domingo, 14 de marzo de 2010

Pequeñas Semillitas 1013

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 1013 ~ Domingo 14 de Marzo de 2010
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)


Hola !!!
Jesús nos habla de Dios como de un padre. Un padre muy especial. Tolera que un hijo se vaya de casa, con la parte de su fortuna, en lugar de prohibírselo con su autoridad. Es un padre que deja libertad a sus hijos, aunque parezcan que no están preparados para usar de esa libertad con responsabilidad y madurez.


La Palabra de Dios:
Evangelio del día


En aquel tiempo, viendo que todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.
»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.
»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’ Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».
(Lucas 15,1-3.11-32)

Comentario
Hoy, domingo Laetare (“Alegraos”), cuarto de Cuaresma, escuchamos nuevamente este fragmento entrañable del Evangelio según san Lucas, en el que Jesús justifica su práctica inaudita de perdonar los pecados y recuperar a los hombres para Dios.
Siempre me he preguntado si la mayoría de la gente entendía bien la expresión “el hijo pródigo” con la cual se designa esta parábola. Yo creo que deberíamos rebautizarla con el nombre de la parábola del “Padre prodigioso”.
Efectivamente, el Padre de la parábola —que se conmueve viendo que vuelve aquel hijo perdido por el pecado— es un icono del Padre del Cielo reflejado en el rostro de Cristo: «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente» (Lc 15,20). Jesús nos da a entender claramente que todo hombre, incluso el más pecador, es para Dios una realidad muy importante que no quiere perder de ninguna manera; y que Él siempre está dispuesto a concedernos con gozo inefable su perdón (hasta el punto de no ahorrar la vida de su Hijo).
Este domingo tiene un matiz de serena alegría y, por eso, es designado como el domingo “alegraos”, palabra presente en la antífona de entrada de la Misa de hoy: «Festejad a Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis, alegraos de su alegría». Dios se ha compadecido del hombre perdido y extraviado, y le ha manifestado en Jesucristo —muerto y resucitado— su misericordia.
Juan Pablo II decía en su encíclica Dives in misericordia que el amor de Dios, en una historia herida por el pecado, se ha convertido en misericordia, compasión. La Pasión de Jesús es la medida de esta misericordia. Así entenderemos que la alegría más grande que damos a Dios es dejarnos perdonar presentando a su misericordia nuestra miseria, nuestro pecado. A las puertas de la Pascua acudimos de buen grado al sacramento de la penitencia, a la fuente de la divina misericordia: daremos a Dios una gran alegría, quedaremos llenos de paz y seremos más misericordiosos con los otros. ¡Nunca es tarde para levantarnos y volver al Padre que nos ama!
Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España)


Santoral Católico
Santa Matilde, Reina


Era descendiente del famoso guerrero Widukind e hija del duque de Westfalia. Desde niña fue educada por las monjas del convento de Erfurt y adquirió una gran piedad y una fortísima inclinación hacia la caridad para con los pobres.

Muy joven se casó con Enrique, duque de Sajonia (Alemania). Su matrimonio fue excepcionalmente feliz. Sus hijos fueron: Otón primero, emperador de Alemania; Enrique, duque de Baviera; San Bruno, Arzobispo de Baviera; Gernerga, esposa de un gobernante; y Eduvigis, madre del famoso rey francés, Hugo Capeto. Su esposo Enrique obtuvo resonantes triunfos en la lucha por defender su patria, Alemania, de las invasiones de feroces extranjeros. Y él atribuía gran parte de sus victorias a las oraciones de su santa esposa Matilde. Enrique fue nombrado rey, y Matilde al convertirse en reina no dejó sus modos humildes y piadosos de vivir.

En el palacio real más parecía una buena mamá que una reina, y en su piedad se asemejaba más a una religiosa que a una mujer de mundo. Ninguno de los que acudían a ella en busca de ayuda se iba sin ser atendido. Era extraordinariamente generosa en repartir limosnas a los pobres. Su esposo casi nunca le pedía cuentas de los gastos que ella hacía, porque estaba convencido de que todo lo repartía a los más necesitados.

Después de 23 años de matrimonio quedó viuda, y ofreció desprenderse de todas sus joyas y brillantes por el alma de su esposo recién muerto.

