viernes, 9 de octubre de 2009

Pequeñas Semillitas 0866

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0866 ~ Viernes 9 de Octubre de 2009
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)


Hola !!!
Jesús sabe muy bien que las riquezas quitan alas y capacidad de vuelo a la libertad y dificultan el camino hacia la Vida. El abandonar la riqueza supone repartir, con Jesús y como Jesús. Pasar del tener al compartir, de la seguridad a la inseguridad, del privilegio social a la marginación.
Algo falla en nuestra vida cristiana cuando somos capaces de vivir disfrutando y poseyendo cosas superfluas, sin sentirnos interpelados por el mensaje de Jesús y las necesidades de los que no tienen ni lo necesario.


La Palabra de Dios :
Evangelio del día


En aquel tiempo, después de que Jesús hubo expulsado un demonio, algunos dijeron: «Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios». Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo.
Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?, porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios.
»Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: ‘Me volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar la encuentra barrida y en orden. Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio».
(Lucas 11, 15-26)

Comentario
Hoy contemplamos asombrados cómo Jesús es ridículamente "acusado" de expulsar demonios «por Beelzebul, Príncipe de los demonios» (Lc 11,15). Es difícil imaginar un bien más grande -echar, alejar de las almas al diablo, el instigador del mal- y, al mismo tiempo, escuchar la acusación más grave -hacerlo, precisamente, por el poder del propio diablo-. Es realmente una acusación gratuita, que manifiesta mucha ceguera y envidia por parte de los acusadores del Señor. También hoy día, sin darnos cuenta, eliminamos de raíz el derecho que tienen los otros a discrepar, a ser diferentes y tener sus propias posiciones contrarias e, incluso, opuestas a las nuestras.
Quien lo vive cerrado en un dogmatismo político, cultural o ideológico, fácilmente menosprecia al que discrepa, descalificando todo su proyecto y negándole competencia e, incluso, honestidad. Entonces, el adversario político o ideológico se convierte en enemigo personal. La confrontación degenera en insulto y agresividad. El clima de intolerancia y mutua exclusión violenta puede, entonces, conducirnos a la tentación de eliminar de alguna manera a quien se nos presenta como enemigo.
En este clima es fácil justificar cualquier atentado contra las personas, incluso, los asesinatos, si el muerto no es de los nuestros. ¡Cuántas personas sufren hoy con este ambiente de intolerancia y rechazo mutuo que frecuentemente se respira en las instituciones públicas, en los lugares de trabajo, en asambleas y confrontaciones políticas!
Entre todos hemos de crear unas condiciones y un clima de tolerancia, respeto mutuo y confrontación leal en el que sea posible ir encontrando caminos de diálogo. Y los cristianos, lejos de endurecer y sacralizar falsamente nuestras posiciones manipulando a Dios e identificándolo con nuestras propias posturas, hemos de seguir a este Jesús que -cuando sus discípulos pretendían que impidiera que otros expulsaran demonios en nombre de Él- los corrigió diciéndoles: «No se lo impidáis. Quien no está contra vosotros, está con vosotros» (Lc 9,50). Pues, «todo el coro innumerable de pastores se reduce al cuerpo de un solo Pastor» (San Agustín).
Rev. D. Lucas Francisco MATEO Seco (Pamplona, Navarra, España)


Santoral Católico

San Luis Beltrán, Patrono de Colombia


Nació en Valencia, España, en 1526. Desde muy niño se caracterizó por su humildad y obediencia. A los 18 años ingresó a la Orden de Santo Domingo y en 1547 fue ordenado sacerdote por Santo Tomás de Villanueva.

Cinco años después fue nombrado maestro de los novicios. Como profesor San Luis era muy estricto y severo, y se preocupaba porque sus alumnos renunciaran sinceramente al mundo y se unieran perfectamente a Dios.

En 1562, San Luis Beltrán fue enviado a predicar el Evangelio a los indígenas de América y llegó al puerto de Cartagena, Colombia. Sólo hablaba español pero Dios le concedió el don de lenguas, profecía y milagros.

También trabajó en Tubera, Paluato, Cipacoa y Portavento. Durante su trabajo en América convirtió a miles de indígenas, desde el istmo de Panamá hasta en las islas del Caribe. Varios años después, en 1569, regresó a España donde se dedicó a la formación de los nuevos misioneros encargados de continuar su tarea evangelizadora en América.

Tras una dolorosa enfermedad San Luis Beltrán, patrono de Colombia, murió el 9 de octubre de 1581 y fue canonizado en 1671.


