jueves, 12 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2599

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2599 ~ Jueves 12 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La felicidad nace en la mente. Cuando experimentas la negatividad, hazte la pregunta si estás negativo todo el tiempo. Por supuesto, la respuesta es, no. Como no estás negativo todo el tiempo, la negatividad no es permanente. Tal vez digas: “No soy feliz todo el tiempo tampoco, así que la felicidad no es permanente.” Nunca dije que lo fuese. Sin embargo hay un terreno en el medio de ambos, adonde te sientes cómodo con lo que está sucediendo a tu alrededor y dentro de ti.
La felicidad proviene de la mente, las emociones y el cuerpo, que están cambiando constantemente; pero la dicha proviene del Espíritu, viene de Dios.
Por eso, es un hecho que cuando te elevas al Espíritu en la oración y verdaderamente compartes con el Espíritu, tienes dicha, aún en medio de la desesperación física, emocional o mental.

¡Buenos días!

Qué es el amor
No hay dificultad por muy grande que sea, que el amor no la supere. No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra, tendiendo puentes sobre ellas. No hay muro por muy alto que sea, que el amor no lo derrumbe. No importa cuán serio sea un problema, cuán desesperada una situación: el amor tiene poder para vencer todo esto.

El amor consiste, no en sentir que se ama, sino en querer amar. Cuando se quiere amar, se ama, cuando se quiere amar por encima de todo, se ama por encima de todo. Si ocurre que se cae en una tentación, es porque el amor es demasiado débil, no es que no haya amor. Hay que llorar, arrepentirse y humillarse corno san Pedro. Y también como él decir tres veces: yo te amo, a pesar de mis debilidades y pecados, te amo. En cuanto al amor que Jesús nos tiene, nos lo ha probado tanto como para que creamos en él sin sentirlo. Sentir que lo amamos y que nos ama, sería el cielo; el cielo no es, salvo raras excepciones, para aquí abajo (Carlos de Foucauld)

Hay personas pobres que distribuyen sonrisas. Existen personas que sufren pero nos comunican alegría. Por allí van personas incomprendidas que saben comprendernos. Hay personas que fueron ofendidas y supieron perdonar. Tú y yo conocemos esas personas… y su secreto es amar. Amigo/a, pasa por el mundo desparramando gotitas de amor.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús partiendo de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido, sino que, en seguida, habiendo oído hablar de Él una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies. Esta mujer era pagana, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio. Él le decía: «Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». Pero ella le respondió: «Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños». Él, entonces, le dijo: «Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija». Volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que el demonio se había ido. (Mc 7,24-30)

Comentario
Hoy se nos muestra la fe de una mujer que no pertenecía al pueblo elegido, pero que tenía la confianza en que Jesús podía curar a su hija. En efecto, aquella madre «era pagana, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio» (Mc 7,26). El dolor y el amor le llevan a pedir con insistencia, sin tener en cuenta ni desprecios, ni retrasos, ni indignidad. Y consigue lo que pide, pues «volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que el demonio se había ido» (Mc 7,30).
San Agustín decía que muchos no consiguen lo que piden pues son «aut mali, aut male, aut mala». O son malos y lo primero que tendrían que pedir es ser buenos; o piden malamente, sin insistencia, en lugar de hacerlo con paciencia, con humildad, con fe y por amor; o piden malas cosas que si se recibiesen harían daño al alma o al cuerpo o a los demás. Hay que esforzarse, pues, por pedir bien. La mujer sirofenicia es buena madre, pide bien («vino y se postró a sus pies») y pide algo bueno («que expulsara de su hija al demonio»).
El Señor nos mueve a usar perseverantemente la oración de petición. Ciertamente, existen otros tipos de plegaria —la adoración, la expiación, la oración de agradecimiento—, pero Jesús insiste en que nosotros frecuentemos mucho la oración de petición.
¿Por qué? Muchos podrían ser los motivos: porque necesitamos la ayuda de Dios para alcanzar nuestro fin; porque expresa esperanza y amor; porque es un clamor de fe. Pero existe uno que quizá sea poco tenido en cuenta: Dios quiere que las cosas sean un poco como nosotros queremos. De este modo, nuestra petición —que es un acto libre— unida a la libertad omnipotente de Dios, hace que el mundo sea como Dios quiere y algo como nosotros queremos. ¡Es maravilloso el poder de la oración!
Rev. D. Enric CASES i Martín (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Eulalia de Barcelona
Virgen y Mártir
Información amplia clic acá
© Catholic.net   

