viernes, 27 de abril de 2012

Pequeñas Semillitas 1694


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1694 ~ Viernes 27 de Abril de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
   

Hola…
Al mirar más allá de la satisfacción temporal que brindan los regalos materiales, reconozco que los mejores obsequios en la vida son las perlas de sabiduría, la fortaleza de espíritu y el amor divino. En el fluir de la provisión ilimitada de Dios, recibo con agradecimiento estas bendiciones y las comparto con los demás. Al hacerlo, ellas se multiplican y regresan a mí. Llevar una vida centrada en Dios y compartir mis dones espirituales con los demás me llenan de gozo. Me regocijo al sentir cómo crece en mí el amor de Dios, y lo expreso como sabiduría y fortaleza interna. Me siento bendecido ricamente por dones verdaderamente valiosos.


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.
(Jn 15,1-8)

Comentario
Hoy, Jesús hace tres afirmaciones capitales, como son: que se ha de comer la carne del Hijo del hombre y beber su sangre; que si no se comulga no se puede tener vida; y que esta vida es la vida eterna y es la condición para la resurrección (cf. Jn 6,53.58). No hay nada en el Evangelio tan claro, tan rotundo y tan definitivo como estas afirmaciones de Jesús.
No siempre los católicos estamos a la altura de lo que merece la Eucaristía: a veces se pretende “vivir” sin las condiciones de vida señaladas por Jesús y, sin embargo, como ha escrito Juan Pablo II, «la Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».
“Comer para vivir”: comer la carne del Hijo del hombre para vivir como el Hijo del hombre. Este comer se llama “comunión”. Es un “comer”, y decimos “comer” para que quede clara la necesidad de la asimilación, de la identificación con Jesús. Se comulga para mantener la unión: para pensar como Él, para hablar como Él, para amar como Él. A los cristianos nos hacía falta la encíclica eucarística de Juan Pablo II, La Iglesia vive de la Eucaristía. Es una encíclica apasionada: es “fuego” porque la Eucaristía es ardiente.
«Vivamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» (Lc 22,15), decía Jesús al atardecer del Jueves Santo. Hemos de recuperar el fervor eucarístico. Ninguna otra religión tiene una iniciativa semejante. Es Dios que baja hasta el corazón del hombre para establecer ahí una relación misteriosa de amor. Y desde ahí se construye la Iglesia y se toma parte en el dinamismo apostólico y eclesial de la Eucaristía.
Estamos tocando la entraña misma del misterio, como Tomás, que palpaba las heridas de Cristo resucitado. Los cristianos tendremos que revisar nuestra fidelidad al hecho eucarístico, tal como Cristo lo ha revelado y la Iglesia nos lo propone. Y tenemos que volver a vivir la “ternura” hacia la Eucaristía: genuflexiones pausadas y bien hechas, incremento del número de comuniones espirituales... Y, a partir de la Eucaristía, los hombres nos aparecerán sagrados, tal como son. Y les serviremos con una renovada ternura.
Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España)


Santoral Católico:
Nuestra Señora de Monserrat
Patrona de Cataluña


Amplia información: clic acá

Fuente: Catholic.net


La frase de hoy

"La belleza del rostro es frágil,
es una flor pasajera,
pero la belleza del alma es firme y segura"

Moliére


Temas Médicos:
El cerebro después de los cincuenta


El Dr. Juan Hitzig es autor del libro "Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónides se lee: 

No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?

Las ideas centrales de este libro se basan en investigaciones que demuestran que alrededor de los cincuenta años se encuentra el Punto de Inflexión Biológica que define en qué forma envejeceremos. Profesor de la Universidad Maimónides y reconocido gerontólogo dedicado a  estudiar las causas de la longevidad saludable sostiene con humor que:

"El cerebro es un ‘músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás contenta y te hace sentir mejor".

Explica que el pensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas  que cuando es negativo hace colapsar a nuestro organismo físico en forma de  malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene  memorizar.

Las conductas con R:

Resentimiento,
Rabia,
Reproche,
Rencor,
Rechazo,
Resistencia,
Represión.........  Son generadoras de coRtisol, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.

Las conductas R generan actitudes D:

Depresión,
Desánimo,
Desesperación,
Desolación.

En cambio, las conductas con S: 

Serenidad,
Silencio,
Sabiduría,
Sabor,
Sexo,
Sueño,
Sonrisa,
Sociabilidad,
Sedación......... son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda la velocidad del envejecimiento celular.

Las conductas S generan actitudes A:

Animo,
Aprecio,
Amor,
Amistad,
Acercamiento.

Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó "hacerse mala  sangre" no es más que un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la  sangre.

 Algunas reflexiones más del Dr. Hitzig:

• Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
• Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
• Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
• Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARACTER.
• Presta atención a tu CARACTER porque se hará BIOLOGIA.

Practiquemos. 

Hace muchos años el poeta Rabindranath Tagore decía: "Si tiene remedio, ¿de qué te quejas? Y si no tiene remedio, ¿de qué te quejas?"  Podría servirnos para aprender a dejar las quejas y los pensamientos negativos de lado y buscar en cada situación el aspecto positivo ya que hasta la peor de  ellas lo tiene. De esa forma nos inundaría la SEROTONINA con todas sus eses, la sonrisa se nos  grabaría en las mejillas y todo ello nos ayudaría a vivir mucho mejor ese montón de años que la ciencia nos ha agregado. Porque, olvidaba escribirlo, el Dr. Hitzig ha comprobado con sus investigaciones  que quienes envejecen bien son las personas ACTIVAS, SOCIABLES Y SONRIENTES.

