lunes, 20 de abril de 2026
domingo, 19 de abril de 2026
Pequeñas Semillitas 6291
PEQUEÑAS
SEMILLITAS Año
21 - Número 6291 ~ Domingo 19 de Abril de 2026Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)¡Alabado sea Jesucristo!
Recuerda que un hijo (como también un alumno) es un regalo de Dios. La más
rica de las bendiciones. No trates de amoldarle a imagen tuya o de un vecino.
Cada niño es individual, y tiene que permitírsele ser él mismo. No aplastes el
espíritu de tu hijo o alumno cuando falla, y nunca lo compares con otros que lo
hayan sobrepasado.
Enséñales a tus alumnos (o bien a tu hijo) que hay dignidad en el trabajo
duro. Aunque se desempeñe con unas manos callosas paleando carbón, o unos dedos
hábiles manipulando instrumentos quirúrgicos. Déjale saber que una vida útil es
bendecida, y una vida fácil y en busca de placeres, es vacía e insignificante.
El Maestro Divino te inspire y asista.
Oración: Señor Jesús, tú que eres
el único y verdadero maestro, concédeme la gracia de ser, a ejemplo tuyo,
maestro/a, para mis alumnos. Haz que yo sea modelo de: amor, confianza y
comprensión. Haz que yo sepa, con mi vida, educarlos en la libertad y con mi
sabiduría capacitarlos para un auténtico compromiso hacia los demás. Haz que yo
sea capaz de hablarles de ti y de enseñarles cómo hablar contigo. Haz que ellos
se den cuenta que son amados y que yo sólo busco su verdadero bien. Haz que mi
amistad contigo sea fuente de mi amistad con ellos. Jesús Maestro, gracias por
haberme llamado a tu misma misión. Amén.
(PADRE NATALIO BÉRTOLO)
La Palabra de DiosLecturas del día- DOMINGO 3 DE PASCUA -♡ Primera Lectura: Hechos 2, 14. 22-33
♡ Salmo: Sal 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10. 11
♡ Segunda Lectura: 1 Pedro 1, 17-21
♡ Santo Evangelio: Lc 24,13-35
Aquel mismo día, el domingo, iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús,
que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo
que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el
mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para
que no le conocieran.
Él les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?».
Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado, Cleofás le
respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que
estos días han pasado en ella?». Él les dijo: «¿Qué cosas?». Ellos le dijeron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras
delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y
magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que
sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya
tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras
nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar
su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles,
que decían que Él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y
lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a Él no le vieron».
Él les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que
dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara
así en su gloria?». Y, empezando por Moisés y continuando por todos los
profetas, les explicó lo que había sobre Él en todas las Escrituras. Al
acercarse al pueblo a donde iban, Él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos
le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha
declinado».
Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con
ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando.
Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero Él desapareció de su
lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de
nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y,
levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los
Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha
resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que
había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.
♡ Comentario:
Hoy, comenzamos la
proclamación del Evangelio con la expresión: «Aquel mismo día, el domingo» (Lc
24,13). Sí, todavía domingo. Pascua —se ha dicho— es como un gran domingo de
cincuenta días. ¡Oh, si supiésemos la importancia que tiene este día en la vida
de los cristianos! «Hay motivos para decir, como sugiere la homilía de un autor
del siglo IV (el Pseudo Eusebio de Alejandría), que el ‘día del Señor’ es el
‘señor de los días’ (…). Ésta es, efectivamente, para los cristianos la “fiesta
primordial”» (San Juan Pablo II). El domingo es, para nosotros, seno materno,
cuna, celebración, hogar y también aliento misionero. ¡Oh, si entreviéramos la
luz y la poesía que lleva! Entonces afirmaríamos como aquellos mártires de los
primeros siglos: «No podemos vivir sin el domingo».
