miércoles, 3 de octubre de 2012

Pequeñas Semillitas 1831


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1831 ~ Miércoles 3 de Octubre de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Mes del Rosario y de las Misiones
   

Alabado sea Jesucristo…
El pecado es la causa de todo mal. Por eso no debemos pecar jamás, porque pecando nos ponemos al alcance del demonio, que así puede intervenir en nuestras vidas y traernos preocupaciones, complicaciones, sufrimientos y desgracias de todo tipo. Y todo viene por el pecado.
Si tenemos la desgracia de cometer un pecado grave o mortal, no tenemos que quedarnos ni por un instante en ese lamentable estado, sino que debemos hacer un acto de contrición perfecta, es decir, pedirle perdón a Dios por amor a Él, porque le hemos ofendido y Él es tan bueno, y hacer el firme propósito de ir a confesarnos con el sacerdote cuanto antes. Entonces, si hacemos así, ya estaremos en gracia de Dios y si morimos en ese estado nos salvaremos. Por supuesto que hasta que no nos confesemos con el sacerdote, no podemos recibir la Eucaristía. Pero al menos si morimos en ese lapso de tiempo, no iremos al Infierno.
Si viéramos lo que es un pecado, si pudiéramos contemplar con los ojos del cuerpo la fealdad de un alma en pecado, no pecaríamos jamás, y tendríamos horror al menor pecado. Pero como no vemos, no medimos el peligro y maldad del pecado, y su fealdad.
Pidamos a Dios nos dé la gracia de entender al menos un poco lo que significa y lo que es el pecado. Y para hacernos una idea, pensemos ¡qué tremendo debe ser el pecado, para haber llevado a Jesús a sufrir y morir de esa forma!


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


En aquel tiempo, mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas». Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». A otro dijo: «Sígueme». El respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre». Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios». También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa». Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios».
(Lc 9,57-62)

Comentario 
Hoy, el Evangelio nos invita a reflexionar, con mucha claridad y no menor insistencia, sobre un punto central de nuestra fe: el seguimiento radical de Jesús. «Te seguiré adondequiera que vayas» (Lc 9,57). ¡Con qué simplicidad de expresión se puede proponer algo capaz de cambiar totalmente la vida de una persona!: «Sígueme» (Lc 9,59). Palabras del Señor que no admiten excusas, retrasos, condiciones, ni traiciones...
La vida cristiana es este seguimiento radical de Jesús. Radical, no sólo porque toda su duración quiere estar bajo la guía del Evangelio (porque comprende, pues, todo el tiempo de nuestra vida), sino -sobre todo- porque todos sus aspectos -desde los más extraordinarios hasta los más ordinarios- quieren ser y han de ser manifestación del Espíritu de Jesucristo que nos anima. En efecto, desde el Bautismo, la nuestra ya no es la vida de una persona cualquiera: ¡llevamos la vida de Cristo inserta en nosotros! Por el Espíritu Santo derramado en nuestros corazones, ya no somos nosotros quienes vivimos, sino que es Cristo quien vive en nosotros. Así es la vida cristiana, porque es vida llena de Cristo, porque rezuma Cristo desde sus más profundas raíces: es ésta la vida que estamos llamados a vivir.
El Señor, cuando vino al mundo, aunque «todo el género humano tenía su lugar, Él no lo tuvo: no encontró lugar entre los hombres (...), sino en un pesebre, entre el ganado y los animales, y entre las personas más simples e inocentes. Por esto dice: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza» (San Jerónimo). El Señor encontrará lugar entre nosotros si, como Juan el Bautista, dejamos que Él crezca y nosotros menguamos, es decir, si dejamos crecer a Aquel que ya vive en nosotros siendo dúctiles y dóciles a su Espíritu, la fuente de toda humildad e inocencia.
Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)


Santoral Católico:
San Francisco de Borja
Superior de los Jesuitas


La familia española Borja o Borgia se hizo célebre cuando Alfonso Borgia fue elegido papa con el nombre de Calixto III y luego cuando otro Borgia fue nombrado Pontífice y se llamó Alejandro VI. Este Borgia antes de ser Pontífice había tenido cuatro hijos, y uno de ellos fue el padre de nuestro santo. Francisco de Borja era nieto del Papa Alejandro VI por parte del padre; nieto del rey Fernando de Aragón por parte de la madre, primo del emperador Carlos Quinto e hijo del Duque de Gandía.

En su familia se preocuparon porque el joven recibiera la mejor educación posible y fue enviado a la corte del emperador para que allí aprendiera el arte de gobernar. Esto le fue de gran utilidad para los cargos que tuvo que desempeñar más tarde. Contrajo matrimonio con Leonor de Castro, una joven de la corte del emperador y tuvo seis hijos. Su matrimonio duró 17 años y fue un modelo de armonía y de fidelidad.

El emperador Carlos V lo nombró virrey de Cataluña (con capital Barcelona) región que estaba en gran desorden y con muchas pandillas de asaltantes. Francisco puso orden prontamente y demostró tener grandes cualidades para gobernar. Más tarde cuando sea Superior General de los jesuitas dirá: "El haber sido gobernador de Cataluña me fue muy útil porque allá aprendí a tomar decisiones importantes, a hacer de mediador entre los que se atacan, y a ver los asuntos desde los dos puntos de vista, el del que ataca y el del que es atacado".

La reina de España era especialmente hermosa, pero murió en plena juventud, y Francisco fue encargado de hacer llevar su cadáver hasta la ciudad donde iba a ser sepultada. Este viaje duró varios días, y al llegar al sitio de su destino, abrieron el ataúd para constatar que sí era ese el cadáver de la reina. Pero en aquel momento el rostro de la difunta apareció tan descompuesto y maloliente, por la putrefacción que Francisco se conmovió hasta el fondo de su alma, y se propuso firmemente: "Ya nunca más me dedicaré a servir a jefes que se me van a morir". En adelante se propone dedicarse a servir únicamente a Cristo Jesús que vive para siempre.

La gente empezó a notar que la vida y el comportamiento del virrey Francisco cambiaban de manera sorprendente. Ya no le interesaban las fiestas mundanas, sino los actos religiosos. Ya no iba a cacerías y a bailes, sino a visitar pobres y a charlar con religiosos y sacerdotes. Un obispo escribía de él en ese tiempo: "Don Francisco es modelo de gobernantes y un caballero admirable. Es un hombre verdaderamente humilde y sumamente bondadoso. Un hombre de Dios en todo el sentido de la palabra. Educa a sus hijos con un esmero extraordinario y se preocupa mucho por el bienestar de sus empleados. Nada le agrada tanto como la compañía de sacerdotes y religiosos". Algunos criticaban diciendo que un gobernador no debería ser tan piadoso, pero la mayor parte de las personas estaban muy contentas al verlo tan fervoroso y lleno de sus virtudes.

