martes, 6 de noviembre de 2007

Pequeñas Semillitas 0238

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0238 ~ Martes 6 de Noviembre de 2007
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)





Hola !!!
Con la alegría que produce el reencuentro, aunque la ausencia haya sido de verdad breve, nos volvemos a encontrar después de tres días de ausencia motivada por reparaciones en mi vieja y vetusta computadora, tal como lo avisé a todos ustedes el día viernes 2 de Noviembre.
Tal vez sea esta una buena oportunidad para recordar a los viejos lectores e informar a los más recientes, que este boletín titulado "Pequeñas Semillitas" tanto en la versión que se distribuye por mail a los suscriptos como en la versión de internet a través del blog, es una página reralizada con mucha modestia y esfuerzo solamente por el que esto escribe, con recursos y medios absolutamente mínimos en lo humano y pobres en lo tecnológico, aunque con el poderoso motor que significa el deseo de hacerlo bien.
Varias veces me han preguntado por la integración del "equipo" que hace las Pequeñas Semillitas y ante esa pregunta siempre les respondo que está integrado por cuatro maravillosas "personas" que son: Jesús de Nazaret, la Virgen María de Lourdes, San José y Juan Pablo II. Ellos son mis amigos, mis colaboradores, mis inspiradores, mi "equipo de redacción"... no hay otros.... bueno, tampoco creo que hagan falta más...




Evangelio de hoy


En aquel tiempo, dijo a Jesús uno de los que comían a la mesa: «¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!». Él le respondió: «Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos; a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado’. Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: ‘He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses’. Y otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses’. Otro dijo: ‘Me he casado, y por eso no puedo ir’.»Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, airado el dueño de la casa, dijo a su siervo: ‘Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, y ciegos y cojos’. Dijo el siervo: ‘Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitio’. Dijo el señor al siervo: ‘Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa’. Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena».
(Lucas 14, 15-24)

Comentario
Hoy, el Señor nos ofrece una imagen de la eternidad representada por un banquete. El banquete significa el lugar donde la familia y los amigos se encuentran juntos, gozando de la compañía, de la conversación y de la amistad en torno a la misma mesa. Esta imagen nos habla de la intimidad con Dios trinidad y del gozo que encontraremos en la estancia del cielo. Todo lo ha hecho para nosotros y nos llama porque «ya está todo preparado» (Lc 14,17). Nos quiere con Él; quiere a todos los hombres y las mujeres del mundo a su lado, a cada uno de nosotros.
Es necesario, sin embargo, que queramos ir. Y a pesar de saber que es donde mejor se está, porque el cielo es nuestra morada eterna, que excede todas las más nobles aspiraciones humanas —«ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman» (1Cor 2,9) y, por lo tanto, nada le es comparable—; sin embargo, somos capaces de rechazar la invitación divina y perdernos eternamente el mejor ofrecimiento que Dios podía hacernos: participar de su casa, de su mesa, de su intimidad para siempre. ¡Qué gran responsabilidad!
Somos, desdichadamente, capaces de cambiar a Dios por cualquier cosa. Unos, como leemos en el Evangelio de hoy, por un campo; otros, por unos bueyes. ¿Y tú y yo, por qué somos capaces de cambiar a aquél que es nuestro Dios y su invitación? Hay quien por pereza, por dejadez, por comodidad deja de cumplir sus deberes de amor para con Dios: ¿Tan poco vale Dios, que lo sustituimos por cualquier otra cosa? Que nuestra respuesta al ofrecimiento divino sea siempre un sí, lleno de agradecimiento y de admiración.
Rev. D. Joan Costa i Bou (Barcelona, España)



Santoral y Efemérides


En el Santoral Católico hoy se conmemora a San Alejandro de Sauli, Obispo y a San Leonardo.

Otros santos del día: San Severo, San Humilde de Bisignano y los beatos 498 mártires de la persecusión de la Fe en España en los años 30 del siglo XX.

Puedes leer sobre sus vidas en: http://es.catholic.net/santoral/resultado.php?mes=11

Un cordial saludo para los amigos que hoy conmemoran su santo.

Algunos de los hechos más importantes ocurridos en un día como hoy en la Historia fueron:

En Argentina, Día de los Parques Nacionales y Día del Bancario.
1294 - Fallece el filósofo y teólogo Roger Bacon.
1406 - Muere el Papa Inocencio VII.
1520 - La expedición marítima de Fernando de Magallanes entra con sus naves en el estrecho que lleva su nombre.
1557 - Batalla de Lagunillas (Chile), primera que las tropas del gobernador Hurtado de Mendoza libraron contra los araucanos del cacique Caupolicán.
1813 - El Congreso de Chilpancingo declara formalmente la Independencia de México.
1861 - Nace James A. Naismith, inventor del basketball.
1891 - Jorge Montt es elegido presidente de Chile.
1903 - Los Estados Unidos reconocen la República de Panamá.
1903 - El argentino perito Francisco Pascasio Moreno dona para la fundación de Parques Nacionales tres de las leguas patagónicas que le fueron adjudicadas por sus trabajos en la frontera con Chile.
1916 - Nace Ray Conniff, músico estadounidense.
1970 - Muere Agustín Lara, compositor mexicano.
1984 - El Frente Sandinista de Liberación Nacional gana las elecciones presidenciales en Nicaragua.
1986 - Escándalo Irangate: la Prensa estadounidense denuncia que el presidente Ronald Reagan autorizó el suministro de armas a Irán.
1987 - El presidente del Gobierno español, Felipe González, inaugura en Guanajuato (México) el Museo del Quijote.



