lunes, 19 de enero de 2009

Pequeñas Semillitas 0620

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0620 ~ Lunes 19 de Enero de 2009
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)



Hola !!!
Feliz el que ha sabido encontrar grandes amigos y en cada uno de ellos, ha encontrado una parte de sí mismo, que así quedó salvada para siempre.
Feliz el que en sus amigos halló comprensión. Y esa comprensión le ayudó a comprenderse a sí mismo.
Feliz el hombre que, a través de los datos de una firme amistad, ha sabido concebir como "Amor de Amistad" el amor que entre su alma y su Señor debe mediar.
José María Cabodevilla


La Palabra de Dios : Evangelio del día



Como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen a Jesús: «¿Por qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar. Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán, en aquel día.
»Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor. Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los pellejos y se echaría a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos.
(Marcos 2, 18-22)

Comentario
Hoy comprobamos cómo los judíos, además del ayuno prescrito para el Día de la Expiación (cf. Lev 16,29-34) observaban muchos otros ayunos, tanto públicos como privados. Eran expresión de duelo, de penitencia, de purificación, de preparación para una fiesta o una misión, de petición de gracia a Dios, etc. Los judíos piadosos apreciaban el ayuno como un acto propio de la virtud de la religión y muy grato a Dios: el que ayuna se dirige a Dios en actitud de humildad, le pide perdón privándose de aquellas cosas que, satisfaciéndole, le hubieran apartado de Él.
Que Jesús no inculque esta práctica a sus discípulos y a los que le escuchan, sorprende a los discípulos de Juan y a los fariseos. Piensan que es una omisión importante en sus enseñanzas. Y Jesús les da una razón fundamental: «¿Acaso pueden los amigos del esposo ayunar mientras está con ellos el esposo?» (Mc 2,19). El esposo, según la expresión de los profetas de Israel, indica al mismo Dios, y es manifestación del amor divino hacia los hombres (Israel es la esposa, no siempre fiel, objeto del amor fiel del esposo, Yahvé). Es decir, Jesús se equipara a Yahvé. Está aquí declarando su divinidad: llama a sus discípulos «los amigos del esposo», los que están con Él, y así no necesitan ayunar porque no están separados de Él.
La Iglesia ha permanecido fiel a esta enseñanza que, viniendo de los profetas e incluso siendo una práctica natural y espontánea en muchas religiones, Jesucristo la confirma y le da un sentido nuevo: ayuna en el desierto como preparación a su vida pública, nos dice que la oración se fortalece con el ayuno, etc.
Entre los que escuchaban al Señor, la mayoría serían pobres y sabrían de remiendos en vestidos; habría vendimiadores que sabrían lo que ocurre cuando el vino nuevo se echa en odres viejos. Les recuerda Jesús que han de recibir su mensaje con espíritu nuevo, que rompa el conformismo y la rutina de las almas avejentadas, que lo que Él propone no es una interpretación más de la Ley, sino una vida nueva.
Rev. D. Joaquim Villanueva i Poll (Girona, España)



Santoral Católico


San Juan de Ribera, Obispo




San Juan nació en Sevilla. Sus padres se llamaban Pedro y Teresa, familia que se distinguía entre la nobleza por su generosidad. Enviaron a Juan a estudiar a Salamanca, donde se convirtió en discípulo de Vitoria y de otros teólogos que brillaban a la vez en Trento. No tenía aún 30 años cuando fue nombrado por el Papa Pío IV Obispo de Badajoz, dedicándose de lleno a la santificación de sus ovejas. Da comienzo a su andadura como prelado enviando seis predicadores con San Juan de Ávila para preparar las almas a la reforma que se postula desde Trento.

Por su parte, no se queda quieto: predica con entusiasmo, se pone como un confesor más en el confesionario, visita y atiende con los sacramentos a los enfermos y, a veces, le toca dormir sobre sacos de sarmientos. Y hasta vende la vajilla de plata para remediar a los pobres. Tan mal estaban las cosas en su época que los herejes y los infieles disfrutaban esperando la pronta disolución de la Iglesia. Juan sintió fervor por los santos reformadores que el Espíritu Santo suscitó, también en ese tiempo, para aliviar las penas de su pueblo. Escribe normas para la reforma de la vida de los obispos, primeras en España en su género. Para disgusto de los pacenses, les dura poco este obispo como pastor.

