martes, 17 de marzo de 2026
lunes, 16 de marzo de 2026
Pequeñas Semillitas 6263
PEQUEÑAS
SEMILLITAS Año
21 - Número 6263 ~ Lunes 16 de Marzo de 2026Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)¡Alabado sea Jesucristo!
Con alegría de cordobeses y argentinos, hoy celebramos a San Gabriel del
Rosario Brochero, el Cura Brochero, primer santo argentino (y cordobés) que
vivió entre 1840 y 1914, realizando una enorme obra de evangelización en
amplias zonas casi desérticas de las serranías, donde además de evangelizar
llevando la Palabra de Dios, también se encargó de satisfacer las necesidades
sociales, culturales y económicas de los habitantes desperdigados en un inmenso
territorio al que la civilización hasta entonces había dado la espalda.
Su entrega generosa, sin vacilar ante los peligros, hasta el punto de
contagiarse la lepra de un habitante al que asistía, lo que lo llevaría a la
muerte, es muy apropiada para tomarla como ejemplo en este tiempo de Cuaresma
que estamos viviendo.
La Palabra de DiosLecturas del día- LUNES 4 DE CUARESMA -♡ Primera Lectura: Isaías 65, 17-21
♡ Salmo: Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b
♡ Santo Evangelio: Jn 4,43-54
En aquel tiempo, Jesús partió de Samaría para Galilea. Jesús mismo había
afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. Cuando llegó, pues, a
Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto
todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos
habían ido a la fiesta. Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido
el agua en vino.
Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. Cuando
se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue donde Él y le
rogaba que bajase a curar a su hijo, porque se iba a morir. Entonces Jesús le
dijo: «Si no veis señales y prodigios, no creéis». Le dice el funcionario:
«Señor, baja antes que se muera mi hijo». Jesús le dice: «Vete, que tu hijo
vive».
Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en
camino. Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que
su hijo vivía. Él les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor.
Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre». El padre comprobó
que era la misma hora en que le había dicho Jesús: «Tu hijo vive», y creyó él y
toda su familia. Esta nueva señal, la segunda, la realizó Jesús cuando volvió
de Judea a Galilea.
♡ Comentario:
Hoy, volvemos a encontrar a
Jesús en Caná de Galilea, donde había realizado el conocido milagro de la
conversión del agua en vino. Ahora, en esta ocasión, hace un nuevo milagro: la
curación del hijo de un funcionario real. Aunque el primero fue espectacular, éste
es —sin duda— más valioso, porque no es algo material lo que se soluciona con
el milagro, sino que se trata de la vida de una persona.
Lo que llama la atención de este nuevo milagro es que Jesús actúa a
distancia, no acude a Cafarnaúm para curar directamente al enfermo, sino que
sin moverse de Caná hace posible el restablecimiento: «Le dice el funcionario:
‘Señor, baja antes que se muera mi hijo’. Jesús le dice: ‘Vete, que tu hijo
vive’» (Jn 4,49.50).
Esto nos recuerda a todos nosotros que podemos hacer mucho bien a
distancia, es decir, sin tener que hacernos presentes en el lugar donde se nos
solicita nuestra generosidad. Así, por ejemplo, ayudamos al Tercer Mundo
colaborando económicamente con nuestros misioneros o con entidades católicas
que están allí trabajando. Ayudamos a los pobres de barrios marginales de las
grandes ciudades con nuestras aportaciones a instituciones como Cáritas, sin
que debamos pisar sus calles. O, incluso, podemos dar una alegría a mucha gente
que está muy distante de nosotros con una llamada de teléfono, una carta o un
correo electrónico.
Muchas veces nos excusamos de hacer el bien porque no tenemos
posibilidades de hacernos físicamente presentes en los lugares en los que hay
necesidades urgentes. Jesús no se excusó porque no estaba en Cafarnaúm, sino
que obró el milagro.
La distancia no es ningún problema a la hora de ser generoso, porque la
generosidad sale del corazón y traspasa todas las fronteras. Como diría san
Agustín: «Quien tiene caridad en su corazón, siempre encuentra alguna cosa para
dar».
* Rev. D. Ramon Octavi SÁNCHEZ i Valero (Viladecans, Barcelona, España) ©
Textos de Evangeli.net – Imagen: Radio Católica Metropolitana.
