martes, 3 de febrero de 2026

Pequeñas Semillitas 6222

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6222 ~ Martes 3 de Febrero de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy se cumplen 19 años de la partida de mi papá de este mundo llamado por el Señor. Fue un sábado 3 de febrero de 2007 con 84 años de edad.
Su recuerdo, sus enseñanzas y sus ejemplos siguen vivos en mí y cada día, semana, mes y año que pasan me hacen más consciente de todo lo que me dio (junto a mi mamá) para mi formación como persona dentro de la sociedad y como cristiano dentro de la Iglesia.
A él, que se llamaba Felipe Luis, dedico esta edición de “Pequeñas Semillitas” y a los lectores pido una oración para que su alma ya esté en el Cielo con Dios para toda la eternidad.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 4 DEL TIEMPO ORDINARIO A -
Primera Lectura: 2 Samuel 18, 9-10. 14. 24-25. 30–19, 3
 
Salmo: Sal 85, 1-2. 3-4. 5-6
 
Santo Evangelio: Mc 5,21-43
En aquel tiempo, Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a Él mucha gente; Él estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva». Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.
Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?». Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’». Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad».
Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?». Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe». Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Pero Él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate». La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.
 
Comentario:
Hoy el Evangelio nos presenta dos milagros de Jesús que nos hablan de la fe de dos personas bien distintas. Tanto Jairo —uno de los jefes de la sinagoga— como aquella mujer enferma muestran una gran fe: Jairo está seguro de que Jesús puede curar a su hija, mientras que aquella buena mujer confía en que un mínimo de contacto con la ropa de Jesús será suficiente para liberarla de una enfermedad muy grave. Y Jesús, porque son personas de fe, les concede el favor que habían ido a buscar.
La primera fue ella, aquella que pensaba que no era digna de que Jesús le dedicara tiempo, la que no se atrevía a molestar al Maestro ni a aquellos judíos tan influyentes. Sin hacer ruido, se acerca y, tocando la borla del manto de Jesús, “arranca” su curación y ella enseguida lo nota en su cuerpo. Pero Jesús, que sabe lo que ha pasado, no la quiere dejar marchar sin dirigirle unas palabras: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad» (Mc 5,34).
A Jairo, Jesús le pide una fe todavía más grande. Como ya Dios había hecho con Abraham en el Antiguo Testamento, pedirá una fe contra toda esperanza, la fe de las cosas imposibles. Le comunicaron a Jairo la terrible noticia de que su hijita acababa de morir. Nos podemos imaginar el gran dolor que le invadiría en aquel momento, y quizá la tentación de la desesperación. Y Jesús, que lo había oído, le dice: «No temas, solamente ten fe» (Mc 5,36). Y como aquellos patriarcas antiguos, creyendo contra toda esperanza, vio cómo Jesús devolvía la vida a su amada hija.
Dos grandes lecciones de fe para nosotros. Desde las páginas del Evangelio, Jairo y la mujer que sufría hemorragias, juntamente con tantos otros, nos hablan de la necesidad de tener una fe inconmovible. Podemos hacer nuestra aquella bonita exclamación evangélica: «Creo, Señor, ayuda mi incredulidad» (Mc 9,24).
* Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Parroquia San Francisco Solano, Bella Vista.
 
Santoral Católico:
Obispo de Sebaste y Mártir
Nació en Sebaste (Armenia) en la segunda mitad del siglo III. Según la tradición fue médico y cristiano ejemplar. Lo eligieron obispo de su ciudad natal, y fue pastor prudente y celoso, intrépido protector de sus fieles en las terribles persecuciones del Imperio Romano de principios del siglo IV. Tuvo que huir a las montañas donde se entregó a la penitencia y la contemplación. Lo apresaron, y su traslado ante el prefecto constituyó una apoteosis popular, acompañada de milagros. Ante su negativa a renunciar a la fe, lo sometieron a toda clase de tormentos, y murió decapitado en su ciudad natal, con toda probabilidad el año 316. Su culto se extendió por toda Europa y es invocado como intercesor en las enfermedades de garganta.
Oración: Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo, que hoy te invoca apoyado en la protección de tu mártir san Blas: concédenos, por sus méritos, la paz en esta vida y el premio de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamientos sobre mi papá
«No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona, que la necesidad de sentirse protegido por un padre»
(SIGMUND FREUD)
 
