martes, 17 de marzo de 2026

Pequeñas Semillitas 6264

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6264 ~ Martes 17 de Marzo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
El teólogo español José Arregi ha dicho: «La oración es la manifestación de la relación con Dios: Es expresar de algún modo a Dios la admiración, la queja, el agradecimiento, la confianza y todos los sentimientos. Es estar atento a la voz silenciosa de Dios. Es sumergirse en la presencia bendita y oculta de Dios. Es “estar” sin más con Dios o en Dios... Jesús convirtió toda su vida en oración. La oración de Jesús consistía en vivir “ante Dios y con Dios” todo lo que vivía. En eso debiera consistir nuestra oración».
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 4 DE CUARESMA -
Primera Lectura: Ezequiel 47, 1-9. 12
 
Salmo: Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9
 
Santo Evangelio: Jn 5,1-3.5-16
Era el día de fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betsaida, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?». Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo». Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda». Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.
Pero era sábado aquel día. Por eso los judíos decían al que había sido curado: «Es sábado y no te está permitido llevar la camilla». Él le respondió: «El que me ha curado me ha dicho: ‘Toma tu camilla y anda’». Ellos le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te ha dicho: ‘Tómala y anda?’». Pero el curado no sabía quién era, pues Jesús había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar. Más tarde Jesús le encuentra en el Templo y le dice: «Mira, estás curado; no peques más, para que no te suceda algo peor». El hombre se fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.
 
Comentario:
Hoy, san Juan nos habla de la escena de la piscina de Betsaida. Parecía, más bien, una sala de espera de un hospital de trauma: «Yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos» (Jn 5,3). Jesús se dejó caer por allí.
¡Es curioso!: Jesús siempre está en medio de los problemas. Allí donde haya algo para “liberar”, para hacer feliz a la gente, allí está Él. Los fariseos, en cambio, sólo pensaban en si era sábado. Su mala fe mataba el espíritu. La mala baba del pecado goteaba de sus ojos. No hay peor sordo que el que no quiere entender.
El protagonista del milagro llevaba treinta y ocho años de invalidez. «¿Quieres curarte?» (Jn 5,6), le dice Jesús. Hacía tiempo que luchaba en el vacío porque no había encontrado a Jesús. Por fin, había encontrado al Hombre. Los cinco pórticos de la piscina de Betsaida retumbaron cuando se oyó la voz del Maestro: «Levántate, toma tu camilla y anda» (Jn 5,8). Fue cuestión de un instante.
La voz de Cristo es la voz de Dios. Todo era nuevo en aquel viejo paralítico, gastado por el desánimo. Más tarde, san Juan Crisóstomo dirá que en la piscina de Betsaida se curaban los enfermos del cuerpo, y en el Bautismo se restablecían los del alma; allá, era de cuando en cuando y para un solo enfermo. En el Bautismo es siempre y para todos. En ambos casos se manifiesta el poder de Dios por medio del agua.
El paralítico impotente a la orilla del agua, ¿no te hace pensar en la experiencia de la propia impotencia para hacer el bien? ¿Cómo pretendemos resolver, solos, aquello que tiene un alcance sobrenatural? ¿No ves cada día, a tu alrededor, una constelación de paralíticos que se “mueven” mucho, pero que son incapaces de apartarse de su falta de libertad? El pecado paraliza, envejece, mata. Hay que poner los ojos en Jesús. Es necesario que Él —su gracia— nos sumerja en las aguas de la oración, de la confesión, de la apertura de espíritu. Tú y yo podemos ser paralíticos sempiternos, o portadores e instrumentos de luz.
* Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Obispo y Patrono de Irlanda
Nació en Gran Bretaña hacia el año 385. Muy joven fue llevado cautivo por unos piratas a Irlanda, vendido como esclavo y obligado a guardar ovejas. Recobrada la libertad, abrazó el estado monástico y clerical. Recibió la ordenación sacerdotal y fue monje en la abadía de Lérins. Marchó a Roma a estudiar y el papa Celestino lo consagró obispo y le encomendó la misión de evangelizar Irlanda. Desplegando sus extraordinarias dotes de misionero y catequista, convirtió a la fe a numerosas gentes, e instauró la Iglesia en Irlanda. A su muerte había consagrado varios cientos de obispos y ordenado varios miles de sacerdotes. La grandeza de su obra evangelizadora puede apreciarse en la historia cristiana de Irlanda. Murió el año 461, cerca de Down, llamado en su honor Downpatrik (Irlanda).
Oración: Oh Dios, que elegiste a tu obispo san Patricio para que anunciara tu gloria a los pueblos de Irlanda, concede, por su intercesión y sus méritos, a cuantos se glorían de llamarse cristianos, la gracia de proclamar siempre tus maravillas delante de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Al salir por la puerta hacia mi libertad, supe que si no dejaba atrás toda la ira, el odio y el resentimiento seguiría siendo un prisionero».
(NELSON MANDELA)
 
