lunes, 8 de junio de 2026

Pequeñas Semillitas 6341

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6341 ~ Lunes 8 de Junio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Con frecuencia, en medio de este mundo tan acelerado que vivimos, nos dejamos ganar por la ansiedad. Y de hecho ella es la principal causa de muchas enfermedades orgánicas que afectan a las personas.
Hoy pensemos que la mejor actitud que podemos adoptar es dejar que las cosas vayan sucediendo según Dios las ha planificado confiando en Su sabiduría sin límites y en Su amor inigualable. Vivamos cada momento de nuestra vida con intensidad y con alegría, dando gracias por poder hacerlo. Y no permitamos que los apuros mundanos nos quiten la serenidad y la paz interior.
Dicen que hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para nacer y un tiempo para morir, un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado...
Qué las tiernas manos de Dios nos sostengan hasta que encontremos la plenitud de nuestra alma. Qué el Señor habite en nuestro corazón.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- LUNES 10 DEL TIEMPO ORDINARIO -
Primera Lectura: 1 Reyes 17, 1-6
 
Salmo: Sal 120, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8
 
Santo Evangelio: Mt 5,1-12
En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».
 
Comentario:
Hoy, con la proclamación de las Bienaventuranzas, Jesús nos hace notar que a menudo somos unos desmemoriados y actuamos como los niños, pues el juego nos hace perder el recuerdo. Jesús temía que la gran cantidad de “buenas noticias” que nos ha comunicado —es decir, de palabras, gestos y silencios— se diluyera en nuestros pecados y preocupaciones. ¿Recordáis, en la parábola del sembrador, la imagen del grano de trigo ahogado en las espinas? Por eso san Mateo engarza las Bienaventuranzas como unos principios fundamentales, para que no las olvidemos nunca. Son un compendio de la Nueva Ley presentada por Jesús, como unos puntos básicos que nos ayudan a vivir cristianamente.
Las Bienaventuranzas están destinadas a todo el mundo. El Maestro no sólo enseña a los discípulos que le rodean, ni excluye a ninguna clase de personas, sino que presenta un mensaje universal. Ahora bien, puntualiza las disposiciones que debemos tener y la conducta moral que nos pide. Aunque la salvación definitiva no se da en este mundo, sino en el otro, mientras vivimos en la tierra debemos cambiar de mentalidad y transformar nuestra valoración de las cosas. Debemos acostumbrarnos a ver el rostro del Cristo que llora en los que lloran, en los que quieren vivir desprendidos de palabra y de hechos, en los mansos de corazón, en los que fomentan las ansias de santidad, en los que han tomado una “determinada determinación”, como decía santa Teresa de Jesús, para ser sembradores de paz y alegría.
Las Bienaventuranzas son el perfume del Señor participando en la historia humana. También en la tuya y en la mía. Los dos últimos versículos incorporan la presencia de la Cruz, ya que invitan a la alegría cuando las cosas se ponen feas humanamente hablando por causa de Jesús y del Evangelio. Y es que, cuando la coherencia de la vida cristiana sea firme, entonces, fácilmente vendrá la persecución de mil maneras distintas, entre dificultades y contrariedades inesperadas. El texto de san Mateo es rotundo: entonces «alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos» (Mt 5,12).
* Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Obispo
Nació en Vermandois (Francia); su padre era uno de los Francos conquistadores de la Galia con Clodoveo y su madre era de familia galo-romana. Estudió, se ordenó de sacerdote y se hizo famoso por los milagros que se le atribuían. En torno al año 545 lo eligieron obispo de Vermandois (actual Saint-Quintín). Cuando la ciudad fue asaltada y destruida, trasladó la sede episcopal a Noyon, donde se prodigó en esfuerzos para convertir al pueblo de las supersticiones paganas a la doctrina de Cristo. Murió en Saint-Quintín el año 560 y su cuerpo fue trasladado a Soissons.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – Misioneros Oblatos – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia  es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento»
(NELSON MANDELA)
 
Tema del día:
La vida eterna... ¿Cuándo comienza?
Una idea generalizada es que la vida eterna comienza cuando morimos, sin embargo, la realidad es distinta y tiene que ver con el momento de nuestro Bautismo.
 
Los cristianos aspiramos a entrar en la vida eterna, para eso vivimos y nos esforzamos para que, cuando llegue el momento de morir y rendir cuentas a Dios, estemos preparados para ingresar en el cielo. Entonces, ¿qué tiene que ver el Bautismo con todo esto?
 
