jueves, 28 de enero de 2016

Pequeñas Semillitas 2922

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2922 ~ Jueves 28 de Enero de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En algunas fotografías, la perspectiva tiene influencia sobre la relación entre dos objetos. Una persona cercana a la cámara puede parecer más grande que un árbol en la distancia. Cuando enfrento una dificultad, esta puede parecer desproporcionada comparada con el bien en mi vida. Sin embargo, al ver el reto bajo la perspectiva correcta, me doy cuenta de que tengo todo lo necesario para superar la situación.
El espíritu de Dios es poderoso en mí y es más que suficiente para vencer cualquier desafío. Mis dificultades disminuyen en proporción a mi fe en Dios. Mientras más confío en Dios, mayor es mi confianza. Lo que parecía ser un gran reto se apoca cuando veo mi vida desde una perspectiva espiritual.
"Así venció David al filisteo con honda y piedra..." (1 Samuel 17:50)

¡Buenos días!

Oración simple
Te ofrezco hoy una conocida oración de san Francisco de Asís. Es una oración que derrama luz en nuestra mente y enciende con el fuego del Espíritu Santo el corazón. Pronúnciala lentamente para que las palabras impriman en tu alma los delicados sentimientos que expresan y puedas así orientarte luego, con su fuerza, a lo largo de toda la jornada

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz; donde haya odio ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia, ponga yo unión; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación, ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo alegría.  Maestro, que no busque tanto ser consolado como consolar, ser comprendido como comprender, ser amado como amar. Porque dando se recibe; olvidando se encuentra; perdonando se alcanza el perdón; muriendo se resucita a la vida eterna. Amén.

Anímate a irradiar hoy la luz que hay en ti, pero ten en cuenta lo que escribió un autor: “¡Si puedes ser una estrella en el cielo, sé una estrella en el cielo! ¡Si no puedes ser una estrella en el cielo, sé una hoguera en la montaña! ¡Si no puedes ser una hoguera en la montaña, sé una lámpara en tu casa!”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará». (Mc 4,21-25)

Comentario
Hoy, Jesús nos explica el secreto del Reino. Incluso utiliza una cierta ironía para mostrarnos que la “energía” interna que tiene la Palabra de Dios —la propia de Él—, la fuerza expansiva que debe extenderse por todo el mundo, es como una luz, y que esta luz no puede ponerse «debajo del celemín o debajo del lecho» (Mc 4,21).
¿Acaso podemos imaginarnos la estupidez humana que sería colocar la vela encendida debajo de la cama? ¡Cristianos con la luz apagada o con la luz encendida con la prohibición de iluminar! Esto sucede cuando no ponemos al servicio de la fe la plenitud de nuestros conocimientos y de nuestro amor. ¡Cuán antinatural resulta el repliegue egoísta sobre nosotros mismos, reduciendo nuestra vida al marco de nuestros intereses personales! ¡Vivir bajo la cama! Ridícula y trágicamente inmóviles: “ausentes” del espíritu.
El Evangelio —todo lo contrario— es un santo arrebato de Amor apasionado que quiere comunicarse, que necesita “decirse”, que lleva en sí una exigencia de crecimiento personal, de madurez interior, y de servicio a los otros. «Si dices: ¡Basta!, estás muerto», dice san Agustín. Y san Josemaría: «Señor: que tenga peso y medida en todo..., menos en el Amor».
«‘Quien tenga oídos para oír, que oiga’. Les decía también: ‘Atended a lo que escucháis’» (Mc 4,23-24). Pero, ¿qué quiere decir escuchar?; ¿qué hemos de escuchar? Es la gran pregunta que nos hemos de hacer. Es el acto de sinceridad hacia Dios que nos exige saber realmente qué queremos hacer. Y para saberlo hay que escuchar: es necesario estar atento a las insinuaciones de Dios. Hay que introducirse en el diálogo con Él. Y la conversación pone fin a las “matemáticas de la medida”: «Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará» (Mc 4,24-25). Los intereses acumulados de Dios nuestro Señor son imprevisibles y extraordinarios. Ésta es una manera de excitar nuestra generosidad.
* Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
Santo Tomás de Aquino
Presbítero y Doctor de la Iglesia
Nació alrededor del año 1225, hijo de los condes de Aquino, en Roccasecca (Italia). Estudió en el monasterio de Montecasino y más tarde en Nápoles, donde conoció a los dominicos e ingresó en su Orden. Completó sus estudios en Colonia bajo la dirección de san Alberto Magno. Ya ordenado de sacerdote, marchó a la Universidad de París. Escribió muchas obras de filosofía y teología y ejerció también el profesorado, contribuyendo grandemente al desarrollo y sistematización de las ciencias eclesiásticas en su Orden y en la Iglesia. Su obra más conocida es la Suma Teológica. Decía: «Más he aprendido orando ante el crucifijo que de los libros». Después residió, como teólogo y maestro, en Nápoles, en Orvieto junto al Papa, en Roma, en París y una vez más en Nápoles. Cuando se dirigía al Concilio de Lyon, al que había sido invitado por el Papa, murió en Fossanova el 7 de marzo de 1274. Su fiesta se celebra el 28 de enero, día en que su cuerpo fue trasladado a Toulouse en 1369.
Oración: Oh Dios, que hiciste de santo Tomás de Aquino un varón preclaro por su anhelo de santidad y por su dedicación a las ciencias sagradas, concédenos entender lo que él enseñó e imitar el ejemplo que nos dejó en su vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“La misericordia de Dios está presente a lo largo de toda la historia del pueblo de Israel; el Señor, mediante su siervo Moisés, guía a Israel en el desierto como si fuese un hijo, lo educa en la fe y hace una alianza con él, creando una unión de amor muy fuerte […] La misericordia no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento de los oprimidos. Dios escucha e interviene para salvar […] La misericordia del Señor hace al hombre precioso, como una riqueza personal que Le pertenece a Él, que Él custodia y en la que se complace”.