En 1546 murió su santa esposa, la señora Leonor. Desde entonces ya Francisco no pensó sino en hacerse religioso y sacerdote. Escribió a San Ignacio de Loyola pidiéndole que lo admitiera como jesuita. El santo le respondió que sí lo admitiría, pero que antes se dedicara a terminar la educación de sus hijos y que aprovechara este tiempo para asistir a la universidad y obtener el grado en teología. Así lo hizo puntualmente (San Ignacio le escribió recomendándole que no le contara a la gente semejante noticia tan inesperada, "porque el mundo no tiene orejas para oír tal estruendo").

En 1551, después de dejar a sus hijos en buenas posiciones y herederos de sus muchos bienes, fue ordenado como sacerdote, religioso jesuita. Esa fue "la noticia del año" y de la época, que el Duque de Gandía y gobernador de Barcelona lo dejaba todo, y se iba de religioso, y era ordenado sacerdote. El gentío que asistió a su primera misa fue tan extraordinario que tuvo que celebrarla en una plaza.

En 1554 fue nombrado por San Ignacio como superior de los jesuitas en España. Dicen que él fue propiamente el propagador de dicha comunidad en esas tierras. Con sus cualidades de mando organizó muy sabiamente a sus religiosos y empezó a enviar misioneros a América. El número de casas de su congregación creció admirablemente.

Lo primero que se propuso fue dominar su cuerpo por medio de fuertes sacrificios en el comer y beber y en el descanso. Era gordo y robusto y llegó a adelgazar de manera impresionante. Al final de su vida dirá que al principio de su vida religiosa y de su sacerdocio exageró demasiado sus mortificaciones y que llegaron a debilitar su salud.

Otro de sus grandes sacrificios consistió en dominar su orgullo. Los primeros años de su vida religiosa los superiores lo humillaron más de lo ordinario, para probar si en verdad tenía vocación. A él, que había sido Duque y gobernador, le asignaron en la comunidad el oficio de ayudante del cocinero, y su oficio consistía en acarrear el agua y la leña, en encender la estufa y barrer la cocina. Cuando se le partía algún plato o cometía algún error al servir en el comedor, tenía que pedir perdón públicamente de rodillas, delante de todos. Y jamás se le oyó una voz de queja o protesta. Sabía que si no dominaba su orgullo nunca llegaría a la santidad.

Una vez el médico le dijo al hacerle una curación dolorosa: "Lo que siento es que a su excelencia esto le va a doler". Y él respondió: "Lo que yo siente es que usted le diga excelencia a semejante pecador".

Cuando la gente lo aplaudía o hablaba muy bien de él, se estremecía de temor. Un día afirmaba: "Soy tan pecador, que el único sitio que me merezco es el infierno". A otro le decía: "Busqué un puesto propio para mí en la Biblia, y vi que el único que me atrevería a ocupar sería a los pies de Judas el traidor. Pero no lo pude ocupar, porque allí estaba Jesús lavándole los pies". Así de humildes son los santos.

Al morir San Ignacio lo reemplazó el Padre Laínez. Y al morir éste, los jesuitas nombraron como Superior General a San Francisco de Borja. Durante los siete años que ocupó este altísimo cargo se dedicó con tan grande actividad a su oficio, que ha sido llamado por algunos, "el segundo fundador de los jesuitas". Por todas partes aparecieron casas y obras de su comunidad, y mandó misioneros a los más diversos países del mundo. El Papa y los Cardenales lo querían muchísimo y sentían por él una gran admiración. Organizó muy sabiamente los noviciados para sus religiosos y con su experiencia de gobernante dio a la Compañía de Jesús una organización admirable.

El Sumo Pontífice envió un embajador a España y Portugal a arreglar asuntos muy difíciles y mandó a San Francisco que lo acompañara. La embajada fue un fracaso, pero por todas partes las gentes lo aclamaron como "el santo Duque" y sus sermones producían muchas conversiones.

Al volver a Roma se sintió muy debilitado. Se había esforzado casi en exceso por cumplir sus deberes y se había desgastado totalmente. Y el 30 de septiembre de 1572 entregó su alma al Creador. Uno de los que trataron con él exclamó al saber la noticia de su muerte: "Este fue uno de los hombres más buenos, más amables y más notables que han pisado nuestro pobre mundo".

Fuente: EWTN


La frase de hoy

"Sólo son grandes ante Dios
los que se tienen por pequeños" 

San Francisco de Borja


Tema del día:
Mes intenso para el Papa


El mes de octubre va a ser un periodo de intensa actividad para Benedicto XVI. La agenda papal estará marcada por cinco grandes ceremonias, el Sínodo sobre la Nueva Evangelización y el comienzo del Año de la Fe.

La primera cita pública del Papa será fuera de Roma en visita pastoral a Loreto. Allí se desplazará el 4 de octubre y celebrará la Misa en el santuario. Ese día se cumplen 50 años de la visita de Juan XXIII a Loreto, donde fue a pedir por los frutos del Concilio Vaticano II.

El domingo día 7 en la plaza de San Pedro, el Papa celebrará la Misa de apertura del Sínodo y proclamará como doctores de la Iglesia a santa Hildegarda de Bingen y a san Juan de Ávila.

El Sínodo durará todo el mes. El Papa ha invitado a hablar ante los casi 300 obispos del sínodo, al principal líder ortodoxo, el Patriarca Bartolomé I y al primado anglicano Rowan Williams.

El jueves 11, también en la plaza de San Pedro, el Papa abrirá oficialmente con una misa el Año de la Fe. Un acto que coincide con el 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II. Con él celebrarán muchos de los participantes que aún viven.

El domingo 21, en la plaza de San Pedro, será la canonización de siete nuevos santos: Giacomo Berthieu, Pedro Calungsod, Giovanni Battista Piamarta, Carmen Sallés, Marianna Cope, Caterina Tekakwitha y Anna Schäffer.

El domingo siguiente 28 de octubre, Benedicto XVI celebrará la misa de clausura del Sínodo de Obispos en la Basílica de San Pedro.

El mes de trabajo muy intenso para el Papa. A pesar de que tiene 85 años.

Fuente: Romereports.com


Nuevo video

Hay un nuevo video subido a este blog
para motivarnos a ponernos en acción
en este Mes de las Misiones.
Para verlo tienes que ir al final de la página.