Renacer a la vida eterna
Leemos que el Catecismo de la Iglesia católica recuerda estas palabras: "El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra" (CEC 1213).
 
El Catecismo agrega muchas enseñanzas acerca del agua y, sobre todo, de los efectos del Bautismo: este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar (baptizein en griego) significa "sumergir", "introducir dentro del agua" (CEC 1214).
 
Ahora bien, hacemos hincapié en la parte que sigue: la "inmersión" en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo, de donde sale por la resurrección con Él (Rom 6,3-4; Col 2,12) como "nueva criatura" (2 Co 5,17; Ga 6,15) (CEC 1214).
 
Esta frase es fundamental, porque nos explica claramente cómo, después de haber nacido muertos a la vida sobrenatural debido al pecado de nuestros primeros padres, nuevamente nos sumergimos en la muerte salvadora de Cristo para salir del agua resucitados con Él.
 
Mantener la vida sobrenatural es prioridad
Ahora el alma del bautizado goza de la vida sobrenatural y ha renacido para gozar de la vida eterna que le ofrece Dios de manera gratuita.
 
Es por esta razón que el día del Bautismo, cuando se pide la fe, se rechazan el pecado y la muerte. Los padres y padrinos se comprometen a educar en la fe al niño que aún no tiene voz ni uso de razón para hacerlo por sí mismo, pero lo más urgente que era rescatarlo de la situación de pecado original, ya se ha resuelto. Y más aún, si el que el bautiza es mayor entenderá las maravillas que Dios habrá realizado en su alma.
 
A partir del Bautismo debe ser una prioridad mantenerse en estado de gracia, es decir, conservarla y aumentarla para no perder lo que Cristo nos ha ganado.
 
Vivimos ya en la vida eterna
Por eso, el Bautismo nos inicia en la vida cristiana y nos capacita para comenzar a vivir la vida eterna, pero es responsabilidad de cada bautizado conservar este estado de gracia. No podemos culpar a nadie de nuestro destino final porque Dios nos da lo necesario en los sacramentos, en la Iglesia y en las gracias que derrama abundantemente sobre nosotros cada día.
 
No lo olvidemos y aprovechemos cada instante de nuestra vida terrena.
(Mónica Muñoz / Aleteia)
 
Mes del Sagrado Corazón de Jesús
8.-EL ESCÁNDALO
El corazón más dulce y más humilde de la tierra es el Corazón de Jesús. Pero este corazón divino no puede quedar indiferente frente a la ruina de tantas almas y es entonces cuando se conmueve y grita: ¡Ay, del mundo por los escándalos!
Jesús trabaja por la salvación de las almas; el escándalo roba las almas a Jesús para dárselas al demonio. Jesús muere en la cruz para redimir a los pecadores; el escándalo hace estragos de la inocencia, destruye y arruina la obra de la redención.
Dice San Agustín que el escandaloso sufrirá tantos infiernos como las almas que él ha asesinado. Examínate bien. La Magdalena fue escandalosa, pero reparó y llegó a ser santa. Haz tú lo mismo.
(Web Católico de Javier)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
La amistad es despertar a un día lleno de alegrías, es tener con quien llorar cuando el tiempo nos lastima.
Ser amigo es respirar el aire que tú respiras, es seguir el caminar cultivando la semilla.
Un amigo de verdad no conoce de fronteras, cuando a ti te quiere llegar, derrota miles de barreras.
El amigo piensa en ti y no exige tiempo extra. Cuando estás lejos de aquí, te lleva con su presencia.
Un amigo te sonríe cuando el día mal comienza. Un amigo te dirige, cuando el mundo te desprecia.
Un amigo de verdad te acepta tal cual eres, respeta tu dignidad y la esperanza que tú sueñes.
Un amigo que te ama nunca te aplastará; en las buenas y en las malas con él podrás contar...
Un amigo... amigo mío, es el sueño más preciado, sino sientes un vacío, es porque al fin lo has encontrado...
🌸
Un milagro de Don Bosco y Nuestra Señora María Auxiliadora:
La pequeña Margarita, de París, se estaba muriendo de tuberculosis pulmonar. “¡Va a sanar!", promete Don Bosco a su madre que llora. Rece todos los días un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria, luego una Salve Regina para que le escuche Nuestra Señora María Auxiliadora. Oren así hasta el 15 de agosto...”. “¡Dos meses y medio, Padre!, se lamenta la madre. Yo creía que podría simplemente tomar de la mano a mi hija y curarla...”. Don Bosco entonces ordena en tono severo: “¡Haga lo que le digo!”.
La enfermedad sigue su curso: aumentan los esputos de sangre, la fiebre no da tregua; la niña no es más que un esqueleto... ¡Qué difícil es creer en estas condiciones! Pero la madre se mantiene firme: reza, espera. El 15 de agosto se viste para ir a Misa. Margarita la llama: “¡Mamá, mamá! ¡Estoy curada!”
Y en efecto, ¡la paciente está radiante, sus mejillas sonrosadas, sus ojos sin fiebre! Se viste enseguida, va a Misa con su madre... Incluso está tan bien curada que su historia acaba como los cuentos de hadas de antaño: "Se casó, fue feliz y tuvo muchos hijos".
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente y Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Sudán, Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración para Sonia M. Q., de Costa Rica, Centro América, que además de tener sus problemas médicos propios (patología de tiroides próxima a iniciar tratamientos de medicina nuclear), padece desde hace mucho tiempo un verdadero calvario por su sobrino Marvin, al que protege de la mejor manera posible (única familiar que lo hace), siendo que éste es un adicto a las drogas con una conducta muy compleja y que le ocasiona a Sonia todo tipo de disgustos anímicos y pérdidas económicas. Rogamos al Sagrado Corazón de Jesús que le conceda salud y fortaleza física y anímica para sobrellevar tan pesada carga.
 