Santoral Católico:El Cura Brochero –
PresbíteroJosé Gabriel del Rosario
Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de
Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba (Argentina). El 4 de
noviembre de 1866 se ordenó como sacerdote.
Tras desempeñar su
ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y ser prefecto de estudios del
Colegio Seminario Nuestra Señora de Loreto, el 19 de noviembre de 1869 fue
elegido vicario del departamento San Alberto, con unos 10 mil habitantes de
toda Traslasierra, zona serrana enorme e inhóspita. Se instaló entonces en
Villa del Tránsito, la localidad que desde 1916 lleva su nombre. En esa amplia
zona serrana desarrolló una intensa acción evangelizadora y a la vez
civilizadora, creando escuelas, postas sanitarias, caminos, acequias para
llevar agua y muchas obras más.
También el Padre
Brochero tuvo un papel activo en la epidemia de cólera que se desató en
Córdoba. “Se le veía correr de enfermo en enfermo, ofreciendo al moribundo el
religioso consuelo, recogiendo su última palabra y cubriendo las miserias de
sus deudos. Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos,
más fatigantes y heroicos de su vida”, señaló su amigo Ramón J. Cárcano.
Murió ciego, padeciendo
de lepra. “Murió de la forma en que vivió, con mucha humildad y sencillez”,
afirmó el Padre Guido Ricotti.
El Cura Brochero fue
declarado venerable en febrero de 2004 por san Juan Pablo II. El 20 de
diciembre de 2012, Benedicto XVI firmó el decreto que reconocía el milagro
atribuido a la intercesión de Brochero. Este milagro consistió en la
recuperación sin explicación médica de un niño con pronóstico de “vida
vegetativa” y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente
vial.
Fue beatificado el 14 de
septiembre de 2013 en la Villa Cura Brochero, en Córdoba (Argentina), en una
Misa multitudinaria presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la
Congregación para las Causas de los Santos y enviado del Papa Francisco. Y fue
canonizado por el mismo Papa en el Vaticano el 16 de octubre de 2016.
Para más información hacer
clic acá.
(Web Católico de Javier – AciPrensa)
Pensamientos del día«Yo me felicitaría si Dios me saca de este planetasentado confesando y predicando el Evangelio»---«El Señor me dio la salud, él me la quita;bendita sea su santa voluntad.Debemos estar siempre conformescon los designios de Dios»---«Dios es como los piojos,está en todas partes,pero prefiere a los pobres» Tema del día:De siervo de Dios
a santoLas declaraciones de
santidad son siempre un foco de interés, admiración, polémica e incluso de una
magnética curiosidad. ¿Qué llevaría a la Iglesia a destacar sobre sus millones
de fieles a unos pocos como modelos de virtud? ¿Sigue hoy habiendo casos de
fieles que dedican su vida a librar una guerra sin cuartel a los grandes
enemigos del alma?
Actualmente no son pocos
los que se encuentran en un camino que comienza al ser declarado siervo de Dios
y venerable y que concluye con la beatificación y canonización. Es el caso de
Fulton J. Sheen, declarado venerable en 2012 y cuya beatificación acaba de ser
anunciada por el Vaticano. La pregunta es: ¿Qué necesita un siervo de Dios para
ser considerado como santo por el Papa?
El proceso para ser
declarado santo se divide en tres fases generales, la preparatoria, la
diocesana y la romana.
Fase preparatoria
Por lo general es
iniciada por el obispo de la diócesis del considerado siervo de Dios y consiste
en la recapitulación de pruebas que corroboren la fama de santidad entre los
fieles. En esta fase se recopilan nombres o escritos de testigos, así como documentos,
escritos personales o familiares y conocidos, se estudia el ambiente y contexto
y también se juzga y responde al interrogante de si es o no un conveniente
ejemplo y modelo de vida cristiana.
Fase diocesana
Cuando comienza
formalmente la causa de beatificación y canonización, el fiel en cuestión
adquiere la consideración de “siervo de Dios”, mientras el postulador, ya
designado formalmente, prosigue con la recopilación de documentos y relatos que
permitan reconstruir la vida, y por tanto, la pretendida santidad, de la
persona en cuestión. Es aquí cuando se busca comprobar si vivía o no las
virtudes en grado heroico, siguiendo los testimonios orales de quienes le
conocieron o bien estudiando los documentos de los testigos y coetáneos. De
corroborar la práctica de la virtud en grado heroico, el obispo puede
introducir la causa en su fase romana, trasladándola a la Congregación para las
Causas de los Santos. Mientras, una comisión histórica recopila los documentos
del siervo de Dios y sus escritos, y dos censores evalúan si en dicho contenido
hay algo contrario a la fe o a la moral.
