viernes, 6 de noviembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2839

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2839 ~ Viernes 6 de Noviembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
¿Qué traerá el nuevo día? ¡Lo que Tú quieras, Señor! Pero te pido fe para mirarte en todo, esperanza para no desfallecer, amor perfecto en todo lo que haga, piense o quiera. Dame paciencia y humildad. Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo. Dame Señor lo que Tú sabes me conviene y yo no sé pedir.
Que pueda amarte cada vez más y hacerte amar por los que me rodean. Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas y el pie dispuesto. Derrama tus gracias sobre todos los que quiero. Que logre abarcar al mundo con mi amor, y aunque yo soy muy pequeño, sé que Tú todo lo colmas con tu inmensa bondad.

¡Buenos días!

Mensaje de Jesús para ti
La actitud de confianza en Dios es fundamental en la Biblia: recorre casi todas sus páginas; las personas que desfilan por ellas son confrontadas con esta señal del varón justo, que busca a Dios como su único bien y poderoso refugio. La confianza es un aspecto de la misma fe, pero tiene una nota afectiva y cordial. El trozo de hoy es de una suavidad y dulzura inefables.

¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No desesperes; no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí. Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: “Jesús, yo confío en ti”. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora: “Jesús, yo confío en ti”. Y verás grandes milagros. Te lo prometo por mi amor. Jesús.

Esta confianza, que es entrega y abandono en el Señor, te dejará sereno y tranquilo en medio de las tempestades de la vida, porque te has fiado nada menos que de Dios que es poderoso, bondadoso y fiel a su Palabra. El salmista afirma: “Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor porque no quedará defraudado”.  Anímate a intentarlo.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; le llamó y le dijo: ‘¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando’. Se dijo a sí mismo el administrador: ‘¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas’.
»Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: ‘¿Cuánto debes a mi señor?’. Respondió: ‘Cien medidas de aceite’. Él le dijo: ‘Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta’. Después dijo a otro: ‘Tú, ¿cuánto debes?’. Contestó: ‘Cien cargas de trigo’. Dícele: ‘Toma tu recibo y escribe ochenta’.
»El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz». (Lc 16,1-8)

Comentario
Hoy, el Evangelio nos presenta una cuestión sorprendente a primera vista. En efecto, dice el texto de san Lucas: «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente» (Lc 16,8).
Evidentemente, no se nos propone aquí que seamos injustos en nuestras relaciones, y menos aún con el Señor. No se trata, por tanto, de una alabanza a la estafa que comete el administrador. Lo que Jesús manifiesta con su ejemplo es una queja por la habilidad en solucionar los asuntos de este mundo y la falta de verdadero ingenio por parte de los hijos de la luz en la construcción del Reino de Dios: «Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz» (Lc 16,8).
Todo ello nos muestra —¡una vez más!— que el corazón del hombre continúa teniendo los mismos límites y pobrezas de siempre. En la actualidad hablamos de tráfico de influencias, de corrupción, de enriquecimientos indebidos, de falsificación de documentos... Más o menos como en la época de Jesús.
Pero la cuestión que todo esto nos plantea es doble: ¿Acaso pensamos que podemos engañar a Dios con nuestras apariencias, con nuestra mediocridad como cristianos? Y, al hablar de astucia, tendríamos también que hablar de interés. ¿Estamos interesados realmente en el Reino de Dios y su justicia? ¿Es frecuente la mediocridad en nuestra respuesta como hijos de la luz? Jesús dijo también que allí donde esté nuestro tesoro estará nuestro corazón (cf. Mt 6,21). ¿Cuál es nuestro tesoro en la vida? Debemos examinar nuestros anhelos para conocer dónde está nuestro tesoro... Nos dice san Agustín: «Tu anhelo continuo es tu voz continua. Si dejas de amar callará tu voz, callará tu deseo».
Quizás hoy, ante el Señor, tendremos que plantearnos cuál ha de ser nuestra astucia como hijos de la luz, es decir nuestra sinceridad en las relaciones con Dios y con nuestros hermanos. «En verdad, la vida es siempre una opción: entre honradez e injusticia, entre fidelidad e infidelidad, entre bien y mal (…). En definitiva —dice Jesús— hay que decidirse» (Benedicto XVI).
Mons. Salvador CRISTAU i Coll Obispo Auxiliar de Terrassa (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Leonardo
Abad
Llevó vida eremítica en un lugar al que dio el nombre de Noblac, cerca de Limoges (Francia). Allí construyó una ermita en la que vivió santamente hasta su muerte acaecida a mediados del siglo VI. Posteriormente la ermita se convirtió en el monasterio llamado Saint-Leonard-de-Noblac.
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© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“Nosotros adultos estamos listos para hablar de los niños como una promesa de la vida. Todos decimos los niños son una promesa de la vida. Y también fácilmente nos conmovemos diciendo que los jóvenes son nuestro futuro. Es verdad. ¡Pero me pregunto a veces si somos también serios con su futuro! Con el futuro de los niños, con el futuro de los jóvenes (…) ¡Sólo si miramos los niños con los ojos de Jesús, podemos verdaderamente entender en qué sentido, defendiendo a la familia, protegemos a la humanidad! El punto de vista de los niños y el punto de vista del Hijo de Dios”