Pensamientos sanadores


Que los pensamientos de Dios encuentren lugar en ti

El Señor quiere colmarnos cada día de sus pensamientos y sabiduría. Esta sabiduría es como el hálito de Dios respirando la vida en ti, y guiando tus pasos para que no tropieces.
Pero si por un momento de confusión y de sordera, llegases a caer, ella sería quien te ayudaría a levantarte.
Tal vez tú eres una persona con gran formación intelectual. Sin embargo, ten presente que el simple conocimiento intelectual no siempre lleva a encontrar la verdad, del mismo modo que la erudición no lleva necesariamente a la sabiduría.
Siendo la sabiduría uno de los dones del Espíritu Santo y germen de la alegría, te invito a que en este momento medites en ella y en los santos hombres y mujeres de la Biblia que la poseyeron, mientras a lo largo de este mes, tomas la decisión de pedirla con frecuencia a Dios.

El que ama (la sabiduría), ama la vida, y los que la buscan ardientemente serán colmados de gozo. Eclesiástico 4, 12.


Pedidos de oración


Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos una oración de reparación por la grave profanación sufrida el pasado 26 de setiembre por el Santuario Cenáculo Puerta del Cielo, perteneciente al Movimiento Apostólico Schöensttat, en Antofagasta, Chile.

Pedimos oración por Lía B., de 79 años que está internada por cáncer de estómago, para que Dios todo poderoso bendiga y guíe a los médicos y que éstos encuentren un buen tratamiento que la sane.

Pedimos oración por Christian D., de 37 años, que está separado de su familia, con rencores y problemas psicológicos, para que Dios lo ilumine y lo guíe con amor hacia su familia, que lo espera para abrazarlo y amarlo como siempre.

Pedimos oración por María Eugenia B., que reside en Canadá y ha sido diagnosticada con Hepatitis C, lo cual le significará un largo y difícil tratamiento, circunstancia que la tiene muy decaída. Que la Santísima Virgen la acompañe, la fortalezca y le ayude a sobrellevar su dolor.

Pedimos oración por Rubén G., de 40 años, que vive en la ciudad de Maquinista Savio, Buenos Aires, Argentina, que está internado en terapia intensiva porque siendo diabético ha tenido una infección grave que se ha diseminado en su cuerpo. Que el buen Jesús proteja a este hijo suyo y lo rescate de la enfermedad con su amor y su fuerza sanadora del cuerpo y del alma.

Pedimos oración para María, de España, que tiene 89 jóvenes años y está en coma hace tres días. Que el Señor, con su infinito amor y bondad, le conceda lo que Él juzgue mejor para ella.

Pedimos oración por Coqui F. M. que hace cuatro días fue operado del corazón en Florida, USA, y todavía no despierta. Que la Virgen de Lourdes interceda por él ante su Hijo Jesús, para pedir su intervención en la reparación de la salud de este hermano.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor: en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a pequesemillitas@gmail.com y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias concedidas.


"Intimidad Divina"

Espíritu de temor

“Saldrá un vástago del tronco de José… Reposará sobre él el espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y de temor de Dios” (Is 11, 1-2). Isaías presenta al futuro Mesías como aquel sobre quien se derramará la plenitud del Espíritu de Dios con todos sus dones. Basándose en este texto, la tradición católica habla de siete dones del Espíritu Santo, desdoblando el último en dos –don de temo y de piedad–, donde otorgados en el bautismo a todo creyente. Pero más útil que fijarse en la distinción de los dones, es considerar su unidad, pues en sustancia no son sino un único don, que es al mismo tiempo luz para la inteligencia, amor y fuerza para la voluntad, ciencia y sabiduría, espíritu de adopción y temor filial, y puede tomar matices y aspectos infinitos según el beneplácito divino.

En el hombre, expuesto siempre mientras vive en la tierra a la triste posibilidad de pecar, el Espíritu Santo, junto con la reverencia a Dios, y como consecuencia de ella, infunde el temor de ofender al Señor, de desagradarle y contristarle. Jesús no excluyó este santo temor de la oración confidencial que enseñó a sus discípulos: “y no nos dejes caer en tentación, más líbranos del mal” (Mt 6, 13). No es concebible que tiente Dios al hombre para inducirlo al pecado, porque, como dice Santiago “Dios no tienta a nadie” (1, 13). Pero Dios permite las pruebas; la misma fe, exigiendo fidelidad aun cuando el creer resulta duro y oscuro, implica una prueba. Por otra parte están las tentaciones que provienen de las pasiones, del mundo y del Maligno; según San Mateo, el texto original del Padre Nuestro, dice propiamente: “líbranos del Maligno”. El espíritu de temor, don del Espíritu Santo, desnuda al hombre de toda presunción y autosuficiencia y lo hace humilde, consciente de su debilidad y por eso de su necesidad de recurrir a la ayuda del Padre celestial no tanto para ser liberado de las pruebas y tentaciones de la vida, cuanto para ser protegido y no fallar en la fidelidad a él.

El temor filial, con todo, no produce miedo o angustia, porque está siempre acompañado de confianza plena en el Padre celestial. Su manifestación más propia es “una verdadera determinación de no hacer cosa que entienda ser ofensa de Dios” por mínima que sea, “ni dejar de hacer lo que parece cosa de su servicio” (J. C. N II, 16, 14); por eso conduce a una gran delicadeza de conciencia inspirada en el amor. Santa Teresa de Jesús escribe: “Tu deseo sea de ver a Dios; tu temor, si le has de perder; tu dolor, que no le gozas, y tu gozo, de lo que te puede llevar allá” (A 69). El temor filial va siempre unido al deseo y al amor de Dios, porque procede del mismo y único espíritu de amor que es el Espíritu Santo.