A la edad de 36 años fue trasladado a la sede de Valencia, donde pronto advirtió las necesidades de esta gran arquidiócesis. Le ha precedido un santo que puso las metas muy altas. Fue Santo Tomás de Villanueva, el fraile que dio un vuelco a Valencia que por un siglo no ha disfrutado de la presencia de sus obispos. Allá va Juan como Arzobispo, después de haber dejado en Badajoz, repartidos entre los pobres, sus dineros, bienes y alhajas. Al santo, entre otras cosas, le tocó aplicar las reformas de Trento en su jurisdicción, así como también la catequización de los moriscos pero con pocos frutos, siendo éstos expulsados en 1609 por el rey Felipe III. Frente a esto, San Juan fue nombrado virrey de Valencia; el santo aceptó este cargo a ruegos del rey, y Valencia disfrutó largos años de paz y de mejor administración de la justicia.

Madruga, reza, estudia, recibe a la gente sin trabas ni excesos de respeto; es parco en la comida, rompe frecuentemente los moldes usuales de la época, siendo suficiente en ocasiones los higos secos, uvas, o frutas del tiempo. Va haciendo acopio de libros como intelectual sin remedio.

San Juan recorrió varias veces la diócesis y entre 1570 y 1610 llevó a cabo 2.715 visitas pastorales, y celebró siete sínodos. Fundó el Colegio de Corpus Christi para la formación del clero y honrar solemne al Santísimo Sacramento.

La Misa le dura con frecuencia dos horas... y con lágrimas, después de despedir al acólito para estar a gusto con el Señor después de la consagración y entrar en diálogo íntimo, personal e intenso. Suenan las disciplinas y guarda los cilicios en lugar recóndito que siempre descubre su perspicaz asistente.

Con hombres tan íntegros y apostólicos la Iglesia superó el obstáculo de herejes y de infieles. No hizo San Juan sino lo que es propio de un obispo, pero hacerlo en aquel tiempo fue mucho mérito.

San Juan de Ribera falleció en enero de 1611.




Pensamiento


"A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Aquí la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad"
Dalai Lama



Tema del día :
Sobre el Encuentro Mundial de las Familias



1) Para saber

Con motivo del Encuentro Mundial de las Familias en la Ciudad de México el Papa Benedicto XVI envió como representante a su Secretario de Estado, el cardenal Tarsicio Bertone. Aunque no estará físicamente, el Papa afirmó que estará presente “acompañándolo con la oración e interviniendo en videoconferencia”. Incluso ha concedido la indulgencia plenaria, con los acostumbrados requisitos, tanto a los que asistan como a los que no pudiendo asistir se unan espiritualmente al Encuentro y recen un Credo, un padrenuestro u otras oraciones.
El Papa aseguró que seguirá “con viva participación el extraordinario acontecimiento”. Recordó que la familia debe reflejar a Dios mismo a través del amor. Ha de ser un amor desinteresado, fiel, aún en los momentos de dificultad, dispuestos al sacrificio cuando sea necesario.

2) Para pensar

Hace años hubo un suceso pequeño, pero significativo, que nos muestra cómo Dios, creador de todo, puso un instinto en los animales que nos ha de llevar a reflexionar sobre nuestra actuación y la disposición que tenemos para sacrificarnos por los demás.
Un artículo de una revista internacional, experta en fotografía, mostraba una foto impactante en que la llamó: “Las Alas de Dios”. Sucede que después de un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, los guardabosques iniciaron una larga jornada montaña arriba para valorar los daños del incendio.
Un guardabosque encontró un pájaro literalmente petrificado en cenizas en la base de un árbol. Un poco asombrado por el espeluznante espectáculo, dio unos golpecitos al pajarillo con una vara.
Cuando lo hizo tres diminutos polluelos vivos se escabulleron bajo las alas de su madre ya muerta.
La amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, había llevado a sus hijos a la base del árbol y los había acurrucado bajo sus alas.
Ella podía haber volado para encontrar su seguridad, pero se había negado a abandonar a sus bebés. Cuando las llamas llegaron y quemaron su pequeño cuerpo ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir.

