jueves, 23 de julio de 2026

Pequeñas Semillitas 6386

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6386 ~ Jueves 23 de Julio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Nuestra mayor urgencia es la paz. Tu egoísmo y el mío son una fuerte barrera contra el amor; y sin amor es imposible la paz.
Si odias, te niegas la paz y la niegas a los otros. La paz es asunto tuyo y mío, aquí y ahora.
Si vives la paz interior, podrás contribuir a crear el progreso. La violencia de tu corazón es una amenaza de muerte para todos.
Construye la paz sobre el firme fundamento de tu amor a todos tus semejantes sin excepción.
La paz comienza justamente donde la ambición termina.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- JUEVES 16 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Jeremías 2, 1-3. 7-8. 12-13
 
Salmo: Sal 35, 6-7ab. 8-9. 10-11
 
Santo Evangelio: Mt 13,10-17
En aquel tiempo, acercándose los discípulos dijeron a Jesús: «¿Por qué les hablas en parábolas?». Él les respondió: «Es que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple la profecía de Isaías: ‘Oír, oiréis, pero no entenderéis, mirar, miraréis, pero no veréis. Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus oídos oigan, con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los sane’.
»¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron».
 
Comentario:
Hoy, recordamos la "alabanza" dirigida por Jesús a quienes se agrupaban junto a Él: «¡dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen!» (Mt 13,16). Y nos preguntamos: ¿Van dirigidas también a nosotros estas palabras de Jesús, o son únicamente para quienes lo vieron y escucharon directamente? Parece que los dichosos son ellos, pues tuvieron la suerte de convivir con Jesús, de permanecer física y sensiblemente a su lado. Mientras que nosotros nos contaríamos más bien entre los justos y profetas -¡sin ser justos ni profetas!- que habríamos querido ver y oír.
No olvidemos, sin embargo, que el Señor se refiere a los justos y profetas anteriores a su venida, a su revelación: «Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron» (Mt 13,17). Con Él llega la plenitud de los tiempos, y nosotros estamos en esta plenitud, estamos ya en el tiempo de Cristo, en el tiempo de la salvación. Es verdad que no hemos visto a Jesús con nuestros ojos, pero sí le hemos conocido y le conocemos. Y no hemos escuchado su voz con nuestros oídos, pero sí que hemos escuchado y escuchamos sus palabras. El conocimiento que la fe nos da, aunque no es sensible, es un auténtico conocimiento, nos pone en contacto con la verdad y, por eso, nos da la felicidad y la alegría.
Agradezcamos nuestra fe cristiana, estemos contentos de ella. Intentemos que nuestro trato con Jesús sea cercano y no lejano, tal como le trataban aquellos discípulos que estaban junto a Él, que le vieron y oyeron. No miremos a Jesús yendo del presente al pasado, sino del presente al presente, estemos realmente en su tiempo, un tiempo que no acaba. La oración -hablar con Dios- y la Eucaristía -recibirle- nos aseguran esta proximidad con Él y nos hacen realmente dichosos al mirarlo con ojos y oídos de fe. «Recibe, pues, la imagen de Dios que perdiste por tus malas obras» (San Agustín).
* Rev. D. Manel MALLOL Pratginestós (Terrassa, Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Religiosa. Co-Patrona de Europa
Nació en Suecia el año 1303. Desde la infancia el Señor le concedió gracias especiales, con conocimiento extraordinario de las realidades divinas y visiones. Siendo aún muy joven, contrajo matrimonio y tuvo ocho hijos, entre ellos Santa Catalina de Suecia. Ingresó en la Tercera Orden de San Francisco, y, aun viviendo en el mundo, a la muerte de su marido abrazó una vida más religiosa y austera. Fundó después la Orden de San Salvador. Trabajó incansablemente para que el Papa regresara de Aviñón a Roma, donde ella pasó la última parte de su vida. Peregrinó por penitencia y escribió numerosas obras, en las que expuso sus experiencias místicas, las visiones y revelaciones que había recibido. Murió en Roma el 23 de julio de 1373. San Juan Pablo II la nombró en 1999 copatrona de Europa.
Oración: Oh Dios, que guiaste a Santa Brígida por los diversos senderos de la vida y, mediante la contemplación de la Pasión de tu Hijo, le enseñaste de un modo admirable la sabiduría de la Cruz, concédenos que, siguiendo fielmente tu llamada, sepamos buscarte de todo corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Allegarse al Corazón de María es encontrarse con Jesús; honrar al Corazón de María es honrar a Jesús; invocar al Corazón de María es invocar a Jesús. Todas las palpitaciones de este Corazón virginal, todos los sentimientos que de él procedían estaban dirigidos a Jesús y a todo lo relacionado con él: el amor para amarlo; el odio para detestar todo cuanto a él se opone; la alegría para gozarse de sus glorias y grandezas; la tristeza para afligirse por sus trabajos y sufrimientos».
(SAN JUAN EUDES)
 