Pero, cuando el día del Señor pierde relieve en nuestra existencia,
también se eclipsa el “Señor del día”, y nos volvemos tan pragmáticos y
“serios” que sólo damos crédito a nuestros proyectos y previsiones, planes y
estrategias; entonces, incluso la misma libertad con la que Dios actúa, nos es
motivo de escándalo y de alejamiento. Ignorando el estupor nos cerramos a la
manifestación más luminosa de la gloria de Dios, y todo se convierte en un
atardecer de decepción, preludio de una noche interminable, donde la vida
parece condenada a un perenne insomnio.
Sin embargo, el Evangelio proclamado en medio de las asambleas dominicales
es siempre anuncio angélico de una claridad dirigida a entendimientos y
corazones tardos para creer (cf. Lc 24,25), y por esto es suave, no explosivo,
ya que —de otro modo— más que iluminar nos cegaría. Es la Vida del Resucitado
que el Espíritu nos comunica con la Palabra y el Pan partido, respetando
nuestro caminar hecho de pasos cortos y no siempre bien dirigidos.
Cada domingo recordemos que Jesús «entró a quedarse con ellos» (Lc 24,29),
con nosotros. ¿Lo has reconocido hoy, cristiano?
* Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i
Padrós (Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net
Palabras de Benedicto XVI«Este drama de los discípulos de Emaús es como un
espejo de la situación de muchos cristianos de nuestro tiempo. Al parecer, la
esperanza de la fe ha fracasado. La fe misma entra en crisis a causa de
experiencias negativas que nos llevan a sentirnos abandonados por el Señor.
Pero este camino hacia Emaús, por el que avanzamos, puede llegar a ser el
camino de una purificación y maduración de nuestra fe en Dios»
Predicación del Evangelio:Recordar más a JesúsEl relato de los discípulos de Emaús nos describe la experiencia vivida
por dos seguidores de Jesús mientras caminan desde Jerusalén hacia la pequeña
aldea de Emaús, a ocho kilómetros de distancia de la capital. El narrador lo
hace con tal maestría que nos ayuda a reavivar también hoy nuestra fe en Cristo
resucitado.
Dos discípulos de Jesús se alejan de Jerusalén abandonando el grupo de
seguidores que se ha ido formando en torno a él. Muerto Jesús, el grupo se va
deshaciendo. Sin él no tiene sentido seguir reunidos. El sueño se ha
desvanecido. Al morir Jesús muere también la esperanza que había despertado en
sus corazones. ¿No está sucediendo algo de esto en nuestras comunidades? ¿No
estamos dejando morir la fe en Jesús?
Sin embargo, estos discípulos siguen hablando de Jesús. No lo pueden
olvidar. Comentan lo sucedido. Tratan de buscar algún sentido a lo que han
vivido junto a él. «Mientras conversan, Jesús se acerca y se pone a caminar con
ellos». Es el primer gesto del Resucitado. Los discípulos no son capaces de
reconocerlo, pero Jesús ya está presente caminando junto a ellos. ¿No camina
hoy Jesús veladamente junto a tantos creyentes que abandonan la Iglesia, pero
lo siguen recordando?
La intención del narrador es clara: Jesús se acerca cuando los discípulos
lo recuerdan y hablan de él. Se hace presente allí donde se comenta su
Evangelio, donde hay interés por su mensaje, donde se conversa sobre su estilo
de vida y su proyecto. ¿No está Jesús tan ausente entre nosotros porque
hablamos poco de él?
Jesús está interesado en conversar con ellos: «¿Qué conversación es esa
que traéis mientras vais de camino?». No se impone revelándoles su identidad.
Les pide que sigan contando su experiencia. Conversando con él irán
descubriendo su ceguera. Se les abrirán los ojos cuando, guiados por su
palabra, hagan un recorrido interior. Es así. Si en la Iglesia hablamos más de
Jesús y conversamos más con él, nuestra fe revivirá.
Los discípulos le hablan de sus expectativas y decepciones; Jesús les
ayuda a ahondar en la identidad del Mesías crucificado. El corazón de los
discípulos comienza a arder; sienten necesidad de que aquel «desconocido» se
quede con ellos. Al celebrar la cena eucarística se les abren los ojos y lo
reconocen: ¡Jesús está con ellos alimentando su fe!