Palabras del Papa Francisco

“Tener un lugar a dónde ir, se llama Hogar.
Tener personas a quienes amar, se llama Familia.
Y tener ambas se llama Bendición”

“Somos vasijas de barro, frágiles y pobres,
pero dentro llevamos un gran tesoro”

“No podemos dormir tranquilos
mientras haya niños que mueren de hambre
o ancianos sin asistencia médica” 

Tema del día:
Los enfermos nos enseñan…
A valorar la salud... no se aprecia mientras se tiene.

A saber qué es comer con ganas, con apetito.

A saber qué es dormir a gusto, toda la noche.

A saber qué es poder correr, saltar, vivir...

Que todo en la vida es muy relativo: vida, placer, dinero...

A dar importancia a las cosas pequeñas: un vaso de agua, una sonrisa, una palabra....

A sentir la necesidad de los demás.

A valorar cuánto vale tener una persona a tu lado, que esté contigo en los momentos difíciles.

A valorar lo que supone tener a alquien que te escuche; que te diga unas palabras; que sepa callar cuando no sabe qué decir; silencio antes que acudir a frases hechas que no dicen nada.

A valorar lo que supone sentir que alguien se te acerca, te quiere, te respeta, no te deja solo...

A apreciar el que alguien sabe respetar tu intimidad y puedes confiar en él plenamente.

A valorar que alguien a tu lado sepa respetar tus creencias religiosas aunque no las comparta.
© Web Católico de Javier

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Lidia, de Temuco, Chile, que está muy delicada de salud. Que el Señor Jesús le conceda la gracia de mejorar si así es Su voluntad.

Pedimos oración por Daniel, de Buenos Aires, Argentina, que ha quedado sin trabajo, para que el Señor le conceda pronto la gracia de conseguir uno nuevo y digno para sustentar a su familia.

Pedimos oración por María de los Ángeles B., que es cubana y vive en Miami, USA, 52 años de edad, madre de una hija de 26, y que hoy será operada para remover un tumor en un riñón que todavía no se sabe si es benigno o no. Rogamos la intercesión de la Virgen de la Caridad del Cobre, para que Dios le conceda una buena recuperación y que no sea nada malo.

Pedimos oración para Juan A., de Buenos Aires, Argentina, un excelente padre de familia, dedicado y protector, un enfermero sobresaliente y con el toque celestial de bondad en sus profesionales manos, quien hace un tiempo recibió un trasplante de hígado, y por esas cosas inexplicables de la ciencia médica, ahora está atravesando serias dificultades. Pidamos a Dios, que en su infinita bondad y misericordia, pueda guiar las manos de quienes lo están atendiendo, para que así reciba la enorme bendición de una cura, y para que así, pueda volver al seno de su hogar, donde lo espera, con inmenso amor su amada familia.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Sirvamos a María en lo que nos resta de vida, si queremos que Ella nos asista en la hora de nuestra muerte. Porque María no dejará librado a las fauces del Infierno a quien la ha servido en vida.
El Beato Bartolo Longo escuchó una voz interior que le decía: “Propaga el Rosario y te salvarás”. Y lo mismo se puede decir de cada devoción a la Santísima Virgen. Porque si propagamos el Rosario como otras devociones a María, nos aseguramos la salvación eterna, ya que María no dejará que el Abismo nos trague. Y si nuestros pecados son muchos y muy graves, Ella nos obtendrá la gracia de la conversión y la contrición perfecta.
Por fuerza debemos servir a alguien. O serviremos a María y a Dios, o serviremos al demonio. O vivimos en gracia de Dios y así estamos sirviendo a María, o vivimos en pecado mortal y estamos sirviendo al diablo.
Pero vayamos más allá todavía, y además de vivir en gracia de Dios, difundamos las devociones a la Virgen, hagámosla amar por los hombres, que Ella nos traerá toda clase de bienes a nuestra vida y seremos felices ya en este mundo.
¡Qué feliz es quien sirve a María! Porque María, como toda buena Madre, mima mucho a sus hijos, y les rodea de toda clase de delicadezas y cariños. ¡Viva la Virgen! ¡Viva!
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 11 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2598