Fase romana
Concluida la fase
diocesana y llegada a la Congregación para las Causas de los Santos, el
postulador deberá elaborar la ‘positio’ o resumen de las pruebas que han sido
recogidas y estudiadas por la diócesis. Un documento que debe demostrar la
certeza de vida, virtudes y fama del siervo de Dios. Tras obtener los votos
favorables de los teólogos o de la comisión histórica y de los obispos y
cardenales que integran la Congregación, es el Papa el que emite un Decreto
sobre la heroicidad de las virtudes o sobre el martirio del Siervo de Dios, que
se convierte así en Venerable. Es en este momento en el que se reconoce su
ejercicio de las virtudes cristianas en grado heroico o bien haber sufrido un
verdadero martirio.
Beatificación
A partir de este
momento, reconocida por la Iglesia la práctica de las virtudes en grado heroico
por el siervo de Dios, el candidato es reconocido como beato si sufrió el
martirio. De no ser así, debe reconocerse un milagro obrado por su intercesión,
que es generalmente una curación imposible de explicar científicamente según la
comisión de médicos convocada por la Congregación para las Causas de los
Santos. Los criterios que suelen determinar el veredicto son los de una
curación completa, duradera e instantánea. Solo cuando dicho milagro es
reconocido por obispos y cardenales de la Congregación y cuando el Papa
autoriza el decreto, el venerable puede ser beatificado e incluido en el
calendario litúrgico de su diócesis.
Canonización
Es la última fase del
camino hacia el reconocimiento de la santidad y en ella prima la confirmación
de la intercesión del beato en un segundo milagro que debe haber ocurrido
después de la beatificación. En esta cuarta etapa, confirmado el segundo
milagro, el Santo Padre debe aprobar el Decreto de Canonización y convocar el
Consistorio Ordinario Público, en el que se informa a todos los cardenales y se
determinan las fechas de la canonización, con cuya ceremonia concluye el
proceso.
(José María Carrera Hurtado – Religión en Libertad)
Meditaciones de CuaresmaDía 27º. Lunes 16 de marzo de 2026
No aceptar un "no". "En septiembre de
1980 -cuenta la Madre Teresa de Calcuta-, estuve en el Berlín Oriental, donde
íbamos a abrir nuestra primera casa en un país bajo gobierno comunista. Llegué
de Berlín Occidental con una hermana que debía quedarse allí para iniciar la
labor. Habíamos solicitado el correspondiente visado, pero como no nos lo
habían concedido todavía, le dijeron que sólo podría permanecer en el Berlín
Oriental durante 24 horas; eran muy estrictos en eso... Así pues, nos pusimos a
rezar "Acordaos" a la Virgen, y al cabo de un rato, sonó el teléfono;
no había nada que hacer: la hermana tendría que volverse conmigo... Pero como
nunca aceptamos un "no" por respuesta, seguimos rezando y, al octavo
"Acordaos", volvió a sonar el teléfono, y una voz dijo:
"Enhorabuena. Le han concedido el visado. Puede quedarse..." Le
habían concedido un visado de seis meses, lo mismo que a otras hermanas. Al día
siguiente, regresé a Berlín Occidental, dándole gracias a la Virgen".
Madre mía, auméntame la fe y que me dé cuenta de que
las cosas que son para bien de Dios o de los demás, el "no" quiere
decir "sigue rezando". Tú siempre nos escuchas.
Pedidos de oración🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el
Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas,
religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico
de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios
Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el
aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón
de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;
por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente y Ucrania
especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua,
por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Congo
y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros
hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el
abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza;
por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes,
especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por
las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los
presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como
Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados
a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras; por las víctimas de catástrofes naturales; por
la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los
matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por
las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial
oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la
democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
🙏
Pedimos oración por el eterno descanso
del Padre Abel Arisi, sacerdote de 81 años de edad, que ha partido a la Casa
del Padre Celestial desde Villa Mercedes, San Luis, Argentina, el pasado día
14. Brille para él la Luz que no tiene fin.
🙏
Pedimos oración para Pilar
(Pili) P., de Córdoba, Argentina, de algo más de 65 años de edad, muy querida
colaboradora de esta página desde sus mismos inicios, que está sufriendo crisis
de ataques de dolor en la cara por neuralgia del nervio trigémino que se le
repiten periódicamente. Invocamos la intercesión del Santo Cura Brochero para que
ruegue a Jesús por un pronto alivio y sanación de esos episodios.
