lunes, 9 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2596

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2596 ~ Lunes 9 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy, por gracia de Dios, hemos comenzado un nuevo día, y en él tenemos que pensar un poco más en nuestros hermanos más desafortunados, pues a veces, aturdidos por los medios de comunicación y el trajinar de la vida, nos olvidamos de quienes están sufriendo o pasando situaciones difíciles. Pensemos en ellos y elevemos algunas oraciones por su pronta mejoría, porque nuestro fin en este mundo no es ni acumular riquezas, ni trabajar todo el tiempo, sino que Dios nos ha creado y nos ha puesto en este mundo para que amemos, para que Le amemos a Él sobre todas las cosas, y amemos a los hermanos como a nosotros mismos. Si no hacemos esto, todo lo demás es en vano, y no llevaremos a cabo la obra en nosotros que Dios ha proyectado desde siempre.
El tiempo actual se acelera, pero no debemos dejarnos llevar por su vorágine, sino más bien hacer una especie de alto en el camino y ponernos a pensar y meditar un poco, guardar unos momentos de silencio –porque Dios habla en el silencio-, y tomar conciencia de lo que es realmente importante, de lo esencial de la vida.
© www.santisimavirgen.com.ar

¡Buenos días!

El armiño acorralado
El pecado de ninguna manera es un enriquecimiento del hombre. Todo lo contrario: “coronado de gloria y dignidad por Dios” (Sal 8), el ser humano al pecar se devalúa, se degrada, se priva de la plenitud que le es propia. Se vuelve esclavo del pecado, él que había sido creado “poco inferior a los ángeles y bajo cuyos pies puso Dios la creación inmensa”.

Un noble inglés iba de caza con un amigo, cuando vieron un armiño blanco que huía de una mata cercana. Lo persiguen hasta acorralarlo delante de una zanja llena de fango. El armiño cercado se echó al suelo gimiendo. Extrañado ante la actitud del animal, el noble preguntó a su compañero de caza: —¿Por qué el armiño no habrá cruzado la zanja para librarse? Éste le explicó: —El armiño prefiere morir antes que enlodar su blanca piel. Admirado por actitud tan delicada, el cazador se llevó el animalito a su mansión como mascota.

Santo Domingo Savio, en su primera comunión, prometió y pidió a Dios “morir antes que pecar”. Movido por el Espíritu Santo, tuvo una profunda intuición de la maldad y fealdad de ofender gravemente al Señor. Y prefirió morir antes que enlodar la blancura de su alma en gracia. Don Bosco lo propuso de modelo a niños y jóvenes.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados. (Mc 6,53-56)

Comentario
Hoy, en el Evangelio del día, vemos el magnífico "poder del contacto" con la persona de Nuestro Señor: «Colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados» (Mc 6,56). El más mínimo contacto físico puede obrar milagros para aquellos que se acercan a Cristo con fe. Su poder de curar desborda desde su corazón amoroso y se extiende incluso a sus vestidos. Ambos, su capacidad y su deseo pleno de curar, son abundantes y de fácil acceso.
Este pasaje puede ayudarnos a meditar cómo estamos recibiendo a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión. ¿Comulgamos con la fe de que este contacto con Cristo puede obrar milagros en nuestras vidas? Más que un simple tocar «la orla de su manto», nosotros recibimos realmente el Cuerpo de Cristo en nuestros cuerpos. Más que una simple curación de nuestras enfermedades físicas, la Comunión sana nuestras almas y les garantiza la participación en la propia vida de Dios. San Ignacio de Antioquía, así, consideraba a la Eucaristía como «la medicina de la inmortalidad y el antídoto para prevenirnos de la muerte, de modo que produce lo que eternamente nosotros debemos vivir en Jesucristo».
El aprovechamiento de esta "medicina de inmortalidad" consiste en ser curados de todo aquello que nos separa de Dios y de los demás. Ser curados por Cristo en la Eucaristía, por tanto, implica superar nuestro ensimismamiento. Tal como enseña Benedicto XVI, «Nutrirse de Cristo es el camino para no permanecer ajenos o indiferentes ante la suerte de los hermanos (…). Una espiritualidad eucarística, entonces, es un auténtico antídoto ante el individualismo y el egoísmo que a menudo caracterizan la vida cotidiana, lleva al redescubrimiento de la gratuidad, de la centralidad de las relaciones, a partir de la familia, con particular atención en aliviar las heridas de aquellas desintegradas».
Igual que aquellos que fueron curados de sus enfermedades tocando sus vestidos, nosotros también podemos ser curados de nuestro egoísmo y de nuestro aislamiento de los demás mediante la recepción de Nuestro Señor con fe.
Fr. John GRIECO (Chicago, Estados Unidos)