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2598 ~ Miércoles 11 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX había definido el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Como queriendo indicar que el cielo ratificaba lo que había hecho en la tierra el Vicario de Jesucristo, el 11 de febrero de cuatro años después (1858), la Virgen María se aparecía a la sencilla niña: Bernardita Soubirous. Y lo hizo dieciocho veces en total... En la abertura de la roca de Massabielle se alza ante su vista una joven, inmóvil y silenciosa; "tan bella que cuando se la ha visto una vez, se querría morir para volverla a ver".
Santa Bernardita Soubirous había nacido en el 1844 y fue la mayor de seis hermanos. Era una chica humilde, sin apenas preparación ni cultura pues sus padres, sumamente pobres,  no pudieron enviarla a hacer estudios especiales. En la tercera aparición le dijo la Virgen María: "No te haré feliz en este mundo sino en el otro". Y se cumplió tal como Ella lo dijo. Pero además, la Inmaculada posaba sus pies en una gruta que era el basurero de la villa… y desde ese lugar pobre y lejano, nacería una fuente de gracia y sanación para toda la humanidad.
En lo particular, nosotros hoy estamos de fiesta en esta página porque celebramos a la más amada… nuestra Madre, la Santísima Virgen, en su advocación de Lourdes, a la que hemos proclamado Patrona de “Pequeñas Semillitas”. Por eso, en este día tan especial, pedimos a María de Lourdes, que nos acompañe, que nos proteja y que nos fortalezca con la gracia de su Hijo, para que transitemos junto a Ella los caminos de esta vida buscando siempre llegar a Jesús.

¡Buenos días!

Ama la verdad
Ser una persona que ama la verdad, aun cuando ésta vaya en contra de uno, te reviste de gran honor. Y el honor es mejor que los honores Urge educar al niño a descubrir y gozar la alegría que da hablar y actuar con la verdad, comprendiendo que no debe avergonzarse de dar testimonio sincero de ella. Ojalá  padres y maestros asuman esta tarea básica.

Durante el nazismo Albert Einstein, a causa de ser judío, tuvo que soportar una guerra en su contra, tramada con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de esos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las suyas, y que se editaron en un libio titulado “Cien autores en contra de Einstein”. Cuando se enteró de la noticia, Einstein comentó: —¿Por qué cien? Si estuviese equivocado, bastaría uno solo.

La persona honesta es coherente entre lo que hace y lo que dice. Vive de principios. Vive con autenticidad. No se justifica diciendo que todos actúan así; o que es la única forma de salir adelante. Se atreve a ir “contra corriente”. Mentir para dañar a alguien, robar al pobre, hacer fracasar a alguien voluntariamente, son injusticias graves. Ama la verdad.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente y les dijo: «Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Y cuando, apartándose de la gente, entró en casa, sus discípulos le preguntaban sobre la parábola. Él les dijo: «¿Así que también vosotros estáis sin inteligencia? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle, pues no entra en su corazón, sino en el vientre y va a parar al excusado?» —así declaraba puros todos los alimentos—. Y decía: «Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre». (Mc 7,14-23)