Para pensar...


"Sólo una vez pasaré por este mundo. Cualquier cosa buena que pueda hacer o cualquier bondad que pueda mostrar, lo haré ahora, ya que no pasaré por este camino otra vez".
Stepehen Grellet





Enseñar con la vida - ¿Sabemos escuchar a Jesús?


1) Para saber

Hace pocos días, el Papa Benedicto XIV recordó la figura de un gran obispo del siglo IV que fue obispo de Milán, San Ambrosio. Resaltó que además de ser un gran orador, lo principal en su vida fue el gran ejemplo que daba, pues enseñaba viviendo lo que predicaba: "La catequesis es, inseparable del testimonio de vida".
Ese ejemplo lo vivía gracias a su oración, pues solo del trato con nuestro Señor podía ayudar a los demás.
Es por ello el consejo que le dio a una mujer cuando fue a contarle sus preocupaciones porque su hijo no daba indicios de acercarse a la verdadera fe. Esta mujer era Santa Mónica y estaba muy preocupada porque su hijo se había separado de la fe. Ella no dejaba de decirle insistentemente a su hijo que regresara a la fe, pero su hijo no le hacía mucho caso, lo que le hacía sufrir y llorar mucho. Entonces el obispo de Milán le dio un consejo que iba a tener muy buen resultado: “Más que hablarle mucho a tu hijo de Dios, mejor háblale mucho a Dios de tu hijo”. Es decir, era mejor rezar mucho por la conversión de su hijo. Y así fue. Las oraciones de su madre, así como el testimonio personal de San Ambrosio y el nivel de ejemplaridad de la comunidad cristiana ayudaron a la conversión del joven Agustín.
Agustín, además de convertirse, decidió seguir el sacerdocio y después fue elegido obispo. La Iglesia, después de canonizar a San Agustín, lo nombró, junto a san Ambrosio, como “Padre de la Iglesia”.

2) Para pensar

Comentó el Papa Benedicto XVI que "quien educa a la fe no puede correr el riesgo de ser una especie de 'clown' que recita por profesión, sino que tiene que ser como Juan, el discípulo amado, que apoyó su cabeza en el corazón del Maestro".
El Papa nos invita a tener esa cercanía con Jesús a fin de saberlo escuchar y, sobre todo, saberlo amar. Pues así, sabremos aceptarlo mejor y seguir sus palabras.
También comentó que San Ambrosio supo descubrir un tesoro en las Sagradas Escrituras e introdujo la costumbre de su meditación en la práctica de la llamada “Lectio Divina”.
El Papa concluyó con las palabras de San Ambrosio “¡Cristo es todo para nosotros!”. Pensemos si sabemos escuchar, como San Juan, el corazón amoroso de Cristo.

3) Para vivir

Es una piadosa práctica dar buenos consejos a los demás. Un padre aconseja a su hijo, un maestro a su alumno, o un amigo a otro. Sin embargo, siendo meritoria esta obra, resultará más eficaz cuando va acompañada del ejemplo.
Un papá puede aconsejar a su hijo que vaya a la Santa Misa el domingo o que se confiese, pero si él mismo no lo practica, sus palabras pueden caer en el vacío. Por ello la “predica” debe ir acompañada de ejemplo.
Ciertamente todos tenemos fallas, pero será con el ejemplo del esfuerzo y la lucha por ser mejores como mejor podamos edificar a los demás. Los santos no han sido personas que nunca fallaron, sino que fueron personas que no dejaron de luchar. Por ello, no nos debe desanimar experimentar nuestros errores, sino debemos de aprovecharlas para crecer en humildad al reconocernos cómo somos, y en optimismo, pues ahora vemos más claro en qué debemos de seguir luchando.

Autor: Pbro. José Martínez Colín
José Martínez Colín es sacerdote, Ingeniero en Computación por la UNAM y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra




Consignas


Una buena manera de rezar es decirle al Señor: "Señor, protégeme del doble peligro de ahorrar o de malgastar mis fuerzas". Porque ambos extremos son viciosos y ninguno de los dos agrada al Señor.



