martes, 17 de febrero de 2026

Pequeñas Semillitas 6236

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6236 ~ Martes 17 de Febrero de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
El Papa León XIII, que dirigió la Iglesia Católica entre 1878 y 1903, nos dejó una hermosa reflexión sobre el rol de la Virgen como garante de la unidad de los cristianos:
“La causa de la unidad es una causa mariana. Es la Madre quien reconciliará a los hijos. ¿No será deseo de María usar su bondad y la Providencia para consolar a la Esposa de Cristo, la Iglesia, a través del largo esfuerzo de esta empresa y para llevar a su máxima perfección los beneficios de la unidad de los miembros de la familia cristiana, que es el fruto ilustre de su maternidad? En María, Dios nos ha dado al guardián más celoso de la unidad de los cristianos”.
En estos tiempos difíciles que atravesamos, no dejemos de invocar a María para que Ella proteja, guíe y mantenga unida a la Iglesia de Cristo.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 6 DEL TIEMPO ORDINARIO A -
Primera Lectura: Santiago 1, 12-18
 
Salmo: Sal 93, 12-13a 14-15. 18-19
 
Santo Evangelio: Mc 8,14-21
En aquel tiempo, los discípulos se habían olvidado de tomar panes, y no llevaban consigo en la barca más que un pan. Jesús les hacía esta advertencia: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». Ellos hablaban entre sí que no tenían panes. Dándose cuenta, les dice: «¿Por qué estáis hablando de que no tenéis panes? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Es que tenéis la mente embotada? ¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? ¿No os acordáis de cuando partí los cinco panes para los cinco mil? ¿Cuántos canastos llenos de trozos recogisteis?». «Doce», le dicen. «Y cuando partí los siete entre los cuatro mil, ¿cuántas espuertas llenas de trozos recogisteis?» Le dicen: «Siete». Y continuó: «¿Aún no entendéis?».
 
Comentario:
Hoy —una vez más— vemos la sagacidad del Señor Jesús. Su actuar es sorprendente, ya que se sale del común de la gente, es original. Él viene de realizar unos milagros y se está trasladando a otro sector en donde la Gracia de Dios también debe llegar. En ese contexto de milagros, ante un nuevo grupo de personas que lo espera, es cuando les advierte: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes» (Mc 8,15), pues ellos —los fariseos y los de Herodes— no quieren que la Gracia de Dios sea conocida, y más bien se la pasan cundiendo al mundo de mala levadura, sembrando cizaña.
La fe no depende de las obras, pues «una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe» (Benedicto XVI). Al contrario, son las obras las que dependen de la fe. Tener una verdadera y autentica fe implica una fe activa, dinámica; no una fe condicionada y que sólo se queda en lo externo, en las apariencias, que se va por las ramas… La nuestra debe ser una fe real. Hay que ver con los ojos de Dios y no con los del hombre pecador: «¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Es que tenéis la mente embotada?» (Mc 8,17).
El reino de Dios se expande en el mundo como cuando se coloca una medida de levadura en la masa; ella crece sin que se sepa cómo. Así debe ser la auténtica fe, que crece en el amor de Dios. Por tanto, que nada ni nadie nos distraiga del verdadero encuentro con el Señor y su mensaje salvador. El Señor no pierde ocasión para enseñar y eso lo sigue haciendo hoy día: «Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy» (Benedicto XVI).
* Rev. P. Juan Carlos CLAVIJO Cifuentes (Bogotá, Colombia) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Parroquia Stella Maris, Málaga.
 
Santoral Católico:
Orden de los Siervos de la Virgen María
Ellos son Bonfilio, Bartolomé, Juan, Benito, Gerardino, Ricóvero y Alejo Falconieri; éste murió, último de todos ellos, el 17 de febrero de 1310, y en ese día los celebramos a todos. Hacia el año 1233, cuando Florencia vivía agitada por las luchas fratricidas, siete ciudadanos nobles, comerciantes, miembros de una asociación seglar de devotos de la Virgen, unidos por el ideal evangélico de la comunión fraterna y del servicio a los pobres, decidieron abandonar sus negocios y retirarse a llevar vida eremítica en el monte Senario, cerca de Florencia, con particular dedicación al culto de la Virgen. Más tarde se dedicaron a predicar por toda la Toscana. Muchas personas acudían a ellos en busca de consuelo o de consejo, y no pocos deseaban compartir su forma de vida. Por eso decidieron fundar la Orden de los Siervos de la Virgen María, los «Servitas», que adoptó la Regla de San Agustín y fue reconocida definitivamente por la Santa Sede el año 1304.
Oración: Señor, infunde en nosotros el espíritu de amor que llevó a estos santos hermanos a venerar con la mayor devoción a la Madre de Dios, y les impulsó a conducir a tu pueblo al conocimiento y al amor de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Hay que decir la verdad, pero gracias a Dios, no estamos obligados a convencer a los necios. Dios no nos pedirá cuentas de las batallas ganadas, sino de la cicatrices de la lucha»
(LEONARDO CASTELLANI)
 