Tema del día:
El palacio apostólico
Una de las decisiones más simbólicas del Papa Francisco fue renunciar a instalarse en el tradicional apartamento papal del Palacio Apostólico y fijar su residencia en la Casa Santa Marta, la hospedería del Vaticano destinada habitualmente a huéspedes y cardenales. Una decisión interpretada como un gesto de sencillez. Aquella elección convirtió durante más de una década el apartamento del Palacio Apostólico en un espacio prácticamente deshabitado. El traslado de León XIV pone fin a trece años en los que el apartamento papal permaneció cerrado como residencia permanente.
 
Con la llegada León XIV, el Palacio Apostólico vuelve a ser residencia habitual de un pontífice. El Papa tomó posesión este sábado de sus apartamentos en el histórico edificio, donde vivirá junto a sus colaboradores más cercanos nueve meses después de su elección. Con él se mudan sus dos secretarios de confianza: Mons. Edgard Iván Rimaycuna Inga, el sacerdote peruano que conoce desde su época como obispo de Chiclayo y el italiano don Marco Billeri, canonista, originario de la diócesis de San Miniato.
 
El Papa había residido hasta ahora en el edificio cercano al Vaticano donde se alojaba cuando ejercía como prefecto del Dicasterio para los Obispos antes de su elección en el cónclave del pasado mes de mayo.
 
El traslado llega tras nueve meses de obras de reforma y reestructuración en el apartamento papal. La última vez que se hicieron reformas fue en el verano de 2005, antes de que lo ocupara definitivamente Benedicto XVI.
 
Cada Papa ha modernizado el Palacio Apostólico y le ha dado su toque personal para convertirlo en un hogar acogedor hecho a su medida. León XIII, por ejemplo, añadió las líneas telefónicas. Pablo VI eligió un tono gris para la tapicería. Benedicto pidió que se retirara la moqueta para recuperar el suelo de mármol del siglo XVI, que era muy luminoso.
 
León XIV lo visitó en mayo y decidió una renovación integral. Se habían detectado goteras y problemas de humedad acumulados tras más de una década sin uso residencial. También fue necesario renovar completamente los circuitos eléctricos y las instalaciones de fontanería.
 
Según informaciones publicadas por la prensa italiana, la residencia privada del Papa se encuentra en el tercer piso del Palacio Apostólico. No se trata de una simple habitación, sino de una vivienda compuesta por alrededor de diez estancias. Aunque la Santa Sede no ha revelado detalles concretos sobre la distribución de la vivienda, algunos medios italianos apuntan a que el Pontífice podría utilizar parte de la zona superior del palacio, apenas visible desde el exterior. En esa área se habría habilitado un pequeño gimnasio para que mantenga su rutina deportiva, mientras que el dormitorio estaría situado en un ala opuesta, sin vistas directas a la plaza de San Pedro.
 
Entre los espacios principales figuran: un despacho privado, donde el Papa trabaja y recibe visitas privadas y no anunciadas en el boletín oficial; el dormitorio; una capilla privada, que es el corazón de su residencia, que está decorada con vidrieras y custodia unas reliquias de san Pedro; un comedor; dependencias para los colaboradores más cercanos; una suite médica preparada para la asistencia sanitaria, y la llamada “habitación de la ventana”, desde la cual el Pontífice se asoma cada domingo para rezar el Ángelus.
 
El traslado de León XIV pone fin a trece años en los que el apartamento papal permaneció cerrado como residencia permanente.
 
El primer Papa que vivió allí fue Pío X (1903-1914). Para entrar hay que subir la llamada "escalera noble" o el "ascensor de Sixto V", que solo se activa con una tarjeta magnética.
 