Historias:
El anillo del Rey
Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un sacerdote. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje, el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. Pero no lo leas, le dijo, mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino... De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía "Esto también pasará".

Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

- ¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

- Escucha, dijo el anciano: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero. El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo: Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa, ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

Grábatelo bien en tu cabeza y en tu corazón.

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Mauricio, 35 años, de USA, con cáncer y en quimioterapia, rogando al Señor lo toque con Sus manos sanadoras. 

Pedimos oración por Carmen Bernardina, de Córdoba, Argentina, 46 años de edad, que está en silla de ruedas por un accidente sufrido hace diez años. Su esposo e hijos no están con ella, y esto le ocasiona soledad y tristeza.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Enero 28
Todos nos sentimos inclinados a aconsejar a los otros; y ciertamente lo solemos hacer bastante bien; hasta somos bastante acertados en los consejos que damos a los demás.
Si nos resolviéramos de una vez por todas a practicar lo que aconsejamos a los otros, pronto seríamos perfectos, pronto llegaríamos a la santidad.
Pero es que somos muy hábiles para aconsejar a los demás y no menos hábiles para evadirnos de los consejos que nosotros mismos damos; vemos con mucha lucidez lo que los otros deben hacer, y somos bastante miopes para reconocer nuestras obligaciones personales.
Y, si al menos fuéramos como deseamos, como pedimos, como exigimos y como aconsejamos que sean los demás, muy pronto nos veríamos libres de la mayoría de nuestros defectos.
No debemos juzgar, si no queremos ser juzgados: ¿quién nos ha dado autoridad para juzgar? Sólo el Señor es el que conoce el fondo de los corazones. “¿Por qué te fijas en la paja que está en el ojo de tu hermano y no adviertes en la viga que hay en el tuyo?” (Mt 7,3). Quisiéramos que todos estuvieran abiertos a la gracia, porque con la gracia nos hace vivir como hermanos.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 27 de enero de 2016

Pequeñas Semillitas 2921

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2921 ~ Miércoles 27 de Enero de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Ayer hemos celebrado al Beato José Gabriel del Rosario Brochero, en el 102° aniversario de su pascua al cielo. Y estamos esperando conocer la fecha y el lugar que el Papa Francisco disponga para su próxima canonización.
Brochero fue un “cura gaucho” que vivió en una zona rural pobre y olvidada de la provincia de Córdoba (Argentina), a la que no sólo llevó la evangelización sino también la civilización, el progreso, escuelas, caminos y dignidad para las personas que habitaban su extenso curato.
Él escuchó el llamado de Dios y eligió el sacrificio de trabajar por su Reino, por el bien común que la enorme dignidad de cada persona se merece como hijo de Dios, y fue fiel hasta el final: continuaba rezando y celebrando la misa incluso ciego y leproso. Si bien a primera vista podía dar la impresión de ser algo tosco, al conocerlo personalmente y ver la coherencia perfecta entre su vida y las enseñanzas evangélicas, se descubría enseguida la nobleza humana y la riqueza espiritual de su persona.
Y es que el Señor se vale de sus mejores hijos para cumplir la misión de extender Su Reino. Brochero, el cura gaucho y santo, fue uno de ellos.

