viernes, 3 de enero de 2014

Pequeñas Semillitas 2236

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2236 ~ Viernes 3 de Enero de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy la Liturgia nos señala la Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús. Dice la Biblia al respecto: “Dios le ensalzó y le dio un nombre que está por encima de todo nombre, para que ante el nombre de Jesús toda rodilla se doblegue, de los que moran en los cielos, en la tierra y en los infiernos”
El Señor nos asegura que si invocamos su Nombre, Él nos bendecirá. Recordemos que San Pablo nos dice que “no somos esclavos, sino hijos de Dios” Y el mismo Jesús nos ha dicho “Ya no los llamo siervos sino amigos” (Jn 15, 15).
Cabe entonces preguntarnos ¿Nos decidimos a invocarlo por Su Nombre todos los días? ¿Rezamos el Padre nuestro con esos sentimientos? ¿Recurrimos a María, Madre de Jesús y Madre nuestra, en forma permanente y con esa confianza?
Meditemos estas cosas en nuestro corazón…

¡Buenos días!

El bambú japonés

La única diferencia entre el adulto fracasado y el que ha tenido éxito está en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Por lo tanto valoriza el tiempo de formación, tiempo de espera fructuosa en que pones la base de tu futuro. Persevera en el esfuerzo, aun si no ves los resultados. Esto vale para los jóvenes y también para toda la vida.

Algo muy curioso sucede al bambú japonés. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable; en realidad no pasa nada durante siete años. Un cultivador inexperto pensará que las semillas eran infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año en un período de tan solo seis semanas la planta de bambú crece hasta treinta metros. ¿Tardó solo seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante esos años de aparente inactividad el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Tu crecimiento personal depende de los hábitos buenos que vas incorporando a tu vida. Uno de estos hábitos es la actitud de formación permanente, superándote de día en día, porque “crecer es un aprendizaje constante y culmina cuando nos retiramos de esta fiesta que es la vida”. El Señor te acompañe con su bondad.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Al día siguiente Juan ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios». (Jn 1,29-34)

Comentario
Hoy, este fragmento del Evangelio de san Juan nos adentra de lleno en la dimensión testimonial que le es propia. Es testigo la persona que comparece para declarar la identidad de alguien. Pues bien, Juan se nos presenta como el profeta por excelencia, que afirma la centralidad de Jesús. Veámoslo desde cuatro puntos de vista.
La afirma, en primer lugar, como un vidente que exhorta: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Lo hace, en segundo lugar, como un convencido que reitera: «Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’» (Jn 1,30). Lo confirma como consciente de la misión que ha recibido: «He venido a bautizar en agua para que Él sea manifestado a Israel» (Jn 1,31). Y, finalmente, volviendo a su cualidad de vidente, afirma: «El que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre Él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto» (Jn 1,33-34).
Ante este testimonio que conserva dentro de la Iglesia la misma energía de hace dos mil años, preguntémonos, hermanos: —En medio de una cultura laicista que niega el pecado, ¿contemplo a Jesús como aquel que me salva del mal moral? —En medio de una corriente de opinión que sólo ve en Jesús un hombre religioso extraordinario, ¿creo en Él como aquel que existe desde siempre, antes que Juan, antes de que el mundo fuera creado? —En medio de un mundo desorientado por mil ideologías y opiniones, ¿admito a Jesús como aquel que da sentido definitivo a mi vida? —En medio de una civilización que margina la fe, ¿adoro a Jesús como aquel en quien reposa plenamente el Espíritu de Dios?
Y una última pregunta: —Mi “sí” a Jesús, ¿es tan absoluto que también yo, como Juan, proclamo a los que conozco y me rodean: «¡Os doy testimonio de que Jesús es el hijo de Dios!»?
Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús
Honramos el Nombre de Jesús no porque creamos que existe un poder intrínseco escondido en las letras que lo componen, sino porque el nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos a través de Nuestro Santo Redentor.

Para agradecer estas bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, así como honramos la Pasión de Cristo honrando Su Cruz (Colvenerius, "De festo SS. Nominis", ix). Descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas ante el Santísimo Nombre de Jesús; Él da sentido a todos nuestros afanes; brinda ayuda a necesidades corporales; da consuelo en las aflicciones espirituales; nos protege de Satanás y sus engaños, ya que el Demonio teme el Nombre de Jesús, Quien lo ha vencido en la Cruz.