«Creo que en lo que nos convertimos depende de lo que nuestros padres nos enseñan en momentos extraños, cuando no están tratando de enseñarnos. Estamos formados por pequeños trozos de sabiduría»
(UMBERTO ECO)
 
«Aun ahora cuando me equivoco me ayudas, cuando dudo me aconsejas y siempre que te llamo estás a mi lado aunque ya no físicamente. Y es que al padre se lo necesita, se le quiere y se le respeta durante la infancia, pero es de adulto, cuando se le entiende y comprende. Y cuando ya no lo tenemos más a nuestro lado, lo valoramos y extrañamos inmensamente... ¡Gracias papá!»
(Yo, tu hijo)
 
Tema del día:
La muerte: otro amanecer
Al enfrentar la pérdida de alguien a quien amamos, nuestro corazón llora en medio de su soledad, y no se consuela con simples palabras. Nuestro corazón nos dice que hemos sido creados para vivir, no para morir. Hemos sido creados para expresar vida, cada vez más. Cuando alguien falla en esto, nos preguntamos: ¿Por qué?
 
Para entender el significado de la muerte, debemos comprender primero el significado de la vida. Al contemplar la vida, vemos que todas las cosas cambian, pero aunque cambian, ninguna perece.
 
SI esto es cierto en el mundo de las cosas, ¡cuánto más cierto será en el mundo de la mente! El alma está hecha de una sustancia que le es propia, no menos permanente por ser inmaterial, ni menos real por ser invisible. No podemos medirla con un calibrador o pesarla en una balanza ni tocarla con los dedos o verla con los ojos. Pero está ahí, sustancial, real. Cambia, pero no perece.
 
La vida no comienza con el nacimiento ni termina con la muerte. La vida es un proceso y progreso eternos. Esta forma visible, esta voz audible, este agregado de órganos, esta red de ideas —somos más que eso—. Éstas son las circunstancias visibles. Somos expresión del espíritu de vida.  
 
La eternidad no es una alternación de vida y muerte. Sólo hay vida. La verdad es que no podemos morir. La vida es energía. La vida es expresión. No puede cesar porque es eterna. Podemos cambiar de forma y desaparecer de vista, pero no podemos dejar de ser. Nunca podemos dejar de ser, ni siquiera por un momento. no podemos estar separados de la vida ni ser menos que ella.
 
Hay una unidad más allá de las unidades de tiempo y lugar y aun de pensamiento; una unidad que nos une como un solo ente, del mismo modo en que todas las olas son un solo mar y todas las islas una tierra. ¿No nos une el amor a nuestros amigos aunque ellos estén en el otro extremo de la tierra? Del mismo modo, aquellos que amamos puede pasar más allá del alcance de nuestras manos, pero no del alcance de nuestros corazones.
 
Lo que hay exactamente al otro lado de la muerte, no lo sabemos. Pero podemos estar seguros de que es vida. La vida está del otro lado de la muerte como lo está de este lado.
 