Historias:
El lápiz del abuelo
Un niño miraba a su abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:

-¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?

El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:

-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me  gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.

-¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

-Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.

Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda cualidad: De vez en cuando necesito dejar lo que estoy escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos. Intenta ser consciente de cada acción.
Enviado por Hna Dominga

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Enrique R., que vive en Guatemala y está en cuidados intensivos, grave, con problemas en intestino, rogando a Dios todopoderoso que con su infinito amor lo sane y pronto pueda estar bien en su casa.

Pedimos oración por Amaury R. L., de México DF, tiene un bulto en el cuello que está siendo estudiado, por lo que oramos para que sea algo sin importancia.

Pedimos oración por la salud de María Trinidad (Trini) A., que vive en Bogotá, Colombia, confiando plenamente en que nuestra Señora de la Esperanza interceda ante Jesús para que las dolencias se alivien y retorne a la normalidad. Hacemos extensiva la solicitud de oraciones a toda su familia.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Cuando nos ponemos a meditar un momento en que María es nuestra Madre, pero también es Madre de Dios, nos vamos quedando cada vez más admirados y vamos como conociendo lo que es en realidad María.
A medida que vamos cayendo en la cuenta de que María existe, es nuestra Madre, está junto a nosotros en cuerpo y alma constantemente, nos perdona todo, nos consuela y nos defiende de los enemigos visibles e invisibles, entonces es cuando comenzamos a vivir la vida de otra forma, con la sonrisa en el corazón, porque quien tiene a María lo tiene todo, ya que con María está siempre Dios, y Dios es Todo para el alma.
Hagamos el propósito de pensar todos los días aunque sea cinco minutos en María, en lo que es Ella y en su función, y tengamos por seguro que nuestra vida cambiará. Miraremos todo con otros ojos y la felicidad entrará en nuestra vida, porque María es la Causa de nuestra Alegría, como la llama la Iglesia en las Letanías Lauretanas.
María es esa Perla de gran valor de que habla el Evangelio, por la cual vale la pena vender todo y comprarla, y esto lo hacemos cuando nos consagramos a la Virgen, le entregamos absolutamente todo, y Ella se nos da toda a nosotros.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

jueves, 5 de noviembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2838

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2838 ~ Jueves 5 de Noviembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Yo sé que no soy perfecto ni tampoco me siento perfecto... Tengo la certeza de mi imperfección y procuro superarla. He cometido numerosos y crasos errores, seguramente seguiré errando pero nunca cometeré el mismo error dos veces...
Sé que a medida que deje de equivocarme me iré perfeccionando, porque mis errores, en lugar de rebajarme, me enaltecen. No procuro evitar equivocarme porque sé que solo quien vive está propenso a equivocarse. Mi intención consiste en asimilar la enseñanza que todo error trae consigo.
Muchas veces no actuamos para evitar fallar... y al hacerlo evadimos la responsabilidad de vivir. Vive, arriésgate a cometer errores y aprende siempre de ellos, es la mejor manera de adquirir sabiduría.
Y déjate iluminar por Dios, que a través de su Espíritu te brindará los dones necesarios para transitar la vida de la mejor manera posible, siguiendo los más adecuados de los caminos, que necesariamente pasan por donde está Él.

¡Buenos días!

