martes, 6 de octubre de 2015

Pequeñas Semillitas 2810

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2810 ~ Martes 6 de Octubre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En este “Mes del Santo Rosario” recordemos que la Hermana Lucía (una de los tres videntes de Nuestra Señora de Fátima en Portugal, 1917) confió al Padre Fuentes el 26 de diciembre 1957 que: "La Santísima Virgen le había dado una nueva eficacia al rezo del Rosario. No hay problema, por difícil que sea, que no podamos resolver por medio del rezo del Santo Rosario."
La más antigua de las victorias del Rosario es una victoria contra los cátaros. Tuvo lugar el 12 de septiembre del 1213 en Muret. Fue librada por 800 caballeros franceses llamados por el Papa Inocencio III y dirigidos por Simón de Montfort quienes se enfrentaron a un ejército de 34.000 hombres: cátaros reforzados por los españoles, dirigidos por Pedro II de Aragón. Durante la batalla, Santo Domingo mandó rezar el Rosario en la iglesia de Muret. La victoria fue fulgurante: 8 muertos del lado francés y 10.000 del lado español y cátaro, entre ellos Pedro II. Esto permitió el retorno de la paz

¡Buenos días!

Benito Labre: mendigo santo
Benito José, vestido de harapos, tenía un aspecto repulsivo para la mayoría, pero en algunos generaba una honda admiración. Cierto día, le preguntaron de qué estaba hecho su corazón. El respondió: —De fuego para Dios, de carne para el prójimo, de bronce para conmigo mismo. Como los pájaros del cielo se alimentaba de lo que Dios le ofrecía. —Se ofende a Dios —dijo al cura de Cossignano— porque no se conoce su bondad.

Cuando san Benito Labre hablaba del misterio de la Santísima Trinidad, su rostro se hacía tan luminoso como el sol o lloraba a lágrima viva. Un día un teólogo le hizo este reproche: «Tú hablas siempre de la Santísima Trinidad, ¿pero qué sabes de ella?» Y Benito le respondió: «No sé nada... pero, mira me siento arrebatado». Y al decir esto hacía un gesto con la mano que decía mucho más que todas sus palabras. Qué hermosa respuesta de este santo, mendigo por las calles de Roma. En verdad se sentía fascinado por la Trinidad, porque el fuego de la zarza ardiente se había apoderado de su corazón.

En Loreto, un sacerdote, al verlo acostado en el frío suelo del atrio, le preguntó: —¿No sabe, hermano, que el frío de la piedra y el aire del campanario pueden matarlo?  Y Benito José sonriendo dulcemente y con humilde acento, le dijo: —Dios lo quiere así. Los pobres dormimos en el lugar donde nos llega la noche... Los pobres no necesitamos buscar una cama demasiado cómoda... Además, padre, me gusta estar solo con Dios... Te espero mañana aquí.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada». (Lc 10,38-42)

Comentario
Hoy, como cada día, puedes aprender del Evangelio. Jesús, invitado en el hogar de Betania, nos da una lección de humanidad: Él, que quería a la gente, se deja querer, porque las dos cosas son importantes. Rechazar las muestras de afecto, de Dios y de los demás, sería un grave error, de consecuencias nefastas para la santidad.
¿Marta o María? Pero..., ¿por qué enfrentar a quienes tanto se querían, y querían tanto a Dios? Jesús amaba a Marta y María, y a su hermano Lázaro, y nos ama a cada uno de nosotros.
En el camino de la santidad no hay dos almas iguales. Todos procuramos amar a Dios, pero con estilo y personalidad propios, sin imitar a nadie. Nuestro modelo está en Cristo y la Virgen. ¿Te molesta la manera de tratar a Dios de otros? Intenta aprender de su piedad personal.
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude» (Lc 10,40). Servir a los demás, por amor a Dios, es un honor, no una carga. ¿Servimos con alegría, como la Virgen a su prima santa Isabel o en las bodas de Caná, o como Jesús, en el lavatorio de los pies en la Última Cena?
«Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola» (Lc 10,41-42). No perdamos la paz, ni el buen humor. Y para eso, cuidemos la presencia de Dios. «Sabedlo bien: hay un algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno de vosotros descubrir (…); o sabemos encontrar en nuestra vida ordinaria al Señor, o no lo encontraremos nunca» (San Josemaría).
«María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada» (Lc 10,42). Dios nos quiere felices. Que nuestra Madre del Cielo nos ayude a experimentar la alegría de la entrega.
Rev. D. Josep RIBOT i Margarit (Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Bruno
Fundador de los Cartujos
Nació en Colonia (Alemania) hacia el año 1035. Formado y ordenado de sacerdote en Reims (Francia), el arzobispo le encargó la dirección de los estudios y escuelas de su diócesis. Fue maestro de Teología y sus comentarios de la Escritura fueron bien acogidos. Pero Bruno buscaba otra cosa y se fue a Molesme, donde estaba naciendo la reforma Cisterciense. Deseoso de mayor silencio y soledad, en 1084 fundó un pequeño eremitorio en el lugar salvaje y casi inaccesible del desierto de la Cartuja, cerca de Grenoble, que iba a servir de modelo para las Cartujas de todo el mundo. El año 1090 Urbano II le ordenó ir a Roma para el servicio de la Sede Apostólica. La vocación del Santo era otra. El Papa lo comprendió y le permitió retirarse al desierto, sin salir de Italia. Aquel mismo año marchó Bruno a la soledad de Squillace (Calabria), y allí se durmió en la paz del Señor, en el monasterio de La Torre, el 6 de octubre de 1101.
Oración: Señor, Dios nuestro, tú que llamaste a san Bruno para que te sirviera en la soledad, concédenos, por su intercesión, que, en medio de las vicisitudes de este mundo, vivamos entregados siempre a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“El Sínodo no es un congreso, ni un parlamento o un senado donde hay que ponerse de acuerdo. El Sínodo es una expresión eclesial, es la Iglesia que camina junta para leer la realidad con los ojos de la fe y con el corazón de Dios, es la Iglesia que se interroga sobre la fidelidad al depósito de la fe que por eso no representa un museo para verlo o cuidarlo sino una fuente viva de la que la Iglesia se sacia para saciar el depósito de la vida”