Historias : Los dos arbolitos


Cuentan de un joven ranchero que compró una propiedad a la falda de un cerro. Cuando pasaba por el camino siempre le llamaban la atención dos arbolitos que parecían gemelos, eran frondosos y llenos de vida que no podían pasar desapercibidos.
Cierto día al encontrarse con otro joven ranchero que era su vecino le preguntó por aquellos arbolitos:

«Ah pos, verá uste, esos arbolitos tienen una bonita historia; verá, hace muchos años los primeros dueños de este rancho, eran una pareja que se querían tanto, que cuando ella se murió, al otro día vino y se llevó su viejito».
«Pero hay no para la historia, pos verá, estos personajes, se querían tanto que le dieron forma al ranchito cuanto esto era puro mogote, pa’que pudiera ser tierra de labranza y hay sembraban su maicito y su frijolito y en veces calabacitas entre los surcos y cuando ya estaban más macizos en su tierra, fue cuando se pusieron a sembrar esos dos arbolitos y a diario venían y les platicaban mientras crecían, como si fueran los niños que nunca tuvieron»

“Esta es una bonita leyenda”: contestó el nuevo ranchero.

«Pos ha de ver que es una historia muy cierta, mis padres nos la contaron desde que éramos unos escuincles y antes que usté llegara, nosotros veníamos a traerles agüita y a platicarles a diario pa’ que no extrañaran tanto a los viejitos, porque verá que en un principio se pusieron muy tristes.»

El nuevo ranchero se despidió y se dirigió a la casa, sin poder olvidar la historia que acababa de escuchar; como aún estaba solo sacó unos trastes y prendió unos leños para hacerse la cena, se cocinó unos blanquillos y calentó un café de jarro y se acomodó para dormir. Cuando estaba metido en el sueño, entraron en él aquella pareja de viejitos y comenzaron a platicar con el: «Hijo, le dijeron, haz hecho una buena elección al hacerte de este rancho, este ha sido formado con el sudor y el esfuerzo de nosotros, cuídalo mucho, el te dará de comer y te ayudará si tú quieres a formar una bonita familia; esa familia con la que soñamos y nunca tuvimos; solo te pedimos que cuides mucho a nuestros hijos: Los Dos Arbolitos»

Por la mañana aquel ranchero no sabía si era realidad o era sueño, lo sucedido la noche anterior, pero extrañamente como al acostarse ya estaba muy cansado, había dejado los trastos sucios y hoy se los encontraba completamente limpios y el jarro de café estaba lleno de café recién hecho.

La vida nos pone a veces dentro de sueños que parecen realidad pero en otras nos da sueños reales.

Recibido de Jorge Cantú - México




Meditación breve


"Y fueron soltados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año". (Apoc. 9, 15)
Dios es el Señor del tiempo. Toda la historia es gobernada por El, está en sus manos. Pasado, presente y futuro le son conocidos. Nada escapa a sus ojos, ni siquiera la más oculta intención del corazón humano.
Siendo Señor del tiempo, desea que le dediquemos el debido tiempo en su existencia. Una semana tiene 168 horas... De ellas, ¿cuántas reservamos para un encuentro verdadero con Dios? ¿O somos de aquellos que cuando entran en una iglesia miran continuamente su reloj, deseando que las horas vuelen lo más rápido posible?
El tiempo es sagrado, obra de Dios. Sepamos santificarlo para aprovechar bien nuestra vida.
Sérgio J. De Souza



Pedido de oración


1.- Por la recuperación de la salud de Miguel Ruiz, de Málaga, España, que hoy será operado. El pedido nos lo transmite nuestro lector y amigo José Luis Dominguez Pascual, que nos dice que Miguel es un bendito de Dios, voluntario, mecenas y trabajador por los demás.

2.- Doris Avellaneda, de Venezuela, nueva lectora de este boletín, nos pide oraciones por su tío Alexander Salazar que se encuentra muy mal de salud, con gran aflicción personal y de toda la familia.

3.- Marina Ibarra, lectora de México, nos pide una oración por el eterno descanso de José Raúl Castañeda Velázquez, fallecido el día 2 de abril de este año, y que ha sido el padre de su hija Laura Stephanye.

4.- Pedimos oraciones por los habitantes de los estados de Tabasco y Veracruz en México, por los de Santa Marta y Cartagena en Colombia, por República Dominicana, por California, y también otras regiones gravemente afectadas por las inundaciones, fuego y otras catástrofes naturales en los últimos días.


Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.