Pedaleando cuesta arriba
Confiar en Dios es depositar toda tu fe en él. Dejarle el cuidado de tus cosas. Permitirle disponer de tu futuro, porque sabes que te ama más que tú mismo. Reposar en él “como un niño en brazos de su madre” (salmo 131).Confía sobre todo en las pruebas, cuando las cosas resultan incomprensibles.

Aquel día estaba sentado junto a un camino que conducía a lo alto de una colina. Observé a un muchacho montado en bicicleta que se esforzaba en subir por la colina teniendo incluso el viento en contra. Evidentemente el esfuerzo que tenia que hacer era tremendo. Cuando estaba más fatigado apareció afortunadamente un ómnibus que subía la colina en la misma dirección. Su marcha no era muy acelerada y el joven pudo agarrarse con una mano de los barrotes de subida de la parte trasera del autobús. Puedes imaginarte lo que sucedió. El muchacho subió la cuesta a las mil maravillas.

Cuántas veces tú también estás pedaleando cuesta arriba contra toda clase de oposiciones y te encuentras casi extenuado por el esfuerzo. Recuerda que tienes a mano un poder disponible, la energía que te da la confianza en Dios. Ora así: “El Señor es mi fuerza y mi poder, confiaré y no temeré”. El transformará tu debilidad en fortaleza y tu cansancio en renovado vigor.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos».
Entonces les dijo esta parábola. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’. Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.
»O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido’. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta». (Lc 15,1-10)

Comentario
Hoy, el evangelista de la misericordia de Dios nos expone dos parábolas de Jesús que iluminan la conducta divina hacia los pecadores que regresan al buen camino. Con la imagen tan humana de la alegría, nos revela la bondad de Dios que se complace en el retorno de quien se había alejado del pecado. Es como un volver a la casa del Padre (como dirá más explícitamente en Lc 15,11-32). El Señor no vino a condenar el mundo, sino a salvarlo (cf. Jn 3,17), y lo hizo acogiendo a los pecadores que con plena confianza «se acercaban a Jesús para oírle» (Lc 15,1), ya que Él les curaba el alma como un médico cura el cuerpo de los enfermos (cf. Mt 9,12). Los fariseos se tenían por buenos y no sentían necesidad del médico, y es por ellos —dice el evangelista— que Jesús propuso las parábolas que hoy leemos.
Si nosotros nos sentimos espiritualmente enfermos, Jesús nos atenderá y se alegrará de que acudamos a Él. Si, en cambio, como los orgullosos fariseos pensásemos que no nos es necesario pedir perdón, el Médico divino no podría obrar en nosotros. Sentirnos pecadores lo hemos de hacer cada vez que recitamos el Padrenuestro, ya que en él decimos «perdona nuestras ofensas...». ¡Y cuánto hemos de agradecerle que lo haga! ¡Cuánto agradecimiento también hemos de sentir por el sacramento de la reconciliación que ha puesto a nuestro alcance tan compasivamente! Que la soberbia no nos lo haga menospreciar. San Agustín nos dice que Jesucristo, Dios Hombre, nos dio ejemplo de humildad para curarnos del “tumor” de la soberbia, «ya que gran miseria es el hombre soberbio, pero más grande misericordia es Dios humilde».
Digamos todavía que la lección que Jesús da a los fariseos es ejemplar también para nosotros; no podemos alejar de nosotros a los pecadores. El Señor quiere que nos amemos como Él nos ha amado (cf. Jn 13,34) y hemos de sentir gran gozo cuando podamos llevar una oveja errante al redil o recobrar una moneda perdida.
Rev. D. Francesc NICOLAU i Pous (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Guido María Conforti
Obispo y Fundador
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Santos Zacarías e Isabel
Padres de Juan el Bautista
Fueron los padres de Juan Bautista y Zacarías era sacerdote de la Antigua Ley. No tenían hijos y habían llegado ya a una edad en que no podían esperar tenerlos, cuando un ángel se le apareció a Zacarías, en el momento en que éste oficiaba en el templo y le dijo: "No temas Zacarías porque tu plegaria ha sido escuchada, e Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, al que pondrás por nombre Juan. Desde el seno de su madre será lleno del Espíritu Santo y, a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor su Dios". Y así sucedió.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“Madurar, es entender
que debes poner punto final
a capítulos de tu vida
porque de no hacerlo,
no podrás escribir
nuevas y mejores historias”

Tema del día:
Noviembre… mes para meditar

El día está desapacible....soledad en la Capilla, la luz roja parpadea y tú estás ahí Señor... y yo como siempre estoy frente a ti y no sé por qué tengo un sentimiento de melancolía... debe ser el mes de noviembre. Este mes que nos llena de recuerdos de los seres que ya no podemos ver, lugares vacíos, ecos de voces queridas... que ya no oímos, siluetas y rostros que llevamos en nuestro corazón, pero que ya no están.