Tema del día:
Meditando las palabras del Ave María
Vamos a meditar las palabras del Ave María, para que al repetirlas disfrutemos más el Rosario en este mes que le es dedicado.

Dios te salve
Te saludo con todo mi amor y con toda la alegría de mi corazón. Dios te salve, Bendita. Y bendícenos a nosotros, los hijos de la Bendita entre todas las mujeres. Todos tus hijos del mundo, en las ciudades populosas, en los valles y montañas de los cinco continentes te saludan a diario cuando rezan el avemaría. Yo me uno a ese coro de hijos amantes y felices. Oh Madre bendita. Sí, bendita mil veces, bendita para siempre. Dios te salve…

María
Me encanta pronunciar tu nombre porque es el tuyo: María, Virgen María, Santa María de Guadalupe. Tu nombre ha poblado de bellas iglesias las ciudades y las montañas. Lo pronuncian con grandísimo amor y ternura los jóvenes, los adultos y los niños, Tu nombre lo llevan con orgullo santo millones de mujeres del mundo cristiano. Porque te aman y porque quieren parecerse a Ti. Necesitamos de verdad en nuestro mundo muchas Marías que tengan un corazón parecido al tuyo. María bendita, míranos con tus ojos de cristal, con tus ojos purísimos de paloma, y llénanos de tu perfumada presencia, de tu ternura inmensa, de tu fe y de tu amor. Dios te salve, María…

Llena eres de gracia
Cántaro que rebosa de la gracia, de la vida de Dios, de su amor inefable, de su santidad. Más santa y pura que todos los santos, más que los querubines y serafines. Por eso la belleza de tu alma y de tu rostro son el encanto de tu Dios. Y el encanto de nosotros también. Nos colma de tanta alegría saber que nuestra madre es tan santa, tan bella, tan pura y tan sencilla. Así te saludó el ángel: Llena de gracia, impresionado de tu alma. Dios te salve, María, llena eres de gracia…

El Señor es contigo
Esta frase de la Biblia siempre va después del “No tengas miedo”. Desde que naciste Dios ha estado contigo, porque te cuidó como a su perla preciosa, a su rosa exquisita. Él te preparó desde muy niña con sus manos santas para que fueras después su Madre santa. Todo el amor infinito de Dios cuidando una flor llamada María. Estuvo contigo en tus años de infancia cuidando a la niña más bella, más santa, más querida. Te cuidó en la adolescencia preparando tu alma y tu cuerpo bendito y santísimo para la maternidad. El Señor está contigo: Te lo dijo un arcángel y él sabía lo que decía. Contigo estuvo en los años de tu embarazo, dentro de tu seno, haciéndose un niño por amor a nosotros. Toda tu vida terrena estuvo contigo. Y Tú estuviste con Él. Fuiste madre, nueva Eva, corredentora. Estuvo contigo en la cruz, muriendo junto a Ti. También estuviste Tú con Él, hasta que murió en el patíbulo y pasó de los brazos muertos de la cruz a los brazos vivos y amorosos de su madre. Estuvo contigo en los años de tu soledad, santificando a su madre amadísima, para que llegara al cielo resplandeciente como el sol y blanca como la luna. Contigo está y estará por toda la eternidad en el cielo. Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo….

Bendita Tú eres entre todas las mujeres
¿Qué es Eva comparada contigo? ¿Qué son las mujeres de la tierra junto a Ti? Tú eres la imagen perfecta, única de la mujer que quiso crear. Por eso, las mujeres, si no se llaman Marías, al menos deben serlo, parecerse a Ti que eres el modelo preciosísimo de la mujer cristiana. Querer llamarse como Tú es una buena elección. Pero parecerse a Ti debe ser su ideal. Modelo de niña y mujer, adorable modelo de madre y esposa. Porque Tú pasaste por todas las etapas del crecimiento de la mujer, enseñando cómo se puede ser una gran mujer, una mujer santa, un apóstol de Jesús, y, además, una mujer feliz... Con muy poco presupuesto, en una casita humilde, pero donde estaba Dios, y donde Dios está nada hace falta. La pobre casita de María rebosaba de amor, de santidad y de felicidad. Dios te salve, María, llena eres de gracia, El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres…

Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús
Bendita la flor, bendito también el fruto. Jesús, el amado del Padre ha nacido de Ti como la rosa del rosal. La rosa pertenece al rosal. Jesús te pertenece, es tuyo, hijo tuyo, fruto de tus purísimas entrañas. Y Tú eres de Jesús, toda de Jesús, pues Él, además de ser hijo tuyo, es tu Dios omnipotente, del que te consideras su esclava. Jesús y Tú sois, además, de nosotros. Jesús, porque Tú nos lo diste, en un gesto de amor único y lleno de misericordia… Y Tú nos perteneces porque Él te convirtió en Madre, en Madre nuestra. Entre las palabras que siempre meditas en tu corazón, están éstas: “Ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre”. Para nosotros ésta sola frase constituye todo un evangelio, una buena nueva. Si Jesús es nuestro, si María es nuestra, ¿qué dificultad nos podrá derrotar? ¡Qué poco felices nos atrevemos a ser cuando nos han dado la llave de la felicidad, de la felicidad completa y eterna!
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús…

