domingo, 6 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2400

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2400 ~ Domingo 6 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hay como dos contenidos en el evangelio de este domingo 14° durante el año:
En primer lugar una oración agradecida de Jesús al Padre porque el mensaje de salvación lo captan mejor los pobres y sencillos, mientras que los sabios y entendidos no lo llegan a entender. Dios se revela a los más simples porque la mirada de estos tiene toda la claridad que, en otros, el egoísmo enturbia.
En segundo lugar hay una invitación de Jesús para seguirle con humildad y mansedumbre diciendo que su yugo es suave y su carga ligera. Y es que “el peso” de seguirlo se hace ligero porque Él es el primero entre los pobres, los sencillos y los mansos, y es el primero que carga con la cruz y hace más soportable al que le sigue en cercanía.
En tanto que la mansedumbre es ser suave con los demás. Es saber vencer el egoísmo y odio que surge en el corazón para llenarlo de amor. Muchas veces echamos cargas sobre los demás. La actitud del discípulo de Cristo es ir quitando cargas o ayudando a sobrellevarlas. Es la ley del amor.

¡Buenos días!

El escarabajo y el picaflor
En el trabajo, en los grupos humanos, en las luchas políticas y sindicales, en el mundo profesional y artístico la envidia es la yerba más amarga y frondosa de las relaciones humanas. Probablemente, es la causa principal por la que más sufre la gente. Lo que pasa es que ella se disfraza como víbora bajo el follaje de razones y explicaciones.

Cada uno, en este mundo, tiene su modo de ser, sus cualidades y sus defectos. El escarabajo es útil como estercolero, el picaflor es bonito. Pero el escarabajo envidiaba al picaflor, de quien todos ponderaban la gracia y la gentileza, la hermosura y el brillante plumaje. —Es un haragán presumido –decía–, incapaz de trabajar; saquea a las flores, pero no sabe hacer miel. Dicen que es bonito; será, pero no piensa sino en lucirse. Yo no soy así –agregaba–,  siempre trabajo calladito, sin tratar de lucirme  Pero  todo el mundo sabe que un escarabajo vale más que un picaflor. Y así lo creía él. (G. Daireaux – adaptación).

Es fundamental convencerme que si quiero ser yo mismo, el único punto de referencia para superarme soy yo. No necesito compararme con nadie más. Lo correcto es conocer mis talentos y habilidades, alegrarme de lo que tengo y cultivarlo. Aceptaré, por otra parte, mis límites y carencias. Piénsalo… y vive en armonía y paz tu propia realidad.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
»Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera». (Mt 11,25-30)

Comentario
Hoy, Jesús nos muestra dos realidades que le definen: que Él es quien conoce al Padre con toda la profundidad y que Él es «manso y humilde de corazón» (Mt 11,29). También podemos descubrir ahí dos actitudes necesarias para poder entender y vivir lo que Jesús nos ofrece: la sencillez y el deseo de acercarnos a Él.
A los sabios y entendidos frecuentemente les es difícil entrar en el misterio del Reino, porque no están abiertos a la novedad de la revelación divina; Dios no deja de manifestarse, pero ellos creen que ya lo saben todo y, por tanto, Dios ya no les puede sorprender. Los sencillos, en cambio, como los niños en sus mejores momentos, son receptivos, son como una esponja que absorbe el agua, tienen capacidad de sorpresa y de admiración. También hay excepciones, e incluso, hay expertos en ciencias humanas que pueden ser humildes por lo que al conocimiento de Dios se refiere.
En el Padre, Jesús encuentra su reposo, y su paz puede ser refugio para todos aquellos que han sido maleados por la vida: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso» (Mt 11,28). Jesús es humilde, y la humildad es hermana de la sencillez. Cuando aprendemos a ser felices a través de la sencillez, entonces muchas complicaciones se deshacen, muchas necesidades desaparecen, y al fin podemos reposar. Jesús nos invita a seguirlo; no nos engaña: estar con Él es llevar su yugo, asumir la exigencia del amor. No se nos ahorrará el sufrimiento, pero su carga es ligera, porque nuestro sufrimiento no nos vendrá a causa de nuestro egoísmo, sino que sufriremos sólo lo que nos sea necesario y basta, por amor y con la ayuda del Espíritu. Además, no olvidemos, «las tribulaciones que se sufren por Dios quedan suavizadas por la esperanza» (San Efrén).
P. Antoni POU OSB Monje de Montserrat (Montserrat, Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

