que o avanza o retrocede, o asciende o desciende.  www.santisimavirgen.com.ar 

¡Buenos días!

El ciervo y el león

Si quieres triunfar en la vida, aprende a capitalizar tus fracasos. El éxito llegará a tu puerta cuando sepas afrontar las inevitables contrariedades de cada día. Cada frustración, cada descalabro, cada desilusión, lleva consigo el germen de una infinidad de capacidades con las que personas pacientes y decididas han construido lo mejor de sus vidas.

Agobiado por la sed, llegó un ciervo a un manantial. Después de beber, vio su reflejo en el agua. Al contemplar su hermosa cornamenta, se puso orgulloso, pero quedó desilusionado por sus piernas débiles y finas. Mientras pensaba así, apareció un león que comenzó a perseguirlo. Echó a correr y le ganó una gran distancia, pues la ventaja de los ciervos está en sus piernas y la del león en su fuerza.
En la llanura el ciervo guardó la distancia que le salvaba; pero al entrar en el bosque sus cuernos se engancharon a las ramas y, no pudiendo escapar, fue atrapado por el león. A punto de morir, exclamó para sí mismo: —¡Desdichado! Mis pies, que me molestaban, eran los que me salvaban, y mis cuernos, en los que ponía todo mi orgullo, son los que ahora me pierden.

Busca siempre la faz luminosa y positiva de todos los obstáculos y reveses que te presente cada día. No olvides que puedes desarrollar la escondida sabiduría de convertir un menos en más, un fracaso en victoria y una cruz en resurrección y vida. Que pases un día muy apacible. Hasta mañana.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir, “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedra”. (Jn 1,35-42)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos recuerda las circunstancias de la vocación de los primeros discípulos de Jesús. Para prepararse ante la venida del Mesías, Juan y su compañero Andrés habían escuchado y seguido durante un tiempo al Bautista. Un buen día, éste señala a Jesús con el dedo, llamándolo Cordero de Dios. Inmediatamente, Juan y Andrés lo entienden: ¡el Mesías esperado es Él! Y, dejando al Bautista, empiezan a seguir a Jesús.
Jesús oye los pasos tras Él. Se gira y fija la mirada en los que le seguían. Las miradas se cruzan entre Jesús y aquellos hombres sencillos. Éstos quedan prendados. Esta mirada remueve sus corazones y sienten el deseo de estar con Él: «¿Dónde vives?» (Jn 1,38), le preguntan. «Venid y lo veréis» (Jn 1,39), les responde Jesús. Los invita a ir con Él y a mirar, contemplar.
Van, y lo contemplan escuchándolo. Y conviven con Él aquel atardecer, aquella noche. Es la hora de la intimidad y de las confidencias. La hora del amor compartido. Se quedan con Él hasta el día siguiente, cuando el sol se alza por encima del mundo.
Encendidos con la llama de aquel «Sol que viene del cielo, para iluminar a los que yacen en las tinieblas» (cf. Lc 1,78-79), marchan a irradiarlo. Enardecidos, sienten la necesidad de comunicar lo que han contemplado y vivido a los primeros que encuentran a su paso: «¡Hemos encontrado al Mesías!» (Jn 1,41). Los santos también lo han hecho así. San Francisco, herido de amor, iba por las calles y plazas, por las villas y bosques gritando: «El Amor no está siendo amado».
Lo esencial en la vida cristiana es dejarse mirar por Jesús, ir y ver dónde se aloja, estar con Él y compartir. Y, después, anunciarlo. Es el camino y el proceso que han seguido los discípulos y los santos. Es nuestro camino.
Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Ángela de Foligno
Terciaria Franciscana
En la ciudad de Foligno, en la Umbría (hoy Italia), Ángela, la cual, después de la muerte de su esposo y de sus hijos, siguió las huellas de san Francisco, entregándose totalmente a Dios, y escribió un libro, en donde cuenta las experiencias de su vida mística (1309).

Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“San Pablo fue un humilde y gran apóstol del Señor, que lo anunció con la palabra, lo testimonió con el martirio y lo adoró con todo su corazón… El anuncio de Pedro y de los apóstoles no son solo palabras, sino que la fidelidad a Cristo toca sus vidas, que cambian, reciben una nueva dirección, y es justamente con sus vidas que ellos ofrecieron el testimonio de la fe y del anuncio de Cristo”
Papa Francisco

Historias:
Corazón de cebolla
Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado. Por eso daba gusto sentarse a  la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el canto de los pájaros. Pero de pronto, un buen día empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado... El caso es que los colores eran irisados, deslumbradores, centelleantes, como el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo. Después de sesudas investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor,  resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismo corazón (porque también las cebollas tienen su propio corazón), un piedra preciosa. Esta tenía un topacio, la otra un aguamarina, aquella un lapizlázuli, de las más allá una esmeralda... ¡Una verdadera maravilla!