Tema del día:
Mañana es Miércoles de Ceniza
1. ¿Qué es el Miércoles de Ceniza?
Es el día en el que comienza la Cuaresma. No es el día en el que acaba el Carnaval. Siempre cae en miércoles (parece obvio, pero algunas personas dudan todavía) y da igual que el año sea bisiesto porque se cuenta hacia atrás desde la Misa de la Cena del Señor.
En la Misa de este día se bendice y se impone la ceniza, hecha de los ramos de olivo o de otros árboles, bendecidos en el Domingo de Ramos del año precedente.
 
2.- ¿Dónde se compra la Ceniza?
En ningún sitio. Se obtiene de quemar los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.
Muchas familias guardan los ramos o las palmas y los llevan a la parroquia los días previos.
 
3.- ¿Por qué se impone la Ceniza?
Es un símbolo. El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.
 
4.- ¿A quién se puede imponer?
No hace falta ser católico para que te impongan la ceniza. De hecho, muchos catecúmenos participan en la ceremonia en preparación para su bautismo que será el día/noche de Pascua de Resurrección.
Es un «día de puertas abiertas»: creyente o no, niño, adolescente, maduro, mayor sin madurar o anciano.
 
5.- ¿Cómo y cuándo se impone?
No hay reglas fijas. Depende del ámbito cultural y de las costumbres locales.
En los países de tradición latina, las cenizas se imponen en la frente.
En los países del ámbito anglosajón, con agua bendita se hace una pasta y se suele «marcar la frente».
Después de la homilía, el sacerdote bendice las cenizas y las rocía con agua bendita. Luego se impone con una de estas dos fórmulas:
“Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”.
 
6.- ¿Es obligatorio? ¿Es día de precepto?
No, no es obligatorio, y no es día de precepto. Aunque curiosamente sin «ser obligatorio» y siendo día laborable, suele aumentar considerablemente la asistencia a la Santa Misa ese día.
Tampoco es «obligatorio» confesarse. Pero es una extraordinaria oportunidad.
 
7.- ¿Cuánto tiempo hay que tener la Ceniza en la cabeza o la frente?
Lo que quieras. Los hay que se lo quitan al volver al banco. Otros, como testimonio, esperan a que desaparezca naturalmente.
 
8.- ¿Hace falta que la imponga un sacerdote?
La bendición, como todo sacramental, sólo un sacerdote o un diácono puede hacerla. Para la imposición pueden ser ayudados por laicos.
La bendición e imposición de la ceniza puede hacerse también fuera de la Misa. En este caso es recomendable que preceda una liturgia de la palabra, utilizando la antífona de entrada, la oración colecta, las lecturas con sus cantos, como en la Misa. Sigue después la homilía y la bendición e imposición de la ceniza. El rito concluye con la oración universal, la bendición y la despedida.
 