¡Buenos días!

Santo muy simpático
Felipe Neri, huérfano de madre, siendo joven fue enviado por su padre a casa de un tío muy rico, el cual pensaba dejarlo heredero de todos sus bienes. Pero allá Felipe se dio cuenta de que las riquezas le podían impedir el dedicarse a Dios, y un día se alejó de la casa del riquísimo tío y se fue para Roma llevando únicamente la ropa que llevaba puesta.

San Felipe Neri había recibido de Dios el don de la alegría y de la amabilidad. Como era tan simpático en su modo de tratar a la gente, fácilmente se hacía amigo de obreros, de empleados, de vendedores y niños de la calle y empezaba a hablarles del alma, de Dios y de la salvación. Una de sus preguntas más frecuentes era ésta: "Amigo ¿y cuándo vamos a empezar a volvernos mejores?". Si la persona le demostraba buena voluntad, le explicaba los modos más fáciles para llegar a ser más piadosos y para comenzar a portarse como Dios quiere. A aquellas personas que le demostraban mayores deseos de progresar en santidad, las llevaba de vez en cuando a atender enfermos en hospitales de caridad, que en ese tiempo eran pobrísimos y muy abandonados y necesitados de todo.

Una vez en la vigilia de Pentecostés, mientras rezaba con gran fe pidiendo a Dios el poder amarlo con todo el corazón, éste se ensanchó y saltaron dos costillas. Felipe entusiasmado y casi muerto de la emoción exclamaba: "¡Basta Señor, basta! ¡Que me vas a matar de tanta alegría!".  Leer vidas de santos, anima a avanzar en el camino del Señor.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús se puso otra vez a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento». Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os ha dado comprender el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone».
Y les dice: «¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? El sembrador siembra la Palabra. Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos. De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumben enseguida. Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento». (Mc 4,1-20)

Comentario
Hoy escuchamos de labios del Señor la “Parábola del sembrador”. La escena es totalmente actual. El Señor no deja de “sembrar”. También en nuestros días es una multitud la que escucha a Jesús por boca de su Vicario —el Papa—, de sus ministros y... de sus fieles laicos: a todos los bautizados Cristo nos ha otorgado una participación en su misión sacerdotal. Hay “hambre” de Jesús. Nunca como ahora la Iglesia había sido tan católica, ya que bajo sus “alas” cobija hombres y mujeres de los cinco continentes y de todas las razas. Él nos envió al mundo entero (cf. Mc 16,15) y, a pesar de las sombras del panorama, se ha hecho realidad el mandato apostólico de Jesucristo.
El mar, la barca y las playas son substituidos por estadios, pantallas y modernos medios de comunicación y de transporte. Pero Jesús es hoy el mismo de ayer. Tampoco ha cambiado el hombre y su necesidad de enseñanza para poder amar. También hoy hay quien —por gracia y gratuita elección divina: ¡es un misterio!— recibe y entiende más directamente la Palabra. Como también hay muchas almas que necesitan una explicación más descriptiva y más pausada de la Revelación.
En todo caso, a unos y otros, Dios nos pide frutos de santidad. El Espíritu Santo nos ayuda a ello, pero no prescinde de nuestra colaboración. En primer lugar, es necesaria la diligencia. Si uno responde a medias, es decir, si se mantiene en la “frontera” del camino sin entrar plenamente en él, será víctima fácil de Satanás.
Segundo, la constancia en la oración —el diálogo—, para profundizar en el conocimiento y amor a Jesucristo: «¿Santo sin oración...? —No creo en esa santidad» (San Josemaría).
Finalmente, el espíritu de pobreza y desprendimiento evitará que nos “ahoguemos” por el camino. Las cosas claras: «Nadie puede servir a dos señores...» (Mt 6,24).
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Ángela de Mérici
Virgen y Fundadora
Nació de familia modesta alrededor del año 1470 en Desenzano del Garda (Brescia). Su idea de abrir escuelas para niñas era revolucionaria en un tiempo en que la educación académica se reservaba a los muchachos. A la edad de quince años quedó huérfana de padre y madre. Fue en peregrinación a Tierra Santa y, al regreso, comprendió que su misión era atender a las niñas desamparadas. Tomó el hábito de la Tercera Orden Franciscana, y reunió un grupo de jóvenes, que vestían como las demás jóvenes del medio rural, a las que enseñó a buscar la santidad de vida en el mundo y a las que instruyó en la práctica de las obras de caridad. El año 1535 fundó en Brescia un instituto femenino, la Compañía de Santa Úrsula (las comúnmente llamadas Ursulinas), dedicado a la formación cristiana de las niñas pobres, y a la promoción cultural y educación en la fe de las futuras madres de familia. Murió en Brescia el 27 de enero de 1540.
Oración: Señor, que no deje de encomendarnos a tu misericordia la santa virgen Ángela de Mérici, para que, siguiendo sus ejemplos de caridad y prudencia, sepamos guardar tu doctrina y llevarla a la práctica en la vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“Si nos atrevemos a creer en la vida eterna,
a vivir para la vida eterna,
veremos cómo la vida se torna más rica,
más grande, libre y dilatada”
~ Benedicto XVI ~