Aunque más gustos y prendas de amor el Señor os dé, nunca tanto andéis seguras, que dejéis de temer, podéis tornar a caer… Pues, Padre Eterno, ¿qué hemos de hacer sino acudir a Vos y suplicaros no nos traigan estos contrarios nuestros en tentación? Cosas públicas vengan, que con vuestro fervor mejor nos libraremos; mas estas traiciones, ¿quién las entenderá, Dios mío? Siempre hemos menester pediros remedio. Decidnos, Señor, alguna cosa para que nos entendamos y aseguremos… Pues, Buen Maestro nuestro, dadnos algún remedio cómo vivir sin mucho sobresalto en guerra tan peligrosa. El que podemos tener, hijas, y nos dio Su Majestad, es “amor y temor”; que el amor nos hará apresurar los paso; el temor nos hará ir mirando adonde ponemos los pies para no caer. (Santa Teresa de Jesús, Camino)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
.

martes, 2 de octubre de 2012

Pequeñas Semillitas 1830


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1830 ~ Martes 2 de Octubre de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Día de los Ángeles Custodios
   

Alabado sea Jesucristo…
Sé que en este momento necesitas un regalo especial que ilumine tu vida. Por eso te envió a mi ángel, para que llene de magia tus días. Solo tienes que elevar tu alma y sentir su cálida presencia. Entrégale tus lágrimas, que él las transformará en perlas. Regálale tus silencios que de ellos hará dulces melodías que entonara en el cielo.
Mi Ángel te hará un regalo… Será un dulce beso que lloverá del cielo que sentirás como una caricia de mi mano amiga. Y en sus bellas alas de seda yo te envió este beso para darte mi alegría, mi comprensión y una cálida compañía.
No estas sola, no estas solo, porque siempre estaré contigo. En tus momentos de felicidad, yo reiré contigo y en tus días de desolación yo te daré abrigo.
Los amigos son Ángeles que nos elevan en sus alas cuando no podemos volar y desistimos del vuelo. Que nos besan el alma con sus palabras de seda, que nos toman la mano para brindarnos consuelo.
Siente sus alas como te abrazan para secar tus lágrimas y darte amor, para escuchar tus palabras, para iluminar tus días, para brindarte confianza y sembrar sosiego a tu andar.
Y recuerda que este es solo un momento en que tus alas se han cerrado por una tristeza que yace en tu dulce corazón. Pero sé que mi Ángel con la dulzura de un beso pintará tu tristeza con los colores del amor.
Descansa en la serenidad de espíritu que te brinda su presencia y disfruta de tu vuelo, solo tienes que creer en ti. Y comienza a volar en los besos que llueven desde el cielo… Que son mis brazos, mis fuerzas, mi ternura y mi amistad.


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, Él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén, y envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?». Pero volviéndose, les reprendió; y se fueron a otro pueblo.
(Lc 9,51-56)

Comentario
Hoy, en el Evangelio, contemplamos cómo «Santiago y Juan, dijeron: ‘Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?’. Pero volviéndose, les reprendió» (Lc 9,54-55). Son defectos de los Apóstoles, que el Señor corrige.
Cuenta la historia de un aguador de la India que, en los extremos de un palo que colgaba en sus espaldas, llevaba dos vasijas: una era perfecta y la otra estaba agrietada, y perdía agua. Ésta —triste— miraba a la otra tan perfecta, y avergonzada un día dijo al amo que se sentía miserable porque a causa de sus grietas le daba sólo la mitad del agua que podía ganar con su venta. El trajinante le contestó: —Cuando volvamos a casa mira las flores que crecen a lo largo del camino. Y se fijó: eran flores bellísimas, pero viendo que volvía a perder la mitad del agua, repitió: —No sirvo, lo hago todo mal. El cargador le respondió: —¿Te has fijado en que las flores sólo crecen a tu lado del camino? Yo ya conocía tus fisuras y quise sacar a relucir el lado positivo de ellas, sembrando semilla de flores por donde pasas y regándolas puedo recoger estas flores para el altar de la Virgen María. Si no fueses como eres, no habría sido posible crear esta belleza.
Todos, de alguna manera, somos vasijas agrietadas, pero Dios conoce bien a sus hijos y nos da la posibilidad de aprovechar las fisuras-defectos para alguna cosa buena. Y así el apóstol Juan —que hoy quiere destruir—, con la corrección del Señor se convierte en el apóstol del amor en sus cartas. No se desanimó con las correcciones, sino que aprovechó el lado positivo de su carácter fogoso —el apasionamiento— para ponerlo al servicio del amor. Que nosotros también sepamos aprovechar las correcciones, las contrariedades —sufrimiento, fracaso, limitaciones— para “comenzar y recomenzar”, tal como san Josemaría definía la santidad: dóciles al Espíritu Santo para convertirnos a Dios y ser instrumentos suyos.
Rev. D. Llucià POU i Sabater (Vic, Barcelona, España)


Santoral Católico:
Los Ángeles Custodios


Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

En el antiguo testamento se puede observar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)

En el nuevo testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que se ve la misión de los ángeles: el mensaje a José para que huyera a Egipto, la liberación de Pedro en la cárcel, los ángeles que sirvieron a Jesús después de las tentaciones en el desierto.

La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el difícil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compañero de viaje que siempre está al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de él ni un solo momento. Está con él mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de él ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestará auxilio para enfrentarse con mejor ánimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.

Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como algo infantil, pero no debía ser así, pues si pensamos que la persona crece y que con este crecimiento se tendrá que enfrentar a una vida con mayores dificultades y tentaciones, el ángel custodio resulta de gran ayuda.

Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro. Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está cerquísima de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos. Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos y deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios conoce exactamente lo que hay dentro de nuestro corazón. Los ángeles sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.

También se les pueden pedir favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinado peligro o las guíen en una situación difícil.

El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.

Actualmente se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden “angelitos” de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres. Hay que tener cuidado al comprar estos materiales, pues muchas veces dan a los ángeles atribuciones que no le corresponden y los elevan a un lugar de semi-dioses, los convierten en “amuletos” que hacen caer en la idolatría, o crean confusiones entre las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.

Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses. No son lo único que nos puede acercar a Dios ni podemos reducir toda la enseñanza de la Iglesia a éstos. No hay que olvidar los mandamientos de Dios, los mandamientos de la Iglesia, los sacramentos, la oración, y otros medios que nos ayudan a vivir cerca de Dios.

Se puede ampliar el tema de los Ángeles haciendo clic acá.

Fuente: Catholic.net


La frase de hoy

“No vemos a los ángeles;
pero en las avenidas oscuras de la angustia,
se acercan y nos llaman.
¡Se parecen a ellos las personas queridas
y no son sino ángeles los seres que nos aman!”

Almafuerte


Tema del día:
Humanos de un ala


Un día un ángel se arrodilló a los pies de Dios y habló: "Señor, visité toda tu creación. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta Ti Señor para tratar de entender. ¿Por qué cada una de las personas sobre la tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el Amor que el Señor representa siempre que lo deseamos. Podemos volar hacia la libertad siempre que querramos. Pero los humanos con su única ala no pueden volar. No podrán volar con apenas un ala.

"Dios respondió: "Sí, ya se eso". "Sé que hice a los humanos solamente con un ala..."

