lunes, 3 de agosto de 2015

Pequeñas Semillitas 2752

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2752 ~ Lunes 3 de Agosto de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Jesús dice que no se trata de confiar sólo en las propias fuerzas y en las propias obras, que lo fundamental y lo se espera de nosotros es: creer en Él. Ser cristiano es creer en Jesús, abandonar falsas seguridades, dejarse transformar por Él.
La fe en Jesús  no tiene nada que ver con catecismos, fórmulas, credos, ritos, leyes morales... La fe es la adhesión personal a Jesús, a su mensaje, a su proyecto, a su forma y estilo de vida. La fe en Jesús es no estancarse; es avanzar, renovarse, crecer, construir, compartir, vivir abiertos al futuro.
“La fe es un movimiento que se adueña de la vida del ser humano y la convierte en una marcha permanente” (Blank).
¿La fe en Jesús da sentido a todo lo que hago, a todo lo que me sucede en la vida o sólo “me sirve” en momentos de apuro o dificultad?
A. Gutiérrez

¡Buenos días!

Aroma agradable
Cuando el salmista ora a Dios le dice: “Señor, suba a ti mi oración como incienso en tu presencia” (Sal. 140). Hermoso símbolo de la fuerza que tiene la oración humilde y confiada. También el israelita al quemar una víctima en el altar del Templo, imagina que el humo elevándose lleva a Dios el aroma agradable de la ofrenda. Otra imagen poética muy expresiva.

Génesis 8, 20-21: Luego Noé levantó un altar al Señor, y tomando animales puros y pájaros puros de todas clases, ofreció holocaustos sobre el altar. Cuando el Señor aspiró el aroma agradable, se dijo a sí mismo: «Nunca más volveré a maldecir el suelo por causa del hombre, porque los designios del corazón humano son malos desde su juventud; ni tampoco volveré a castigar a todos los seres vivientes, como acabo de hacerlo”. Éxodo 29, 18:   Después dejarás que todo el carnero se queme sobre el altar. Este es un holocausto para el Señor, una ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor.

San Pablo usa la metáfora del “aroma agradable” en la carta a los filipenses (4, 18): “Por el momento, tengo todo lo necesario y más todavía. Vivo en la abundancia desde que Epafrodito me entregó la ofrenda de ustedes, como perfume de aroma agradable, como sacrificio  aceptable y grato a Dios”. Que el Señor te conceda, al leer su Palabra, percibir su belleza.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, cuando Jesús recibió la noticia de la muerte de Juan Bautista, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras Él viniendo a pie de las ciudades. Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.
Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: «El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida». Mas Jesús les dijo: «No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer». Dícenle ellos: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Él dijo: «Traédmelos acá».
Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. (Mt 14,13-21)

Comentario
Hoy, el Evangelio toca nuestros “bolsillos mentales”... Por esto, como en tiempos de Jesús, pueden aparecer las voces de los prudentes para sopesar si vale la pena tal asunto. Los discípulos, al ver que se hacía tarde y que no sabían cómo atender a aquel gentío reunido en torno a Jesús, encuentran una salida airosa: «Que vayan a los pueblos y se compren comida» (Mt 14,15). Poco se esperaban que su Maestro y Señor les fuera a romper este razonamiento tan prudente, diciéndoles: «Dadles vosotros de comer» (Mt 14,16).
Un dicho popular dice: «Quien deja a Dios fuera de sus cuentas, no sabe contar». Y es cierto, los discípulos —nosotros tampoco— no sabemos contar, porque olvidamos frecuentemente el sumando de mayor importancia: Dios mismo entre nosotros.
Los discípulos realizaron bien las cuentas; contaron con exactitud el número de panes y de peces, pero al dividirlos mentalmente entre tanta gente, les salía casi un cero periódico; por eso optaron por el realismo prudente: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces» (Mt 14,17). ¡No se percatan de que tienen a Jesús —verdadero Dios y verdadero hombre— entre ellos!
Parafraseando a san Josemaría, no nos iría mal recordar aquí que: «En las empresas de apostolado, está bien —es un deber— que consideres tus medios terrenos (2 + 2 = 4), pero no olvides ¡nunca! que has de contar, por fortuna, con otro sumando: Dios + 2 + 2...». El optimismo cristiano no se fundamenta en la ausencia de dificultades, de resistencias y de errores personales, sino en Dios que nos dice: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).
Sería bueno que tú y yo, ante las dificultades, antes de dar una sentencia de muerte a la audacia y al optimismo del espíritu cristiano, contemos con Dios. Ojalá que podamos decir con san Francisco aquella genial oración: «Allí donde haya odio que yo ponga amor»; es decir, allí donde no salgan las cuentas, que cuente con Dios.
Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano (Cervera, Lleida, España)