La muerte es una puerta a través de la cual pasamos de una habitación a otra. Es la pausa entre dos notas en una sinfonía inconclusa. Es una página que pasamos, para entrar en un nuevo capítulo del libro de la vida.
(Texto de James Dillet Freeman - Imagen de depositphotos.com)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
La muerte no es nada, sólo ha pasado a la habitación de al lado. Yo soy yo, ustedes son ustedes. Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo. Denme el nombre que siempre me han dado. Hablen de mí como siempre lo han hecho. No usen un tono diferente. No tomen un aire solemne y triste. Sigan riendo de lo que nos hacía reír juntos. Recen, sonrían, piensen en mí. Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra. La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado. ¿Por qué estaría yo fuera de su mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de su vista? Los espero. No estoy lejos, sólo al otro lado del camino. ¿Ven? Todo está bien. No lloren si me aman. ¡Si conocieran el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieran oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudieran ver con sus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudieran contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen! Créanme: Cuando la muerte venga a romper sus ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, su alma venga a este Cielo en el que los ha precedido la mía, ese día volverán a ver a aquel que los amaba y que siempre los ama, y encontrarán su corazón con todas sus ternuras purificadas. Volverán a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con ustedes por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.
(San Agustín de Hipona)
🌸
Silencio y Paz.
Fue llevado al país de la vida.  ¿ Para qué hacer preguntas ? Su morada desde ahora es el Descanso y su vestido la Luz para Siempre.  Silencio y Paz.  ¿Qué sabemos nosotros ?  Dios Mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana, en tus manos están las llaves de la vida y de la muerte.  Sin preguntarnos lo llevaste contigo a la Morada Santa y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te decimos: está bien. Sea.
Silencio y Paz.
La música fue sumergida en las aguas profundas y todas las nostalgias gravitan sobre las llanuras infinitas.
Se acabó el combate.  Ya no habrá para él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos… El sol brillará por siempre sobre su frente y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.
Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.
Mientras, aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios. Duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, Oh Padre de Misericordia.
Silencio y Paz.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Febrero: Señora pobreza
Día 3
Vuelvan a las casas por las que ya han pasado, y, ofreciendo el amor de Dios a cambio de las monedas, pidan limosna con humildad. No sientan vergüenza, porque, después del pecado, todas las cosas se nos dan como limosna, y el gran Limosnero reparte sus bienes a todos con generosidad y misericordia, tanto a quienes los merecen como a los que no.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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lunes, 2 de febrero de 2026

Pequeñas Semillitas 6221

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6221 ~ Lunes 2 de Febrero de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy, 2 de febrero, tenemos una doble celebración: la Presentación de Jesús en el Templo y la Virgen de la Candelaria. La fiesta de la Purificación de Nuestra Señora, conocida popularmente como "Las Candelas", conmemora la presentación en el templo de María y su hijo Jesús. Según la ley judaica todos los primogénitos debían ser consagrados al culto por mandato divino: "Habló Dios a Moisés y dijo: Conságrame los primogénitos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, puesto, que son míos". Después que las labores de culto fueran encomendadas a la tribu de Leví, se legisló la exención de tal tributo a cambio del pago de cinco siclos que pasarían al tesoro del templo. De otro lado, las madres -aunque los padres satisficiesen esta cuota-, habían de ir a purificarse, cuarenta días después del parto. Según su estado podían designar a otra persona para que hiciese la ofrenda en su nombre. María, no obstante, prefirió acudir ella misma, encargando a José que comprara un par de palomas a alguno de los mercaderes que tenían sus puestos en las proximidades del recinto sagrado (entre los ricos se solía presentar un cordero de un año, pero los pobres habían de contentarse con un par de tórtolas).
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- LUNES 4 DEL TIEMPO ORDINARIO A -
Primera Lectura: Malaquías 3, 1-4
 
Salmo: Sal 23, 7. 8. 9. 10
 
Segunda Lectura: Hebreos 2, 14-18
 
Santo Evangelio: Lucas 2, 22-40
Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor» y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre Él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de Él.
Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción —¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!— a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del Niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre Él.
 
