jueves, 6 de junio de 2013

Pequeñas Semillitas 2051

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 8 - Número 2051 ~ Jueves 6 de Junio de 2013
- AÑO DE LA FE -
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)

Alabado sea Jesucristo…
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida; cuando tenga sed, dame alguien que precise agua; cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor. Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo; cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro; cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos; cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos. Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión; cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender; cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos; dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
Beata Teresa de Calcuta

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy

En aquel tiempo, se llegó uno de los escribas y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».
Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.
(Mc 12,28-34)

Comentario
Hoy, un maestro de la Ley le pregunta a Jesús: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» (Mc 12,28). La pregunta es capciosa. En primer lugar, porque intenta establecer un ránquing entre los diversos mandamientos; y, en segundo lugar, porque su pregunta se centra en la Ley. Está claro, se trata de la pregunta de un maestro de la Ley.
La respuesta del Señor desmonta la espiritualidad de aquel «maestro de la Ley». Toda la actitud del discípulo de Jesucristo respecto a Dios queda resumida en un punto doble: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón» y «amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mc 12,31). El comportamiento religioso queda definido en su relación con Dios y con el prójimo; y el comportamiento humano, en su relación con los otros y con Dios. Lo dice con otras palabras san Agustín: «Ama y haz lo que quieras». Ama a Dios y ama a los otros, y el resto de cosas será consecuencia de este amor en plenitud.
El maestro de la ley lo entiende perfectamente. E indica que amar a Dios con todo el corazón y a los otros como a uno mismo «vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Mc 12,33). Dios está esperando la respuesta de cada persona, la entrega plena «con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (Mc 12,30) a Él, que es la Verdad y la Bondad, y la entrega generosa a los otros. Los «sacrificios y ofrendas» tan solo tienen sentido en la medida en que sean expresión verdadera de este doble amor. ¡Y pensar que a veces utilizamos los “pequeños mandamientos” y «los sacrificios y las ofrendas» como una piedra para criticar o herir al otro!
Jesús comenta la respuesta del maestro de la Ley con un «no estás lejos del Reino de Dios» (Mc 12,34). Para Jesucristo nadie que ame a los demás por encima de todo está lejos del reinado de Dios.
P. Rodolf PUIGDOLLERS i Noblom SchP (La Roca del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Marcelino Champagnat
Fundador de la Sociedad de María
Información: clic acá

San Norberto
Obispo
Información: clic acá

Fuente: Catholic.net 
   

¡Buenos días!

“Me sacias con miel silvestre”

La Biblia nos enseña a amar a un Dios bondadoso: “Como un padre siente ternura por sus hijos, así el Señor siente ternura por sus fieles”. Sólo espera de ellos fidelidad, o bien el sincero arrepentimiento por sus extravíos. El salmista recuerda la delicadeza de este amor que provee de alimento sustancioso a sus hijos. Aquí tienes una oración responsorial para encender y avivar la contemplación: ese momento en que las palabras caen y sólo queda ardiendo el amor.

- Me alimentas, Señor, con flor de harina, me sacias con miel silvestre.
- Me nutres de lo sabroso de tu casa, me das a beber del torrente de tus delicias.
- Me sacias con miel silvestre.
- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
- Me alimentas, Señor, con flor de harina, me sacias con miel silvestre.

El pan, amasado con la mejor harina, nos hace pensar también en la mesa de la Palabra y en la de la Eucaristía. Dios, bondadoso y providente, ha querido regalarnos el pan de su Palabra y el Pan de Cristo, nuevo maná que fortalece a los que peregrinamos hacia la Tierra nueva de las promesas eternas. La miel es símbolo de la dulzura de este pan de Dios.

Padre Natalio

Palabras del Papa Francisco

"La vida humana, la persona, no se ve como un valor primario que respetar y cuidar. Esta cultura del descarte nos ha convertido en insensibles también ante el derroche y el despilfarro alimentario. El consumismo nos induce a acostumbrarnos a lo superficial, al derroche cotidiano de la comida a la que a veces, no somos capaces de dar el justo valor que va más allá de los meros parámetros económicos. ¡Recordemos bien que los alimentos que tiramos a la basura son como si se los robáramos al pobre de la mesa, al que pasa hambre!"
Papa Francisco


Temas Médicos:
Alimentos prohibidos en el Deporte

Hay alimentos que deberías evitar si eres un deportista o realizas de forma activa actividades físicas. Aquí te enumeramos los más perjudiciales…

Bebidas alcohólicas
El alcohol es un arma de doble filo, por un lado, sólo aporta una gran cantidad de calorías vacías (7 calorías por cada gramo ingerido) sin valor nutricional. Por otro, consume vitaminas y minerales para ser metabolizado. Además de dañar el hígado, provocar deshidratación y aumenta la cantidad de radicales libres que dañan a las células. Se puede tomar de vez en cuando una bebida alcohólica, preferiblemente una cerveza, una copa de vino tinto o una sidra, que tienen una baja graduación alcohólica y contienen fitoquímicos como el resveratrol de la uva o el lúpulo de la cerveza, que protegen tu salud.

Fiambres
¿Confías en una mortadela con cara de ratón? La mayoría de los fiambres que hay en la charcutería no tienen nada que ver con el cerdo del que dicen se originaron. Los procesos de industrialización han hecho que los fiambres como el jamón de York sea una masa de gelatina de color rosado, rica en azúcares, féculas, sal, fosfatos, etc. y muy poco recomendable para una alimentación sana. Y si realmente te decides a leer la etiqueta de estos productos, descubrirás que no tienen nada de naturales.

Bollería o Pastelería industrial
No te dejes engañar por la publicidad que intenta venderte que los bollos son una fuente de energía para tus músculos con aceites vegetales. Al no ser que pretendas cubrir tus arterias de grasa y hacer de tu cuerpo una central de reserva de los ácidos grasos menos recomendables: los aceites de palma y coco, que aunque son aceites vegetales son un tipo de grasas saturadas, perjudiciales para la salud. Si a esto le añades harinas refinadas, azúcares sencillos y colorantes artificiales, no te quedan muchas razones para disfrutar de un bollo o un pastelito.

Golosinas
Si quieres saber de qué están hechas las gominolas (pastillas o caramelos de goma), mira su composición: azúcar, glucosa y colorantes. ¿Hay algo más? Pues aparte de calorías vacías y cierta tendencia a la adicción por el dulce, más vale que dejes de visitar la tienda de la esquina e inviertas ese tiempo y dinero en una buena licuadora para hacerte jugos de frutas naturales cada vez que tienes ganas de algo dulce y de colores.