Intrigado el ángel quería entender y preguntó: " ¿Pero, por qué el Señor dio a los hombres solamente un ala cuando son necesarias dos alas para que puedan volar?"

Sin prisa, Dios respondió: "Ellos sí pueden volar, mi ángel. Di a los humanos una sola ala para que ellos pudiesen volar más y mejor que nuestros Arcángeles... Para volar, mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas. Y aunque libre, tú estas solo. Mas los humanos... Los humanos con su única a la precisarán siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas. Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, "en algún lugar del mundo", para que se complete su par. Así todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona

Porque pueden estar acabando con su oportunidad de volar. Así mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona. Aprenderán que solamente permitiéndose amar, ellos podrán volar. Tocando el corazón de otra persona, ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar. "Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde estoy... Así como lo haces Tú, mi ángel. "Ellos nunca, nunca estarán solos al volar."

Oscar Rene Mendoza Vizcaino


Pensamientos sanadores


Pide al Señor que lluevan sus gracias sobre la tierra

Debemos ensanchar nuestra oración diaria, dejando que el Señor la colme de su creatividad, para que por medio de ella, él pueda tocar la mayor cantidad posible de vidas.
Así como Dios dejó que el hombre pusiera nombre a todas las creaturas, también te da a ti la autoridad para pedir bendición sobre toda creatura en esta tierra.
Por lo demás, así como el agua bendita limpia y purifica, pidámosle al Señor que bendiga las nubes del cielo para que la próxima lluvia purifique y limpie nuestra ciudad de todo mal, y a todos los que en ella habitamos.
En nuestro pueblo y ciudades existen lugares donde hay tanto dolor, tanto mal, tanto crimen, tanta estafa, tanta corrupción.
Si todos los cristianos nos unimos y pedimos a Dios que llueva su gracia desde lo Alto, él realizaría algo impresionante.

Destilen, cielos, desde lo alto y que las nubes derramen su justicia. ¡Que se abra la tierra y produzca la salvación, y que también haga germinar la justicia! Yo, el Señor, he creado todo esto. Isaías 45, 8.


Pedidos de oración


Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Yanina L., de 33 años de edad, de San Lorenzo, Santa Fe, Argentina, que ha tenido un accidente automovilístico con lesión en columna cervical, por lo que rogamos al Señor que la ayude a recuperarse en plenitud y sin secuelas.

Pedimos oración por Katia, 43 años, de Canadá, que este viernes será operada de un pie por segunda vez, para que el Buen Jesús ayude a que todo sea favorable en su evolución.

Pedimos oración para Silvia S. que vive en Santa Fe, Argentina y está con una obstrucción intestinal. Pedimos a la Santísima Virgen que interceda por ella ante Jesús para su pronta recuperación.

Pedimos oración por Elda, de Buenos Aires, Argentina, a quien hoy realizarán una punción de tiroides para biopsia. Además, hace un tiempo, está dolorida por una lumbalgia persistente. Que su Ángel Custodio la acompañe y que Jesús Misericordioso la toque con su mano para conseguir su sanación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor: en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a pequesemillitas@gmail.com y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias concedidas.


"Intimidad Divina"

Espíritu de fortaleza

El Espíritu Santo, al mismo tiempo que instruye al cristiano sobre sus deberes de hijo de Dios, le da también fuerza para cumplirlos. “Recibirás la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros mis testigos” (He 1, 8), dijo Jesús a sus discípulos momentos antes de subir al cielo. No se trata de la virtud de la fortaleza otorgada al bautizado junto con las demás virtudes infusas, sino de un don particular del Espíritu Santo que supera el modo humano de obrar, sobrepujando las limitaciones y debilidades que persisten aun en el hombre más virtuoso. Después de Pentecostés los Apóstoles, revestidos de este don, aparecieron completamente transformados. Si, cuando la captura de Jesús habían huido y después de su muerte se habían encerrado en casa “por miedo a los judíos” (Jn 20, 19), recibiendo el Espíritu Santo se presentaron al pueblo y sin temor alguno comenzaron la predicación. La fuerza del Espíritu Santo obraba en ellos.

San Pablo pide a Dios que los creyentes sean “robustecidos por la acción de su Espíritu en el hombre interior” (Ef 3, 16). El hombre interior es el hombre nuevo regenerado por el bautismo, debe crecer y desarrollarse, y como su nacimiento fue por virtud del Espíritu Santo, así su crecimiento se efectúa por su poder. El hombre interior debe ser “robustecido”, fortalecido, y corroborado por el Espíritu para alcanzar la edad perfecta, la “estatura de la plenitud de Cristo” (Ef 4, 13). Toda la acción del Espíritu Santo mira, en efecto, a plasmar al cristiano perfecto, al hijo adoptivo de Dios, conforme “a la imagen de su Hijo… primogénito entre muchos hermanos” (Rm 8, 29). Es necesario, por eso, que el creyente se deje asir y poseer por el Espíritu, que se deje formar y reformar según su beneplácito. El mismo Espíritu le dará la fuerza de decir siempre sí a sus inspiraciones y seguir de continuo sus llamamientos.

Hace falta coraje para ser fiel a toda costa a la ley de Dios y para soportar valerosamente todas las tribulaciones de la vida, y hace falta más aún para secundar esa acción interior del Paráclito y no retroceder ante las pruebas con que él purifica y robustece a los que en él se confían. Es un maestro dulce y suave, pero también exigente, porque no puede llevar al cristiano a la plena conformidad con Cristo, sin hacerlo pasar por el camino de la cruz y sin pedirlo todo. Justamente es en este campo donde el hombre espiritual experimenta su flaqueza: intuye lo que Dios quiere de él, a veces lo ve con claridad, pero no tiene fuerza para realizarlo al menos cabalmente. Es el gran momento del hombre de buena voluntad pero inmaduro todavía. Se precisa pedir muy humildemente el auxilio del Espíritu Santo y al mismo tiempo no desistir de las tentativas personales. Los esfuerzos repetidos con constancia son una tácita pero eficaz invocación del don de fortaleza. En el momento oportuno intervendrá el Espíritu Santo con su poder para robustecer lo que es débil y pusilánime.