No las rezongonas, malhumoradas y avinagradas (que nadie quiere tener cerca).

Empecemos hoy practicando las eses frente al espejo para mejorar nuestro humor y cuidar nuestra salud. ¿Estás de acuerdo con el alfabeto emocional? ¿Qué abunda más en tu vida, R o S?

Suena lógico ¿verdad? Finalmente todo es cuestión de actitud.

Material enviado por María Rosa Emch


Mensaje de María Reina de la Paz


Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de abril de 2012

¡Queridos hijos!
También hoy los invito a la oración y a que su corazón, hijitos, se abra a Dios como una flor hacia el calor del sol. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Oración
Virgen María, Reina de la Paz, nos encomendamos a ti, sabiendo que somos las niñas y los niños de tus ojos. Danos un corazón dócil, humilde y obediente como el tuyo, para que Dios pueda bendecirnos en todo; y cúbrenos, Madre, con tu manto, haciéndonos invisibles e inmunes a todo mal.


Pensamientos sanadores


Hoy pide a Dios los ojos para ver lo que necesitan tus prójimos

Sólo podremos decir que somos hombres y mujeres profundamente espirituales y completos, si, además de centrarnos en Dios, nos concentramos también en las necesidades de quienes caminan junto a nosotros por los senderos de la vida; y si nos ocupamos de ver, con ojos nuevos, a aquellos que cruzamos “incluso ocasionalmente” en las intersecciones de las calles de nuestra existencia.
Hace dos mil años, Jesús veía hombres y mujeres concretos, donde otros sólo veían enfermos incurables o pecadores irrecuperables.
Desde el Corazón de Cristo, que es el Maestro de amor y desde su mirada que dignifica a la persona humana, Jesús irradia una fuerza que saca a los enfermos de su postración y a los pecadores de su oscuridad.
Pidamos entonces, tener también nosotros, el corazón y los ojos de Jesús.

El que no se ocupa de los suyos, sobre todo si conviven con él, ha renegado de su fe y es peor que un infiel. 1 Timoteo 5, 8.


Pedidos de oración

Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Fati (Fátima Belén), niña de Córdoba, Argentina, que fue tratada por leucemia y hoy tiene que realizarse una punción medular para control. Que el Señor la acompañe en el estudio y que los resultados del mismo sean los mejores.

Pedimos oración por Elsa S., de Buenos Aires, Argentina, que tiene artrosis con los dolores propios de esta afección y además una gastritis que le impide recibir medicación analgésica por vía oral. Que el Señor la fortalezca física y espiritualmente para que pueda cargar su cruz y seguirlo.

Pedimos oración por Leonel Enrique, de Nicaragua a quien la han detectado una enfermedad grave y pronto se realizarán otros estudios, rogando para que la misericordia de Dios este siempre presente dando fortaleza a sus padres y que los resultados sean favorables.

Pedimos oración por María de Lourdes R. A., de 45 años y madre de dos niñas: una de 21 y otra de 11, de Ecuador, ciudad de Guayaquil, para que la Misericordia Divina la ayude a encontrar un trabajo ya que perdió el que tenía. Y también un trabajo para su hija Sofía para poder culminar sus estudios en la Universidad. Rogamos a María que interceda ante Jesús para que atienda las necesidades de esta familia.

Pedimos oración por el señor José Antonio P. V., de México, que se cayó y se fracturó la clavícula, él tiene 90 años y no es nada fácil recuperarse. Por ese motivo lo encomendamos a La Virgen María y a Juan Pablo II para que intercedan ante Dios Nuestro Señor para que pronto sane.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén


Por el P. Hernán Pérez Etchepare


Hace hoy dos meses que, luego de una dolorosa enfermedad, a la edad de 47 años, falleció en la ciudad de Buenos Aires el padre Hernán Pérez Etchepare, de la Sociedad San Pablo.

El padre Pérez Etchepare, fiel al carisma que imprimió a su congregación el beato Santiago Alberione, desarrolló un vivaz apostolado en los medios de comunicación social, y entre otras responsabilidades era el director de la hojita El Domingo, que se distribuye cada fin de semana en muchas iglesias del país.

Nacido en Rafaela, Santa Fe, era una muy buena y sencilla persona que le gustaba, con una mirada de fe y de bien común, dialogar sobre distintos aspectos de la vida. En su ciudad natal realizó los estudios primarios en la ex Normal (Centenario) y los secundarios en la ex Nacional (Luisa Raimondi).

Mientras estudiaba Derecho, en Santa Fe, conoció a la congregación las Hijas de San Pablo y le encantó la vocación paulina, sumándose, desde 1986, a la Pía Sociedad de San Pablo, donde comenzó sus estudios eclesiásticos y la formación religiosa paulina. Estudió en Córdoba y Teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile, país en el que vivió unos 6 años, siendo ordenado sacerdote en Buenos Aires, en 1998.

También se especializó en Relaciones Públicas y Ceremonial Empresario. Era consejero y secretario provincial de la citada congregación y, entre su variada y fructífera actividad, era el director de la revista mensual "La liturgia cotidiana" que incluye las lecturas de cada día con sus comentarios y tenía a su cargo la hojita El Domingo.

Entre sus actividades pastorales se destacaba por su trabajo en los encuentros ecuménicos y el diálogo inter-religioso, especialmente con el judaísmo.

Al cumplirse hoy dos meses de su partida a la casa del Padre, elevamos una oración por su alma.