Santoral Católico:
San Miguel Febres Cordero
Religioso Lasallista
Nació el año 1854 en Cuenca (Ecuador). Ingresó en la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en 1868. Desarrolló un largo e intenso apostolado como maestro, escritor y sobre todo catequista; nada le impedía la asiduidad a la oración ni el fomento de su devoción a la Virgen. Publicó muchas obras y tradujo numerosos textos didácticos. En 1892 ingresó en la Academia Ecuatoriana de la Lengua. En 1907 pasó a la casa general en Bélgica, pero pronto, por motivos de salud, se trasladó a Premiá de Mar, cerca de Barcelona (España), donde falleció el 9 de febrero de 1910.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

«La oración es conversación y diálogo con Dios:
contemplación para los que se distraen,
seguridad de las cosas que se esperan,
igualdad de condición y de honor con los ángeles,
progreso e incremento de los bienes,
enmienda de los pecados, remedio de los males,
fruto de los bienes presentes, garantía de los bienes futuros»
~San Gregorio de Nisa~

Tema del día:
El perdón unifica la familia

1) Para saber
Una de las causas de mayor conflicto entre los esposos, incluso llegando a propiciar querer el divorcio, es la falta de perdón entre los cónyuges. Cada uno espera que sea el otro quien pida perdón, espera que sea el otro cónyuge quien dé el primer paso y reconozca su culpa. A veces también se da que, incluso, aún en el caso de que uno pida perdón, no se lo concedan: “Cuántas familias divididas por no perdonarse: ¡cuántas familias! Hijos alejados de sus padres, marido y mujer alejados… es tan importante pensar en esto: si yo no perdono no tengo, parece que no tengo derecho parece de ser perdonado o no he entendido qué cosa significa que el Señor me haya perdonado, indicó el Papa Francisco.

Luego señaló que todos los cristianos deberían saber perdonar “siempre”. Recordó que Jesús invita a hacerlo “siete veces en un día” si quien nos ha hecho una falta nos los pide arrepentido. Perdonar incluso “setenta veces siete”, significando que ha de ser siempre. Jesús quiere “hacernos entender la importancia del perdón”, porque un cristiano que no es capaz de perdonar, no es cristiano. Hay que aprender a pedir perdón y a saber darlo siempre.

2) Para pensar
En una ocasión presentaron en la televisión a un palestino, cuyos hijos habían muerto "accidentalmente" durante un ataque israelí, y que ahora inauguraba una fundación para promover el entendimiento entre árabes e israelíes.

Le preguntaron por qué colaboraba y respondió: "Precisamente porque mis hijos están muertos. Ya no tengo ninguna responsabilidad hacia ellos, sino hacia los que viven. Quiero asegurarme de que esto no vuelva a ocurrir. Quiero predicar con el amor y no con el odio".

3) Para vivir
El Papa Francisco nos recuerda que “debemos perdonar, porque somos perdonados. Y esto está en el Padre Nuestro: Jesús nos lo ha enseñado ahí. Y esto no se entiende en la lógica humana que te lleva a no perdonar, a la venganza; te lleva al odio, a la división”.

Por eso los discípulos le pidieron al Señor: ‘Auméntanos la fe’. Y es que solamente con la luz de la fe podemos hacerlo: “De la fe en un Padre misericordioso, de un Hijo que ha dado su vida por nosotros, de un Espíritu que está dentro de nosotros y nos ayuda a crecer, la fe en la Iglesia, la fe en el pueblo de Dios, bautizado, santo. Y esto es un don, la fe es un regalo. Ninguno con los libros, asistiendo a conferencias, puede tener la fe. La fe es un regalo de Dios que te dan y por esto los apóstoles pedían a Jesús: ‘Auméntanos la fe’”, concluyó.