Es el mes en que se habla de la muerte y los crepúsculos tienen una luz mortecina y el viento que va arrancando las hojas de los árboles nos habla de la proximidad del invierno. Si tuviera color le pondríamos un tono gris, serio y formal, con pinceladas de color cobre y oro....

Es el mes en que el pensamiento de la muerte nos pone inquietos pero solo por unos días pues pronto nos liberamos de este, para seguir, con alegría inconsciente, sumergiéndonos en el bullicio de la vida.

Pensar, meditar en la muerte no nos gusta. No estamos preparados para ello y tan solo nos causa desasosiego. Sabemos que algún día llegará... Tú, Jesús, nos dices: “Velad, porque no sabéis ni el día ni la hora. Estad alerta, para no ser sorprendidos”.

La muerte ha de llegar, eso no cabe duda, pero Tú Señor, nos trajiste la esperanza de la resurrección. Creer en que vamos a resucitar es algo que nos aligera el alma y que en realidad no es la muerte sino una transformación de la propia vida.

Y San Pablo nos dice en su primera carta a los corintios: “Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo andan diciendo algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos como primicia de los que se durmieron”.

Esta fe es la que nos alimenta, Señor, y hace que tengamos una esperanza en esa muerte como la puerta hacia la otra vida, hacia la vida eterna.

Pero eso sí, ese viaje a la eternidad nos obliga a tener listo "el equipaje", nos hace vivir día a día con el esfuerzo y la voluntad de ser mejores. No podemos despreciar el momento presente para obtener méritos que serán presentados ante tu Juicio, Señor.

Los seres queridos que se fueron nos impelen de mil formas y momentos a que preparemos "ese camino" y ese final de nuestra vida terrena, porque ellos ya saben que el gozo será infinito cuando traspasemos esa temida puerta de la muerte y podamos contemplar el rostro de tu amado Padre, el tuyo, el de tu Santísima Madre y también el de todos los que se nos adelantaron.

Mes de noviembre.... mes para meditar.
Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet
sobre el drama de la guerra en Siria
contado por la Hna. María Guadalupe.
Para verlo tienes que ir al final de esta página
Relato más amplio de la Hna. María Guadalupe

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Roberto, de Asunción, Paraguay, que tiene problemas renales. Que la Virgen de Caacupé lo proteja e interceda ante Dios por su curación.

Pedimos oración por Jorge Alberto, de la provincia de Córdoba, Argentina, para que Jesús entre en su corazón y lo aleje de los males mundanos, el rencor, la mentira, la falta de amor por sí mismo. Para que pueda formar y ser parte de una familia, ser buen amigo, comunicativo y compañero amoroso.

Pedimos oración para Gabrielito, de Necochea, Argentina, a quien otra vez se le está formando un tumor maligno en su cerebro y debe empezar con quimio y rayos. Encomendamos su salud a la Virgen de Lourdes, para que ruegue por él a Jesús y se cure.

Pedimos oración por Gabriel D. S., de México D.F., para que el resultado de sus estudios y el diagnóstico médico sean buenos.