"Estamos en el mundo sin ser del mundo, constituidos entre los hombres
como signos de la verdad y de la presencia de Cristo para el mundo. 
Le entregamos todo nuestro ser concreto como expresión suya,
para que El siga pasando haciendo el bien".
San Juan Pablo II

Tema del día:
Tres llamadas de Jesús
El evangelio de Mateo ha recogido tres llamadas de Jesús que hemos de escuchar con atención sus seguidores, pues pueden transformar el clima de desaliento, cansancio y aburrimiento que a veces se respira en algunos sectores de nuestras comunidades. “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados. Yo os aliviaré”. Es la primera llamada. Está dirigida a todos los que viven su religión como una carga pesada. No son pocos los cristianos que viven agobiados por su conciencia. No son grandes pecadores. Sencillamente, han sido educados para tener siempre presente su pecado y no conocen la alegría del perdón continuo de Dios. Si se encuentran con Jesús, se sentirán aliviados.

Hay también cristianos cansados de vivir su religión como una tradición gastada. Si se encuentran con Jesús, aprenderán a vivir a gusto con Dios. Descubrirán una alegría interior que hoy no conocen. Seguirán a Jesús, no por obligación sino por atracción.

“Cargad con mi yugo porque es llevadero y mi carga ligera”. Es la segunda llamada. Jesús no agobia a nadie. Al contrario, libera lo mejor que hay en nosotros pues nos propone vivir haciendo la vida más humana, digna y sana. No es fácil encontrar un modo más apasionante de vivir.

Jesús libera de miedos y presiones, no los introduce; hace crecer nuestra libertad, no nuestras servidumbres; despierta en nosotros la confianza, nunca la tristeza; nos atrae hacia el amor, no hacia las leyes y preceptos. Nos invita a vivir haciendo el bien.

“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis descanso”. Es la tercera llamada. Hemos de aprender de Jesús a vivir como él. Jesús no complica nuestra vida. La hace más clara y más sencilla, más humilde y más sana. Ofrece descanso. No propone nunca a sus seguidores algo que él no haya vivido. Nos invita a seguirlo por el mismo camino que él ha recorrido. Por eso puede entender nuestras dificultades y nuestros esfuerzos, puede perdonar nuestras torpezas y errores, animándonos siempre a levantarnos.

Hemos de centrar nuestros esfuerzos en promover un contacto más vital con Jesús en tantos hombres y mujeres necesitados de aliento, descanso y paz. Me entristece ver que es precisamente su modo de entender y de vivir la religión lo que conduce a no pocos, casi inevitablemente, a no conocer la experiencia de confiar en Jesús. Pienso en tantas personas que, dentro y fuera de la Iglesia, viven “perdidos”, sin saber a qué puerta llamar. Sé que Jesús podría ser para ellos la gran noticia.
José Antonio Pagola

Nuevo video y artículo

Hay un nuevo video subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

Nunca olvidemos agradecer
Una vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Villarrica, Chile, llega un agradecimiento a Dios nuestro Señor y a todos los que rezaron por la recuperación de Paul B. (Pablito), que fue operado de un aneurisma cerebral y está evolucionando de manera lenta y satisfactoria. Pero de todas maneras, y por la gravedad de la afección, todavía necesita de nuestras plegarias.

Desde la provincia de Buenos Aires, Argentina, llega un agradecimiento por las oraciones hechas en su momento en favor de Reinaldo, que cursaba una grave enfermedad y finalmente fue recibido por Dios en el cielo el día 11 de junio pasado.

Desde Guatemala, María Victoria y Antonio dan gracias al Señor y la Santísima Virgen por 40 años de matrimonio, bendecido por la presencia de cuatro hijos y un nieto.