"Intimidad Divina"

De las tinieblas a la luz

Del mismo modo que la sed crece desmesuradamente en una región quemada por el sol y absolutamente falta de agua, así en la prueba de la aridez espiritual el alma que ama a Dios languidece por la sed hasta el delirio. La privación aumenta su deseo y sigue buscando a Dios en la oración, pero no encuentra en ella ningún gusto y consuelo. Ni siquiera puede valerse de la ayuda de la meditación, para la cual ya se siente impotente; por lo demás ni los raciocinios ni las consideraciones le dicen ya nada. Su fidelidad a Dios no le permite ir en busca de consuelos terrenos; las cosas criadas ya no la atraen ni la satisfacen. Su atención queda orientada solamente a Dios y se dirige a él “con solicitud y cuidado penoso” (San Juan de la Cruz, Noche I, 9, 3) porque al verse vacía del gusto de las cosas espirituales, teme no poder amarlo ni servirlo.

En realidad el Espíritu Santo obra secretamente en el alma colocada por Dios en la aridez purificadora y por medio de ella la dispone para ir recibiendo un conocimiento y un amor de Dios más profundos, más puros y delicados. El alma conoce a Dios por medio del entendimiento humano fundado sobre el raciocinio, sobre conceptos y pensamientos distintos. Y he aquí que mientras el hombre padece en la sequedad y no puede ya valerse de la meditación, el Espíritu Santo va infundiendo en él un nuevo modo de conocer; se trata de una noticia general y confusa, que no se puede definir, pero que engendra un sentimiento más profundo de la trascendencia de Dios, de su ser infinito, de su majestad excelsa, de su bondad sin límites.

Se intuye entonces que el Ser divino es un “abismo insondable” y que los caminos de Dios son “inescrutables e inaccesibles” (Rm 11, 33), y espontáneamente aumenta en el alma el respeto, la reverencia hacia Dios, la necesidad de adorarle y de reconocer su soberanía divina. “Yo soy el Señor tu Dios… no tendrás otro Dios que a mí” (Ex 20, 2-3): el primer mandamiento ya no es una ley impuesta desde fuera, sino un imperativo que viene de dentro, algo vivo y experimentado en el fondo del espíritu, que embiste a todo el hombre y le hace adherir con todas sus fuerzas a Dios. De esta manera, bajo la guía del Espíritu Santo que actúa sus dones, el alma orante puede cantar con el salmista: “en tu luz veremos la luz” (Ps 36, 10), y de igual modo: en tu amor aprenderemos a amar.

Señor, tú eres mi Dios; a ti te busco solícito; sedienta de ti está mi alma; mi carne languidece en pos de ti como tierra árida, sedienta, sin agua. ¡Cómo te contemplaba en el santuario, viendo tu fuerza y tu gloria! Porque es tu piedad mejor que la vida, te alabarán mis labios. Así te bendeciré toda mi vida, y en tu nombre alzaré mis manos… Se saciará mi alma y mi boca te cantará con labios jubilosos. Aun en mi lecho me acuerdo de ti; en ti medito en las vigilias. Pues tú eres mi auxilio, y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma está apegada a ti, y tu diestra me sostiene. (Salmo 63, 2-9)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
.

jueves, 26 de abril de 2012

Pequeñas Semillitas 1693


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1693 ~ Jueves 26 de Abril de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
   

Hola…
Haz de cada tarea un compromiso. Lo que consideres urgente hazlo ahora mismo. Lo que consideres importante hazlo tú mismo. No dejes para después lo que se necesita hacer ahora. No te ocupes en buscar excusas y pretextos para NO hacerlo, utiliza esa energía en hacerlo. Decídete YA a emprender esa tarea que vienes posponiendo. Es preferible proceder y fallar, que quedarte inactivo por temor al fracaso, pues siempre es mejor aprender y reaccionar que quedarse sin hacer ni servir para nada.


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».
(Jn 6,44-51)

Comentario
Hoy cantamos al Señor de quien nos viene la gloria y el triunfo. El Resucitado se presenta a su Iglesia con aquel «Yo soy el que soy» que lo identifica como fuente de salvación: «Yo soy el pan de la vida» (Jn 6,48). En acción de gracias, la comunidad reunida en torno al Viviente lo conoce amorosamente y acepta la instrucción de Dios, reconocida ahora como la enseñanza del Padre. Cristo, inmortal y glorioso, vuelve a recordarnos que el Padre es el auténtico protagonista de todo. Los que le escuchan y creen viven en comunión con el que viene de Dios, con el único que le ha visto y, así, la fe es comienzo de la vida eterna.
El pan vivo es Jesús. No es un alimento que asimilemos a nosotros, sino que nos asimila. Él nos hace tener hambre de Dios, sed de escuchar su Palabra que es gozo y alegría del corazón. La Eucaristía es anticipación de la gloria celestial: «Partimos un mismo pan, que es remedio de inmortalidad, antídoto para no morir, para vivir por siempre en Jesucristo» (San Ignacio de Antioquía). La comunión con la carne del Cristo resucitado nos ha de acostumbrar a todo aquello que baja del cielo, es decir, a pedir, a recibir y asumir nuestra verdadera condición: estamos hechos para Dios y sólo Él sacia plenamente nuestro espíritu.
Pero este pan vivo no sólo nos hará vivir un día más allá de la muerte física, sino que nos es dado ahora «por la vida del mundo» (Jn 6,51). El designio del Padre, que no nos ha creado para morir, está ligado a la fe y al amor. Quiere una respuesta actual, libre y personal, a su iniciativa. Cada vez que comemos de este pan, ¡adentrémonos en el Amor mismo! Ya no vivimos para nosotros mismos, ya no vivimos en el error. El mundo todavía es precioso porque hay quien continúa amándolo hasta el extremo, porque hay un Sacrificio del cual se benefician hasta los que lo ignoran.
Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet (Barcelona, España)


Santoral Católico:
San Isidoro
Arzobispo de Sevilla


Nació en Sevilla en el año 556. Era el menor de cuatro hermanos, todos los cuales fueron santos y tres de ellos obispos. San Leandro, San Fulgencio y Santa Florentina se llamaron sus hermanos.