Pensamiento


"Practica la buena educación, no por el bien de los demás, sino por tu propio ennoblecimiento. No importa si los demás te corresponden o no (generalmente lo harán); tu amabilidad te hará sentir mejor
Paul Wilson


Tema del día :
Una hermosa historia real


El 03 de Octubre de 2004 (hace exactamente cinco años) tuve un accidente automovilístico que me costó 3 meses de inactividad, y dos años de recuperación. Tuve un sangrado cerebral. Todo lo que sea en la cabeza es duro de recuperar. Se necesita tiempo y paciencia. Mi neurólogo (es mi médico de cabecera) siempre me dice: "...no sabemos casi nada del funcionamiento del cerebro. Sólo se ha podido comprobar que las células dañadas intentan lentamente reconectarse..."

Y es así. El misterio de nuestro cuerpo es maravilloso y con el tiempo, comenzó a tejerse una lenta red neuronal que me permite hoy en día ser casi la que era. Digo casi, porque Gracias a Dios, no soy la misma. Solía tener una memoria asombrosa. Relacionaba y asociaba hechos inconexos, llegando a soluciones magistrales sobre problemáticas diversas... Mi compañero de vida, Alejandro, suele decirme que era demasiado cerebral... que prefiere la Sandra nueva que hay, más humana y conciente de sus limitaciones. Ahora tengo ayudas memorias, pero me he recuperado maravillosamente.

Pasé por todos los estados de ánimo. Tristeza, odio, dolor, depresión y finalmente aceptación.

La primera vez que me vi en el espejo, me quería morir... Estaba toda rapada. Sabía que estaba muy mal, porque no tenía equilibrio, me mareaba, caminaba entre algodones, sufría terribles dolores de cabeza y cuando iba a los controles médicos veía la cara de lástima de la gente. Mi neurólogo me decía: "... dentro de tu cuadro, es un buen síntoma"... y le retrucaba: "...de que la gente me vea como a una tarada?...". "...No Sandra, de que te des cuenta de cómo estás ..."

Y bueno, siempre supe que me iba a volver a poner bien. La pregunta es ¿cómo lo sabía? Pues solo hay una respuesta magnífica y se la paso a relatar:

"Minutos antes del accidente, camino al Santuario de la Virgen de San Nicolás sentí un voz dentro mío que me decía "...Abrochate el cinturón..." Instantáneamente así lo hice y se apagó la luz. Fue sin duda mi ángel de la guarda. No conducía. Cuando desperté en el Hospital Austral, el único recuerdo de aquellos instantes fue un gran manto celeste, bordado con hilos dorados, ondeando sobre toda la extensión de un camino en un día de un azul límpido y con un sol glorioso. Tiempo más tarde supe que el manto es el que lleva la Virgen del Rosario de San Nicolás y tuve la certeza que su gracia divina me cubrió. Sus palabras deben haber sido "...tócala pero no de muerte, aún tiene mucho que aprender ..."

Hice todos los deberes cómo me indicaban. Estuve medicada dos años con anticonvulsivos, antidepresivos, ansiolíticos y miorelajantes. Estuve internada en la casa de mis padres. No me dejaban sola. Hasta que un día, les dije que necesitaba comenzar mi vida lentamente y el primer desafío fue viajar a la Capital. Fue el mejor día de mi vida. Tomé el tren hasta Retiro, el colectivo hasta Plaza de Mayo y caminé. Disfruté de la tarde soleada, de las palomas, del ir y venir de la gente locamente, cada uno en su mundo, del olor de los árboles, de la brisa soplando suavemente en mi rostro, y sin duda por primera vez en muchos años fui realmente feliz. Estaba llena de gozo.

Hay una frase de Charles Dickens que me identifica plenamente y dice: "...Fue a la iglesia y caminó por las calles y contempló a la gente que corría de un lado a otro y dio palmadas a los niños en la cabeza, e hizo preguntas a los mendigos y miró los sótanos de las cocinas de las casas y las ventanas de arriba, y descubrió que todo le daba placer. Nunca había soñado que cualquier paseo, que cualquier cosa, podría proporcionarle tanta dicha..."

Ese accidente me salvó la vida. Me hizo comprender lo mal que vivía y lo poco que valoraba las cosas bellas y gratis que nos regala cada día. Aprendí a agradecer cada cosa buena y mala que me sucede. Porque de lo malo he aprendido muchísimo.

Esta es la nueva Sandra. Cada día un poco más agradecida a la vida y a esta segunda oportunidad que Dios me ha dado. Facundo Cabral dice "...no estamos dormidos sino distraídos...". Nada más cierto. Nada más real.