Temas Médicos:
Dolor articular
El dolor en las articulaciones es una queja muy común, ya que a menudo está vinculada a la artritis. De acuerdo con la Fundación de la Artritis, al menos 27 millones de personas en Estados Unidos tienen esta enfermedad crónica, y sufren de dolores diarios en las rodillas, las caderas, las manos y otras partes del cuerpo. Es un problema casi inevitable y el riesgo de padecerla se incrementa a medida que avanza el tiempo.

Las articulaciones ayudan a conectar los huesos de nuestro cuerpo y nos da la suficiente flexibilidad para moverlos juntos en diferentes ángulos. Esto nos permite hacer los miles de pequeños movimientos que hacemos todos los días. Cualquier daño a las articulaciones causado por alguna enfermedad o lesión puede interferir con nuestros movimientos y causar mucho malestar. Una lesión que afecte a los ligamentos, las bolsas o los tendones que rodean las articulaciones puede ser muy peligrosa y producir un fuente dolor continuo. Otras posibles razones para este tipo de dolores en las articulaciones son el desgaste, la infección ósea y el cáncer.

El dolor en las articulaciones puede variar desde una leve irritación en los extremos, que puede durar un día o un par de semanas (aguda), hasta meses, lo que la hace crónica. Es innecesario decir que el dolor a corto plazo y la hinchazón en las articulaciones genera un impacto dramático en tu calidad de vida, pero debe tratarse con cuidado ya que puede convertirse en una enfermedad crónica. El mayor problema que enfrenta el tratamiento del dolor en las articulaciones es que hay muchas posibles causas.

Tratamientos actuales
En primer lugar, evita hacer cualquier actividad física repetitiva y agotadora. Tales acciones pueden ser perjudiciales para las articulaciones. Es por eso que muchos atletas son comúnmente afectados por esta enfermedad.

Otro problema que aumenta dramáticamente el riesgo a sufrir de dolor en las articulaciones es el exceso de peso, lo que producirá daños devastadores en las rodillas y tobillos. Por lo que perder peso es, a menudo, una excelente manera para reducir el dolor articular; incluso si el sobrepeso no es el problema, siempre menos peso pondrá menos presión sobre las articulaciones. Asegúrate de mantener una dieta baja en grasa y hablar con un experto nutricionista si sientes alguno de estos síntomas.

Los medicamentos y suplementos tales como medicinas no esteroides antiinflamatorias (AINE) están diseñadas para combatir la inflamación que contribuye al dolor en las articulaciones. Los miembros más destacados de este grupo de fármacos son la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno. Algunas cremas tópicas también ayudan, pero es importante tener en cuenta que sólo se ocupará del dolor como tal en las articulaciones y no en la raíz del problema. Esta es sólo una solución temporal.

El ejercicio es crucial para las personas que sufren de dolores en las articulaciones, aumentar la fuerza y la flexibilidad, reduce los niveles de dolor y ayuda a combatir la fatiga muscular en el cuerpo. Se podría pensar que el ejercicio no hará sino agravar el dolor en las articulaciones, pero en realidad es la falta de ejercicio lo que hace que tus articulaciones estén más rígidas y dolorosas. Es importante consultar con un médico o profesional en acondicionamiento físico sobre los tipos de ejercicios que puedes emplear.

