miércoles, 9 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2403

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2403 ~ Miércoles 9 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy los argentinos recordamos el Día de la Independencia.
Luego de la Revolución del 25 de mayo de 1810, el camino hacia la independencia nacional estaba trazado: la ruptura de los lazos coloniales con España en 1810 no hicieron más que cristalizar un movimiento liberador que venía buscando, desde 1806, mayor participación política y económica de los criollos.
El 9 de julio de 1816, el país proclamó, en un Congreso reunido en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la existencia de una nación libre e independiente, comenzando desde entonces el largo y dificultoso camino de consolidación y unificación nacional.
Muchas han sido las vicisitudes desde entonces y desgraciadamente, en estos 198 años transcurridos, todavía no conseguimos afianzarnos como la gran nación para la que estamos predestinados por mano pródiga de Dios y por el sueño de los padres de la Patria.
Los incomprensibles egoísmos, la priorización de mezquinos intereses personales, la corrupción sin límites, la mentira desembozada, la falta de solidaridad entre hermanos, el desprecio por los valores más sagrados, son -entre otros motivos no menos graves- las causas por las cuales transitamos por momentos tan penosos en nuestro presente como nación.
Por todo eso es que hoy invocamos a Jesucristo, Señor de la Historia, y a nuestra patrona, la Virgen de Luján, para pedir por el futuro de la República Argentina

¡Buenos días!

La historia de siempre
A veces puede surgir en ti una profunda amargura al percibir la forma tan inhumana en que se comportan las personas. Al parecer, ya a nadie le importa nada de los demás. El famoso premio Nobel de medicina Alexis Carrel escribió: “Hoy todos se encierran en su egoísmo, lo mismo que el cangrejo en su caparazón, intentando como él devorar a su vecino”.

Esta es una pequeña historia, la historia de siempre, sobre cuatro personas que se llamaban Todo el Mundo, Alguien, Cualquiera y Nadie. Había que hacer un importante trabajo, y Todo el Mundo estaba seguro de que Alguien lo haría. Podía haberlo hecho Cualquiera, pero Nadie lo hizo. Entonces, Alguien se enfadó porque era un trabajo de Todo el Mundo. Pero Todo el Mundo pensó que Cualquiera podía hacerlo y Nadie sabía que ninguno lo haría. Al final, Todo el Mundo echó la culpa a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podía haber hecho. La historia de siempre.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa al prójimo encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A éstos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca». (Mt 10,1-7)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos muestra a Jesús enviando a sus discípulos en misión: «A éstos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones» (Mt 10,5). Los doce discípulos forman el “Colegio Apostólico”, es decir “misionero”; la Iglesia, en su peregrinación terrena, es una comunidad misionera, pues tiene su origen en el cumplimiento de la misión del Hijo y del Espíritu Santo según los designios de Dios Padre. Lo mismo que Pedro y los demás Apóstoles constituyen un solo Colegio Apostólico por institución del Señor, así el Romano Pontífice, sucesor de Pedro, y los Obispos, sucesores de los Apóstoles, forman un todo sobre el que recae el deber de anunciar el Evangelio por toda la tierra.
Entre los discípulos enviados en misión encontramos a aquellos a los que Cristo les ha conferido un lugar destacado y una mayor responsabilidad, como Pedro; y a otros como Tadeo, del que casi no tenemos noticias; ahora bien, los evangelios nos comunican la Buena Nueva, no están hechos para satisfacer la curiosidad. Nosotros, por nuestra parte, debemos orar por todos los obispos, por los célebres y por los no tan famosos, y vivir en comunión con ellos: «Seguid todos al obispo, como Jesucristo al Padre, y al colegio de los ancianos como a los Apóstoles» (San Ignacio de Antioquía). Jesús no buscó personas instruidas, sino simplemente disponibles, capaces de seguirle hasta el final. Esto me enseña que yo, como cristiano, también debo sentirme responsable de una parte de la obra de la salvación de Jesús. ¿Alejo el mal?, ¿ayudo a mis hermanos?
Como la obra está en sus inicios, Jesús se apresura a dar una consigna de limitación: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca» (Mt 10,5-6) Hoy hay que hacer lo que se pueda, con la certeza de que Dios llamará a todos los paganos y samaritanos en otra fase del trabajo misionero.
Rev. D. Fernando PERALES i Madueño (Terrassa, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora de Itatí
Advocación Mariana 
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Fuente: Catholic.net    

Frases para argentinos

“Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria” Manuel Belgrano

“Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados” San Martín

“Si los pueblos no se ilustran, si no se difunden sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía” Mariano Moreno

“Sobre las cenizas de los traidores construiremos la Patria de los humildes” Eva Perón

“La peor de todas las actitudes es permanecer inactivo cuando el destino del país está en juego” Juan Perón

“Un cristiano es revolucionario, o no es cristiano” Papa Francisco

Tema del día:
Patriotismo
El Patriotismo es un pensamiento que vincula a un ser humano con su patria. Es el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, cultura, historia y afectos. Es el equivalente colectivo al orgullo que siente una persona por pertenecer a una familia o también a una nación.

