martes, 9 de marzo de 2010

Pequeñas Semillitas 1008

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 1008 ~ Martes 9 de Marzo de 2010
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)


Hola !!!
Jesús aprovecha los sucesos ocurridos para demostrar que el anuncio de la buena nueva no puede hacerse sin una atención cercana a todo lo que sucede y para que quienes le escuchan comprendan que las desgracias no son sanciones por los pecados.
Jesús enseña a leer la historia y la vida cotidiana desde la óptica de Dios. En todos los acontecimientos respeta la libertad humana, invitando siempre a la conversión.


La Palabra de Dios:
Evangelio del día


En aquel tiempo, Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
»Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: ‘Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré’. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: ‘Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».
(Mateo 18, 21-35)

Comentario
Hoy, el Evangelio de Mateo nos invita a una reflexión sobre el misterio del perdón, proponiendo un paralelismo entre el estilo de Dios y el nuestro a la hora de perdonar.
El hombre se atreve a medir y a llevar la cuenta de su magnanimidad perdonadora: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» (Mt 18,21). A Pedro le parece que siete veces ya es mucho o que es, quizá, el máximo que podemos soportar. Bien mirado, Pedro resulta todavía espléndido, si lo comparamos con el hombre de la parábola que, cuando encontró a un compañero suyo que le debía cien denarios, «le agarró y, ahogándole, le decía: ‘Paga lo que debes’» (Mt 18,28), negándose a escuchar su súplica y la promesa de pago.
Echadas las cuentas, el hombre, o se niega a perdonar, o mide estrictamente a la baja su perdón. Verdaderamente, nadie diría que venimos de recibir de parte de Dios un perdón infinitamente reiterado y sin límites. La parábola dice: «Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda» (Mt 18,27). Y eso que la deuda era muy grande.
Pero la parábola que comentamos pone el acento en el estilo de Dios a la hora de otorgar el perdón. Después de llamar al orden a su deudor moroso y de haberle hecho ver la gravedad de la situación, se dejó enternecer repentinamente por su petición compungida y humilde: «Postrado le decía: ‘Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré’. Movido a compasión...» (Mt 18,26-27). Este episodio pone en pantalla aquello que cada uno de nosotros conoce por propia experiencia y con profundo agradecimiento: que Dios perdona sin límites al arrepentido y convertido. El final negativo y triste de la parábola, con todo, hace honor a la justicia y pone de manifiesto la veracidad de aquella otra sentencia de Jesús en Lc 6,38: «Con la medida con que midáis se os medirá».
Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España)


Santoral Católico
Santa Francisca Romana, Viuda


Santa Francisca Romana, famosa en todo el mundo, poseía en grado extraordinario el don de ganarse el amor y la admiración de cuantos la trataban. Nació en Roma, en 1384, cuando comenzaba el cisma de occidente que había afligir tanto a la santa y resultar catastrófico para la familia. Pese a su vocación religiosa, Francisca –por obediencia paterna- aceptó casarse con un noble italiano, con quien tuvo tres hijos. Sin embargo, su matrimonio no fue obstáculo para practicar la virtud de la caridad con los más pobres y la oración constante, para lo cual contó con el apoyo de su joven cuñada Vanozza quien también quiso abrazar la vida religiosa.

Pronto llegó la desgracia para la familia de la santa: su esposo y su cuñado fueron hechos prisioneros y la familia entera entró en la pobreza, pero eso no impidió que Francisca continuara asistiendo a pobres y enfermos. Luego de la muerte de su primer hijo, la santa decidió convertir su casa en hospital y Dios premió sus oraciones y trabajos concediéndole el don de sanar a los enfermos. La fama de los milagros y virtudes de la santa se había divulgado por toda Roma y de todas partes la llamaban para que curase a los enfermos y arreglase las disputas.

Posteriormente, Francisca formó una congregación de mujeres que vivieran en el mundo sin más votos que la obligación de consagrarse interiormente a Dios y al servicio de los pobres, la que llevó el nombre de la orden de Oblatas de María; sin embargo, poco después el pueblo cambió el nombre por el de Oblatas de Tor Specchi. La santa falleció en la primavera de 1440, luego de llevar una vida de austeridades, entrega y oración


Pensamiento


"Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a luchar"
Mahatma Gandhi


Tema del día:
Saber perdonar


1) Para saber

La Cuaresma es un tiempo que la Iglesia nos propone para mejorar, para cambiar y ser mejores hijos de Dios.