🙏 Hoy también pedimos oración por tantas y tantas personas de todo el mundo que sufren distinto tipo de problemas y necesidades y no tienen a nadie que rece por ellos ni que nos mande sus datos para que los incluyamos en este espacio. Dios conoce sus nombres y las cosas que les pasan... Por ello confiamos que, en su infinita misericordia, les habrá de ayudar en sus dificultades, enfermedades o necesidades.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Requisitos para ‘Pedidos de oración’ 
1) Nombres completos y apellido de la persona por la que se pide (no publicaremos apellido o solamente pondremos la primera letra).
2) Ciudad y país donde vive la persona por la que se pide.
3) Descripción del problema que tiene.
4) Los Pedidos de Oración se deben enviar a feluzul@gmail.com y deben redactarse de manera breve y resumida.
5) Enviar con tiempo la solicitud de oración (un día antes de su publicación). Se publican sólo los días lunes, miércoles y viernes.
6) Los pedidos que no traigan toda la información detallada en los puntos 1, 2 y 3, lamentablemente no serán publicados.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Junio: El amor de Dios
Día 8
Dios nos dio y nos sigue dando a cada uno de nosotros un cuerpo sano, una vida sana. Él nos creó y nos redimió, y nos salvará únicamente por su misericordia. Él ha hecho y sigue haciendo que todas las cosas sean buenas para nosotros.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
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domingo, 7 de junio de 2026

Pequeñas Semillitas 6340

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6340 ~ Domingo 7 de Junio de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy celebra la Iglesia la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, conocida por su nombre en latín “Corpus Christi”. Esta fiesta fue instituida por el Papa Urbano IV para recordar un hecho extraordinario acaecido en 1263, en Orvieto (Italia). Mientras celebraba la misa, un sacerdote dudó de la presencia real de Cristo en la eucaristía; mientras lo atormentaban las dudas, vio que salía sangre de la hostia consagrada, y el corporal quedó teñido con el color de la sangre. Esta pequeña pieza de tela se conserva en la catedral de Orvieto, la cual fue construida para venerar esta reliquia. Tal es la historia de la fiesta que nos congrega en este día.
Se entiende, entonces, que la intención de la Iglesia al proponer esta fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo es reavivar la fe en la presencia sacramental de Jesús en la Eucaristía. Él se ofrece como pan espiritual para que podamos asumir, con energía y entusiasmo, los desafíos que nos trae la vida.
Jesús instituyó este Sacramento como memorial perenne de su Pasión, Muerte y Resurrección, de su Alianza de amor por nosotros. Creo, Señor, que estás ahí. No has querido esperar al encuentro definitivo allá en el Cielo y nos has dejado un anticipo de esa figura que un día contemplaremos con gozo y sin velos. Sé que me esperas para aumentar mi fe, mi esperanza y mi amor.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO -
Primera Lectura: Deuteronomio 8, 2-3. 14-16
 
Salmo: Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20
 
Segunda Lectura: 1 Corintios 10, 16-17
 
Santo Evangelio: Jn 6,51-58
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».
Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre».
 