3) Para vivir

Este hecho nos recuerda lo que nos dice el salmo 91: "Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro…”
Por una parte, el salmo considera el amor protector de Dios por cada uno de nosotros. Y, por otra parte, nos muestra el amor sacrificado que ha de regir nuestros actos, sobre todo en el ámbito familiar.
El Papa se detuvo a considerar el tema elegido para el encuentro, “La familia, formadora de los valores humanos y cristianos”. Recordó la responsabilidad adquirida por los padres para educar a sus hijos en la fe. De ahí la importancia de bautizarlos lo más pronto posible, pues así se introducen en la familia de Dios. El bautismo es un gran regalo y una gran alegría, pero también una “gran responsabilidad… Los padres, de hecho, junto con los padrinos, deben educar a sus hijos según el Evangelio”, recordó.
Benedicto XVI confió a la santísima Virgen María, reina de la Familia, el VI Encuentro Mundial de las Familias.

José Martínez Colín
(Sacerdote, Ingeniero en Computación por la UNAM y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra)




Meditación breve



Sigo mi propio camino por la vida y lo importante no es la llegada, sino el viaje. Todos los días de mi viaje doy y recibo bendiciones.
Aun en el momento de mayor desafío, cuando se diría que estoy obligada a caminar un trecho más, descubro que puedo hacerlo. Descubro que tengo más valor, sabiduría y fuerza de lo que había soñado.Tengo más porque Dios repone todo lo que utilizo antes de que yo pueda agotarlo. Por eso dedico tiempo a saborear cada día de mi viaje.
He tomado este camino, no por casualidad, sino porque tenía citas divinas a las que debía asistir. Y sé que Dios es mi compañero a lo largo de todo el camino.
"Cuando Jesús iba a seguir su viaje, llegó un hombre corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?" Marcos 10, 17




Pedidos de oración



Seguimos pidiendo oraciones por la Paz en Medio Oriente y en toda la faz de la Tierra.



Pedimos oración por la salud de Beatriz de Z., que está internada en Terapia Intensiva en la provincia de Buenos Aires, Argentina, luego de una difícil operación de intestinos, y tratando de recuperarse para ser sometida a una nueva operación por su grave enfermedad. Que la Santísima Virgen la acompañe, la conforte y la ayude a superar todos sus problemas hasta llegar a su completa recuperación.



Seguimos orando por nuestra hermana Carmela V. que vive en Lima, Perú, afectada de un cáncer de estómago, y que está algo más aliviada y asumiendo su enfermedad con muchas serenidad. Que el Buen Jesús con toda su misericordia la siga acompañando.



Pedimos oración por Xiomara F., que vive en El Salvador, y que tiene muy debilitada su fe luego del fallecimiento de su papá y también por sus dificultades para poder concebir un bebé a pesar de los tratamientos que realiza para ello. También pedimos oración por Milly L. de El Salvador, por su hogar con tres hijos adolescentes y por la posibilidad del retorno de su esposo que se encuentra fuera del país. Rogamos a la Sagrada Familia de Nazaret que reciba con misericordia los pedidos de estas hermanas y les conceda lo que tanto necesitan.



Nuestros lectores Norma y Eduardo, de San Miguel de Tucumán, Argentina, nos piden oración por Ricardo A., que es diabético y ha padecido la amputación de una pierna, para que Dios y nuestra Madre le den la fortaleza que se necesita en estos momentos, tanto a él como a su familia. Y tambien nos piden que oremos por su ahijada Marta Cecilia, que está esperando su tercer bebé y se encuentra ya en el último mes de gestación, para que nuestro querido y abnegado San José la ayude y la acompañe.



Seguimos pidiendo oraciones por el niño Joaquín W. P., de Córdoba, Argentina, de un año y medio de edad, afectado de Sindrome Urémico Hemolítico, que ya está fuera de la internación pero todavía con su salud muy comprometida. Renovemos nuestras oraciones al Señor por el completo restablecimiento de este niño.



Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.



Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro



María Santísima, como Jesús, su Hijo, fue mansa y humilde de corazón. Su interior siempre estuvo en calma, aun en los momentos más atribulados. Al pie de la cruz, como la imagen de la fortaleza más grande, se mantuvo firme, sin desmayar.
Acudamos a la Virgen mansa y serena, buena, amable y bondadosa, sabiendo que seremos bien recibidos y escuchados.