San Josemaría nos invita a considerar el perdón de Dios para agradecérselo y corresponder: “Qué deuda la tuya con tu Padre Dios! Te ha dado el ser, la inteligencia, la voluntad...; te ha dado la gracia: el Espíritu Santo; Jesús, en la Hostia; la filiación divina; la Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra; te ha dado la posibilidad de participar en la Santa Misa y te concede el perdón de tus pecados, ¡tantas veces su perdón!; te ha dado dones sin cuento, algunos extraordinarios...

Dime, hijo: ¿cómo has correspondido? ¿cómo correspondes?” (Forja n.11).
Al igual que los apóstoles, habría que incluir en nuestras oraciones diarias una petición para que el Señor aumente nuestra fe.
© Pbro. José Martínez Colín

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Reinaldo C., que vive en Camagüey, Cuba, tiene 26 años, es padre de familia con una hija de sólo 1 año, y ha sufrido un accidente de tránsito resultando con múltiples fracturas que determinan un estado muy delicado de salud. Rogamos a la Virgen del Perpetuo Socorro que lo asista y pida a Jesús por su recuperación.

Pedimos oración por el éxito de los exámenes finales que tiene que rendir en estos días María de los Ángeles, de Buenos Aires, Argentina.

Pedimos oración por Armando J. Z., de Nicaragua, que está inmovilizado luego de un traumatismo en la cabeza, rogando para él la sanación en el nombre de Jesús.

Pedimos oración para Silvia I., que vive en Miami, Florida, USA, que hoy será operada de cataratas en ojo derecho y unas semanas después en el ojo izquierdo. Rogamos para ella la intercesión de Santa Lucía para que el Señor le conceda operaciones exitosas.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Hay que saber ser agradecidos con Dios, pero dado que en este mundo somos pobres viandantes y necesitados de todo, lo que más debemos hacer es pedir a Dios toda clase de favores, que nos auxilie en nuestra necesidad.
Y para ello contamos con María, la Madre de Jesús, la Madre de Dios, que tiene poder sobre el Corazón de Jesús y obtiene todo lo que pide en favor nuestro, pues Ella es, como la llama la Iglesia, la Omnipotencia Suplicante, es decir, la Todopoderosa con su Oración.
Si queremos obtener de Dios alguna gracia importante, no vayamos solos a Dios, sino busquemos a María y digámosle que le pida a Dios por nosotros, y Ella no nos defraudará.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 8 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2595

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2595 ~ Domingo 8 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Dios, Padre/Madre, haznos partícipes de la oración de Jesús.
Enséñanos a orar como Él mismo oró: en espíritu y en verdad. Danos espíritu de oración.
Sólo Tú puedes recoger nuestro corazón en ti.
Sólo Tú puedes concedernos que, a través del diario quehacer, te hallemos a ti, que eres lo único necesario. Lo único en quien nuestro corazón puede descansar.
Venga tu Espíritu en nuestra ayuda, y, como nosotros no sabemos qué debemos pedir, interceda Él por nosotros con gemidos inefables.                                 
© Karl Rahner

¡Buenos días!

Nasrudín en la corte
Un refrán dice “las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran”. El poder del testimonio es enorme y decisivo. Las palabras están devaluadas. Nunca el mensaje de Jesús tuvo tanta fuerza como cuando pregonó el amor desde la cruz. Para construir a tu alrededor una civilización del amor aporta cada día gestos de servicio, de humildad y generosidad.

Nasrudín  —el sabio y santo sufí— entró precipitadamente en el salón del trono y se arrojó a los pies del rey. 
—¡Majestad, Alá ha hecho de mi un santo y me ha dicho que ocupe mi lugar en la corte!
—¿Estás loco? 
—Debo estarlo. ¿Cómo, si no, habría aceptado ser un santo en tu corte?