Tristemente, algunas veces los dolores en las articulaciones son difíciles de evitar, ya que es difícil tratar dolores en las articulaciones, pero esto no significa que es imposible. Ahora más que nunca los nuevos avances en el campo de la medicina pueden ayudarte a lidiar con el dolor y los problemas de las articulaciones.

Pero asegúrate de elegir el método correcto, uno que tenga una fuerte investigación y resultados probados detrás de él. Si no estás seguro de cuál escoger, te recomendamos iniciar la búsqueda de una solución, de gama alta, para el alivio del dolor en las articulaciones, que te ayude a reducir la inflamación y aumentar el rendimiento del cuerpo.

Debes tener en claro que el dolor en las articulaciones no va a desaparecer en  corto plazo, pues a medida que envejecemos el desgaste que ponemos en nuestras articulaciones se hace más grande, fuerte y el dolor mucho más severo. Las técnicas actuales en su mayoría se ocupan del dolor, no en el problema real, mientras que algunas soluciones nuevas y naturales son prometedoras. Esperemos que esto, al igual que algunas otras enfermedades crónicas,  se convierta algún día en cosa del pasado

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de enero de 2016

“Queridos hijos! También hoy os invito a todos a la oración. Sin la oración no podéis vivir, porque la oración es la cadena que os acerca a Dios. Por eso, hijos míos, en la humildad del corazón regresad a Dios y a sus Mandamientos para que podáis decir con todo el corazón: ‘así en la Tierra como en el Cielo’. Vosotros, hijos míos, sois libres para que en libertad os decidáis por Dios o contra Él. Ved cómo Satanás quiere arrastraros al pecado y a la esclavitud. Por eso, hijos míos, regresad a mi Corazón para que yo os pueda conducir a mi Hijo Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Ximena R. S., una joven mujer de Chile que encontrándose en Ecuador ha sido internada por una posible enfermedad virósica tropical. Elevamos nuestra plegaria para que el Señor la toque con Su mano sanadora y que la Santísima Virgen acompañe y fortalezca a su familia en la espera.


Pedimos oración por Azul B., una niña de 13 años,de la ciudad de Chascomús pcia de BS AS, que fue diagnosticada con la enfermedad de crohn, para que Jesús Misericordioso pase sobre ella su mano sanadora y que el tratamiento que inicia alivie sus dolores y detenga el avance de la enfermedad. También que fortalezca a sus papis que están muy angustiados.                                          

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Enero 27
Todos anhelamos la alegría, una verdadera alegría, pero no siempre la conseguimos.
Si quieres estar triste, piensa solamente en ti; si quieres estar alegre, piensa en Dios. Al pensar en ti, encontrarás sobrados motivos para la tristeza, porque tú te sientes limitado, débil; en cambio al pensar en Dios, encontrarás buenas razones para alegrar tu espíritu, ya que Dios es bondad y amor, y la bondad y el amor no pueden menos que producir una sana alegría.
El que está lejos de Dios, el que vive lejos de Dios o prescindiendo de Dios, está alejado de la fuente de la alegría y de la paz; en cambio, el que vive en Él y con Él, queda absorbido por la paz del señor, que colma sus deseos de felicidad.
Y entonces es cuando uno descubre que la vida merece vivirse; y que uno puede tener paz, aún en los fracasos y en las propias deficiencias.
Nadie tiene tantos motivos para vivir hondamente feliz como el cristiano. “El que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed; el agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la vida eterna” (Jn 4,14)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 26 de enero de 2016

Pequeñas Semillitas 2920

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2920 ~ Martes 26 de Enero de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Amado Señor, gracias por todas las bendiciones que has regado sobre el camino que voy construyendo, gracias porque en cada paso que di encontré una maravillosa actuación de tu poder. Te confieso, Señor mío, que en algunos momentos me cerré a ver esas acciones maravillosas que estás haciendo para mí, pero en el fondo de mi corazón siempre he tenido claro que estás conmigo y no vas a permitir que nada malo me pase. Te agradezco el ánimo que me das y las fuerzas que pones en mi corazón para que pueda salir adelante, no permitas que mis miedos y flaquezas me hagan incapaz de continuar la lucha por ser cada día mejor. Te entrego mis preocupaciones y cargas de cada día, te suplico que sigas bendiciéndome para estar siempre fortalecido y dispuesto a continuar los retos que se me presentan. Gracias por todas tus bondades. Amén.
* Píldoras de Fe

¡Buenos días!