El patriotismo difiere del nacionalismo en cuanto a que no necesita de una forma de gobierno para manifestarse, razón por la que el sentimiento patriota se hace presente antes de la existencia de ordenamientos o regímenes jurídicos, políticos, económicos y administrativos de un territorio y perdura si éstos llegasen a desaparecer.

Esta permanencia en el tiempo de independencia de cualquier forma de poder, hacen del patriotismo un valor superior para los habitantes de un territorio, al cual apelan cuando existen crisis internas de ingobernabilidad o de ocupación territorial por parte de otra nación.

Ejercer y preservar la soberanía y unidad territorial, honrar a los héroes y próceres, cuidar y seguir las normas valóricas que aseguran el bienestar común a los individuos del territorio, son vistos universalmente como valores patrios.

Las acciones llamadas patrióticas son acciones que sirven para mostrar el amor que tiene uno hacia su país. Para algunos, el ejemplo más claro es el de morir en el campo de batalla. Para otros existen otros ejemplos menos extremos, como desplegar la bandera nacional, cantar el himno o defender o apoyar al país al que pertenece uno por otros medios.

Pero también es necesario aclarar que no son solo patriotas aquellos que mueren en un campo de batalla o los que portan una brillante escarapela en su pecho; sino que lo son todas aquellas personas que trabajan honestamente en sus trabajos diariamente, aquellos jóvenes que se esfuerzan en sus estudios para forjar un futuro más próspero, aquellas personas que luchan contra la corrupción y el vandalismo existente en el país, y todos aquellos que aportan su indispensable granito de arena para seguir adelante dentro de tanta desesperación nacional.

¡¡Construyamos juntos un patriotismo, como objeto de unidad nacional!!

Oración por la Patria
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados. Precisamos tu alivio y fortaleza. Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda. Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina! Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Un estímulo todos los días
Julio 9
Aunque te cueste aceptarlo, tienes tu mente sobre todo para conocer a Dios, para pensar en él, para recibir su Palabra, para descubrir su voluntad. Tienes tu voluntad principalmente para amarlo, para aceptar su proyecto, para querer lo que él quiere. Tienes tu memoria ante todo para recordar sus beneficios, para no olvidar su amor y su presencia. Tienes tus manos para levantarlas en alabanza, tienes tus pies para ir donde él te lleve, tienes tu boca para hablar de él y transmitir su Palabra. San Ignacio de Loyola decía que hemos sido creados para conocerlo, amarlo y servirlo, y luego gozar de él en la vida eterna.
Nos cuesta aceptar eso, porque queremos ser autónomos, porque sólo aceptamos que él ocupe un lugar muy secundario en nuestra vida, como si él no lo mereciera todo. Olvidamos que si en este momento estamos vivos y podemos pensar y querer, es porque él está en nuestro interior derramando la vida.
Pero esa enfermedad de nuestra libertad sólo se sana poco a poco. Pídele que cure tu enfermiza autonomía con su gracia, para que puedas aceptar que todo tu ser fue creado para él. Porque sólo cuando te rindas completamente a su amor y su gloria, encontrarás la calma interior que no tienes.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 8 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2402

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2402 ~ Martes 8 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Un profesor universitario de lengua española, soñó que se encontraba con Dios y decidió preguntarle por qué nunca había sido feliz, a pesar de su exitosa carrera y sus conocimientos. Dios le dijo: “Sé que eres profesor de gran trayectoria en el idioma. Dime, pues, cuáles son las tres primeras personas en la gramática”. El profesor sorprendido ante pregunta tan fácil, respondió: “Esto es muy simple, son: YO, TÚ y ÉL”. Dios lo miró y dijo: “¿Ves? ése es el problema. Aún con tu saber, lo has dicho al revés. Por eso no eres feliz. Siempre debes decir “ÉL” primero, refiriéndote a mí, para que yo sea el primero en tu vida. Luego “TÚ”, para que el prójimo sea la segunda persona importante para ti. Y finalmente cuando me hayas buscado a mí y hayas ayudado a tu prójimo, entonces estará el ‘YO”. Así pues, para ser feliz, di siempre: “ÉL, TÚ y YO”.
La humildad es la madre de todos los bienes. Paciencia, dulzura, dominio de sí mismo, confianza en los otros, todos estos frutos del Espíritu, de los cuales habla san Pablo, crecen en un árbol cuya raíz es la humildad.