Un estímulo todos los días
Julio 6
Cuando alguien nos critica, nos discute o nos trata con poco afecto, el corazón se nos estremece un poco. El problema es que nos dejamos dominar por la vanidad, por el orgullo herido, por el rencor. En ese caso, el corazón se nos pone amargo y empezamos a sentir que los demás son nuestros enemigos, que no nos valoran, que no vale la pena dialogar o vivir en comunidad. Así terminamos mirando a todos con malos ojos, nos volvemos cada vez más sensibles ante cada pequeña cosa que nos hagan y terminamos aislándonos.
Lo mejor, cuando pasamos por un mal momento, es recordar que nosotros no somos dioses, que somos pequeñas criaturas, que el mundo es mucho más grande que nosotros, y que no es tan importante que alguien nos critique o nos discuta. En definitiva, hay que recordar que esas palabras y ese momento negativo pasarán como pasa un suspiro, como pasa una hoja que se lleva el viento, como pasan las estaciones.
Todos miramos las cosas con distintos ojos, y si una persona nos mira mal, otros nos miran con cariño y aprecio. Son distintos puntos de vista, que siempre cambian.
De cualquier forma, sigamos poniendo lo mejor de nosotros para aportarle algo a este mundo. El Señor, que todo lo valora, no lo dejará sin recompensa, más allá de las opiniones negativas que escuchemos. Con ese espíritu positivo seremos capaces de seguir adelante en medio de cualquier contradicción.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 5 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2399

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2399 ~ Sábado 5 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Una de las cosas que más difícil nos resulta en la vida de relación es perdonar. Aun sabiendo que es parte del mandamiento del amor que Jesús nos enseñó, todos comprobamos que en el momento de hacerlo, nos cuesta bastante saber perdonar a los que de alguna manera nos ofenden, nos agreden o nos causan algún mal.
Por eso, resultará muy útil, cuando nos cueste perdonar, hacer esta pequeña oración:
“Señor Jesús, no me resulta fácil perdonar, y el rencor es un fuego que me quema. Dame, Señor Jesucristo, un corazón manso, paciente, benigno y humilde como el tuyo. Cristo Jesús, haz que mi corazón se parezca cada vez más al tuyo. Dame, Señor, la Gracia de la humildad. Dame, Señor, te lo ruego, la Gracia de perdonar de todo corazón. Amén.”

¡Buenos días!

Dios, amigo del silencio
Santo Tomás de Aquino, tan santo como sabio, dejó estos breves consejos a los que anhelan la sabiduría que viene de lo alto: “No hables demasiado, ni te entregues a distracciones. Ama la pureza de conciencia. Entrégate a la oración. Ama la soledad, si quieres llegar un día a la morada de la sabiduría”.   

Necesitamos encontrar a Dios y no lo hallamos en medio del ruido y de la agitación. Dios es amigo del silencio. Miren cómo la naturaleza empuja hacia el silencio. Miren cómo las estrellas, la luna, el sol se mueven en silencio. ¿Nuestra misión no consiste en dar a Dios a los pobres sin techo? No a un Dios muerto, sino a un Dios vivo, que ama. Cuanto más recibimos en el silencio de la oración, tanto más entregaremos en nuestra actividad. Necesitamos el silencio para mover a las personas. Lo importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que Dios nos dice, y lo que dice a través de nosotros.  Teresa de Calcuta,

El cardenal Carlos Martini, arzobispo de Milán, cuyos libros se vendían como pan caliente, escribió: “Aun en la vida cotidiana más afanosa y complicada, estoy seguro que es posible reservarse algunos momentos de silencio, si lo deseamos de verdad, para retomar la conciencia de sí mismo y mirar desde ahí alrededor”. ¡Advertencia muy sabia!
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan». (Mt 9,14-17)