Comentario:
Hoy, aguantando el frío del invierno, Simeón aguarda la llegada del Mesías. Hace quinientos años, cuando se comenzaba a levantar el Templo, hubo una penuria tan grande que los constructores se desanimaron. Fue entonces cuando Ageo profetizó: «La gloria de este templo será más grande que la del anterior, dice el Señor del universo, y en este lugar yo daré la paz» (Ag 2,9); y añadió que «los tesoros más preciados de todas las naciones vendrán aquí» (Ag 2,7). Frase que admite diversos significados: «el más preciado», dirán algunos, «el deseado de todas las naciones», afirmará san Jerónimo.
A Simeón «le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor» (Lc 2,26), y hoy, «movido por el Espíritu», ha subido al Templo. Él no es levita, ni escriba, ni doctor de la Ley, tan sólo es un hombre «justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel» (Lc 2,25). Pero el Espíritu sopla allí donde quiere (cf. Jn 3,8).
Ahora comprueba con extrañeza que no se ha hecho ningún preparativo, no se ven banderas, ni guirnaldas, ni escudos en ningún sitio. José y María cruzan la explanada llevando el Niño en brazos. «¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!» (Sal 24,7), clama el salmista.
Simeón se avanza a saludar a la Madre con los brazos extendidos, recibe al Niño y bendice a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2,29-32).
Después dice a María: «¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!» (Lc 2,35). ¡Madre!, —le digo— cuando llegue el momento de ir a la casa del Padre, llévame en brazos como a Jesús, que también yo soy hijo tuyo y niño.
* Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
y Purificación de la Virgen María
Esta fiesta, que se llama también "La Candelaria", celebra el episodio que narra san Lucas. Cuando llegó el tiempo de la purificación de María, a los 40 días del parto, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor y así cumplir su santa Ley. En el templo les salió al encuentro el anciano Simeón, hombre justo y que esperaba la consolación de Israel. El anciano anunció a María su participación en la Pasión de su Hijo, y proclamó a éste "luz para alumbrar a las naciones". De ahí que los fieles, en la liturgia de hoy, salgan al encuentro del Señor con velas en sus manos y aclamándolo con alegría. Es una fiesta fundamentalmente del Señor, pero también celebra a María, vinculada al protagonismo de Jesús en este acontecimiento por el que es reconocido como Salvador y Mesías.
Oración: Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Palabras de San Juan Pablo II
«En el misterioso encuentro entre Simeón y María, se unen el Antiguo y el Nuevo Testamento. Juntos, el anciano profeta y la joven madre dan gracias por esta Luz que ha impedido que prevalezca la oscuridad. Es la Luz que brilla en el corazón de la vida humana: Cristo, el Salvador y Redentor del mundo, ‘una luz para la revelación a los gentiles y para la gloria de su pueblo Israel’ (...) Las palabras de Simeón le parecen a María una segunda Anunciación, porque le hablan de la situación histórica real en la que el Hijo ha de cumplir su misión, es decir, en la incomprensión y el dolor. Si bien este anuncio por un lado confirma su fe en el cumplimiento de las promesas divinas de salvación, por otro lado, también le revela que tendrá que vivir su obediencia de fe en el sufrimiento, al lado del Salvador sufriente, y que su maternidad será misteriosa y dolorosa.»
 
Tema del día:
“Será como una bandera discutida”
Simeón es un personaje entrañable. Lo imaginamos casi siempre como un sacerdote anciano del Templo, pero nada de esto se nos dice en el texto. Simeón es un hombre bueno del pueblo que guarda en su corazón la esperanza de ver un día «el consuelo» que tanto necesitan. «Impulsado por el Espíritu de Dios», sube al templo en el momento en que están entrando María, José y su niño Jesús.
 
El encuentro es conmovedor. Simeón reconoce en el niño que trae consigo aquella pareja pobre de judíos piadosos al Salvador que lleva tantos años esperando. El hombre se siente feliz. En un gesto atrevido y maternal, «toma al niño en sus brazos» con amor y cariño grande. Bendice a Dios y bendice a los padres. Sin duda, el evangelista lo presenta como modelo. Así hemos de acoger al Salvador.
 
Pero, de pronto, se dirige a María y su rostro cambia. Sus palabras no presagian nada tranquilizador: «Una espada te traspasara el alma». Este niño que tiene en sus brazos será una «bandera discutida»: fuente de conflictos y enfrentamientos. Jesús hará que «unos caigan y otros se levanten». Unos lo acogerán y su vida adquirirá una dignidad nueva: su existencia se llenará de luz y de esperanza. Otros lo rechazarán y su vida se echará a perder. El rechazo a Jesús será su ruina.
 
Al tomar postura ante Jesús, «quedará clara la actitud de muchos corazones». El pondrá al descubierto lo que hay en lo más profundo de las personas. La acogida de este niño pide un cambio profundo. Jesús no viene a traer tranquilidad, sino a generar un proceso doloroso y conflictivo de conversión radical.
 
Siempre es así. También hoy. Una Iglesia que tome en serio su conversión a Jesucristo, no será nunca un espacio de tranquilidad sino de conflicto. No es posible
una relación más vital con Jesús sin dar pasos hacia mayores niveles de verdad. Y esto es siempre doloroso para todos.
 