¡Buenos días!

Aférrate
“Aférrate a la fe porque es la fuente de la creencia de que todo es posible. Es la fibra y es la fortaleza de un alma confiada. Aférrate a la esperanza porque destierra la duda y da lugar a actitudes positivas y alegres. Aférrate a la confianza porque se encuentra en el corazón de las relaciones fructíferas que son seguras y satisfactorias.

Aférrate al amor porque es el don más preciado de la vida, porque es generoso, se preocupa y  da significado a la vida. Aférrate a la familia y a los amigos porque son las personas más importantes en tu vida y porque hacen del mundo un lugar mejor. Ellos son la vida que ha crecido con el tiempo para ayudarte a seguir tu camino y permanecer siempre cerca de ti. Aférrate a todo lo que eres y a todo lo que has aprendido, porque esto es lo que te convierte en un ser singular. No menosprecies lo que sientes y lo que crees que es bueno e importante, tu corazón te habla con más fuerza que tu mente. Aférrate a tus sueños, alcánzalos de manera diligente y honrada. No tomes nunca el camino fácil ni te rindas ante el engaño.

Recuerda a otros en tu camino y dedica tiempo para atender sus necesidades. Disfruta de la belleza que te rodea. Ten valor para ver las cosas de manera diferente y más clara. Haz del mundo un lugar mejor día a día y no te olvides de las cosas importantes que dan significado a tu vida” (Autor desconocido). Amigo/a, valoriza sabiamente tus verdaderas riquezas.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, le presentaron un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: «Jamás se vio cosa igual en Israel». Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios».
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies». (Mt 9,32-38)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos habla de la curación de un endemoniado mudo que provoca diferentes reacciones en los fariseos y en la multitud. Mientras que los fariseos, ante la evidencia de un prodigio innegable, lo atribuyen a poderes diabólicos —«Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios» (Mt 9,34)—, la multitud se maravilla: «Jamás se vio cosa igual en Israel» (Mt 9,33). San Juan Crisóstomo, comentando este pasaje, dice: «Lo que en verdad molestaba a los fariseos era que consideraran a Jesús como superior a todos, no sólo a los que entonces existían, sino a todos los que habían existido anteriormente».
A Jesús no le preocupaba la animadversión de los fariseos, Él continuaba fiel a su misión. Es más, Jesús, ante la evidencia de que los guías de Israel, en vez de cuidar y apacentar el rebaño, lo que hacían era descarriarlo, se apiadó de aquellas multitudes cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor. Que las multitudes desean y agradecen una buena guía quedó comprobado en las visitas pastorales del Papa Juan Pablo II a tantos países del mundo. ¡Cuántas multitudes reunidas a su alrededor! ¡Cómo escuchaban su palabra, sobre todo los jóvenes! Y eso que el Papa no rebajaba el Evangelio, sino que lo predicaba con todas sus exigencias.
Todos nosotros, «si fuéramos consecuentes con nuestra fe, —dice san Josemaría Escrivá— al mirar a nuestro alrededor y contemplar el espectáculo de la historia y del mundo, no podríamos menos de sentir que se elevan en nuestro corazón los mismos sentimientos que animaron al de Jesucristo», lo cual nos conduciría a una generosa tarea apostólica. Pero es evidente la desproporción que existe entre las multitudes que esperan la predicación de la Buena Nueva del Reino y la escasez de obreros. La solución nos la da Jesús al final del Evangelio: rogad al Dueño de la mies que envíe obreros a sus campos (cf. Mt 9,38).
Rev. D. Joan SOLÀ i Triadú (Girona, España)

Santoral Católico:
San Procopio de Cesarea
Mártir 
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Beato Eugenio III
Papa
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Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“En la Eucaristía se comunica el amor del Señor por nosotros:
un amor así grande que nos nutre con Sí mismo;
un amor gratuito, siempre a disposición
de toda persona hambrienta y necesitada
de regenerar sus propias fuerzas”
Papa Francisco

Tema del día:
Hubo un momento
Hubo un bello momento.... en el que creías que la tristeza sería eterna... pero volviste a sorprenderte a ti mismo sonriendo sin parar.