El apartamento ha sido escenario de momentos históricos. En 1944, Pío XII se asomó a la ventana para saludar a los romanos que celebraban el fin de la ocupación nazi de Roma. Tanto San Juan XXIII como San Juan Pablo II fallecieron allí mientras miles de personas rezaban por ellos en la plaza; y Benedicto XVI vivió allí hasta que presentó su renuncia en febrero del 2013.
 
El Palacio Apostólico no es un edificio único, sino un vasto complejo arquitectónico de aproximadamente mil estancias, que constituye el verdadero centro operativo de la Santa Sede. La historia del Palacio Apostólico se remonta a la Edad Media, aunque su aspecto actual se debe en gran medida a las grandes transformaciones impulsadas durante el Renacimiento. Fue construido por Doménico Fontana en tiempo récord, en solo dos años, entre 1589 y 1590.
 
En su interior se encuentran algunos de los lugares más célebres del Vaticano, entre ellos: la Capilla Sixtina, donde se celebran los cónclaves para elegir al Papa; las Estancias de Rafael, decoradas por el maestro renacentista; la Biblioteca Apostólica Vaticana, una de las instituciones culturales más importantes del mundo; la Sala Regia y la Sala Ducal, utilizadas históricamente para ceremonias y audiencias oficiales y los despachos de la Secretaría de Estado del Vaticano.
 
Pontífices como Sixto IV, Julio II y León X promovieron ampliaciones y decoraciones confiadas a algunos de los artistas más destacados de su tiempo, entre ellos Donato Bramante, Rafael Sanzio y Miguel Ángel Buonarroti.
 
El complejo se consolidó como residencia principal de los pontífices tras el regreso del papado de Aviñón en 1377, cuando comenzó a sustituir progresivamente al Palacio de Letrán como sede habitual del Papa.
(Victoria Cardiel – Aciprensa)
 
Meditaciones de Cuaresma
Día 28º. Martes 17 de marzo de 2026
Apostolado. ¿Cuántos amigos has acercado a Dios este mes? ¿Y este año? ¿Y el año pasado? ¿Y en toda tu vida?
Mucha gente se piensa que ayudar a otras personas a ser mejores cristianos es tarea de sacerdotes y religiosos. ¡Nada más falso! Antes de subir a los cielos, Jesús dijo que debíamos ser testigos suyos hasta los últimos confines de la tierra. Ser testigos suyos significa hablar de Dios a nuestros amigos, invitarles a ir a Misa para recibir al Señor, preocuparnos y ocuparnos de su salud espiritual, animarles a ser mejores cristianos en cosas concretas, ayudarles a confesarse con frecuencia, rezar algo con ellos, y un larguísimo etcétera.
Puedes hablar ahora con Jesús de 3 amigos tuyos, pedirle por ellos, y ver qué puedes hacer por ayudarles para que se acerquen a Dios.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Marzo: Cuaresma y Pascua
Día 17
Los discípulos del Señor, ¿acaso no lo siguieron en las dificultades y en la persecución, en la humillación y el hambre, en la debilidad y la tentación, y en todo lo demás, y por ello recibieron del Señor la vida eterna? Por eso, es vergonzoso para nosotros, los siervos de Dios, que los santos hayan hecho las obras y nosotros queramos recibir honor y gloria sólo con narrarlas.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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lunes, 16 de marzo de 2026

Pequeñas Semillitas 6263

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6263 ~ Lunes 16 de Marzo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Con alegría de cordobeses y argentinos, hoy celebramos a San Gabriel del Rosario Brochero, el Cura Brochero, primer santo argentino (y cordobés) que vivió entre 1840 y 1914, realizando una enorme obra de evangelización en amplias zonas casi desérticas de las serranías, donde además de evangelizar llevando la Palabra de Dios, también se encargó de satisfacer las necesidades sociales, culturales y económicas de los habitantes desperdigados en un inmenso territorio al que la civilización hasta entonces había dado la espalda.
Su entrega generosa, sin vacilar ante los peligros, hasta el punto de contagiarse la lepra de un habitante al que asistía, lo que lo llevaría a la muerte, es muy apropiada para tomarla como ejemplo en este tiempo de Cuaresma que estamos viviendo.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- LUNES 4 DE CUARESMA -
Primera Lectura: Isaías 65, 17-21
 
Salmo: Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b
 
Santo Evangelio: Jn 4,43-54
En aquel tiempo, Jesús partió de Samaría para Galilea. Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue donde Él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque se iba a morir. Entonces Jesús le dijo: «Si no veis señales y prodigios, no creéis». Le dice el funcionario: «Señor, baja antes que se muera mi hijo». Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive».
Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía. Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre». El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia. Esta nueva señal, la segunda, la realizó Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.
 