9.- ¿Es obligatorio el ayuno y la abstinencia?
El Miércoles de Ceniza no hay obligación para los católicos de imponerse la ceniza, pero sí de hacer ayuno y abstinencia según las normas generales y las particulares de cada diócesis.
El ayuno es obligado, al igual que el Viernes Santo, a los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de los límites también se puede. Consiste en hacer solo una comida fuerte al día.
La abstinencia de comer carne es obligada desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también lo son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de sacrificio/mortificación.
Hay sólo dos días de ayuno durante el año, miércoles de ceniza y viernes santo. Son dos días fuertemente penitenciales. Todos los viernes del año son días penitenciales en los cuales también se ha de observar la abstinencia de carne.
(Fuente: Reina del Cielo)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Antes de venida del Mesías, el mundo estaba sepultado en una noche tenebrosa de ignorancia y de pecados. Apenas el verdadero Dios era conocido en un solo ángulo de la tierra, a saber, en Judea. En lo restante reinaba la más espantosa idolatría. Todo lo ocupaba la noche del pecado, el cual ciega a las almas y las llenas de vicios, y las priva de ver el miserable estado en que viven, enemigas de Dios, condenadas al infierno; pudiendo decir con el Salmista: Pusiste tinieblas, y fue hecha la noche; en ella transitarán todas las bestias de la selva.
De estas tinieblas, pues, vino Jesús a libertar al mundo. Lo libró de la idolatría, dando a conocer al verdadero Dios, y lo libró del pecado con la luz de su doctrina y de sus divinos ejemplos; pues como dice san Juan: Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Predijo el profeta Jeremías, que Dios debía crear un nuevo niño, para ser el Redentor de los hombres: Creavit Dominus novum super terram.
Este nuevo niño fue Jesucristo; él es el Hijo de Dios, que enamora al paraíso, y es el amor del Padre, el cual habló de esta manera: “Este es mi Hijo el amado, en quién yo mucho me he complacido”.
Y este Hijo es aquel que se ha hecho niño, habiendo dado más gloria y honor en el primer momento que ha sido criado, que le han dado y estarán para darle todos los Ángeles y Santos juntos por toda una eternidad. Por esto en el nacimiento de Jesús cantaron los ángeles: “Gloria a Dios en las Alturas”. Ha dado, repito, a Dios más gloria Jesús aun niño, que le quitaron todos los hombres.
Cobremos, pues ánimo nosotros pobres pecadores, ofrezcamos al eterno Padre este Infante, presentémosle las lágrimas, la obediencia, la humildad, la muerte y los méritos de Jesucristo, y recompensaremos a Dios las injurias que le hemos hecho con nuestras ofensas.
🌸
Dios, que es rico en misericordia, por su extremada caridad con que nos amó, aun cuando estábamos muertos por los pecados, nos dio vida juntamente con Cristo.
Considera que la muerte del alma es el pecado; pues que este enemigo de Dios nos priva de la Divina Gracia, que es la vida del alma.
Nosotros, miserables pecadores, por nuestras culpas estábamos ya todos muertos y condenados al infierno. Dios, por el inmenso amor que tenía a nuestras almas, quiso volvernos la vida, y ¿qué hizo? Envió a la tierra a su Unigénito, para que muriese, a fin de que el mismo nos recobrase la vida con su muerte.
Con razón, pues, el Apóstol llama a esta obra de amor, extremada caridad. Sí, porque no pudiera jamás esperar el hombre recibir de un modo tan amoroso la vida, si Dios no hubiese hallado esta manera de redimirle para siempre. Estaban todos los hombres muertos, y no había redención para ellos. Pero el Hijo de Dios, por las entrañas de su misericordia, viniendo del cielo, nos ha dado la vida; y por esto justamente llama el Apóstol a Jesucristo ‘nuestra vida’. He aquí a nuestro Redentor, que vestido ya de carne y hecho niño nos dice: ‘He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’ (Jn 10, 10). A este fin vino a tomar sobre si la muerte, para darnos la vida. Razón es, pues, que nosotros vivamos solamente para aquel Dios que se ha dignado morir por nosotros: razón es que Jesucristo sea el único señor de nuestro corazón, ya que ha derramado su sangre, y dado la vida para ganárselo; porque, como dice san Pablo: “Por esto murió Cristo y resucitó, para ser Señor de muertos y de vivos” (Rm 14,12)
 
Los cinco minutos de San Francisco
Febrero: Señora pobreza
Día 17
Estuve una vez en el paraíso de mi Dios, donde el hombre andaba desnudo; es más, yo mismo me paseaba en el hombre y con el hombre a lo largo de aquel jardín hermosísimo, sin ningún  temor ni incertidumbre, sin ni siquiera sospechar que pudiera ocurrir alguna desgracia. Yo creía que mi convivencia con el hombre duraría para siempre, ya que el Altísimo lo había creado justo, bueno y sabio, y había sido colocado en el lugar más placentero y hermoso que podía imaginar. Yo era sumamente dichoso, jugando todo el tiempo en su presencia, porque el hombre, al no poseer nada propio, todo él pertenecía a Dios.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.