Pedimos oración para Patricia, de Escobar, Buenos Aires, Argentina, para que el Espíritu Santo ilumine su corazón, reviva en ella la llama de la Fe y pueda sentirse nuevamente muy cerca del Señor.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
La Iglesia llama a María: “Causa de nuestra alegría”, pues es María la que porta a Jesús, y donde Ella llega, también llega Jesús, que es la Alegría del Cielo.
Cuando la Virgen fue a visitar a su prima Santa Isabel, el niño que llevaba en el seno Isabel, saltó de gozo y de alegría en su vientre al escuchar la voz de la Virgen.
También los invitados de las Bodas de Caná, se llenaron de alegría por beber aquel vino tan bueno, que fue obtenido por la intercesión de María.
Y en Pentecostés, fue por María que el Espíritu Santo descendió con todo su poder al grupo apostólico, y derramó sus Dones y su Alegría, de modo que quienes oían a los apóstoles, decían que estaban ebrios.
Y es siempre María la que nos trae la alegría a nuestra vida y a nuestro hogar. Por eso no tardemos en abrirle las puertas de nuestro corazón y de nuestra casa a la Virgen, que Ella los convertirá en moradas de paz y de alegría, y viviremos felices aún en medio de las pruebas de esta vida.
Cuando la tristeza nos quiera ganar el corazón, invoquemos a María y, mejor aún, cantemos cánticos marianos, y veremos cómo la tristeza de esfuma y vuelve la paz y la alegría a nuestros corazones atribulados.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2837

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2837 ~ Miércoles 4 de Noviembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hay algo acerca de un simple abrazo que siempre reconforta; nos da la bienvenida a casa, y nos facilita el partir. Un abrazo es una forma de compartir la alegría, y los momentos tristes por los que pasamos. Puede ser solo el modo en que los amigos te dicen que les agradas por el simple hecho de ser tú.
Los abrazos tienen sentido para todos, para quienes de verdad nos interesan, desde la abuela hasta el vecino, o un posible osito de peluche. Un abrazo es una cosa asombrosa, es la forma perfecta para demostrar el amor que sentimos, cuando no encontramos las palabras adecuadas.
Es gracioso como un pequeño abrazo hace a todos sentirse bien. Es un lenguaje universal. Abrazar no requiere equipo nuevo, baterías especiales o herramientas. Solo abre tus brazos y abre tu corazón. Ahora pasa este abrazo a tus amigos.

¡Buenos días!

Las verdaderas riquezas
Los años juveniles son para adquirir buenos hábitos. La única diferencia entre el adulto fracasado y el que ha tenido éxito está en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Por lo tanto capitaliza las auténticas riquezas que, como todo lo esencial, “son invisibles a los ojos”; y persevera en el esfuerzo, aun si no ves resultados inmediatos.

“Llevo todo lo mío conmigo”. Así contestó el filósofo Bías, uno de los Siete Sabios de Grecia, a sus conciudadanos de Priene. Estos, amenazados por el ejército de Ciro, abandonaron la ciudad cargados con todas sus riquezas y se admiraban al ver que el filósofo no hacía ningún preparativo. Les dio a entender así que las verdaderas riquezas son las de la sabiduría y de las virtudes adquiridas.

Tú tarea es formarte, no sólo cuando joven, sino siempre. La formación personal consiste en asimilar valores, habilidades, virtudes… que te permitan afrontar victoriosamente la vida en todos sus aspectos. Tu capital de buenos hábitos será la gran riqueza que nada ni nadie te podrá quitar. Emprende animosamente este camino de superación y madurez.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, caminaba con Jesús mucha gente, y volviéndose les dijo: «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío.
»Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: ‘Este comenzó a edificar y no pudo terminar’. O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con diez mil puede salir al paso del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío». (Lc 14,25-33)