Contigo, Señor, nada me falta
El P. Víctor Manuel Fernández ha escrito el libro “Un estímulo todos los días”, en el que distribuye a lo largo del año propuestas para una vida mejor, más plena, alegre y dinámica. Hay en él oraciones que son una ayuda excelente para obtener sanación de miedos, ansiedades y obsesiones diversas. Aquí te ofrezco una súplica para tener un gran amor a Dios y al prójimo

Señor, si te tengo a ti no me falta nada. Pero a veces te olvido y mi corazón quiere ser independiente. Me confundo creyendo que tu amor no es suficiente. Yo quiero otros afectos, y quiero elegir a quiénes amar y por quiénes dejarme amar. Ignoro o desprecio a los que no me sirven para sentirme bien. Sana esa independencia enfermiza, Señor, para que pueda dejarme tomar por tu amor. Así no despreciaré a nadie, porque los miraré con tus ojos, y cualquier ser humano será un signo de tu ternura y de tu cercanía. Sana todo temor a la soledad, Dios mío, y dame una fe profunda para creer que tú eres real, que tu amor es verdadero, y que puedes saciar y sobrepasar toda mi sed de amor. Amén.

Esta oración señala aspectos egoístas del amor que necesitan sanación. Todo ser humano debe llegar a ser para mí un signo de la ternura y cercanía de Dios. Concluye pidiendo al Señor una fe profunda en el maravilloso amor que él nos tiene y que sobrepasa todo lo que podemos desear y pensar. Que aproveches la fuerza sanadora de esta oración.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, llegan la madre y los hermanos de Jesús, y quedándose fuera, le envían a llamar. Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». Él les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?». Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre». (Mc 3,31-35)

Comentario
Hoy contemplamos a Jesús —en una escena muy concreta y, a la vez, comprometedora— rodeado por una multitud de gente del pueblo. Los familiares más próximos de Jesús han llegado desde Nazaret a Cafarnaum. Pero en vista de la cantidad de gente, permanecen fuera y lo mandan llamar. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan» (Mc 3,31).
En la respuesta de Jesús, como veremos, no hay ningún motivo de rechazo hacia sus familiares. Jesús se había alejado de ellos para seguir la llamada divina y muestra ahora que también internamente ha renunciado a ellos: no por frialdad de sentimientos o por menosprecio de los vínculos familiares, sino porque pertenece completamente a Dios Padre. Jesucristo ha realizado personalmente en Él mismo aquello que justamente pide a sus discípulos.
En lugar de su familia de la tierra, Jesús ha escogido una familia espiritual. Echa una mirada sobre los hombres sentados a su alrededor y les dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mc 3,34-35). San Marcos, en otros lugares de su Evangelio, refiere otras de esas miradas de Jesús a su alrededor.
¿Es que Jesús nos quiere decir que sólo son sus parientes los que escuchan con atención su palabra? ¡No! No son sus parientes aquellos que escuchan su palabra, sino aquellos que escuchan y cumplen la voluntad de Dios: éstos son su hermano, su hermana, su madre.
Lo que Jesús hace es una exhortación a aquellos que se encuentran allí sentados —y a todos— a entrar en comunión con Él mediante el cumplimiento de la voluntad divina. Pero, a la vez, vemos en sus palabras una alabanza a su madre, María, la siempre bienaventurada por haber creído.
* Rev. D. Josep GASSÓ i Lécera (Ripollet, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santos Timoteo y Tito
Obispos
Obispos, discípulos y colaboradores de San Pablo, presidieron respectivamente las Iglesias de Éfeso y de Creta. Ellos fueron los destinatarios de las cartas del Nuevo Testamento que se conocen como «pastorales», compendios de excelentes orientaciones para la instrucción de fieles y pastores. Timoteo nació en Listra de Licaonia (Asia Menor, hoy Turquía), de madre judía, Eunice, que hospedó a Pablo y a Bernabé en sus viajes apostólicos. Convertido al cristianismo, acompañó luego a Pablo y realizó diversas misiones por encargo suyo; por último se quedó en Éfeso como responsable de Asia cristiana. Tito, de origen no judío y convertido del paganismo por Pablo en Antioquía, acompañó al Apóstol incluso en momentos especialmente importantes como el Concilio de Jerusalén y la colecta para los pobres de aquella Iglesia, y fue un caso modélico en la apertura de la naciente Iglesia a los gentiles.
Oración: Oh Dios, que hiciste brillar con virtudes apostólicas a los santos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, que, después de vivir en este mundo en justicia y santidad, merezcamos llegar al reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Beato José Gabriel del Rosario Brochero
Presbítero
Conocido como el Cura Brochero o el cura gaucho. Nació en los aledaños de Santa Rosa de Río Primero (Córdoba, Argentina) en 1840. De joven ingresó en el seminario de Córdoba, y fue ordenado sacerdote en 1866. A fines de 1869 asumió el extenso Curato de San Alberto, de 4.336 kilómetros cuadrados, con poco más de 10.000 habitantes que vivían en lugares distantes e incomunicados. El estado moral y material de sus gentes era lamentable. Desde el principio se dedicó a llevar el Evangelio y a educar y promocionar a sus habitantes. Pronto comenzó a llevar a hombres y mujeres a Córdoba, para hacer los Ejercicios Espirituales. En 1875 comenzó la construcción de la Casa de Ejercicios en Villa del Tránsito (hoy Villa Cura Brochero), provincia de Córdoba. Además construyó edificios, abrió caminos, fundó pueblos, se preocupó por la educación de todos. Evangelizó asumiendo el lenguaje de sus feligreses. Ningún enfermo de su territorio quedaba sin sacramentos. Murió en Villa del Tránsito, leproso y ciego, el 26-I-1914. Beatificado el 14-IX-2013 y próximo a ser canonizado (el Papa Francisco ya firmó el decreto que aprueba su segundo milagro) por lo que este es el último año que lo celebramos como Beato.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“Ser cristiano y ser misionero es la misma cosa. Anunciar el Evangelio, con la palabra e incluso antes, con la vida, es la finalidad principal de la comunidad cristiana y de cada miembro suyo. ¿Qué significa evangelizar a los pobres?  Significa acercarse a ellos, servirlos, liberarlos de su opresión, y todo esto en el nombre y con el Espíritu de Cristo, porque es Él el Evangelio de Dios, es Él la Misericordia de Dios, es Él la liberación de Dios”