El Papa Benedicto XVI nos indica seguir el ejemplo de Cristo, el cual nos propone ser misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso.

La Sagrada Escritura nos dice que el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Esa imagen puede deformarse por nuestras culpas. Pero podemos hacerla más nítida con nuestras buenas obras. Siendo la misericordia propia de Dios, al practicar la misericordia nos vamos identificando cada vez más con Cristo, que es la Imagen de Dios.

2) Para pensar

Un ejemplo real de cómo vivir la misericordia nos lo da un padre de familia que sufrió una desgracia.

Sucedió en España un 12 de abril de 1993 cuando secuestraron a una joven madrileña llamada Anabel Segura, cuando salió a correr para hacer ejercicio cerca de su casa. Después de dos años de secuestro encontraron su cuerpo ya sin vida. Su padre, llamado José, es un ejemplo como persona y como cristiano. Una revista española llamada “Mundo Cristiano” entrevistó al padre de Anabel. A continuación se presentan algunas de las preguntas:

- Dos años y medio: ¿en qué es distinto ahora don José Segura, el padre de Anabel?”.
- En la fe, sin duda.
- Pero esa fe, a mí me parece que no es de ahora.
- No, desde luego. A nosotros nos viene de familia, pero se hace más profunda; situaciones como ésta te sirven para acercarte más. Lógicamente hay momentos de duda, o mejor de desconcierto: ¿cómo puede Dios permitir algunas cosas? Pero uno, en el fondo de su alma, sabe que Dios sabe más.
- ¿Y nunca la rebelión? ¿Puede uno no rebelarse?
- Mi experiencia es que se puede: no sé cómo, pero con la ayuda de Dios, yo he podido no rebelarme.
- ¿Pero el odio? ¿Se puede sin ser un héroe vencer al odio?
- Odio no hemos tenido nunca. Me lo preguntaba un periodista en los primeros días, en esta misma sala, cuando los ánimos estaban más alterados, y le tuve que dar la misma respuesta. A usted quizá se lo puedo explicar más y sé que me entenderá: desde el principio he pedido al Señor por Anabel y por sus secuestradores, unas veces antes por Anabel y otras veces antes por ellos, por si Dios les tocaba el corazón. Desde el principio. Lógicamente, en la sociedad española hay unas reglas de juego, unas normas y unas leyes y según esas leyes tendrán que ser juzgados. Odio no. Pienso que si su mente funciona bien, estarán sufriendo ahora tanto como sufro yo. Por muy especiales que sean, es imposible que estén tranquilos, que puedan dormir bien. Sobre todo, si no pueden rezar, si no tienen confianza en alguien, si no pueden abrirse a nadie.

3) Para vivir

Practicar la misericordia no es fácil, porque ante un agravio, nos quedamos heridos. Sin embargo, Con la gracia de Dios es posible.
Tampoco hay que confundirse entre perdonar y el dolor o coraje que se tenga. El perdonar es un acto libre y consciente que hacemos con nuestra voluntad. Y el coraje ante un agravio o una injusticia es algo que padecemos, y no somos dueños para controlarlo o dejar de sentirlo. Lo mismo que no tenemos la capacidad para olvidar, no podemos borrar de nuestra memoria lo que queramos. Por eso, aunque aún sintamos cierto malestar por la ofensa y la recordemos, podemos perdonar de corazón y en verdad.

Pbro. José Martínez Colín


Cuaresma día por día


Día 21º. Martes Tercero - 9 de Marzo.

Confesiones descuidadas.

Cuentan que un obrero había encontrado un billete de mil dólares; no le llamó mucho la atención porque en América los billetes son iguales aunque tengan más valor y aquel papelito no le impresionó demasiado. Se lo guardó en un bolsillo, varios días más tarde, al pasar por un Banco, entró a preguntar cuánto valía.

Casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a tres meses de su jornal...