En el nombre de Jesús obtenemos toda bendición y gracia en el tiempo y la eternidad, pues Cristo dijo: "lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre." (Juan 16, 23). Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias con las palabras: "Por Jesucristo Nuestro Señor", etc. Así se cumple la palabra de San Pablo: "Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos." (Fil 2, 10).

Información más amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

"La igualdad de la riqueza debe consistir
en que ningún ciudadano sea tan opulento como para comprar a otro,
que ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse" 
Jean-Jacques Rousseau


Tema del día:
¡Feliz Navidad padre Loring!
El título de este artículo, -que quiere ser un homenaje al cariño que supo transmitir a todos el P. Jorge Loring, sacerdote jesuita- ha sido inspirado por la gran cantidad de comentarios en redes sociales ante la noticia de su deceso el pasado 25 de diciembre de 2013.

Muchos estuvimos acompañándolo con la oración en su enfermedad, los días previos a su muerte, casi esperando este desenlace, encomendándolo a la misericordia divina con el deseo implícito de que el Señor lo llamara a su lado santamente; y así sucedió y partió a vivir la Navidad eternamente al lado de Dios.

Esta fue la despedida que muchas personas que lo conocieron, en persona o por su trabajo, le hicieron en las redes sociales cuando se supo la noticia de que había fallecido: "¡Feliz Navidad querido padre Loring!".

Jorge Loring Miró nació en Barcelona el 30 de septiembre de 1921 y pasó su juventud en Madrid, donde estudió seis años en el Colegio de Ntra. Señora del Pilar, de los marianistas. En el verano de 1936, durante la Guerra Civil, los republicanos asesinaron a su padre en Madrid y se traslada a Málaga donde estudia el bachillerato en el Colegio San Estanislao de Kostka; regresa a Madrid para cursar ingeniería en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI). Se ordenó sacerdote en 1954, a los 33 años. Llegó a Cádiz a la Iglesia de Santiago, donde estaban los jesuitas y se convirtió en el capellán de varias de las factorías de Astilleros en la Bahía, de las que fue padre espiritual durante un cuarto de siglo, pero su fama le vino por sus libros y conferencias sobre la Sábana Santa de Turín, del que era una autoridad mundial, impartiendo charlas por América y Europa hasta casi el final de su vida. Residió muchos años en Cádiz, donde le nombraron hijo adoptivo en 2006.

Reconocido por sus acciones de difusión y evangelización que llevó a cabo en televisión, radio y conferencias por todo el mundo, escribió numerosos libros, siendo el más popular el titulado “Para Salvarte”, que ha alcanzado la edición número sesenta y tres, superando el millón de ejemplares vendidos en España, siendo editado también en México, Ecuador, Perú, Chile, EE.UU., Egipto, Israel, Rusia, etc. Otras de sus obras son: “Motivos Para Creer”, “Los Evangelios”, “2000 Dudas Resueltas”, “La Sábana Santa, dos mil años después”, “Más de 200 respuestas a preguntas que usted se ha hecho sobre la fe, la moral y la doctrina católica”, entre otros.

Falleció el Día de Navidad de 2013 en la clínica El Ángel de Málaga, a los 92 años de edad, después de sufrir un ataque cerebro-vascular. Murió mientras rezaba el Santo Rosario. Sus últimas palabras fueron como un saludo a la Santísima Virgen que lo recibía en sus brazos: "Ave María Purísima"

El funeral se celebró el 26 de diciembre, en la parroquia del Sagrado Corazón, en la intimidad de la Comunidad de Jesuitas de Málaga. Sus cenizas descansan en el Puerto de Santa María. El Sr. Obispo D. Rafael Zornoza Boy presidirá una Misa el próximo 11 de enero a las 20:30, en la Iglesia de Santiago de Cádiz, cumpliendo así la voluntad del P. Loring.
Fuente: Catholic.net

Dos videos

Te invito a ver un video de nueve minutos del Padre Loring hablando sobre el sacramento de la confesión. Hacer clic acá para verlo.