Tema del día:
Los católicos no somos aburridos
Antes de comenzar a desarrollar cualquier idea tenemos que dejar en claro que nadie pretende tener fe como un pasatiempo o una distracción. Muchos creen que las cosas de la fe son aburridas y pasadas de moda. Un típico ejemplo de esto es escuchar a otros decir: “la Misa es aburrida” e inmediatamente la pregunta que cae de cajón es: ¿quién dijo que la misa es para entretenerse?, para eso está el cine.

No obstante, fe y vida van de la mano innegablemente y en la vida de las personas pasar momentos agradables (incluso de carácter espiritual) es algo necesario. Es más, el tiempo de ocio, de descanso y el tiempo libre son fundamentales para una buena salud mental y espiritual, sino corremos el riesgo de volvernos unos amargados.

En este sentido para los católicos  hay dos formas de mirarnos: desde afuera y desde dentro. Muchos de los que están fuera nos ven como personas aburridas, estancadas en el tiempo, con prácticas medievales.  Por otra parte, nosotros mismos (los que tenemos fe) vivimos nuestro catolicismo como si fuera algo aburrido y lleno de restricciones; miramos las cosas que podríamos hacer en “el mundo” con cierta nostalgia, como si fuera algo que nos hubieran quitado.

Ser católico es sinónimo de alegría y celebración. Esa alegría se ve reflejada en las cosas que hacemos, y en lo bien que la pasamos. Y cuando hablamos de pasarla bien no nos referimos a  aquello que nos vende el mundo. Creer que solo eso es diversión, nos hace dudar de nuestras opciones de fe y la alegría que encontramos en ellas.

Por todo esto hemos querido hacer una galería para comprender mejor por qué los católicos estamos bien lejos de ser aburridos; es más, estamos llamados a no serlo.

1. Nuestra alegría no es circunstancial
Y eso es un gran alivio, pues si dependiera de lo entretenido, de lo festivo y de lo divertidas que son las cosas que hacemos, entonces estaríamos perdidos y sumidos en una constante frustración. Nuestra alegría está puesta en que somos amados, somos queridos por Dios y esta es mucho más importante que nuestras debilidades.