Hubo un momento.... en el que dejaste de creer en el amor... y luego apareció esa persona a la que amarías.

Hubo un momento... en el que la amistad pareció no existir... y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar.

Hubo un momento... en el que creías que la comunicación con alguien se había perdido.... y llegó el cartero a visitar tu buzón.

Hubo un momento en el que la pelea parecía ser eterna... y sin dejarte ni siquiera entristecer, terminó en un abrazo.

Hubo un momento en el que un examen parecía difícil de pasar... y hoy es un examen que aprobaste en tu carrera.

Hubo un momento en el que creíste que no podrías hacer algo... y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.

Hubo un momento en el que creíste que nadie te comprendía... y te asombraste cuando alguien pareció leer tu corazón.

Así como hubo momentos.... en el que la vida cambió en un instante, nunca dudes que aún habrá momentos, en el que lo imposible, se tornará en un sueño hecho realidad.

Nunca dejes de soñar.... porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad.

Poesía
Lluvia y sol
Ayer en día oscuro
Frío con lluvia y viento
Fueron quizás mis versos
Impresos de melancolía

Hoy al ver hacia el naciente
Cómo asomaba ese resplandor
Del sol que de a poco
Iluminaba mis ojos
Dejó llegar luz a mi alma

Sentí el fulgor invadirme
Le rogué al Señor
Rezos pensados
Dichos en silencio
En diálogo profundo

Creo encontré el camino
Por eso pienso mis versos
Volverán a mis entrañas
Soltando la alegría
De ver otro amanecer
Para vivir la vida
Dialogando con poemas y versos

Autor:
Germán Rodríguez
(Buenos Aires, Argentina)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por de Gabriel P. A., de la cuidad de Juárez, México, al que intervinieron quirúrgicamente de unos quistes en el hombro derecho y ya tiene un mes y no se ha podido recuperar a pesar de las terapias y no puede levantar su brazo y tiene que trabajar.

Pedimos oración por las siguientes personas: Luis, que está en terapia intensiva en situación grave pero con la certeza de que para Dios nada es imposible; por Marisel, su señora; por Luciano, Celeste y Sol, sus hijos...Dios colme de Fe y Esperanza nuestros corazones.

Pedimos oración para Edna S. de M., de México, que hoy va a ser operada. Que el Señor Jesús dirija a los médicos y permita que todo se resuelva bien para ella.

Pedimos oración por Juan Rafael (Jhonny), de República Dominicana, para que se haga realidad el sueño del proyecto del Señor y pueda estar presente en la reunión de setiembre en Notre Dame.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 8
“Señor amado, mi fortaleza, mi roca y mi esperanza. Vengo a tu presencia buscando luz. Conoces mi corazón y sé que no puedo engañarte. Ante tus ojos está toda mi verdad clara y desnuda. Tú puedes ver, Señor, lo que no fue auténtico en mi entrega, lo que no fue sincero o generoso en mis esfuerzos.
Deseo ser útil a los demás y cumplir mi misión en esta tierra. Pero yo sé que sin ti nada puedo, que te necesito.
Te pido que purifiques lo que hubo de egoísmo en mis tareas. Te ruego que perdones mi falta de generosidad. Si mi corazón no estuvo del todo disponible para los demás, si me busqué a mí mismo, si cuidé demasiado mi imagen o busqué la apariencia, la aprobación ajena. Si me obsesioné por el poder o el placer egoísta, en lugar de buscar tu gloria y el bien de los demás. Si me faltó alegría, si no viví en tu presencia mis trabajos.
Por todo eso perdóname y libérame, Señor. Así imperfecto como soy, te alabo y te doy gracias, porque me diste el regalo de ser tu instrumento para mejorar el mundo. Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 7 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2401

