martes, 30 de junio de 2026

Pequeñas Semillitas 6363

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6363 ~ Martes 30 de Junio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Una pequeña Catedral en las afueras de Belén marca el lugar del nacimiento de Jesús. Detrás de un elevado altar en la entrada de la iglesia, hay una cueva; una pequeña caverna iluminada por lámparas de plata.
Se puede entrar al edificio principal y admirar la antigua iglesia. Se puede penetrar también en la tranquila cueva donde una estrella empotrada en el piso señala el lugar del nacimiento del Rey.
Sin embargo, hay un requisito: Hay que inclinarse o arrodillarse; la puerta es tan baja que no deja entrar erguido a nadie.
Podemos ver el mundo estando de pie, pero para ser testigo del Salvador, tenemos que permanecer de rodillas.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 13 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Amós 3, 1-8; 4, 11-12
 
Salmo: Sal 5, 5-6. 7-8
 
Santo Evangelio: Mt 8,23-27
En aquel tiempo, Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?».
 
Comentario:
Hoy, Martes XIII del tiempo ordinario, la liturgia nos ofrece uno de los fragmentos más impresionantes de la vida pública del Señor. La escena presenta una gran vivacidad, contrastando radicalmente la actitud de los discípulos y la de Jesús. Podemos imaginarnos la agitación que reinó sobre la barca cuando «de pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas» (Mt 8,24), pero una agitación que no fue suficiente para despertar a Jesús, que dormía. ¡Tuvieron que ser los discípulos quienes en su desesperación despertaran al Maestro!: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» (Mt 8,25).
El evangelista se sirve de todo este dramatismo para revelarnos el auténtico ser de Jesús. La tormenta no había perdido su furia y los discípulos continuaban llenos de agitación cuando el Señor, simplemente y tranquilamente, «se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza» (Mt 8,26). De la Palabra increpatoria de Jesús siguió la calma, calma que no iba destinada sólo a realizarse en el agua agitada del cielo y del mar: la Palabra de Jesús se dirigía sobre todo a calmar los corazones temerosos de sus discípulos. «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8,26).
Los discípulos pasaron de la turbación y del miedo a la admiración propia de aquel que acaba de asistir a algo impensable hasta entonces. La sorpresa, la admiración, la maravilla de un cambio tan drástico en la situación que vivían despertó en ellos una pregunta central: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?» (Mt 8,27). ¿Quién es el que puede calmar las tormentas del cielo y de la tierra y, a la vez, las de los corazones de los hombres? Sólo quien «durmiendo como hombre en la barca, puede dar órdenes a los vientos y al mar como Dios» (Nicetas de Remesiana).
Cuando pensamos que la tierra se nos hunde, no olvidemos que nuestro Salvador es Dios mismo hecho hombre, el cual se nos acerca por la fe.
* Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Mártires
«En el circo de Nerón, el año 64 después de Cristo, un número indeterminado de cristianos, pertenecientes a la población residente en Roma, acusados del incendio de la ciudad, fueron quemados vivos, o echados como pasto a las fieras, a causa de su fe. No conocemos sus nombres, pero su memoria permaneció viva en la comunidad creyente de Roma con este único título: "Los primeros mártires: protomártires". Celebramos su fiesta el 30 de junio, al día siguiente de la memoria de los Santos Pedro y Pablo, porque ellos perecieron en la misma persecución, como primer fruto de la predicación de los Apóstoles y del Obispo de Roma, Pedro» (San Juan Pablo II, 21-IV-85).
Oración: Señor, Dios nuestro, que santificaste los comienzos de la Iglesia romana con la sangre abundante de los mártires, concédenos que su valentía en el combate nos infunda el espíritu de fortaleza y la santa alegría de la victoria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Que tema la humanidad, que tiemble el universo entero, y el cielo exulte, cuando en el altar, en las manos del sacerdote, está el Cristo Hijo de Dios vivo... ¡Oh admirable elevación y designación asombrosa! ¡Oh humildad sublime! ¡Oh sublimidad humilde, que el Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, tanto se humille como para esconderse bajo poca apariencia de pan!»
(SAN FRANCISCO DE ASÍS)
 
Historias:
Clarita Segura ¿futura santa?
La vida de Clara María Segura fue breve, pero dejó una huella que sigue creciendo más de treinta años después de su muerte.
 