No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene; puede ser un cuadro de un pintor famoso, un objeto antiguo, unas monedas raras, unos sellos valiosísimos... Cuando nos enteramos, solemos sentir una especie de envidia. No se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un tesoro que quizá no apreciamos: El Sacramento de la Penitencia.

Tal vez al recibirlo frecuentemente y sepamos que no sólo sirve para perdonar los pecados graves, sino también los leves; que aumenta la gracia santificante y nos proporciona una gracia especial para rechazar las tentaciones... Sin embargo, a lo mejor nos parece que no nos aprovecha demasiado, que no nos hace mejores; que nos acusamos una y otra vez de los mismos pecados, inútilmente... Si eso pensamos, lo más probable es que nuestras confesiones no sean buenas. La Penitencia es un sacramento que Jesús pagó con su vida. Debemos cuidar todo lo que tiene que ver con la confesión.

¿Hago bien el examen? ¿Pido perdón con dolor? ¿Digo los pecados en concreto y también los veniales? ¿Hago propósito de no volver a cometerlos? ¿Cumplo la penitencia?

Continúa hablándole a Dios con tus palabras

P. José Pedro Manglano Castellary
http://webcatolicodejavier.org


Nuevo artículo


Hay nuevo material publicado en el blog "Juan Pablo II inolvidable"
referido a la visión del Pontífice sobre el rol de la mujer
Puedes acceder en la dirección:
http://juanpabloinolvidable.blogspot.com/


Pedidos de oración


Pedimos oración por Majo V. que vive en Córdoba, Argentina, y está bajo tratamiento de quimioterapia. Que el Señor con su infinita misericordia la asista para llevar adelante este tratamiento con todo exito y a la vez fortalezca a su esposo Martín y a sus chicos en la esperanza de una curación posible.


Pedimos oración por Lisandro F., de Salta, Argentina, que tiene 6 añitos de edad y está delicado luego de una operación. Invocamos al Niño Jesús para que esté junto a él y lo proteja durante su recuperación.


Pedimos oración por la familia Valladares Najarro, de San Salvador y Estados Unidos, por situaciones difíciles que les toca vivir, para que el Señor los guíe, ilumine, proteja y fortalezca, por la intercesión de María Santísima y sus santos Ángeles que los custodien y los ayuden en este caminar.


Pedimos oración por dos personas de Argentina: Horacio, que vive en Tierra de Fuego, para que se recupere de su operación, y Liliana A. de 55 años, de Olavarría, para que los diversos estudios médicos que le harán el próximo martes 16 salgan bien.


Pedimos oración por Chiara N. que es una niña de 5 años, de Buenos Aires, Argentina, que contrajo el sindrome urémico hemolítico y está ahora con diálisis. Y también por otra niñita, Julieta M. de 1 año de vida, de Córdoba, Argentina, que está con tratamiento de quimioterapia por leucemia aguda desde enero. Oramos por ellas y pedimos a la Virgen de Lourdes que interceda por su curación.


Pedimos oración por Elena R. que es de Córdoba, Argentina, y es transplantada renal, tiene diabetes y una lesión en dedos de un pie que corre peligro de tener que ser amputada. Que el Médico Jesús le ayude a superar esta situación de la mejor manera.


Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.


Ven Espíritu Santo...!


Ven Espíritu creador, visita las almas de tus fieles e inunda con tu gracia los corazones que Tú creaste, ilumíname y hazme conocer lo bueno para obrarlo y lo malo para detestarlo por el don de sabiduría. Intensifica mi vida interior por el don de entendimiento. Aconséjame en mis dudas y vacilaciones por el don de consejo. Dame la energía necesaria en la lucha con mis pasiones por el don de fortaleza. Envuelve todo mi proceder en un ambiente sobrenatural por el don de ciencia, que me sienta Hijo tuyo en todas las vicisitudes de la vida y acuda a Ti por el don de piedad. Concédeme que te venere y te ame y camine con cautela en el sendero del bien guiado por el don del santo temor de Dios.
P. Florentín Brusa cmf


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-


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lunes, 8 de marzo de 2010

Pequeñas Semillitas 1007

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 1007 ~ Lunes 8 de Marzo de 2010
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)