Los cristianos hemos de recordar más a Jesús: citar sus palabras, comentar
su estilo de vida, ahondar en su proyecto. Hemos de abrir más los ojos de
nuestra fe y descubrirlo lleno de vida en nuestras eucaristías. Jesús no está
ausente. Camina junto a nosotros.
(P. José Antonio Pagola - Imagen: Misioneros Digitales Católicoa)
Biblioteca de “Pequeñas Semillitas”Contiene 400 artículos
que han sido publicadosen algo más de veinte
años de esta página,y que podrás leer o
bajar a tu dispositivo.Para entrar en la
Biblioteca hacer clic acá: AgradecimientosImaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para
tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí
los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la
cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las
gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque
prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para
dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas"
pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la
segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como
respuesta a nuestros pedidos de oración.
💕 Desde Colombia nos
llega una oración de agradecimiento por la cirugía de Herman Cardona Ortiz,
que fue operado de próstata con todo éxito. Tanto él como su familia agradecen
a quienes rezaron por esta intervención.
💕 Desde Canadá, nuestra lectora Elena escribe y dice: «Comparto
con inmenso agradecimiento, gran alegría y loas a Dios por los resultados del
PSA de mi hijo Boris Enrique marcan un "cero", es decir limpio
de células negativas.(próximo chequeo en Abril 2027). Su gran amor y poder siga a su lado e
igualmente envuelva a mi querida hija Katia. Padre, Jesús y Divino
Espíritu del Padre, ¡En vos confiamos!»
Oremos: Bendito seas,
Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e
infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que
se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes
y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
Meditación dominicalCada año, en este tercer domingo de Pascua,
escuchamos el relato de una aparición de Jesús resucitado. Hoy se nos narra su
aparición a los discípulos en el camino a Emaús.
Este estupendo texto evangélico contiene ya la
estructura de la santa misa: en la primera parte, la escucha de la Palabra a
través de las sagradas Escrituras; en la segunda, la liturgia eucarística y la
comunión con Cristo presente en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.
La Iglesia, alimentándose en esta doble mesa, se
edifica incesantemente y se renueva día tras día en la fe, en la esperanza y en
la caridad. Por intercesión de María santísima, oremos para que todo cristiano
y toda comunidad, reviviendo la experiencia de los discípulos de Emaús,
redescubra la gracia del encuentro transformador con el Señor resucitado. Que
el camino de Emaús se convierta así en símbolo de nuestro camino de fe: las
Escrituras y la Eucaristía son los elementos indispensables para el encuentro
con el Señor.
Los cinco minutos de San FranciscoAbril: Ser peregrinos
Día 19
Que los hermanos no se apropien de nada para sí, ni
casa, ni lugar, ni cosas. Como peregrinos y extranjeros en este mundo, que
sirven al Señor en pobreza y humildad, vayan a pedir limosnas confiadamente. No
sientan vergüenza por esto, porque el Señor se hizo pobre por nosotros en este
mundo. Esta es la excelencia de la altísima pobreza, la que a ustedes, mis
hermanos muy queridos, los ha convertido en herederos y reyes del Reino de los
cielos; los ha hecho pobres de cosas materiales, pero ricos espiritualmente.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE-Jardinero de Dios-(el más pequeñito de todos) BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”♡FACEBOOK de
“PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
sábado, 18 de abril de 2026
Pequeñas Semillitas 6290
PEQUEÑAS
SEMILLITAS Año
21 - Número 6290 ~ Sábado 18 de Abril de 2026Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)¡Alabado sea Jesucristo!
Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de
ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba
bordando. Siendo yo pequeño, observaba el trabajo de mi mamá desde abajo, por
eso siempre me quejaba diciéndole que solo veía hilos feos. Ella se sonreía,
miraba hacia abajo y gentilmente me decía: —Hijo, ve afuera a jugar un rato y
cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo
desde arriba.
Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y por
qué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Más tarde escuchaba la
voz de mamá diciéndome: —Hijo, ven y siéntate en mi regazo. Yo lo hacía de
inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver una hermosa flor o un bello
atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo sólo veía hilos
enredados. Entonces mi mamá me decía: —Hijo mío, desde abajo se veía confuso y
desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Yo tenía un
hermoso diseño. Ahora míralo desde mi posición, qué bello.
Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: —Padre,
¿qué estás haciendo? Él responde: —Estoy
bordando tu vida. Entonces yo le replico: —Pero se ve tan confuso, es un
desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿por qué no son más brillantes? El
Padre parecía decirme: —Mi niño, ocúpate de tu trabajo confiando en mí y un día
te traeré al Cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi
posición. Entonces entenderás”. Que la fe tenga un lugar privilegiado en tu
corazón.
(P. NATALIO BÉRTOLO)
La Palabra de DiosLecturas del día- SÁBADO 2 DE PASCUA -♡ Primera Lectura: Hechos 6, 1-7
♡ Salmo: Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19
♡ Santo Evangelio: Jn 6,16-21
Al atardecer, los discípulos de Jesús bajaron a la orilla del mar, y
subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya
oscurecido, y Jesús todavía no había venido donde ellos; soplaba un fuerte
viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habían remado unos veinticinco o
treinta estadios, ven a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba a la
barca, y tuvieron miedo. Pero Él les dijo: «Soy yo. No temáis». Quisieron
recogerle en la barca, pero en seguida la barca tocó tierra en el lugar a donde
se dirigían.
♡ Comentario:
Hoy, Jesús nos desconcierta.
Estábamos acostumbrados a un Redentor que, presto para atender todo tipo de
indigencia humana, no dudaba en recorrer a su poder divino. De hecho, la acción
transcurre justo después de la multiplicación de los panes y peces a favor de
la multitud hambrienta. Ahora, en cambio, nos desconcierta un milagro —el hecho
de andar sobre las aguas— que parece, a primera vista, una acción de cara a la
galería. ¡Pero no!, Jesús ya había descartado el uso de su poder divino para
buscar el lucimiento o el provecho personal cuando al inicio de su misión
rechazó las tentaciones del Maligno.
Al andar sobre las aguas, Jesucristo está mostrando su señorío sobre las
cosas creadas. Pero también podemos ver una escenificación de su dominio sobre
el Maligno, representado por un mar embravecido en la oscuridad.
«No temáis» (Jn 6,20), les decía Jesús en aquella ocasión. «Confiad, yo he
vencido al mundo» (Jn 16,33), les dirá después en el Cenáculo. Finalmente, es
Jesús quien dice a las mujeres en la mañana de Pascua, después de levantarse
del sepulcro: «No tengáis miedo». Nosotros, por el testimonio de los Apóstoles,
sabemos de su victoria sobre los enemigos del hombre, el pecado y la muerte.
Por esto, hoy, sus palabras resuenan en nuestro corazón con una fuerza
especial, porque son las palabras de Alguien que está vivo.
Las mismas palabras que Jesús dirigía a Pedro y a los Apóstoles las
repetía San Juan Pablo II, sucesor de Pedro, al inicio de su pontificado: «No
tengáis miedo». Era una llamada a abrir el corazón, la propia existencia al
Redentor para que con Él no temamos ante los embates de los enemigos de Cristo.
Ante la personal fragilidad para llevar a buen puerto las misiones que el
Señor nos pide (una vocación, un proyecto apostólico, un servicio...), nos
consuela saber que María también —criatura como nosotros— oyó las mismas
palabras de parte del ángel antes de afrontar la misión que el Señor le tenía
encomendada. Aprendamos de ella a acoger la invitación de Jesús cada día, en
cada circunstancia.
* Rev. D. Vicenç GUINOT i Gómez (Sant Feliu de Llobregat, España) © Textos
de Evangeli.net – Imagen: dreamstime.com
Santoral Católico:Fraile misionero[Más recientemente se
fijó como fecha de su memoria el 14 de julio, día de su muerte].