María, Madre nuestra, a ti recurrimos confiados como hijos pequeños para recibir de tus manos la paz del corazón.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-

pequesemillitas@gmail.com

domingo, 18 de enero de 2009

Pequeñas Semillitas 0619

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0619 ~ Domingo 18 de Enero de 2009
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)




Hola !!!
Como venimos haciendo los sábados y domingos de verano, la edición de hoy de "Pequeñas Semillitas" está limitada a la Palabra de Dios (Evangelio del día), el Santoral correspondiente a la fecha, y las hermosas reflexiones del Padre Alfonso Milagro en los "Cinco Minutos de María". Los pedidos de oración que se reciban se publicarán mañana lunes.


La Palabra de Dios : Evangelio del día



En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedra”.
(Juan 1, 35-42)

Comentario
Hoy vemos a Jesús que venía por la ribera del Jordán: ¡es Cristo que pasa! Debían ser las cuatro de la tarde cuando, viendo que dos chicos le seguían, se ha girado para preguntarles: «¿Qué buscáis?» (Jn 1,38). Y ellos, sorprendidos por la pregunta, han respondido: «‘Rabbí, que quiere decir “Maestro”, ¿dónde vives?». ‘Venid y lo veréis’» (Jn 1,39).
También yo sigo a Jesús, pero... ¿qué quiero?, ¿qué busco? Es Él quien me lo pregunta: «De verdad, ¿qué quieres?». ¡Oh!, si fuera suficientemente audaz para decirle: «Te busco a ti, Jesús», seguro que le habría encontrado, «porque todo el que busca encuentra» (Mt 7,8). Pero soy demasiado cobarde y le respondo con palabras que no me comprometen demasiado: «¿Dónde vives?». Jesús no se conforma con mi respuesta, sabe demasiado bien que no es un montón de palabras lo que necesito, sino un amigo, el Amigo: Él. Por esto me dice: «Ven y lo verás», «venid y lo veréis».
Juan y Andrés, los dos mozos pescadores, fueron con Él, «vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día» (Jn 1,39). Entusiasmado por el encuentro, Juan podrá escribir: «La gracia y la verdad se han hecho realidad por Jesucristo» (Jn 1,17b). ¿Y Andrés? Correrá a buscar a su hermano para hacerle saber: «Hemos encontrado al Mesías» (Jn 1,41). «Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: ‘Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas’, que quiere decir “Piedra”» (Jn 1,42).
¡Piedra!, ¿Simón, una piedra? Ninguno de ellos está preparado para comprender estas palabras. No saben que Jesús ha venido a levantar su Iglesia con piedras vivas. Él tiene ya escogidos los dos primeros sillares, Juan y Andrés, y ha dispuesto que Simón sea la roca en la que se apoye todo el edificio.
Y, antes de subir al Padre, nos dará respuesta a la pregunta: «Rabbí, ¿dónde vives?». Bendiciendo a su Iglesia dirá: «Yo estaré con vosotros cada día hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).
Rev. D. Lluís Raventós i Artés (Tarragona, España)



Santoral Católico


Santa Prisca o Priscila, mártir




Etimológicamente significa “antigua”. Viene de la lengua latina. Pertenece al primer siglo de nuestra era cristiana. También se le llama santa Priscila. Desde muy antiguo se le tributó culto en Roma a esta joven romana.

En el siglo IX, mediante las excavaciones arqueológicas, se descubrió e identificó que estaba enterrada en Aventine con el nombre de Priscila, mujer de Aquila, un judío cristiano. Esto consta en los Hechos de los Apóstoles y en la carta de san Pablo a los Romanos:
" Saludad a Prisca y a Aquila, mis cooperadores en Cristo Jesús, los cuales para salvar mi vida expusieron su cabeza".

Existe en Roma la bella iglesia de santa Prisca que, a su vez, se construyó sobre el santuario de Mitra, dios pagano.

Según las Actas, escritas en el siglo X, cuando hablan de ella, dicen que era una chica adolescente que la llevaron al anfiteatro para la diversión de la gente. Se lanzó sobre ella un león y, en lugar de hacerla pedazos, se echó sus pies. En vistas de esta situación, la devolvieron de nuevo a la cárcel.