Hola !!!
El 8 de marzo de 1908 ocurría un grave suceso en la historia del trabajo y de la lucha sindical. Cerca de 130 trabajadoras de la fábrica Cotton de Nueva York, se declaraban en huelga y ocupaban el lugar donde estaban empleadas. Sus reivindicaciones eran simples y justas: conseguir una jornada laboral de 10 horas, salario igual que el de los hombres y una mejora de las condiciones higiénicas.
El dueño de la empresa ordenó cerrar las puertas, y provocar un incendio, con la intención de que las empleadas desistieran de su actitud. Sin embargo, las llamas se extendieron y no pudieron ser controladas. Las mujeres murieron abrasadas en el interior de la fábrica. En recuerdo de esa trágica jornada se ha fijado el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Nuestro saludo cargado de afecto y admiración para todas las mujeres...


La Palabra de Dios:
Evangelio del día


En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente reunida en la sinagoga de Nazaret: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».
Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.
(Lucas 4, 24-30)

Comentario
Hoy escuchamos del Señor que «ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Esta frase —puesta en boca de Jesús— nos ha sido para muchas y muchos —en más de una ocasión— justificación y excusa para no complicarnos la vida. Jesucristo, de hecho, sólo nos quiere advertir a sus discípulos que las cosas no nos serán fáciles y que, frecuentemente, entre aquellos que se supone que nos conocen mejor, todavía lo tendremos más complicado.
La afirmación de Jesús es el preámbulo de la lección que quiere dar a la gente reunida en la sinagoga y, así, abrir sus ojos a la evidencia de que, por el simple hecho de ser miembros del “Pueblo escogido” no tienen ninguna garantía de salvación, curación, purificación (eso lo corroborará con los datos de la historia de la salvación).
Pero, decía, que la afirmación de Jesús, para muchas y muchos nos es, con demasiada frecuencia, motivo de excusa para no “mojarnos evangélicamente” en nuestro ambiente cotidiano. Sí, es una de aquellas frases que todos hemos medio aprendido de memoria y, ¡qué efecto!
Parece como grabada en nuestra conciencia particular de manera que cuando en la oficina, en el trabajo, con la familia, en el círculo de amigos, en todo nuestro entorno social más debiéramos tomar decisiones solamente comprensibles a la luz del Evangelio, esta “frase mágica” nos echa atrás como diciéndonos: —No vale la pena que te esfuerces, ¡ningún profeta es bien recibido en su tierra! Tenemos la excusa perfecta, la mejor de las justificaciones para no tener que dar testimonio, para no apoyar a aquel compañero a quien le está haciendo una mala pasada la empresa, o para no mirar de favorecer la reconciliación de aquel matrimonio conocido.
San Pablo se dirigió, en primer lugar, a los suyos: fue a la sinagoga donde «hablaba con valentía, discutiendo acerca del Reino de Dios e intentando convencerles» (Hch 19,8). ¿No crees que esto era lo que Jesús quería decirnos?
Rev. D. Santi COLLELL i Aguirre (La Garriga, Barcelona, España)


Santoral Católico : San Juan de Dios
Fundador de la Comunidad de Hermanos Hospitalarios


Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad. De familia pobre pero muy piadosa, su madre falleció cuando él era todavía muy joven, y su padre murió como religioso en un convento.

En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño de la finca donde trabajaba, por lo que le propusieron que se casara con la hija del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones. Pero el santo dispuso permanecer libre de compromisos económicos y matrimoniales pues deseaba dedicarse a labores más espirituales. Estuvo de soldado bajo las órdenes del genio de la guerra, Carlos V en batallas muy famosas, y la vida militar lo hizo fuerte, resistente y sufrido.

Luego de salir del ejército, decidió entregarse a la vida apostólica, vendiendo estampas y libros religiosos en las calles. Llegó a Granada a predicar religiosos de la congregación de San Luis de Avila, y San Juan asistió a uno de sus elocuentes sermones, y en pleno sermón, cuando el predicador hablaba contra la vida de pecado, el santo se arrodillo y empezó a gritar: "Misericordia Señor, que soy un pecador". Se confesó con San Juan de Avila y se propuso como penitencia fingir como loco para que la gente lo humillara y lo hiciera sufrir. Repartió entre los pobres todo lo que tenía en su pequeña librería, empezó a deambular por las calles de la ciudad pidiendo misericordia a Dios por todos su pecados, y como la gente lo creyó loco, empezaron a atacarlo a pedradas y golpes. Fue llevado al manicomio donde los encargados le dieron fuertes palizas que eran ofrecidas por San Juan por la conversión de los pecadores. Además, el santo corregía corregía a los guardias y les llamaba la atención por el modo tan brutal que tenían de tratar a los pobres enfermos.