🙏 Pedimos oración para Stefanía
Lourdes, de 39 años de edad, que vive en Münich, Alemania, hija del autor
de esta página, que hace días presenta un intenso dolor cervical con contractura
a nivel de los hombros, con tratamientos adecuados a su realidad. Le pedimos a
la Virgen de Lourdes, cuyo nombre ella lleva, que la cubra con su manto de amor
y protección y sea mediadora ante Dios para que esos dolores se calmen y los
planes de Stefi se hagan realidad.
🙏
Continuamos unidos en oración por
medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita
todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz
para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo,
en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños
que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran
el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de
conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre,
que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto
el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te
dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan
sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse
elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a
la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo
nuestro Señor. Amén.
Los cinco minutos de San FranciscoMarzo: Cuaresma y Pascua
Día 16
Nuestro Señor Jesucristo, cuyas huellas debemos
seguir, llamó amigo al que lo entregaba y se ofreció espontáneamente a los que
lo crucificaron. Por lo tanto, son nuestros amigos todos los que injustamente
nos provocan sufrimientos y angustias, humillaciones y ofensas, dolores y
tormentos, martirio y muerte. Y los debemos amar mucho, ya que, por lo que nos
hacen, obtenemos la vida eterna.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE-Jardinero de Dios-(el más pequeñito de todos) BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”♡FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”♡FACEBOOK de
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domingo, 15 de marzo de 2026
Pequeñas Semillitas 6262
PEQUEÑAS
SEMILLITAS Año
21 - Número 6262 ~ Domingo 15 de Marzo de 2026Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)¡Alabado sea Jesucristo!
En estos domingos de Cuaresma, a través de los pasajes del evangelio de
san Juan, la liturgia nos hace recorrer un verdadero itinerario bautismal: el
domingo pasado, Jesús prometió a la samaritana el don del «agua viva»; hoy,
curando al ciego de nacimiento, se revela como «la luz del mundo»; el domingo
próximo, resucitando a su amigo Lázaro, se presentará como «la resurrección y
la vida». Agua, luz y vida: son símbolos del bautismo, sacramento que «sumerge»
a los creyentes en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo,
liberándolos de la esclavitud del pecado y dándoles la vida eterna.
Hoy escuchamos del encuentro de Jesús con el hombre nacido ciego, y por
eso nos habla de la luz... La luz ya brilla. Cristo no avergüenza ni acusa al
ciego; lo busca, incluso después de que otros lo rechazaran. La luz de Cristo
no es una interrogación severa. Es una iluminación sanadora.
La luz puede ser una palabra amable, una amistad firme, una postura
valiente a favor de lo correcto, una parroquia que acoge en lugar de filtrar.
Mientras muchos tropiezan en las sombras, incluso una pequeña llama puede
marcar la diferencia. Cristo no nos pide que creemos la luz. Solo nos pide que
dejemos que su luz brille a través de nosotros.
La Palabra de DiosLecturas del día- DOMINGO 4 DE CUARESMA -♡ Primera Lectura: 1 Samuel 16, 1b. 6-7. 10-13a
♡ Salmo: Sal 22, 1-3a, 3b-4. 5. 6
♡ Segunda Lectura: Efesios 5, 8-14
♡ Santo Evangelio: Jn 9,1-41
En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le
preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya
nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se
manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que
me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar.
Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra,
hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo:
«Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). Él fue, se
lavó y volvió ya viendo.
Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No
es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían
otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron
entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre
que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y
lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El
respondió: «No lo sé».
Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. Pero era sábado el
día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos a su vez le
preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: «Me puso barro sobre
los ojos, me lavé y veo». Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de
Dios, porque no guarda el sábado». Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador
realizar semejantes señales?». Y había disensión entre ellos. Entonces le dicen
otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de Él, ya que te ha abierto los ojos?». Él
respondió: «Que es un profeta».