Su hermano mayor, San Leandro, que era obispo de Sevilla, se encargó de su educación obteniendo que Isidoro adquiriera el hábito o costumbre de dedicar mucho tiempo a estudiar y leer, lo cual le fue de gran provecho para toda la vida. Al morir Leandro, lo reemplazó Isidoro como obispo de Sevilla, y duró 38 años ejerciendo aquel cargo, con gran brillo y notables éxitos.

Isidoro fue el obispo más sabio de su tiempo en España. Poseía la mejor biblioteca de la nación. Escribió varios libros que se hicieron famosos y fueron muy leídos por varios siglos como por ej. Las Etimologías, que se pueden llamar el Primer Diccionario que se hizo en Europa. También escribió La Historia de los Visigodos y biografías de hombres ilustres.

San Isidoro es como un puente entre la Edad Antigua que se acababa y la Edad Media que empezaba. Su influencia fue muy grande en toda Europa y especialísimamente en España, y su ejemplo llevó a muchos a dedicar sus tiempos libres al estudio y a las buenas lecturas.

Fue la figura principal en el Concilio de Toledo (año 633) del cual salieron leyes importantísimas para toda la Iglesia de España y que contribuyeron muy fuertemente a mantener firme la religiosidad en el país.

Se preocupaba mucho porque el clero fuera muy bien instruido y para eso se esforzó porque en cada diócesis hubiera un colegio para preparar a los futuros sacerdotes, lo cual fue como una preparación a los seminarios que siglos más tarde se iban a fundar en todas partes.

Dice San Ildefonso que "la facilidad de palabra era tan admirable en San Isidoro, que las multitudes acudían de todas partes a escucharle y todos quedaban maravillados de su sabiduría y del gran bien que se obtenía al oír sus enseñanzas".

Su amor a los pobres era inmenso, y como sus limosnas eran tan generosas, su palacio se veía continuamente visitado por gentes necesitadas que llegaban a pedir y recibir ayudas. De todas las ciencias la que más le agradaba y más recomendaba era el estudio de la Sagrada Biblia, y escribió unos comentarios acerca de cada uno de los libros de la S. Biblia. Cuando sintió que iba a morir, pidió perdón públicamente por todas las faltas de su vida pasada y suplicó al pueblo que rogara por él a Dios. A los 80 años de edad murió en el año 636.

La Santa Sede de Roma lo declaró "Doctor de la Iglesia".

Fuente: EWTN


La frase de hoy

“Perdonan con pureza,
las almas nobles
y los corazones humildes.
Perdona con la misma intensidad
que deseas ser perdonado,
sólo así comprenderás
que la misericordia y el perdón
son una extraordinaria bendición”


Tema del día:
Decálogo sobre el Rezo del Rosario


1.- Reza cada Padrenuestro, sabiendo que Dios te invita a ser como María; a ser oyente de su Palabra; a dar testimonio de tu vida cristiana. Tus buenos pasos deben de ser cuentas añadidas al Santo Rosario.

2.- Desgrana cada Ave María con el convencimiento que, cada vez que repites un Ave María, es un decir “te quiero” a la Virgen María. ¿Sirve decir te amo si luego no lo demuestras?

3.- Cuando finalices el misterio con el “gloria” ponte de pie y, en esa postura, da gracias a Dios por la vida y por la fe, por ser el Creador de todo.

4.- En cada misterio de gozo piensa en lo distinto que hubiera sido el mundo sin la Encarnación de Cristo. Ofrécelos por los niños no nacidos. Por los que han perdido la esperanza y la fe. Por los que, lejos de estar perdidos en el templo, se han perdido por las calles del mundo.

5.- En cada misterio de luz recuerda que, la vida de Cristo, es una llamada a la conversión y al seguimiento. Rezar el rosario exige caminar por la vida como hijos de la luz, regresando de nuestras tinieblas y llamados a fortalecer nuestra existencia con la Eucaristía.

6.- En cada misterio de dolor no olvides los sufrimientos de la humanidad. No hay esquina sin cruz, personas que no hayan sufrido decepciones o traiciones,
proyectos coronados con las espinas de la mala suerte, caídas y alzadas. No olvides que, en el horizonte, aguarda la cruz como semilla de Redención.

7.- En cada misterio de gloria, da gracias a Dios por el don supremo de la Resurrección. Porque, su único Hijo, supo obedecer hasta el final para que nuestra vida no conociera el ocaso permanente. Reza por los que han muerto con fe y esperan la resurrección. Por los que no se dejaron llevar por el Espíritu y vivieron de espaldas a Él.

8.- Glorifica a Dios con tu palabra y con tu obra. Como María, en su Asunción, también estás llamado a descubrir la escalera que une el cielo con la tierra. Un día, por tu fe y por la grandeza de Dios, estás llamado a compartir su misma suerte: la eternidad.