Los cinco minutos de Dios - por Alfonso Milagro


"Felices los hombres... felices los mansos... felices los que sufren... felices los pacíficos... felices los que tienen hambre y sed de justicia..."
Así fue desarrollando su magistral lección el Maestro de Nazaret. Si algún día los hombres nos decidiéramos a aceptar en serio esas enseñanzas del sermón del monte, la tierra se convertiría en un remanso de felicidad y de paz.
Nunca los poetas ni los filósofos o sociólogos trazaron un plan de acción tan humano como ése; nunca oyeron afirmaciones tan extrañas; pero tan consoladoras, y nunca se trazó un programa de acción y vida como éste programa del Evangelio.
Allí aprendieron los hombres que hay ciertos valores en la vida que están sobre el valor del dinero; que hay ciertas cosas que no son materiales y que pueden llenar el corazón humano.
Allí se convencieron los hombres de que deben preocuparse los unos por los otros.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-

viernes, 2 de noviembre de 2007

Pequeñas Semillitas 0237

PEQUEÑAS SEMILLITAS


Número 0237 ~ Viernes 2 de Noviembre de 2007
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)





Hola !!!
Estamos en el portal del fin de semana, que para la mayoría significa un par de días de descanso reparador entre tanto trabajo y tantas luchas cotidianas. Es bueno entonces recordar esta reflexión de Bertold Brecht:
"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida... esos son los imprescindibles".



Evangelio de hoy


Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».
(Lucas 23,33.39-43)

Comentario
Hoy, el Evangelio evoca el hecho más fundamental del cristiano: la muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí» (Lc 23,42). «La Iglesia no ruega por los santos como ruega por los difuntos, que duermen en el Señor, sino que se encomienda a las oraciones de aquéllos y ruega por éstos», decía san Agustín en un Sermón. Una vez al año, por lo menos, los cristianos nos preguntamos sobre el sentido de nuestra vida y sobre el sentido de nuestra muerte y resurrección. Es el día de la conmemoración de los fieles difuntos, de la que san Agustín nos ha mostrado su distinción respecto a la fiesta de Todos los Santos.
Los sufrimientos de la Humanidad son los mismos que los de la Iglesia y, sin duda, tienen en común que todo sufrimiento humano es de algún modo privación de vida. Por eso, la muerte de un ser querido nos produce un dolor tan indescriptible que ni tan sólo la fe puede aliviarlo. Así, los hombres siempre han querido honrar a los difuntos. La memoria, en efecto, es un modo de hacer que los ausentes estén presentes, de perpetuar su vida. Pero sus mecanismos psicológicos y sociales amortiguan los recuerdos con el tiempo. Y si eso puede humanamente llevar a la angustia, cristianamente, gracias a la resurrección, tenemos paz. La ventaja de creer en ella es que nos permite confiar en que, a pesar del olvido, volveremos a encontrarlos en la otra vida.
Una segunda ventaja de creer es que, al recordar a los difuntos, oramos por ellos. Lo hacemos desde nuestro interior, en la intimidad con Dios, y cada vez que oramos juntos, en la Eucaristía: no estamos solos ante el misterio de la muerte y de la vida, sino que lo compartimos como miembros del Cuerpo de Cristo. Más aún: al ver la cruz, suspendida entre el cielo y la tierra, sabemos que se establece una comunión entre nosotros y nuestros difuntos. Por eso, san Francisco proclamó agradecido: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la muerte corporal».




Santoral y Efemérides


En el Santoral Católico hoy es el día dedicado a la Conmemoración de los Fieles Difuntos.
Recordamos con afecto y con una oración a todos nuestros seres queridos y conocidos que nos han antecedido en su Pascua con Cristo.

Algunos de los hechos más importantes ocurridos en un día como hoy en la Historia fueron:

1769 - El explorador español Gaspar de Portolá descubre el Golfo de San Francisco, en California.
1872 - Nace Santiago Argüello, poeta y abogado nicaragüense.
1906 - Nace Luchino Visconti, director de cine italiano.
1912 - Empieza la revolución mexicana contra Madero en Chihuahua y se extiende seguidamente a toda la República.
1926 - León Trotski es desterrado a Siberia por Stalin.
1931 - Muere Juan Zorrilla San Martin, poeta uruguayo.
1938 - Nace Sofía de Grecia, reina de España.
1950 - Muere George Bernard Shaw, escritor irlandés.
1975 - Asesinan en Ostia (Italia) al director cinematográfico y escritor italiano Pier Paolo Passolini.
1976 - El demócrata Jimmy Carter es elegido presidente de EEUU con el 50,1% de los votos.
1995 - Asesinan en Bogotá (Colombia) al ex candidato presidencial conservador Alvaro Gómez Hurtado.




Para pensar...

"Cada instante que pases disgustado, desesperado, angustiado, furioso o dolido, a causa del comportamiento de otra persona, es un instante en el que renuncias al control sobre tu vida".
Waine Dyer




Con Dios o sin Dios... ¡tú eliges!


Hay quienes expresan ante el dolor: ¿Por qué me pasan estas cosas, si yo creo en Dios y trato de hacer todo bien, mientras, los que están alejados y no creen en Él, parece que les saliera todo mejor?...

¿Cuál es la diferencia entre, estar con Dios ó sin Dios?