La joven argentina, fallecida a los 16 años en 1995, acaba de dar un nuevo paso hacia los altares después de que el Obispo Castrense de Argentina, monseñor Santiago Olivera, entregara en Roma la documentación de su causa al Dicasterio para las Causas de los Santos. Con ello comienza oficialmente la fase pontificia del proceso.
 
«Clarita», ¿una nueva Carlo Acutis?
Conocida por todos como «Clarita», nació en Buenos Aires el 15 de mayo de 1978. Era la menor y única hija mujer de una familia de seis hermanos. Quienes la trataron la recuerdan como una adolescente alegre, divertida y con una fuerte personalidad. Le gustaba salir con sus amigas, bailar y hacer planes propios de su edad. Soñaba con estudiar, casarse y formar una familia católica.
 
Peregrinaciones a Luján y San Nicolás
Entre 1992 y 1995 estudió en el Colegio Los Robles, donde destacó por su liderazgo natural. Nunca ocultó su fe y defendía sus convicciones con respeto y valentía. Participó en largas peregrinaciones a Luján y San Nicolás, llegando a recorrer hasta 200 kilómetros a pie.
 
A misa a diario... a escondidas
Una de las cosas que más sorprendió durante la investigación de su causa fue descubrir que, con apenas 15 y 16 años, acudía a misa entre semana prácticamente a diario sin comentarlo a nadie. «No decía nada, pero se la encontraba allí», recordaba el postulador de la causa, Juan Reynoso.
 
"Diosito, sos lo mejor de mi vida"
Sus cuadernos personales muestran una relación íntima y sencilla con Dios. «Gracias, Dios, por hacerme tan feliz. Diosito, sos lo mejor de mi vida», escribió en uno de ellos. En otro, dejaba esta oración: «Enséñame, yo estoy dispuesta a aprender y luchar por mis principios».
 
Meses antes de morir, tras una peregrinación al santuario de San Nicolás, escribió unas líneas que hoy impresionan por su profundidad. «Sé que me están preparando para algo enorme y muy duro», anotó en su diario espiritual.
 
Una bacteria en el corazón
En febrero de 1995 comenzó a sentirse mal. Una bacteria se había alojado en su corazón y murió quince días después, el 7 de marzo, afrontando la enfermedad con una serenidad que impresionó incluso a los médicos que la atendieron. El doctor Gerardo Lorenzino recordaría años después que nunca vio en ella desesperación, sino una paz interior fuera de lo común.
 
El cardenal Bergoglio comenzó la causa
La causa de Clarita comenzó cuando Jorge Mario Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires. Ya como papa Francisco, siguió de cerca su evolución. Hoy, la joven a la que algunos llaman «la Carlo Acutis argentina» continúa despertando devoción en numerosos países y se ha convertido en un modelo de santidad cotidiana para muchos adolescentes.
 
Su historia demuestra que la santidad también puede vivirse con vaqueros, zapatillas, amigos, risas y sueños de futuro, en medio de una vida aparentemente normal.
(Tomado de “Religión en Libertad”)
 
