PEQUEÑAS
SEMILLITAS
Año
21 - Número 6445 ~ Domingo 20 de Setiembre de 2026
Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Para cultivar una buena disposición hacia el llamado de Dios, es
fundamental el espíritu de oración. La piedad popular ha representado a la
Virgen en oración, cuando recibe la embajada del ángel. Es indudable que
Nuestra Señora guardaba un recogimiento habitual, tenía un espíritu de oración
que la dispuso a recibir el mensaje divino y a aceptarlo.
Señor Jesús, te pedimos por los muchachos y chicas que invitas a seguirte
de cerca; haz que sean capaces de desapegarse de las cosas de este mundo y
abran su corazón a la voz que los llama.; que sientan el coraje de dedicarse
por toda la vida, con un corazón no dividido, a ti y a la Iglesia; que crean
que la gracia les dará la fuerza para tal donación y vean la belleza y la
grandeza de la vida sacerdotal, religiosa y misionera. Haz, Señor, que los
jóvenes sepan acoger con coherente aplicación las exigencias del llamado para
el sacerdocio y para las otras formas de vida consagrada; bendícelos con la
misericordia infinita de tu corazón. Amén. (PADRE NATALIO)
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- DOMINGO 25 DEL TIEMPO ORDINARIO -
♡ Primera Lectura: Isaías 55, 6-9
♡ Salmo: Sal 144, 2-3. 8-9. 17-18
♡ Segunda Lectura: Filipenses 1, 20-24. 27
♡ Santo Evangelio:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de
los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar
jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por
jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que
estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y
os pagaré lo debido’. Ellos fueron.
»Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al
caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ‘¿Cómo es que estáis
aquí el día entero sin trabajar?’. Le respondieron: ‘Nadie nos ha contratado’.
Él les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña’.
»Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: ‘Llama a los jornaleros y
págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros’.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron
los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un
denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: ‘Estos
últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que
hemos aguantado el peso del día y el bochorno’. Él replicó a uno de ellos:
‘Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo
tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo
libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia
porque yo soy bueno?’. Así, los últimos serán los primeros y los primeros los
últimos».
♡ Comentario:
Hoy el evangelista continúa
haciendo la descripción del Reino de Dios según la enseñanza de Jesús, tal como
va siendo proclamado durante estos domingos en nuestras asambleas eucarísticas.
En el fondo del relato de hoy, la viña, imagen profética del pueblo de
Israel en el Primer Testamento, y ahora del nuevo pueblo de Dios que nace del
costado abierto del Señor en la cruz. La cuestión: la pertenencia a este
pueblo, que viene dada por una llamada personal hecha a cada uno: «No me habéis
elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros» (Jn 15,16), y por
la voluntad del Padre del cielo, de hacer extensiva esta llamada a todos los
hombres, movido por su voluntad generosa de salvación.
Resalta, en esta parábola, la protesta de los trabajadores de primera
hora. Son la imagen paralela del hermano mayor de la parábola del hijo pródigo.
Los que viven su trabajo por el Reino de Dios (el trabajo en la viña) como una
carga pesada («hemos aguantado el peso del día y el bochorno»: Mt 20,12) y no
como un privilegio que Dios les dispensa; no trabajan desde el gozo filial,
sino con el malhumor de los siervos.
Para ellos la fe es algo que ata y esclaviza y, calladamente, tienen
envidia de quienes “viven la vida”, ya que conciben la conciencia cristiana
como un freno, y no como unas alas que dan vuelo divino a la vida humana.
Piensan que es mejor permanecer desocupados espiritualmente, antes que vivir a
la luz de la palabra de Dios. Sienten que la salvación les es debida y son
celosos de ella. Contrasta notablemente su espíritu mezquino con la generosidad
del Padre, que «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
conocimiento de la verdad» (1Tim 2,4), y por eso llama a su viña, «Él que es
bueno con todos, y ama con ternura todo lo que ha creado» (Sal 145,9).
* Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós (Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net
Palabras del Papa Francisco
«El diálogo es nuestro
método, no por astuta estrategia sino por fidelidad a Aquel que nunca se cansa
de pasar una y otra vez por las plazas de los hombres hasta la undécima hora
para proponer su amorosa invitación»
Predicación del Evangelio:
Los últimos serán los primeros
Todos somos invitados a trabajar en la viña del Señor. Unos reciben la invitación
siendo niños, los llamados a primera hora; otros en su adolescencia, la hora
tercia; hay quien oyó la llamada de Dios en la madurez, la hora sexta; otros
escuchan la voz en la tercera edad, la hora nona; y también quien va a la viña
en sus últimos años, la hora undécima. Cada cual tiene su tiempo y su momento.
La conversión no tiene edades. A Dios no le importa cuándo, sino cómo es
nuestra respuesta. A nosotros no debe preocuparnos la recompensa que podemos
obtener. En este tema no debemos funcionar con criterios economicistas o de
pura justicia legal. Puede que alguno se escandalice porque el señor de la viña
no trata con «justicia» a sus trabajadores. Quizá pensemos que la remuneración
que ofrece no encaja con lo que dice la Doctrina Social de la Iglesia.