En la Biblia hay una palabra que expresa la respuesta del hombre al llamado de Dios; la pronunció Abraham cuando Dios lo llamó a dejar su tierra; la pronunció Samuel e Isaías cuando Dios los llamó a ser profetas, la pronunció María cuando Dios la llamó a ser madre del Salvador; todos dijeron “¡Aquí estoy, Señor! “ ¡Aunque parecía una locura!
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, cuando Jesús salió de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles. Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan». Él les dice: «Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido». Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios. (Mc 1,29-39)

Comentario
Hoy, contemplamos a Jesús en Cafarnaúm, el centro de su ministerio, y más en concreto en casa de Simón Pedro: «Cuando salió de la sinagoga se fue (...) a casa de Simón y Andrés» (Mc 1,29). Allí encuentra a su familia, la de aquellos que escuchan la Palabra y la cumplen (cf. Lc 8,21). La suegra de Pedro está enferma en cama y Él, con un gesto que va más allá de la anécdota, le da la mano, la levanta de su postración y la devuelve al servicio.
Se acerca a los pobres-sufrientes que le llevan y los cura solamente alargando la mano; sólo con un breve contacto con Él, que es fuente de vida, quedan liberados-salvados.
Todos buscan a Cristo, algunos de una manera expresa y esforzada, otros quizá sin ser conscientes de ello, ya que «nuestro corazón está inquieto y no encuentra descanso hasta reposar en Él» (San Agustín).
Pero, así como nosotros le buscamos porque necesitamos que nos libere del mal y del Maligno, Él se nos acerca para hacer posible aquello que nunca podríamos conseguir nosotros solos. Él se ha hecho débil para ganarnos a nosotros débiles, «se ha hecho todo para todos para ganar al menos algunos» (1Cor 9,22).
Hay una mano alargada hacia nosotros que yacemos agobiados por tantos males; basta con abrir la nuestra y nos encontraremos en pie y renovados para el servicio. Podemos “abrir” la mano mediante la oración, tomando ejemplo del Señor: «De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración» (Mc 1,35).
Además, la Eucaristía de cada domingo es el encuentro con el Señor que viene a levantarnos del pecado de la rutina y del desánimo para hacer de nosotros testigos vivos de un encuentro que nos renueva constantemente, y que nos hace libres de verdad con Jesucristo.
Rev. D. Francesc CATARINEU i Vilageliu (Sabadell, Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"Es hora de redescubrir, queridos hermanos y hermanas, el valor de la oración, su fuerza misteriosa, su capacidad de volvernos a conducir a Dios y de introducirnos en la verdad radical del ser humano. […] Cuando un hombre ora, se coloca ante Dios, ante un Tú, un Tú divino, y comprende al mismo tiempo la íntima verdad de su propio yo: Tú divino, yo humano, ser personal creado a imagen de Dios"

Tema del día:
Retirarse a orar
En medio de su intensa actividad de profeta itinerante, Jesús cuidó siempre su comunicación con Dios en el silencio y la soledad. Los evangelios han conservado el recuerdo de una costumbre suya que causó honda impresión: Jesús solía retirarse de noche a orar.

El episodio que narra Marcos nos ayuda a conocer lo que significaba la oración para Jesús. La víspera había sido una jornada dura. Jesús «había curado a muchos enfermos». El éxito había sido muy grande. Cafarnaúm estaba conmocionada: «La población entera se agolpaba» en torno a Jesús. Todo el mundo hablaba de él.

Esa misma noche, «de madrugada», entre las tres y las seis de la mañana, Jesús se levanta y, sin avisar a sus discípulos, se retira al descampado. «Allí se puso a orar». Necesita estar a solas con su Padre. No quiere dejarse aturdir por el éxito. Solo busca la voluntad del Padre: conocer bien el camino que ha de recorrer.

Sorprendidos por su ausencia, Simón y sus compañeros corren a buscarlo. No dudan en interrumpir su diálogo con Dios. Solo quieren retenerlo: «Todo el mundo te busca». Pero Jesús no se deja programar desde fuera. Solo piensa en el proyecto de su Padre. Nada ni nadie lo apartará de su camino.