Oh Espíritu Santo, alma de mi alma, yo te adoro. Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame, enséñame lo que debo hacer, dame tus órdenes: te prometo someterme a todo lo que desees de mí y aceptar todo lo que permitas que suceda (D. Mercier)
Oh Espíritu Santo, rompe mi rigidez interior, la inquietud y la turbación que me impide reposar en ti… Lo que tú quieres de mí es una franca, dulce, sencilla y pacífica adhesión a tu voluntad, es un dejar hacer, un estar pasivamente en tus manos como cera blanda: es un no inquietarme ni atormentarme como si todo lo que sucede no dependiese de mí sino de ti. (L. de Grandmaison)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
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lunes, 1 de octubre de 2012

Pequeñas Semillitas 1829


PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 7 - Número 1829 ~ Lunes 1 de Octubre de 2012
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Mes del Rosario y de las Misiones
   

Alabado sea Jesucristo…
Volviendo sobre el Evangelio de ayer, analicemos este comentario tomado de la hojita “El domingo”:
¿Nos acosa la tentación de sentirnos “únicos” y “privilegiados”? ¿Tenemos la tendencia a mirar con cierta “soberbia” a quienes no pertenecen a nuestro grupo, nuestro movimiento, nuestra Iglesia? ¿Decimos como los apóstoles no es de los nuestros?
Jesús nos enseña que el Evangelio no es propiedad de nadie, que nadie tiene el monopolio de Dios y sus dones. Dios es libre y Padre de todos los hombres, pueblos y culturas.
Debemos apreciar y sentirnos orgullosos de los valores de nuestra Iglesia Católica, de nuestro movimiento o de nuestra corriente espiritual, pero respetando y valorando a quienes buscan a Dios y hacen el bien por caminos distintos a los nuestros.


La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy


En aquel tiempo, se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor».
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros». Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros».
(Lc 9,46-50)

Comentario
Hoy, camino de Jerusalén hacia la pasión, «se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor» (Lc 9,46). Cada día los medios de comunicación y también nuestras conversaciones están llenas de comentarios sobre la importancia de las personas: de los otros y de nosotros mismos. Esta lógica solamente humana produce frecuentemente deseo de triunfo, de ser reconocido, apreciado, agradecido, y falta de paz, cuando estos reconocimientos no llegan.
La respuesta de Jesús a estos pensamientos —y quizá también comentarios— de los discípulos recuerda el estilo de los antiguos profetas. Antes de las palabras hay los gestos. Jesús «tomó a un niño, le puso a su lado» (Lc 9,47). Después viene la enseñanza: «El más pequeño de entre vosotros, ése es mayor» (Lc 9,48). —Jesús, ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que esto no es una utopía para la gente que no está implicada en el tráfico de una tarea intensa, en la cual no faltan los golpes de unos contra los otros, y que, con tu gracia, lo podemos vivir todos? Si lo hiciésemos tendríamos más paz interior y trabajaríamos con más serenidad y alegría.
Esta actitud es también la fuente de donde brota la alegría, al ver que otros trabajan bien por Dios, con un estilo diferente al nuestro, pero siempre valiéndose del nombre de Jesús. Los discípulos querían impedirlo. En cambio, el Maestro defiende a aquellas otras personas. Nuevamente, el hecho de sentirnos hijos pequeños de Dios nos facilita tener el corazón abierto hacia todos y crecer en la paz, la alegría y el agradecimiento. Estas enseñanzas le han valido a santa Teresita de Lisieux el título de “Doctora de la Iglesia”: en su libro Historia de una alma, ella admira el bello jardín de flores que es la Iglesia, y está contenta de saberse una pequeña flor. Al lado de los grandes santos —rosas y azucenas— están las pequeñas flores —como las margaritas o las violetas— destinadas a dar placer a los ojos de Dios, cuando Él dirige su mirada a la tierra.
Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL (Roma, Italia)


Santoral Católico:
Santa Teresita del Niño Jesús
Virgen y Doctora de la Iglesia


La Iglesia le dedica este día para que la conozcamos y tratemos de imitar sus virtudes de delicadeza y perfección en las cosas pequeñas.

Hay dos santas con el mismo nombre: Santa Teresita del Niño Jesús o de Lisieux y Santa Teresa de Ávila (15 de Octubre). Ambas fueron monjas carmelitas, nos dejaron una autobiografía y son santas doctoras de la Iglesia.

María Francisca Teresa (Santa Teresita del Niño Jesús o de Lisieux) nació el 2 de Enero de 1873 en Francia. Hija de un relojero y una costurera de Alençon. Tuvo una infancia feliz y ordinaria, llena de buenos ejemplos. Teresita era viva e impresionable, pero no particularmente devota.

En 1877, cuando Teresita tenía cuatro años, murió su madre. Su padre vendió su relojería y se fue a vivir a Lisieux donde sus hijas estarían bajo el cuidado de su tía, la Sra. Guerin, que era una mujer excelente. Santa Teresita era la preferida de su padre. Sus hermanas eran María, Paulina y Celina. La que dirigía la casa era María y Paulina que era la mayor se encargaba de la educación religiosa de sus hermanas. Les leía mucho en el invierno.

Cuando Teresita tenía 9 años, Paulina ingresó al convento de las carmelitas. Desde entonces, Teresita se sintió inclinada a seguirla por ese camino. Era una niña afable y sensible y la religión ocupaba una parte muy importante de su vida.

Cuando Teresita tenía catorce años, su hermana María se fue al convento de las carmelitas igual que Paulina. La Navidad de ese año, tuvo la experiencia que ella llamó su “conversión”. Dice ella que apenas a una hora de nacido el Niño Jesús, inundó la oscuridad de su alma con ríos de luz. Decía que Dios se había hecho débil y pequeño por amor a ella para hacerla fuerte y valiente.
Al año siguiente, Teresita le pidió permiso a su padre para entrar al convento de las carmelitas y él dijo que sí. Las monjas del convento y el obispo de Bayeux opinaron que era muy joven y que debía esperar.

Algunos meses más tarde fueron a Roma en una peregrinación por el jubileo sacerdotal del Papa León XIII. Al arrodillarse frente al Papa para recibir su bendición, rompió el silencio y le pidió si podía entrar en el convento a los quince años. El Papa quedó impresionado por su aspecto y modales y le dijo que si era la voluntad de Dios así sería

Teresita rezó mucho en todos los santuarios de la peregrinación y con el apoyo del Papa, logró entrar en el Carmelo en Abril de 1888. Al entrar al convento, la maestra de novicias dijo; “Desde su entrada en la orden, su porte tenía una dignidad poco común de su edad, que sorprendió a todas las religiosas”. Profesó como religiosa el 8 de Septiembre de 1890. Su deseo era llegar a la cumbre del monte del amor.

Teresita cumplió con las reglas y deberes de los carmelitas. Oraba con un inmenso fervor por los sacerdotes y los misioneros. Debido a esto, fue nombrada después de su muerte, con el título de patrona de las misiones, aunque nunca había salido de su convento.

