jueves, 9 de julio de 2026

Pequeñas Semillitas 6372

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6372 ~ Jueves 9 de Julio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy recordamos el 210° aniversario de la declaración  de la Independencia Argentina.
Luego de la Revolución del 25 de mayo de 1810, el camino hacia la Independencia Nacional estaba trazado: la ruptura de los lazos coloniales con España en 1810 no hicieron más que cristalizar un movimiento liberador que venía buscando, desde 1806, mayor participación política y económica de los criollos. Y es así como el 9 de julio de 1816, el país proclamó, en un Congreso reunido en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la existencia de una nación libre e independiente, comenzando desde entonces el largo y dificultoso camino de consolidación y unificación nacional, que -lamentablemente- todavía no ha terminado de lograrse.
Invoquemos hoy a la Virgen de Luján, patrona y protectora de la Argentina, y a Jesucristo, Señor de la Historia, para que nos concedan la inspiración y las fuerzas necesarias a fin de que podamos entre todos, unidos y generosos, construir la Patria grande que nos merecemos.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- JUEVES 14 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: Oseas 11, 1-4. 8-9
 
Salmo: Sal 79, 2ac y3b. 15-16
 
Santo Evangelio: Mt 10,7-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas; ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento. En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis. Al entrar en la casa, saludadla. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies. Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad».
 
Comentario:
Hoy, el texto del Evangelio nos invita a evangelizar; nos dice: «Predicad» (cf. Mt 10,7). El anuncio es la buena nueva de Jesús, que intenta hablarnos del reino de Dios, que Él es nuestro salvador, enviado por el Padre al mundo y, por este motivo, el único que nos puede renovar desde dentro y cambiar la sociedad en la que vivimos.
Jesús anunciaba que «el Reino de los Cielos está cerca» (Mt 10,7). Él era el anunciador del reino de Dios que se hacía presente entre los hombres y mujeres en la medida en que el bien avanzaba y retrocedía el mal.
Jesús quiere la salvación del hombre total, en su cuerpo y en su espíritu; más aún, ante el enigma que preocupa a la humanidad, que es la muerte, Jesús propone la resurrección. Quien vive muerto por el pecado, cuando recupera la gracia, experimenta una nueva vida. Éste es un gran misterio que comenzamos a experimentar a partir de nuestro bautismo: ¡los cristianos estamos llamados a la resurrección!
Una muestra de cómo el Papa Francisco buscaba el bien del hombre: «Esta “cultura del descarte” nos ha hecho insensibles también al derroche y al desperdicio de alimentos. En otro tiempo nuestros abuelos cuidaban mucho que no se tirara nada de comida sobrante. ¡El alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre!».
Jesús nos dice que seamos siempre portadores de paz. Cuando los sacerdotes llevamos la Comunión a un enfermo decimos: «¡La paz del Señor sea en esta casa!». Y la paz de Cristo permanece ahí, si hay personas dignas de ella. Para recibir los dones del reino de Dios se necesita una buena disposición interior. Por otro lado, también vemos cómo mucha gente pone excusas para no recibir el Evangelio.
Nosotros tenemos un gran cometido entre los hombres, y es que no podemos dejar de anunciar el Evangelio después de haber creído, porque vivimos de él y queremos que otros también lo vivan.
* Rev. D. Antonio BORDAS i Belmonte (L’Ametlla de Mar, Tarragona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Sociedad Fraterna de Misericordia.
 
Santoral Católico:
Abadesa
Es una de las grandes místicas de la Iglesia. Nacida en Mercatello (Marcas, Italia) el año 1660, fue de niña caprichosa y vivaracha, a la vez que piadosa y de buen corazón. Era la menor de siete hermanas y su madre, que les dio una esmerada educación cristiana, falleció prematuramente. A los 16 años entró en el monasterio de clarisas capuchinas de Città di Castello (Umbría), en el que ejerció todos los cargos domésticos y fue muchos años maestra de novicias y abadesa. Destacó por su vida de oración y alta contemplación, acompañada de fenómenos místicos extraordinarios, incluso físicos, relacionados especialmente con la Pasión de Cristo. En el «Diario» que escribió por orden de sus confesores nos ha dejado un elocuente testimonio de sus experiencias místicas. Murió en su convento el 9 de julio de 1727.
Oración: Señor, Dios nuestro, que hiciste admirable por las señales de la pasión de tu Hijo a tu virgen santa Verónica; haz que, por su intercesión y ejemplo, aceptemos humildemente la cruz de Cristo para llegar a la gloria de su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Nuestra Señora de Itatí
Advocación Mariana en Argentina
La imagen de Nuestra Señora de Itatí, “la Reina de la Civilización en la cuenca del Plata”, es una de las imágenes marianas más célebres y antiguas de la República Argentina. Su santuario data de los comienzos de la época colonial. Se levanta en el pueblo de Itatí. A orillas del Alto Paraná y a 70 km. de la ciudad de Corrientes.
El culto de la Virgen de Itati ha sido ininterrumpido desde 1616. El 16 de julio de 1900, la imagen de la Virgen de Itatí fue solemnemente coronada por voluntad del Papa León XIII . Fue entronizada con el nombre de Reina del Paraná y reina del Amor. El 3 de febrero de 1910, el Papa Pío X creó la Diócesis de Corrientes, y el 23 de Abril de 1918, la Virgen de Itatí, fue proclamada Patrona y Protectora de la misma. Su fiesta se celebra el 9 de Julio.
El Santuario de Itatí, es uno de los más importantes de América. Cada año alrededor de 2 millones y medio de fieles, no sólo de Argentina, sino también de otros países sudamericanos, se dirigen a la gigantesca Basílica a dar testimonio de su devoción y amor por Nuestras Señora de Itatí.
Más información hacer clic acá.
 