Cuanto más nos acerquemos a Jesús, mejor veremos nuestras incoherencias y desviaciones; lo que hay de verdad o de mentira en nuestro cristianismo; lo que hay de pecado en nuestros corazones y nuestras estructuras, en nuestras vidas y nuestras teologías.
(P. José Antonio Pagola  - Imagen de Arquidiócesis de Cali)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Los gemelos Mónica y Cristian Moya, nacidos en enero de 1974 en Casablanca, Chile, supieron recientemente que cuando eran bebés, su madre los había consagrado a la Virgen María para salvarlos. Actualmente, él es sacerdote y ella religiosa. Esta es su historia:
Sor Mónica hizo su profesión perpetua en la Congregación de las Hijas de Santa María de la Providencia, en Chile en 2017, y su hermano gemelo es también sacerdote en el Santuario de Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez.
Descubrieron que cuando tenían tres meses su madre los había consagrado a la Virgen María ya que estaban en el hospital en estado crítico. Teniendo una profunda devoción a Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez, la madre de los gemelos ofreció la vida de sus bebés a la Virgen María. “Poco después de ese ofrecimiento, nos curamos” cuenta Sor Mónica.
Para celebrar sus votos perpetuos, sor Mónica deseó que su hermano gemelo celebrara la misa y la ceremonia generalmente presidida por el obispo. La congregación aceptó la solicitud de la religiosa. Su hermano pertenece a la parroquia que su madre frecuentaba cuando los gemelos se enfermaron: el Santuario de Nuestra Señora Purísima de Lo Vásquez, ahí donde su madre suplicó a la Virgen María por la salud de sus gemelos.
🌸
Ser bueno es ser feliz. Por eso, podemos hablar de la alegría de la virtud o de la alegría de ser buenos. Veamos lo que decía Jenofonte, siglos antes de Cristo, sobre Hércules, el gran héroe de las leyendas griegas en sus ‘Memorias’.
Un día, cuando Hércules era jovencito, se le presentaron dos mujeres. Una de ellas le dijo: Sígueme y te llevaré por un camino agradable y, mientras vivas, no tendrás sino placeres. Yo conozco el camino del placer sin el dolor. Al preguntarle cuál era su nombre, ella respondió: Mis amigos me llaman felicidad; mis enemigos, vicio.
La segunda mujer le dijo: No le creas, no existe la felicidad sin trabajo y sin esfuerzo. Si me sigues, tendrás dolores, trabajos y sacrificios, pero serás feliz. Pero el vicio respondió: Ya ves lo que ella te ofrece, yo en cambio te llevaré fácilmente a la felicidad sin tanto sacrificio.
Mentira, dijo la virtud, ¿Qué felicidad puedes dar tú? Comes antes de tener hambre y bebes antes de tener sed. Empujas a tus seguidores al amor antes de la edad determinada por la naturaleza. Les acostumbras a divertirse por la noche y a dormir durante el día... Los dioses te arrojan de su compañía y los hombres de bien te desprecian... Por eso, los que me siguen, sólo comen cuando tienen hambre y beben solamente cuando tienen sed. Así el pan y el vino tienen un gusto agradable. El sueño les es más dulce, porque no sacrifican ninguno de sus deberes y, cuando les llega el último momento, no caen en el olvido, sino que su recuerdo les sobrevive.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración por el eterno descanso en el cielo del alma del papá del autor de esta página (también se llamaba Felipe) que partió a la Casa del Padre Celestial un 3 de Febrero de 2007, es decir que mañana se cumplen 19 años. Brille para él la Luz que no tiene fin.
 
🙏 Pedimos oración para un bebé de la provincia de Córdoba, Argentina: Benjamín, de 8 meses de edad, afectado de una encefalopatía con convulsiones, refractaria a los tratamientos, por lo que ha pasado casi todo el tiempo de su vida en internación, ahora en terapia intensiva. Rogamos a Dios que conceda a este bebito la gracia de la sanación, y que la Virgen María, que supo lo que es tener una espada de dolor atravesando su corazón, acompañe a la mamá de Benjamín y demás familiares.
 