Comentario:
Hoy, volvemos a encontrar a Jesús en Caná de Galilea, donde había realizado el conocido milagro de la conversión del agua en vino. Ahora, en esta ocasión, hace un nuevo milagro: la curación del hijo de un funcionario real. Aunque el primero fue espectacular, éste es —sin duda— más valioso, porque no es algo material lo que se soluciona con el milagro, sino que se trata de la vida de una persona.
Lo que llama la atención de este nuevo milagro es que Jesús actúa a distancia, no acude a Cafarnaúm para curar directamente al enfermo, sino que sin moverse de Caná hace posible el restablecimiento: «Le dice el funcionario: ‘Señor, baja antes que se muera mi hijo’. Jesús le dice: ‘Vete, que tu hijo vive’» (Jn 4,49.50).
Esto nos recuerda a todos nosotros que podemos hacer mucho bien a distancia, es decir, sin tener que hacernos presentes en el lugar donde se nos solicita nuestra generosidad. Así, por ejemplo, ayudamos al Tercer Mundo colaborando económicamente con nuestros misioneros o con entidades católicas que están allí trabajando. Ayudamos a los pobres de barrios marginales de las grandes ciudades con nuestras aportaciones a instituciones como Cáritas, sin que debamos pisar sus calles. O, incluso, podemos dar una alegría a mucha gente que está muy distante de nosotros con una llamada de teléfono, una carta o un correo electrónico.
Muchas veces nos excusamos de hacer el bien porque no tenemos posibilidades de hacernos físicamente presentes en los lugares en los que hay necesidades urgentes. Jesús no se excusó porque no estaba en Cafarnaúm, sino que obró el milagro.
La distancia no es ningún problema a la hora de ser generoso, porque la generosidad sale del corazón y traspasa todas las fronteras. Como diría san Agustín: «Quien tiene caridad en su corazón, siempre encuentra alguna cosa para dar».
* Rev. D. Ramon Octavi SÁNCHEZ i Valero (Viladecans, Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Radio Católica Metropolitana.
 
Santoral Católico:
El Cura Brochero – Presbítero
José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba (Argentina). El 4 de noviembre de 1866 se ordenó como sacerdote.
 
Tras desempeñar su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y ser prefecto de estudios del Colegio Seminario Nuestra Señora de Loreto, el 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, con unos 10 mil habitantes de toda Traslasierra, zona serrana enorme e inhóspita. Se instaló entonces en Villa del Tránsito, la localidad que desde 1916 lleva su nombre. En esa amplia zona serrana desarrolló una intensa acción evangelizadora y a la vez civilizadora, creando escuelas, postas sanitarias, caminos, acequias para llevar agua y muchas obras más.
 
También el Padre Brochero tuvo un papel activo en la epidemia de cólera que se desató en Córdoba. “Se le veía correr de enfermo en enfermo, ofreciendo al moribundo el religioso consuelo, recogiendo su última palabra y cubriendo las miserias de sus deudos. Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, más fatigantes y heroicos de su vida”, señaló su amigo Ramón J. Cárcano.
 
Murió ciego, padeciendo de lepra. “Murió de la forma en que vivió, con mucha humildad y sencillez”, afirmó el Padre Guido Ricotti.
 
El Cura Brochero fue declarado venerable en febrero de 2004 por san Juan Pablo II. El 20 de diciembre de 2012, Benedicto XVI firmó el decreto que reconocía el milagro atribuido a la intercesión de Brochero. Este milagro consistió en la recuperación sin explicación médica de un niño con pronóstico de “vida vegetativa” y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente vial.
 
Fue beatificado el 14 de septiembre de 2013 en la Villa Cura Brochero, en Córdoba (Argentina), en una Misa multitudinaria presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y enviado del Papa Francisco. Y fue canonizado por el mismo Papa en el Vaticano el 16 de octubre de 2016.
 