Comentario
Hoy Jesús nos enseña que todo lo que Dios ha hecho es bueno. Es, más bien, nuestra intención no recta la que puede contaminar lo que hacemos. Por eso, Jesucristo dice: «Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre» (Mc 7,15). La experiencia de la ofensa a Dios es una realidad. Y con facilidad el cristiano descubre esa huella profunda del mal y ve un mundo esclavizado por el pecado. La misión que Jesús nos encarga es limpiar —con ayuda de su gracia— todas las contaminaciones que las malas intenciones de los hombres han introducido en este mundo.
El Señor nos pide que toda nuestra actividad humana esté bien realizada: espera que en ella pongamos intensidad, orden, ciencia, competencia, afán de perfección, no buscando otra mira sino restaurar el plan creador de Dios, que todo lo hizo bueno para provecho del hombre: «Pureza de intención. —La tendrás, si, siempre y en todo, sólo buscas agradar a Dios» (San Josemaría).
Sólo nuestra voluntad puede estropear el plan divino y hace falta vigilar para que no sea así. Muchas veces se meten la vanidad, el amor propio, los desánimos por falta de fe, la impaciencia por no conseguir los resultados esperados, etc. Por eso, nos advertía san Gregorio Magno: «No nos seduzca ninguna prosperidad halagüeña, porque es un viajero necio el que se para en el camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige».
Convendrá, por tanto, estar atentos en el ofrecimiento de obras, mantener la presencia de Dios y considerar frecuentemente la filiación divina, de manera que todo nuestro día —con oración y trabajo— tome su fuerza y empiece en el Señor, y que todo lo que hemos comenzado por Él llegue a su fin.
Podemos hacer grandes cosas si nos damos cuenta de que cada uno de nuestros actos humanos es corredentor cuando está unido a los actos de Cristo.
Rev. D. Norbert ESTARRIOL i Seseras (Lleida, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora de Lourdes
Advocación Mariana
En 1858, a partir del 11 de febrero, la Virgen María se apareció hasta dieciocho veces a Bernardita o María Bernarda Soubirous, en los Pirineos, cerca de Lourdes (Francia), dentro de la gruta de Massabielle, junto al río Gave, y le dijo: «Yo soy la Inmaculada Concepción», confirmando así el dogma mariano que había declarado solemnemente el papa beato Pío IX cuatro años antes, en 1854. Por medio de santa Bernardita, humilde jovencita entonces, María Inmaculada llamaba a los pecadores a la conversión, suscitando un gran celo de oración y amor, principalmente como servicio a los enfermos y pobres.
Oración: Dios de misericordia, remedia con el amparo del cielo nuestro desvalimiento, para que, cuantos celebramos la memoria de la inmaculada Virgen María, Madre de Dios, podamos, por su intercesión, vernos libres de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Jornada Mundial del Enfermo
Juan Pablo II, en Carta del 13 de mayo de 1992, decía: «He decidido instituir la Jornada mundial del enfermo, que se celebrará el 11 de febrero de cada año, memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes». Añadía que tal Jornada «tiene como objetivo manifiesto sensibilizar al pueblo de Dios y, por consiguiente, a las varias instituciones sanitarias católicas y a la misma sociedad civil, ante la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos; ayudar al enfermo a valorar, en el plano humano y sobre todo en el sobrenatural, el sufrimiento; hacer que se comprometan en la pastoral sanitaria de manera especial las diócesis, las comunidades cristianas y las familias religiosas; favorecer el compromiso cada vez más valioso del voluntariado; recordar la importancia de la formación espiritual y moral de los agentes sanitarios; y, por último, hacer que los sacerdotes diocesanos y regulares, así como cuantos viven y trabajan junto a los que sufren, comprendan mejor la importancia de la asistencia religiosa a los enfermos. (...) Y Lourdes, uno de los santuarios marianos más queridos para el pueblo cristiano, es lugar y, a la vez, símbolo de esperanza y de gracia en el sentido de la aceptación y el ofrecimiento del sufrimiento salvífico»
© Directorio Franciscano    

Palabras de San Juan Pablo II

Contemplando a la santísima Virgen María, 
digamos con Bernardita: 
"Mi buena Madre, ten misericordia de mí; 
me entrego totalmente a ti, 
para que me des a tu Hijo querido, 
al que quiero amar con todo mi corazón. 
Mi buena Madre, dame un corazón 
que arda completamente por Jesús".

Tema del día:
Sanación en Lourdes
Transmitimos el testimonio de una persona que estuvo presente el 10 de noviembre de 1953 en una conferencia que el prestigioso doctor Manuel Camelo Camacho pronunció en la ciudad de Monterrey, México. He aquí sus palabras:

Siendo estudiante de Preparatoria en 1918, sufrí una laringitis que me produjo una afonía molestísima, principalmente porque me hacía emitir un tono de voz agudo, femenino, desagradable, discordante, que me hacía reprimirme de hablar, lo que interfería en mis estudios. Ello no obstante los continué y pasé a la escuela de Medicina donde terminé mi carrera.

En México me trataron durante años varios médicos especialistas sin lograr ninguna mejoría. Ya recibido de Médico, fui a Europa en viaje de estudio, y estando en París en otoño de 1930, consulté a un especialista notable cuyo diagnóstico fue muy desfavorable, pues temía que la hipertrofia de las cuerdas vocales y de la laringe, me ocasionara una asfixia, máxime dado el clima de París. Por lo que su opinión era que regresara a México cuanto antes.

Él me recomendó, sin embargo, que viera a otro especialista que residía en Viena. Hice el viaje allá para consultarlo y opinó que mi caso era incurable. De regreso a París me recomendaron un gran especialista, residente en Londres, de religión judía, el Dr. Stern, y fui allá a consultarle.