No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que
llamaron a los padres del que había recobrado la vista y les preguntaron: «¿Es
éste vuestro hijo, el que decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?». Sus
padres respondieron: «Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo y que nació
ciego. Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso
nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo». Sus
padres decían esto por miedo por los judíos, pues los judíos se habían puesto
ya de acuerdo en que, si alguno le reconocía como Cristo, quedara excluido de
la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntádselo a él».
Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron:
«Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Les
respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora
veo». Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?». Él
replicó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis escuchado. ¿Por qué queréis oírlo
otra vez? ¿Es qué queréis también vosotros haceros discípulos suyos?». Ellos le
llenaron de injurias y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; nosotros
somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero
ése no sabemos de dónde es». El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que
vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. Sabemos que
Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad,
a ése le escucha. Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de
un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada».
Ellos le respondieron: «Has nacido todo entero en pecado ¿y nos das lecciones a
nosotros?». Y le echaron fuera.
Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le
dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». El respondió: «¿Y quién es, Señor,
para que crea en él?». Jesús le dijo: «Le has visto; el que está hablando
contigo, ése es». Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante Él. Y dijo
Jesús: «Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y
los que ven, se vuelvan ciegos». Algunos fariseos que estaban con él oyeron
esto y le dijeron: «Es que también nosotros somos ciegos?». Jesús les
respondió: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: ‘Vemos’
vuestro pecado permanece».
♡ Comentario:
Hoy, cuarto domingo de
Cuaresma —llamado domingo “alegraos”— toda la liturgia nos invita a
experimentar una alegría profunda, un gran gozo por la proximidad de la Pascua.
Jesús fue causa de una gran alegría para aquel ciego de nacimiento a quien
otorgó la vista corporal y la luz espiritual. El ciego creyó y recibió la luz
de Cristo. En cambio, aquellos fariseos, que se creían en la sabiduría y en la
luz, permanecieron ciegos por su dureza de corazón y por su pecado. De hecho,
«No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron
a los padres del que había recobrado la vista» (Jn 9,18).
¡Cuán necesaria nos es la luz de Cristo para ver la realidad en su
verdadera dimensión! Sin la luz de la fe seríamos prácticamente ciegos.
Nosotros hemos recibido la luz de Jesucristo y hace falta que toda nuestra vida
sea iluminada por esta luz. Más aun, esta luz ha de resplandecer en la santidad
de la vida para que atraiga a muchos que todavía la desconocen. Todo eso supone
conversión y crecimiento en la caridad. Especialmente en este tiempo de
Cuaresma y en esta última etapa. San León Magno nos exhorta: «Si bien todo
tiempo es bueno para ejercitarse en la virtud de la caridad, estos días de
Cuaresma nos invitan a hacerlo de manera más urgente».
Sólo una cosa nos puede apartar de la luz y de la alegría que nos da
Jesucristo, y esta cosa es el pecado, el querer vivir lejos de la luz del
Señor. Desgraciadamente, muchos —a veces nosotros mismos— nos adentramos en
este camino tenebroso y perdemos la luz y la paz. San Agustín, partiendo de su
propia experiencia, afirmaba que no hay nada más infeliz que la felicidad de
aquellos que pecan.
La Pascua está cerca y el Señor quiere comunicarnos toda la alegría de la
Resurrección. Dispongámonos para acogerla y celebrarla. «Vete, lávate» (Jn
9,7), nos dice Jesús… ¡A lavarnos en las aguas purificadoras del sacramento de
la Penitencia! Ahí encontraremos la luz y la alegría, y realizaremos la mejor
preparación para la Pascua.
* Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (Tremp, Lleida, España) © Textos de
Evangeli.net
Palabras de Benedicto XVI«Como el ciego de nacimiento, dejémonos curar por
Jesús, que puede y quiere darnos la luz de Dios. Confesemos nuestra ceguera,
nuestra miopía y, sobre todo, lo que la Biblia llama el «gran pecado» (cf. Sal
19, 14): el orgullo. Que nos ayude en esto María santísima, la cual, al
engendrar a Cristo en la carne, dio al mundo la verdadera luz»
Predicación del Evangelio:Es posible volver a la «Luz»«Laetare, Jerusalem...». Con estas palabras del profeta Isaías la Iglesia
nos invita hoy a la alegría, en la mitad del itinerario penitencial de la
Cuaresma. La alegría y la luz son el tema dominante de la liturgia de hoy. El
evangelio narra la historia de «un hombre ciego de nacimiento» (Jn 9, 1). Al
verlo, Jesús hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos y le dijo: «Ve a
lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado). Él fue, se lavó, y
volvió con la vista» (Jn 9, 6-7).