Por eso querido hermano, quería hacerle llegar esta humilde misiva, contándole esta experiencia de vida. Dónde la moraleja es: "nada de lo que nos sucede es por mal. Todo tiene un propósito y una razón de ser".

En mi caso ese accidente, fue mi salvación. Dios nos modela sabiamente y muchas veces la única manera de despertarnos es darnos un terrible sacudón.

Le mando un cordial saludo y deseo que la paz del Señor y el manto de la Virgen lo cubran por siempre.

Sandra.


Nota de redacción:


He recibido hace pocos días esta carta de Sandra y le agradezco infinitamente que me haya autorizado a publicarla, porque es un bello ejemplo de cómo los caminos del Señor son insondables y siempre buscan llevarnos a la verdad, a la luz, a la vida. Y hasta en las cosas aparentemente trágicas o al menos muy difíciles, siempre hay "algo", un mensaje, una enseñanza, que si somos capaces de interpretarlo nos puede cambiar la existencia.
Gracias Sandra !!!
Felipe de Urca


El significado de la bendición


La bendición invoca el apoyo activo de Dios para el bienestar de la persona, habla del agradecimiento, confiere prosperidad y felicidad en la persona que recibe buenos deseos de nuestra parte.

La bendición comienza en el hogar, en las relaciones de padres e hijos. Los niños que reciben el regalo de la bendición de parte de sus padres reciben un firme fundamento de amor y aceptación.

Este principio también se aplica a la íntima relación de pareja. Las amistades se profundizan y fortalecen, trayendo compañerismo, sanidad y esperanza a muchos que nunca han recibido una palabra de bendición. El poder de la vida y la muerte está en la Palabra.

Al bendecir, se otorga vida, no sólo al que recibe la bendición, sino también al que la da. Por eso, hoy te bendigo, mi bendición va para ti, porque al bendecirte de todo corazón, me bendigo a mi mismo.


Meditación breve


Las circunstancias modifican los casos. Todos sabemos que las decisiones importantes exigen tiempo y preparación, a pesar de lo cual muchos de nosotros las tomamos impulsivamente o basándonos en información inadecuada.
¿Cuándo fue la última vez que cometimos un error de juicio y lo admitimos? Sea que estuviese relacionado con el color de las paredes, con los términos de un contrato o con la persona con la que pensábamos casarnos, admitir que cambiamos de opinión es mucho más honorable que aferrarnos a una decisión incorrecta.
Decía un antiguo refrán: "Es prerrogativa de la mujer cambiar de opinión". Pero es prerrogativa de todos, porque nadie es perfecto. Todos estamos influidos por la "luz de las velas". Ser demasiado orgullosos o inflexibles para modificar una decisión, aunque hayamos cambiado de opinión, es una buena forma de prepararnos para la desgracia.
Es preferible unirme a la raza humana que pelear contra ella. Hoy seré lo suficientemente humana para admitir mis errores y lo suficientemente libre para cambiar de opinión.
Gra Baq


Pedidos de oración


Pedimos oración por Ana P. que vive en Jesús María, Córdoba, Argentina, y va a ser operada del corazón. También pedimos por Andrés Guillermo H., que va a ser sometido a una difícil operación de columna en el día de hoy. Que Jesús Misericordioso esté junto a estas personas para que sus operaciones tengan pleno exito.


Pedimos oración por un sobrino de Monseñor Rodolfo Colominas, de Guatemla, que sufrió graves quemaduras y está internado en un hospital de su ciudad. Que el Sagrado Corazón de Jesús le conceda la gracia de la curación y acompañe a Yoli, su mamá, y a toda la familia en estos momentos de angustia.


Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.


Reflexión Mariana


Antes de morir en la Cruz, Jesús dio a María como Madre de todos los hombres. A partir de ese momento todos los hombres tenemos por Madre a la Virgen. Pero para ser dignos hijos suyos tenemos que evitar el pecado, porque cuando pecamos es como que volvemos a crucificar a Jesús, y a María le duele eso, porque es Madre nuestra pero también lo es de Jesús. Entonces, abandonemos el pecado para ser hijos gratos a la Virgen y para ganarnos su ayuda en todo momento. Pero si tenemos la desgracia de ser pecadores, también invoquemos a María, que se apiada de las miserias humanas y nos puede levantar a la vida de la gracia. Ella es la llave que abre la puerta de los milagros del Señor, como bien lo demostró en las bodas de Caná. Si tenemos a María, lo tenemos todo, porque Ella tiene a Dios y nos lo comunica.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-



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