Sus últimos años los pasó dedicada a fundar conventos y a repartir limosnas a los pobres, y cuando cumplió 70 años se dispuso a pasar a la eternidad y repartió entre los más necesitados todo lo que tenía en sus habitaciones, y rodeada de sus hijos y de sus nietos, murió santamente el 14 de marzo del año 968.


Palabras de Juan Pablo II


"Cuando se celebra la Eucaristía ante la tumba de Jesús, en Jerusalén, se retorna de modo casi tangible a su hora, la hora de la cruz y de la glorificación. A aquel lugar y a aquella hora vuelve espiritualmente todo presbítero que celebra la Santa Misa, junto con la comunidad cristiana que participa en ella"


Tema del día:
Diez instrucciones para viajar


En esta Cuaresma, sobre todo en la Semana Santa, algunos aprovechan para salir a pasear. Es lógico que si se transportan en un vehículo, cuiden que esté en buenas condiciones para no tener ningún contratiempo. Pues bien, a continuación presentamos diez instrucciones para estar en buenas condiciones estos días y aprovecharlos al máximo.

1) Llena el depósito de tu corazón. La Palabra del Señor te llenará del combustible necesario para seguir caminando. El te empujará y te guiará, incluso, por los caminos más insospechados por ti. Leer cada día los santos Evangelios proporciona buen combustible.

2) Reajusta los frenos. Hay que poner freno a los desórdenes que nos sacan del camino. Las piezas que no encajan en tu forma de actuar, juzgar o vivir habrá que acortarlas o desecharlas.

3) No olvides el código de circulación de todo buen cristiano: los mandamientos. Con ellos aprenderás a hacer el bien a los demás, sin olvidar el trato amoroso con Dios que es la fuente de inspiración de la bondad.

4) Agarra con firmeza el volante de tu vida. No dejes que te manipulen. Que nada ni nadie te desvíe del camino de la fe. Cuando tengas que parar, para. Cuando tengas que acelerar, acelera. Pero, ¡nunca dejes que otros agarren el timón de tu vida por ti!

5) Incluye en el maletero lo imprescindible. No demasiado, para no ir sobrecargados de las cosas materiales que impiden una buena marcha para llegar a feliz término. Lo esencial no es lo mucho, sino aquello necesario para ser feliz.

6) Limpia el parabrisas de tu mirada. Cuida no ensuciar la mirada. Las imágenes que nos sacuden todos los días nos hacen tener una visión demasiado pesimista y sensual del mundo.

7) Cuando se dificulte alguna subida o haya alguna dificultad, ¡no te desesperes! Ofrece esa penitencia, ese sacrificio, por tantas personas que no tienen posibilidades ni cuentan con tantos medios como tú. Y sigue el camino sin abandonarlo.

8) No dejes de lado el alimento que no puede faltar: la Eucaristía. Con ella sabrás disfrutar y dar valor al domingo. Sin ella, tu viaje por la vida no tendrá sentido. Ayuna en cambio de toda palabra hiriente, envidia o juicio crítico.

9) Lleva de copiloto al Señor. Pídele que nunca te falte su asistencia en tus decisiones, problemas e inquietudes. No olvides que Dios nunca te abandona. Él te enseñara a contemplar desde la ventana el paisaje, la vida, el sol, la familia, la Iglesia. No dejes de agradecer por el camino de la vida tantos dones de Dios.

10) Finalmente, cuando sientas el cansancio, detén el motor un momento. Apaga el motor de tus agobios y de tus obligaciones. No es bueno ir deprisa ni preocuparse demasiado. Reza a Dios. Hazle sabedor de que Él, te puede llenar de oxígeno y de vida, de paz y de fortaleza. La oración cargará de energía las baterías. Y, por cierto, se encuentra gratis en el silencio.

Por ello en estos días se sugiere una revisión más profunda, hacer un retiro o ejercicios espirituales. San Josemaría Escrivá nos aconseja: En días de retiro tu examen debe tener más hondura y más extensión que el tiempo habitual. Si no, pierdes una gran ocasión de rectificar. Y acaba siempre tu examen con un acto de Amor –dolor de Amor–: por ti, por todos los pecados de los hombres... Y considera el cuidado paternal de Dios, que te quitó los obstáculos para que no tropezases (Camino 245-246).

Pbro. José Martínez Colín


Cuaresma día por día


Día 26 . Domingo Cuarto - 14 de Marzo.

Dolor de los pecados.

¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre, que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la mesa. - Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente inocente.

- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?

- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados -exclamó con tristeza el sacerdote.

- Ahora comprendo - añadió lleno de compasión el mahometano- por qué tienes siempre la imagen del crucificado.

¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor? El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras. Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura, cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor.

Si tienes a mano un crucifijo ahora, puedes hablar con Jesús en la Cruz comentando esto; Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo!

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con una oración final.

P. José Pedro Manglano Castellary
http://webcatolicodejavier.org



Nuevos videos


Hay un nuevo video subido a este blog
Te recuerdo que para verlo tienes que ir a la parte final de la página

Y también hay un nuevo video en el blog "Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:
http://juanpabloinolvidable.blogspot.com/


Nunca nos olvidemos de agradecer


Alguna vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.


Yvonne V., que es peruana pero vive en Chile, agradece a Dios y a la Virgen del Carmen, en primer lugar por estar viva junto a su hermana y en segundo lugar porque su hogar en un piso 15 no sufrió daños importantes con el gran terremoto ocurrido días atrás. Agradece también al Señor de la Divina Misericordia por tener trabajo.


Adriana, de Tucumán, Argentina, agradece a Dios por la curación de su hijo Daniel de 9 años, que se encuentra en remisión completa de una leucemia (LLA) atendido en su ciudad y en el Hospital Garraham de Buenos Aires. También quiere pedir por los otros niños que con el mismo diagnóstico siguen en tratamiento, en especial Facundito, un nene de 1 mes que está internado en ese hospital y tiene otros problemas asociados de salud.


Desde Costa Rica, Manolita nos agradece las oraciones hechas por el Ing. Joaquín V. S. que fueron escuchadas, y nos pide que sigamos orando por Arturo Z. V.


Agradecemos las oraciones hechas por nuestra querida amiga Cris Giorgi, de Buenos Aires, Argentina, que ya está en su casa recuperándose de la operación de cadera y ha conseguido la silla de ruedas que necesitaba. Damos gracias al Buen Jesús que la acompaña y la proteje y seguimos orando por ella en esta etapa de rehabilitación.


Rosy nos escribe para agradecer a Dios y a las personas que rezaron por su sobrina Alison R. Z. de 5 años, de Aldama, Ch., México, quien después de estar internada por 7 semanas por problemas en su corazón, ya está en su casa en plena recuperación.


Desde Ciudad de Guatemala, Centro América, nos agradecen las oraciones hechas por Yolanda S., que fue operada exitosamente de matriz, siendo que su condición de cardíaca hacía más riesgosa esa cirugía que finalmente salió muy bien. Gracias a Jesús y a María y que ellos permitan su total recuperación.


Nos escribe Luisa A. para agradecer las oraciones hechas por José T. un hermano cubano residente en Miami (USA) que estuvo internado muy grave y Gracias a Dios se ha está restableciendo.


Nuestra amiga Liliana Z. de la ciudad de Córdoba, Argentina, agradece porque su hija Guadalupe C., madre de sus dos nietitas, ha logrado una beca para ingresar al Coro Municipal, siendo ella egresada de la Escuela de Niños Cantores de Córdoba y Directora de Coros, y poseedora además de un hermoso color de voz. Gracias a Dios...


"Pequeñas Semillitas" por e-mail


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Felipe de Urca
pequesemillitas@gmail.com



Ven Espíritu Santo...!


Espíritu de paciencia, enséñanos a sobrellevar las adversidades de la vida sin indagar el por qué de ellas y sin quejarnos, y comprender que la paciencia todo lo alcanza.
P. Florentín Brusa cmf


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-


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1 comentario:

  1. Soy Diana y quiero dar gracias a Dios por sus abundantes bendiciones. Soy cubana y dejé a mis padres para venir a vivir a USA pero sufrí mucho por separar a mi familia y pedí mucho a Dios y en menos de un año me concedió el regalo de tener a mis padres junto a mi de forma segura y ahora estamos juntos nuevamente. Fue el Cristo de la Misericordia quien atendió tantas oraciones y lágrimas de mis hijos y mias. Este comentario es para que lo envien a la segunda oficina, la de los aburridos angeles que recepcionan las pocas gracias que son elevadas al cielo cada día. Dios bendiga a los que realizan este blog que tanto disfrutamos, Un abrazo Diana

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