Comentario
Hoy notamos cómo con Jesús comenzaron unos tiempos nuevos, una doctrina nueva, enseñada con autoridad, y cómo todas las cosas nuevas chocaban con la praxis y el ambiente dominante. Así, en las páginas que preceden al Evangelio que estamos contemplando, vemos a Jesús perdonando los pecados al paralítico y curando su enfermedad, mientras que los escribas se escandalizan; Jesús llamando a Mateo, cobrador de impuestos y comiendo con él y otros publicanos y pecadores, y los fariseos “subiéndose por las paredes”; y en el Evangelio de hoy son los discípulos de Juan quienes se acercan a Jesús porque no comprenden que Él y sus discípulos no ayunen.
Jesús, que no deja nunca a nadie sin respuesta, les dirá: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán» (Mt 9,15). El ayuno era, y es, una praxis penitencial que contribuye a «adquirir el dominio sobre nuestros instintos y la libertad del corazón» (Catecismo de la Iglesia, n. 2043) y a impetrar la misericordia divina. Pero en aquellos momentos, la misericordia y el amor infinito de Dios estaba en medio de ellos con la presencia de Jesús, el Verbo Encarnado. ¿Cómo podían ayunar? Sólo había una actitud posible: la alegría, el gozo por la presencia del Dios hecho hombre. ¿Cómo iban a ayunar si Jesús les había descubierto una manera nueva de relacionarse con Dios, un espíritu nuevo que rompía con todas aquellas maneras antiguas de hacer?
Hoy Jesús está: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20), y no está porque ha vuelto al Padre, y así clamamos: ¡Ven, Señor Jesús!
Estamos en tiempos de expectación. Por esto, nos conviene renovarnos cada día con el espíritu nuevo de Jesús, desprendernos de rutinas, ayunar de todo aquello que nos impida avanzar hacia una identificación plena con Cristo, hacia la santidad. «Justo es nuestro lloro —nuestro ayuno— si quemamos en deseos de verle» (San Agustín).
A Santa María le suplicamos que nos otorgue las gracias que necesitamos para vivir la alegría de sabernos hijos amados.
Rev. D. Joaquim FORTUNY i Vizcarro (Cunit, Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Antonio María Zacarías
Presbítero
San Antonio María Zacarías, presbítero, fundador de la 
Congregación de los Clérigos Regulares de San Pablo o Barnabitas, 
para la reforma de las costumbres de los fieles cristianos, 
y que voló al encuentro del Salvador 
en Cremona, ciudad de la Lombardía (1539).

Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“El mundo está lleno de cristianos que recitan mucho las palabras del Credo y las ponen muy poco en práctica. O de eruditos que encasillan la teología en una serie de posibilidades, sin que tal sabiduría tenga después reflejos concretos en la vida. La afirmación del apóstol Santiago es clara: la fe sin el fruto en la vida, una fe que no da fruto en las obras, no es fe
Papa Francisco

Tema del día:
El triunfo de los mediocres
Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Debemos admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.

Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros. Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.

- Mediocre es un país que en estos 30 años de democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.

- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado, quedando cada vez más atrás en las pruebas internacionales.

- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población viviendo de subsidios, sin trabajar,  que sin embargo, encuentra más motivos para movilizarse cuando ganamos algún partido del mundial.

- Mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, o aparecer en la TV haciendo lo que sea, con tal de aparecer; por políticos que abuchean e insultan sin aportar una idea, ni dar muestras de poder actuar según sus principios, no según lo que le indique el partido o el gobierno; por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

Mediocre, al fin, es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
Material de Internet / Autor no especificado / Imagen: Google

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Humor adolescente

Un adolescente recién aprobado su examen de conducir le pregunta a su padre que cuando podría él utilizar el coche.
El padre le dijo que hicieran un trato:
-Tú mejoras las notas de un 7 a un 8, estudias la Biblia un poco y te cortas el pelo; entonces hablaremos sobre prestarte el coche.
Como seis semanas después le dijo el padre:
-Hijo, has mejorado tus notas y he visto que has estado estudiando la Biblia, pero me decepciona ver que no te has cortado el pelo.
El muchacho le contesta:
-Sabes papá, he estado viendo en mis estudios de la Biblia, que Sansón llevaba el pelo largo, Juan el Bautista llevaba el cabello largo, Moisés también lo llevaba largo, ¡y hasta existen evidencias de que Jesús llevaba el pelo largo!
A lo que el padre contestó:
-¿Y no te diste cuenta que todos ellos iban a pie a todas partes?

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por un niño de 2 años de edad llamado Ignacio, de la provincia de Santa Fe, afectado de un tumor maligno en las vías urinarias y bajo quimioterapia. Que la intercesión de San Ignacio de Loyola, del que este mes recordaremos su fiesta, logre de Jesús todas las gracias sanadoras para él.

Pedimos oración para que el Señor, con su infinita bondad y amor, le conceda fortaleza espiritual a María Antonieta A. G., de Lima, Perú.