Caviar
Un alimento tan caro no podía ser para todos los días. El caviar auténtico se obtiene de las huevas del esturión, aunque también hay sucedáneos de caviar con huevas de lumpo, capelán o las huevas más grandes y rojas del salmón y trucha. El problema de este alimento de reyes está en que aporta hasta 244 calorías por 100 g. en forma de 300 g. de colesterol y una gran cantidad de sodio (1.940 g.) A no ser que te estés preparando una carrera de ultrafondo y no tengas otro alimento a mano, pocos alimentos aportan tanto colesterol en tan poca cantidad.

Salsas comerciales
Ahora hay salsas embotelladas para todos los gustos, desde la popular mayonesa hasta una bearnesa, ketchup, holandesa, mostaza, napolitana, chutney indio, salsa china, barbacoa, etc. La característica común de todas ellas es su alto contenido calórico, especialmente por su naturaleza grasa. Si además tienes en cuenta los azúcares añadidos, los colorantes artificiales, los aditivos y conservantes, etc. te conviene hacer la salsa en casa cuando quieras disfrutar de una mayonesa, antes que pasar por ser un conejillo de indias para comprobar como el uso indiscriminado de estas salsas en tu plato, aumenta tu cintura cada mes.

Aperitivos salados
No te despistes, estamos hablando de las papas fritas, snack como palitos, maní o cacahuetes (maní) saborizados, nachos, etc. Esas sabrosas y crujientes cosas que aparecen en una reluciente y llamativa bolsa de colores. Si hay que hacer tanto ruido para vender un producto, algo malo debe tener. Sin tener en cuenta que la mayoría no bajan de 500 calorías por100 g., en forma de grasas, está su alto contenido en sodio, no tienen vitaminas ni minerales, pero añaden colorantes artificiales y potenciadores de sabor como el glutamato, que hacen que no puedas comer sólo una. Y es que son productos adictivos, especialmente antes de comer o tomando algo con los amigos, cuando no hay nada que hacer y entra el "gusanillo del hambre" Es preferible tomar unos frutos secos sin tostar naturales, unas pasas, semillas de girasol, palomitas (popcorn, pochoclo) o aceitunas, a sucumbir a un producto artificial.

Gaseosas
Pocas personas son capaces de pedir agua en un bar, pero es una bebida completamente sana. Yo no confío en una bebida cuya fórmula es secreta y no hay nada natural en su composición. La lista de bebidas carbonatadas o refrescos para beber es cada vez más larga, pero si comparas las etiquetas de todas ellas, no se distinguen demasiado. Contienen gas carbónico para obtener burbujas, fosfatos, varios aditivos con la letra E, algunos cafeína como excitante y ácido fosfórico, una sustancia que precipita con el calcio, reduciendo la absorción de este mineral, por lo que puede producir descalcificación. Si además escoges una bebida ligera o "light" añade a la lista de inconvenientes los edulcorantes artificiales que no son recomendables.

Viandas de cerdo
Hablamos del tocino, la panceta, el bacón, la morcilla, y esos productos del cerdo que deberían estar prohibidos por su alto contenido en grasas saturadas, las más perjudiciales para tu salud. Recuerda que nuestros abuelos sólo hacían matanza una vez al año, por lo que no podían disfrutar de estas bombas grasas más que un par de veces al año y aplícate la misma frecuencia.

Salchichas
¿Has mirado alguna vez la composición de una salchicha? Pues comprueba que el contenido en carne no es mucho y esta no es de buena calidad, pero tiene féculas, azúcares, sal, queso, fosfatos, etc. Cualquier parecido con un alimento es coincidencia. Si además escoges las que tienen ketchup, mostaza, etc. los colorantes y aditivos aumentan, quizás ni tu perro se la coma, adivina por qué.

Comidas preparadas
Esa lasaña lista para calentar al horno, esa tortilla que sólo tienes que sacar del plástico, los palitos de pescado, las empanadas o las croquetas "caseras" que se venden listas para freír, no saben a las que te prepara tu madre ¿será porque no tienen nada de caseras? Estos alimentos son muy cómodos, pero más vale que aprendas a cocinar si quieres disfrutar de una buena alimentación. Contienen más grasa de la habitual (incluso la versión ligera) más sal, más colorantes, más conservantes y la carne o el pescado que contienen, no es de la calidad que tú puedes escoger si haces estas comidas en casa.

Parrillada
Son ricas en alimentos grasos como el chorizo, la panceta, la morcilla, las chuletas, etc. Sin olvidar que la carne chamuscada, contiene benzopirenos, sustancias carcinógenas implicadas en la aparición de tumores.

Sopas de sobre
No hay nada como una sopa calentita en invierno, especialmente si está hecha en casa, porque las sopas de sobre son ricas en sodio y un potenciador del sabor como el glutamato, conocido como sabor umami o quinto sabor. Aunque no está clara su relación con el síndrome del restaurante chino, o la aparición de infartos cerebrales, no hay que olvidar que el glutamato es un neurotransmisor cerebral, y no se debe abusar de esta sustancia.

Azúcar blanco
Si eres una persona golosa, escoge miel, al menos la miel aporta sustancias que ayudan a mejorar tu salud y aporta energía de una forma más natural. El azúcar blanco es en realidad sacarosa (99%) y se obtiene de la caña de azúcar o la remolacha azucarera por un complejo proceso de refinamiento que desnaturaliza el azúcar original. Sólo aporta energía (4 calorías por gramo) y un intenso sabor dulce. El problema está en que al ser un carbohidrato sencillo, se absorbe rápidamente y provoca un aumento de glucosa en la sangre con el riesgo de hipoglucemia posterior. Lo que puede hacer de tu dieta un fracaso.

Tomado de 'Alimentación sana'

Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 6: La agonía del Corazón de Jesús

También Jesús llora. ¿Recordáis el Huerto de los Olivos? Allí, el Corazón de Jesús fue expuesto al dolor, al miedo, a la tristeza. Aquí Jesús te renueva aquella triste escena. Pide adoradores, tiene sed de almas, y está solo, abandonado, olvidado. Solo en la noche. Solo en las largas jornadas. Siempre solo. ¿Irá quizá alguno a hacerle compañía?
Jesús vive en el sagrario y es abandonado por el hombre. Quiere ser su comida y sufre el rechazo. Derrama por él su sangre y la derrama inútilmente.
En vano el señor llama adoradores a su altar. En vano llama a las almas a la comunión; pero los hombres se obstinan en vivir lejos de Él. Por eso, Él está triste.