Tras salir del manicomio, San Juan fundó un hospital, y enseñó con su ejemplo que a ciertos enfermos hay que curarles primero el alma si se quiere obtener después la curación de su cuerpo. Sus religiosos atienden enfermos mentales en todos los continentes y con grandes y maravillosos resultados, empleando siempre los métodos de la bondad y de la comprensión, en vez del rigor de la tortura.

El 8 de marzo de 1550, sintiendo que le llegaba la muerte, se arrodilló en el suelo y exclamó: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo", y quedó muerto, así de rodillas. Había trabajado incansablemente durante diez años dirigiendo su hospital de pobres, con tantos problemas económicos que a veces ni se atrevía a salir a la calle a causa de las muchísimas deudas que tenía; y con tanta humildad, que siendo el más grande santo de la ciudad se creía el más indigno pecador. El que había sido apedreado como loco, fue acompañado al cementerio por el obispo, las autoridades y todo el pueblo, como un santo. Después de muerto obtuvo de Dios muchos milagros en favor de sus devotos y el Papa lo declaró santo en 1690. Es Patrono de los que trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos.

Los religiosos Hospitalarios de San Juan de Dios son 1.500 y tienen 216 casas en el mundo para el servicio de los enfermos.


Pensamiento


"Las mujeres son en toda la tierra criaturas de amor.
Lo que ocurre es que la mayor parte de los hombres
son demasiado tontos para seguir el juego,
y de aquí el involuntario monopolio de unos pocos"

Alexander von Keyserling
Filósofo alemán


Tema del día : La mujer



La mujer esta hecha para la entrega y la redención: se entrega al niño, se entrega al hombre, y su amor está presto a todos los sacrificios con tal de redimir y salvar a quien se pierde.

Ella debe, en el mundo de la eficacia material y también en el de la injusticia y la crueldad, ser testimonio del poder de la ofrenda y del amor redentor.

La mujer esta hecha para "llevar" y dar vida. Ella lleva el don del hombre, el hijo y solo llega a su logro pleno en la maternidad. Ella debe en el mundo actual, reino de la materia todopoderosa, llevar y engendrar "lo humano".

La mujer es para el hombre orgulloso, recuerdo incesante de su imperfección.

La mujer es para el hombre egoísta, invitación constante a superarse.

La misión de la mujer esta en hacerse consciente de su responsabilidad en la construcción del mundo.

La misión de la mujer es aceptar estar presente en él y desempeñar su papel, acomodado a todos los planes, económicos, políticos, sociales, desde la célula más insignificante a las más extensas agrupaciones...

De esta manera se perfeccionara el mundo, cuyo cuidado Dios -desde el principio- hizo el honor de confiar "a la pareja humana".

Autor: Michael Quoist


Cuaresma día por día


Día 20º. Lunes Tercero - 8 de Marzo.

El pobre es el egoísta.

"Hay diversas clases de pobreza -cuenta la madre Teresa de Calcuta-. En la India hay gente que muere de hambre. Un puñado de arroz es precioso, valiosísimo. En los países occidentales, sin embargo, no hay pobreza en ese sentido. Nadie muere de hambre y ni siquiera abundan los pobres como en la India... Pero existe otra clase de pobreza, la del espíritu que es mucho peor. La gente no cree en Dios, no reza, no ama, va a lo suyo... Es una pobreza del alma, una sequedad del corazón que resulta mucho más difícil de "remediar".

¿Puedes tener tú esa pobreza? Pídeles a Jesús y a María que nunca caigas en esa pobreza de espíritu; que te ayuden a quererles cada día más y a acudir a ellos ante cualquier necesidad, y que te ayuden a querer a los demás. ¡Jesús, María, que no olvide rezar ni por la noche ni al levantarme! Que sea generoso: porque el verdaderamente "pobre" es el egoísta.