Pero por una incomprensible razón se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerante,  inadecuado y hasta vergonzoso. Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima  con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular cómo eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto y sabía tanto que entendía el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntarlas una por una - ¿Por qué no eres como eres por dentro? Y ellas le iban respondiendo: -Me obligaron a ser así... Me fueron poniendo capas... incluso yo me puse algunas para que no me dijeran.... Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de por qué se pusieron las primeras capas. Y al final el sabio se echó a llorar. Y cuando la gente lo vio llorando, pensó que llorar ante las cebollas era propio de personas muy inteligentes. Por eso todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón. Y así será hasta el fin del mundo.

Humor

Había una vez un rey que quería ir de pesca. Llamó a su pronosticador del tiempo y le preguntó el estado del mismo para las próximas horas. Éste lo tranquilizó diciéndole que podía ir tranquilo pues no llovería.
Como la novia del monarca vivía cerca de donde éste iría, se vistió con sus mejores galas. Ya en camino se encontró con un campesino montado en su burro quien al ver al rey le dijo: “Señor es mejor que vuelva pues va a llover muchísimo.”
Por supuesto el rey siguió su camino pensando: “Que sabrá este tipo si tengo un especialista muy bien pagado que me dijo lo contrario. Mejor sigo adelante.”
Y así lo hizo… y, por supuesto llovió torrencialmente… El rey se empapó y la novia se rió de él al verlo en ese estado. Furioso volvió a palacio y despidió a su empleado. Mandó llamar al campesino y le ofreció el puesto pero éste le dijo: “Señor, yo no entiendo nada de eso, pero si las orejas de mi burrito están caídas quiere decir que lloverá” Entonces el rey contrató al burro.
Así comenzó la costumbre de contratar burros como asesores que desde entonces tienen los puestos mejor remunerados en los gobiernos, sobre todo por acá cerca…

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de Enero de 2014

"Queridos hijos, para poder ser mis apóstoles y ayudar a todos aquellos que están en la oscuridad, a que conozcan la luz del amor de Mi Hijo, deben tener el corazón puro y humilde. No pueden ayudar a que Mi Hijo nazca y reine en los corazones de aquellos que no lo conocen, si Él no reina -si no es Rey- en sus corazones. Yo estoy con ustedes. Camino con ustedes como madre. Llamo a sus corazones, que no se pueden abrir porque no son humildes. Yo oro, pero también oren amados hijos míos, para que podáis abrir a Mi Hijo un corazón puro y humilde, y recibir los dones que les ha prometido. Entonces serán guiados por el amor y por la fuerza de Mi Hijo. Entonces serán mis apóstoles, que difunden los frutos del amor de Dios por todas partes. Desde ustedes y por medio de ustedes, obrará Mi Hijo, porque serán uno con Él. Esto es lo que anhela Mi Corazón materno: la unión de todos mis hijos en Mi Hijo. Con gran amor bendigo y oro por los elegidos de Mi Hijo, por sus pastores. ¡Les agradezco!"

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por las siguientes personas de la provincia de Santa Fe, Argentina:
-Luis María Z., 64 años, será intervenido quirúrgicamente la próxima semana por un quiste ubicado en el páncreas en un lugar muy complicado.
-Quelo B., 66 años, a quien le extrajeron pólipos de vejiga que están siendo analizados
-Valentino Ulises, un pequeño que será intervenido quirúrgicamente del corazón
-Georgina C. de 34 años y María Carla C., 36 años, piden oración para poder quedar embarazadas.
-Giovana M., con dolor intenso de espalda desde hace muchos años.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Un estímulo todos los días

Enero 4

Lo peor que nos puede pasar es olvidar que nuestra vida tiene varios niveles. Porque podemos quedarnos estancados en su nivel más superficial. El dinero, los bienes, la apariencia, el prestigio, son cosas que nos dejan en la superficie. Es verdaderamente una gran pena que una vida humana, que es tan sagrada y tan valiosa, se quede en ese nivel.
Quizás te justifiques diciendo que tienes que luchar por sobrevivir. Pero piensa en muchas personas muy pobres, que consiguen con dificultad el pan de cada día, y sin embargo pueden tener razones profundas para vivir, mientras los que tienen mucho más que eso, a veces no tienen motivaciones importantes o trascendentales. Sólo les interesa mantener una situación económica, un status social y algunos placeres sensibles. O quizás viven obsesionados por la salud y por los productos que puedan asegurarles cierto bienestar. Pero la vida humana tiene otros niveles mucho más valiosos, tiene profundidades que vale la pena explorar, y que muchas veces se quedan tristemente atrofiadas.
Nadie puede pretender tener vacaciones permanentes, y además sería muy aburrido y se morirían muchas cosas preciosas de tu ser. Lo que importa es vivir a pleno todas las dimensiones de tu ser. Lo que importa es vivir a pleno todas las dimensiones de la vida, también esas posibilidades más densas donde uno llega a través del trabajo, el cansancio, las renuncias, la reflexión serena.
¿Por qué no te detienes a pensar cuáles son tus razones más valiosas para vivir? Pregúntate qué estás buscando en la vida. ¿No valdrá la pena encontrar otras razones?
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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