Comentario
Hoy contemplamos a Jesús en camino hacia Jerusalén. Allí entregará su vida para la salvación del mundo. «En aquel tiempo, caminaba con Jesús mucha gente» (Lc 14,25): los discípulos, al andar con Jesús que les precede, deben aprender a ser hombres nuevos. Ésta es la finalidad de las instrucciones que el Señor expone y propone a quienes le siguen en su ascensión a la “Ciudad de la paz”.
Discípulo significa “seguidor”. Seguir las huellas del Maestro, ser como Él, pensar como Él, vivir como Él... El discípulo convive con el Maestro y le acompaña. El Señor enseña con hechos y palabras. Han visto claramente la actitud de Cristo entre el Absoluto y lo relativo. Han oído de su boca muchas veces que Dios es el primer valor de la existencia. Han admirado la relación entre Jesús y el Padre celestial. Han visto la dignidad y la confianza con la que oraba al Padre. Han admirado su pobreza radical.
Hoy el Señor nos habla en términos claros. El auténtico discípulo ha de amar con todo su corazón y toda su alma a nuestro Señor Jesucristo, por encima de todo vínculo, incluso del más íntimo: «Si alguno viene donde mí y no odia (…) hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío» (Lc 14,26-27). Él ocupa el primer lugar en la vida del seguidor. Dice san Agustín: «Respondamos al padre y a la madre: ‘Yo os amo en Cristo, no en lugar de Cristo’». El seguimiento precede incluso al amor por la propia vida. Seguir a Jesús, al fin y al cabo, comporta abrazar la cruz. Sin cruz no hay discípulo.
La llamada evangélica exhorta a la prudencia, es decir, a la virtud que dirige la actuación adecuada. Quien quiere construir una torre debe calcular si podrá afrontar el presupuesto. El rey que ha de combatir decide si va a la guerra o pide la paz después de considerar el número de soldados de que dispone. Quien quiere ser discípulo del Señor ha de renunciar a todos sus bienes. ¡La renuncia será la mejor apuesta!
Rev. D. Joan GUITERAS i Vilanova (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Carlos Borromeo
Arzobispo de Milán
[Murió el 3 de noviembre y su fiesta se celebra el 4 del mismo mes]. Nació en Arona (Lombardía, Italia) el año 1538, en el seno de una familia noble y piadosa. Abrazó la vida eclesiástica de jovencito y, terminados los estudios en Pavía, su tío materno, el papa Pío IV, lo llamó a Roma y lo creó cardenal, haciéndolo Secretario de Estado. En la medida que le fue posible impulsó la culminación del Concilio de Trento y la puesta en práctica de sus decretos. Elegido arzobispo de Milán en 1565, fue un verdadero pastor de almas. Realizó una gran obra legislativa, organizativa, pastoral, litúrgica y devocional. Recorrió muchas veces la diócesis entera, convocó sínodos, decretó muchas disposiciones orientadas a la formación del clero y a la reforma de costumbres, para actuar así las ordenaciones pastorales del Concilio de Trento. Fundó seminarios y edificó hospitales y hospicios. Utilizó las riquezas de su familia en favor de los pobres. Murió en Milán el 3 de noviembre de 1584.
Oración: Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que infundiste en san Carlos Borromeo, para que tu Iglesia se renueve sin cesar y, transformada en imagen de Cristo, pueda presentar ante el mundo el verdadero rostro de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
Pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América. Y junto a este pedido de perdón y para ser justos, también quiero que recordemos a millares de sacerdotes, obispos, que se opusieron fuertemente a la lógica de la espada con la fuerza de la Cruz. Hubo pecado, hubo pecado y abundante, y por eso pedimos perdón, y pido perdón, pero allí también donde hubo pecado, donde hubo abundante pecado, sobreabundó la gracia a través de esos hombres que defendieron la justicia de los pueblos originarios.
Papa Francisco en Bolivia (Julio 2015)

Tema del día:
¿Adorar o venerar? Saber diferenciar
Hay algunos que piensan que los católicos adoramos a María ¿Es eso cierto?

Primero que nada, hay que decir que los católicos no adoramos a la Virgen María. El culto que le profesamos no es adoración, puesto que ésta corresponde únicamente a Dios. Los católicos veneramos a la Virgen María, porque Ella es la mujer a quien Dios escogió para que fuera la Madre de Cristo. Es decir, María no es una persona cualquiera, es la Madre del mismo Dios.

María es bienaventurada por el hecho de haber sido escogida por Dios para llevar al Salvador en su seno, y por ello los católicos la hemos llamado así durante "todas las generaciones". El respeto y veneración que le profesamos los católicos a la Santísima Virgen tiene, por lo tanto, bases bíblicas sólidas.

1. Desde el designio divino
Dios manda alabar a María. El ángel Gabriel enviado por Dios saludó a María con estas palabras: "Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lc 1,28). Dios Padre ha querido asociar a María a la realización de su Plan de Reconciliación. Es así que María está asociada a la obra de su Hijo, el Señor Jesús. No es un simple capricho o exageración el reconocer la maternidad divina de María. El misterio de María está íntimamente unido al misterio de su Hijo. En Ella "todo está referido a Cristo", subordinado a Él. María no tiene naturaleza divina y todos sus dones le vienen por los méritos de su Hijo, y no por ello deja de ser una mujer única, con dones únicos para una misión muy particular en la historia.