2. Estamos llamados a ser auténticos
Somos amados por Dios, como somos, con nuestras debilidades y con nuestras virtudes. Ser quienes realmente somos nos da una libertad inmensa que nos llena de alegría y que nos permite enfrentar la vida de forma mucho más confiada y feliz.

3. ¡La cuenta ya está pagada!
Imagina que estás comiendo y festejando en un bar muy costoso, de pronto se acerca el mesero y te dice que la cuenta está pagada, que no debes nada, que alguien ya pagó por ti. Vivimos en la alegría de que nuestra cuenta ya fue cancelada por Jesús, no para aprovecharnos y seguir pidiendo cosas, sino para para tener la tranquilidad de que a pesar de lo que hayamos hecho, hay alguien que murió en la cruz por amor a nosotros y que esto nos da la certeza de que no hay ninguna deuda que pagar.

4. La comunidad sostiene nuestras fragilidades
Vivimos en comunidad con personas que creen lo mismo y tienen las mismas esperanzas que nosotros.  Son ellos quienes nos sostienen en nuestras fragilidades, celebran junto a nosotros las alegrías y nos acompañan en nuestras vidas  llenándolas de amor.

5. Estamos llamados a ser como niños
Ser como niños no es lo mismo que comportarse infantil o inmaduramente. Significa actuar con libertad, dejar la vergüenza, los prejuicios y los miedos de lado, y actuar desde el amor buscando la felicidad.

6. Vivimos con la alegría de ser hijos de Dios
Nada más tranquilizador que saber que nos espera una habitación, que el Padre nos tiene reservado un lugar para el final de nuestros días  y que ese Padre es el creador de todo. Eso, sin lugar a dudas, nos da una alegría que es imposible de medir.

7. Buscamos actividades que enriquezcan nuestro interior
Esta alegría que brota de nuestros corazones la podemos vivir porque hemos atendido a lo que hay dentro de ellos, procurando alimentar nuestras almas con lo único capaz de saciarlas: el amor de Dios.

8. Necesitamos siempre llevar la buena nueva
Si alguien llega con una buena noticia es bien recibido. Cuando compartimos el Evangelio, siempre es una buena noticia, es esperanzador, consolador, llena de paz a las almas y comunica vida. Ver los rostros iluminados de esperanza es nuestra felicidad.

9. Nos reconocemos infinitamente amados
Comprendemos que nuestra vida y nuestra existencia es deseada por Dios, no somos una casualidad y todo nuestro ser es amado. Esta certeza nos da una nueva forma de ver la vida, pues ella tiene un sentido: alguien nos cuida y quiere lo mejor para nosotros.

10. Tenemos margen de error y podemos volver a intentar
No es una invitación a equivocarse voluntariamente, pero saberse perdonado, saber que quien nos juzga es el Dios de la Misericordia y del Amor, nos permite enfrentar el error y la fragilidad con la esperanza.  Ser hijos amados de Dios no lo perderemos, aunque seamos indignos de ello, pues somos perdonados y aceptados continuamente en el corazón de Dios, aun cuando no hacemos las cosas del todo bien.
* Sebastián Campos para CatholicLink

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Enrique P., de la ciudad de México, a quien le dio un infarto mientras corría, rogando a Dios por su pronto restablecimiento.

Pedimos oración para Damián, un bebé con enfermedad oncológica, de Argentina. Que el Cura Brochero interceda por su salud ante Jesús.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Enero 26
¡El hombre por el hombre! Grito del humanismo absoluto, que pretende concebir al hombre prescindiendo de Dios.
Así como no podemos ir a Dios sin pensar en el hombre, tampoco nos es posible ir al hombre sin ver su proyección hacia Dios.
Hay entre ambos (Dios y el hombre, el hombre y Dios) una intercomunicación e inter-relación que es imposible borrar o siquiera olvidar.
Por eso, cuántas heridas nos hacemos los unos a los otros cuando pretendemos herir a Dios; y cuántas heridas hacemos a Dios cuando nos herimos los unos a los otros.
Él no nos permitió herirnos; más bien, nos convocó a amarnos los unos a los otros;  en cambio, el hombre aparece haciendo esfuerzos inauditos por cambiar su precepto por el de "ámense los unos contra los otros" y por eso las cosas van como van.
Sabe el cristiano que sólo con el amor se perfeccionará, aun como hombre, nada debe tener tan presente como el precepto del Maestro: “Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros; así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto todos conocerán que son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros” (Jn 13,34-35)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-