Para más información hacer clic acá.
(Web Católico de Javier – AciPrensa)
 
Pensamientos del día
«Yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta
sentado confesando y predicando el Evangelio»
---
«El Señor me dio la salud, él me la quita;
bendita sea su santa voluntad.
Debemos estar siempre conformes
con los designios de Dios»
---
«Dios es como los piojos,
está en todas partes,
pero prefiere a los pobres»
 
Tema del día:
De siervo de Dios a santo
Las declaraciones de santidad son siempre un foco de interés, admiración, polémica e incluso de una magnética curiosidad. ¿Qué llevaría a la Iglesia a destacar sobre sus millones de fieles a unos pocos como modelos de virtud? ¿Sigue hoy habiendo casos de fieles que dedican su vida a librar una guerra sin cuartel a los grandes enemigos del alma?
 
Actualmente no son pocos los que se encuentran en un camino que comienza al ser declarado siervo de Dios y venerable y que concluye con la beatificación y canonización. Es el caso de Fulton J. Sheen, declarado venerable en 2012 y cuya beatificación acaba de ser anunciada por el Vaticano. La pregunta es: ¿Qué necesita un siervo de Dios para ser considerado como santo por el Papa?
 
El proceso para ser declarado santo se divide en tres fases generales, la preparatoria, la diocesana y la romana.
 
Fase preparatoria
Por lo general es iniciada por el obispo de la diócesis del considerado siervo de Dios y consiste en la recapitulación de pruebas que corroboren la fama de santidad entre los fieles. En esta fase se recopilan nombres o escritos de testigos, así como documentos, escritos personales o familiares y conocidos, se estudia el ambiente y contexto y también se juzga y responde al interrogante de si es o no un conveniente ejemplo y modelo de vida cristiana.
 
Fase diocesana
Cuando comienza formalmente la causa de beatificación y canonización, el fiel en cuestión adquiere la consideración de “siervo de Dios”, mientras el postulador, ya designado formalmente, prosigue con la recopilación de documentos y relatos que permitan reconstruir la vida, y por tanto, la pretendida santidad, de la persona en cuestión. Es aquí cuando se busca comprobar si vivía o no las virtudes en grado heroico, siguiendo los testimonios orales de quienes le conocieron o bien estudiando los documentos de los testigos y coetáneos. De corroborar la práctica de la virtud en grado heroico, el obispo puede introducir la causa en su fase romana, trasladándola a la Congregación para las Causas de los Santos. Mientras, una comisión histórica recopila los documentos del siervo de Dios y sus escritos, y dos censores evalúan si en dicho contenido hay algo contrario a la fe o a la moral.
 
Fase romana
Concluida la fase diocesana y llegada a la Congregación para las Causas de los Santos, el postulador deberá elaborar la ‘positio’ o resumen de las pruebas que han sido recogidas y estudiadas por la diócesis. Un documento que debe demostrar la certeza de vida, virtudes y fama del siervo de Dios. Tras obtener los votos favorables de los teólogos o de la comisión histórica y de los obispos y cardenales que integran la Congregación, es el Papa el que emite un Decreto sobre la heroicidad de las virtudes o sobre el martirio del Siervo de Dios, que se convierte así en Venerable. Es en este momento en el que se reconoce su ejercicio de las virtudes cristianas en grado heroico o bien haber sufrido un verdadero martirio.
 
Beatificación
A partir de este momento, reconocida por la Iglesia la práctica de las virtudes en grado heroico por el siervo de Dios, el candidato es reconocido como beato si sufrió el martirio. De no ser así, debe reconocerse un milagro obrado por su intercesión, que es generalmente una curación imposible de explicar científicamente según la comisión de médicos convocada por la Congregación para las Causas de los Santos. Los criterios que suelen determinar el veredicto son los de una curación completa, duradera e instantánea. Solo cuando dicho milagro es reconocido por obispos y cardenales de la Congregación y cuando el Papa autoriza el decreto, el venerable puede ser beatificado e incluido en el calendario litúrgico de su diócesis.
 