Santa María
Si María es tu nombre, santa, santísima es tu sobrenombre. La cualidad que siempre va con tu nombre. Por eso tu nombre nos produce inmensa alegría y al mismo tiempo gran respeto. Santa María, dulce María, eres bellísimo jardín donde crecen las flores más bellas. Espiga dorada pletórica de fruto, mística rosa, perfumada y más pura que todas las rosas del mundo. Santa María, dulce Madre, Virgen pura, Reina bellísima y sencilla campesina de la entrañable campiña de Nazaret.

Madre de Dios
Te amamos como Madre nuestra y te veneramos como Madre de Dios, grandeza incomparable que te ennoblece y nos llena de orgullo santo, porque nuestra madre es también Madre de Dios. Para tan alto privilegio se requería una Madre virgen, una virgen santa, una mártir del alma, una criatura llena de gracia y una humildísima esclava del Señor, que supiera decir: “Hágase en Mí según tu palabra”. ¿Cómo pudiste poseer al mismo tiempo la máxima grandeza y la más fina y profunda humildad? Dios te consideró digna madre suya.
Aceptó ser Hijo de tus entrañas. Te hizo grande el que todo lo puede y tú te hiciste pequeña como una esclava al completo servicio de tu Señor. Madre y esclava del Señor. Como Madre de Dios me infundes un respeto inmenso. Como esclava del Señor una ternura infinita.

Ruega por nosotros, pecadores
Somos tus hijos pecadores. Somos hijos pródigos que hemos recorrido los senderos del pecado y del hastío. Fuimos hijos de una madre pecadora, antes de ser aceptados por una Madre Inmaculada. Ruega a tu Hijo omnipotente, Tú que eres la omnipotencia suplicante. Ruega siempre para que no nos engañe más el padre de la mentira. Dile a Jesús que no tenemos vino, que se nos ha terminado la alegría y el amor. Pide para nosotros el milagro de la resurrección cuando caemos muertos de cansancio y de dolor. El que dijo ser la resurrección y la vida es hijo tuyo. El que dijo ser la Verdad y la Vida, te llama Madre. Entonces, suplícale que nos otorgue la resurrección y la vida. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores…

Ahora…
El día de hoy. El día de las oportunidades de santificarnos o de pecar. Hoy, el día al que le basta su afán. El único día que tenemos en las manos. Que lo llenemos de amor y de bondad.
Ahora líbranos de caer en la tentación. Hoy que sepamos amar a nuestros prójimos, Hoy que no endurezcamos el corazón. Hoy que oigamos la voz del Espíritu Santo. Ahora, en este presente que se transforma constantemente en futuro. Hoy, que el día de hoy amemos, nos santifiquemos, seamos instrumentos de la paz de Jesús. Hoy, en esta pequeña vida que es el día presente.

Y en la hora de nuestra muerte. Amén.
En ese momento en el que se juega nuestra salvación eterna. Ese último día que sepamos decir un último “Te amo en este mundo” para repetirlo en la otra vida por siempre. Ruega por los que en ese momento no están preparados, para que si no vivieron en gracia, mueran en gracia de Dios y no vayan al eterno dolor. Ruega por los niños cuyo primer día de vida
coincide con el de su terrible muerte. Así como lograste que el buen ladrón se arrepintiera el día de su muerte, consigue esa misma gracia a los pecadores más rudos, a los que no aceptan a tu Hijo. Une a la misericordia de Dios, tu bondad maternal para salvarles de las garras de Satanás, de la eterna condenación. Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte….
Por: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de Octubre de 2015

"Queridos hijos: aquí estoy entre ustedes para alentarlos, para llenarlos con mi amor y para invitarlos nuevamente a ser testigos del amor de mi Hijo. Muchos de mis hijos no tienen esperanza, no tienen paz, no tienen amor. Ellos buscan a mi Hijo, pero no saben cómo ni dónde encontrarlo. Mi Hijo les abre a ellos sus brazos, y ustedes ayúdenlos a que lleguen a Su abrazo. Hijos míos, por eso deben orar por el amor. Deben orar mucho, mucho para que siempre tengan ustedes más amor, porque el amor vence la muerte y hace que la vida perdure. Apóstoles de mi amor, hijos míos, con un corazón simple y sincero, únanse siempre en oración por muy lejos que estén los unos de los otros. Anímense mutuamente en el crecimiento espiritual, como yo los animo a ustedes. Yo velo por ustedes y estoy junto a ustedes siempre que piensan en mí. Oren también por sus pastores: por aquellos que han renunciado a todo por mi Hijo y por ustedes. ¡Ámenlos y oren por ellos! El Padre Celestial escucha sus oraciones. ¡Les doy las gracias!"

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Daniel Oscar P.,  que vive en Miami, que comenzó tratamiento de quimioterapia, con muy buen ánimo, esperando que la Virgen María lo acompañe para su curación y les de fuerza a su esposa Susana y sus tres hijas.