Optar por Dios no significa renunciar al dolor, que no haya muertes ni enfermedades, ni vacíos, ni carencias, y que todo sea alegría abundancia, gozo y prosperidad. Hay cosas en la vida que pasan, porque deben pasar; no son castigos, ni desgracias, ni cuestión de suerte; sólo ocurren así no más, porque así tenía que ser, aunque no lo entendamos ni lo sepamos explicar.

Pero el asumir cada uno de nuestros momentos con Dios, se le da otro sentido a la alegría y al dolor; de igual modo nos hace ver la vida con otro color...

La muerte de un ser querido, si se asume con Dios, sigue siendo difícil y dolorosa, la fe no va a impedir que se te desgarre el alma al decir adiós al ser que tanto amas; pero sin Dios, es mucho más difícil todavía, deja un gran vacío y desolación; porque desde la fe, la muerte terrenal, es vida celestial; el dolor se transforma en la esperanza, que el ser amado, nos prepara un lugar, al ladito de Dios, en el cual algún día nos encontraremos...

La alegría y los triunfos que se viven sin Dios, se convierten en egoísmo y vanidad, se piensa que fue cuestión de suerte, o que lo obtuvimos como resultado de nuestros propios esfuerzos y sacrificios... Con Dios, la alegría es una bendición, y el triunfo es su galardón, por la entrega y donación; estos momentos de gozo y plenitud, desde la fe, se reciben como un don, una muestra más de su inmenso amor, es una alegría para compartir, porque se inunda de paz nuestro corazón...

Los vacíos del alma, sin Dios se convierten en angustia y depresión; la soledad se apodera de nuestro ser, nos domina la desesperación; pero el enfrentar estos instantes con Dios, transforma cada lágrima en liberación, la vaciedad se llena con la esperanza de su amor, hay fuerzas de seguir y no dejarnos rendir, porque más allá de la oscuridad, hay una luz que nos muestra un camino mejor...

La ausencia del ser amado, por una relación que terminó, o un adiós que surgió; suele ser desesperante sin Dios, no deja el corazón de llorar, se acaba el amor propio, no reconocemos nuestro valor, se apoderan de nosotros los sentimientos de culpa y decepción; no volvemos a creer en la amistad ni en el amor... Con Dios, sigue doliendo el adiós, pero se siente de otra manera el dolor, hay fuerzas para el desprendimiento, se reconstruye el alma, no se pierde la razón... Se recupera la autoestima, sabemos que en algún lugar del mundo, nos espera otra flor...

Una enfermedad o discapacidad, sin Dios, es sentir que una desgracia nos ocurrió, hasta llegamos a pensar que fue un castigo, se pierde la poca fe, se carga sobre la espalda el peso de la desesperación; no sabemos lo que está por venir, nos llenamos de miedo, el dolor se apodera de nuestras fuerzas, se acaba la esperanza, no queremos seguir... Con Dios, la enfermedad no se puede evitar, pero existe una fuerza, una paz interior tan grande, que supera cualquier dolor, enfrenta todos los momentos, se logra vivir cada instante por muy duro que sea, como purificación, hasta somos capaces de transformar el dolor en redención.

No se vive igual con Dios que sin Dios, la diferencia es grande... Con Dios siempre hay una esperanza, el alma se llena y se fortalece con su amor; sin Dios, el dolor mata, los vacíos se apoderan de nuestras fuerzas, llega la depresión, la alegría es efímera, no hay paz en el corazón...

Por eso, aférrate a Dios, deja tu vida en sus manos, deja que sea Él tu mar, tu viento, tu timón, así, aunque enfrentes la tormenta más grande, no te hundirás, lograrás llegar más allá, a donde Él te quiere llevar...

Autor: Kary Rojas



Consignas


No se llega a ser malo por haber perdido la fe; sino casi siempre se llega a perder la fe, por haber permanecido en pecado. Si quieres, pues, permanecer en la fe, apártate lo más que puedas del pecado. Vive en gracia.





Temas Médicos : La fe religiosa ayudaría a víctimas de accidentes cerebro vasculares



Las personas con creencias religiosas sostienen desde hace mucho tiempo que el poder de la oración puede ayudar a sanar enfermedades. Ahora, un estudio realizado en Roma sugirió que la fe ayudaría a las personas a recuperarse de un accidente cerebro vascular (ACV).

La investigación no apunta a una "causa superior", pero sugiere que una fuerte dosis de espiritualidad puede reducir el estrés emocional relacionado con la dificultad de recuperarse de un ACV, indicó el informe publicado en la revista Stroke.

Investigadores del Centro de Rehabilitación San Raffaele Pisana, ubicado en la capital italiana, entrevistaron a 132 sobrevivientes de ACV sobre sus creencias religiosas y su espiritualidad. La edad media de los participantes era de 72 años. Las respuestas fueron comparadas con las calificaciones obtenidas en la Escala de Ansiedad y Depresión Hospitalaria, una herramienta de auto evaluación.