Fuente: Web Católico de Javier

Nuevo video y artículo

Hay un nuevo video del Papa Francisco 
subido a este blog de "Pequeñas Semillitas"
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:


“Intimidad Divina”

Subiré al altar de Dios

La sagrada Liturgia culmina en el Sacrificio Eucarístico, acto supremo del culto en el que se renueva “el único sacrificio del Nuevo Testamento, a saber: el de Cristo que se ofrece a sí mismo al Padre, una vez por todas, como hostia inmaculada” (LG 28). Por eso la Iglesia se preocupa de rodear la Misa de oraciones, ceremonias e instrucciones que hagan la participación de los fieles verdaderamente “activa y consciente” (SC 14). La primera parte se llama Liturgia de la Palabra, y tiene por fin instruir al pueblo en las verdades de la f, en los misterios de la vida de Cristo y principalmente en los misterios de la vida de Cristo y principalmente en el misterio pascual que el santo sacrificio va a hacer vivo y actual en medio de los fieles. “En la celebración de la Misa… se unen inesperadamente el anuncio de la muerte y resurrección del Señor, la respuesta del pueblo que oye y la oblación misma… (de) Cristo” (PO 56) En la lectura de los trozos bíblicos y especialmente del Evangelio, insertos en la Misa, Cristo está presente por su palabra que es la luz de la vida cristiana y el alimento de la fe.

Desde el comienzo de la Misa se invita a los fieles a participar en los “sagrados misterios”, y para que sean menos indignos se les exhorta a reconocer sus culpas. El sacerdote concluye: “Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna”. Esta es la preparación más adecuada a la celebración eucarística que está para comenzar y al mismo tiempo es su don anticipado, “porque cada vez que celebramos este sacrificio se cumple la obra de nuestra redención” (MR). En toda Misa se aplican a los fieles los frutos de la oblación de Cristo: la remisión de los pecados y el don de la vida eterna que comienza aquí con la vida de la gracia. Pero el sacrificio eucarístico es ante todo “acción de gracias”, y por eso el celebrante se apresura a entonar un himno de alabanza y gratitud, que todos los fieles prosiguen: “Gloria a Dios en el cielo”…

Es significativo que el motivo principal de esta alabanza no son los dones admirables de que el Altísimo nos colma, sino la grandeza misma y la gloria de Dios de que la Iglesia misma se complace: “Te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias… por tu inmensa gloria”. La glorificación de Dios es el fin primario de la Santa Misa y se actuará del modo más perfecto cuando, hecha la consagración, puedan los fieles ofrecer al Padre la Eucaristía: a Cristo-Víctima para su gloria. Después d oír la palabra de Dios en las lecturas de la Misa y por la voz viva del sacerdote, sigue el ofrecimiento de los dones y la presentación de la materia del sacrificio. Son momentos preciosos de recogimiento muy propicios para asociarse íntimamente a la acción sagrada en la que todos los fieles están llamados a ejercer el sacerdocio santo “para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo” (1 Pe 2, 5). Se trata de acompañar la ofrenda del pan y del vino con la de la propia vida: obras, oraciones, sufrimientos, fatigas, sacrificios, propósitos, para que Cristo los una a su oblación y los ofrezca al Padre “como holocausto vivo, santo, agradable” Rm 12, 1).

¡Oh Espíritu divino!, despoja mi alma de todo afecto terreno, límpiala de toda mancha y enciéndela en santo fervor para que sea digna de tomar parte en el adorable sacrificio que se prepara en el altar. Y para obtener esta gracia, repito con el devotísimo rey David: Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón limpio; infunde en mis entrañas un espíritu nuevo. No me quites tu santo Espíritu. ¡Oh Señor!, derrama en mí el Espíritu Santo, para que adquiera disposiciones tan santas que merezca estar perfectamente unida a la víctima adorable que baja del cielo… En este Sacrificio Eucarístico tú, ¡oh Jesús!, te inmolas como Cabeza nuestra e inmolas a tus fieles como miembros tuyos; yo me abandono totalmente en tus manos para tener la feliz suerte de ser contigo una misma víctima… pero es necesario que se derrame en mí tu Espíritu de modo que el sacrificio de mí misma que quiero ofrecerte, sea acepto al eterno Padre. (B. Elena Guerra, El fuego que Jesús trajo a la tierra).

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D. 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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miércoles, 5 de junio de 2013

Pequeñas Semillitas 2050

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 8 - Número 2050 ~ Miércoles 5 de Junio de 2013
- AÑO DE LA FE -
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)

Alabado sea Jesucristo…
Señor, derrama en mí tu vida intensa y armoniosa, para que no me resista al cansancio, al desgaste, a los cambios, y para que no busque falsas seguridades. Enséñame a aceptar con serenidad y fortaleza los límites variados de cada día y las cosas imprevistas. Libérame de toda resistencia interior contra la realidad. Aplaca mi interior inquieto, cura mis nerviosismos y tensiones, para que enfrente con calma y seguridad interior todo lo que me suceda. Destruye toda desconfianza, porque deseo descansar en tu presencia, entregarme en tus brazos, sin pretender escapar de tu mirada de amor. Vive conmigo, Señor, enfrenta conmigo las dificultades. Contigo todo terminará bien. Amén.
Víctor M. Fernández


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy

En aquel tiempo, se le acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer».
Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error».
(Mc 12,18-27)

Comentario
Hoy, la Santa Iglesia pone a nuestra consideración —por la palabra de Cristo— la realidad de la resurrección y las propiedades de los cuerpos resucitados. En efecto, el Evangelio nos narra el encuentro de Jesús con los saduceos, quienes —mediante un caso hipotético rebuscado— le presentan una dificultad acerca de la resurrección de los muertos, verdad en la cual ellos no creían.
Le dicen que, si una mujer enviuda siete veces, «¿de cuál de ellos [los siete esposos] será mujer?» (Mc 12,23). Buscan, así, poner en ridículo la doctrina de Jesús. Mas, el Señor deshace tal dificultad al exponer que, «cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos» (Mc 12,25).
Y, dada la ocasión, Nuestro Señor aprovecha la circunstancia para afirmar la existencia de la resurrección, citando lo que le dijo Dios a Moisés en el episodio de la zarza: «Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob», y agrega: «No es un Dios de muertos, sino de vivos» (Mc 12,26-27). Ahí Jesús les reprocha lo equivocados que están, porque no entienden ni la Escritura ni el poder de Dios; es más, esta verdad ya estaba revelada en el Antiguo Testamento: así lo enseñaron Isaías, la madre de los Macabeos, Job y otros.
San Agustín describía así la vida de eterna y amorosa comunión: «No padecerás allí límites ni estrecheces al poseer todo; tendrás todo, y tu hermano tendrá también todo; porque vosotros dos, tú y él, os convertiréis en uno, y este único todo también tendrá a Aquel que os posea a ambos».
Nosotros, lejos de dudar de las Escrituras y del poder misericordioso de Dios, adheridos con toda la mente y el corazón a esta verdad esperanzadora, nos gozamos de no quedar frustrados en nuestra sed de vida, plena y eterna, la cual se nos asegura en el mismo Dios, en su gloria y felicidad. Ante esta invitación divina no nos queda sino fomentar nuestras ansias de ver a Dios, el deseo de estar para siempre reinando junto a Él.
Pbro. D. Federico Elías ALCAMÁN Riffo (Puchuncaví-Valparaíso, Chile)