Comentario:
Hoy, la celebración del Corpus Christi nos da la oportunidad, por una parte, de valorar y agradecer el gran regalo que se nos ofrece en el Sacramento de la Eucaristía. En ella se realiza la promesa del Señor: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20). Presencia sacramental que se inicia en la Última Cena, cuando Jesús “parte y reparte” su Cuerpo y su Sangre, regalo que habría de continuarse gracias a que también en esa misma Cena les comparte el poder de seguir haciéndolo presente: «Haced esto en memoria mía» (Lc 22,19).
San Juan, en su Evangelio, nos dice que cada uno de los signos que Jesús realizaba era con la finalidad de despertar y fortalecer la fe en Él (cf. Jn 20,31). San Pablo, por su parte, subraya la gran importancia de la Resurrección: «Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe» (1Co 15,17). Pero esa fe tiene que ser alimentada, y la mejor manera de lograrlo es comiendo el Cuerpo mismo del Señor: «Mi carne es verdadera comida» (Jn 6,55). Por ello, esta festividad nos recuerda también la responsabilidad que tenemos, no sólo de estar bien preparados para recibirlo, sino también de “comerlo de verdad”.
En efecto, su Cuerpo nos dará vida en la medida en que lo asimilemos. Así como sucede con cualquier alimento que le demos a nuestro cuerpo —para que nos sea de utilidad— tiene que ser asimilado, así también el Cuerpo del Señor será fuente de fortaleza y vida tanto cuanto le permitamos ser parte de nosotros mismos. Por eso, según León XIV, «la participación en la liturgia no termina en el templo, sino que transforma la vida cotidiana».
Dicho de otra manera, nuestra Comunión con el Señor, la Sagrada Eucaristía, el Corpus Christi será realmente eficaz en nosotros tanto como nuestra vida sea verdadero signo para que los demás crean. El mismo Señor nos lo sugirió con estas palabras: «Que vuestra luz brille delante de los hombres, para que vean nuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5,16).
* P. Esteban SALAZAR González (Puerto Vallarta, México) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
🌞 «La Eucaristía es el Sacramento del amor más fuerte que la muerte. El Sacramento de las especies pobres que se convierte en nuestra mayor riqueza. La Eucaristía es el triunfo del amor sobre el odio. Cada Eucaristía es más fuerte que todo el mal del mundo, es una realización de la redención y reconciliación cada vez más profunda de la humanidad con Dios»
 
🌞 «En el Sacramento del altar, la Iglesia contempla de manera inigualable el misterio del Calvario, el sacrificio de donde fluye toda la gracia de la evangelización. En la contemplación del misterio eucarístico aprendemos a imitar al único que se hace pan partido y sangre derramada para la salvación del mundo. De la Eucaristía debemos salir con la riqueza de amor que hemos encontrado en Cristo»
 
Predicación del Evangelio:
El pan vivo del cielo
La linda fiesta que celebramos hoy es una prueba del amor de Jesús para nosotros. Jesús entiende nuestra fragilidad, nuestra debilidad, nuestro miedo de quedarnos solos. Antes de su pasión y muerte, se reunió con sus discípulos para dejarles un tesoro, un regalo que les iba a servir como fuerza por toda su vida. Es el tesoro de la Eucaristía, de su Cuerpo y Sangre que hasta hoy es la fuente de nuestra fe.
 
Todos nosotros necesitamos comida buena para resistir las enfermedades. La comida que compartimos en familia y entre amigos sirve no solamente para fortificar el cuerpo, sino para animar el alma y el corazón. Una cena entre familia y amigos es un símbolo de alegría y de compartir. La persona que nos invita a su mesa nos invita también a su corazón.
 
Parece que Jesús entendió bien todo eso. En dejarnos la Eucaristía, la Santa Comunión, Él nos invita a su mesa, y a su corazón. Nos invita como familia, no como individuos. Reunimos en la misa como comunidad de fe y de esperanza. Es un tiempo de compartir. Venimos con nuestras ilusiones y nuestras penas. No tenemos que estar fuertes y perfectos. Solo tenemos que reunir con confianza y con humildad. Venimos no porque somos dignos. Venimos porque Jesús mismo nos busca y quiere que estemos en la mesa.  
 
Hoy la Iglesia nos invita a celebrar este gran misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo. No tenemos que entender ni cómo ni porqué. Solo tenemos que agradecer este regalo generoso de un Dios de bondad. En algunas Iglesias, tendrán procesiones por las calles. En otras, quedaran en adoración durante una Hora Santa. Es nuestra manera de demostrar nuestra gratitud por la presencia Eucarística de Jesús.  
 