María coopera en la obra de la Reconciliación. Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de su importante misión; ella es la "Llena de gracia". Sin esta gracia única, María no hubiera podido responder a tan grande llamado. Ella es Inmaculada, libre de todo pecado original, en virtud de los méritos de su Hijo (LG 53).

Los relatos evangélicos presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y posibilidad humanas (Catecismo de la Iglesia Católica n. 497). María es, pues, una mujer muy especial, dotada por Dios para ser Madre del Redentor, Madre de Dios.

2. Testimonio de las Escrituras
Los Evangelios nos la presentan como activa colaboradora en la misión de su Hijo. En Belén da a luz a Jesús, lo presenta a los pastores, a los Magos y en el Templo; convive con Él treinta años en Nazareth; intercede en Caná; sufre al pie de la cruz; ora en el Cenáculo. Por tanto, hacer a un lado a María, separarla de Cristo, no es lo que la revelación enseña. Si los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María, ¿será idolatría imitar su ejemplo?

3. En la vida de la Iglesia
La Iglesia nos presenta a María como Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. "Pero todo esto ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador" (S. Ambrosio). La luna brilla porque refleja la luz del sol. La luz de la luna no quita ni añade nada a la luz del sol, sino manifiesta su resplandor. De la misma manera, la mediación de María depende de la de Cristo, único Mediador.

El culto a María está basado en estas palabras proféticas: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso" (Lc 1, 48-49). Ella será llamada bienaventurada, no porque su naturaleza sea divina, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella. Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida, así el culto a la Madre hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos. María nunca busca reducir la gloria de su propio Hijo; todo lo contrario, y así es como lo ha entendido la Iglesia desde los primeros siglos, cuando oraban al Señor los discípulos en el Cenáculo en compañía de la Virgen Madre (Hch 1,14).
Web Católico de Javier

Pedidos de oración
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Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Monseñor Juan Antonio Rollán, del sur de la provincia de Santa Fe, Argentina, que partió a la casa del Padre hace dos días. Lo encomendamos al auxilio de la Virgen del Rosario.

Pedimos oración para las siguientes personas de México D. F.: Mario V. S. para que el Señor lo ayude a conservar su trabajo; Lupita V. S., también para que le vaya bien en su trabajo; familia S. P., que enfrentan un difícil problema en la justicia; y Luis Fernando B. V. para que el Señor lo ayude a conseguir un nuevo trabajo. Oramos por todos ellos.

Pedimos oración por Glenn, de Ontario, Canadá, para que con la ayuda de Dios pueda superar una situación emocional y familiar que lo tiene desvastado.

Pedimos oración para dos personas de México que son: Rangel V., que tiene cáncer de próstata avanzado y no operable, y María del Carmen, a quien operan de matriz y vejiga. Que la Virgen de Guadalupe interceda por ellos ante Jesús.

Pedimos oración para Juan Frabricio, de Comodoro Rivadavia, Argentina, un jovencito que ha sufrido un accidente de automóvil como consecuencia del cual ha sufrido graves y múltiples heridas. Que el Señor, con su infinito amor y misericordia, lo proteja y lo ayude a recuperarse de todas las lesiones.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
La escucha, la decisión y la acción de la Virgen es un modelo para nosotros.
María decide ir a visitar a Isabel porque es el ángel de Dios quien se lo dijo. Ella no sólo ha oído, también escuchó con atención. El Papa nos invita a hacer lo mismo con Dios y con los demás, para buscar los signos puestos en nuestro camino: "Debemos tener el coraje de ir contra la corriente, para escuchar a Dios, como María en las Bodas de Caná."
La devoción a la Virgen María es central en la fe del Papa: Francisco a menudo nos pide rogar a la Virgen María. En mayo, por medio de twitter, nos invitó a todos a rezar el rosario, si es posible en familia. Y durante sus discursos, sobre todo en mayo, insistió sobre el lugar que María debe ocupar en nuestras vidas, porque la Virgen "nos ayuda a crecer, para hacer frente a la vida y ser libres."
Por último, para el Papa, María actúa. Ella sabe dónde va porque ella está a la escucha de Dios. En la oración, María no tiene prisa, pero una vez que todo está claro, que ha comprendido la voluntad de Dios, actúa rápidamente. Para el Papa Francisco, la acción de la Virgen resulta de su obediencia a Dios.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-