9.- No te afanes tanto por los trofeos del mundo y sí por los del cielo. La figura de María, coronada en el cielo, refleja el premio y el reconocimiento a su fidelidad. Suplicar con el Rosario es saborear las horas grandes de la Virgen para que, con su intercesión, la imitemos y alcancemos un día la corona que no se marchita.

10.- Al desmigajar las letanías a la Virgen María, hazlo con sentido y con admiración. Todo lo que dicen, es verdad. No son simples piropos. Son verdades que,
el pueblo cristiano, las damos como ciertas. Son sentimientos que salen desde lo más profundo del alma. Las letanías son oración de alabanza que saben a poco para que tanto hizo: ¡María!

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Nuevo video y artículo

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Para verlo tienes que ir al final de la página.

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"Juan Pablo II inolvidable"
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Pensamientos sanadores


Hoy ábrete a las bendiciones divinas

Si pensamos que una de las cosas que más le agrada hacer a Dios es bendecirnos, entonces también nosotros podemos, en ese camino de perfección, abrirnos a las gracias de Dios y ser instrumentos de bendición para aquellas personas que sufren diversas necesidades.
Por eso, deja que el Señor, que hizo maravillas en María, también las haga en ti.
Deja que él se ocupe de todo, ya que en ciertas ocasiones nosotros, sin darnos cuenta, entorpecemos la tarea que él quiere realizar en nosotros, sus pequeños hijos.
Ten presente que en la quietud y la confianza residirá tu fortaleza y le permitirás al Señor efectuar su obra en ti y hacer su voluntad a través tuyo.
Estando atento a las necesidades de tus hermanos, pregúntale a Dios: ¿Qué es lo que tú, Señor, quieres que haga por él?
Entonces verás cómo Dios te responde y tu vida se transforma en respuesta de Dios para tu hermano.

Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes. Lucas 6, 31


Pedidos de oración


Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el alma de María Belén, una bebita prematura que estaba internada en Rosario, Argentina, y que el fin de semana pasado fue llamada por Jesús al cielo. Que la Santísima Virgen dé consuelo a su familia.

Pedimos oración por dos personas de Paraguay, que son: Mathías Josué B. C., un niño de un año y once meses que está enfermito y su abuelo Anastasio C. N. que tiene 63 años y también tiene problemas de salud. Oramos por ellos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Enviar los pedidos de oración a pequesemillitas@gmail.com


"Intimidad Divina"

Perseverar a toda costa

“Nadie que, después de haber puesto la mano sobre el arado, mire atrás es apto para el reino de Dios” (Lc 9, 26); y nadie que se eche atrás por las dificultades que encuentra en el camino de la oración podrá conquistar aquel particular reino de Dios que es la intimidad con él. Enseña Santa Teresa que… se trata de darse a la oración no sólo en los momentos de exaltación y de devoción sensible, sino también en los de aridez, desconsuelo y disgusto; y esto no sólo por un período, sino siempre, todos los días, toda la vida. Sin una voluntad firme y decidida, frecuentemente encontrará el alma motivos más o menos plausibles para abandonar la oración… Todas son sugestiones del demonio que intenta por todos los medios apartar al alma de la oración.

Hablando de las tentaciones del demonio, San Pedro dice: “resistidla firmes en la fe” (1 P 5, 9). La fe nos hace firmes para creer al amor de Dios aun cuando quiere probar a sus criaturas. La fe nos enseña que Dios está con nosotros aun cuando parece que nos abandona, y nos escucha aunque parezca sordo a nuestros gemidos, porque “es eterna su piedad”. Nos asegura que Dios no rechaza a ninguno por pobre y pecador que sea, pues ha mandado a su Hijo unigénito no “a llamar a los justos sino a los pecadores” (Mt 9, 13); aún más, el único remedio de la miseria humana se halla precisamente en Dios que, amando a los hombres, les infunde bondad y gracia. No es la experiencia de una oración suave y llena de consuelos la que nos introduce en la amistad divina, sino el ejercicio de las virtudes teologales, el cual puede ser muy intenso y unitivo no obstante la fatiga que se siente al caminar a oscuras, sin el más pequeño gusto sensible.

El fin de la oración no son los ímpetus afectivos, sino la plena adhesión a la voluntad de Dios. Quien cree en Dios confía en él y, confiando, se pone en sus manos, dejándose guiar a donde él quiere. De esta manera la fe conduce a la caridad, la cual mueve al hombre a escoger, querer y hacer todo lo que Dios quiere. “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando” (Jn 15, 14). La verdadera amistad lleva poco a poco a un único querer y no querer, y esto puede realizarse aun en la oración más árida. No pudiendo manifestar su amor con expresiones de afecto, el alma concentra sus fuerzas en conformarse a la voluntad de Dios, tratando de conocerla cada vez mejor, de aceptarla más plenamente y de cumplirla con mayor generosidad. De esta manera la oración rebosa en la vida y la transforma.

¡Oh Señor!, ¿qué me importa sentir o no sentir, permanecer en luz o en tinieblas, gozar o no gozar, cuando puedo recogerme en las luminosidades de la fe? Debo más bien avergonzarme de hacer distinciones entre esas cosas; y cuando siento aún su influjo, me desprecio profundamente por mi falta de amor y dirijo, al momento, la mirada a mi divino Maestro para que me libere de semejantes imperfecciones. Ayúdame a encumbrarte… sobre las dulzuras y consuelos que de ti proceden, pues he decidido superarlo todo para unirme a ti. (Isabel de la Trinidad)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
.

miércoles, 25 de abril de 2012

Pequeñas Semillitas 1692


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1692 ~ Miércoles 25 de Abril de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
   

Hola…
Jesús aparece como el Señor de la vida, de la paz, de la libertad, de nuestro futuro. Comprender las Escrituras es comprender el mensaje, el proyecto de Jesús y hacerlo vida, siendo testigos de su Buena Noticia, viviendo como personas resucitadas y resucitadoras, contagiando alegría y esperanza. Seguir caminando al encuentro de los demás, escuchar, poner la mesa para todos, curar, acoger, compartir... es la hermosa tarea de quien vive animado por la fe en la resurrección. La experiencia pascual es la progresiva conciencia de conversión a Jesús y al Reino.