Tema del día:
El tiempo se sienta a la mesa
Existe una etapa de la vida en la que el espejo empieza a tratarnos con una sinceridad casi ofensiva. El cabello se va retirando discretamente. Las rodillas comienzan a emitir boletines meteorológicos sonoros. La memoria, a veces, decide jugar al escondite precisamente con el nombre de esa persona que acabamos de encontrar en el supermercado. Y también está el fenómeno más cruel de todos: levantarse de la silla soltando un “¡uf!” involuntario, como si la columna necesitara autorización verbal para funcionar.
 
Pero tal vez haya una belleza secreta en todo eso, porque, mientras el cuerpo va negociando lentamente sus límites con el tiempo, el alma curiosamente empieza a hacerse más grande, más generosa. más paciente, más humana.
 
Llega una edad en la cual no necesitamos ganar discusiones inútiles. Ni demostrar inteligencia. Ni competir por importancia. La vida finalmente nos enseña que ciertos trofeos pesan más de lo que valen. Entonces empezamos a cambiar la prisa por la presencia, y eso lo cambia todo. El café deja de ser solo café y se convierte en ceremonia, en encuentro, en una excusa para conversar sin mirar el reloj.
 
Las amistades antiguas adquieren un brillo especial. Porque han sobrevivido a las décadas, a los desencuentros, a los cambios, a las pérdidas, a la terquedad, e incluso a las opiniones políticas: un milagro estadísticamente improbable para las personas ya mayores, esencialmente en los grupos de WhatsApp.
 
Y el amor… Ah, el amor también cambia. Ya no necesita incendiar el mundo. Basta con calentar el corazón. A veces llega en forma de un mensaje sencillo: “¿Estás bien?” Y listo. Eso ilumina el día entero.
 
También descubrimos que la aventura, en la madurez, ha adquirido nuevos significados. Dormir toda la noche sin despertar algunas veces para ir al baño, se ha convertido casi en una experiencia trascendental. Registrar un examen médico con varios valores normales provoca una emoción similar a la de ganar la Copa del Mundo. Y viajar sin olvidar los medicamentos, ya puede considerarse un acto de audacia internacional, o un deporte de alto riesgo.
 
Pero hay algo profundamente épico en seguir viviendo con ternura a pesar de todo. A pesar de las ausencias. A pesar de las despedidas. A pesar de los amigos que se fueron demasiado pronto y dejaron sillas vacías en nuestra mesa y silencios difíciles de explicar. Y aun así, seguimos organizando encuentros, planeando viajes y riéndonos de las mismas historias. Inventando motivos para celebrar los cumpleaños.
 
