jueves, 7 de octubre de 2010

Pequeñas Semillitas 1176

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 1176 ~ Jueves 7 de Octubre de 2010
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)



Hola !!!
Hoy es el día de la Virgen María del Rosario. Una advocación hermosa de nuestra Madre que nos vincula con el rezo del Santo Rosario, oración maravillosa que nos permite recorrer paso a paso la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús. El Rosario es una práctica muy recomendada por Ella misma como camino que nos acerca a la salvación y todos deberíamos adoptar la buena costumbre de rezarlo cada día. ¿No te parece?


La Palabra de Dios:
Evangelio del día


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: ‘Amigo, préstame tres panes, porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle’, y aquél, desde dentro, le responde: ‘No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos’, os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite.
»Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; o, si pide un huevo, le da un escorpión? Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!».
(Lucas 11, 5-13)

Comentario
Hoy, el Evangelio es una catequesis de Jesús sobre la oración. Afirma solemnemente que el Padre siempre la escucha: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» (Lc 11,9).
A veces podemos pensar que la práctica nos muestra que esto no siempre sucede, que no siempre “funciona” así. ¡Es que hay que rezar con las debidas actitudes!
La primera es la constancia, la perseverancia. Hemos de rezar sin desanimarnos nunca, aunque nos parezca que nuestra plegaria choca con un rechazo, o que no es escuchada enseguida. Es la actitud de aquel hombre inoportuno que a medianoche va a pedirle un favor a su amigo. Con su insistencia recibe los panes que necesita. Dios es el amigo que escucha desde dentro a quien es constante. Hemos de confiar en que terminará por darnos lo que pedimos, porque además de ser amigo, es Padre.
La segunda actitud que Jesús nos enseña es la confianza y el amor de hijos. La paternidad de Dios supera inmensamente a la humana, que es limitada e imperfecta: «Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo...!» (Lc 11,13).
Tercera: hemos de pedir sobre todo el Espíritu Santo y no sólo cosas materiales. Jesús nos anima a pedirlo, asegurándonos que lo recibiremos: «...¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!» (Lc 11,13). Esta petición siempre es escuchada. Es tanto como pedir la gracia de la oración, ya que el Espíritu Santo es su fuente y origen.
El beato fray Gil de Asís, compañero de san Francisco, resume la idea de este Evangelio cuando dice: «Reza con fidelidad y devoción, porque una gracia que Dios no te ha dado una vez, te la puede dar en otra ocasión. De tu cuenta pon humildemente toda la mente en Dios, y Dios pondrá en ti su gracia, según le plazca».
Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España)


Santoral Católico
Nuestra Señora del Rosario



Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció en 1208 a Santo Domingo de Guzmán en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, le enseñó a rezarlo y le dijo que lo predicara entre los hombres; además, le ofreció diferentes promesas referentes al rosario. El santo se lo enseñó a los soldados liderados por su amigo Simón IV de Montfort antes de la Batalla de Muret, cuya victoria se atribuyó a la Virgen. Por ello, Montfort erigió la primera capilla dedicada a la imagen.

En el siglo XV su devoción había decaído, por lo que nuevamente la imagen se apareció al beato Alano de la Rupe, le pidió que la reviviera, que recogiera en un libro todos los milagros llevados a cabo por el rosario y le recordó las promesas que siglos atrás dio a Santo Domingo.

El rezo del Santo Rosario es una de las devociones más firmemente arraigada en el pueblo cristiano. Popularizó y extendió esta devoción el papa san Pío V en el día aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la batalla de Lepanto (1571), victoria atribuída a la Madre de Dios, invocada por la oración del Rosario.

Más hoy la Iglesia no nos invita tanto a rememorar un suceso lejano cuanto a descubrir la importancia de María dentro del misterio de la salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María. La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.


Pensamiento


"Rezen el Rosario todos días...
Recen, recen mucho y ofrezcan sacrificios por los pecadores...
Yo soy Nuestra Señora del Rosario.
Solo yo seré capaz de ayudarlos...
Finalmente mi Inmaculado Corazón triunfará"

Nuestra Señora de Fátima


Las quince promesas de la Virgen María
a quienes recen el Rosario


1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.

4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!

5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.

6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracias, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.

8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tengan en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.

9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.

11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.

12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.

14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.


Meditación breve


Soy libre para elegir cómo crear mi día. Al despertar cada mañana, tengo una decisión que tomar. ¿Cómo viviré este día que Dios me ha dado? ¿Comenzaré por apreciar su frescura y posibilidades o me angustiaré por todo lo que tengo que hacer? Cuando recuerdo que soy libre para elegir cómo pensar y actuar, no desperdicio mi energía derrotándome a mí mismo.
Dios me ha bendecido con libertad. Hoy elijo tomar decisiones conscientes acerca de mi salud, mis costumbres y mi actitud. Al hacerlo, me lleno de energía. Siento que tengo un propósito, y la libertad y los talentos para llevarlo a cabo. Al tener que superar una situación o circunstancia, recuerdo que nunca estoy solo. Dios está conmigo, "y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad".
El Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 2 Corintios 3:17


Pedidos de oración


Pedimos oración por Fátima Belén, Fati, de la ciudad de Córdoba, Argentina, que tiene 7 años de edad y está cumpliendo un año desde que se diagnosticó Leucemia, y mañana viernes tiene que hacerse dos punciones, una diagnóstica y una terapéutica. Que Jesús, que fue niño y es Dios, esté junto a ella y la ayude para superar con bien estas pruebas y llegar a la ansiada curación.


Pedimos oración por Arturo Reyner V. H., de Cuba, que ha sido internado por un pico de hipertensión arterial. Que el Señor Misericordioso esté junto a él y lo ayude a superar esta situación recuperando pronto su plena salud.


Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén


Ven Espíritu Santo...!
.

Espíritu Santo, líbranos de los falsos criterios de este mundo que nos invitan a pensar sólo en nosotros mismos, olvidándonos de los demás y recuérdanos siempre la oración suprema de Jesús: “Padre, que sean uno como Tú y yo somos uno”. Así sea.
P. Florentín Brusa cmf


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-


.

1 comentario:

  1. Felipe,es un comentariomuy acetado lo que dice sobre la libertad que nos da Dios para elegir de qué manera la vamos a administrar. Muchas veces, sobre todo en esta última parte del año cuando el cansancio está a flor de piel, nos levantamos y, en vez de agradecer a Dios por un nuevo día, nos ponemos la mochila que dejamos la noche anterior al lado de la cama. si pudiéramos recordar el agradecimiento antes que el padecimiento por una nueva, dura y larga jornada yo creo que viviríamos mucho mejor. Gracias por el post.

    ResponderEliminar

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.