Continúa hablando a Dios con tus palabras

P. José Pedro Manglano Castellary
http://webcatolicodejavier.org


Pedidos de oración


Pedimos oración por Nené, que es la mamá del autor de esta página, tiene 85 años de edad y desde hace unos días se encuentra muy delicada de salud... Oramos por ella.


Pedimos oración por la bebita Milagros, de Olavarría, Argentina, que nació con una malformación congénita intestinal y debe ser operada. Que el Niño Jesús esté a su lado para que todo salga bien en esa cirugía.


Pedimos oración por Gerber O., de Guatemala, que ha recibido un disparo de arma de fuego en la médula espinal y está conciente pero paralítico. Que el Buen Jesús tenga misericordia de él y le otorgue una posibilidad de recuperarse.


Pedimos oración por la salud de Ricardo P. de la ciudad de Cipoletti, Argentina, que sufrió un accidente de tránsito y tiene fracturas múltiples en caderas y piernas con compromiso arterial. Que la Virgen de Lujan interceda por él ante Jesús, el médico por excelencia, para conseguir su curación.


Por falta de trabajo, pedimos oración por Joaquin V. S. y por Arturo Z. V. ambos de Costa Rica.


Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.


Ven Espíritu Santo...!


Tú, Espíritu de Jesús, me conoces y me sostienes, en medio de mis días y de mis noches; Tú me ves llevando el verdadero conocimiento de mi Señor. Tú alimentas en mí los mejores deseos. Sabes lo que tengo y lo que necesito. No hay en mí nada digno, que no sea fruto de tu amor, conserva siempre en mí tu amor y tu gracia. Así sea.
P. Florentín Brusa cmf


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-


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domingo, 7 de marzo de 2010

Pequeñas Semillitas 1006

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 1006 ~ Domingo 7 de Marzo de 2010
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)


Hola !!!
El dueño de la viña no exige un fruto que no se pueda dar. No pide imposibles. Aunque no encuentra los frutos esperados, se muestra paciente. Dios está siempre dispuesto a dar una nueva oportunidad y sigue confiando en el ser humano que Él ha creado para que dé frutos de bondad.


La Palabra de Dios:
Evangelio del día


En aquel tiempo, llegaron algunos que contaron a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo».
Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’».
(Lucas 13, 1-9)

Comentario
Hoy, tercer domingo de Cuaresma, le lectura evangélica contiene una llamada de Jesús a la penitencia y a la conversión. O, más bien, una exigencia de cambiar de vida.
“Convertirse” significa, en el lenguaje del Evangelio, mudar de actitud interior, y también de estilo externo. Es una de las palabras más usadas en el Evangelio. Recordemos que, antes de la venida del Señor Jesús, san Juan Bautista resumía su predicación con la misma expresión: «Predicaba un bautismo de conversión» (Mc 1,4). Y, enseguida, la predicación de Jesús se resume con estas palabras: «Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1,15).
Esta lectura de hoy tiene, sin embargo, características propias, que piden atención fiel y respuesta consecuente. Se puede decir que la primera parte, con ambas referencias históricas (la sangre derramada por Pilato y la torre derrumbada), contiene una amenaza. ¡Imposible llamarla de otro modo!: lamentamos las dos desgracias —entonces sentidas y lloradas— pero Jesucristo, muy seriamente, nos dice a todos: —Si no cambiáis de vida, «todos pereceréis del mismo modo» (Lc 13,5).
Esto nos muestra dos cosas. Primero, la absoluta seriedad del compromiso cristiano. Y, segundo: de no respetarlo como Dios quiere, la posibilidad de una muerte, no en este mundo, sino mucho peor, en el otro: la eterna perdición. Las dos muertes de nuestro texto no son más que figuras de otra muerte, sin comparación con la primera.
Cada uno sabrá cómo esta exigencia de cambio se le presenta. Ninguno queda excluido. Si esto nos inquieta, la segunda parte nos consuela. El “viñador”, que es Jesús, pide al dueño de la viña, su Padre, que espere un año todavía. Y entretanto, él hará todo lo posible (y lo imposible, muriendo por nosotros) para que la viña dé fruto. Es decir, ¡cambiemos de vida! Éste es el mensaje de la Cuaresma. Tomémoslo entonces en serio. Los santos —san Ignacio, por ejemplo, aunque tarde en su vida— por gracia de Dios cambian y nos animan a cambiar.
Cardenal Jorge MEJÍA Archivista y Bibliotecario de la S.R.I.