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien».
Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.
(Mc 16,15-20)

Comentario
Hoy habría mucho que hablar sobre la cuestión de por qué no resuena con fuerza y convicción la palabra del Evangelio, por qué guardamos los cristianos un silencio sospechoso acerca de lo que creemos, a pesar de la llamada a la "nueva evangelización". Cada uno hará su propio análisis y apuntará su particular interpretación.
Pero en la fiesta de san Marcos, escuchando el Evangelio y mirando al evangelizador, no podemos sino proclamar con seguridad y agradecimiento dónde está la fuente y en qué consiste la fuerza de nuestra palabra.
El evangelizador no habla porque así se lo recomienda un estudio sociológico del momento, ni porque se lo dicte la "prudencia" política, ni porque "le nace decir lo que piensa". Sin más, se le ha impuesto una presencia y un mandato, desde fuera, sin coacción, pero con la autoridad de quien es digno de todo crédito: « Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» (Mc 16,15). Es decir, que evangelizamos por obediencia, bien que gozosa y confiadamente.
Nuestra palabra, por otra parte, no se presenta como una más en el mercado de las ideas o de las opiniones, sino que tiene todo el peso de los mensajes fuertes y definitivos. De su aceptación o rechazo dependen la vida o la muerte; y su verdad, su capacidad de convicción, viene por la vía testimonial, es decir, aparece acreditada por signos de poder en favor de los necesitados. Por eso es, propiamente, una "proclamación", una declaración pública, feliz, entusiasmada, de un hecho decisivo y salvador.
¿Por qué, pues, nuestro silencio? ¿Miedo, timidez? Decía san Justino que «aquellos ignorantes e incapaces de elocuencia, persuadieron por la virtud a todo el género humano». El signo o milagro de la virtud es nuestra elocuencia. Dejemos al menos que el Señor en medio de nosotros y con nosotros realice su obra: estaba «colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban» (Mc 16,20).
Mons. Agustí CORTÉS i Soriano Obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona, España)


Santoral Católico:
San Marcos, Evangelista


Según tradición eclesiástica, Marcos, llamado también Juan Marcos o simplemente Juan, es el autor de un evangelio y el intérprete que traducía a Pedro en sus predicaciones frente a auditorios de habla griega. Era hijo de una cierta María, cuya casa de Jerusalén estaba abierta a la primitiva comunidad Cristiana. Primo de Bernabé, probablemente fuera como él de estirpe sacerdotal. Afirma por una parte la tradición que Marcos nunca habría oído personalmente la predicación del Señor, pero por otra muchos han querido descubrirlo en aquel muchacho que huyó desnudo en el huerto de Getsemaní, episodio que sólo el evangelio a él atribuido refiere. Tal vez haya conocido al grupo de seguidores sin llegar a ser propiamente discípulo.

Al comenzar la expansión del evangelio, Pablo y Bernabé salieron de Jerusalén hacia Antioquía llevando con ellos a Marcos; éste los acompañó en sus primeras empresas misionales, a Chipre y Perges, de donde regresó por causas desconocidas.

Bernabé, deseoso de  llevar nuevamente a Marcos con ellos cuando el apóstol planeaba su segundo viaje, encontró la oposición de Pablo, que partió solo. Marcos siguió, pues, a Bernabé una vez más hasta Chipre. Sin embargo, Marcos reaparece junto a Pablo en Roma, pero es creencia que fue más bien discípulo de Pedro, quien confirma esta suposición al llamarlo "hijo" suyo en su primera carta. El evangelio que se le atribuye, además, sigue muy de cerca el esquema de los discursos de Pedro que nos ha conservado el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Nada sabemos de su existencia posterior. La segunda carta a Timoteo lo señala entre los compañeros de  este discípulo de Pablo; conforme a un dato que recoge el historiador Eusebio de Cesarea (a comienzos del siglo IV), la Iglesia de Alejandría lo habría tenido por fundador. Sus últimos años y el lugar de su muerte nos son desconocidos.

El breve relato que lleva su nombre descubre un espíritu observador y ágil. Sólo Marcos, por ejemplo, destaca el verdor de la hierba sobre la que Jesús hizo sentar a la muchedumbre hambrienta antes de multiplicar los panes y los pescados por primera vez.

Las grandes líneas de su evangelio, en tanto, trasuntan una profunda credibilidad histórica y demuestran singular  valor teológico. Marcos comienza por presentar a Jesús bien recibido por la gente, pero pronto su humilde mesianismo, tan alejado de las reivindicatorias expectativas populares de los judíos, ocasiona la decepción de la masa; apagado el entusiasmo primerizo, el Señor se retira de Galilea para dedicarse de lleno a la instrucción  de los discípulos, quienes por boca de Pedro confiesan la divinidad de su Maestro. A partir de este reconocimiento de Cesarea, todo el relato se orienta a Jerusalén; en la ciudad santa, finalmente, la oposición crece y culmina en el juicio inicuo y la pasión, que alcanza su victoriosa respuesta cuando Cristo abandona su tumba, de acuerdo con lo que había profetizado de si mismo.