Y hay otro video, un poco más largo, con una semblanza de la vida de este gran sacerdote jesuita; para verlo hacer clic acá.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Derrick L., 23 años, de Canadá, a quien han detectado un tumor canceroso en páncreas, y al parecer lo van a operar. Que el Señor tenga misericordia de él y le conceda sus gracias de sanación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días

Enero 3

En estos primeros días del año es bueno invocar al Señor para que él tome este nuevo período que comienza, de modo que todo el año esté penetrado por su bendición. Él creó el universo con su infinito poder y con esa misma fuerza sin límites puede regalarte un año lleno de fuerza y de vida.
Te sugiero que te detengas a presentarle al Padre creador todas tus tareas, tus deseos, tus proyectos, tus preocupaciones, para que todo eso quede iluminado y fecundado por su amor y su poder. De este modo, sentirás mayor seguridad, más confianza, más esperanza, y entonces podrás enfrentar la vida con más ganas.
Dios es la fuente profunda. Allí tienes que volver siempre a beber. Allí recibes la fuerza y la inspiración para esforzarte y avanzar. Allí vuelves a descansar y a restaurarte después del trabajo. Regresa una vez más a la fuente.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

jueves, 2 de enero de 2014

Pequeñas Semillitas 2235

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2235 ~ Jueves 2 de Enero de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Al iniciar un nuevo año calendario hay algunos cambios en la estructura habitual de “Pequeñas Semillitas”.
Así pues ustedes habrán notado desde ayer que las hermosas reflexiones del Padre Natalio Bértolo tituladas “¡Buenos días!”, están ubicadas ahora al principio, luego del saludo inicial de cada día, como preparándonos espiritualmente para la lectura y comentario del Santo Evangelio que es lo que sigue a continuación.
Igual que en años anteriores seguimos teniendo un “Tema del día”, o artículo central de cada edición. También la frase del día (lunes, miércoles y viernes); palabras del Papa Francisco (martes, jueves y sábados) y palabras del Beato Juan Pablo II (los domingos).
Continuamos publicando pedidos de oración, de lunes a sábados y los agradecimientos por las gracias recibidas, los días domingos. Algunos días (sábados) va alguna notita de humor; todos los días 29 le rezamos a San Miguel Arcángel; y periódicamente otras secciones como “El rincón de los lectores”; la Oración por la Patria; los mensajes de María Reina de la Paz dos veces al mes; las estadísticas (el día 1 de cada mes), etc.
Y finalmente, a partir de este año la nota de cierre de cada edición ya no será “Intimidad Divina”, esas bellas reflexiones del carmelita descalzo P. Gabriel de Sta. M. Magdalena, que nos acompañaron en los dos últimos años. Este año, tendremos cada día una hermosa reflexión de Mons. Víctor Manuel Fernández, tomada de su libro “Un estímulo todos los días”. Para conocer detalles de la biografía del autor, se puede entrar acá.
Que el Señor nos bendiga para que la siembra de Sus semillas durante el año 2014 sea fecunda y productiva para todos.

¡Buenos días!

Te deseo un año feliz

Al comenzar un nuevo año te deseo doce meses de crecimiento. La superación personal comienza con el conocimiento de ti mismo: tus fortalezas y tus debilidades. Sé sincero contigo mismo, no confundas lo que te gustaría ser, con lo que realmente eres. Crecer supone repetición de actos en la dirección correcta. Colabora con tu voluntad y esfuerzo. Dios ayuda al valiente.

Te deseo que este año tengas suficiente felicidad para mantenerte dulce; suficientes problemas para mantenerte fuerte; suficientes penas para mantenerte humano; suficiente esperanza para mantenerte feliz; suficientes fracasos para mantenerte humilde; suficientes éxitos para mantenerte sereno; suficientes amigos para recibir consuelo; suficientes entradas para cubrir tus necesidades; suficiente entusiasmo para enfrentar las dificultades; suficiente confianza en ti mismo para no caer en depresiones; suficiente determinación y valor para hacer que este año sea el mejor de tu vida.

Tu crecimiento personal depende de los hábitos buenos que vas incorporando a tu vida. Uno de éstos es la actitud de formación permanente, superándote de día en día, porque “crecer es un aprendizaje constante y culmina cuando nos retiramos de esta fiesta que es la vida”. El Señor te acompañe con su bondadosa bendición. 
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron adonde estaba él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?». El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?». Respondió: «No». Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».
Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia». Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando. (Jn 1,19-28)