Francisco Solano,
llamado "el Taumaturgo del Nuevo Mundo", por la cantidad de prodigios
y milagros que obtuvo en Sudamérica, nació en 1549, en Montilla, Andalucía,
España. Fray Francisco Solano recorrió el continente americano durante 20 años
predicando, especialmente a los indios, desde Lima hasta Tucumán, La Rioja y
Córdoba (Argentina) y el Chaco Paraguayo. Siempre a pie, convirtiendo
innumerables indígenas y también muchísimos colonos españoles. En mayo de 1610
empezó a sentirse muy débil. Los médicos que lo atendían se admiraban de su
paciencia y santidad. El 14 de julio, una bandada de pajaritos entró cantando a
su habitación y el Padre Francisco exclamó: "Que Dios sea
glorificado", y expiró. Desde lejos las gentes vieron una rara iluminación
en esa habitación durante toda la noche. San Francisco Solano: pídele a Dios
muchas bendiciones para América.
Para más información hacer clic acá.
(ACI Prensa – EWTN)
Pensamiento del día«¡Oh Señor y Salvador
nuestro, ayúdanos en la hora postrera con la fuerza de tus sacramentos y la
suavidad de tus consuelos! Que las
palabras de absolución desciendan sobre mí, y el santo óleo me unja, y tu
Cuerpo sea mi comida, y tu Sangre me rocíe. Que mi dulce Madre María respire
sobre mí, y mi ángel me susurre paz, y mi querido padre San Felipe Neri me
sonría, de modo que yo obtenga el don de la perseverancia, y muera como deseo
vivir, en Tu fe, Tu Iglesia, Tu servicio, y Tu amor»
(SAN
JOHN HENRY NEWMAN)
Tema del día:Atrévete a triunfarNunca abandones tus
sueños, ni dimitas tu misión, hasta en los planes pequeños apuesta alma y
corazón. Perseverar es la única forma de lograr forjar ideales, persistir marca
la norma de los líderes cabales.
Cuando la fe te
abandone, cuando no desees insistir, cuando la pereza te dome y el orgullo ya
no pueda resistir, apela a tu interior, descubre tu magno potencial y disputa
con gran furor el origen de tu mal.
Acepta con resignación
el fracaso, pero nunca admitas la derrota; en los connatos erraremos acaso,
pero de las caídas el ser excelente brota.
Quien nunca ha intentado
nada, nada en la vida logrará, sólo a base del arrojo, el éxito se encontrará. Hasta
en los diminutos pasos, determina metas fijas, no hay mañanas sin ocasos, ni
victorias sin direcciones precisas.
Cualquier navegante
crece en los momentos de prosperidad, pero no cualquiera florece, en los
instantes de adversidad. Atrévete a triunfar... ¡Lucha con tesón y entereza! no
permitas a tus sueños socavar y prepárate para derrotar la pereza.
¡Trabaja! Encuentra tu
grandeza, no te rindas... ¡Trabaja duro! pues sólo con determinación y firmeza,
tendrás en tus manos el éxito seguro.
Acepta con orgullo tu
misión, que el éxito sea el puntal que tu vida sostenga, no permitas que el
conformismo invada tu corazón, y lucha... ¡Lucha porque nada te detenga!
Prepárate, pues sólo en
la capacitación encontrarás la protección que necesitas, por los reveses que te
brinda la vida a veces.
Y al final de tu camino,
cansado después de tanto andar, orgulloso te esperará el destino... ¡Pues te
atreviste a triunfar!
Humor de sábadosBautizar al perroUn hombre acude a su parroquia y le dice al cura:
— “Padre, venía a ver si me bautizaba usted al perro”.
—“¿Pero qué dice? ¡Los perros no se bautizan!, se pueden bendecir el día
de San Francisco de Asís, pero nada más, si usted quiere”.
— “No, no, padre. Yo quiero que lo bautice por favor”.