Santoral Católico
San Teófilo, Obispo


Fue discípulo de San Tarasio quien al darse cuenta de la vocación y dones del muchacho para la vida religiosa, decidió confiárselo a otros de sus discípulos, San Miguel el Confesor, quien se hallaba fundando un monasterio junto al Bósforo. Años más tarde, y luego de soportar ambos las más duras y difíciles pruebas, San Tarasio confirió la dignidad episcopal: Teófilo recibió la sede de Nicomedia y Miguel a la Sínada.

Cuando el León V emprendió de nuevo su batalla contra las imágenes, San Nicéforo, sucesor de San Tarasio en la sede de Constantinopla, convocó a un Concilio para mantener la doctrina católica contra el emperador. San Teofilo y otros teólogos de gran saber defendieron con elocuencia el punto de vista de la Iglesia, pero el emperador permanecía inconmovible.

Fue entonces, que el santo, al ver la dureza del corazón del emperador, vaticinó terribles desgracias y pesares que caerían sobre él; el emperador, enfurecido, mandó a encarcelar al santo en una oscura y terrible celda, donde falleció treinta años después.

San Teófilo tuvo un corazón grande y generoso; su incansable servicio y entrega hacia los más pobres y enfermos conllevó a que más adelante, el santo fundase varios hospitales en la región.


Palabras de Juan Pablo II


"Me afecta cualquier amenaza contra el hombre,
contra la familia y la nación.
Amenazas que tienen siempre su origen
en nuestra debilidad humana,
en la forma superficial de considerar la vida"



Tema del día:
¿Dónde estás Señor?


¿Dónde estás? Te grité aquella mañana temblando de dolor, desesperado, y mi tristeza se elevó hecha grito en la tranquila paz de tu Sagrario.

¿Dónde estás? Volví a gritar con voz más fuerte quebradas las barreras de mi llanto. ¡No puedo soportar este silencio!

¿Dónde estás, mi Señor? ¡Te estoy buscando!

"¡AQUÍ ESTOY!" gritaste en mi conciencia.
Y un mendigo cubierto con harapos me vino a visitar en mis recuerdos cargando su silencio resignado. En su mano tendida había tristeza, en su mirada mucho de cansancio, caminando las calles de la vida
¡Cuántas veces sin verlo lo he cruzado!

"¡AQUÍ ESTOY!" repetiste con voz firme.
Y recordé aquel niño abandonado que acurrucado en el banco de una plaza encontré esta mañana tiritando. Aunque era niño descubrí en sus ojos la dolida mirada de un anciano cansado ya de haber visto todo aunque había vivido pocos años.

"¡AQUÍ ESTOY!"
Y recordé de pronto el andar vacilante del borracho que con paso inseguro por las calles andaba su bochorno y su cansancio.

"¡AQUÍ ESTOY!"
Y vino a mi memoria la mirada perdida del muchacho que buscaba en el mundo de las drogas las sensaciones que aún no había encontrado.

"¡AQUÍ!" dijiste, y yo cerré mis ojos recordando los ojos de cansancio de aquella prostituta que en las noches traficaba su cuerpo manoseado.

"¡AQUÍ!" agregaste, y recordé al hambriento revolviendo los tachos del mercado buscando mitigar su hambre de siglos en los restos que otros hombres despreciaron.

"¡AQUÍ!" gritaste, y vino a mi memoria la cama del enfermo abandonado, el jadeante respirar del perseguido, el llanto sordo del desheredado. La vergüenza de los hijos naturales el estéril clamor del condenado que fueron de los vientres arrancados.

"¿DÓNDE ESTOY?", has venido a preguntarme

"¡AQUÍ ESTOY!" en el dolor de tus hermanos.
¡Deja de contentarte reviviendo en los artísticos cuadros mi calvario! Yo cargo con dolor todos los días la dura cruz de los desheredados, continúo sufriendo en los que sufren y en su sangre me sigo desangrando. ..