Pedimos oración por el niño Fernando Mauricio D., de 2 meses de vida, que desde su nacimiento permanece internado y todavía no estabiliza su salud.

Pedimos oración por Roberto P., de Chile, gravemente afectado por una enfermedad terminal, para que Dios disponga lo mejor para él y no sufra más.

Pedimos oración para Nazareth F., de Costa Rica, para que el Señor la ayude a resolver sus problemas económicos junto a sus hijitos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 5
“Dios mío, tú me estás mirando con serenidad y con ternura. Sólo tú puedes sanar este interior alterado. Derrama tu divina calma, seréname, Señor, serena mi interior, aplácame, tranquilízame, aquiétame por dentro. Con tu brazo firme rodéame, con tu caricia suave cura mis miedos. Sáname, Señor, por las malas experiencias que me alteraron.
Creo en ti, Señor, y sé que de los males que me han sucedido harás brotar algo precioso para mí. Yo te ofrezco los malos momentos que he pasado para que me ayudes a salir adelante.
Yo te ofrezco los malos momentos que he pasado para que me ayudes a salir adelante. Bendice mi vida, Señor, rodéame con tu poder y protégeme.
Así podré superar todo mal momento. Derrama dentro de mí tu fuerza divina, tu poder infinito, para que sea fuerte, para que recupere la confianza.
Porque contigo siempre podré seguir caminando. Gracias, Señor. Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

viernes, 4 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2398

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2398 ~ Viernes 4 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Algunas reflexiones de William Shakespeare nos servirán hoy para abrir esta edición de “Pequeñas Semillitas”:
Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único que no se resuelve es la muerte. No permitas que nadie te insulte, te humille o te baje la autoestima. Los gritos son el alma de los cobardes, de los que no tienen razón.
Recuerda: Antes de discutir, respira; antes de hablar, escucha; antes de escribir, piensa; antes de herir, siente; antes de rendirte, intenta; antes de morir, vive.
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a admirar sus cualidades. Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haber perdido y que quien hace mal algún día recibirá su merecido.
Si quieres ser feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y sé una de ellas. Recuerda, a veces de quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias¡.
Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro. Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa "Estoy bien".

¡Buenos días!

La olla caliente
Sufrir tentaciones es una situación normal del hombre. Surgen de nuestra naturaleza inclinada al mal, o también del enemigo de Dios o de ese mundo que vive al margen de la ley divina. La tentación es una incitación a pecar. También los santos pasaron por tentaciones. Pero lucharon y triunfaron, porque recurrieron a Dios.

Abba Poimén fue un célebre Padre del desierto. Se conocen de él más de 300 apotegmas. He aquí uno famoso. En cierta ocasión alguien le preguntó al Abba Poimén: —¿Cómo puedo apartar de mí las tentaciones? Él contestó: —Mientras la olla está fría, todo el mundo puede tocarla y romperla; en cambio, cuando está bien caliente sobre el fuego, nadie, ni el animal más feroz, se anima a tocarla. Así pues, mientras tú ardas en amor a Dios, nada ni nadie podrá hacerte daño.

Jesús nos aclara que para vencer las tentaciones necesitamos estar atentos y orar pidiendo fortaleza para no caer en las seducciones del mal. Está claro también que no debes buscarte las ocasiones de fallar porque “el que busca el peligro en él perecerá”. Que Dios te proteja y bendiga.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando Él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?». Mas Él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: ‘Misericordia quiero, que no sacrificio’. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores». (Mt 9,9-13)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos habla de una vocación, la del publicano Mateo. Jesús está preparando el pequeño grupo de discípulos que han de continuar su obra de salvación. Él escoge a quien quiere: serán pescadores, o de una humilde profesión. Incluso, llama a que le siga un cobrador de impuestos, profesión menospreciada por los judíos —que se consideraban perfectos observantes de la ley—, porque la veían como muy cercana a tener una vida pecadora, ya que cobraban impuestos en nombre del gobernador romano, a quien no querían someterse.
Es suficiente con la invitación de Jesús: «Sígueme» (Mt 9,9). Con una palabra del Maestro, Mateo deja su profesión y muy contento le invita a su casa para celebrar allí un banquete de agradecimiento. Era natural que Mateo tuviera un grupo de buenos amigos, del mismo “ramo profesional”, para que le acompañaran a participar de aquel convite. Según los fariseos, toda aquella gente eran pecadores reconocidos públicamente como tales.
Los fariseos no pueden callar y lo comentan con algunos discípulos de Jesús: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» (Mt 9,10). La respuesta de Jesús es inmediata: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal» (Mt 9,12). La comparación es perfecta: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mt 9,13).
Las palabras de este Evangelio son de actualidad. Jesús continúa invitándonos a que le sigamos, cada uno según su estado y profesión. Y seguir a Jesús, con frecuencia, supone dejar pasiones desordenadas, mal comportamiento familiar, pérdida de tiempo, para dedicar ratos a la oración, al banquete eucarístico, a la pastoral misionera. En fin, que «un cristiano no es dueño de sí mismo, sino que está entregado al servicio de Dios» (San Ignacio de Antioquía).
Ciertamente, Jesús me pide un cambio de vida y, así, me pregunto: ¿de qué grupo formo parte, de la persona perfecta o de la que se reconoce sinceramente defectuosa? ¿Verdad que puedo mejorar?
Rev. D. Pere CAMPANYÀ i Ribó (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Isabel de Portugal
Reina y Terciaria Franciscana
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