Se sometió a todas las austeridades de la orden, menos al ayuno, ya que era delicada de salud y sus superiores se lo impidieron. Entre las penitencias corporales, la más dura para ella era el frío del invierno en el convento. Pero ella decía “Quería Jesús concederme el martirio del corazón o el martirio de la carne; preferiría que me concediera ambos.” Y un día pudo exclamar “He llegado a un punto en el que me es imposible sufrir, porque todo sufrimiento es dulce.”

En 1893, a los veinte años, la hermana Teresa fue nombrada asistente de la maestra de novicias. Prácticamente ella era la maestra de novicias, aunque no tuviera el título. Con respecto a esta labor, decía ella que hacer el bien sin la ayuda de Dios era tan imposible como hacer que el sol brille a media noche.

Su padre enfermó perdiendo el uso de la razón a causa de dos ataques de parálisis. Celina, su hermana, se encargó de cuidarlo. Fueron unos años difíciles para las hijas. Al morir el padre, Celina ingresó al convento con sus hermanas.

En este mismo año, Teresita se enfermó de tuberculosis. Quería ir a una misión en Indochina pero su salud no se lo permitió. Sufrió mucho los últimos 18 meses de su vida. Fue un período de sufrimiento corporal y de pruebas espirituales. En junio de 1897 fue trasladada a la enfermería del convento de la que no volvió a salir. A partir de agosto ya no podía recibir la Comunión debido a su enfermedad y murió el 30 de Septiembre de ese año. Fue beatificada en 1923 y canonizada en 1925. Se le presenta como una monja carmelita con un crucifijo y rosas en los brazos. Ella decía que después de su muerte derramaría una lluvia de rosas.
El culto a esta santa comenzó a crecer con rapidez. Los milagros hechos gracias a su intercesión atrajeron a atención de los cristianos del mundo entero.

Fuente: Catholic.net


La frase de hoy

“Para mí, orar consiste en elevar el corazón,
en levantar los ojos al cielo,
en manifestar mi gratitud y mi amor
lo mismo en el gozo que en la prueba”

Santa Teresita


Tema del día:
Octubre, mes dedicado a las misiones


El llamado “Octubre Misionero” surge de la necesidad de preparar convenientemente el DOMUND, para que esta Jornada pueda dar mayores frutos y para contribuir a que arraigue de modo estable en los cristianos la conciencia de su común responsabilidad en la evangelización del mundo. Siendo el DOMUND “la fiesta de la catolicidad y de la solidaridad universal” (Estatuto OMP, art. 7), es natural dar a esta Jornada un marco que ayude a comprender mejor la riqueza y trascendencia de lo que se celebra en ella.

La Congregación para la Evangelización de los Pueblos nos solicita, por eso, lo siguiente: “Para que el mes de octubre brinde a los cristianos la ocasión de dar una dimensión universal a su cooperación misionera, y para aumentar el espíritu misional en el pueblo cristiano, foméntense las oraciones y los sacrificios diarios, de suerte que la celebración anual de la Jornada Mundial de las Misiones venga a ser exponente espontáneo de ese espíritu” (Estatuto OMP, art. 8).

A modo orientativo, y para canalizar las acciones propias de la cooperación misionera, ya es tradicional que cada una de estas cuatro semanas se centre en potenciar sendas dimensiones de la vida cristiana proyectada hacia la misión: la oración, el sacrificio, la cooperación económica (limosna) y la vocación misionera. Obras Misionales Pontificias ofrece todos los años distintos materiales y sugerencias para vivir estas semanas, teniendo en cuenta también el lema y enfoque de la Jornada del DOMUND correspondiente.

Indicaciones para celebrar el Octubre Misionero

1ª Semana: ORACIÓN

En esta semana se pretende promover entre los fieles la constancia en la oración para dar gracias a Dios por el don de la fe, así como para pedir al dueño de la mies que envíe operarios a su mies y que el anuncio de la Buena Noticia llegue a todos los pueblos. Conviene llevar estas intenciones tanto a la oración personal como a la comunitaria, comenzando por la participación en la Eucaristía, y sin olvidar el rezo del Rosario Misionero, las vigilias de oración y otras posibles celebraciones litúrgicas de carácter misionero.

Benedicto XVI nos recuerda que “la oración se convierte en estos momentos en una exigencia muy concreta, como medio para recibir constantemente fuerzas de Cristo”.

2ª Semana: SACRIFICIO

Valorar la dimensión redentora y salvífica del sacrificio y del sufrimiento es el principal objetivo de esta semana. Así, se nos mueve a unir a la cruz de Cristo y ofrecer por la evangelización del mundo nuestras obras de penitencia y la aceptación de nuestros dolores. En este camino también se nos invita a contemplar la vida de Jesús, a conocer y valorar la vida de sacrificio y entrega de los misioneros, y a amar y cuidar a los enfermos (por ejemplo, acompañándoles y leyendo con ellos el tríptico Enfermos misioneros).

“Es allí, en la cruz, donde puede contemplarse esta verdad. Y a partir de allí se debe definir ahora qué es el amor”, explica el Papa Benedicto XVI.

3ª Semana: LIMOSNA

Esta semana se orienta a implicarnos en la cooperación económica con las misiones. Para ello es preciso informarnos sobre las necesidades en medio de las cuales viven y desarrollan su labor los misioneros, y sentir como nuestras esas urgencias, entregando en beneficio de las misiones una desprendida aportación económica. Se nos anima a compartir los bienes con quienes carecen de ellos, a la vez que se nos estimula a compartir la vida como voluntarios en tareas y acciones que ayuden a los más necesitados.

En palabras de Benedicto XVI, “quien es capaz de ayudar reconoce que precisamente de este modo también es ayudado”. 

4ª Semana: VOCACIÓN MISIONERA

El objetivo de esta semana es suscitar entre todos nosotros la apertura para escuchar la voz de Dios, que llama y envía a la misión. Para ello se recomienda participar en actividades de formación misionera, celebrar algún encuentro con misioneros, estar atentos y disponibles a la llamada de Dios, y mantener vivo el interés por las necesidades de la Iglesia a la hora de llevar al mundo el mensaje de Salvación. La animación misionera nos ayuda a comprometernos a ser instrumentos de unidad y de amor y a estar receptivos a la posible vocación misionera.

“Los misioneros”, dice Benedicto XVI, “han de ser personas cuyo corazón ha sido conquistado por Cristo con su amor, despertando en ellos el amor al prójimo”.