No tiene ningún interés en quedarse a disfrutar de su éxito en Cafarnaúm. No cederá ante el entusiasmo popular. Hay aldeas que todavía no han escuchado la Buena Noticia de Dios: «Vamos… para predicar también allí».

Uno de los rasgos más positivos en el cristianismo contemporáneo es ver cómo se va despertando la necesidad de cuidar más la comunicación con Dios, el silencio y la meditación. Los cristianos más lúcidos y responsables quieren arrastrar a la Iglesia de hoy a vivir de manera más contemplativa.

Es urgente. Los cristianos, por lo general, ya no sabemos estar a solas con el Padre. Los teólogos, predicadores y catequistas hablamos mucho de Dios, pero hablamos poco con él. La costumbre de Jesús se olvidó hace mucho tiempo. En las parroquias se hacen muchas reuniones de trabajo, pero no sabemos retirarnos para descansar en la presencia de Dios y llenarnos de su paz.

Cada vez somos menos para hacer más cosas. Nuestro riesgo es caer en el activismo, el desgaste y el vacío interior. Sin embargo, nuestro problema no es tener muchos problemas, sino no tener la fuerza espiritual necesaria para enfrentarnos a ellos.
© José Antonio Pagola

Nuevo vídeo y artículo

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"Juan Pablo II inolvidable"
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El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
Los mensajes serán moderados por el propietario de esta página y se publicarán a medida que el tiempo y el espacio en la misma lo permitan, y no se admitirán réplicas o respuestas públicas a mensajes anteriores de otros lectores.

Unidos a María 
Cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño.
En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes.
Esta dinámica de justicia y ternura, de contemplar y caminar hacia los demás, es lo que hace de ella un modelo eclesial para la evangelización (Franciscus).
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 7 de febrero de 2015

Pequeñas Semillitas 2594

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2594 ~ Sábado 7 de Febrero de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Bondadoso Dios, abre mis oídos para que perciban tu voz en estos días, para que pueda oír tu palabra con el corazón y me deje transformar por medio de ella. Hazme sensible a los tenues impulsos a través de los cuales me hablas. Abre mi boca para que te alabe y agradezca todo lo bueno que me has hecho. A través de tu Espíritu Santo hazme capaz de levantar y animar a los demás con mis palabras; que sean palabras de amor que curen y consuelen, que creen relaciones, que reconcilien y liberen, que habrán un nuevo horizonte, que hagan que el cielo se abra sobre la indiferencia de los hombres, palabras que les hagan saber que sus vidas son valiosas y únicas. Amén.

¡Buenos días!

Terapia del elogio
Cada uno tiene sus “fortalezas” y “debilidades”. Lamentablemente sucede que la gente se especializa en detectar y, no pocas veces, agrandar las debilidades del prójimo. De aquí nace el defecto tan común de la maledicencia o murmuración. También hay quienes se distinguen por descubrir las virtudes de los demás. Esto es vital para el buen clima familiar.

Según una investigación reciente sobre las familias, resulta claro que en general hay más intolerancia, más críticas, menos cariño. Existe un gran desgaste por subrayar los defectos de los demás. Esto y la falta de elogio generan relaciones muy frágiles. Así fracasan los matrimonios, y acaban buscando en otras personas lo que no consiguen dentro de su casa. Elogia la buena actitud, la simpatía y el comportamiento de tu cónyuge y de tus hijos. Observa lo que agrada a los otros. Somos parte de una sociedad en la que uno necesita del otro, y los elogios son motivación importante en la vida de cualquiera.

