jueves, 11 de junio de 2026

Pequeñas Semillitas 6344

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6344 ~ Jueves 11 de Junio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Iniciamos esta edición de “Pequeñas Semillitas” reproduciendo un pensamiento del sacerdote dominico sudafricano Albert Nolan, relacionado con la fe que es necesario cultivar en nuestros corazones aun en los momentos de mayor dificultad, como los que vive la humanidad hoy:
«Creer en Jesús es creer que el bien puede y tiene que triunfar sobre el mal. A pesar del sistema y la aparente insolubilidad de nuestros actuales problemas, el ser humano puede ser, y acabará siendo liberado. Toda forma de mal, la enfermedad, el sufrimiento, la miseria, el miedo, la opresión, la injusticia, puede ser superada. Y el único poder capaz de lograrlo es el poder de una fe que crea en ello”.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- JUEVES 10 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Hechos 11, 21-26; 13, 1-3
 
Salmo: Sal 97, 1. 2ab. 3cd-4. 5-6
 
Santo Evangelio: Mt 5,20-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.
»Habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal’. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame "renegado", será reo de la gehenna de fuego.
»Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo».
 
Comentario:
Hoy, Jesús nos invita a ir más allá de lo que puede vivir cualquier mero cumplidor de la ley. Aún, sin caer en la concreción de malas acciones, muchas veces la costumbre endurece el deseo de la búsqueda de la santidad, amoldándonos acomodaticiamente a la rutina del comportarse bien, y nada más. San Juan Bosco solía repetir: «Lo bueno, es enemigo de lo óptimo». Allí es donde nos llega la Palabra del Maestro, que nos invita a hacer cosas “mayores” (cf. Mt 5,20), que parten de una actitud distinta. Cosas mayores que, paradójicamente, pasan por las menores, por las más pequeñas. Encolerizarse, menospreciar y renegar del hermano no son adecuadas para el discípulo del Reino, que ha sido llamado a ser —nada más y nada menos— que sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13-16), desde la vigencia de las bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12).
Jesús, con autoridad, cambia la interpretación del precepto negativo “No matar” (cf. Ex 20,13) por la interpretación positiva de la profunda y radical exigencia de la reconciliación, puesta —para mayor énfasis— en relación con el culto. Así, no hay ofrenda que sirva cuando «te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti» (Mt 5,23). Por eso, importa arreglar cualquier pleito, porque de lo contrario la invalidez de la ofrenda se volverá contra ti (cf. Mt 5,26).
Todo esto, sólo lo puede movilizar un gran amor. Nos dirá san Pablo: «En efecto, lo de: No adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud» (Rom 13,9-10). Pidamos ser renovados en el don de la caridad —hasta el mínimo detalle— para con el prójimo, y nuestra vida será la mejor y más auténtica ofrenda a Dios.
* P. Julio César RAMOS González SDB (Mendoza, Argentina) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Apóstol
Nació en Chipre, y fue uno de los primeros fieles de Jerusalén. «Hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe», gozó de la confianza de los apóstoles, que lo enviaron a Antioquía de Siria para informarse de la marcha de aquella comunidad cristiana, integrada sobre todo por fieles no judíos, procedentes de la gentilidad. De allí partió para Tarso en busca de Saulo, y en cuanto lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Bernabé y Saulo fueron enviados a Jerusalén, para llevar ayuda a aquella iglesia. Al regreso, Bernabé acompañó a Saulo en su primer viaje apostólico por Chipre y Asia Menor. Después estuvieron los dos en el Concilio de Jerusalén, donde explicaron su modo de proceder entre los gentiles. Luego Bernabé volvió a su patria, donde predicó el Evangelio, y allí murió.
Oración: Señor, tú mandaste que san Bernabé, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, fuera designado para llevar a las naciones tu mensaje de salvación; concédenos, te rogamos, que el Evangelio de Cristo, que él anunció con tanta firmeza, sea siempre proclamado en la Iglesia con fidelidad, de palabra y de obra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Deja de buscar afuera restos de placer y de satisfacción, aprobación, seguridad o amor. Tienes un tesoro dentro de ti, que es infinitamente mayor que cualquier cosa que el mundo te pueda ofrecer».
(Eckhart Tolle)
 
Tema del día:
El Acusador
El Apocalipsis llama al demonio “El Acusador de nuestros hermanos, el que los acusa ante Dios día y noche”.
 
Y si pensáramos un poco en esto, no pecaríamos tan fácilmente. Porque el diablo nos tienta y luego, cuando nos ha hecho pecar, nos acusa despiadadamente ante Dios.
 