Santoral Católico:
San Bonifacio
Obispo y Mártir

La obra misionera de San Bonifacio no habría sido posible sin la organización política y social europea de Carlomagno. Bonifacio o Winfrid parece que perteneció a una noble familia inglesa de Devonshire, en donde nació en el año 673 (o 680). Fue monje en la abadía de Exeter, y después se dedicó a la evangelización de los pueblos germánicos, más allá del Rin. Quiso ir a Frisia, pero no le fue posible por la hostilidad entre el duque alemán Radbod y Carlos Martelo.

Entonces Winfrid fue a Roma en peregrinación para orar sobre las tumbas de los mártires y recibir la bendición del Papa. San Gregorio II apoyó el compromiso misionero, y Winfrid regresó a Alemania. Se detuvo en Turingia, luego pasó a Frisia, recientemente sometida por los francos, y allí logró las primeras conversiones.

Durante tres años recorrió gran parte del territorio germánico. Los Sajones correspondieron con entusiasmo a su predicación. El Papa lo llamó a Roma, lo consagró obispo y le dio el nuevo nombre de Bonifacio. Durante el viaje de regreso a Alemania, en un bosque de Hessen, hizo derribar un gigantesco roble al que los pueblos paganos le atribuían poderes mágicos, porque decían que era sede de un dios. Ese gesto fue considerado como un desafío a la divinidad y los paganos corrieron para presenciar la venganza del dios ofendido. Bonifacio aprovechó la ocasión para transmitirles el mensaje evangélico. A los pies del roble derribado hizo construir la primera iglesia, que dedicó a San Pedro.

Antes de organizar la Iglesia a orillas del Rin, pensó en la fundación, entre las regiones de Hessen y Turingia, de una abadía, que fuera el centro propulsor de la espiritualidad y de la cultura religiosa de Alemania. Así nació la célebre abadía de Fulda, comparable con la de los benedictinos de Montecassino por la actividad y el prestigio. Eligió a Maguncia como sede arzobispal, pero expresó el deseo de ser enterrado en Fulda.

Ya anciano, pero todavía infatigable, regresó a Frisia. Lo acompañaban unos cincuenta monjes. El 5 de junio había citado cerca de Dokkum a un grupo de catecúmenos. Era el día de Pentecostés; estaban comenzando la celebración de la Misa cuando un grupo de Frisones armadas con espadas asaltaron a los misioneros. Bonifacio les dijo a los compañeros: “No teman. Todas las armas de este mundo no pueden matar nuestra alma”. Cuando la espada de un infiel cayó sobre su cabeza, él trató de cubrirse con el misal, pero el enemigo derribó el libro y le cortó la cabeza al mártir.

Fuente: Catholic.net    

¡Buenos días!

El asno engreído

Te invito a reflexionar hoy sobre la vanidad humana. “La cola del pavo real honra al que la creó; pero, el pavo no tiene nada que ver en ello”, (J. Leclercq). “El vanidoso es como un gallo que se imaginara que el sol sale para oírlo cantar”. “Vasito de barro: ¿por qué te quieres poner tan alto? ¿No ves que si te caes, te quiebras? ¿No sabes que el aroma de tus flores se percibe mejor si estás abajo?”, (V. Gar-Mar).

Una vez le tocó a un asno cargar la imagen de un dios por las calles de una ciudad para ser llevada a su templo. Y por donde él pasaba, la multitud se postraba ante la imagen. El asno, pensando que se postraban por respeto hacia él, se erguía orgullosamente, dándose aires y negándose a dar un paso más. El conductor, viendo su decidida parada, lanzó su látigo sobre sus espaldas y le dijo: —¡Oh, cabeza hueca, todavía no ha llegado la hora en que los hombres adoren a los asnos! (Esopo).

La humildad consiste en el reconocimiento de que Dios es el autor de todo bien. De él proviene todo cuanto tenemos y somos. Y también cuanto tiene y es nuestro prójimo. Por eso no cabe el sentido competitivo de la vida, que está en el fondo de la actitud soberbia y envidiosa. Que intentes vivir en lo concreto de cada día esta sólida verdad.

Padre Natalio

La frase de hoy

“No me importa que me humillen,
con tal de que todo sea para gloria de Dios
y verdadero bien mío, para santificación de mi espíritu...”

Beato Juan XXIII


Tema del día:
Siete maneras de levantar tu ánimo

# 1: Da un paseo
Una buena manera de alejar el mal humor es caminando. No importa lo largo que sea el paseo ni en dónde camines: está demostrado que andar aleja los malos pensamientos y mejora el ánimo.
Además de eso te ayuda a mantenerte en forma, bombea tu corazón y mueve tu cuerpo... En cuestión de minutos te sentirás mucho más relajado y de mejor humor.

# 2: Ríe
Seguro que alguna vez oíste que "la risa es la mejor medicina". ¡Realmente es así!
Cuando te sientas decaído o malhumorado, busca algo que te haga reír: un vídeo divertido, recuerda alguna anécdota agradable, lee una novela de humor... Sea lo que sea, encuentra algo que te haga reír y tenlo a mano para la próxima vez, porque la risa tiene la capacidad de hacerte sentir bien de nuevo en cuestión de segundos.

# 3: Charla
Hablar con alguien cercano siempre calma el ánimo, aporta paz y mejora el humor. Así que la próxima vez que te sientas mal intenta mantener una buena conversación con alguien cercano a ti: algún amigo, familiar o compañero. Eso te hará sentir mucho mejor; en especial si estás preocupado por algo.

# 4: Escribe
¿Sabías que escribir ayuda a dar claridad a los pensamientos? Incluso dicen que es más efectivo escribir lo que estás sintiendo que hablar sobre ello, porque eso ayuda a canalizar tu estado de ánimo.
Por esa razón intenta llevar siempre contigo un diario, sobre todo los días que estés un poco decaído o de mal humor.

# 5: Toma una ducha
El agua tranquiliza, calma, aporta bienestar y relaja. Pero además de todo eso, también mejora el buen humor. Por eso te recomiendo que siempre que necesites levantar tu ánimo te des una ducha o un buen baño relajante. Regalarte esos pequeños momentos de relajación te servirá para alejar las preocupaciones y recuperar la paz, pero también impedirá que el mal humor se instale en ti.