Pero lo que es más importante es acercarnos al sacramento, recibiendo el Cuerpo y Sangre de Jesús. La Comunión es el cariño de Jesús hecho visible. La Comunión es la caricia que Jesús nos extiende. La Comunión es la consolación que Dios nos ofrece. La Comunión es la fuerza que Dios nos da para seguir adelante. La Comunión es el desafío que recibimos para convertirnos en una presencia de amor para los demás.
 
Cuando Jesús caminaba entre la gente, sus palabras tuvieron el poder de cambiar el corazón del pecador; de curar al enfermo; y de animar a los débiles. Ahora, tenemos el sacramento de su Cuerpo y Sangre para cambiarnos en su misma presencia. Acerquémonos con confianza. Es la caricia de Dios para nosotros.
(Hna. Kathleen Maire OSF- Imagen de Biblia.com)
 
Biblioteca de “Pequeñas Semillitas” 
Contiene 400 artículos que han sido publicados
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y que podrás leer o bajar a tu dispositivo.
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Mes del Sagrado Corazón de Jesús
7.-EL PECADO MORTAL
Jesús llora ante la muerte de su amigo Lázaro. ¿Sabes tú por qué Jesús ante el cadáver de su amigo llora, vibra, reza?
Porque era cadáver. He aquí tu imagen cuando te duermes en el pecado. No bastan las invitaciones del ángel custodio, las oraciones de la madre, los consejos de los amigos, las correcciones del confesor. Queremos un milagro de Jesús. Es Jesús mismo quien debe llorar, gritar, rezar por ti, alzar su voz. ¿Y tú tan fácilmente te abandonas al pecado?
Con un pecado mortal pierdes todo, todo está perdido. Tú eres sensible a todos los afectos más tiernos y delicados. ¿No sientes nada al ofender a Dios, al ponerlo de nuevo en la cruz? Sobre tu frente está esculpida la imagen de Dios y tú la manchas para echarla en el fango.
(Web Católico de Javier)
 
Meditación dominical
Hoy celebramos el Corpus Christi: el Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Es la tercera de una serie de grandes fiestas, precedida por Pentecostés y el Domingo de la Santísima Trinidad de la semana pasada. La próxima semana retomaremos el Tiempo Ordinario, contando, salvo algunas excepciones, los domingos hasta Adviento.
En el Evangelio de hoy (Juan 6:51-58), Jesús pronuncia palabras que asombraron a quienes lo escuchaban y que aún hoy nos interpelan: «Yo soy el pan vivo que bajó del cielo». No se describe simplemente como un maestro que ofrece sabiduría y guía, sino que se ofrece a sí mismo como alimento para la vida del mundo. En el centro de la celebración de hoy se encuentra este don asombroso: Cristo permanece con nosotros, alimentándonos a través de la Eucaristía.
A muchos les resultaba difícil comprender las palabras de Jesús. Solo entendían el hambre física y el pan físico: «¿Cómo puede este hombre darnos a comer su carne?». Pero Jesús hablaba de un hambre más profunda en el corazón humano: hambre de sentido, perdón, comunión, esperanza y vida eterna. La Eucaristía responde a esa hambre profunda porque no es simplemente un símbolo sagrado; es Cristo entregándose completamente a nosotros.
Cada vez que nos acercamos al altar, somos invitados a la comunión no solo con Cristo, sino también con los demás. La Eucaristía nunca es una devoción privada. Recibimos el Cuerpo de Cristo para convertirnos en el Cuerpo de Cristo en el mundo. El pan se parte en el altar, invitándonos a ser personas entregadas al amor y al servicio de los demás.
 
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
 
💕  Desde Argentina agradecen a Dios hechas en favor de Sabrina Yohana G., que por la gracias del Señor y por las plegarias de los orantes está mejorando día a día de su afección de salud.
 
💕 Desde Córdoba, Argentina, la familia de la pequeña Lupita, la bebé de tres meses por la que hemos estado rezando en los últimos días, agradecen a Dios, a la Virgen de Guadalupe, y a todos los orantes, porque Lupita sigue mejorando, ya sin respiración asistida, y en etapa de realimentarla por boca (antes era por sonda) para que cuando eso suceda pueda ser dada de alta a su casa. Damos gracias a Dios y seguimos rezando por su completa recuperación.
 
Oremos: Bendito seas, Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Junio: El amor de Dios
Día 7
El pan que pedimos como limosna es pan santo porque nuestra oración y nuestro amor a Dios lo santifican. Cuando un hermano menor sale a mendigar, las primeras palabras que pronuncia son. “Bendito y alabado sea el Señor, nuestro Dios”; y después: “una limosna, por el amor del Señor nuestro Dios”.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
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