Se dice que un águila velaba, cuando la mataron, su cuerpo hasta que la enterraron en las Catacumbas de Priscila, en donde hay en la actualidad una iglesia dedicada a su nombre desde el siglo IV.

En lo que respecta al arte, los pintores la plasmaron en sus cuadros como una joven mártir con un león o dos, una espada y un águila cerca de ella. Pintores como Farmer, Roeder y Tabor. El león domado o domesticado a sus pies simboliza la caída del paganismo.

Sus restos se veneran en Roma. Un ejemplo claro de sacrificio por la fe en Cristo.



Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro



María amó a todos sin excepción y a todos les deseó el bien y el mayor bien que se puede desear: el amor de Dios. Porque, comparado con al amor de Dios, todo lo demás resulta insignificante, por valioso que se le quiera suponer.
Y así, María por todos oró, por todos sufrió, por todos entregó a su hijo, para que a todos salvara y redimiera.
Esta universalidad del amor de María es fiel modelo de lo que debe ser nuestro amor crisitiano. El verdadero amor no es envidioso, no busca las cosas propias, sino que busca el bien de los demás. El verdadero amor cristiano debe ser definido como la entrega de sí mismo a los demás a imitación de María, que se entregó a sí misma y al que quería más que a sí misma: su Hijo Jesús.

María, que con amor te uniste a la entrega de tu Hijo, ayúdanos a entregarnos en el servicio a los hermanos.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-

pequesemillitas@gmail.com

sábado, 17 de enero de 2009

Pequeñas Semillitas 0618

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0618 ~ Sábado 17 de Enero de 2009
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)




Hola !!!
Como venimos haciendo los sábados y domingos de verano, la edición de hoy de "Pequeñas Semillitas" está limitada a la Palabra de Dios (Evangelio del día), el Santoral correspondiente a la fecha, y las hermosas reflexiones del Padre Alfonso Milagro en los "Cinco Minutos de María". Los pedidos de oración que se reciban se publicarán el lunes próximo.



La Palabra de Dios : Evangelio del día



En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo por la orilla del mar, toda la gente acudía a Él, y Él les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando Él a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que le seguían. Al ver los escribas de los fariseos que comía con los pecadores y publicanos, decían a los discípulos: «¿Qué? ¿Es que come con los publicanos y pecadores?». Al oír esto Jesús, les dice: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».
(Marcos 2, 13-17)

Comentario
Hoy, en la escena que relata san Marcos, vemos cómo Jesús enseñaba y cómo todos venían a escucharle. Es manifiesto el hambre de doctrina, entonces y también ahora, porque el peor enemigo es la ignorancia. Tanto es así, que se ha hecho clásica la expresión: «Dejarán de odiar cuando dejen de ignorar».
Pasando por allí, Jesús vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado donde cobraban impuestos y, al decirle «sígueme», dejándolo todo, se fue con Él. Con esta prontitud y generosidad hizo el gran "negocio". No solamente el "negocio del siglo", sino también el de la eternidad.
Hay que pensar cuánto tiempo hace que el negocio de recoger impuestos para los romanos se ha acabado y, en cambio, Mateo -hoy más conocido por su nuevo nombre que por el de Leví- no deja de acumular beneficios con sus escritos, al ser una de las doce columnas de la Iglesia. Así pasa cuando se sigue con prontitud al Señor. Él lo dijo: «Y todo el que haya dejado casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o campo por mi nombre, recibirá el ciento por uno y gozará de la vida eterna» (Mt 19,29).
Jesús aceptó el banquete que Mateo le ofreció en su casa, juntamente con los otros cobradores de impuestos y pecadores, y con sus apóstoles. Los fariseos -como espectadores de los trabajos de los otros- hacen presente a los discípulos que su Maestro come con gente que ellos tienen catalogados como pecadores. El Señor les oye, y sale en defensa de su habitual manera de actuar con las almas: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mc 2,17). Toda la Humanidad necesita al Médico divino. Todos somos pecadores y, como dirá san Pablo, «todos han pecado y se han privado de la gloria de Dios» (Rm 3,23).
Respondamos con la misma prontitud con que María respondió siempre a su vocación de corredentora.
Rev. D. Joaquim Monrós i Guitart (Tarragona, España)



Santoral Católico


San Antonio, Abad



Conocemos la vida del abad Antonio, cuyo nombre significa "floreciente" y al que la tradición llama el Grande, principalmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, san Atanasio, a fines del siglo IV.