🙏 Pedimos oración por la salud física, espiritual y anímica de nuestra lectora Ana G. T., actualmente viviendo en la provincia de Entre Ríos, Argentina, rogando al Señor que su planes y proyectos futuros se concreten de la mejor manera.
 
🙏 Pedimos oración para Patricia D., de Escobar, Buenos Aires, Argentina, portadora de enfermedad de autoinmunidad, que con toda la fe puesta en Dios y con la siempre valiosa mediación de la Santísima Virgen, lleva adelante sus procesos con controles y tratamientos. Que el Buen Jesús la siga protegiendo siempre.
 
🙏 Pedimos oración para Cecilia S., una chica joven internada en el Hospital Alemán de Buenos Aires, Argentina, a quien han diagnosticado una mutación de un gen que no tiene tratamiento. Como sabemos que nada hay imposible para Dios (Lucas 1:37) invocamos confiadamente la infinita misericordia divina para que alivie y cure a esta hija suya. 
 
🙏 Pedimos oración para Alicia P., de Córdoba, Argentina, con patología respiratoria crónica obstructiva, que ha estado treinta días internada, doce de ellos con respirador, y ahora se está reponiendo lentamente en domicilio con apoyo de oxígeno y terapia física para la locomoción. Que la Santísima Virgen la acompañe y fortalezca en este proceso de recuperación.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Febrero: Señora pobreza
Día 2
Enamorado de tu belleza, el Hijo del Altísimo Padre se unió en el mundo solamente a ti y conoció tu fidelidad. En efecto, antes de que Él se encarnara, ya le tenías predispuesto un lugar adecuado, un trono donde sentarse y un lecho en el que descansar: la Virgen pobrísima de la que nació, iluminando este mundo. Y apenas nació corriste a su encuentro para que hallara su morada en ti en vez del confort. Lo acostó en un pesebre -dice el evangelista- porque no había lugar para ellos en el albergue (Lc 2,7).
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
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domingo, 1 de febrero de 2026

Pequeñas Semillitas 6220

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6220 ~ Domingo 1 de Febrero de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Don Bosco, padre de los jóvenes, tuvo carismas especiales, como leer las conciencias, revelar el fin de la vida de sus alumnos, descubrir el porvenir de sus religiosos, amigos e interlocutores. También anunció, a través de revelaciones nocturnas, el futuro de la Iglesia y de la Congregación Salesiana. Aquí tienes una oración para pedir gracias por su intercesión:
San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, que tanto trabajaste por la salvación de las almas: sé nuestro guía en buscar el bien de la nuestra y la salvación del prójimo. Ayúdanos a vencer las pasiones y el respeto humano; enséñanos a amar a Jesús Sacramentado, a María Auxiliadora y al Papa, y alcánzame de Dios una santa muerte, para que podamos un día hallarnos juntos en el Cielo. Amén.
(PADRE NATALIO BÉRTOLO)
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO A-
Primera Lectura: Sofonías 2, 3; 3, 12-13

Salmo: Sal 145, 7. 8-9a. 9-bc-10

Segunda Lectura: 1 Corintios 1, 26-31

Santo Evangelio: Mt 5,1-12
En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».