Comentario
Hoy, en el Evangelio de la liturgia eucarística, leemos el testimonio de Juan el Bautista. El texto que precede a estas palabras del Evangelio según san Juan es el prólogo en el que se afirma con claridad: «Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros» (Jn 1,14). Aquello que en el prólogo —a modo de gran obertura— se anuncia, ahora en el Evangelio, paso a paso, se manifiesta. El misterio del Verbo encarnado es misterio de salvación para la humanidad: «La gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo» (Jn 1,17). La salvación nos viene por Jesucristo, y la fe es la respuesta a la manifestación de Cristo.
El misterio de la salvación en Cristo está siempre acompañado por el testimonio. Jesucristo mismo es el «Amén, el Testigo fiel y veraz» (Ap 3,14). Juan Bautista es quien da testimonio, con su misión y mirada de profeta: «En medio de vosotros está uno (…) que viene detrás de mí» (Jn 1,26-27). Y los Apóstoles así entienden la misión: «A este Jesús, Dios le resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos» (Hch 2,32).
La Iglesia toda ella, y por tanto todos sus miembros, tenemos la misión de ser testigos. El testimonio que nosotros traemos al mundo tiene un nombre. El Evangelio es el mismo Jesucristo. Él es la “Buena Nueva”. Y la proclamación del Evangelio a lo largo de todo el mundo hay que entenderla también en clave de testimonio que une inseparablemente el anuncio y la vida. Es conveniente recordar aquellas palabras del papa Pablo VI: «El hombre contemporáneo escucha mejor a quienes dan testimonio que a quienes enseñan (…), o, si escuchan a quienes enseñan, es porque dan testimonio».
Mons. Romà CASANOVA i Casanova Obispo de Vic (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Basilio Magno
Doctor de la Iglesia
 
Información amplia
haciendo clic acá.

San Gregorio Nacianceno
Doctor de la Iglesia
 
Información amplia
haciendo clic acá.

Memoria de los santos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, obispos y doctores de la Iglesia. Basilio, obispo de Cesarea de Capadocia (hoy en Turquía), apellidado “Magno” por su doctrina y sabiduría, enseñó a los monjes la meditación de la Escritura, el trabajo en la obediencia y la caridad fraterna, ordenando su vida según las reglas que él mismo redactó. Con sus egregios escritos educó a los fieles y brilló por su trabajo pastoral en favor de los pobres y de los enfermos. Falleció el día uno de enero de 379. Gregorio, amigo suyo, fue obispo de Sancina, en Constantinopla y, finalmente, de Nacianzo. Defendió con vehemencia la divinidad del Verbo, mereciendo por ello ser llamado “Teólogo”. La Iglesia se alegra de celebrar conjuntamente la memoria de tan grandes doctores. (379)
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“No llores por lo que perdiste, lucha por lo que te queda.
No llores por lo que ha muerto, lucha por lo que ha nacido en ti.
No llores por quien se ha marchado, lucha por quien está contigo.
No llores por quien te odia, lucha por quien te quiere.
No llores por tu pasado, lucha por tu presente.
No llores por tu sufrimiento, lucha por tu felicidad.
Con las cosas que a uno le suceden vamos aprendiendo
que nada es imposible de solucionar, solo sigue adelante”
Papa Francisco

Tema del día:
La dulce y confortadora alegría de evangelizar
9. El bien siempre tiende a comunicarse. Toda experiencia auténtica de verdad y de belleza busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien. No deberían asombrarnos entonces algunas expresiones de san Pablo: «El amor de Cristo nos apremia» (2 Co 5,14); «¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!» (1 Co 9,16).

10. La propuesta es vivir en un nivel superior, pero no con menor intensidad: «La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás» [4]. Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal: «Aquí descubrimos otra ley profunda de la realidad: que la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión» [5]. Por consiguiente, un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral. Recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual —que busca a veces con angustia, a veces con esperanza— pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo» [6].