Tal vez sea eso lo que sostiene al mundo sin que nos demos cuenta: hombres y mujeres comunes que insisten delicadamente en seguir amando la vida. Porque envejecer no es desaparecer; es disminuir el ruido exterior para escuchar mejor lo esencial. Es descubrir que quizá la felicidad nunca fue una línea de llegada. Era simplemente aquella buena conversación después del almuerzo, la llamada inesperada, el abrazo prolongado, grupo de amigos que aún recuerdan tu apodo de juventud, y la mesa donde alguien siempre reserva un lugar para ti.
 
Al final de cuentas, tal vez la gran victoria de la madurez sea esta: aprender que la vida ya no necesita correr. Ahora puede simplemente, sentarse con nosotros a la mesa.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (Mt 7, 21).       
La voluntad de Dios es que cumplamos los Diez Mandamientos. Porque si hablamos mucho de Dios y de las cosas de Dios, pero en la práctica no cumplimos su voluntad, entonces no entraremos en el Cielo, donde sólo entran quienes han actuado bien.
Debemos saber vivir lo que creemos, porque si sabemos muchas cosas de Dios y de sus verdades, pero no las practicamos, serán esas mismas verdades las que nos condenarán en el Juicio.     
Ésta es también una advertencia para los sacerdotes y consagrados, que tratan las cosas de Dios, pero a veces no viven de acuerdo a ellas. Y también muchos teólogos “saben” muchas cosas, pero no saben lo esencial, que es vivir el Evangelio.  
Cuando queremos saber si alguien es realmente de Dios, no oigamos sólo sus palabras, sino más bien miremos cómo actúa, si cumple los Mandamientos. Si los cumple, entonces sí que podemos fiarnos de su palabra, porque el árbol se conoce por sus frutos, y si hay buen fruto en las obras, entonces el árbol es bueno y podemos fiarnos de él.
Tengamos cuidado porque hoy en día son muchos los que nombran a Jesucristo e incluso se dicen seguidores de Él, pero en la práctica hacen lo diametralmente opuesto a las enseñanzas del Señor. Usan el Nombre Santo para confundir a los incautos. Tengamos cuidado y juzguemos según las obras a los hombres, y no según sus palabras.
🌸
Una farola humilde, pequeña, luminosa. Las estrellas no pueden competir con ella. ¿Por qué? Porque la luz cercana es capaz de eclipsar astros potentes que envían inmensos rayos de luz desde muy lejos, a muchos millones de kilómetros de distancia.
Así ocurre también con la luz de Dios si la convertimos en algo lejano, casi invisible. Preferimos una farola cercana a ese rayo de esperanza que vino al mundo para iluminar a cada hombre. Preferimos un juego, un placer, un rato de sueño, un libro apasionante, mientras no tenemos tiempo para escuchar la voz de un Padre que habla en lo más íntimo de cada conciencia.
¿Por qué hemos dejado que Dios se "eclipse" ante tantas farolas de la vida moderna? ¿Por qué no permitimos que su luz llegue a nuestros corazones? ¿Por qué no lo escuchamos en su Hijo Jesucristo?
Para ver estrellas maravillosas hay que alejarse de aquellas farolas que impiden ver las hermosuras de nuestro cielo. Para escuchar a Dios hemos de apartarnos de hábitos de pecado, de apegos a bienes materiales o espirituales, para lanzarnos a la aventura de la escucha de la Palabra.
Dios es mucho más potente que las estrellas, que las farolas, que las músicas o que las pantallas de nuestro mundo inquieto y confuso. Si damos un paso decidido hacia espacios nuevos, dejaremos que la Luz brille en los corazones. Entonces sentiremos, en lo más íntimo del alma, una seguridad inigualable: la que nace cuando descubrimos, por vivir en la Luz, que somos amados por un Padre bueno. (F. Pascual)   
 
Los cinco minutos de San Francisco
Julio: La oración
Día 23
Bendigamos al Señor Dios, vivo y verdadero, ofrezcámosle siempre gloria y alabanza, honor y bendición; y atribuyamos todo bien a él. Amén. Amén. Así sea. Así sea.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.