Comentario:
Hoy leemos este Evangelio tan conocido para todos nosotros, pero siempre tan sorprendente. Con este fragmento de las bienaventuranzas, Jesús nos ofrece un modelo de vida, unos valores, que según Él son los que nos pueden hacer felices de verdad.
La felicidad, seguramente, es la meta principal que todos buscamos en la vida. Y si preguntásemos a la gente cómo buscan ser felices, o dónde buscan su propia felicidad, nos encontraríamos con respuestas muy distintas. Algunos nos dirían que en una vida de familia bien fundamentada; otros que en tener salud y trabajo; otros, que en gozar de la amistad y del ocio..., y los más influidos quizá por esta sociedad tan consumista, nos dirían que en tener dinero, en poder comprar el mayor número posible de cosas y, sobre todo, en lograr ascender a niveles sociales más altos.
Estas bienaventuranzas que nos propone Jesús no son, precisamente, las que nos ofrece nuestro mundo de hoy. El Señor nos dice que serán «bienaventurados» los pobres de espíritu, los mansos, los que lloran, los que tienen hambre y sed de la justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que buscan la paz, los perseguidos por causa de la justicia... (cf. Mt 5,3-11).
Este mensaje del Señor es para los que quieren vivir unas actitudes de desprendimiento, de humildad, de deseo de justicia, de preocupación e interés por los problemas del prójimo, y todo lo demás lo dejan en un segundo término.
¡Cuánto bien podemos hacer rezando, o practicando alguna corrección fraterna, cuando nos critiquen por creer en Dios y por pertenecer a la Iglesia! Nos lo dice claramente Jesús en su última bienaventuranza: «Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa» (Mt 5,11).
San Basilio nos dice que «no se debe tener al rico por dichoso sólo por sus riquezas; ni al poderoso por su autoridad y dignidad; ni al fuerte por la salud de su cuerpo... Todas estas cosas son instrumentos de la virtud para los que las usan rectamente; pero ellas, en sí mismas, no contienen la felicidad».
* Rev. D. Pablo CASAS Aljama (Sevilla, España) © Textos de Evangeli.net 
 
Palabras de Francisco
«Cada bienaventuranza está compuesta de tres partes. Primero está siempre la palabra “bienaventurados”; luego viene la situación en la que se encuentran los bienaventurados: la pobreza de espíritu, la aflicción, el hambre y la sed de justicia, y así sucesivamente; finalmente está el motivo de la bienaventuranza, introducido por la conjunción “porque”…Prestemos atención a este hecho: la razón de la dicha no es la situación actual, sino la nueva condición que los bienaventurados reciben como regalo de Dios: “porque de ellos es el reino de los cielos”… y así sucesivamente»
 
Predicación del Evangelio:
La verdadera felicidad
Hoy se nos expone uno de los grandes mensajes de Jesucristo, al comenzar el sermón de la montaña. En estas bienaventuranzas Jesús configura la manera de ser del cristiano. Y esto porque es una especie de retrato del mismo Jesús: de su vida y de su modo de ser. No son propiamente mandamientos en el sentido de normas concretas a seguir, sino actitudes más interiores que dan sentido a la manera de actuar. 
 
La primera característica es que Jesús nos habla de felicidad, una felicidad radical, que no consiste en tener algo pasajero, como ofrece la mentalidad mundana, que cree tener la felicidad cuando ha conseguido dinero, honores, que son cosas que se pasan y sobre todo que no pueden ser para todos. Porque aquí está lo malo de la felicidad que promete el mundo: que para que unos sean felices, otros muchos tienen que ser desgraciados: Si unos son felices siendo ricos, es porque muchos tienen que ser pobres. Esto sería la perversión de la felicidad: gozar a costa de otros. 
 
Jesús promete la felicidad para todo el que la quiera. No es fácil, porque va contra el sentido y parecer de la mayoría. Es como vivir al revés, valorar lo que normalmente no se valora: la fidelidad, la abnegación, la entrega, la servicialidad, el poner la confianza más en Dios que en otras cosas, valorar a las personas por lo que son, por ser seres humanos, y no por la categoría social o las posesiones o la belleza externa. 
 
Así como el primer mandamiento de la ley de Dios resume los demás, así también la primera bienaventuranza podemos decir que resume las otras. Ser “pobres de espíritu” se dice fácilmente, pero encierra toda una actitud esencial en la manera de ser. Es cierto que es posible ser rico, tener bastantes riquezas, y ser pobre de espíritu; pero ¡Qué difícil es!  
 
Lo dijo Jesucristo varias veces en el evangelio. Alguno dirá que si es muy difícil, mejor va a ser no intentarlo. Hoy se nos dice que para poseer el Reino de los cielos no hay que poner la confianza y la esperanza en los bienes materiales. No todos los pobres son “pobres de espíritu”: Hay muchísimos pobres que ponen su confianza en los bienes materiales, su ilusión es ser ricos. Con ello suelen seguir siendo pobres y además desgraciados. Jesús no declara bienaventuradas unas situaciones sociales, sino unas personas que han optado por esa situación con amor. 
 