Fuente: Obras Misionales Pontificias


Pensamientos sanadores


Pide al Señor confianza en ti mismo y creatividad

En este mes que se inicia, ¿dudas de ti mismo? ¿Las vacilaciones te invaden y estás como paralizado?
Ten más confianza en tu creatividad, pues ella te permitirá descubrir la mejor solución para cualquier situación y llevar a cabo con éxito el propósito de tu vida.
En este sagrado momento de oración, comienza a dar gracias, porque el Espíritu Santo es el Dulce Huésped de tu alma y de él fluyen la sabiduría y la guía de Dios, las cuales siempre están disponibles para ti.
Haz una pausa, acude a beber a las fuentes del Espíritu y presta atención a la presencia apacible y delicada de la sabiduría divina que se mueve en ti, mientras tú le ofreces todo este mes.
Luego háblale de lo que en los próximos días tendrás que hacer y cualquier situación que necesite de tu resolución, abriéndote aun más a su sabiduría y entendimiento.

Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había impuesto sus manos sobre él (…) Deuteronomio 34, 9


Pedidos de oración


Pedimos oración por la Paz del Mundo; por la Santa Iglesia Católica; por el Papa, los sacerdotes y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias y la fidelidad de los matrimonios; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por  Esperanza (72 años - Florida) que estará repitiendo su mamografía hoy, para que la mano del Padre, Hijo y Divino Espíritu limpien cualquier sombra y esté limpia y sana. Y por Violeta (64 años -Florida) tiene hernia hiatal y le harán nuevos estudios el miércoles 3 de octubre para que el Señor borre cualquier anormalidad, si la hay, y restaure su salud.

Pedimos oración por Hugo Waldemar R., que vive en Guatemala y hoy será operado de la columna, rogando a Jesús Misericordioso que lo ayude a recuperarse bien.

Pedimos oración por la salud de Elsa S., de Buenos Aires, Argentina, que debe realizarse importantes estudios médicos esta semana, para que la Santísima Virgen la acompañe en todo momento y la proteja con su amor maternal.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Nota de Redacción:
Para dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos: nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor: en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a pequesemillitas@gmail.com y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias concedidas.


Estadísticas de los Blogs

 
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

   Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 1.756.002 lectores. Durante el último mes (setiembre 2012) registró 15.754 visitas.

   Desde el 26 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 319.252  lectores. Durante el último mes (setiembre 2012) registró 4.124 visitas.


"Intimidad Divina"

Espíritu de adopción

“En verdad, en verdad te digo –afirmó Jesús a Nicodemo–: si uno no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios” (Jn 3, 5). Es el Espíritu Santo quien del hombre natural crea el hombre nuevo, el hijo de Dios. El que promovió la encarnación del Hijo del Altísimo, promueve también el renacer espiritual del hombre como hijo adoptivo de Dios; él que guió a Cristo, el Hijo por naturaleza del Padre, al cumplimiento de su misión, forma y guía a los hijos adoptivos para que vivan según la adopción recibida. En la vigilia Pascual, la Iglesia, al bendecir el agua bautismal, ora: “Padre… que esta agua reciba, por el Espíritu Santo, la gracia de tu Unigénito, para que el hombre, creado a tu imagen y limpio en el Bautismo… renazca, como niño, a nueva vida por el agua y el Espíritu” (MR). La virtud del Espíritu Santo justifica al hombre: lo libra del pecado, le hace renacer como “nueva criatura”, en inocencia perfecta. Haciendo su morada en el bautizado, el Espíritu Santo derrama en él el espíritu de adopción, o sea forma en él un corazón de hijo y le da sentido a su filiación divina y el sentido de la paternidad de Dios.

“Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues lo somos” (1 Jn 3, 1). Justamente porque la gracia de adopción es obra del amor, se atribuye especialmente al Espíritu Santo, Espíritu de amor. Él quiere formar en el cristiano una verdadera conciencia de hijo de Dios, de modo que lo sea no sólo de nombre sino de hecho, en la vida concreta. Le enseña a portarse, no con “un espíritu de esclavos” sino con “un espíritu de hijos” (Rm 8, 15), emulando los sentimientos de Jesús para con el Padre: amor, confianza y entrega absoluta. “Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” (ib 14). No se trata de una guía exterior, sino interior, que transforma al hombre, lo mueve y lo impulsa desde dentro infundiéndole sentimientos, afectos y deseos nuevos. Esto es posible justamente porque el Espíritu Santo ha sido dado a los creyentes y mora en ellos.

La adopción de hijos es una gracia destinada a penetrar toda la vida del creyente; pero eso exige una fidelidad continua al Espíritu Santo. Por otra parte, la adopción es un don otorgado como primicia de frutos que madurarán plenamente sólo en la gloria eterna: “también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu –dice el Apóstol–, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando la redención de nuestro cuerpo” (ib 23). Mientras vive en la tierra el cristiano espera la redención total, que será cuando su cuerpo participe también de la gloria de los hijos de Dios; en el entretanto no puede considerarse nunca hijo completo y perfecto, sino en formación permanente y en proceso de regeneración y reformación cada vez más profunda por obra del Espíritu Santo. Abriéndose totalmente a su influjo, el Espíritu de adopción le infundirá ese instinto sobrenatural, fruto de sus dones, que lo hará atento y pronto a pensar y obrar como verdadero hijo de Dios.

Oh Amor infinito, que procedes del Padre y del Hijo, dame el Espíritu de adopción, enséñame a obrar siempre como verdadero hijo de Dios. Mora en mí, y haz que yo more en ti, para amarte como me amas tú. Soy nada sin ti…; nada valgo, pero tenme unido a ti y lléname de tu amor, para que por tu medio permanezca unido al Padre y al Hijo… Concédeme estar siempre pronto a ser movido por tu toque divino; haz que me deje guiar por ti, para que puedas verter plenamente en mí esa gracia divina de la adopción sobrenatural que el Padre ha querido para mí y que tu Hijo me ha merecido. ¡Qué alegría tan profunda y qué libertad interior tan grande saborea el alma que se entrega de ese modo a tu acción! Tú, oh Espíritu Santo, le concedes conseguir frutos de santidad aceptos a Dios; con tu toque infinitamente delicado efectúas en ella la obra de Jesús, o mejor , formas en ella a Jesús… para que por obra tuya se produzca en sí, para gloria del Padre, los rasgos de esa filiación divina que tenemos en Cristo Jesús. (C. Marmión, Cristo vida del alma, 1, 6)

P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D.
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-
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