Pedimos oración para Luis Oscar A. M., de Lomas de Zamora, Buenos Aires, Argentina, en terapia intensiva, por hemorragia interna con hipotensión tras una operación sencilla que derivó luego en dos operaciones más.

Pedimos oración por Bárbara T. B., de  la Ciudad de México, que tiene un dolor en la cara desde hace meses y no le encuentran de qué es. Pedimos a Dios Nuestro Señor que ya la diagnostiquen correctamente y esté bien lo antes posible.

Pedimos oración para María Trinidad A., de Bogotá, Colombia, quien continúa con un cuadro inflamatorio en su rodilla derecha, a pesar del medicamento, no se ha dado efecto positivo alguno. La Señora de la Esperanza interceda ante Jesús de Nazaret para que con sus Santas y Benditas Manos sane a Trini de esta dolencia que nos preocupa muchísimo. También pedimos por su hija María Paula, quien amaneció sin voz, esperando que no sea un problema que cause trastornos en su salud, por lo que la dejamos en las manos del Señor. 

Pedimos oración por Emanuel, de Argentina, 25 años de edad, que padece una enfermedad incurable que le está paralizando sus manos y piernas en forma progresiva, rogándole al Señor que la detenga. También rezamos para que la Santísima Virgen María fortalezca a sus padres en estos duros momentos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
¡Qué momento tan terrible es el momento de nuestra muerte! Cuando debemos dejarlo todo y lanzarnos a la eternidad, que no sabemos con seguridad si será de felicidad sin fin o de horror sin término. Los demonios, en esa hora, vendrán en gran número a jugarse la última carta y a tratar de perdernos por última vez, ¡Y nosotros estaremos tan débiles en esa hora! Pero ¡Qué felicidad si hemos sido fieles servidores de la Santísima Virgen!, porque entonces Ella vendrá en nuestro auxilio y nos hará dichosa la muerte y la eternidad. Hay muchos testimonios de personas que fueron devotas de María y la vieron en el momento de su muerte. María vino con todo sus consuelos a acompañar a estos fieles en ese momento tan importante. Estamos a tiempo todavía. Aunque hayamos sido pecadores en el pasado o aunque lo sigamos siendo, es hora de arrojarnos a los pies de una imagen de María y suplicarle que nos tome por siervos suyos, que nos salve y que acuda a nosotros en la muerte. ¡Jamás nos arrepentiremos de hacer semejante ofrenda, y a no dudar de que María vendrá personalmente a nuestro encuentro en aquella hora postrera, con todos sus consuelos!

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 5 de octubre de 2015

Pequeñas Semillitas 2809

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2809 ~ Lunes 5 de Octubre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El movimiento de Jesús, que prepara y anticipa el reino de Dios, no ha de ser un grupo dirigido por hombres fuertes que se imponen a los demás desde arriba.
Ha de ser más bien una comunidad “de niños” que no se imponen a nadie, que entran en el reino sólo porque necesitan cuidado y amor. Una comunidad donde hay mujeres y hombres que, al estilo de Jesús, saben abrazar, bendecir  y cuidar a los más débiles y pequeños.
El centro de la comunidad no ha de estar ocupado por personas fuertes y poderosas. En la comunidad se necesitan hombres y mujeres que buscan el último lugar para acoger, servir, abrazar y bendecir a los más débiles y necesitados.
El reino de Dios no se difunde desde la imposición de los grandes sino desde la acogida y defensa a los pequeños. Donde éstos se convierten en el centro de atención y cuidado, ahí está llegando el reino de Dios, la sociedad humana que quiere el Padre.
José Antonio Pagola

¡Buenos días!

Señor, te entrego mi futuro
La paz del corazón es un tesoro tan grande que debes cuidarla y defenderla. La ansiedad por el futuro perturba de tal manera que te impide concentrar tus energías en el presente y disfrutar las alegrías de cada día. Abandónate confiadamente en Dios que te ama y podrás vivir con plenitud y paz el momento presente. Aquí tienes una oración para entregar el futuro al Señor.

Señor, quiero confiar en el proyecto que tú tienes para mi vida y no obsesionarme tanto por el futuro. Quiero entregarme a la vida de cada día y dejarme llevar por ti. Por eso pongo en tus manos todos los días hasta el último minuto de mi existencia. Sana, Señor, mi ansiedad y mis miedos. Hoy quiero entregarte todo mi futuro. Tú que sabes lo que más me conviene, conduce mi vida por el camino justo y protégeme de todos los males. Tú que eres mi Padre, derrama en mi interior el bálsamo de tu paz divina. Amén. (P. V. Fernández).

Hay en la Biblia un mensaje frecuente, expresado de una u otra forma, y es éste: “Contigo estoy, aquí a tu lado me tienes, ni por un momento te desamparo, déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, yo te amo”. Que vivas hoy feliz y seguro, pues el Señor es tu pastor y nada te faltará. Pide al Señor crecer en fe y confianza en su providencia.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se levantó un maestro de la Ley, y dijo para poner a prueba a Jesús: «Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna?». Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?». Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo». Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás».
Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?». Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva. ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?». Él dijo: «El que practicó la misericordia con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo». (Lc 10,25-37)