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2401 ~ Lunes 7 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
San Pablo escribía: “Desde que conocí a Cristo todo lo que no es Cristo me resulta inútil desperdicio” Por su parte, Santa Teresa decía “Quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta”.
Dios es infinitamente más de lo que puede anhelar y ansiar nuestra mente, nuestro corazón, nuestra vida entera. Dios es el todo absoluto de nuestra insignificante nada. Su sabiduría y bondad, su misericordia y fortaleza, su providencia y acción salvadora, su santidad y fidelidad, su poder, su gloria y felicidad.
Como cristianos debemos entender que cuando Jesús nos dice: Quien quiera seguirme, tome su cruz y renuncie a sí mismo, a sus criterios, sus proyectos y anhelos tan limitados y jaqueados por el pecado, con toda decisión y confianza se entregue a vivir mi Evangelio, por mí, conmigo y en mí, en caridad y solidaridad fraterna, y para gloria de Dios Padre, sepa que yo lo resucitaré en el último día.
Y la verdad, es una cuestión de fe en sus palabras de vida eterna, como lo dijo Pedro. Fe y esperanza ciega, sin ningún temor. 
El Domingo

¡Buenos días!

Bendice a mi familia
La oración es la llave que abre los tesoros del cielo. Es el puente siempre accesible por el que llegamos a Dios. El arte de orar es el arte de amar al Señor. Pero orar bien es un regalo de Dios. Por lo tanto, implora que envíe su Espíritu para que llene tu corazón con el fuego de su amor.

Señor, bendice a mi familia, a mis amigos y a sus familias. Revélales tu amor y tu poder. Señor, muéstrate en este momento: que donde haya dolor, nos des paz y consuelo y donde haya duda, tengamos confianza porque creemos en ti. Jesús, visita mi casa y llévate mis problemas, angustias y dolores. Señor, contágiame tu fuerza, para que yo también pueda aceptar la voluntad del Padre. Hoy vengo a ti, lleno de dolor, a llorar mis penas en tus brazos, Recurro a ti para que me libres y destrabes de todos los males que me acechan y me impiden ser feliz. Espero confiadamente en ti. Vivo confiadamente en ti.

La familia que reza unida permanece unida y reproduce el clima de la casa de Nazareth: Jesús está en el centro, se comparten con él alegrías y dolores, se ponen en sus manos las necesidades y proyectos, se obtienen de él la esperanza y la fuerza para el camino. Esa oración alcanza su culmen cuando la familia participa de la Misa del domingo.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante Él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá». Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se salvó la mujer desde aquel momento.
Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Mas, echada fuera la gente, entró Él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca. (Mt 9,18-26)

Comentario
Hoy, la liturgia de la Palabra nos invita a admirar dos magníficas manifestaciones de fe. Tan magníficas que merecieron conmover el corazón de Jesucristo y provocar —inmediatamente— su respuesta. ¡El Señor no se deja ganar en generosidad!
«Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá» (Mt 9,18). Casi podríamos decir que con fe firme “obligamos” a Dios. A Él le gusta esta especie de obligación. El otro testimonio de fe del Evangelio de hoy también es impresionante: «Con sólo tocar su manto, me salvaré» (Mt 9,22).
Se podría afirmar que Dios, incluso, se deja “manipular” de buen grado por nuestra buena fe. Lo que no admite es que le tentemos por desconfianza. Éste fue el caso de Zacarías, quien pidió una prueba al arcángel Gabriel: «Zacarías dijo al ángel: ‘¿En qué lo conoceré?’» (Lc 1,18). El Arcángel no se arredró ni un pelo: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios (...). Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo» (Lc 1,19-20). Y así fue.
Es Él mismo quien quiere “obligarse” y “atarse” con nuestra fe: «Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» (Lc 11,9). Él es nuestro Padre y no quiere negar nada de lo que conviene a sus hijos.
Pero es necesario manifestarle confiadamente nuestras peticiones; la confianza y connaturalizar con Dios requieren trato: para confiar en alguien le hemos de conocer; y para conocerle hay que tratarle. Así, «la fe hace brotar la oración, y la oración —en cuanto brota— alcanza la firmeza de la fe» (San Agustín). No olvidemos la alabanza que mereció Santa María: «¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1,45).
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Fermín
Obispo y Martir
El obispo de Tolosa San Saturnino 
le envió a predicar el Evangelio a Pamplona,
le consagró por su primer obispo
y, vuelto después de algunos años a las Galias,
predicó el Evangelio en el norte de Francia, muriendo en Amiéns, s. II.