"Cuando hay una tormenta
los pajaritos se esconden,
pero las águilas vuelan más alto"
-M. Gandhi-

Temas Médicos:
Vivir más y mejor
«Al menos dos veces a la semana tengo que explicarle a un paciente que no me queda ningún arma más para combatir su cáncer. Se acabó lo que se daba y, en la mayoría de los casos, el final está próximo».

Así de drástico es el comienzo de “Hábitos prodigiosos para vivir más y mejor”, el último libro del prestigioso oncólogo David B. Agus, por cuyas manos han pasado personalidades de la talla de Steve Jobs, o los controvertidos Lance Armstrong y Ted Kennedy, entre otros.

Si bien desde las primeras líneas de su obra queda claro que es difícil curar enfermedades como el cáncer, las cardiopatías o la diabetes cuando ya han anidado en nuestro cuerpo, este doctor está plenamente convencido de que podemos hacer mucho en épocas anteriores de nuestras vidas para prevenir o al menos retrasar su llegada. Algunos de los consejos que aparecen en su obra pueden sorprender, por su simpleza, otros quizás porque los estemos aplicando ya. Hablamos con él vía correo  electrónico de su día a día, y de los puntos más llamativos de su obra:

—Doctor Agus, usted habla de vivir más y mejor pero... ¿Qué tal anda usted de salud? ¿Qué puntuación se pondría?
—Lo hago lo mejor que puedo, teniendo en cuenta las 65 reglas de las que hablo en el libro... pero está claro que no siempre tengo éxito. El mensaje real es «moderación, tanta como se pueda». ¡No pasa nada por hacer trampas de vez en cuando! Lo más difícil para mí, personalmente, es hacer un horario regular, ya que dos veces a la semana me tengo que levantar a las 2:30 de la mañana para ir a la televisión, al programa  de la CBS Morning Show, que se graba en Nueva York (ciudad con la que Los Ángeles, donde vivo, tiene una diferencia horaria de tres horas).

—¿Podría describir cómo es un día a día suyo? ¿Cuáles son sus hábitos? ¿Que no dejaría de hacer por nada del mundo?
—Me levanto muy temprano, hago ejercicio  y trabajo un poco antes de desayunar con mi mujer y mis dos hijos. Voy a trabajar, al laboratorio o a la clínica, dependiendo del día, y como ahí. Tengo un despacho, pero trato de que una o dos de las reuniones que tengo al día tengan lugar mientras caminamos. Los llamamos «walking meetings». Hacia las 18:30 llego a casa para cenar con mi familia. ¡Ya sé que es muy pronto para algunos! Normalmente después de cenar doy un paseo con nuestro perro. Y si es posible, intento que se unan mi mujer y mis hijos. Trato de estar en la cama hacia las 21:30. Normalmente llevo un podómetro para saber cuánto me he movido durante el día y lo reviso todas las noches. Y compito con mi mujer todos los días para ver quien se va a la cama como el «número  uno». Como ve, la única cosa que no perdono es la de intentar moverme durante el día. Fuimos diseñados para movernos, así que nuestro movimiento a lo largo de tiempo es la clave de nuestra salud. Es fantástico poder ejercitar una hora en el gimnasio o en casa, pero la verdadera llave de la salud es lo que hacemos durante el resto del día. Planea el día para que te permita dar unos pasos. Levántate cada media hora y camina, hará una gran diferencia. La cruda realidad es que estar sentado más de cinco horas seguidas es el equivalente en términos de salud, a fumarse un paquete de cigarrillos entero.