Comentario
Hoy, el mensaje evangélico señala el camino de la vida: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, (…) y a tu prójimo como a ti mismo» (Lc 10,27). Y porque Dios nos ha amado primero, nos lleva a la unión con Él. La beata Teresa de Calcuta dice: «Nosotros necesitamos esta unión íntima con Dios en nuestra vida cotidiana. ¿Y cómo podemos conseguirla? A través de la oración». Estando en unión con Dios empezamos a experimentar que todo es posible con Él, incluso el amar al prójimo.
Alguien decía que el cristiano entra en la iglesia para amar a Dios y sale para amar al prójimo. El Papa Benedicto subraya que el programa del cristiano —el programa del buen samaritano, el programa de Jesús— es «un corazón que ve». ¡Ver y parar! En la parábola, dos personas ven al necesitado, pero no paran. Por esto Cristo reprochaba a los fariseos diciendo: «Tenéis ojos y no veis» (Mc 8,18). Al contrario, el samaritano ve y para, tiene compasión y así salva la vida al necesitado y a sí mismo.
Cuando el famoso arquitecto catalán Antonio Gaudí fue atropellado por un tranvía, algunas personas que estaban de paso no pararon para ayudar a aquel anciano herido. No llevaba documento alguno y por su aspecto parecía un mendigo. Seguramente que si la gente hubiese sabido quién era aquel prójimo, hubiese hecho cola para auxiliarlo.
Cuando practicamos el bien, pensamos que lo hacemos por el prójimo, pero realmente también lo hacemos por Cristo: «Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de los más pequeños de estos mis hermanos, a mi lo hicisteis» (Mt 25,40). Y mi prójimo, dice Benedicto XVI, es cualquiera que tenga necesidad de mí y que yo pueda ayudar. Si cada uno, al ver al prójimo en necesidad, se detuviera y se compadeciera de él una vez al día o a la semana, la crisis disminuiría y el mundo devendría mejor. «Nada nos asemeja tanto a Dios como las obras buenas» (San Gregorio de Nisa).
Rev. P. Ivan LEVYTSKYY CSsR (Lviv, Ucrania)

Santoral Católico:
Santa Faustina Kowalska
Apóstol de la Divina Misericordia
Nació en Glogowiec (Polonia) el año 1905, de familia campesina, numerosa, pobre y religiosa. A los dieciséis años se fue a trabajar como sirvienta de familias acomodadas. En 1925 entró en la congregación de la Bienaventurada Virgen María de la Misericordia. Vivió en distintas casas del instituto, desempeñando las funciones de cocinera, jardinera y portera. Su vida, en apariencia monótona, ocultaba una extraordinaria profundidad de unión con Dios. En 1931 se le apareció el Señor pidiéndole que hiciera pintar su imagen tal como lo veía en ese momento: con túnica blanca, una mano elevada en gesto de bendición y la otra señalando su corazón, desde donde parten dos rayos de luz, azul y rojo; Jesús le explicó: el rayo azul representa el agua, que purifica las almas; y el rojo, la sangre, que es la vida de las almas. El Señor le concedió gracias extraordinarias: visiones, estigmas, etc., que iban unidas a grandes sufrimientos. Jesús le encomendó la misión de difundir la devoción a la Divina Misericordia. Murió en Cracovia el 5 de octubre de 1938. Juan Pablo II la canonizó el año 2000.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

"Si fuimos perdonados por Dios, 
no podemos decir que no queremos perdonar. 
Esa es una frase inadmisible de un cristiano. 
Podemos decir no puedo, no podemos decir no quiero"
~ Mons. Jorge Casaretto ~

Tema del día:
La teología del Papa Francisco 
El 24 de setiembre de 2015, por primera vez en la historia, un Papa de Roma pronunció un discurso en el Capitolio de Washington, dirigiéndose a los congresistas de la primera potencia mundial. Jorge Mario Bergoglio no se anduvo por las ramas. Y fue derecho a los asuntos que más directamente afectan a la enorme mayoría de los habitantes del planeta. Aunque sabemos que algunos de los temas que allí planteó Francisco, no son precisamente los que mejor suenan en los oídos de muchos de los legisladores que allí escucharon al Papa. “Si es verdad que la política debe servir a la persona humana, no puede ser esclava de la economía y de las finanzas”, dijo el obispo de Roma ante un Congreso en el que la mayoría de sus miembros son millonarios al servicio de los intereses turbios e inconfesables de los mercados. Si a esto sumamos la condena inapelable del tráfico de armamentos, de las guerras, el pronunciamiento en contra de la pena de muerte, y la solidaridad con los pobres del mundo, todo esto debió sonar en el Congreso de Estados Unidos como hace años sonaron en toda América los discursos proféticos de Martin Luther King.

Dicho esto, vengo a lo que quiero destacar en esta reflexión: ¿Qué teología maneja el papa Bergoglio? Esta pregunta es comprensible. Porque, como es sabido, son muchos los que en los ambientes eclesiásticos echan de menos la sapiencia teológica que manejaba el papa anterior, Benedicto XVI, cuya presencia distinguida y su lenguaje cuidado de sabio alemán contrastan con la imprevisible y -para algunos- desgarbada figura de Francisco. Del que ya ha quedado patente para todo el mundo que se maneja mejor entre la gente sencilla de la calle que entre distinguidos y selectos estudiosos de los más refinados saberes.

¿Es por esto Francisco menos teólogo que Ratzinger? No lo es menos. Ni tampoco lo es más. Es distinto. Aquí vendrá bien recordar que, en el Nuevo Testamento, se advierte que hay dos formas de hacer teología. Está, por una parte, la “teología especulativa” de Pablo. Y está, en otro contexto, la “teología narrativa” de los evangelios. O sea, la especulación ideológica más propia de la cultura helenista (propia de Pablo), y el relato histórico, característico de la tradición bíblica. ¿No se podría decir que Ratzinger se mueve como pez en el agua manejando la teología especulativa, mientras que Bergoglio se encuentra en su ambiente cuando desciende de las alturas, de la especulación de “ser” a lo concreto y tangible del “acontecer”?