11. Un anuncio renovado ofrece a los creyentes, también a los tibios o no practicantes, una nueva alegría en la fe y una fecundidad evangelizadora. En realidad, su centro y esencia es siempre el mismo: el Dios que manifestó su amor inmenso en Cristo muerto y resucitado. Él hace a sus fieles siempre nuevos; aunque sean ancianos, «les renovará el vigor, subirán con alas como de águila, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse» (Is 40,31). Cristo es el «Evangelio eterno» (Ap14,6), y es «el mismo ayer y hoy y para siempre» (Hb 13,8), pero su riqueza y su hermosura son inagotables. Él es siempre joven y fuente constante de novedad. La Iglesia no deja de asombrarse por «la profundidad de la riqueza, de la sabiduría y del conocimiento de Dios» (Rm 11,33). Decía san Juan de la Cruz: «Esta espesura de sabiduría y ciencia de Dios es tan profunda e inmensa, que, aunque más el alma sepa de ella, siempre puede entrar más adentro» [7]. O bien, como afirmaba san Ireneo: «[Cristo], en su venida, ha traído consigo toda novedad» [8]. Él siempre puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad y, aunque atraviese épocas oscuras y debilidades eclesiales, la propuesta cristiana nunca envejece. Jesucristo también puede romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo y nos sorprende con su constante creatividad divina. Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual. En realidad, toda auténtica acción evangelizadora es siempre «nueva».

12. Si bien esta misión nos reclama una entrega generosa, sería un error entenderla como una heroica tarea personal, ya que la obra es ante todo de Él, más allá de lo que podamos descubrir y entender. «Jesús es el primero y el más grande evangelizador» [9]. En cualquier forma de evangelización el primado es siempre de Dios, que quiso llamarnos a colaborar con Él e impulsarnos con la fuerza de su Espíritu. La verdadera novedad es la que Dios mismo misteriosamente quiere producir, la que Él inspira, la que Él provoca, la que Él orienta y acompaña de mil maneras. En toda la vida de la Iglesia debe manifestarse siempre que la iniciativa es de Dios, que «Él nos amó primero» (1 Jn 4,19) y que «es Dios quien hace crecer» (1 Co 3,7). Esta convicción nos permite conservar la alegría en medio de una tarea tan exigente y desafiante que toma nuestra vida por entero. Nos pide todo, pero al mismo tiempo nos ofrece todo.

13. Tampoco deberíamos entender la novedad de esta misión como un desarraigo, como un olvido de la historia viva que nos acoge y nos lanza hacia adelante. La memoria es una dimensión de nuestra fe que podríamos llamar «deuteronómica», en analogía con la memoria de Israel. Jesús nos deja la Eucaristía como memoria cotidiana de la Iglesia, que nos introduce cada vez más en la Pascua (cf. Lc 22,19). La alegría evangelizadora siempre brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida: es una gracia que necesitamos pedir. Los Apóstoles jamás olvidaron el momento en que Jesús les tocó el corazón: «Era alrededor de las cuatro de la tarde» (Jn 1,39). Junto con Jesús, la memoria nos hace presente «una verdadera nube de testigos» (Hb 12,1). Entre ellos, se destacan algunas personas que incidieron de manera especial para hacer brotar nuestro gozo creyente: «Acordaos de aquellos dirigentes que os anunciaron la Palabra de Dios» (Hb 13,7). A veces se trata de personas sencillas y cercanas que nos iniciaron en la vida de la fe: «Tengo presente la sinceridad de tu fe, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice» (2 Tm 1,5). El creyente es fundamentalmente «memorioso».
Papa Francisco
Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium” n° 9-13

Dificultades técnicas

A los lectores de mis distintas publicaciones en internet, tanto las páginas (blogs), como los que reciben “Pequeñas Semillitas” por correo electrónico diariamente, como así mismo los participantes de los tres muros de Facebook, quiero avisarles que estoy teniendo problemas técnicos más o menos serios en la conectividad con internet desde hace 24 horas, por lo que estoy buscando el servicio técnico a la brevedad posible (un poco difícil de conseguir en estos días festivos y de vacaciones de verano).
Por ese motivo, si en algún momento se produce una ausencia temporaria de mis diversas publicaciones en la web, será por ese motivo… cosa que espero que no suceda. Recemos para que consiga pronto un técnico que solucione los inconvenientes surgidos.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del almita del bebé Tiziano, de Córdoba, Argentina, que el día 30 de diciembre fue llamado por el Padre celestial. Que María Madre, otorgue el necesario consuelo a su familia.

Pedimos oración por el eterno descanso junto a Dios del alma de Nicanor Edelmiro D., de Córdoba, Argentina, que el pasado 9 de diciembre partió a la casa del Padre. Y para que toda su familia acepte con esperanza esta partida, confiando en la promesa de Jesús de resucitarnos para la vida eterna.