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Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“Todo el secreto y el misterio de nuestra vida está en:
aprender a estar donde estamos,
saboreando la Vida desde dentro,
en plenitud y en armonía,
viviendo nuestro ser sagrado y divino,
y descubriendo lo sagrado y divino
de toda la creación”

Tema del día:
María, dichosa la que ha creído
La Virgen María "realiza de la manera más perfecta la obediencia en la fe", nos dice el Catecismo de la Iglesia (n. 148). Muchos cristianos encuentran difícil el ejercicio de la fe. El Espíritu Santo nos ha dejado en María un modelo cercano para vivir la fe. Ella nos invita a abandonarnos en Dios, como lo hizo en el momento en que el ángel le anunció el plan que el Señor tenía para Ella. Juan Pablo II habla del "claro oscuro" de la fe de la Virgen María y de una peregrinación en la fe. Cuando pensamos en la fe de los grandes personajes del Antiguo Testamento, de María, de José quizás tenemos en mente la fe de unos "gigantes", que, en comparación con nosotros, hombres y mujeres de poca fe, son muy superiores a nosotros.

Es cierto que ellos vivieron de fe, pero su fe, fue como la nuestra sometida a la prueba. No fue una fe fácil, sino siempre en camino, siempre abierta a las grandes sorpresas de Dios. María, a quien el ángel Gabriel llamó "llena de gracia" y llena de la presencia del Espíritu Santo, una vez que el mensajero celeste la dejó, se quedó sola con la carga de misterio que llevaba en su corazón y en su cuerpo. Muchas preguntas se haría dentro de su alma y muchas preguntas le podrían poner los otros a las que Ella no sabría responder. Vivió toda su vida con el misterio y lo aceptó abandonándose en manos del Padre. Por ello, Isabel al saludarla la llama dichosa porque ha creído (Lc 1, 45).

Isabel, quizás sin saberlo, nos está dando la clave de la felicidad, de la dicha, que tanto buscamos los hombres y tan difícil nos es acercarnos a ella y poseerla en plenitud. Isabel pone en relación la felicidad, con la fe. En la medida en que tenemos más fe, somos más dichosos. A veces pensamos lo contrario, que la fe nos hace infelices, que nos obliga a someternos a una serie de reglas insoportables, que nos encierra en una prisión llena de preceptos, que no nos deja disfrutar de la vida. Y no es así. La fe nos da la verdadera dimensión del ser humano que es la dimensión espiritual. Es cierto que tenemos un cuerpo, pero este mismo cuerpo está como permeado por el alma. Y la fe nos abre a la dimensión del espíritu que, junto con el cuerpo, constituye la unidad el ser humano en su ser personal.

María fue una mujer libre y liberadora porque vivió de fe. Fue dichosa en la fe. Abrió horizontes nuevos a su vida gracias a la fe. Ella nos enseña que creer es sencillo aunque ser fiel a la fe comporta una espada que traspasa el alma, "para que se descubran los pensamientos de muchos corazones" (Lc 2, 35).

El cristiano es, como María, hombre de fe y por eso es dichoso. "Santo triste, triste santo", decía la gran santa de Ávila. La fe nos da la clave de la felicidad, de esa plenitud de una existencia de quien se sabe amado por un Amor infinito que nunca fallará. María llevó en su corazón y en su cuerpo ese Amor, el Emmanuel, el Dios con nosotros que nos acompaña en cada instante. Ella lo dio al mundo y nos lo da a cada uno de nosotros para que, acogiéndolo en la fe, se nos abran, también a nosotros, las puertas de la felicidad.
Autor: P. Pedro Barrajón, L.C. | Fuente: la-oracion.com  |  Imagen: Google

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail:  Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Solo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Un estímulo todos los días
Julio 7
Cualquier cosa que te suceda se puede convertir en una bendición. Todo, por más negativo que parezca, puede terminar beneficiándote. Todo puede servirte para renovar tu vida, para ver algo maravilloso que nunca fuiste capaz de descubrir. Hasta la muerte de un ser querido, con el tiempo, puede enseñarte muchas cosas. Hasta un accidente que lastime tu cuerpo puede convertirse en un sublime aprendizaje.
¿Acaso no hay personas accidentadas que han aprendido a vivir de otra manera? No renuncies a reconocer ese misterio. Todo puede ser para tu bien, aunque tengas que pasar por un período de dolor.
Entonces, renuncia a esa obsesión por pensar que sólo las cosas agradables valen la pena. No te engañes. Muchas capacidades que tienes ahora, y la sabiduría que hayas alcanzado, tienen que ver con malos momentos, con dificultades, con contradicciones que te han enseñado mucho. Por lo tanto, todo lo que te suceda a partir de ahora, bueno y malo, agradable y molesto, podrá terminar de modelar esa hermosura que Dios quiere hacer con tu espíritu.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-