sábado, 21 de diciembre de 2013

Pequeñas Semillitas 2229

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 8 - Número 2229 ~ Sábado 21 de Diciembre de 2013
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Cuando estás arriba, tus amigos saben quién eres... cuando estás abajo, tú sabes quienes son realmente tus amigos... No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad. Aprende a apreciar lo que tienes antes de que el tiempo te enseñe a apreciar lo que tuviste... Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando. No esperes el momento perfecto, toma el momento y hazlo perfecto.
La vida tiene cuatro sentidos: amar, sufrir, luchar y ganar. El que ama sufre, y el que sufre lucha... y el que lucha gana.

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».
(Lc 1,39-45)

Comentario
Hoy, el texto del Evangelio corresponde al segundo misterio de gozo: la «Visitación de María a su prima Isabel». ¡Es realmente un misterio! ¡Una silenciosa explosión de un gozo profundo como nunca la historia nos había narrado! Es el gozo de María, que acaba de ser madre, por obra y gracia del Espíritu Santo. La palabra latina “gaudium” expresa un gozo profundo, íntimo, que no estalla por fuera. A pesar de eso, las montañas de Judá se cubrieron de gozo. María exultaba como una madre que acaba de saber que espera un hijo. ¡Y qué Hijo! Un Hijo que peregrinaba, ya antes de nacer, por senderos pedregosos que conducían hasta Ain Karen, arropado en el corazón y en los brazos de María.
Gozo en el alma y en el rostro de Isabel, y en el niño que salta de alegría dentro de sus entrañas. Las palabras de la prima de María traspasarán los tiempos: «¡Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!» (cf. Lc 1,42). El rezo del Rosario, como fuente de gozo, es una de las nuevas perspectivas descubiertas por Juan Pablo II en su Carta apostólica sobre El Rosario de la Virgen María.
La alegría es inseparable de la fe. «¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?» (Lc 1,43). La alegría de Dios y de María se ha esparcido por todo el mundo. Para darle paso, basta con abrirse por la fe a la acción constante de Dios en nuestra vida, y recorrer camino con el Niño, con Aquella que ha creído, y de la mano enamorada y fuerte de san José. Por los caminos de la tierra, por el asfalto o por los adoquines o terrenos fangosos, un cristiano lleva consigo, siempre, dos dimensiones de la fe: la unión con Dios y el servicio a los otros. Todo bien aunado: con una unidad de vida que impida que haya una solución de continuidad entre una cosa y otra.
Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
San Pedro Canisio
Doctor de la Iglesia
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

¡Buenos días!

Al tomar decisiones

Es penoso caminar a oscuras llevando una vida sin sentido, por no pedir luz al Dios que nos ama y está dispuesto a orientarnos. Implora con humildad al Señor la gracia de aprender a consultarlo para tomar buenas decisiones, iluminadas siempre por la luz que viene de lo alto. Aquí tienes un buen modelo de oración para tomar decisiones. Es del P. Víctor Fernández.

Señor, tú eres la verdadera luz. Tú me conoces a fondo y sabes perfectamente para qué estoy hecho y qué es lo que me conviene. Yo muchas veces me confundo, o tomo decisiones apresuradas que luego me perjudican o perjudican a los demás. No quiero caminar a oscuras, como si la luz no existiera, no quiero una vida sin sentido y sin orientación. Prefiero caminar según tu proyecto y cumplir tu sueño para mi vida. Dame la gracia de aprender a consultarte para no desgastar mi vida inútilmente. Ilumina mis pasos y guíame por el camino correcto.

Jesús dijo: “Yo soy la luz verdadera, el que me sigue no caminará en tinieblas”. Amigo/a, acércate a esta luz y serás iluminado, tu vida se pacificará y podrás irradiar a tu alrededor seguridad, alegría, fortaleza… Que el Señor te bendiga y acompañe siempre.
Padre Natalio

Tema del día:
Carta al Niño Dios
Querido Niño Jesús:
Te tengo aquí presente en este rato de adoración. Pienso en ti y te pienso. Sí, parece lo mismo pero en realidad no lo es. Muchas veces pienso en ti, me acuerdo de ti, pero no te pienso. Es como decir que falta algo de camino para que de mi mente llegues a mi corazón. Bueno, en realidad estoy enamorado de ti, pero mucho menos de lo que tú lo estás de mí. Y ese es el camino que quiero recorrer. En el fondo tú ya estás en mi corazón y yo, quizás, ni siquiera he llegado al mío porque me falta tanto amor.

Te agradezco
Hoy quiero agradecerte este esfuerzo de salir de tu cielo para venir a nuestra tierra, a mi tierra de cada día. Tanto tiempo peregrinos en busca de la Tierra Prometida y ahora en ti descubro esa promesa, ese amor, esa ternura: Dios con nosotros, Dios conmigo, Dios para mí, en una cueva, en Belén.