¡Qué nobleza de alma tiene quien descubre y subraya en los demás lo que los honra! Ojalá tú también te distingas en rescatar en los otros ese lado bueno, simpático, agradable que todos tenemos. Es un aspecto del amor a nuestros semejantes. “La caridad es ingeniosa para encontrar siempre motivos de alabanza”, decía san Juan Bosco.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco». Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas. (Mc 6,30-34)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos plantea una situación, una necesidad y una paradoja que son muy actuales.
Una situación. Los Apóstoles están “estresados”: «Los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer» (Mc 6,30). Frecuentemente nosotros nos vemos abocados al mismo trasiego. El trabajo exige buena parte de nuestras energías; la familia, donde cada miembro quiere palpar nuestro amor; las otras actividades en las que nos hemos comprometido, que nos hacen bien y, a la vez, benefician a terceros... ¿Querer es poder? Quizá sea más razonable reconocer que no podemos todo lo que quisiéramos.
Una necesidad. El cuerpo, la cabeza y el corazón reclaman un derecho: descanso. En estos versículos tenemos un manual, frecuentemente ignorado, sobre el descanso. Ahí destaca la comunicación. Los Apóstoles «le contaron todo lo que habían hecho» (Mc 6,30). Comunicación con Dios, siguiendo el hilo de lo más profundo de nuestro corazón. Y —¡qué sorpresa!— encontramos a Dios que nos espera. Y espera encontrarnos con nuestros cansancios.
Jesús les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31). ¡En el plan de Dios hay un lugar para el descanso! Es más, nuestra existencia, con todo su peso, debe descansar en Dios. Lo descubrió el inquieto Agustín: «Nos has creado para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti». El reposo de Dios es creativo; no “anestésico”: toparse con su amor centra nuestro corazón y nuestros pensamientos.
Una paradoja. La escena del Evangelio acaba “mal”: los discípulos no pueden reposar. El plan de Jesús fracasa: son abordados por la gente. No han podido “desconectar”. Nosotros, con frecuencia, no podemos liberarnos de nuestras obligaciones (hijos, cónyuge, trabajo...): ¡sería como traicionarnos! Se impone encontrar a Dios en estas realidades. Si hay comunicación con Dios, si nuestro corazón descansa en Él, relativizaremos tensiones inútiles... y la realidad —desnuda de quimeras— mostrará mejor la impronta de Dios. En Él, allí, hemos de reposar.
Rev. D. David COMPTE i Verdaguer (Manlleu, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Tobías, el Viejo
Personaje Bíblico 
Información haciendo clic acá
© Catholic.net  

La frase de hoy

"Señor Jesús que has ofrecido en la cruz tu vida por mí porque me amas. Me has amado hasta el final, incluso hasta la muerte. Tú has abierto tu corazón para que yo pueda refugiar en él mi ansiedad, mi desgarramiento, mis sentimientos de culpa. Te doy gracias por tu amor crucificado que me deja en libertad y me permite vivir. Te suplico me concedas que yo acoja de tal manera tu amor en mí, que se derrame a través de mí a las personas con las que cada día tengo contacto. Permíteme ser permeable a tu amor y experimentar en él el fundamento de mi existencia. Amén."
~Ansel Grun~

Tema del día:
La veracidad de los Evangelios
Respecto a la veracidad de los Evangelios, podrían señalarse multitud de razones. Pascal, refiriéndose al testimonio que dieron con su vida los primeros cristianos, señala un argumento muy sencillo y convincente: creo con más facilidad las historias cuyos testigos se dejan martirizar en comprobación de su testimonio.

Haber llegado a la muerte por ser fieles a las enseñanzas de los Evangelios otorga a esas personas una fuerte garantía de veracidad. Por lo menos, se conocen pocos mentirosos que hayan muerto por defender sus mentiras.

Además, es bastante llamativo, por ejemplo, que los evangelistas no callen sus propios defectos ni las reprensiones recibidas de su maestro, así como que relaten hechos embarazosos para los cristianos, que un falsificador podría haber ocultado. ¿Por qué no se han corregido, o al menos pulido un poco, los pasajes más delicados? ¿Qué razones hay, por ejemplo, para que se narre la traición y dramática muerte de Judas, uno de los doce apóstoles, elegido personalmente por Jesucristo? Ha habido muchas oportunidades -señala Vittorio Messori- para omitir ese episodio, que desde el inicio fue motivo de escarnio contra los cristianos ("¿Qué clase de profeta es este -ironizaba Celso-, que no sabe siquiera elegir a sus seguidores?"). Sin embargo, el pasaje ha llegado inalterado hasta nosotros. La única explicación razonable es que este hecho, por desgraciado que fuera, ocurrió realmente. Los evangelistas estaban obligados a respetar la verdad porque, de lo contrario -y dejando margen a otros motivos-, las falsificaciones habrían sido denunciadas por sus contemporáneos. Los cristianos fueron en aquellos tiempos objeto de burlas, se les consideró locos, pero no se puso en discusión que lo que predicaran no correspondiera a la verdad de lo que sucedió.