Pedimos oración por las siguientes personas de Córdoba, Argentina: Por el matrimonio de María Belén y Jeremías, para que María ilumine su hogar y sean bendecido con niños frutos de ese amor. Por la salud física y espiritual de Nathalie, operada de tumor en la base cerebral (hipófisis) en abril pasado y que aún no se recupera totalmente de las secuelas metabólicas. Por la fortaleza espiritual de María Eugenia G., que nació el mismo día en que María Reina de la Paz se apareció por primera vez, y que necesita toda la paz mientras espera la resolución del conflicto que está viviendo, según sea la voluntad de Dios. También por el embarazo de María Gabriela G., para que María la cuide y fortalezca la unión con su esposo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días

Enero 2

El sentido cristiano de la esperanza es poner los ojos en las promesas de Dios. Así confías en su ayuda para poder alcanzar la plenitud que él te ofrece. Además, por la esperanza también tienes la seguridad interior de que podrás ir alcanzando poco a poco lo que Dios te promete.
Pero no se trata sólo de esperar para uno mismo, sino también para los demás, para el país, para el mundo. Al esperanzado le duelen muchas injusticias, muchas miserias de esta tierra, pero confía en que es posible cambiar las cosas, porque Dios ha prometido estar siempre con nosotros. Por eso, la esperanza impulsa a la persona a lamentarse menos y a trabajar más, a aportar sus capacidades para mejorar la realidad. Dicen que lo último que se pierde es la esperanza, porque si uno ya ha perdido esta confianza del corazón, entonces no puede entregarse al cambio, se da por vencido, se declara muerto en vida. Por eso esta virtud es tan importante. Te libera del desaliento, te mantiene interiormente vivo y en camino.
Un ateo también puede vivir alguna forma de esperanza. Por ejemplo, si está convencido de que el bien y la verdad a la larga siempre triunfan.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 1 de enero de 2014

Pequeñas Semillitas 2234

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2234 ~ Miércoles 1 de Enero de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Por la gracia de Dios, estamos iniciando un nuevo año con “Pequeñas Semillitas”, que es nuestro noveno año calendario, con este humilde apostolado que se inició, allá lejos en el tiempo, como un sencillo envío del Evangelio cada día, para treinta o cuarenta personas, y ahora constituye una página de gran difusión mundial que llega a más de veinte mil personas cada día por correo electrónico directo (a lo que hay que sumar varios miles más de reenvíos que se hacen), y también se distribuye por las redes sociales (Facebook y Twitter) con una receptividad extraordinaria, que refleja la inmensa necesidad que tiene el mundo de hoy de la Buena Nueva de Jesús que humildemente tratamos de difundir.
Doy gracias a Dios por permitirme ser el sembrador de estas semillitas, y a mis inspiradores: Jesús, la Virgen de Lourdes, San José y Juan Pablo II, a quienes siempre me ha gustado llamar respetuosamente mis “asesores de redacción”. Y por cierto, gracias también a los lectores, que cada año aumentan más, y que son los destinatarios de este pequeño apostolado laico y quienes me dan fuerzas con su permanente respuesta para seguir adelante con esta siembra de la Palabra de Jesús que habrá de continuar por todo el tiempo que el Señor quiera.
Iniciamos pues, un nuevo año de “Pequeñas Semillitas” con la ayuda de Jesús, María, José y Juan Pablo II…

¡Buenos días!

Mañana abriré

Hoy te ofrezco un famoso soneto de Lope de Vega. Presenta a Jesús como infatigable buscador del hombre, a pesar de su indiferencia, dureza y frialdad de corazón. No se desanima cuando lo rechazamos, sino que persiste una y otra vez en invitarnos al banquete de la amistad, la alegría y la vida en abundancia. Es un buen tema para prepararte para iniciar el Año Nuevo.

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras? ¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, que a mi puerta, cubierto de rocío, pasas las noches del invierno a oscuras?
¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras, pues no te abrí!; ¡qué extraño desvarío, si de mi ingratitud el hielo frío secó las llagas de tus plantas puras!
Cuántas veces el ángel me decía: "Alma, asómate ahora a la ventana, verás con cuanto amor llamar porfía"!
¡Y cuántas, hermosura soberana: "Mañana le abriremos", respondía, para lo mismo responder mañana!