El ciego de nacimiento representa al hombre marcado por el pecado, que
desea conocer la verdad sobre sí mismo y sobre su destino, pero se ve impedido
por una enfermedad congénita. Sólo Jesús puede curarlo: Él es «la luz del
mundo» (Jn 9, 5). Al confiar en él, todo ser humano espiritualmente ciego de
nacimiento tiene la posibilidad de «volver a la luz», es decir, de nacer a la
vida sobrenatural.
Además de la curación del ciego, el evangelio da gran relieve a la
incredulidad de los fariseos, que se niegan a reconocer el milagro, dado que
Jesús lo ha realizado en sábado, violando, a su parecer, la ley de Moisés. Se
manifiesta así una elocuente paradoja, que Cristo mismo resume con estas
palabras: «Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven,
vean, y los que ven, se queden ciegos» (Jn 9, 39).
Para quien encuentra a Jesús, no hay términos medios: o reconoce que lo
necesita a él y su luz, o elige prescindir de él. En este último caso, tanto a
quien se considera justo ante Dios como a quien se considera ateo, la misma
presunción les impide abrirse a la conversión auténtica.
Amadísimos hermanos y hermanas, nadie debe cerrar su corazón a Cristo. A
quien lo acoge, Él le da la luz de la fe, una luz capaz de transformar los
corazones y, por consiguiente, las mentalidades y las situaciones sociales,
políticas y económicas dominadas por el pecado.
«Creo, Señor» (Jn 9, 38). Cada uno de nosotros, como el ciego de
nacimiento, debe estar dispuesto a profesar humildemente su adhesión a Él.
(San Juan Pablo II, Ángelus 10 Marzo
2002)
AgradecimientosImaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para
tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí
los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la
cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las
gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque
prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para
dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas"
pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la
segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como
respuesta a nuestros pedidos de oración.
💕Desde Córdoba, Argentina,
agradecemos la unión matrimonial de María Luz Vergara y Federico
Machado. Que Dios bendiga esta pareja y les conceda una vida larga y
fecunda.
💕 Desde Córdoba, Argentina, tenemos dos
agradecimientos vinculados a otros tantos bebés: Guillermina, que nació
el 7 de marzo pesando 3,020 kg. Tanto ella como su mamá Rocío se
encuentran muy bien. El otro
agradecimiento es por las oraciones hechas en favor de Enzo, de Mina
Clavero, que luego de su nacimiento permaneció internado en neonatología por
problemas de baja saturación de oxígeno y ya ha superado eso y se encuentra bien.
💕 Desde
Buenos Aires, Argentina, Alicia Liliana, agradece a Dios y a la
Santísima Virgen por la excelente recuperación que está teniendo de su cirugía
de rodilla realizada hace pocos días. Nos sumamos a la plegaria de acción de
gracias.
Oremos: Bendito seas,
Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e
infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que
se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes
y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
Meditaciones de CuaresmaDía 26 . Domingo 15 de marzo de 2026
Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha
cometido este hombre, que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?,
preguntó un mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en
la mesa. -Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente
inocente.
- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?
- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con
nuestros pecados -exclamó con tristeza el sacerdote.
- Ahora comprendo -añadió lleno de compasión el
mahometano- por qué tienes siempre la imagen del crucificado.
¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver
a crucificar al Señor? El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le
amemos con obras. Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo
siento! Procura, cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a
Jesús por los pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de
amor.
Si tienes a mano un crucifijo ahora, puedes hablar
con Jesús en la Cruz comentando esto. Jesús, que no me acostumbre a verte
crucificado; cada vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te
amo!
Los cinco minutos de San FranciscoMarzo: Cuaresma y Pascua
Día 15
El hermano Francisco, hombre insignificante y débil,
pequeño servidor de ustedes, los saluda en nombre de Aquel que nos redimió y
nos lavó con su preciosísima sangre, a quien deben adorar con respeto y
reverencia, postrándose en tierra cada vez que escuchen su nombre: el Señor
Jesucristo, el “Hijo del Altísimo”, el que es bendito por los siglos. Amén.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
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