Además, puestos a inventar, difícilmente los evangelistas hubieran ideado episodios como la huida de los apóstoles ante la Pasión, la triple negación de Pedro, las palabras de Cristo en el Huerto de los Olivos o su exclamación en la cruz ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"), sucesos que nadie habría osado escribir si no hubieran sido escrupulosamente reales, pues resultaban muy contrarios a la idea de un Mesías, victorioso y potente, tan arraigada en la mentalidad hebrea de la época. Ante contrastes de este tipo, el propio Rousseau, nada sospechoso de simpatía hacia la fe católica, solía afirmar, hablando de los Evangelios: "¿Invenciones...? Amigo, así no se inventa".

En estos dos últimos siglos se ha pretendido innumerables veces negar la veracidad de los Evangelios. Sin embargo, los avances científicos han ido evidenciando que la mayoría de esos argumentos estaban dictados por el prejuicio ideológico. Y toda esa crítica, que en algunos momentos pareció poner en crisis la fe tratando de eliminar su base histórica, ha logrado más bien, como de rebote, fortalecerla. Un gran número de sucesivos descubrimientos ha ido barriendo poco a poco toda la nube de hipótesis que se habían formado en su contra. "Hoy -asegura Lucien Certaux-, después de dos siglos de ensañamiento crítico, estamos descubriendo con sorpresa que, posiblemente, el modo más científico de leer los Evangelios es leerlos con sencillez."
© Alfonso Aguiló

Humor de niños

Una niña le estaba hablando de las ballenas a su maestra. La profesora dijo que era físicamente imposible que una ballena se tragara a un ser humano porque aunque era un mamífero muy grande su garganta era muy pequeña. La niña afirmó que Jonás había sido tragado por una ballena.
Irritada, la profesora le repitió que una ballena no podía tragarse a ningún humano; físicamente era imposible. La niña dijo:
- Cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Jonás.
La maestra le preguntó:
- ¿Y qué pasa si Jonás se fue al infierno?
La niña le contestó:
- Entonces le pregunta usted.

En un autobús dirigiéndose hacia Acapulco se encontraba Pepito y su mamá.
Y le pregunta Pepito:
-Oye mami, ¿Cómo se llama el pueblito que pasamos?
-No lo sé, hijo.
Pasa media hora y le vuelve a preguntar:
-Mami, ¿Cómo se llama el pueblo que pasamos hace media hora?
-Que no lo sé, hijo.
Pasando veinte minutos más le hace la misma pregunta y la mamá responde:
-Que no sé, ya te dije, ¿Por qué tanta insistencia?
A lo que responde Pepito:
-Es que quiero saber cómo se llama el lugar donde se quedó mi hermanito.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

María Ángels, de Barcelona, España, pide oraciones por su problema de salud, por su familia y por Anna y Carmen, para que tengan fe. Oramos por ellos.

Pedimos oración por Luis María, de Santa Fe, Argentina, 65 años, afectado de linfoma testicular, cardiopatía severa y ahora deficiencia renal. Suplicamos a Jesús, por mediación de su Santa Madre, la gracia de la recuperación, y también fortaleza para su esposa y sus hijos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Corramos tras los perfumes de la Virgen Pura, cobijémonos bajo su manto para ser defendidos y protegidos del enemigo infernal que quiere hacer cualquier cosa para perdernos eternamente. María es el Gran Signo de que habla el Apocalipsis, pues Ella es la Mujer vestida de Sol, con la Luna bajos su pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
Cada día debemos unirnos más a María, porque Satanás nos odia, y mucho más nos odia porque somos devotos de la Virgen, la cual lo suplantó en el puesto que él que tenía en el Cielo y que perdió por soberbia. Nuestra lucha no es contra seres de carne y sangre, sino contra los principados y las potestades infernales. Necesitamos una ayuda adecuada, que es la Santísima Virgen. Confiemos en Ella.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-