Dios vino en Jesús a anular el pecado, el sufrimiento y la muerte, viene a traernos consuelo y salvación para nuestros males profundos. Que a lo largo del año que comienza “el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine tu corazón para que puedas valorar la esperanza a la que has sido llamado”.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno. (Lc 2,16-21)

Comentario
Hoy, la Iglesia contempla agradecida la maternidad de la Madre de Dios, modelo de su propia maternidad para con todos nosotros. Lucas nos presenta el “encuentro” de los pastores “con el Niño”, el cual está acompañado de María, su Madre, y de José. La discreta presencia de José sugiere la importante misión de ser custodio del gran misterio del Hijo de Dios. Todos juntos, pastores, María y José, «con el Niño acostado en el pesebre» (Lc 2,16) son como una imagen preciosa de la Iglesia en adoración.
“El pesebre”: Jesús ya está ahí puesto, en una velada alusión a la Eucaristía. ¡Es María quien lo ha puesto! Lucas habla de un “encuentro”, de un encuentro de los pastores con Jesús. En efecto, sin la experiencia de un “encuentro” personal con el Señor no se da la fe. Sólo este “encuentro”, el cual ha comportado un “ver con los propios ojos”, y en cierta manera un “tocar”, hace capaces a los pastores de llegar a ser testigos de la Buena Nueva, verdaderos evangelizadores que pueden dar «a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño» (Lc 2,17).
Se nos señala aquí un primer fruto del “encuentro” con Cristo: «Todos los que lo oyeron se maravillaban» (Lc 2,18). Hemos de pedir la gracia de saber suscitar este “maravillamiento”, esta admiración en aquellos a quienes anunciamos el Evangelio.
Hay todavía un segundo fruto de este encuentro: «Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto» (Lc 2,20). La adoración del Niño les llena el corazón de entusiasmo por comunicar lo que han visto y oído, y la comunicación de lo que han visto y oído los conduce hasta la plegaria de alabanza y de acción de gracias, a la glorificación del Señor.
María, maestra de contemplación —«guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19)— nos da Jesús, cuyo nombre significa “Dios salva”. Su nombre es también nuestra Paz. ¡Acojamos en el corazón este sagrado y dulcísimo Nombre y tengámoslo frecuentemente en nuestros labios! Rev. D. Manel VALLS i Serra (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa María Madre de Dios
 
Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“Mis deseos para ti en el año que empieza es que construyas tu vida sobre una base sólida, bien arraigada en Cristo; que fortalezcas tu fe, vivas en la verdad que se te enseñó y que seas agradecido… En el año nuevo recuerda que todo lo puedes en Cristo que te fortalece, sé valiente y no desmayes, Dios estará contigo en todo buen camino que emprendas”

Tema del día:
Maternidad de María
Hoy tenemos varias celebraciones: comienza el nuevo año, es la octava de Navidad con la circuncisión de Jesús e imposición de su nombre, es una gran fiesta de la Virgen con el título de Madre de Dios, y es la jornada mundial sobre la paz.

1. Comienza el nuevo año. Esto no es una celebración litúrgica, sino algo sólo convencional en el calendario civil. En otras civilizaciones o culturas comienza el año en otras fechas. Lo nuestro del 1 de Enero viene de una costumbre romana en que comenzaban a regir los cónsules. Pero es una ocasión y una oportunidad para pensar que el tiempo pasa y que debemos hacer realidad lo de: “año nuevo, vida nueva”. El tiempo no es algo fijo, nosotros pasamos por él y ya no lo podemos recuperar, sólo podemos aprovechar mejor el que va a venir. “El tiempo es un círculo”, decía el cardenal Ratzinger. “La tierra realiza su carrera, prescindiendo del sufrimiento y de las esperanzas de los hombres que sobre ella viven. Sin la fe, nuestro calendario no es otra cosa que la medida de las rotaciones de la tierra. Pero la fe transforma el tiempo”. Por eso aprovechemos el comienzo de un nuevo año para una mayor limpieza de nuestras culpas y un hermoso deseo de aprovechar esta oportunidad que nos da Dios.

2. A los ocho días circuncidaron a Jesús. A nosotros nos puede decir muy poco; pero era muy importante para los israelitas: era el día de la entrada y aceptación legal en la comunidad de Israel y de hacerse responsable de la carga que supone la ley. Era como otro nacimiento. Decía el cardenal Ratzinger: “Un hombre no nace propiamente con su nacimiento biológico, porque no consta sólo de lo biológico, sino de espíritu, de lenguaje, de historia, de comunidad. Pero para ello necesita de los otros, que le otorgan el lenguaje, la comunidad, la historia y el derecho. Por eso el día octavo Jesús se naturalizó legalmente con su pueblo, recibe un nombre y se muestra ciudadano de nuestra historia”.  