# 6: Come
Muchas veces estamos tan ocupados que incluso nos olvidamos de comer y tomar la merienda para reponer energías. ¿Te ha ocurrido alguna vez?
Eso pone de mal humor e incluso hace que tu ánimo decaiga. Así que recuerda tener siempre a mano algunos alimentos saludables como galletas de avena o frutas frescas, sobre todo en los días ocupados. Un snack saludable cambia tu humor y levanta tu ánimo al instante.

# 7: Respira
Lo haces miles de veces al día, pero pocas veces eres consciente de ello... Aun así, tomarte unos minutos para respirar profundamente puede traer cambios muy agradables y beneficiosos para tu humor y tu salud.
Concéntrate en la respiración que entra y sale de tu cuerpo, cierra los ojos si lo necesitas, y con cada exhalación siente como la tensión se marcha... Cuando inhales de nuevo, permítete sentirte bien por el aire que recibes.

Pon en práctica estas técnicas cada vez que algo consiga alterar tu humor, y no dejes que nada perturbe tu paz y bienestar.

Desconozco el autor
Imagen de Google


Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 5: Los Mandamientos de Dios

Jesús habló claramente: "Si me amas, guarda mis mandamientos" ¿Quieres salvarte? Observa mis mandamientos. Aquí no hay escapatoria: para querer bien a Jesús y para salvarte, es necesario que hagas lo que Él te manda: observar sus santos mandamientos.
A ti no te queda más que obedecer. Sí, es necesario obedecer. Pero la obediencia debe ser completa; observarlos todos y siempre.
Dios no ha dado ni cinco ni siete mandamientos, sino diez; y al infierno se va lo mismo por transgredir uno que los diez. A la cárcel no se va por cometer muchos delitos; basta un solo delito.

Fuente: Web Católico de Javier


Pedidos de oración

Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la hija de Marta y Rubén, de San Nicolás, Buenos Aires, Argentina, que será operada dentro de 48 horas, rogando a la Virgen de San Nicolás que la proteja y le conceda de Jesús la gracia de la completa recuperación.

Pedimos oración por los integrantes de una familia cubana que bien en Filadelfia, USA: Carlos F., padece Alzheimer; su esposa Eloísa tuvo una caída y le han operado un pie (ambos en un hogar de ancianos); el hijo Jaime tuvo un derrame cerebral; y el otro hijo, Carlos, es sacerdote y padece una enfermedad neurológica. Que Jesús Misericordioso derrame abundantes bendiciones y protección sobre todos ellos.

De la misma ciudad de Filadelfia, pedimos oración por Martha P., que viene padeciendo una anemia persistente por lo cual será sometida a estudios endoscópicos de aparato digestivo. Que la Santísima Virgen la acompañe durante la prueba y los resultados sean favorables.

Pedimos oración por la señora Edda, de 65 años de edad, de Miami, Usa, que estando de viaje en Perú contrajo una bacteria que le ha afectado el aparato respiratorio y se encuentra ahora en tratamiento. Que el Buen Jesús la libere pronto de esta enfermedad.

Pedimos oración por Eric, 19 años, que vive en Sacramento, California, USA, para que Jesús, el Buen Pastor, lo aleje de las malas compañías, las sectas y la droga, y le haga encontrar los caminos que conducen hacia Él. También oramos por su mamá Graciela, para que María la fortalezca en el dolor y en la esperanza.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor: en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a feluzul@gmail.com y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias concedidas.


“Intimidad Divina”

La Sagrada Liturgia

La liturgia no es sólo el culto perfecto que la Iglesia en unión con Cristo su Cabeza, tributa a Dios; pues abarca, expresa y prolonga todo el misterio de Cristo redentor en sus aspectos fundamentales de glorificación del Padre y de salvación de los hombres. Jesús, “único mediador entre Dios y los hombres” (1 Tm 2, 5), único y eterno Sacerdote, ha realizado la “obra de la redención humana y de la perfecta glorificación de Dios… principalmente por el misterio pascual de su bienaventurada pasión, resurrección de entre los muertos y gloriosa ascensión” (SC 5). Esto sucedió de una vez para siempre en un determinado momento histórico; mas para que su obra se prolongue a través de los siglos en beneficio de todos los hombres, Cristo continúa ininterrumpidamente su oficio sacerdotal sea en la gloria del cielo donde está “siempre vivo para interceder a su favor” (He 7, 25), sea aquí en la tierra donde lo ejerce por medio de la Iglesia su Esposa, a la que ha constituido depositaria de su Sacrificio y de sus sacramentos. El Sacrificio y los sacramentos constituyen precisamente el contenido esencial de la sagrada Liturgia, mediante la cual la Iglesia, íntimamente unida a Cristo y por su virtud, al mismo tiempo que continúa dando a Dios el culto perfecto, continúa actuando la salvación de los hombres.

En las diferentes acciones litúrgicas Cristo está siempre presente obrando en su Iglesia y por medio de ella. “Está presente en el sacrificio de la Misa… sobre todo bajo las especies eucarísticas. Está presente con su virtud en los sacramentos… Está presente en su Palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es él quien habla. Está presente, por último cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometió: “Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20) (SC 7). Aparece así con claridad que la Liturgia no hace más que expresar de modo sensible y actualizar eficazmente las dos inseparables misiones del sacerdocio de Cristo: la gloria del Padre y la redención del mundo. Y en efecto, en el sacrificio eucarístico renueva su inmolación justamente a tal fin. Luego en los sacramentos santifica a modo que en el bautismo seamos muertos, sepultados y resucitados con él (Rm 6, 4), en la penitencia seamos absueltos y purificados en virtud de su pasión, y en la Eucaristía nos alimentamos de su Cuerpo y de su Sangre entregados para nuestra salvación.

Y al regenerarnos y santificarnos en Cristo, los sacramentos nos hacen capaces por eso mismo de participar en el culto perfecto que Cristo tributa a su Padre. “Con razón, pues –dice el Concilio–, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y cada uno a su manera realizan la santificación del hombre, y así el Cuerpo místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y los miembros, ejerce el culto público íntegro” (SC 7). Por su participación en las acciones litúrgicas, el fiel queda asociado a la doble función del sacerdocio de Cristo: la glorificación del Padre y la santificación de los hombres. “En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia… no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia” (ib.).