Es evidente que el pensamiento especulativo seduce a determinadas mentalidades por su profundidad y su capacidad analítica. Pero no es menos cierto que, a la hora de la verdad, lo que decide la felicidad o la desgracia de la gente no es la profundidad de la cabeza pensante, sino la evidencia patente de lo que sucede, lo que nos pasa cada día, lo que nos hace felices o desdichados.

Lo que ha sucedido en la Iglesia es que, con el paso del tiempo, cuando la teología quedó sistematizada y se organizó en tratados (lo que todavía se sigue estudiando en los seminarios y enseñando en los catecismos), la teología especulativa de Pablo resultó más determinante que la teología narrativa de los evangelios. Y así, por poner un ejemplo, a la gente se le enseña más la “religión de redención”, que predicó Pablo (G. Bornkamm), y se le enseña quizá menos la “memoria peligrosa y subversiva” (J. B. Metz) de Jesús.

Por suerte, el papa Francisco no se cansa de repetir que tenemos que recuperar el Evangelio, que tenemos que leerlo, meditarlo, entenderlo, llevarlo en el bolsillo. Si no hacemos esto, y si esto no se hace vida en nosotros, caemos sin más remedio en el cristianismo de la mentira y el engaño. Lo diré con claridad y en pocas palabras: si Francisco se queda en la especulación de los pensadores teológicos más excelsos, es seguro que hoy no se comentaría en casi todos los medios de comunicación lo que congresistas de USA han tenido que escuchar allí, en su grandioso Capitolio. Si lo han tenido que oír, sin duda alguna es porque el Papa que tenemos lleva consigo, incorporado en su vida, el “recuerdo peligroso” de Jesús. Por eso ha tirado de la “parresía” necesaria, para decirles en su cara a los hombres más poderosos del mundo, que tienen que organizar las cosas de otra manera. No se puede soportar que unos pocos naden en todas las abundancias, al tiempo que la inmensa mayoría de la humanidad se ahoga, se muere, entre gritos de desesperación.
© José María Castillo

Agradecimientos
Dicen que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
Dado que ayer domingo no se publicó “Pequeñas Semillitas”, incluimos hoy los Agradecimientos recibidos en la última semana y que son los siguientes:

Desde México llegan los siguientes agradecimientos: José Ignacio O. (Iñaqui) agradece a Dios, a nuestra buena Madre María, a los santos y beatos por su intercesión ante Dios Nuestro Señor y a todos ustedes por sus valiosas oraciones. Fue operado a corazón abierto y ya en cuatro semanas lo dan de alta. Ricardo G. (Cepillín), de Monterrey, ya salió del procedimiento que le realizaron (cateterismo) está bien y recuperándose, pide su hermana Ana María les agradezca de todo corazón sus oraciones para su hermano por el maravilloso poder de la oración. Agradecen también por la salud de Héctor T. N., que se encuentra bien. Por su parte Eva M. ya se encuentra recuperándose en su casa; por su edad todos los cuidados que requiere son molestos, pero ya salió del hospital y agradecen las oraciones, a la vez que pedimos a Dios Nuestro Señor que sea lo mejor para ella. También llega el agradecimiento a Dios y a los que rezaron por Socorro A., que tuvo un infarto cerebral, y ya se encuentra en su casa recuperándose. Las secuelas no fueron tan graves y con terapias y principalmente con el favor de Dios esperamos se recupere del todo.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud de dos personas de Rosario, Argentina: Silvia C., una católica ejemplar y difusora de Cristo, que se fracturó un pie, la operaron y ahora tiene tromboflebitis. Que el Señor la ayude a superar pronto su problema de salud para que siga sembrando Su Palabra, y también por el sacerdote Ernesto Longhi, que fue internado de urgencia con un cuadro intestinal y como es diabético no lo pueden operar todavía y permanece en terapia intensiva hasta su compensación. Le rogamos a María, Madre de Dios y Madre de todos nosotros, que interceda por él ante Jesús.

Pedimos oración por dos personas de México: Dondé D., con cáncer de pulmón, e Ignacio C., con lipoma. Que el Señor los ayude en estas enfermedades.

Pedimos oración por la salud de Norma T., de Córdoba, Argentina, operada hace más de 15 días y con complicaciones posteriores que determinan que aún siga internada en terapia intensiva. Invocamos la protección de la Santísima Virgen del Rosario para que la ayude a recuperarse y regresar sana a su hogar.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
¡Qué consuelo pensar que en el juicio particular, inmediatamente después de nuestra muerte, cuando nos presentemos ante Jesucristo Juez, la Virgen estará a nuestro lado! Porque si hemos sido sus devotos en vida, Ella en el juicio hablará en favor nuestro. ¡Ay de nosotros si dejamos de ser devotos de María! Porque Ella es la Madre todopoderosa por gracia de Dios, y todo lo puede ante Dios. Y si María nos defiende en el juicio, y es nuestra Abogada, entonces no hay nada que temer. ¿Por qué no somos inteligentes y astutos y nos hacemos amigos de María? Tendremos la salvación asegurada y la protección de Aquella a quien el Infierno teme incluso más que a Dios mismo. Recemos todos los días el Santo Rosario, así haremos propicia a la Virgen que, no pudiendo faltar a su promesa, nos asistirá en la hora de la muerte y nos acompañará al tribunal divino, para luego llevarnos de su mano a lo profundo del Paraíso, donde seremos felices para siempre junto a Ella.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