Jesús al contar esta parábola está pensando en los fariseos, en los que se
creen «justos» y desprecian a los demás. Quiere romper el exclusivismo de la
religión judía y anuncia el universalismo de la salvación. Los que se creen los «primeros»
reciben un duro golpe al comprobar que reciben igual paga los que han llegado
los últimos. Curiosamente, no piden que se les aumente a ellos el salario, sino
que se quejan porque los otros han recibido igual. Ellos reciben lo que se les
prometió, nadie les hace ninguna injusticia. Si los «últimos» reciben lo mismo
es gracias a que el Señor «es bueno».
Esto es lo que no saben reconocer los primeros, les cuesta aceptar que
«todos son primeros», no saben valorar la bondad de Aquel que les ha invitado a
participar en su viña. Aludiendo a este episodio del evangelio de Mateo nos
dice San Agustín: «Mirad el trabajo que realizáis; esperad seguros la recompensa.
Y si consideráis quién es vuestro Señor, no tengáis envidia si la recompensa es
para todos igual».
En nuestra comunidad eclesial podemos caer en el mismo error. Si somos
«cumplidores» de los ritos y si nos esforzamos en llevar a la práctica la
doctrina con esfuerzo, tal vez nos moleste que otros con menos esfuerzo también
sean acogidos por Dios. O, lo que es peor, consideremos que es un hecho de mal
gusto que la Iglesia se dedique especialmente a los más pobres o miserables.
Nos olvidamos de que la Iglesia ha hecho una «opción preferencial por los
pobres». Estos no son los últimos, sino los primeros para Dios. Todo es gracia,
no estamos en un campeonato de méritos, pues es Dios el que nos «regala» la salvación,
con nuestra colaboración, por supuesto. No seamos como el hermano mayor del
hijo pródigo, abramos nuestro corazón a la gracia y la bondad de Dios, que se
desborda a raudales y por encima de nuestros mezquinos criterios.
(P. José María Martín OSA- Imagen: Misioneros Digitales
Católicos)
Biblioteca de “Pequeñas Semillitas”
Contiene más de 450
artículos que han sido publicados
en algo más de veinte
años de esta página,
y que podrás leer o
bajar a tu dispositivo.
Para entrar en la
Biblioteca hacer clic acá:
Meditación dominical
La parábola de hoy pone de manifiesto, ante todo, la
enorme distancia que existe entre nuestro modo de ver las cosas y el de Dios,
entre nuestros criterios y medidas, y los de Dios.
El dueño va a ir llamando a distintos obreros a
trabajar en su viña, a formar parte de su pueblo y trabajar por extenderlo.
Pero a cada uno los llama a horas diferentes, pagándoles a todos lo
mismo. Y es esta su queja, a todos ha tratado igual,
aunque algunos hayan empezado bien tarde.
Los primeros en la parábola son aquellos que han
trabajado todo el día bajo el peso del sol. Reciben el denario que fue
prometido en la madrugada, pero esperaban más porque aquellos trabajadores que
llegaron a la viña mucho más tarde recibieron el mismo denario. Cuando los
trabajadores que habían trabajado más tiempo protestan al propietario, se les
dice que recibieron la cantidad acordada. No fueron ni defraudados ni
engañados.
Contemplar la vida de esta manera, viviendo el
presente como verdadero don y aguardando el futuro como sobreabundancia, no
volveremos a mirar nuestra vida desde la perspectiva de la carencia ni se nos
esfumará ningún momento por estar esperando solo la paga final. Dios se ha
fijado en nosotros, nos ha llamado y nos invita a que recorramos la vida junto
a Él. Este es nuestra verdadera y mejor paga.
El comienzo de la santidad consiste en reconocer que
a pesar de la desigualdad de nuestras vidas, nada nos falta si Dios está con
nosotros.
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para
tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí
los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la
cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las
gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque
prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para
dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas"
pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la
segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como
respuesta a nuestros pedidos de oración.
💕 Desde Córdoba, Argentina, llega el agradecimiento a Dios y a los que
rezaron por la salud de Gino, de 4 añitos, que estuvo varios días muy
delicado en terapia intensiva por problemas respiratorios, y ahora va mejorando
paulatinamente por lo que se piensa que pronto estará en su casa.
💕 Desde Córdoba, Argentina, nos llega el agradecimiento a Dios, a
la Virgen de Lourdes y a todos los que rezaron por Malena, la niña de 10
años que luego de una cirugía de apéndice tuvo complicaciones, debió ser
reintervenida y finalmente ha evolucionado bien y está de alta a su casa.
Oremos: Bendito seas,
Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e
infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que
se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes
y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
Los cinco minutos de San Francisco
Setiembre: Las criaturas
Día 20
La hermana
alondra tiene una capucha como los religiosos y es humilde, porque va contenta
por los caminos buscando granos para comer. Y aunque los encuentre en el
estiércol, las saca y los come. Cuando vuela, alaba a Dios con su dulce canto,
como los buenos religiosos, que desprecian todo lo mundano, tienen su corazón
puesto en el cielo, y sus ojos en la
alabanza del Señor. El vestido, es decir, su plumaje, es de color de tierra, y
da ejemplo a los religiosos para que no se vistan de telas elegantes y de
colores, sino con géneros de textura y colores sencillos, como el de la tierra,
el más humilde de todos los elementos.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
♡
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
♡
FACEBOOK de
“PEQUEÑAS SEMILLITAS”
♡
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
♡
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
♡
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.