"El análisis mostró que las calificaciones más altas en la escala de ansiedad y depresión se vinculaban significativamente con los menores puntajes en los cuestionarios de religiosidad y espiritualidad", señaló la Asociación Americana del Corazón, que publica la revista Stroke.
"La relación siguió siendo significativa después de ajustar otros factores que podían influir en el grado de distrés emocional de los pacientes con ACV", como el funcionamiento físico y mental, las condiciones de vida y el estado civil, indicó la entidad en un comunicado.

Si bien es difícil determinar los motivos de este posible vínculo entre la fe y el distrés emocional posterior a un ACV, los expertos arrojaron algunas explicaciones tentativas. "Las personas religiosas que son activas en sus comunidades son más propensas a recibir asistencia externa, la cual puede ser provista por voluntarios", dijo el doctor Salvatore Giaquinto, encargado del Departamento de Rehabilitación del Centro de Rehabilitación San Raffaele Pisana. "El apoyo social les permite sentirse cuidados, queridos y valorados. La nueva experiencia de ayuda y el contexto de fe le indica a los pacientes que no están solos", agregó Giaquinto.

La investigación se conecta en algún punto con otros estudios que sugirieron que las actividades espirituales, como rezar el rosario y practicar yoga, serían beneficiosas para el control de la frecuencia cardíaca y el alivio del estrés. No obstante, algunos investigadores consideran que los posibles lazos revelados en el estudio italiano no deberían confundirse con causalidad directa.

"El estudio no establece que las creencias religiosas reducirán concretamente el distrés emocional, pero muestra que las personas que son religiosas cuentan con mejores habilidades para lidiar con él”, escribió en un comentario adjunto el doctor Lalit Kalra, del King's College London, en Gran Bretaña.

Fuente: Dallas, febrero 16/2007 (Reuters) Enviado por Hildita.




Meditación breve


Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante
Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol.
Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva
Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes
Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades
Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees.
Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas.




Pedido de oración


1.- Nuestro lector Germán Gómez Lozano nos pide el favor de orar por unos amigos que viven en la ciudad Mariana de Colombia, Chiquinquira, y que están pasando por una muy grave situación económica. Ellos son Antonio Peña y Diana Rozo, tienen cuatro hijos y están pensando en retirar del estudio a los tres más chicos que están en preescolar y primaria. Además les han pedido el apartamento donde viven.



2.- Desde Cuba nos llega un pedido de oración para Gerónima Hernández Pérez, que se encuentra enferma con diagnóstico de cáncer de útero, avanzado y en grado ya inoperable, para que el Señor la acompañe en este difícil camino que debe recorrer, ayudándola a soportar las pruebas que se le avecinan y para que sus hijas tengan el valor y la Fe necesaria para enfrentar la enfermedad de su querida mamita.




Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.




Los cinco minutos de Dios - por Alfonso Milagro


Saber callar cuando hay que callar es toda una sabiduría; pero saber hablar cuando hay que hablar no es menos sabiduría.
Hablar cuando es conveniente callar es condenarse al fracaso; es echar a perder las cosas o quizá empeorarlas.
Callar cuando es prudente hablar es signo indudable de cobardía; es no cumplir con el deber.
El silencio será beneficioso cuando sea más prudente callar; será dañino cuando surja la obligación de hablar.
La palabra será útil y productiva cuando salga de un generoso deseo de ayudar al hermano; será contraproducente cuando vaya envuelta en sentimientos egoístas o en deseos de humillación para los demás.
Silencio y palabra, callar y hablar... habrá que irlos moderando y aplicando con prudencia, con esa prudencia que los convertirá de vicios en virtudes.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-

jueves, 1 de noviembre de 2007

Pequeñas Semillitas 0236

PEQUEÑAS SEMILLITAS



Número 0236 ~ Jueves 1º de Noviembre de 2007
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)






Hola !!!
En el comienzo del penúltimo mes del años, iniciamos esta edición de Pequeñas Semillitas con un pensamiento optimista:
Cuando te sientas feliz demuéstralo... comunícalo... déjalo salir. El mundo necesita mucha gente feliz. Y además... las sonrisas son contagiosas !!!



Evangelio de hoy


En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».
(Mateo 5, 1-12)