El secreto mesiánico, del que Marcos hace un tema central, da así todo su fruto: Jesús, siervo humillado por la maldad y la ignorancia de los hombres que él había venido a rescatar, es exaltado por Dios, como ha de serlo todo el que a él se una de corazón y lo siga en el camino, el único que permite comprender esa "Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios" que Marcos nos ha trasmitido en un lenguaje popular, muchas veces incorrecto en la forma, pero vivaz y lleno de encanto.

Fuente: EWTN


La frase de hoy

“Reír es arriesgarse a parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental.
Aceptar tus errores es arriesgarse a ser juzgado.
Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
Esperar es arriesgarse a la desesperanza.
Lanzarte es arriesgarse a fallar.
Si te arriesgas puede que no lo logres,
pero aprenderás como hacerlo mejor la próxima vez.
Si no te arriesgas, no hay posibilidad de que lo logres 
y  cada vez más dejarás que tus miedos
y las opiniones de los demás controlen tu vida,
crearás una prisión de la que tú tendrás la llave,
pero con el tiempo hasta olvidarás que la tienes.
Tomar riesgos calculados te convertirán en una persona libre”

Madre Teresa de Calcuta


Historias:
Discriminación


El capataz de una empresa frigorífica, tenía a su cargo veinte operarios y la mayoría eran de raza negra. El problema consistía en que era un racista que odiaba con todo su corazón a la gente de color y, por lo tanto, la relación que tenía con ellos era muy tensa. Cada vez que cometían algún error o las cosas no se hacían como él quería, aprovechaba para tratarlos muy duramente, cosa que no hacía cuando los que se equivocaban eran los de raza blanca.

La situación llegó tan lejos, que los empleados de raza negra no aguantaron más y abandonando sus puestos de trabajo, se fueron a la oficina del gerente de la empresa para presentar un reclamo formal.

-Señor, venimos a presentar la renuncia. Dijo uno de ellos.

-¿Por qué? ¿Qué es lo que pasa? Ustedes son mis mejores empleados, son un ejemplo, saben muy bien cuánto los aprecio, dijo el gerente.

-El problema no es con usted, sino con el capataz. Nos insulta a cada momento, nos maltrata constantemente y nos mira con odio, solo porque somos negros. No aguantamos más esta situación. Preferimos dejar nuestro trabajo a continuar en estas condiciones.

-Por favor, siéntense, pónganse cómodos que en unos minutos regreso, dijo el administrador.

Éste era un hombre de valores muy profundos y de una gran sabiduría. Se dirigió al lugar en el que se encontraba el capataz y le dijo:

-Buen día, Hugo, ¿podría usted pasarme el parte del trabajo que se ha realizado hoy?

-Si, señor, hasta el momento hemos procesado sesenta animales.

-En mis informes tengo anotado que entre ellos había reses con pelaje blanco y otras de color negro. Dijo el jefe.

-Así es señor -respondió el capataz.

-Necesito que me haga un favor, sepáreme en dos bandejas los sesenta corazones. En una de las ellas ponga los corazones de las reses blancas y en la otra los de las negras. En diez minutos lo espero en mi oficina para que me diga cuántos hay de cada clase.

El capataz se sorprendió por la petición de su jefe y a los diez minutos se dirigió a la oficina sin respuestas. Era imposible saberlo.

Al entrar en la oficina se encontró en una incómoda e inesperada situación, ya que sus compañeros todavía permanecían allí.

-Señor: es imposible hacer lo que usted me pidió, sabemos muy bien que todos los corazones son iguales. Dijo el capataz.

-Ese es el punto al que quería llegar, usted ha permitido que en su vida crezca un odio muy profundo hacia las personas de raza negra. Por eso al pedirle que separara los corazones he querido hacerle entender que todos hemos sido creados por Dios. Él nos ha dado un color distinto de piel, y eso es todo, porque nuestro corazón, sentimientos, pensamientos y todo nuestro organismo, funcionan y es exactamente igual en cada uno de nosotros. ¿Entiende lo que trato de decirle?

Perplejo y avergonzado por la situación, el capataz sintió en ese momento que había recibido la lección más importante de su vida. Sin dudarlo, abrazó a cada uno de sus compañeros y les pidió perdón, por haber sido tan cruel con ellos.

Al leer esta historia, cada uno de nosotros podemos sentirnos un poco identificados, porque seguramente hemos rechazado o despreciado a personas por ser feas, gordas, de raza negra, blanca, amarilla, de otra cultura, por ser bajitos o muy altos.

"Si en tu mente existe la idea de la discriminación, imagina qué pasaría si un día tu esposo, esposa, alguno de tus hijos o alguien cercano, necesitara un trasplante de corazón, de una de aquellas personas que tanto odias"

Tomado de la página “Nuestra edad”


Pensamientos sanadores


Hoy pídele a Dios descubrir su rostro en el hermano

Ambas direcciones y dimensiones: la búsqueda de Dios en nosotros y la búsqueda del rostro de Dios en nuestros hermanos, son dos caras de la misma moneda, cuya vitalidad sustenta nuestra realización como personas creadas a imagen de Dios y llamadas a asemejarnos a él.
De hecho, el mismo Jesús alternaba su tiempo y repartía sus fuerzas al estar a solas con el Padre y en el servicio de su Pueblo.
El mismo Jesús, que en algunos momentos se iba al desierto, en otros momentos sanaba a los enfermos y alimentaba a los hambrientos.
También la Virgen María conocía y practicaba esa doble dimensión, por eso después de la encarnación, intuyendo que su parienta Isabel la necesitaba, se puso en camino con prontitud para servirla.
También nosotros recibimos hoy la conciencia de que ya es tiempo de salir de nosotros mismos para brindar la palabra justa y los brazos extendidos a aquellos hermanos que lo necesitan.