Y esta misma función de acusador la tendrá el demonio en nuestro juicio particular, cuando estemos solos ante Dios, inmediatamente después de nuestra muerte.
 
El diablo es el más tremendo asesino de almas. Y nosotros, con nuestro pecado, nos ponemos en sus manos, y le entregamos las llaves de nuestra alma y también ponemos en sus garras mortíferas a todos nuestros seres queridos. Porque nuestro pecado no queda sólo en nosotros, sino que influye en todo nuestro entorno, y así Satanás tiene el poder de influir en nuestras vidas y en las vidas de quienes amamos.
 
El pecado es el mal más grande. Y aunque parezca inofensivo el cometerlo, miremos la Cruz de Cristo para vislumbrar un poco lo tremendo que debe ser el pecado para que un Dios haya tenido que sufrir infinitamente para salvarnos de él.
 
El demonio es el mayor traidor. Traidor con mayúscula, porque nos induce a pecar y luego nos acusa furiosamente ante Dios y pide poder sobre nosotros para dañarnos en vida, y luego para arrastrarnos con él al abismo infernal, después de nuestra muerte.
 
No pequemos. Digamos como decían los Santos: “¡Morir antes que pecar!”. Y ellos sabían bien lo que decían, porque la mayoría de los Santos, tuvo un conocimiento palpable del demonio y su tremenda maldad, sufriendo vejaciones y tentaciones violentísimas.
 
No nos pongamos en las manos del Maligno con el pecado. Evitemos a toda costa al menos el pecado mortal o grave. Y si tenemos la desgracia de cometerlo, no nos quedemos en ese lamentable estado, sino hagamos una sincera y completa confesión sacramental con un sacerdote. Y confiemos en el perdón y la misericordia de Dios, que sabe las cosas, y de antemano ha provisto el remedio a nuestros males.
(Sitio Santísima Virgen)
 
Mes del Sagrado Corazón de Jesús
11.-EL RESPETO HUMANO
A Jesús no le valen las medias tintas, las almas insípidas. Él quiere cristianos solo de una pieza; tiene el corazón abierto para todos, también para los corazones más obstinados, pero no quiere saber nada del respeto humano. Muchas veces nos ha dicho que no podemos servir a Dios y al mundo. Él ha hablado claro, que si queremos contentar al mundo, no estamos con Él, estaremos en contra de Él.
Tú sabes que ciertas amistades son un continuo peligro para el alma y comprendes que no te dejan tranquila la conciencia y no te sientes con fuerza de romper esa triste cadena. ¿Cuántas veces no has observado los preceptos de la Iglesia por no huir de las críticas de alguna mala lengua?
(Web Católico de Javier)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
 
Algunas veces, cuando podemos ver detenidamente nuestros problemas, nos damos cuenta que usamos las herramientas equivocadas para tratar de resolverlos. Lo que necesitamos es alejarnos, desapegarnos. Esto puede hacernos ver un contexto totalmente nuevo en el que encaja nuestro problema, y en el que quizás ni siquiera exista un problema.
Es difícil lograr el desapego si estamos profundamente enganchados en una situación. Cuando nos transmitimos mensajes drásticos como "¡Ahora o nunca!", nos damos de narices directamente contra el problema. En esta posición es difícil mantener una visión equilibrada. Si nos detenemos y decimos "Si no es ahora, quizás en otra ocasión", lograremos desengancharnos y podremos recordar que la vida es más rica y variada de lo que pensábamos cuando estábamos enganchados.
El pensamiento en situaciones de crisis puede ser como un martillo que lo aplasta todo.  Esa puede ser nuestra forma de manipular el resultado de nuestra lucha. Pero si recordamos que somos sólo una pequeña parte de un diseño grande y hermoso, podremos depositar en él nuestros problemas.
🌸
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies; sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo; es aquella que con tan sólo una sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos; es aquella que sacrifica su sueño por hacer felices a los demás.
Una mujer exquisita no es la más ardiente; sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada por ser admirada por su belleza y elegancia; es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.
"Y un hombre, un hombre exquisito es aquel que valora a una mujer así. (Gabriel García Márquez)
 
Los cinco minutos de San Francisco
Junio: El amor de Dios
Día 11
Francisco acostumbrara a decir que ofrecer el patrimonio del amor de Dios a cambio de una limosna era un gesto de noble generosidad y que los que pensaban que esa generosidad valía menos que el dinero eran muy necios, ya que el incalculable precio del amor de Dios basta para adquirir el Reino de los cielos. Porque debe amarse mucho el amor de aquel que mucho nos amó.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.