A los que son pobres de espíritu Jesús no sólo les promete una felicidad eterna en la otra vida, que también es cierto, sino ya una felicidad actual, porque son amados por Dios. Pobre es el que no tiene suficiencia en sí mismo, tiene un sentimiento psicológico de inseguridad material; pero Cristo quiere aprovechar esta inseguridad para abrirla a la esperanza del que todo lo tiene, que es Dios. Dichosos, por lo tanto, son los que aprovechan su pobreza para abrirse a la esperanza, que no es lo mismo que conformismo. La esperanza en Dios está unida al servicio de los demás. 
 
Ser pobre de espíritu aquí está unido a ser misericordioso, trabajar por la paz, buscar la justicia, estar limpio de corazón, especialmente de odios y rencores. Una vida así molesta a muchos de los que buscan las injusticias, el poder y las riquezas, aunque pareciera lo contrario. Por eso vienen las incomprensiones y la persecución. Pero Jesús les dice que no es una desgracia, sino que en la persecución pueden ser felices. Y les promete que “serán saciados, serán consolados”.  
 
Las promesas de Jesús a sus discípulos es el pasar de una situación negativa a otra positiva, de la opresión a la liberación, del sufrimiento al consuelo, de la injusticia a la justicia. El Reino de Dios abre un horizonte de vida y de esperanza a la humanidad pobre y oprimida. 
 
Hay cristianos que se contentan con unas prácticas religiosas y luego en la vida se comportan como los demás. Son cristianos de apariencia. Las prácticas están bien, si nos ayudan a conseguir los verdaderos rasgos del ser cristianos, renunciando a las riquezas y la ambición, poniendo nuestro interés en la confianza total en Dios y en el servicio de amor hacia todas las personas. 
P. Silverio Velasco (España, 1932-2024) – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
 
💕Desde Bogotá, Colombia, nuestro lector Carlos Cardona escribe y dice: “Apreciado Felipe, reitero mi sincero gesto de gratitud a ti, a Pequeñas Semillitas, a las personas y comunidades que oraron por mi salud y pronta recuperación. El diagnóstico de los médicos luego de la intervención a mi próstata es excelente y oro al Señor para que este proceso de recuperación posoperatoria sea tan efectivo como se ha venido manifestando. Me he abandonado totalmente a la Santa Voluntad del Señor, confiado en la segura intercesión de nuestra Madre la Virgen María”. ¡Bendiciones amigo Carlos!
 
Oremos: Bendito seas, Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
 
Meditación Dominical
Las lecturas de estos últimos domingos, lógicamente, nos trasladan a los comienzos del ministerio público de Jesús, iniciado después de su bautismo en el Jordán.
Hoy el evangelio nos lleva a los versículos inaugurales de la primera gran predicación del Nazareno según el evangelio de Mateo (a quien seguimos en este ciclo A del leccionario dominical). Se trata del texto de las Bienaventuranzas, que viene acompañado de otras dos lecturas con las que une bien a través del tema de la pobreza y la humildad como vías seguras, aunque sorprendentes, de felicidad presente y futura.
Las bienaventuranzas de Jesús son actitudes del corazón. Son evangelio y el evangelio sólo se puede vivir desde el amor a Dios y a los hermanos. Estas ocho felicidades de Jesús tendrían que ser meditadas a lo largo de la semana. Una cada día. Y a estas felicidades tendríamos que añadir una más. La felicidad de ser cristiano.
En esta sociedad que “ha perdido los puntos de referencia” nosotros, felices de ser cristianos, elegimos ser solidarios con los hermanos que viven en la pobreza, en el dolor, en la persecución, en las lágrimas, situaciones humanas que entristecen a Jesús y que Él vino a sanar.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Febrero: Señora pobreza
Día 1
Un día, al poco tiempo de haberse convertido, Francisco participaba de la misa en la Porciúncula cuando escuchó al sacerdote proclamar ese pasaje del Evangelio en el que Cristo, al enviar a sus discípulos a predicar, les dice cómo deben vivir, es decir, que no deben llevar encima ni oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado ni bastón.
Inmediatamente Francisco comprendió que estas palabras eran la respuesta de Dios a lo que estaba buscando y dijo: “Esto es lo que quería, esto es lo que ansiaba con todo mi corazón”.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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