Sean perfectos como perfecto es el Padre que está en el cielo. Mateo 5, 48


Pedidos de oración

Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Martín Alejandro E. R. que vive en Corrientes, Argentina, tiene 18 meses de edad y le están haciendo estudios por problemas en la sangre. Que el Niño Jesús lo proteja y su salud no se vea afectada.

Pedimos oración por Alicia, de Viedma, Argentina, joven madre de 32 años de edad que hoy se realiza una tomografía computada para determinar un diagnóstico definitivo por lo que rogamos a la Santísima Virgen que la proteja y que los resultados sean favorables.

Desde Bahía Blanca, Argentina, nos piden oración por la salud de René F.; por Luz Milagros y por Jorge A. Que el Señor Misericordioso les conceda salud física y espiritual a todos ellos.

Pedimos oración por dos personas de Colombia que son: Helga L. M., que acaba de terminar sus estudios universitarios, se encuentra desempleada, un poco alejada de Dios y con mucha angustia, para que el Señor Jesús tome su corazón, lo llene de amor y mucha paz y le conceda el empleo que tanto necesita. Y por Liliana M., una joven madre que está padeciendo cáncer y está bastante agotada por la quimio y radioterapias que le hacen, por lo que se ha abandonado a las manos de nuestro Padre Dios.

Pedimos oración por la salud de Julio Alejandro Z. E., que vive en México D. F. y padece problemas cardíacos, invocando la mediación de la Virgen de Guadalupe para que el Señor lo toque con su mano sanadora y le conceda la curación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Enviar los pedidos de oración a pequesemillitas@gmail.com


Oración por la Patria


Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados. Precisamos tu alivio y fortaleza. Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda. Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina! Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Amén.


"Intimidad Divina"

En la prueba

En la oración el hombre busca a su Dios, pero la fe no es todavía visión; la caridad del destierro no es todavía posesión plena, por eso sufre y se queja porque no puede hallar a Dios ni unirse con él como quisiera. Y sin embargo Dios está allí, íntimamente presente en el alma en gracia y allí espera el testimonio de su fidelidad, a pesar de las angustias de la prueba. La oración es un don de Dios, sólo Dios puede hacernos capaces de orar como conviene; y es necesario que el hombre, antes de adentrarse en los caminos de la oración, tenga conciencia de su debilidad y de su incapacidad de orar. Cuando el Espíritu Santo lo socorre con la moción de la gracia, entonces la oración se hace fácil y espontánea; pero cuando en apariencia suspende su acción, el hombre experimenta toda su indigencia, insuficiencia y frialdad de mente y de corazón.

Comprometerse a la oración quiere decir encontrarse inevitablemente con estas dificultades, que en el designio de Dios tienen la misión de purificar la criatura de las niñerías de la sensibilidad para obligarla a caminar con voluntad más fuerte y decidida. De esta manera aprenderá a darse a la oración con mayor pureza de intención, no para hallar en ella gustos o consuelos espirituales, sino únicamente para agradar a Dios, para probarle su fidelidad, para decirle con los hechos que lo ama más que a sí misma y que sabe buscarle y esperarle aun en la amargura de la aridez y de la soledad. “Yo espero en el Señor, mi alma espera en su palabra. Ansía mi alma al Señor más que los centinelas la aurora” (Ps 130, 5-6).

“Humillaos bajo la poderosa mano de Dios, para que a su tiempo os ensalce” (1 Pt 5, 6). Esta es la actitud que hay que tomar en la oración mientras dura la sequedad. Experimentando su propia impotencia para orar y sintiéndose como reducida a la nada, la criatura se despoja de una cierta seguridad y complacencia en sí misma que inconscientemente se insinúa en el espíritu cuando la oración resulta fácil y gustosa. Esto lo lleva a mantenerse delante del Señor en una actitud de humildad profunda. El Señor la hace pasar por la prueba de la aridez para que comprenda por experiencia que, si él le ofrece su intimidad y le llama a la unión consigo, se trata de puro don de su amor infinito y de una promesa debida no a los merecimientos de la criatura, sino solo a la liberalidad divina.

Señor, ten piedad de mi, no según mis iniquidades y el rigor de tu divina justicia, sino según la grandeza de tus infinitas misericordias. Yo sólo he pecado y he cometido grandes males delante de tu presencia, por eso no soy digno de entrar en el santuario de tu dulce conversación; pero recordándote, ¡oh Creador mío!, que he sido concebido en la iniquidad, te mostrarás mas propicio a compadecerte de mí, siendo yo criatura tuya redimida con tu sangre. Devuélveme, ¡oh clementísimo Señor!, el gozo y la alegría que me acostumbrabas dar cuando con tu trato divino atraías a ti mi alma en el piélago de tu amable caridad. Pero si ves que es conveniente que continúe árido y seco en esta piscina de la abnegación de mí mismo, donde por medio del sufrimiento se purifica el amor en las almas de tus siervos, hágase por siempre y por toda la eternidad tu santa voluntad. (S. Carlo de Sezze, Autobiografía, VII, 30)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
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