Comentario
Hoy celebramos la realidad de un misterio salvador expresado en el “credo” y que resulta muy consolador: «Creo en la comunión de los santos». Todos los santos, desde la Virgen María, que han pasado ya a la vida eterna, forman una unidad: son la Iglesia de los bienaventurados, a quienes Jesús felicita: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). Al mismo tiempo, también están en comunión con nosotros. La fe y la esperanza no pueden unirnos porque ellos ya gozan de la eterna visión de Dios; pero nos une, en cambio el amor «que no pasa nunca» (1Cor 13,13); ese amor que nos une con ellos al mismo Padre, al mismo Cristo Redentor y al mismo Espíritu Santo. El amor que les hace solidarios y solícitos para con nosotros. Por tanto, no veneramos a los santos solamente por su ejemplaridad, sino sobre todo por la unidad en el Espíritu de toda la Iglesia, que se fortalece con la práctica del amor fraterno.
Por esta profunda unidad, hemos de sentirnos cerca de todos los santos que, anteriormente a nosotros, han creído y esperado lo mismo que nosotros creemos y esperamos y, sobre todo, han amado al Padre Dios y a sus hermanos los hombres, procurando imitar el amor de Cristo.
Los santos apóstoles, los santos mártires, los santos confesores que han existido a lo largo de la historia son, por tanto, nuestros hermanos e intercesores; en ellos se han cumplido estas palabras proféticas de Jesús: «Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos» (Mt 5,11-12). Los tesoros de su santidad son bienes de familia, con los que podemos contar. Éstos son los tesoros del cielo que Jesús invita a reunir (cf. Mt 6,20). Como afirma el Concilio Vaticano II, «su fraterna solicitud ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad» (Lumen gentium, 49). Esta solemnidad nos aporta una noticia reconfortante que nos invita a la alegría y a la fiesta.
Mons. Francesc Xavier Ciuraneta i Aymí, obispo de Lleida (España)




Santoral y Efemérides


En el Santoral Católico hoy se conmemora la Fiesta de Todos los Santos.

Santos del día: San Benigno y San Rainero.

Puedes leer sobre sus vidas en: http://es.catholic.net/santoral/resultado.php?mes=11

Algunos de los hechos más importantes ocurridos en un día como hoy en la Historia fueron:

1493 - Colón, en su segundo viaje, descubre la isla "La Deseada".
1604 - Primera representación de "Otelo", de Shakespeare.
1611 - Primera representación de "La Tempestad", de Shakespeare.
1860 - Abraham Lincoln es elegido presidente de EEUU.
1880 - Promulgación de una nueva Constitución en Honduras, que moderniza la estructura política del país.
1903 - El Consejo Municipal del Distrito de Panamá declara su independencia de Colombia con apoyo de Estados Unidos.
1927 - Nace Gilbert Becaud, cantante y compositor francés.
1943 - Nace Salvatore Adamo, cantante ítalo-francés.
1950 - El Papa Pío XII proclama el dogma de la Asunción de la Virgen María.
1960 - John F. Kennedy vence a Richard Nixon en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
1964 - Golpe de estado militar en Bolivia, encabezado por René Barrientos, que destituye al reelegido Victor Paz Estensoro.
1995 - El Congreso Nacional Africano, del presidente Nelson Mandela, gana con el 58 por ciento de los votos las primeras elecciones municipales multirraciales de Sudáfrica.
2003 - El príncipe de España, Felipe de Borbón, anuncia su casamiento con la periodista española Letizia Ortiz.




Para pensar...


"Creo en Dios como un ciego cree en el sol; no porque lo ve, sino porque lo siente."




Una mano sobre el hombro


Hay momentos de la vida en los que necesitamos un apoyo. A veces porque fallan las fuerzas físicas, otras porque no se sabe exactamente dónde se encuentra uno, otras porque el suelo está lleno de baches y agujeros y parece que en cualquier momento quien camina terminará por tapar uno de ellos...

En esos momentos, querríamos tener un bastón o un compañero de camino que fuese para nosotros punto de apoyo, ayuda fiel para el momento de dificultad y de prueba. Y, cuando lo encontramos, damos los pasos que nos llevan a la meta con mayor firmeza, con arrojo, con confianza. Otro nos sostiene. Un abuelo ayuda a caminar al nieto vacilante. Un niño acompaña a un anciano a cruzar la calle. Hay apoyo. Eso basta.

En el camino de la vida hay otros problemas y dificultades que “duelen” más que un bache inesperado cuando uno va a más de 130 kilómetros por hora... El corazón herido y la mente confusa no nos dejan encontrar la decisión justa, la salida del callejón. Querríamos tener una luz, un consejo, un amigo. Con él a nuestro lado, ¡qué fácil sería pasar el trago!

Los hombres siempre necesitamos la ayuda de los demás. Lo más hermoso es que muchas veces hemos encontrado la persona justa en el momento justo para recibir la ayuda justa. Pero también, de un modo misterioso y no por ello menos bello, los hombres sentimos la necesidad de ayudar a los demás. Quien ha disfrutado la confianza de otro que se apoya sobre el propio hombro sabe lo que eso significa. Quien ha escuchado al amigo que expone con angustia, con ansiedad, los problemas que más le afligen, experimenta la alegría (y la responsabilidad) de poder ofrecer una palabra de alivio, de aliento, de luz, para salir, para caminar, para vencer.