Después de auscultarme con gran cuidado, me dijo que mi mal era incurable, que sólo podría curarme un milagro.
-¿Usted es católico?, me preguntó cuando vio pendiente de mi cuello una medalla de la Virgen Santísima.
-Sí, le contesté.
-Entonces pida usted un milagro, que, si usted se cura, yo me convierto a su religión católica.

Hacía mucho tiempo que tenía yo el deseo de visitar Lourdes, y pensé inmediatamente ir allá a pedir a la Virgen Santísima mi curación. Eran los últimos días del mes de enero de 1931. Estuve en Lourdes precisamente a tiempo de pasar ahí el 11 de febrero, día de Nuestra Señora de Lourdes. Ni qué decir el estado de angustia con que llegué a la Gruta de Massabielle. Toda mi vida, desde que estaba enfermo, había pedido a la Virgen Santísima mi curación, con fervor verdadero y especialmente se lo había pedido a la Virgen de Lourdes. Ahora estaba ahí, de rodillas en la explanada, mientras pasaba la procesión con el Santísimo Sacramento después de que se había dado la bendición con su Divina Majestad a cada uno de los enfermos. Me sentía más enfermo que nunca; casi no podía hablar. Cuantos me veían notaban mi angustia.

Estando de rodillas se acercó un grupo de españoles que venía en la procesión entonando el Ave María de Lourdes... sentí un impulso incontenible de cantar con ellos y haciendo un esfuerzo canté sin darme cuenta y luego me quedé sorprendido de oírme a mí mismo. Mi voz era la misma que había perdido hacía tantos años. ¡Estaba curado!

Inmediatamente pensé en regresar a Londres para ver al doctor Stern. Así lo hice. El doctor me auscultó de nuevo encontrándome enteramente, curado y ofreció hacer cuanto antes un viaje a Lourdes para bautizarse allí como católico.

Dice el Dr. Camelo Camacho que él pensó si ya en el espíritu del Doctor Stern habría inquietudes respecto a la verdad del Catolicismo, si ya tendría alguna inclinación espiritual que su curación vino a afirmar y que le animó definitivamente a convertirse.

Regresé a México y poco después recibí la noticia que el doctor Stern me daba las gracias por haberse bautizado, precisamente en Lourdes. Después no he vuelto a tener noticias suyas. Vino la guerra y he perdido todo contacto con él.

El doctor Manuel Camelo Camacho se ha convertido en un gran propagandista de la devoción a Virgen Inmaculada aparecida en Lourdes. Y ha tenido la alegría de ver la construcción -alentada por él- de un templo dedicado a Nuestra Señora de Lourdes, en Monterrey.
© Web Católico de Javier

Nuevo vídeo y artículo

Hay un nuevo vídeo subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto al cumplirse hoy dos años de su histórico renunciamiento, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio. En este día en que celebramos a la Virgen de Lourdes, patrona de los enfermos, elevamos oraciones especiales por todos nuestros hermanos en situación de enfermedad.

Unidos a María
María es la Gran Benefactora de la humanidad, porque con su oración perseverante atrajo la predilección de Dios y anticipó el tiempo de la Encarnación del Verbo. Ella anticipó también el tiempo en que Jesús debía comenzar a hacer sus milagros y a manifestarse, anticipó su Resurrección y ahora detiene los castigos que esta humanidad ya hace tiempo que merece. No tendremos nunca con qué pagarle a María todo el bien que ha hecho por los hombres, su amor tan grande por nosotros. Pero sí podemos hacer algo por Ella, y es amarla con todo nuestro ser y cumplir los Diez Mandamientos para no ofender a su Hijo Jesús y así consolar a su Corazón Inmaculado. Si María no se hubiera puesto tantas veces entre la Justicia Divina y nosotros, ya la humanidad habría sido borrada de la tierra hace siglos.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 10 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2597

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2597 ~ Martes 10 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Esta es una hermosa oración para bendecir a una persona:
"Nuestro Señor Jesucristo que nos amó con un amor tan desmedidamente grande y que fue puesto sobre la Cruz de madera y condenado a la muerte más amarga: lave y bendiga tu alma con Su Sangre preciosa, en recuerdo del sufrimiento con el que pagó por ti, a fin de que tu amor arda para él.
Que ese poderoso fuego de amor consuma todos tus pecados y te conceda reposar sobre Su Bendito Brazo, donde todos los santos reposan. Que su piedad te cubra y su amor te devore. Recibe mi bendición (nombre de la persona), en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén"  

¡Buenos días!