Canonización
Es la última fase del camino hacia el reconocimiento de la santidad y en ella prima la confirmación de la intercesión del beato en un segundo milagro que debe haber ocurrido después de la beatificación. En esta cuarta etapa, confirmado el segundo milagro, el Santo Padre debe aprobar el Decreto de Canonización y convocar el Consistorio Ordinario Público, en el que se informa a todos los cardenales y se determinan las fechas de la canonización, con cuya ceremonia concluye el proceso.
(José María Carrera Hurtado – Religión en Libertad)
 
Meditaciones de Cuaresma
Día 27º. Lunes 16 de marzo de 2026
No aceptar un "no". "En septiembre de 1980 -cuenta la Madre Teresa de Calcuta-, estuve en el Berlín Oriental, donde íbamos a abrir nuestra primera casa en un país bajo gobierno comunista. Llegué de Berlín Occidental con una hermana que debía quedarse allí para iniciar la labor. Habíamos solicitado el correspondiente visado, pero como no nos lo habían concedido todavía, le dijeron que sólo podría permanecer en el Berlín Oriental durante 24 horas; eran muy estrictos en eso... Así pues, nos pusimos a rezar "Acordaos" a la Virgen, y al cabo de un rato, sonó el teléfono; no había nada que hacer: la hermana tendría que volverse conmigo... Pero como nunca aceptamos un "no" por respuesta, seguimos rezando y, al octavo "Acordaos", volvió a sonar el teléfono, y una voz dijo: "Enhorabuena. Le han concedido el visado. Puede quedarse..." Le habían concedido un visado de seis meses, lo mismo que a otras hermanas. Al día siguiente, regresé a Berlín Occidental, dándole gracias a la Virgen".
Madre mía, auméntame la fe y que me dé cuenta de que las cosas que son para bien de Dios o de los demás, el "no" quiere decir "sigue rezando". Tú siempre nos escuchas.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente  y Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración por el eterno descanso del Padre Abel Arisi, sacerdote de 81 años de edad, que ha partido a la Casa del Padre Celestial desde Villa Mercedes, San Luis, Argentina, el pasado día 14. Brille para él la Luz que no tiene fin.
 
🙏 Pedimos oración para Pilar (Pili) P., de Córdoba, Argentina, de algo más de 65 años de edad, muy querida colaboradora de esta página desde sus mismos inicios, que está sufriendo crisis de ataques de dolor en la cara por neuralgia del nervio trigémino que se le repiten periódicamente. Invocamos la intercesión del Santo Cura Brochero para que ruegue a Jesús por un pronto alivio y sanación de esos episodios.
 
🙏 Pedimos oración para Stefanía Lourdes, de 39 años de edad, que vive en Münich, Alemania, hija del autor de esta página, que hace días presenta un intenso dolor cervical con contractura a nivel de los hombros, con tratamientos adecuados a su realidad. Le pedimos a la Virgen de Lourdes, cuyo nombre ella lleva, que la cubra con su manto de amor y protección y sea mediadora ante Dios para que esos dolores se calmen y los planes de Stefi se hagan realidad.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Marzo: Cuaresma y Pascua
Día 16
Nuestro Señor Jesucristo, cuyas huellas debemos seguir, llamó amigo al que lo entregaba y se ofreció espontáneamente a los que lo crucificaron. Por lo tanto, son nuestros amigos todos los que injustamente nos provocan sufrimientos y angustias, humillaciones y ofensas, dolores y tormentos, martirio y muerte. Y los debemos amar mucho, ya que, por lo que nos hacen, obtenemos la vida eterna.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
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domingo, 15 de marzo de 2026

Pequeñas Semillitas 6262

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6262 ~ Domingo 15 de Marzo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
En estos domingos de Cuaresma, a través de los pasajes del evangelio de san Juan, la liturgia nos hace recorrer un verdadero itinerario bautismal: el domingo pasado, Jesús prometió a la samaritana el don del «agua viva»; hoy, curando al ciego de nacimiento, se revela como «la luz del mundo»; el domingo próximo, resucitando a su amigo Lázaro, se presentará como «la resurrección y la vida». Agua, luz y vida: son símbolos del bautismo, sacramento que «sumerge» a los creyentes en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, liberándolos de la esclavitud del pecado y dándoles la vida eterna.
Hoy escuchamos del encuentro de Jesús con el hombre nacido ciego, y por eso nos habla de la luz... La luz ya brilla. Cristo no avergüenza ni acusa al ciego; lo busca, incluso después de que otros lo rechazaran. La luz de Cristo no es una interrogación severa. Es una iluminación sanadora.
La luz puede ser una palabra amable, una amistad firme, una postura valiente a favor de lo correcto, una parroquia que acoge en lugar de filtrar.
Mientras muchos tropiezan en las sombras, incluso una pequeña llama puede marcar la diferencia. Cristo no nos pide que creemos la luz. Solo nos pide que dejemos que su luz brille a través de nosotros.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- DOMINGO 4 DE CUARESMA -
Primera Lectura: 1 Samuel 16, 1b. 6-7. 10-13a
 