Te tengo en la Eucaristía. Te miro y me miras. No sé quién tiene más admiración, si yo de ti o tú de mí. Me amas y te amo. Naciste ya hecho Eucaristía, hecho pan para comerte, tanta fue tu ternura. Naciste en Belén, que quiere decir "Casa del Pan". Y con razón María te quería comer a besos. Eucaristía anticipada por aquella que te dio la vida.

¿Qué me dices, qué te digo?
Esto es lo que me dices hoy: hay que dar la vida, hacerse alimento para los demás. Cada día dejarse comer, ser Eucaristía para los hombres mis hermanos, tus hermanos. En tu cueva encuentro el ejemplo para lograrlo: la humildad del lugar, el silencio de la noche, la pobreza que elegiste, la mejor compañía: María y José. ¡Qué bien se está aquí contigo! Es una auténtica transfiguración: tu gloria se dibuja en tu pequeñez, tu amor en la sencillez y tu fuerza en tu debilidad. Tres virtudes que deben resonar en mi vida pero la verdad, ¡qué pronto se me olvidan!

Por eso quiero mirarte y aprender de ti como un espejo de amor. Que tu sonrisa me haga sonreír. Que tu sueño me dé paz, que tu silencio me haga aprender a escuchar.

Quiero adelantarme a los pastores y a los Reyes Magos. Quiero llegar aquí cada mañana el primero. Suena egoísta pero es que necesito verte, tocarte, olerte y besarte. Eres carne de mi carne, uno como yo, ¡eres real! Quiero que esta experiencia me acompañe durante el día. ¡He tocado, he visto, he abrazado el Verbo de Dios! ¡Ha dormido en mis brazos y ha llorado junto a mí y por mí!

Ser consuelo de tu corazón es mi mayor deseo. Verte dormir mi mayor paz. Ojalá pudiese vivir mi sacerdocio consolándote y diciéndote: "descansa, ahora me toca a mí". Pero en el fondo sé que tu corazón siempre está velando y soy yo el que es cuidado por ti. Al menos déjame intentarlo, déjame ser consuelo para tu corazón.

¿Qué te puedo regalar?
Con la emoción de verte entre nosotros, Jesús, no te he traído un regalo. ¡Qué despiste! Otros llegarán al rato con regalos preciosos del lejano oriente o con humildes ofrendas de pastor. Y yo, ¿qué te puedo regalar? Mi vida es tuya, ya lo sabes. Te la entregué hace más de 20 años. Soy pobre, aunque no tanto como tú. Algo debe quedarme, seguramente mi corazón te puede ofrecer un mayor amor, un esfuerzo más delicado en mi servicio, un desprendimiento más generoso cada día para encontrarme contigo, superando cansancio, tristeza, miedos y apegos. Sí, creo que este será mi regalo. Te dejaré aquí mi corazón para que te dé calor, te consuele, te entretenga y te alegre. Así cada día tendré que volver temprano en la mañana para alimentarme de tu amor, de tu mirada y de tu bondad. Con tu corazón en el mío caminaré más rápido, haré más bien al mundo, me amaré mejor y amaré a más personas.

Nos unimos en la Eucaristía
La Eucaristía que celebro cada día será nuestro encuentro, nuestro regalo, nuestro alimento y nuestro recuerdo. Nos uniremos y ya no tendremos dos corazones, sino que el mío se fundirá en el tuyo, mi voluntad en la tuya, mi mirada la de tus ojos, mi ternura la de tu amor.

Belén, casa del Pan, cueva silenciosa del milagro de Dios entre los hombres. Eucaristía anticipada hecha vida, ternura y gozo. En tu humilde morada dejo mi corazón en el pesebre.

Despedida
Me retiro antes de que lleguen los pastores. Me voy sin mi corazón pero sí con el tuyo. Qué gran regalo he recibido a cambio de lo poco que te dejo. Tu amor en mi pecho y el mío en tu pesebre. Descansa, duerme tranquilo. Mañana regreso de nuevo. Tu sacerdote por siempre, P. Guillermo Serra, L.C.

Nota: no pienses que no me he dado cuenta, ¡Tienes la madre más hermosa del mundo!

Autor: P. Guillermo Serra, LC

Palabras del Papa Francisco

“Espero que el compromiso de caminar en la fe
y de comportarse de manera coherente con el Evangelio
les acompañe en este tiempo de Adviento
para vivir de modo auténtico la fiesta de la Navidad del Señor.
Les puede servir de ayuda el hermoso testimonio
del Beato Pier Giorgio Frassati, que decía
‘¡Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender,
sin apoyar con una lucha continua la verdad,
no es vivir, sino ir tirando!”
Papa Francisco

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Luis Fernando B. V., de México, para que Dios en su infinita bondad le proporcione un nuevo y digno trabajo.