Santoral Católico:
Beatos Alfonso L. López y Miguel R. Salvador
Mártires
Cuando en julio de 1936 arreció en España la persecución religiosa, los franciscanos conventuales de Granollers (Barcelona), como tantos otros, tuvieron que buscar refugio en casa de amigos o familiares. Alfonso nació en Secorún (Huesca) en 1878; a los 27 años ingresó en los conventuales, hizo el noviciado en Osimo (Italia), donde cursó los estudios eclesiásticos, y recibió la ordenación sacerdotal. Estuvo tres años de confesor en el Santuario de Loreto y pasó el resto de su vida en Granollers como docente, director espiritual y superior de la casa. Miguel nació en Caudé (Teruel) en 1907. Ingresó en la Orden en Granollers como hermano laico, marchó a Italia e hizo la profesión solemne en Loreto, donde permaneció un par de años prestando diversos servicios en la Basílica. Regresó a Granollers en 1935 para ejercer los oficios que se le confiaron, en los que siempre se mostró laborioso, afable y pacífico. El 3 de agosto de 1936, los milicianos detuvieron a Alfonso y a Miguel y, después de invitarlos repetidamente a apostatar de su fe en medio de crueles vejaciones y malos tratos, los fusilaron el 3 de agosto de 1936 cerca de Samalús (Barcelona). Son dos de los mártires de Granollers beatificados por Juan Pablo II en 2001.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“Sólo los tontos creen que el silencio es un vacío.
En realidad noo está vacío nunca.
Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando”
~ Eduardo Galeano ~

Tema del día:
La edad del ocaso
Difícil la vida de esa etapa para muchas personas. Hay soledad, quizá abandono, indiferencia, incomprensión... pero también nosotros, si hemos llegado a esa edad, nos podemos tornar distintos, exigentes y malhumorados con los que nos rodean y están en otras etapas y corren todo el día empujados por la vorágine del momento, porque así se lo demanda la existencia moderna y consumista.

Pero hay una fórmula, no mágica por cierto, para vivir mejor la etapa de los "muchos años".

Así como el amanecer es pujante y luminoso, fresco y prometedor, así el atardecer tiene melancolía en su dulce luz y el ocaso nos brinda momentos de reflexión y nos incita al agridulce sabor de los recuerdos.

Es así la vida de los seres humanos. Los que tenemos ahora muchos años fuimos un día, amanecer. Ahora hemos llegado al ocaso y de nosotros depende que ese crepúsculo en el que hoy nos encontramos tenga una bella luz de atardecer y un cielo pintado de hermosas tonalidades. Somos nosotros los que necesariamente le podemos dar ese calor y color.

Salimos al camino de la vida con una alforja nueva, vacía de experiencias pero llena de sueños y proyectos, el alma limpia y transparente, la mirada decidida y animosa puesta en la "cima de la montaña" de la vida.

Ahora bajando por la ladera del otro lado, que también es un camino nuevo, sabemos que nos ha de conducir hasta el Valle del reposo.

Una experiencia profunda del vivir nos acompaña... quizá muchos sueños se quedaron hechos jirones en las zarzas del camino, pero… ¡Cuánta riqueza atesora, ahora, nuestra vieja alforja!

Lleva mucha paciencia,
infinita tolerancia,
sabiduría profunda para saber lo que es importante o no vale la pena,
mansedumbre y paz,
y tal vez aún, el alma limpia y transparente, si sabemos hacernos semejantes a los niños,
valor y fuerza porque tuvimos que aprender a vivir con esos dos baluartes mientras escalábamos la "montaña"... y ahora, quizá más que nunca, necesitamos sentir lo que eso vale en nuestras vidas.

Es esta etapa la hora del remanso y no de la prisa. Es la hora de dar y no de guardar. Dar a manos llenas a los que nos rodean, no solo de lo material, si lo tenemos, sino lo que en el alma llevamos ayudándolos a subir, la cada día más difícil cuesta de la vida con alegría, sin cansarlos con quejas sobre nuestros achaques, sin susceptibilidades y enojos. Discretos y llenos de tacto para hablar y oportunos en el callar.