Señora del Rosario de Chiquinquirá
Patrona de Colombia
  
Información amplia hacer clic acá.
 
Pensamientos del día
«Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria»
(MANUEL BELGRANO)
 
«Un buen gobierno no está asegurado por la liberalidad de sus principios,  pero sí por la influencia que tiene en la felicidad de los que obedecen»
(JOSÉ DE SAN MARTÍN)
 
«La libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad; y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que lo entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad»
(MARIANO MORENO)
 
Historias:
Fray Mamerto Esquiú
Hoy, 9 de julio, celebramos el DÍA DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA.
 
Entre todos los  hombres y mujeres que trabajaron para conseguirla y defenderla, este año es oportuno recuperar a Fray Mamerto Esquiú.
 
Este humilde sacerdote catamarqueño ha sido beatificado el 4 de setiembre de 2021 y oramos por su pronta canonización.
 
Un 9 de julio de 1853 pronunció su “sermón patriótico” en defensa de la primera Constitución Nacional: “Llega la Constitución suspirada tantos años por los  hombres buenos (...) Sin leyes no hay Patria, no hay verdadera libertad”
 
Para conocer detalles de su biografía hacer clic acá.

Oración por la Patria
 
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación, una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Amén.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Muchas han sido las vicisitudes y desencuentros que los argentinos vivimos desde aquel 9 de Julio de 1816 cuando se proclamó la Independencia.
Desgraciadamente, en estos 210 años transcurridos, todavía no conseguimos afianzarnos como la gran nación para la que estamos predestinados por mano pródiga de Dios y por el sueño de los padres de la Patria. Los incomprensibles egoísmos, la priorización de mezquinos intereses personales, la corrupción sin límites de gobernantes y políticos, la mentira desembozada, la falta de solidaridad entre hermanos, el desprecio por los valores más sagrados, son -entre otros motivos no menos graves- las causas por las cuales transitamos por momentos tan penosos en nuestro presente como nación.
Ojalá que esta fecha sirva para que todos reflexionemos con sinceridad y una buena dosis de patriotismo, cuál es la nación que queremos dejar para nuestros hijos, nietos y demás generaciones por venir. Que sepamos asumir con humildad los errores de todos y cada uno, y pidamos la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia, para construir de una vez y para siempre la Argentina progresista y pujante, igualitaria y con oportunidades para todos, tal como la soñaron los próceres del siglo XIX y nuestros abuelos de principios del siglo XX que trabajaron denodadamente para hacer de este suelo un lugar donde vale la pena vivir.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Julio: La oración
Día 9
El Padre habita en una luz inaccesible y Dios es espíritu, y a Dios nadie lo ha visto jamás. Y no puede ser visto sino en el espíritu, porque el espíritu es el que vivifica; la carne no es de ningún provecho. Ni siquiera el Hijo es visto por nadie en lo que es igual al Padre, de forma distinta que el Padre; de forma distinta que el Espíritu Santo.
Por eso, todos los que vieron según la humanidad al Señor Jesús y no lo vieron ni creyeron, según el espíritu y la divinidad, que él era el verdadero Hijo de Dios, no se salvaron; del mismo modo a hora, todos los que ven el sacramento, que se consagra por las palabras del Señor sobre el altar por manos del sacerdote en forma de pan y vino, y no ven ni creen, según el espíritu y la divinidad, que es verdaderamente el santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, están condenados, como atestigua el Altísimo mismo, que dice: “Esto es mi cuerpo y la sangre de mi nueva alianza, que será derramada por muchos” (Mc 14, 22.24); y “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna” (Jn 6,54).
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.