La circuncisión es también símbolo de nuestro bautismo. El nombre de Jesús se lo puso el mismo Dios. Así el ángel se lo dijo a María y a José. Los israelitas daban mucha importancia al significado, y Jesús significa “Dios salva”. Debemos poner mucho amor y confianza al pronunciar este bendito nombre.

3. Celebramos hoy también la solemnidad de María Madre de Dios. Es el mayor título que un ser creado puede tener. Ha habido muchos que dicen ser impropio de María llevar ese nombre porque a Dios nadie lo ha hecho. En parte tienen razón; pero María es la madre de Jesús y, como Jesús, además de hombre, es Dios, a su madre la podemos llamar Madre de Dios. Así lo entendieron los obispos reunidos en Éfeso en el año 431. Y desde entonces así la proclamamos, señalando la unión tan profunda con su Hijo “en las penas y alegrías”, y también en la redención y en las gracias que Dios nos va dando. Por eso es también nuestra madre espiritual y madre de la Iglesia. En este día nos alegramos por las maravillas que Dios ha hecho en su madre. Pero ella, aun colmada de dones, siguió siendo libre y cooperó generosamente. Si María es nuestra madre, la contemos nuestros problemas y pidamos su ayuda para superarlos; pero sobre todo hagamos en este nuevo año lo que gustaría a nuestra madre del cielo.

4. Jornada mundial de la paz. Así se llama este día desde 1967. La paz fue el deseo de los ángeles el día de Navidad. En la 1ª lectura de hoy se desea la paz, shalom. Esta palabra hebrea, que tantas veces pronunciaría Jesús, no indica sólo una ausencia de guerra, sino un deseo de paz interior y exterior, indica acogida y fraternidad, armonía consigo mismo, con la naturaleza y sobre todo con Dios. Es obra de la justicia y del amor. En este año el papa Francisco ha puesto como lema: “La fraternidad, fundamento y camino para la paz”. Para conseguir la paz necesitamos vivir en fraternidad. Lo contrario es el egoísmo, fuente de todos los males. La familia es la fuente de la fraternidad; pero sobre todo viviendo el amor de Dios. Que María, madre de Dios y madre nuestra nos ayude a conseguirlo.
P. Silverio Velasco

Mensaje de María Reina de la Paz
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 2013

¡Queridos hijos! Les traigo al Rey de la Paz, para que Él les dé su paz. Ustedes, hijitos, oren, oren, oren. El fruto de la oración se podrá ver en los rostros de las personas que se han decidido por Dios y su Reino. Yo, con mi Hijo Jesús, los bendigo a todos con la bendición de la paz. Gracias por haber respondido a mi llamado.

Nuevo video y artículo

Hay un nuevo video subido a este blog.
Para verlo tienes que ir al final de la página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

Estadísticas
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

   Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 1.958.129 lectores. Durante el último mes (diciembre 2013) registró 9.827 nuevas visitas.

   Desde el 25 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 378.313  lectores. Durante el último mes (diciembre 2013) registró 2.222 nuevas visitas.

Un estímulo todos los días

Enero 1

Empezar un año nuevo es una posibilidad preciosa, un regalo, una esperanza. En realidad cada mañana es un milagro. Tomar conciencia del regalo de la vida es un asombro. Por eso, más que el año que comienza, lo que interesa es este día que se te ofrece. Puede ser el último, puede ser la gran ocasión para detenerte en las pequeñas cosas que esta tierra te da. Estas pueden ser las últimas horas para entregarte con confianza a lo que cada momento te regale. Hoy es un día para luchar con ganas y gozar con calma. Hoy es un día para el encuentro con Dios. No lo dejes pasar.
De la calidad de cada día dependerá la calidad del año. Es verdad que uno también tiene que planificar cosas y elaborar propósitos a mediano y largo plazo, pero esos proyectos sólo se cumplen en la medida en que uno pone todo de sí en cada minuto y en cada día de su vida.
Hoy estás invitado a la fiesta de la vida. Hoy estás unido a todo el universo en esta celebración. No te sientas excluido, porque hay un lugar para ti y el mundo te necesita sano y feliz. Procura que este día valga la pena.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-