Disfrutar del momento presente que es toda nuestra realidad y regalar toda la experiencia de nuestra vida resumida en una sola palabra: AMOR.

Esa es la fórmula para que nuestra etapa del atardecer sea feliz.
Autor: Ma Esther De Ariño / Fuente: Catholic.net

Mensaje de María Reina de la Paz
 
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de agosto de 2015

“Queridos hijos, Yo, como Madre que ama a sus hijos, veo qué difícil es el tiempo en el que vivís. Veo vuestro sufrimiento. Pero debéis saber que no estáis solos. Mi Hijo está con vosotros. Está en todas partes: es invisible, pero lo podéis ver si lo vivís. Él es la luz que os ilumina el alma y os concede la paz. Él es la Iglesia que debéis amar y por la que siempre debéis orar y luchar; pero no solo con las palabras sino con las obras de amor. Hijos míos, haced que todos conozcan a mi Hijo, haced que sea amado, porque la verdad está en mi Hijo nacido de Dios, Hijo de Dios. No perdáis el tiempo en reflexionar demasiado, os alejaréis de la verdad. Con un corazón simple aceptad Su Palabra y vividla. Si vivís Su Palabra, amaréis con un amor misericordioso. Os amaréis los unos a los otros. Cuanto más améis, más lejos estaréis de la muerte. Para aquellos que vivan la Palabra de mi Hijo y la amen, la muerte será la vida. ¡Os doy las gracias! Orad para que podáis ver a mi Hijo en sus pastores, orad para que lo podáis abrazar en ellos”

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Eliana Soledad, una joven mujer de Córdoba, Argentina, esposa, madre y luchadora de la vida, que inesperadamente nos dejó hace dos días luego de una breve y grave enfermedad. Que los Ángeles del Señor le conduzcan al Reino de los cielos y que la Virgen María, Madre de Dios y conocedora del sufrimiento, consuele a sus hijos, familiares y amigos.
Pedimos oración para que el Señor Misericordioso permita que nuestra amiga Idania, de Cuba, pueda solucionar sus problemas laborales y encuentre en su trabajo un clima de armonía y tranquilidad para poder realizar sus tareas de la mejor manera.

Pedimos oración por la Marina Alejandra (Pili), de Paraná, Argentina, que va a ser operada mañana, confiando en que Jesús estará allí guiando las manos de los cirujanos y María Auxiliadora le brindará toda su protección.

Pedimos oración para Esther R. T., de México, con padecimientos cardíacos, rogando para ella la curación.

Pedimos oración para Mons. Marcos Uribe G., en Temuco, Chile, con problemas derivados de la diabetes, y recientemente internado por una severa descompensación cardíaca; rogando al Señor que lo ayude y lo sostenga con su gracia.

Pedimos oración para la señora Alcira C., de Bogotá, Colombia, 82 años, que sufre alteraciones de la tensión y problemas cardiacos. La colocamos en las Santas Manos y bajo los Pies del Señor de los Milagros y con fe pedimos que se haga la Santa Voluntad de Dios.

Pedimos oración por Blanca del Valle A., de Argentina, que será intervenida del corazón en el día de hoy. Que la Virgen de Lourdes la acompañe y pida por ella a Jesús por una pronta recuperación.

Pedimos oración por el trabajo de Franco M. R., de Córdoba, Argentina, rogando a Jesús que ilumine y allane sus caminos.

Pido una oración por los estudios médicos que me tengo que realizar en el día de mañana y los encomiendo a Dios por la intercesión del Santo Cura de Ars.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Siempre debemos estar muy agradecidos con María que nos dio a Jesús, porque sin Ella no tendríamos a Jesús, sin que Ella diera su ‘sí’ tan glorioso, nosotros estaríamos perdidos para siempre. Pero el sí de María no se limitó al momento de la Anunciación del Ángel Gabriel, sino que toda su vida fue un sí a Dios y, por ende, a nosotros. Y la mejor manera de estar agradecidos con la Virgen por habernos dado a su Jesús, es no pecar jamás, porque con el pecado volvemos a crucificar a Jesús y abrimos las heridas del Corazón Inmaculado de María. María nos sigue dando a Jesús, pues cada vez que nos encontramos con el Señor, es la Virgen quien nos lo entrega. Cuando recibimos la Eucaristía, recibimos el cuerpo de Jesús, que lo formó María en su seno, y por eso es la Virgen quien nos lo entrega.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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