jueves, 1 de octubre de 2015

Pequeñas Semillitas 2808

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2808 ~ Jueves 1 de Octubre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Por la gracia de Dios, hoy estamos iniciando Octubre, mes que la Iglesia consagra al Santo Rosario y a las Misiones. Y lo hacemos con la celebración de Santa Teresa del Niño Jesús (o de Lisieux) jovencita que aun si haber salido nunca de su convento carmelita, alentó con cartas y oraciones a sacerdotes misioneros, y por esa razón fue proclamada por el Papa Pío XI “Patrona Universal de las Misiones”, asociada al jesuita San Francisco Javier.
Otro jesuita, el Papa Francisco, ha dicho: “Hoy en día todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido ‘en salida’. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión”
Por todo ello, en este mes de Octubre, hagamos el propósito de rezar el santo Rosario con fe, devoción y amor ya sea personalmente, en familia, en casa, en el trabajo, o en el templo más próximo. También pidamos por las necesidades de la Iglesia, por quienes dedican su vida a las misiones, por la conversión del mundo, por los cristianos perseguidos, por los refugiados, los migrantes, la justicia y la paz.

¡Buenos días!

Noticia buena y noticia mala
Es conocido el sabio refrán: “grano no hace granero, pero ayuda al compañero”. Esto significa que la unión de lo pequeño e insignificante genera gran fuerza para lograr hermosos objetivos. Una comunidad es fuerte y sana cuando todos están unidos por vínculos de amistad y cada uno siente como propio, los objetivos comunes y aporta solidariamente su colaboración.

El cura en la misa, justo antes de hacer la colecta, dijo: —Hermanos, tenemos un problema. El tejado de la iglesia está en mal estado y tenemos que arreglarlo. Tengo dos noticias al respecto, una buena y otra mala. ¿Cuál quieren conocer primero? —¡La buena! —Sea, pues resulta que tenemos el dinero. —¡Bien! ¿Y cuál es la mala? —¡Que está en los bolsillos de ustedes!

“Si el grano de arena no forma duna, se lo lleva el viento. Si la gota de agua no se confunde con el torrente, la evapora el calor. Si tú no te unes a la comunidad, viviendo en ella y para ella, fácilmente te puedes perder” (Alfonso Milagro). Que pases un hermoso día.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.
»En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros’.
»En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: ‘Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca’. Os digo que en aquel día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad». (Lc 10,1-12)

Comentario
Hoy Jesús nos habla de la misión apostólica. Aunque «designó a otros setenta y dos, y los envió» (Lc 10,1), la proclamación del Evangelio es una tarea «que no podrá ser delegada a unos pocos “especialistas”» (Juan Pablo II): todos estamos llamados a esta tarea y todos nos hemos de sentir responsables de ella. Cada uno desde su lugar y condición. El día del Bautismo se nos dijo: «Eres Sacerdote, Profeta y Rey para la vida eterna». Hoy, más que nunca, nuestro mundo necesita del testimonio de los seguidores de Cristo.
«La mies es mucha, y los obreros pocos» (Lc 10,2): es interesante este sentido positivo de la misión, pues el texto no dice «hay mucho que sembrar y pocos obreros». Quizá hoy debiéramos hablar en estos términos, dado el gran desconocimiento de Jesucristo y de su Iglesia en nuestra sociedad. Una mirada esperanzada de la misión engendra optimismo e ilusión. No nos dejemos abatir por el pesimismo y por la desesperanza.
De entrada, la misión que nos espera es, a la vez, apasionante y difícil. El anuncio de la Verdad y de la Vida, nuestra misión, no puede ni ha de pretender forzar la adhesión, sino suscitar una libre adhesión. Las ideas se proponen, no se imponen, nos recuerda el Papa.
«No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias...» (Lc 10,4): la única fuerza del misionero ha de ser Cristo. Y, para que Él llene toda su vida, es necesario que el evangelizador se vacíe totalmente de aquello que no es Cristo. La pobreza evangélica es el gran requisito y, a la vez, el testimonio más creíble que el apóstol puede dar, aparte de que sólo este desprendimiento nos puede hacer libres.
El misionero anuncia la paz. Es portador de paz porque lleva a Cristo, el “Príncipe de la Paz”. Por esto, «en la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros» (Lc 10,5-6). Nuestro mundo, nuestras familias, nuestro yo personal, tienen necesidad de Paz. Nuestra misión es urgente y apasionante.
Rev. D. Ignasi NAVARRI i Benet (La Seu d'Urgell, Lleida, España)

Santoral Católico:
Santa Teresita del Niño Jesús
Virgen y Doctora de la Iglesia
Nació en Alençon (Normandía, Francia) el año 1873 en el seno de una familia muy cristiana; fueron sus padres Luis Martin y Celia Guérin. Siendo aún adolescente entró en las Carmelitas Descalzas de Lisieux, ejercitándose sobre todo en la humildad, la sencillez evangélica y la confianza en Dios, virtudes que se esforzó en inculcar, de palabra y con el ejemplo, sobre todo en las novicias, de las que era maestra. En sus cartas y sobre todo en su autobiografía, la «Historia de un alma», nos dejó un testimonio admirable de su vida de fe por el camino de la infancia espiritual, en medio de grandes pruebas y tribulaciones. Allí escribe: «Mi vocación es el amor... En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor». Murió el 30 de septiembre de 1897, ofreciendo su vida por la salvación de las almas y por el incremento de la Iglesia. Pío XI la proclamó patrona de las misiones, y Juan Pablo II, doctora de la Iglesia.
Oración: Oh Dios, que has preparado tu reino para los humildes y los sencillos, concédenos la gracia de seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Niño Jesús, para que nos sea revelada, por su intercesión, tu gloria eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