—¿Podría decirme otro mal hábito de salud en el que usted nunca caería?
—Intento no comer mucha comida procesada. La clave es hacer una dieta de alimentos frescos o congelados. La moderación y la hora a la que se coma también es importante, independientemente de la dieta. Es crucial comer siempre a la misma hora, todos los días. Y nada de picoteo entre comidas. Los mejores estudios en dietas también han dejado claro que la dieta meditérránea, con grasas buenas, es la más sana de todas.

—El estrés está considerado como el enemigo malo y silencioso en el mundo occidental. ¿Cuál es su mejor consejo para luchar contra él?
—Hay muchos tipos de estrés, el financiero, el marital, el del trabajo, el que te supone la familia... y muchos de ellos están la mayoría de las veces fuera de nuestro control. Pero lo que mayor estrés supone para nuestro cuerpo es controlable para muchos, y es tener un horario regular. Admitámoslo, este punto es bastante duro de seguir, pero sé de primera mano lo valioso que es mantener un horario predecible a lo largo del tiempo. Me voy a la cama y me despierto siempre a la misma hora y sí, lo ha adivinado, esto incluye los fines de semana. Como siempre más o menos a la misma hora, tomo las medicinas cuando me las prescriben, y organizo mi trabajo más o menos siempre de la misma forma. Es evidente que algunos días lo hago mejor que otros. Es duro mantener un horario regular con este tipo de responsabilidades, pero lo hago lo mejor que puedo. Cuando viajo dos o más jornadas, por ejemplo, cambio mis horarios al huso horario de mi destino, pero intento estar en la franja horaria del Pacífico para los vuelos cortos.

—¿Por qué es tan importante  mantener los mismos horarios siempre?
—Porque tu cuerpo ama la predictibilidad. Es una de las mejores maneras de reducir el estrés y mantener un buen estado en general. Cuando mantienes una rutina consistente cada día, en la que escuchas los ritmos naturales de tu cuerpo, notas la diferencia porque tienes más energía y te sientes mejor. La pérdida de peso es más fácil, también.

—¿Tienen algo  que ver la espiritualidad y los valores con una buena salud?
—Las personas que tienen algún tipo de creencia, independientemente de la que sea, están más sanos. No estoy seguro de en qué consiste desde una perspectiva científica, pero lo datos están ahí. Yo, en particular, soy un firme convencido de que tanto la esperanza como el optimismo son dos fuerzas muy poderosas en nuestras vidas. Como con tantas cosas, como pensamos determina lo que experimentamos, para bien o para mal. Y esto no puede ser más determinante para nuestra salud. Si tenemos o no tenemos fe en nuestra salud tiene que todo que ver con que tengamos un cuerpo sano o no. Si creemos que podemos estar más sanos, adivine qué: lo estaremos.

—¿Qué relación tiene el contacto  con la naturaleza, con las estaciones, los animales... con nuestra salud?
—Es de sobra conocido que los propietarios de perros son personas normalmente más positivas. Y no todo tiene que ver con la compañía que te hace un animal al que amar y cuidar (especialmente cuando eres soltero). Tener un perro requiere que mantengas un horario más o menos regular y predecible, para atender las necesidades de tu mascota. En otras palabras, te fuerza a mantener patrones de vida saludables. Los paseos con el perro te ayudan a moverte, te llevan a hacer ejercicio. También te obliga a estar al aire libre, lo que te obliga a levantarte del despacho y dejar tus mil y una tareas. Sumando los beneficios de estar en contacto  con la naturaleza con el papel que la luz del sol tiene en tu salud, se obtiene un excelente consejo médico.