Este escrito, fiel a los estilos literarios de la época y ateniéndose a las concepciones entonces vigentes acerca de la espiritualidad, subraya en la vida de Antonio -más allá de los datos maravillosos- la permanente entrega a Dios en un género de consagración del cual él no es históricamente el primero, pero sí el prototipo, y esto no sólo por la inmensa influencia de la obrita de Atanasio.

En su juventud, Antonio, que era egipcio e hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, que le llegaron en el marco de una celebración eucarística: "Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres...". Así lo hizo el rico heredero, reservando sólo parte para una hermana, a la que entregó, parece, al cuidado de unas vírgenes consagradas.

Llevó inicialmente vida apartada en su propia aldea, pero pronto se marchó al desierto, adiestrándose en las prácticas eremíticas junto a un cierto Pablo, anciano experto en la vida solitaria.

En su busca de soledad y persiguiendo el desarrollo de su experiencia, llegó a fijar su residencia entre unas antiguas tumbas. ¿Por qué esta elección? Era un gesto profético, liberador. Los hombres de su tiempo -como los de nuestros días - temían desmesuradamente a los cementerios, que creían poblados de demonios. La presencia de Antonio entre los abandonados sepulcros era un claro mentís a tales supersticiones y proclamaba, a su manera, el triunfo de la resurrección. Todo -aún los lugares que más espantan a la naturaleza humana - es de Dios, que en Cristo lo ha redimido todo; la fe descubre siempre nuevas fronteras donde extender la salvación.

Pronto la fama de su ascetismo se propagó y se le unieron muchos fervorosos imitadores, a los que organizó en comunidades de oración y trabajo. Dejando sin embargo esta exitosa obra, se retiró a una soledad más estricta en pos de una caravana de beduinos que se internaba en el desierto.

No sin nuevos esfuerzos y desprendimientos personales, alcanzó la cumbre de sus dones carismáticos, logrando conciliar el ideal de la vida solitaria con la dirección de un monasterio cercano, e incluso viajando a Alejandría para terciar en las interminables controversias arriano-católicas que signaron su siglo.

Sobre todo, Antonio, fue padre de monjes, demostrando en sí mismo la fecundidad del Espíritu. Una multisecular colección de anécdotas, conocidas como "apotegmas" o breves ocurrencias que nos ha legado la tradición, lo revela poseedor de una espiritualidad incisiva, casi intuitiva, pero siempre genial, desnuda como el desierto que es su marco y sobre todo implacablemente fiel a la sustancia de la revelación evangélica. Se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su "Vida".

Antonio murió muy anciano, hace el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo; al ignorarse la fecha de su nacimiento, se le ha adjudicado una improbable longevidad, aunque ciertamente alcanzó una edad muy avanzada.

La figura del abad delineó casi definitivamente el ideal monástico que perseguirían muchos fieles de los primeros siglos.

No siendo hombre de estudios, no obstante, demostró con su vida lo esencial de la vida monástica, que intenta ser precisamente una esencialización de la práctica cristiana: una vida bautismal despojada de cualquier aditamento.

Para nosotros, Antonio encierra un mensaje aún válido y actualísimo: el monacato del desierto continúa siendo un desafío: el del seguimiento extremo de Cristo, el de la confianza irrestricta en el poder del Espíritu de Dios.



Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro



Siendo fiel a la Virgen, soy fiel a Cristo; si no reniego de María, no niego a Cristo; y si no niego a Cristo, no seré negado por Cristo ante al Padre.
Pero la mejor forma de que el Padre no me niegue es presentarme ante Él de la mano de María. Un buen método para conocer al hijo es conocer a la madre; la calidad del trigo se mide por la selección de la espiga; repitamos, pues, el clásico adagio: "A Jesús por María".

María, que fuiste fiel al Padre siguiendo a Jesucristo, ayúdanos a continuar este camino.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-

pequesemillitas@gmail.com