Pedimos oración por Bertha S., de México, a quien le ha dejado de trabajar su único riñón por una fuerte infección, rogando que la mediación de la Virgen de Guadalupe ante Jesús le permita superar su problema y restaurar su salud. 

Pedimos oración por la señora Bocha, de Santiago del Estero, Argentina, que será operada con un pronóstico reservado, para que el Buen Jesús la ayude a superar sus dolencias y le otorgue su gracia de sanación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

“Intimidad Divina”

Buscar a Dios en las criaturas

Hoy resuena en la liturgia la primera de las grandes antífonas del Adviento sacada de los libros sapienciales. “Yo salí de la boca del Altísimo” (Ec 24, 3), dice de sí la misma Sabiduría presentándose como una persona; y el autor sagrado, elogiándola, añade: “Se extiende poderosa del uno al otro extremo y lo gobierna todo con suavidad” (Sb 8, 1). El hombre tiene necesidad inmensa de comprender que todas las cosas, todas las criaturas, vienen de Dios y son guiadas por su Sabiduría infinita. Toda la creación lleva el sello de la Sabiduría increada, todo ser revela algunos de sus aspectos y ninguna criatura o acontecimiento escapa a su gobierno. Reconocer la marca de Dios en todas las criaturas y descubrir en las vicisitudes humanas el plan de la Sabiduría, es suma sabiduría y suma prudencia.

Cuando la sabiduría eterna de Dios se encarnó presentándose al mundo en forma humana y con el nombre de Jesús, el Salvador anunciado desde hacía siglos, la mayor parte de los hombres no le reconocieron. “Las tinieblas no acogieron la luz. Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron” (Jn 1, 5, 11). De manera análoga el hombre que no tiene el corazón puro ni limpia la mirada, no es capaz de ver a Dios ni de reconocer a Cristo en sus hermanos. “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5, 8); lo verán sin velos en la patria eterna, pero ya lo comienzan a ver a través de la fe en esta vida, y no sólo en sí mismo y en sus misterios, sino también en sus obras y en sus criaturas. “Solamente con la luz de la fe –enseña el Concilio– y con la meditación de la palabra divina puede uno conocer siempre y en todo lugar a Dios, en quien vivimos, nos movemos y existimos; buscar su voluntad en todos los acontecimientos, contemplar a Cristo en todos los hombres, deudos o extraños” (AA 4).

En vez de detenernos en el lado puramente humano de las criaturas y en los inevitables límites y defectos más o menos hirientes, la mirada se fija únicamente en lo que en ellos nos revela a Dios. De esta manera se sobrepasan todas las diferencias de raza o de nación, de partido o de clase social, todas las distinciones entre simpáticos o antipáticos, amigos o no, creyentes o incrédulos, y en cada hombre se ve, se respeta y ama la imagen de Dios, y se busca y se reconoce la faz de Cristo. También los que viven lejos de Dios y quizá en rebelión contra él son criaturas suyas e hijos suyos, sino por la gracia, sí al menos por la vocación a la gracia; siempre son hermanos de Cristo, si no de hecho, sí de derecho, porque también por ellos Cristo se encarnó, murió y resucitó. De esta manera las relaciones con los hombres se convierten en relaciones con Dios, tratar con ellos es tratar con Cristo y servir a los hermanos es servir a Cristo.

Dios mío, dame la gracia de verte sólo a ti en las criaturas, de no detenerme nunca en ellas, de no considerar su belleza material o espiritual como algo de su propiedad, sino sólo como un reflejo tuyo. Haz que yo atraviese los velos… y que más allá de las apariencias te vea a ti, ser por esencia, que posees el ser en toda su plenitud y has comunicado una partecita de él a la criatura que me agrada… Detenerme en las criaturas sería una falta de delicadeza, una ingratitud y un abuso de confianza, porque tú no das a las criaturas la belleza ni me haces sentir su encanto sino para dejarte entender en ellas, para atraerme a ti y para despertar mi reconocimiento hacia tu bondad y mi amor hacia tu belleza. De esta manera me invitas a subir hasta tu trono y a establecer allí mi alma en la adoración, en la contemplación extasiada, y en la gratitud… Sea, pues, mi conversación únicamente en el cielo, porque la vista de la tierra no acaba de descubrirme tus bellezas y tus ternuras. Las criaturas, en las cuales admiro un reflejo de tus perfecciones, y sobre las cuales brilla un rayo de tu luz, ¡oh Sol infinito!, están fuera de mí, separadas y lejos de mí; pero tú, Dios mío, perfección, bondad, verdad, amor infinito y esencial, tú estás en mí, me envuelves y me llenas por completo. (Carlos de Foucauld)
P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D. 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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