Antes de dejar este mundo, instituisteis, divino Salvador, el sacrificio de la nueva Ley para renovar incesantemente vuestra inmolación. También instituisteis los sacramentos a fin de comunicar a la almas vuestra vida. Pero dejasteis a vuestra Iglesia el cuidado de acompañar este sacrificio y estos sacramentos con símbolos, ceremonias, exhortaciones, súplicas, etc. a fin de que así pueda ella honrar más y más el misterio de la Redención, facilitar a sus hijos la inteligencia y la ayuda convenientes para aprovecharse bien de él… Ayúdame, ¡oh Señor!, a no echar en olvido que todos los recursos que nos ofrece la santa Liturgia no son otra cosa que medios para… hacer morir al hombre viejo a fin de que Vos, ¡oh Jesús!, podáis vivir y reinar en su lugar… Que la misa, las oraciones y los ritos oficiales me ayuden a acrecentar mi participación en tu vida interior y en tus virtudes, y a ser un verdadero reflejo tuyo a los ojos de los fieles. (G. B. Chautard, El alma de todo apostolado).

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D. 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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martes, 4 de junio de 2013

Pequeñas Semillitas 2049

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 8 - Número 2049 ~ Martes 4 de Junio de 2013
- AÑO DE LA FE -
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)

Alabado sea Jesucristo…
La credibilidad de Jesús está fuera de toda duda. Israelitas, samaritanos y romanos que tuvieron ocasión de conocerle, se sintieron animados a poner sus penas y necesidades en sus manos.
El capitán romano es descrito como un hombre bien dispuesto que confía en la benevolencia y la compasión eficaz del Señor Jesús. Si hacemos un salto de siglos y nos apropiamos de la lectura, podemos advertir que los discípulos que confesamos a Jesús como Señor enfrentamos una crisis de credibilidad.
La congruencia no es lo suficientemente clara para atraer o suscitar el interés de los que buscan algún camino que dé sentido a su vida. La cantidad de personas que se han alejado de la comunidad creyente es alarmante.
Desestimulamos a hombres y mujeres de vivir como nosotros vivimos. Por fortuna, seguimos encontrando testigos creíbles, hombres y mujeres que no abren brecha entre su fe y su vida, sino que amoldan su existencia con sus convicciones creyentes.
"La verdad católica"

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy

En aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra. Vienen y le dicen: «Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?».
Mas Él, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea». Se lo trajeron y les dice: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Ellos le dijeron: «Del César». Jesús les dijo: «Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios». Y se maravillaban de Él.
(Mc 12,13-17)

Comentario
Hoy, de nuevo nos maravillamos del ingenio y sabiduría de Cristo. Él, con su magistral respuesta, señala directamente la justa autonomía de las realidades terrenas: «Lo del César, devolvédselo al César» (Mc 12,17).
Pero la Palabra de hoy es algo más que saber salir de un apuro; es una cuestión que tiene actualidad en todos los momentos de nuestra vida: ¿qué le estoy dando a Dios?; ¿es realmente lo más importante en mi vida? ¿Dónde he puesto el corazón? Porque... «donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lc 12,34).
En efecto, según san Jerónimo, «tenéis que dar forzosamente al César la moneda que lleva impresa su imagen; pero vosotros entregad con gusto todo vuestro ser a Dios, porque impresa está en nosotros su imagen y no la del César». A lo largo de su vida, Jesucristo plantea constantemente la cuestión de la elección. Somos nosotros los que estamos llamados a elegir, y las opciones son claras: vivir desde los valores de este mundo, o vivir desde los valores del Evangelio.
Siempre es tiempo de elección, tiempo de conversión, tiempo para volver a “resituar” nuestra vida en la dinámica de Dios. Será la oración, y especialmente la realizada con la Palabra de Dios, la que nos vaya descubriendo lo que Dios quiere de nosotros. El que sabe elegir a Dios se convierte en morada de Dios, pues «si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él» (Jn 14,23). Es la oración la que se convierte en la auténtica escuela donde, como afirma Tertuliano, «Cristo nos va enseñando cuál era el designio del Padre que Él realizaba en el mundo, y cual la conducta del hombre para que sea conforme a este mismo designio». ¡Sepamos, por tanto, elegir lo que nos conviene!
Rev. D. Manuel SÁNCHEZ Sánchez (Sevilla, España)


Santoral Católico:
San Francisco Caracciolo
Fundador de los Clérigos Menores

El ambiente temporal en que Dios quiso ponerlo en el mundo es justo cuando soplan aires nuevos en la Iglesia después del concilio de Trento. Se estrena el barroco exuberante en el arte y hasta en la piedad que lleva a fundaciones nuevas, a manifestaciones y estilos vírgenes que intentan reformar todo aquello que peleó Trento.

Languidece el Renacimiento que emborrachó a Roma hasta llegar a embotarla y hacerla incapaz de descubrir los males que gestaba y que explotaron con Lutero. Es por eso tiempo de santos nuevos: Pío V, Carlos Borromeo, Ignacio, Juan de Ribera, Teresa, Juan de la Cruz, Francisco de Sales, Neri, Cariacciolo... y tantos. Papas, poetas, maestros, obispos, escritores y apóstoles para un tiempo nuevo -crecido con las Indias- que intenta con seriedad volver a la oración, huir del lujo, llenar los confesonarios, adorar la Eucaristía y predicar pobreza dando testimonio con atención a los desheredados y enfermos.

El año 1563 fue interpretado por alguno de los biógrafos de Francisco Caracciolo como un presagio; fue cuando termina el concilio de Trento y es también el año de su nacimiento en la región de los Abruzos, justamente en Villa Santa María, el día 13 de octubre, hijo de Francisco Caracciolo y de Isabel Baratuchi; es el segundo de cinco hijos y le pusieron el nombre de Ascanio.

Después de cursar los estudios propios del tiempo, Ascanio fue militar. Pero una enfermedad diagnosticada por los médicos como lepra va a cambiar el curso de su vida; por el peligro de contagio le han abandonado los amigos; la soledad y el miedo a la muerte le lleva a levantar los ojos al cielo y, como suele suceder en estos casos límite, llegó la hora de las grandes promesas: si cura de la enfermedad, dedicará a Dios el resto de sus días.

Y así fue. Nobleza obliga. Curado, marcha a Nápoles y pide la admisión en la cofradía de los Bianchi, los Blancos, que se ocupan de prestar atención caritativa a los enfermos, a los no pocos que están condenados a galera y a los presos de las cárceles.

El sacerdote Adorno, otro hombre con barruntos a lo divino y pieza clave en la vida de Caracciolo, ha pedido también la admisión en la cofradía de los Blancos. En compañía de un tercero, también pariente de Ascanio y con su mismo nombre, se reúnen durante cuarenta días en la abadía de los camandulenses, cerca de Nápoles, para redactar los estatutos de la fundación que pretenden poner en marcha porque quieren hacer algo por la Iglesia.