Salmo: Sal 22, 1-3a, 3b-4. 5. 6
 
Segunda Lectura: Efesios 5, 8-14
 
Santo Evangelio: Jn 9,1-41
En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). Él fue, se lavó y volvió ya viendo.
Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El respondió: «No lo sé».
Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo». Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?». Y había disensión entre ellos. Entonces le dicen otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de Él, ya que te ha abierto los ojos?». Él respondió: «Que es un profeta».
No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista y les preguntaron: «¿Es éste vuestro hijo, el que decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?». Sus padres respondieron: «Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo». Sus padres decían esto por miedo por los judíos, pues los judíos se habían puesto ya de acuerdo en que, si alguno le reconocía como Cristo, quedara excluido de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntádselo a él».
Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Les respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?». Él replicó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis escuchado. ¿Por qué queréis oírlo otra vez? ¿Es qué queréis también vosotros haceros discípulos suyos?». Ellos le llenaron de injurias y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero ése no sabemos de dónde es». El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha. Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada». Ellos le respondieron: «Has nacido todo entero en pecado ¿y nos das lecciones a nosotros?». Y le echaron fuera.
Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». El respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?». Jesús le dijo: «Le has visto; el que está hablando contigo, ése es». Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante Él. Y dijo Jesús: «Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan ciegos». Algunos fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «Es que también nosotros somos ciegos?». Jesús les respondió: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: ‘Vemos’ vuestro pecado permanece».
 
Comentario:
Hoy, cuarto domingo de Cuaresma —llamado domingo “alegraos”— toda la liturgia nos invita a experimentar una alegría profunda, un gran gozo por la proximidad de la Pascua.
Jesús fue causa de una gran alegría para aquel ciego de nacimiento a quien otorgó la vista corporal y la luz espiritual. El ciego creyó y recibió la luz de Cristo. En cambio, aquellos fariseos, que se creían en la sabiduría y en la luz, permanecieron ciegos por su dureza de corazón y por su pecado. De hecho, «No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista» (Jn 9,18).
¡Cuán necesaria nos es la luz de Cristo para ver la realidad en su verdadera dimensión! Sin la luz de la fe seríamos prácticamente ciegos. Nosotros hemos recibido la luz de Jesucristo y hace falta que toda nuestra vida sea iluminada por esta luz. Más aun, esta luz ha de resplandecer en la santidad de la vida para que atraiga a muchos que todavía la desconocen. Todo eso supone conversión y crecimiento en la caridad. Especialmente en este tiempo de Cuaresma y en esta última etapa. San León Magno nos exhorta: «Si bien todo tiempo es bueno para ejercitarse en la virtud de la caridad, estos días de Cuaresma nos invitan a hacerlo de manera más urgente».
Sólo una cosa nos puede apartar de la luz y de la alegría que nos da Jesucristo, y esta cosa es el pecado, el querer vivir lejos de la luz del Señor. Desgraciadamente, muchos —a veces nosotros mismos— nos adentramos en este camino tenebroso y perdemos la luz y la paz. San Agustín, partiendo de su propia experiencia, afirmaba que no hay nada más infeliz que la felicidad de aquellos que pecan.
La Pascua está cerca y el Señor quiere comunicarnos toda la alegría de la Resurrección. Dispongámonos para acogerla y celebrarla. «Vete, lávate» (Jn 9,7), nos dice Jesús… ¡A lavarnos en las aguas purificadoras del sacramento de la Penitencia! Ahí encontraremos la luz y la alegría, y realizaremos la mejor preparación para la Pascua.
* Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (Tremp, Lleida, España) © Textos de Evangeli.net 
 
Palabras de Benedicto XVI
«Como el ciego de nacimiento, dejémonos curar por Jesús, que puede y quiere darnos la luz de Dios. Confesemos nuestra ceguera, nuestra miopía y, sobre todo, lo que la Biblia llama el «gran pecado» (cf. Sal 19, 14): el orgullo. Que nos ayude en esto María santísima, la cual, al engendrar a Cristo en la carne, dio al mundo la verdadera luz»
 