— “¿Acaso usted no entiende? ¡Le digo a usted que no!”
— “Padre, es que el perro es como de la familia. Además, si lo bautiza
usted le dejaremos a la parroquia una donación de 25.000 dólares.”
— “Bueno, la verdad es que... Si me lo trae ahora..., pero rápido, quizás
podemos arreglar algo…” Y así el sacerdote terminó bautizando al perro.
A los dos meses viene el obispo de visita y se fija en el nuevo órgano
musical, en el nuevo retablo, en los nuevos bancos, la pintura, el
confesionario de caoba, las nuevas figuras de los santos, el Cristo tallado
inmaculadamente y le dice al párroco:
— “Pero... ¿no me habías dicho que la economía de la parroquia no iba
bien?”
— “Si... Señor Obispo,” respondió el sacerdote con lágrimas en los ojos,
“es que... ¡No se lo puedo ocultar!, un hombre pagó a la parroquia porque le
bautizara a su perro y acepté”.
— “Pero... ¡Tú! ¿Qué has hecho insensato? ¿Un sacramento a un animal? Eso
va contra los preceptos de la Iglesia, eres un mal sacerdote, y lo peor de
todo, es que eres un corrupto…”
— “¿Por cuánto se lo bautizaste?” preguntó el obispo.
— “Por 25.000 dólares señor obispo.”
— “¿25.000 dólares?” preguntó el obispo con voz más tranquila, “Y... ¿no
te dijo nada de cuando haría la primera comunión?”
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”A medida que envejecemos, muchas de las vivencias
que tenemos pueden resultarnos nuevas.
Sin embargo, para Jesús no lo son.
A lo largo de los tiempos, Él ha apoyado durante esta etapa de la vida a
quienes guardan una relación íntima y estrecha con Él, y quiere prodigarnos
esos mismos cuidados, amor y ternura a nosotros.
Él conoce los momentos culminantes, las alegrías y
la satisfacción de una vida bien vivida. También conoce todos nuestros pesares,
cada lágrima que derramamos: Jesús comprende nuestros temores y frustraciones,
se compadece de nosotros cuando sufrimos pérdidas y desilusiones, y sabe
exactamente qué necesitamos para disfrutar de la vida y superar cada reto que
debemos enfrentar.
Los mensajes de Jesús proporcionan ánimo y consuelo
cuando más lo necesitamos. Es más, pueden contribuir a que establezcamos una
línea de comunicación directa con el cielo, que nos permita recibir la
respuesta perfecta a cada interrogante y cada necesidad que tengamos.
Así es, tú también puedes escuchar a Jesús. Él
dirige a todos cuantos creen en Él, le piden sinceramente que les hable y
aceptan, con fe, que lo que escuchan en su corazón, en efecto, su voz.
Ábrele el corazón a Jesús y recibe sus palabras de
amor y vida. Él puede hacer que estos sean tus mejores años.
🌸Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies; sino
aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.
Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis
más terso o el cabello más llamativo; es aquella que con tan sólo una sonrisa y
un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos
académicos; es aquella que sacrifica su sueño por hacer felices a los demás.
Una mujer exquisita no es la más ardiente; sino la que vibra al hacer el
amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada por ser
admirada por su belleza y elegancia; es
aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.
"Y un hombre, un hombre exquisito es aquel que valora a una mujer
así." (Gabriel García Márquez)
Los cinco minutos de San FranciscoAbril: Ser peregrinos
Día 18
Aquellos hermanos a los que el Señor les ha dado la
gracia del trabajo, trabajen fiel y
devotamente, de forma tal que, evitando el ocio, que es enemigo del espíritu,
no apaguen el deseo de rezar, a cuyo servicio deben estar las demás cosas
temporales.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE-Jardinero de Dios-(el más pequeñito de todos) BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”♡FACEBOOK de
“PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡INSTAGRAM: FELIPE DE URCA
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






