"¡Qué grande es el poder de la oración! Se diría que es una reina que en todo momento tiene acceso directo al rey y puede conseguir todo lo que le pide. Para mí, la oración es un impulso del corazón, una simple mirada dirigida al cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto en medio del sufrimiento como en medio de la alegría. En una palabra es algo grande, algo sobrenatural que me dilata el alma y me une a Jesús"
~ Santa Teresita ~

Tema del día:
Rezar el Rosario
Hoy empezamos Octubre y lo celebramos como el "Mes del Rosario".

Rezar el Rosario para algunas personas es un tiempo desperdiciado en una letanía de repetidas oraciones, que en la gran mayoría, están dichas de una manera distraída y maquinalmente. Pero no es así. El hecho de ponernos a rezarle ya es un acto de amor a la Madre de Dios. Es una súplica constante y repetida para pedir perdón y rogarle por nosotros y por todos los hombres en el presente y también en la hora de la muerte.

Rezar el Rosario es meditar en los Misterios de la Vida de Cristo, de suerte que el Rosario es una especie de resumen del Evangelio, un recuerdo de la vida, los sufrimientos, los momentos luminosos y transcendentales y glorificación del Señor, siempre acompañado de los momentos de grandeza de la Santísima Virgen, su Madre, siendo así una síntesis de su obra Redentora.

Rezar el Rosario es un método fácil y adaptable a toda clase de personas, aún las menos instruidas y una excelente manera de ejercitar los actos más sublimes de fe y contemplación. El Padrenuestro con el que se empieza cada Misterio es la oración que Cristo nos enseñó y quienes lo han penetrado a fondo no pueden cansarse de repetirlo. En cuanto el Avemaría, toda ella está centrada en el Misterio de la Encarnación y es la oración más apropiada para honrar dicho Misterio. Aunque en el Avemaría hablamos directamente a la Santísima Virgen e invocamos su intercesión, esa oración es sobre todo una alabanza y una acción de gracias a su Hijo por la infinita misericordia que nos mostró al encarnarse en Ella y hacerse hombre para su Misión redentora.

La Santísima Virgen en sus repetidas apariciones, siempre ha sido la súplica más importante que en sus mensajes nos ha dado. Ella nos ha pedido que recemos el Rosario. Ella nos lo pide insistentemente porque tiene su rezo un gran valor. Quiere que repitamos una y otra vez la súplica, la alabanza, con la esperanza puesta en su gran amor por toda la Humanidad.

Tal vez, por lo repetitivo del rezo, como decía Santa Teresa, la "loca de la casa", nuestra mente, se nos vaya de aquí para allá en pertinaz distracción, pero aun así nuestro corazón y nuestra voluntad está puesto a los pies de la Madre de Dios, y esas Avemarías son como el incienso que sube en oscilantes volutas hasta el corazón de nuestra Madre la Virgen Santísima.

Nuestro mundo se está olvidando de rezar. Tenemos fe, creemos en Dios pero no hablamos con El. El mundo actual, ahora más que nunca, necesita de muchos Rosarios. Hagamos un alto en nuestro diario vivir. Quince minutos tan solo...y con seguridad que el mundo y "nuestro mundo" será mejor.
Autor: Ma Esther de Ariño | Fuente: Catholic.net

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Estadísticas
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 2.219.180  lectores. Durante el último mes (setiembre 2015) registró 12.604 nuevas visitas.

Desde el 25 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 459.301 lectores. Durante el último mes (setiembre 2015) registró 4.972 nuevas visitas.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Nuria, de Barcelona, España, que deberá realizar pruebas posteriores a su operación por enfermedad oncológica, rogando a la Santísima Virgen que la acompañe para que los resultados le sean enteramente favorables. 

Seguimos rezando por la plena recuperación física y anímica de Pepe, de Córdoba, Argentina.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
En este mundo terreno los hombres buscamos conservar cuidadosamente nuestros bienes materiales que nos han costado sudor y trabajo el conseguirlos. Por eso tienen éxito las compañías de seguro que, por una pequeña cuota nos protegen por posibles desgracias como incendios, robos, etc. Y si eso hacemos con las cosas materiales, para protegerlas, mucho más debemos hacerlo con las cosas espirituales, y entre ellas la mayor es la Gracia de Dios en nuestra alma, que debemos cuidar y tratar de asegurarla contra todo riesgo. ¿Cómo haremos, puesto que los demonios son astutísimos y tenemos enemigos por todas partes? Hay un seguro contra todo riesgo que nos ha dado el mismo Dios por su amor infinito hacia nosotros. Este seguro es María Santísima. Si nos encomendamos a Ella y le damos todo lo que tenemos, absolutamente todo, Ella nos lo cuidará y estaremos a salvo para siempre. ¿Y hay que pagar mucho dinero para obtener esta protección? dirá alguno. Esto no se compra con dinero sino con amor, es decir, con tierna devoción a María, con invocarla constantemente y tener su Nombre santísimo en los labios y vivir en su presencia.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-