—¿Y qué me dice de la familia? ¿Piensa usted que es mejor tener una mala que no tenerla, como dice el filósofo español Gregorio Luri?
—Pregunta  complicada. La regla de tener hijos de la que hablo en mi libro no sirve para todo el mundo, pero hay una sola razón por la que merece la pena detenerse en este punto: tener hijos supone vivir más que las parejas que no los tienen. Parece incongruente porque los niños vienen con mucho estrés debajo del brazo pero... quizás las personas con prole son más longevas porque, en general, se cuidan más que las personas sin descendencia y tienen menos posibilidades de practicar determinadas conductas de riesgo que les conduzcan a muertes prematuras. También se relaciona algo con todo el movimiento que genera tener niños pequeños. El mero acto de levantar un bebé nos lleva a una actividad física y a un esfuerzo mental, ambas cosas buenas para la salud.

—No fumar, tener una vida regular, comer fruta, lavarse las manos, los dientes, y sábanas de la cama... ¿Vivir más y mejor es mucho más fácil y accesible a todos de lo que parece?
—Ese es mi mensaje. Estás al cargo de tu vida. El libro  está diseñado como un manual para ayudarte a hacer una introspectiva y cuestionarte ciertas cosas. Me gustaría que cada uno de nosotros tomara decisiones correctas en cuestiones de salud, basándose en su escala de valores interna. Las sugerencias hechas en el libro no son más un compendio de distintos estilos de vida que nos ayudan a optar por las decisiones correctas. Igual que no hay una respuesta única a lo que es la salud, estas sugererencias producirán tantos estilos de vida saludables como personas las lean.
Autor: Dr. David B. Agus

Mensaje de María Reina de la Paz
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de Julio de 2014

“Queridos hijos, yo, Madre de los aquí reunidos, y Madre del mundo entero, os bendigo con la bendición maternal y os invito a emprender el camino de la humildad. Ese camino conduce al conocimiento del amor de mi Hijo. Mi Hijo es omnipotente. Él está en todo. Si vosotros, hijos míos, no conocéis eso, entonces la oscuridad reina en vuestra alma, -la ceguera-. Solamente la humildad os puede sanar. Hijos míos, yo siempre he vivido humilde y valientemente, y en la esperanza. Yo sabía, y había comprendido que Dios está en nosotros y nosotros en Dios. Eso mismo pido de vosotros. Deseo que todos vosotros estéis conmigo en la eternidad, porque vosotros sois parte de mí. En vuestro camino, yo os ayudaré. Mi amor os envolverá como un manto, y hará de vosotros apóstoles de mi luz -la luz de Dios-. Con el amor que proviene de la humildad, llevaréis la luz donde reina la oscuridad -la ceguera-. Llevaréis a mi Hijo, que es la luz del mundo. Yo estoy siempre con vuestros pastores, y oro para que siempre sean ejemplo de humildad para vosotros. ¡Os doy las gracias!”

Un estímulo todos los días
Julio 4
Las cosas más profundas sólo se perciben con la fe, sólo se entienden con la luz del Espíritu, sólo se aceptan cuando nos dejamos tocar la mente con su gracia.
Esas cosas más sublimes no se captan con las percepciones sensibles y van más allá de los sentimientos que uno pueda tener.
Por eso, si uno va a Misa y no se siente cómodo, si no experimenta sensaciones maravillosas o no se emociona, no tiene que pensar que allí no hay nada importante. Simplemente es algo que supera tus estados de ánimo, tus sensaciones físicas o tu percepción humana.
Sólo tienes que aceptar en la fe que en ese momento sucede algo precioso, algo sobrenatural, algo misterioso, más real que todo lo que puedas experimentar. Sólo tienes que quedarte allí y dejar que el Señor te bendiga, te fortalezca, te purifique, aunque no sientas nada.
Piensa en este ejemplo: si un día te levantas muy mal del estómago, se te duele la cabeza y sientes náuseas, no puedes decir que por eso ya no amas a tu esposa. Por supuesto, no tendrás deseos de acostarte con ella, y no sentirás nada extraordinario por ella, pero eso no quiere decir que el amor se haya muerto. Igualmente, lo que puedas sentir cuando oras o cuando recibes la comunión no basta para medir la importancia de ese momento ni la perfección de tu fe. Tu fe sólo se manifiesta cuando aceptas que ése es un momento inmenso y sencillamente dejas que el Señor actúe en ti como él quiera.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-