Decálogo del optimista
Una forma concreta de cultivar el optimismo es tratar de “vivir dando gracias a Dios”, precioso consejo que daba san Pablo a los primeros cristianos. Desde luego, si empiezas a vivir con el “gracias, Señor”, en los labios, es porque has empezado a descubrir y concentrarte en todo lo que te da satisfacción y alegría.

No juzgues nunca el día por el clima. Cambia la manera de empezar el día. No permitas que lo que está fuera de tu alcance, influya en tus decisiones. Protégete de los mensajes negativos. Cuida la manera como te expresas de los demás y de ti mismo. Cambia la manera de saludar a los demás. Desarrolla una visión clara de tus metas. No pierdas nunca tu admiración por la belleza del universo. Aprecia y da gracias por aquello que posees, por tus experiencias y habilidades. Ten grandes expectativas de tu día, de tus actividades y de las demás personas.

San Francisco de Sales, con alma de poeta, aconseja: “En las adversidades, que tu alma sea como un ruiseñor, que canta  en medio de una mata de espinas”. Amigo/a, trata de no lamentarte de que las rosas tengan espinas, en cambio, alégrate de que las espinas estén coronadas de rosas. Con este enfoque, todos los días serán positivos para ti.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén. Y vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, -es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas-.
Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres’. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres». Les decía también: «¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición! Porque Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte’. Pero vosotros decís: ‘Si uno dice a su padre o a su madre: Lo que de mí podrías recibir como ayuda lo declaro "Korbán" -es decir: ofrenda-’, ya no le dejáis hacer nada por su padre y por su madre, anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas». (Mc 7,1-13)

Comentario
Hoy contemplamos cómo algunas tradiciones tardías de los maestros de la Ley habían manipulado el sentido puro del cuarto mandamiento de la Ley de Dios. Aquellos escribas enseñaban que los hijos que ofrecían dinero y bienes para el Templo hacían lo mejor. Según esta enseñanza, sucedía que los padres ya no podían pedir ni disponer de estos bienes. Los hijos formados en esta conciencia errónea creían haber cumplido así el cuarto mandamiento, incluso haberlo cumplido de la mejor manera. Pero, de hecho, se trataba de un engaño.
«¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición!» (Mc 7,9): Jesucristo es el intérprete auténtico de la Ley; por eso explica el justo sentido del cuarto mandamiento, deshaciendo el lamentable error del fanatismo judío.
«Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’» (Mc 7,10): el cuarto mandamiento recuerda a los hijos las responsabilidades que tienen con los padres. Tanto como puedan, les han de prestar ayuda material y moral durante los años de la vejez y durante las épocas de enfermedad, soledad o angustia. Jesús recuerda este deber de gratitud.
El respeto hacia los padres (piedad filial) está hecho de la gratitud que les debemos por el don de la vida y por los trabajos que han realizado con esfuerzo en sus hijos, para que éstos pudieran crecer en edad, sabiduría y gracia. «Honra a tu padre con todo el corazón, y no te olvides de los dolores de tu madre. Recuerda que por ellos has nacido. ¿Qué les darás a cambio de lo que han hecho por ti?» (Sir 7,27-28).
El Señor glorifica al padre en sus hijos, y en ellos confirma el derecho de la madre. Quien honra al padre expía los pecados; quien glorifica a la madre es como quien reúne un tesoro (cf. Sir 3,2-6). Todos estos y otros consejos son una luz clara para nuestra vida en relación con nuestros padres. Pidamos al Señor la gracia para que no nos falte nunca el verdadero amor que debemos a los padres y sepamos, con el ejemplo, transmitir al prójimo esta dulce “obligación”.
Rev. D. Iñaki BALLBÉ i Turu (Rubí, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Escolástica
Virgen
Lo poco que sabemos de su vida es lo que nos refiere san Gregorio Magno en el libro II de sus Diálogos. Hermana de san Benito, nació de padres aristócratas en Nursia (Italia) hacia el año 480. Desde su infancia, siguiendo las costumbres de entonces, había sido consagrada a Dios y seguramente confiada por sus padres a un monasterio o grupo de vírgenes para ser educada por ellas y vivir luego como ellas. Acostumbraba visitar a su hermano una vez al año y juntos dedicaban la jornada entera a la alabanza de Dios y a coloquios espirituales. Como norma de vida anteponía la caridad y la contemplación pura a las reglas e instituciones humanas, y así lo puso de manifiesto en el último encuentro con su hermano, cuando la fuerza de su oración "pudo más, porque amaba más". Murió hacia el año 547, poco antes que él, y fue enterrada en Monte Casino, en el sepulcro que Benito tenía preparado para sí mismo.
Oración: Te rogamos, Señor, al celebrar la fiesta de santa Escolástica, virgen, que, imitando su ejemplo, te sirvamos con un corazón puro, y alcancemos así los saludables efectos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco

“Jesús no es un personaje del pasado:
también hoy sigue iluminando el camino del hombre”

Tema del día:
Gracias Señor
Gracias Señor, por la paz, la alegría y por la unión que los hombres, mis hermanos, me han brindado, por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron, por esa mano oportuna que me levantó.

Gracias Señor, por esos labios cuyas palabras y sonrisas me alentaron, por esos oídos que me escucharon, por ese corazón de amistad, cariño y amor que me dieron.

Gracias Señor, por el éxito que me estimuló, por la salud que me sostuvo, por la comodidad y diversión que me descansaron.

Gracias Señor, me cuesta trabajo decírtelo, por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto y engaño, la injusticia y soledad por el fallecimiento del ser querido. Tú lo sabes, Señor cuán difícil fue aceptarlo; quizá estuve a punto de la desesperación, pero ahora me doy cuenta de que todo esto me acerco más a Ti. ¡Tú sabes lo que hiciste!

Gracias Señor, sobre todo por la fe que me has dado en Ti y en los hombres; por esa fe que se tambaleó, pero que Tú nunca dejaste de fortalecer, cuando tantas veces encorvado bajo el peso del desánimo, me hizo caminar en el sendero de la verdad, a pesar de la oscuridad.

Gracias Señor, por el perdón que tantas veces debería haberte pedido, pero que por negligencia y orgullo he callado.

Gracias Señor, por perdonar mis omisiones, descuidos y olvidos, mi orgullo y vanidad, mi necesidad y caprichos, mi silencio y mi excesiva locuacidad.

Gracias Señor, por dispensar los prejuicios a mis hermanos, mi falta de alegría y entusiasmo, mi falta de fe y confianza en Ti, mi cobardía y mi temor en mi compromiso.

Gracias Señor, porque me han perdonado y yo no he sabido perdonar con la misma generosidad.

Gracias Señor, por indultar mi hipocresía y doblez, por esa apariencia que con tanto esmero cuido, pero que sé en el fondo no es más que engaño a mí mismo.

Gracias Señor, por disculpar esos labios que no sonrieron, por esa palabra que callé y esas manos que no tendí y esa mirada que desvié, esos oídos que no presté, esa verdad que omití y ese corazón que no amé.

Gracias Señor, por esa protección con que siempre me has preferido y te suplico muy encarecidamente por tu amor, disculpes mi silencio y cobardía.

Gracias Señor, por todos lo que no te dan gracias, por los que no imploran de tu ayuda y por los que no te piden perdón, no abandones las obras de tus manos, y que llenes mi vida de esperanza y generosidad.

Señor. Hágase tu voluntad y no la mía.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Unidos a María
El que no acude a María terminará perdiéndose en el Infierno. Porque los demonios son muy astutos y, por naturaleza, son mucho más inteligentes y poderosos que nosotros los hombres. Entonces necesitamos el amparo de alguien que los pueda vencer, y ese alguien es María Santísima. Si nos encomendamos a Ella, no tendremos nada que temer; pero si no la invocamos, estaremos en gran peligro de perecer para siempre en el Infierno. ¿Y qué mejor oración que el Santo Rosario para atraernos su protección y tener a la Virgen como nuestra protectora y compañía constante? Dios quiere darnos una protección segura, que es María. No descuidemos el invocarla y el amarla tiernamente, porque Ella es verdaderamente nuestra Madre, ya que nos ha obtenido la gracia, que es la vida del alma, por eso María es la Madre de nuestras almas. Recemos todos los días las Tres Avemarías que son prenda de salvación eterna.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-