Mes del Sagrado Corazón de Jesús
30. - LA COMUNIÓN REPARADORA
Si quieres amar al Corazón de Jesús debes comulgar su cuerpo muy frecuentemente. ¿No eres digno? Y para hacerla una vez al año ¿te sientes digno? No eres perfecto. Pero la comunión no es un premio; es un medio para llegar a la perfección. ¿Tienes muchos defectos? Para corregirlos tienes necesidad de la comunión. No son los sanos los que tienen necesidad de curación, sino los enfermos. ¿No sabes que la comunión borra por sí todos los pecados veniales y preserva de los mortales?
(Web Católico de Javier)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Sor Cecilia, religiosa romana y contemporánea de Domingo, relató una visión de Santo Domingo que atestigua la protección especial de la Virgen María sobre la Orden de los Predicadores.
Una noche, después de largas oraciones en la iglesia desierta, Santo Domingo caminó hasta el fondo del dormitorio de los Hermanos para continuar su oración. En ese momento tres señoras se acercaron. La más hermosa y digna llevaba un jarrón valioso. Una de sus compañeras le entregó un rociador, con el cual él bendijo a cada uno de los Hermanos que dormían, marcando sobre ellos la señal de la cruz. Domingo le pregunta, entonces, a la señora su nombre: -"Yo soy la que invocas todas las noches, y cuando dices:" Oh, tú nuestra Abogada "(palabras de la Salve Regina), me prosterno ante mi Hijo para que preserve tu orden -contestó la Virgen.
La Virgen María está sentada a la diestra de Dios. Religiosos de todas las órdenes contemplan al Señor y a su Madre, pero no están los Predicadores. Domingo llora amargamente. María y su Hijo le preguntan las razones de su tristeza. -¿Miras tu orden? Jesús le pregunta. -Sí, señor -respondió Domingo temblando-. Entonces, el Señor poniendo su mano sobre el hombro de la Virgen, se dirige a Domingo: le he confiado tu orden a mi Madre.
La Virgen abre su capa y, protegido entre sus pliegues, Domingo ve una multitud de sus Hermanos. La Madre del Verbo es también la Madre de los Predicadores. (Un minuto con María)
🌸
Socorramos con Misas, jaculatorias y oraciones a nuestros difuntos y a las almas benditas del purgatorio en general.
Dice la Palabra de Dios: "Porque santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que queden libres de sus pecados" (2 Mac 12,46).
Y san Alfonso María de Ligorio ha dicho:
"Son por tanto espantosamente grandes las penas de las ánimas benditas del purgatorio, y además ellas no pueden valerse por sí mismas”. Lo decía el Santo Job con aquellas palabras: Encadenadas están y amarradas con cuerdas de pobreza. Reinas son y destinadas al reino eterno, pero no podrán tomar posesión de él, y tendrán que gemir desterradas hasta que queden totalmente purificadas. Sostienen algunos teólogos que pueden ellas en parte mitigar sus tormentos con sus plegarias, pero de todos modos no podrán nunca hallar en sí mismas los recursos suficientes y tendrán que quedar entre aquellas cadenas hasta que no hayan pagado cumplidamente a la justicia divina. Así lo decía un fraile cisterciense, condenado al purgatorio, al hermano sacristán de su monasterio. Ayúdame, le suplicaba, con tus oraciones, que yo por mí nada puedo. Y esto mismo parece repetir San Buenaventura con aquellas palabras: “Tan pobres son aquellas benditas ánimas, que por sí mismas no pueden pagar sus deudas. Lo que sí es cierto y dogma de fe es que podemos socorrer con nuestros sufragios y sobre todo con nuestras oraciones a aquellas almas santas. La Iglesia alaba estas plegarias y ella misma va delante con su ejemplo".
 
Los cinco minutos de San Francisco
Junio: El amor de Dios
Día 30
Todos los bienes le pertenecen al Señor, el Dios altísimo. Reconozcamos que todos son suyos y démosle gracias por todos ellos, ya que todo bien procede de Él.
Y el mismo Señor, único Dios verdadero, posea y reciba todos los honores y reverencias, todas las alabanzas y bendiciones, todas las acciones de gracias y la gloria; suyo es todo bien, sólo Él es bueno. Y si vemos u oímos decir o hacer mal o escuchamos que ofenden a Dios, nosotros bendigamos, hagamos el bien y alabemos a Dios, que es bendito por los siglos.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.