Sixto V aprobará la nueva Orden en Roma y la llamará de los «Clérigos menores»; además de los tres votos comunes a la vida religiosa se añade un cuarto voto consistente en la renuncia a admitir dignidades eclesiásticas. La terna de los fundadores constituye tres primeros socios. A partir de la profesión hecha en Nápoles, Ascanio se llamará ya Francisco. Pronto se les unen otros diez clérigos, con idénticas ansias de santidad y que desprecian frontalmente los honores, esa búsqueda de grandeza que tanto daño ha hecho a la Iglesia en el tiempo del Renacimiento. Ahora se reparten los días para mantener entre todos un ayuno continuo y se distribuyen las horas del día y de la noche para mantener permanente la adoración al Santísimo Sacramento.

Hace falta fundar en España pero Felipe II no les da facilidades. Piensa el rey que hay demasiados frailes en el Imperio y ha dictado normas al respecto. Regresando a Roma, insisten en el intento, consiguen nueva confirmación del papa Gregorio XVI para cambiar los ánimos de Felipe II. Ahora muere Adorno y Francisco Caracciolo es nombrado General. Nuevo intento hay en el Escorial, con mejor éxito, pero hubo borrasca de clérigos en Madrid, con suspenso. El papa Clemente VIII intercede y recomienda desde Roma y llegan mejores tiempos con el rey Felipe III. En Valladolid consiguió fundar casa y en Alcalá montó un colegio que sirviera para la formación de sus «Clérigos Regulares Menores». Siguen otras fundaciones también en Roma y Nápoles.

La fuerte actividad obedece a un continuo querer la voluntad divina a la que no se resistió ni siquiera protestó cuando las incomprensiones y enredos de los hombres se hicieron patentes. Vive pobre y humilde fiel a su compromiso. Siempre se mostró delicado con los enfermos y generoso con los pobres. Llama la atención su espíritu de penitencia con ayunos y mortificaciones que se impone a sí mismo. Pidió se admitiese su renuncia al gobierno para dedicarse a la oración y, aceptada, eligió para vivir el hueco de la escalera de la casa que desde entonces es el único testigo mudo de su oración y penitencia. El amor a Jesucristo fue tan grande que a veces es suficiente la mirada a un crucifijo para entrar en éxtasis y el pensamiento elevado a la Virgen María le trae a los ojos lágrimas de ternura.

Cuando sólo tiene 44 años, murió en Nápoles el 4 de junio de 1608, con los nombres de Jesús y de María en la boca. El papa Pío VII lo canonizó en 1807. Su cuerpo se conserva en la iglesia de Santa María la Mayor de Nápoles y la iconografía muestra a Francisco Caracciolo con una Custodia en la mano, como símbolo del amor que tuvo a la Eucaristía y que debe mantener su Orden para ser fiel hasta el fin del tiempo.

Fuente: Catholic.net    

¡Buenos días!

Invitación especial

La Reina de la paz te invita a unirte a ella para convertir y salvar al mundo. Ella puede llevarte a vivir un amor muy intenso a Dios. “Ustedes saben que los amo, que ardo en amor. Por eso, queridos hijos, decídanse a amar, a arder de amor. Aprendan a conocer día tras día el amor de Dios”. Trata de vivir sus mensajes y verás los milagros del divino amor en tu vida cotidiana.

“¡Queridos hijos! Hoy quisiera decirles que los amo. Yo los amo con mi amor maternal y los exhorto a abrirse completamente a mí, a fin de que a través de cada uno de ustedes yo pueda disponer de los medios para convertir y salvar al mundo donde hay tanto pecado y tantas cosas malas. Por eso, mis queridos hijitos, ábranse completamente a mí para que yo pueda llevarlos más y más hacia el amor maravilloso de Dios, el Creador, quien se revela a ustedes día a día. Yo estoy a su lado y les muestro al Dios que los ama. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

La Virgen María invita a todos a amar, con el mismo amor de Dios. Así tu vida será más hermosa y desinteresada. Comprenderás que Dios se te da de la manera más sencilla y maravillosa, por amor.

Padre Natalio


Palabras del Papa Francisco

“Seguir a Jesús es propiamente esto: ir por amor con Él, detrás de Él: el mismo camino, la misma vía. Y el espíritu del mundo no lo va a tolerar y nos hará sufrir, pero un sufrimiento como el de Jesús. Pidamos esta gracia: seguir a Jesús en el camino que Él nos ha revelado y que Él nos ha enseñado. Esto es hermoso, porque jamás nos deja solos. ¡Nunca! Siempre está con nosotros”

Papa Francisco


Historias:
Clase de medicina

Un amigo de la ciudad, solía ayudar trayendo diversos grupos de jóvenes para hacer una experiencia misionera en la zona. En uno de estos grupos llegó un estudiante de medicina que ofreció atender gratis a quienes lo necesitaran. Era un joven altruista y alegre, pero poco practicante. Nunca había cultivado su fe.

Después de atender a quienes acudieron, le pedí que se encargara del grupo de niños pequeños durante un momento y que les enseñara algo sencillo. Él me dio a entender enseguida que no sabía mucho de la fe, así que le pedí que, ya que era médico, les explicara el crucifijo. Era un crucifijo de estilo realista y aún conservaba vivos los colores.

— A ver, niños, ¡vengan todos! –dijo  con soltura– voy  a explicarles las heridas del crucifijo.
Los niños se sentaron en el suelo de la Iglesia, bien apretaditos uno junto a otro y bombardearon al doctor con miradas curiosas. Después de carraspear un poco, mi amigo médico comenzó con aire de experto catedrático:
— ¿Ven este corte?... pues se debe a un golpe muy fuerte en la cara... y esta contusión en la rótula debe ser el efecto de una caída... La explicación del médico procedía con la desenvoltura de una lección universitaria y, por ello, con un acento más bien indiferente.
— Aquí tenemos hematomas transversales causados por diferentes instrumentos que a veces incluso, como vemos aquí, podían desgarrar la piel...
Los niños escuchaban inmóviles y uno de ellos empezó a llorar porque no sabía qué era un "hematoma".

Enseguida llegó una viejecita a consolarlo y se quedó con los niños.
— Y esto es la sangre que cae de la cabeza debido a las espinas... debería estar un poco más negra, pero en fin... vemos a continuación la herida del costado... La viejecita escuchaba con más atención que nadie, pero los niños tampoco perdían palabra. Paseaban continuamente sus ojos sobre el crucifijo al ritmo de la mano del médico.
— Y por último... los clavos –la  viejecita dio un suspiro– Están  clavados de tal manera que taladran los nervios y producen un dolor atroz, de hecho no creo que nadie pueda resistir por más de unas horas... ¿qué más quieren que les explique?