¡Quita mi imagen de la cruz que llevas, de las imágenes sin vida estoy cansado!
¡Cansado estoy del arte de los hombres que al mundo siempre me ha mostrado!
Yo acepté libremente mi designio y a la cruz fui a morir enamorado.
¡Pero he resucitado al tercer día y entre mi gente sigo caminando!

¡Yo no soy un pedazo de madera ni una estatua de yeso coloreado!
¡Yo vivo en el dolor y el sufrimiento de aquellos que los hombres marginaron! Andando los caminos de esta vida revivo día a día mi calvario. ¡Mil veces me torturan y me matan en el diario sufrir de tus hermanos!

También estoy aquí, dentro del templo en donde esta mañana me has buscado, pero es hora que aprendas a encontrarme en los que viven su Vía Crucis, a tu lado. Cuando me hayas encontrado en cada uno, y en ellos viéndome, me hayas amado... puedes buscarme aquí, ten bien seguro, que en el Sagrario te estaré siempre ESPERANDO.

Autor desconocido


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Hay nuevo material publicado en el blog "Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:
http://juanpabloinolvidable.blogspot.com/



Cuaresma día por día


Día 19º. Domingo Tercero - 7 de Marzo.

Tres formas de hacer daño a Dios.

Hay tres formas de hacer sufrir y llorar a una madre. Además de la más elemental, que sería atacarle a ella directamente: golpeándola o insultándola, hay otras dos en las que le podemos hacer sufrir igualmente. Una de ellas es hacer algo malo a mi hermano. Si yo le doy una paliza a un hermano mío, y mi madre se entera, le dolerá incluso más que si le maltrato a ella.

Otra forma de hacerle sufrir es hacer algo que sea malo para mí, algo que me empeore. Como mi madre me quiere eso le dolerá. Imagínate que ve cómo te cortas un brazo: no lo aguantaría.

Dios te ve siempre -no como un espía sino como alguien que te quiere mucho- y sufre cada vez que te ve hacer algo que hace daño a otra persona, porque esa otra persona es hija de Él y cada vez que te ve hacerte daño a ti mismo, y cada vez que te ve hacer algo qie le hace daño a Él. Por eso es bueno que todas las noches, cuando te acuestes, hagas un repaso del día, un examen de conciencia, y pidas perdón a Dios por esas cosas que Él ha visto y no le han gustado.

El examen de conciencia lo puedes hacer así: ¿Cómo me he portado con Dios? ¿Cómo me he portado con los demás? ¿Cómo me he portado conmigo mismo? Dios mío, a partir de ahora haré el examen todas las noches. Y te pediré perdón por el daño que haya hecho cada día de alguna de estas tres formas. Y también te agradeceré tu compañía. ¡Recuérdamelo!, y gracias.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con una oración final.

P. José Pedro Manglano Castellary
http://webcatolicodejavier.org



Nunca nos olvidemos de agradecer


Alguna vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.


Nuestra querida amiga María del Valle nos escribe para agradecer las oraciones por la recuperación de su esposo José María M. que ya salió del Hospital y se está recuperando bien. Damos gracias a Dios.


Desde Chile, nuestra amiga Sylvia S. escribe para agradecer las oraciones y la solidaridad de todos con su nación que fue asolada por un grave terremoto hace una semana. También da gracias a Dios porque su familia está bien, en especial su nieto Pedrito que tenía algunos problemas de salud. Por todo ellos sumamos nuestra acción de gracias y seguimos orando por los damnificados a causa del terrible terremoto.


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Felipe de Urca
pequesemillitas@gmail.com


Ven Espíritu Santo...!


Espíritu Santo que haces nuevas todas las cosas; te pedimos que desde el amanecer del nuevo milenio, suscites nuevas vocaciones apostólicas, nos concedas a todos los llamados discernir en esta hora los signos de tu perenne Pentecostés, y nos hagas tus instrumentos para alumbrar la nueva creación, ámbito de justicia, paz y fraternidad en Jesús el Señor. Así sea.
P. Florentín Brusa cmf


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-


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