Predicación del Evangelio:
Es posible volver a la «Luz»
«Laetare, Jerusalem...». Con estas palabras del profeta Isaías la Iglesia nos invita hoy a la alegría, en la mitad del itinerario penitencial de la Cuaresma. La alegría y la luz son el tema dominante de la liturgia de hoy. El evangelio narra la historia de «un hombre ciego de nacimiento» (Jn 9, 1). Al verlo, Jesús hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado). Él fue, se lavó, y volvió con la vista» (Jn 9, 6-7).
 
El ciego de nacimiento representa al hombre marcado por el pecado, que desea conocer la verdad sobre sí mismo y sobre su destino, pero se ve impedido por una enfermedad congénita. Sólo Jesús puede curarlo: Él es «la luz del mundo» (Jn 9, 5). Al confiar en él, todo ser humano espiritualmente ciego de nacimiento tiene la posibilidad de «volver a la luz», es decir, de nacer a la vida sobrenatural.
 
Además de la curación del ciego, el evangelio da gran relieve a la incredulidad de los fariseos, que se niegan a reconocer el milagro, dado que Jesús lo ha realizado en sábado, violando, a su parecer, la ley de Moisés. Se manifiesta así una elocuente paradoja, que Cristo mismo resume con estas palabras: «Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos» (Jn 9, 39).
 
Para quien encuentra a Jesús, no hay términos medios: o reconoce que lo necesita a él y su luz, o elige prescindir de él. En este último caso, tanto a quien se considera justo ante Dios como a quien se considera ateo, la misma presunción les impide abrirse a la conversión auténtica.
 
Amadísimos hermanos y hermanas, nadie debe cerrar su corazón a Cristo. A quien lo acoge, Él le da la luz de la fe, una luz capaz de transformar los corazones y, por consiguiente, las mentalidades y las situaciones sociales, políticas y económicas dominadas por el pecado.
 
«Creo, Señor» (Jn 9, 38). Cada uno de nosotros, como el ciego de nacimiento, debe estar dispuesto a profesar humildemente su adhesión a Él.
(San Juan Pablo II, Ángelus 10 Marzo 2002)
 
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
 
💕Desde Córdoba, Argentina, agradecemos la unión matrimonial de María Luz Vergara y Federico Machado. Que Dios bendiga esta pareja y les conceda una vida larga y fecunda.
 
💕 Desde Córdoba, Argentina, tenemos dos agradecimientos vinculados a otros tantos bebés: Guillermina, que nació el 7 de marzo pesando 3,020 kg. Tanto ella como su mamá Rocío se encuentran muy bien.  El otro agradecimiento es por las oraciones hechas en favor de Enzo, de Mina Clavero, que luego de su nacimiento permaneció internado en neonatología por problemas de baja saturación de oxígeno y ya ha superado eso y se encuentra bien.
 
💕 Desde Buenos Aires, Argentina, Alicia Liliana, agradece a Dios y a la Santísima Virgen por la excelente recuperación que está teniendo de su cirugía de rodilla realizada hace pocos días. Nos sumamos a la plegaria de acción de gracias.
 
Oremos: Bendito seas, Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
 
Meditaciones de Cuaresma
Día 26 . Domingo  15 de marzo de 2026
Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre, que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la mesa. -Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente inocente.
- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?
- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados -exclamó con tristeza el sacerdote.
- Ahora comprendo -añadió lleno de compasión el mahometano- por qué tienes siempre la imagen del crucificado.
¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor? El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras. Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura, cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor.
Si tienes a mano un crucifijo ahora, puedes hablar con Jesús en la Cruz comentando esto. Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo!
 
Los cinco minutos de San Francisco
Marzo: Cuaresma y Pascua
Día 15
El hermano Francisco, hombre insignificante y débil, pequeño servidor de ustedes, los saluda en nombre de Aquel que nos redimió y nos lavó con su preciosísima sangre, a quien deben adorar con respeto y reverencia, postrándose en tierra cada vez que escuchen su nombre: el Señor Jesucristo, el “Hijo del Altísimo”, el que es bendito por los siglos. Amén.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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