— ¡Y además se estaban burlando de él ¿verdad?! –dijo el niño más pequeño–.
— Sí, sí... –contestó el joven médico– Creo que sí... algunos... se burlaban.
— ¡Y le decían cosas muy feas! –añadió una niña casi con indignación de adulto–.
— Sí, también "cosas feas"... –dijo el médico, algo embarazado–. Y mientras los demás niños daban la razón a sus compañeros con argumentos que sólo ellos entienden y algunos comenzaban a sollozar, el joven escuchó a la viejecita que decía con un hilo de voz:
— Pero, mira, ahí está... clavado, como diciendo "nada de todo esto podrá impedirme que te ame..."

Por la noche, el joven estudiante de medicina estaba sentado en un rincón. Noté que estaba llorando.


Junio, mes del Corazón de Jesús
Día 4: El amor de Dios

Jesús te ama... y te da su Corazón, símbolo de amor. Sobre este corazón se enciende una llama que quiere extenderse e inflamar todos los corazones. ¡Jesús te ama!. He venido -dice Jesús- a traer el fuego del amor sobre la tierra y ¿qué puedo desear sino que ese fuego encienda?
Mírate a ti mismo.¿ Cómo correspondes al amor de Jesús? ¿Lo amas con todo tu corazón, con todas las fuerzas?
A la mañana, cuando te despiertas, ¿tienes un pensamiento para Jesús? ¿Le rezas durante el día alguna jaculatoria?

Fuente: Web Católico de Javier


Pedidos de oración

Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Alejandra María C. E., de 27 años de edad, de Tegucigalpa, Honduras, que a partir de mañana será sometida a sesiones de quimioterapia, rogando a Jesús que la fortalezca para poder superar todos los inconvenientes y sanarse.

Pedimos oración por la recuperación de Claudia, de Mendoza, Argentina, que ayer fue trasplantada de riñón, rogando a la Santísima Virgen que la proteja para que la evolución sea buena y tenga toda la calidad de vida que ella merece junto a su familia.

Pedimos oración por las siguientes personas de Santa Fe: Margarita, de 60 años, con cáncer en mama en espera de cirugía; Daniel Hugo, de 57 años, con enfermedad coronaria hoy le hacen tres by pass; Norma, 50 años, con cáncer de intestino con metástasis; y Carina, 50 años, le hacen angioplastia.

Pido hoy una oración por el alma de mi papá, Don Felipe, que partió al cielo en febrero de 2007, y había nacido un día como hoy del año 1922.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor: en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a feluzul@gmail.com y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias concedidas.


Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail:  Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com  
Solo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.


 “Intimidad Divina”

La oración universal

El cristiano está por vocación llamado a la comunión y diálogo con Dios: comunión y diálogo que son intercambio de vida y amor, efusión del corazón del hombre en el corazón de Dios; oración íntima y silenciosa y voz que se eleva al cielo; deseo y búsqueda de Dios; súplica, suspiro, gemido, canto de alabanza y de acción de gracias, imploración de perdón. Nada más personal, libre o espontáneo que la oración, la cual viene a ser progresivamente la respiración habitual de la vida cristiana, realizándose así el deber básico de “orar siempre sin desfallecer” (Lc 18, 1). Ya en el Antiguo Testamento tenemos en los salmos ejemplos bellísimos de esa continua elevación del corazón a Dios: “Dios, tú mi Dios, yo te busco… Cuando pienso en ti sobre mi lecho, en ti medito en mis vigilias” (Sl 63, 2,7). “A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oirá mi clamor” (Sl 55, 18); o bien: “A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío; confío en ti” (Sl 25, 1-2). Jesús mismo oraba con las expresiones de los salmos que recitaba habitualmente según la costumbre hebrea y de que se sirvió hasta en la cruz, añadiéndoles, con el dulce apelativo de Padre, su impronta personal: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc 23, 46).

El hombre no debe contentarse con orar sólo en nombre propio; debe orar también en nombre de toda la creación. Pues “ha sido constituido señor de la entera creación visible para gobernarla y usarla glorificando a Dios” (GS 12), tiene el cometido de asumirla en su oración, para que todo el universo venga a ser un canto de alabanza al Señor. “Obras todas del Señor, bendecid al Señor… Cielos, sol y luna, lluvia y rocío, fuego y calor, fríos y heladas, noches y días, luz y tinieblas, hielos y nieves, rayos y nubes….; bendecid al Señor” (Dn 3, 57-70). Lejos de mirar las criaturas con ojos codiciosos, con deseo desenfrenado de gozar egoístamente de ellas, el cristiano “de Dios las recibe y las mira y respeta como si saliesen de las manos del Creador” (GS 37). Entonces todo lo creado se convierte en ayuda preciosa para su oración, porque continuamente le habla de Dios y le invita a dar gracia, bendecir y amar al Dador de tantos bienes.

San Juan de la Cruz dice: “El alma mucho se mueve al amor de su amado Dios por la consideración de las criaturas, viendo que son cosas que por su propia mano fueron hechas” (C 4, 3). El cristiano respeta las criaturas, las usa en la medida querida por Dios, y éstas le corresponden pregonándole su presencia y su bondad infinita. Es la realización plena de lo que afirma San Pablo: “Lo invisible de Dios… se deja ver… a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad” (Rm 1, 20). Cuanto con más puro corazón y con ojos más iluminados por la fe se vuelve el cristiano a las criaturas, tanto mejor sabe captar su lenguaje mudo y convertirlo en oración haciéndose voz de cada criatura. Así cumple su función sacerdotal respecto a la creación, enderezando toda realidad terrena al culto y a la alabanza de Dios, en especie de liturgia universal mediante la cual la creación comienza a participar en “la libertad de la gloria de los hijos de Dios” (Rm 8, 21).

Haz, Señor, que se eleve a ti mi espíritu, y piense constantemente en mis culpas con dolor y propósito de la enmienda. Dame, Señor, un corazón tan vigilante, que ningún pensamiento vano pueda distraerlo de ti, un corazón noble que ninguna pasión indigna pueda seducir, un corazón recto que ninguna intención mala pueda contaminar, un corazón firme que no se quiebre por la tribulación, un corazón libre que no se deje vencer por una pasión turbia. Concédeme, Señor Dios mío, una inteligencia que te conozca, un amor que te busque, una sabiduría que te encuentre, una conversación que te agrade, una perseverancia que te espera confiada, una esperanza que finalmente te abrace. (Santo Tomás de Aquino, Oraciones).

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D. 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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