Pedir ayuda es no sólo señal de humildad (una virtud en baja en el mercado mundial), sino de realismo. Ofrecer ayuda es señal no sólo de justicia, sino de grandeza de espíritu. Así se construye lo más positivo y grande que pueda existir en nuestro planeta, con grupos de hombres y mujeres que se ayudan en todos los caminos de la historia. Así se conquistan metas y se alivian heridas. Así se hace que este mundo sea un poco más bueno y un poco más feliz...

¡Vence el mal con el bien!

Autor: Padre Fernando Pascual



Consignas


Unos hacen depender su fe de la fe de los demás... por eso se parecen a la caña que mueve el viento, o a la enredadera que sube, apoyada en la pared. Se derrumba la pared y cae la planta. Sólo hay un apoyo que puede sustentar debidamente: Cristo.




Historias : Mi amigo secreto


La historia de un niño enfermo terminal de cáncer y la demostración de amor de su madre.

Cuando Andrés Bremer, de ocho años, ingresó en un hospital de Chicago para someterse a un tratamiento contra el cáncer, recibió un alud de tarjetas de sus amigos de la escuela, vecinos y primos, que le deseaban pronta recuperación. Pero una vez que salió del sanatorio, nadie volvió a escribirle.

Día tras día, el pequeño revisaba el buzón en busca de cartas que estuvieran dirigidas a él, pero no encontraba nada. Decía su madre.
Era muy duro para ella ver cómo su hijo se sentía cada día más abandonado por sus amigos.

“Muchas cosas en la vida de Andrés escapaban de mi control –las radiaciones, la quimioterapia, su recuperación-“, cuenta su madre, Sara. “Pero sí estaba en mis manos, el que mi hijo recibiera correspondencia, así que empecé a escribirle y a firmar como si fuera un amigo secreto”.

Al niño le encantó recibir esas misteriosas misivas de apoyo. Una tarde se sentó a la mesa del comedor y se puso a dibujar con sus lápices de colores. Solía obsequiar a su madre sus pequeñas obras de arte, pero esa vez hizo una excepción:
-Este dibujo no es para ti-le dijo, a la vez que enrollaba la hoja de papel para luego dejarla sobre la mesa-. Es para mi amigo secreto.

Esa noche, cuando Andy ya se había acostado, Linda desenrolló el dibujo. En una esquina de la hoja el artista había dejado un mensaje: “Posdata: te quiero, mamá”

Así comenzó entre Andy y su “anónimo” amigo un intercambio de correspondencia que duró hasta la muerte del niño, en 1984. Madre e hijo nunca hablaron acerca de su juego.

Tiempo después, en cierta ocasión en que estaba poniendo orden en el armario de Andy, Linda encontró una agenda con los nombres de varios amigos que su hijo había hecho en un campamento de verano para niños con cáncer. Decidió entonces enviarle un mensaje a cada uno de ellos. Las respuestas no se hicieron esperar:

“Gracias”, respondió un pequeño. “No creí que alguien supiera que existo”.

Han pasado diez años y la señora Bremer sigue escribiendo a niños con cáncer y otras enfermedades. Su asociación de voluntarios, Love Letters, Inc. Envía hasta 7000 tarjetas y paquetes cada mes, con un modesto presupuesto que depende de donativos. La agrupación envía, además, cerca de 1100 juguetes y dulces en Navidad, y otro tanto en julio.

“Nuestra misión es seguir enviando tarjetas y paquetes”, explica Linda. “Nunca dejaré a estos niños esperando frente al buzón”.

Autor: Kevin Lumsdon, del Hospitals & Health Networks



Un pedido muy especial



A los lectores de "Pequeñas Semillitas" quiero transmitirles un angustioso pedido de ayuda que he recibido de una lectora de esta página, que en su mensaje me dice lo siguiente:

"Necesito oración, sé que Dios ha derramado mucha fortaleza en mi ser, pero no encuentro la puerta o la mano para salir o levantarme... estoy muy cansada. Mi cuerpo está dolorido y mi corazón sólo quiere descansar... ayúdame hermano !!! Estoy con tratamiento de quimioterpia. Mi nombre es Adriana Gallardo gallardoac@hotmail.com Gracias de corazón!!! "

He copiado textualmente el mensaje de esta amiga y hermana nuestra y quiero pedir a todos los lectores de "Pequeñas Semillitas" que salgan de la postura cómoda de meros lectores pasivos de "lo que les pasa a otros" y pongan en en movimiento la algunas veces pesada maquinaria del amor solidario.

No se necesita ser médico, ni sacerdote, ni terpeuta... Tampoco es necesario haber vivido en carne propia una enfermedad grave u oncológica... tan solo se necesita un poquito de generosidad para escribir unas líneas a esta querida hermana nuestra y llevarle una buena dosis de apoyo, de cariño, de sostén espiritual, de fé y de esperanzas para que -como ella dice en su carta- encuentre la mano o la puerta para salir o levantarse.

¿Te vas a quedar allí leyendo indiferente?



Meditación breve


Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante
Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol.
Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva
Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes
Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades
Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees.
Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas.




Pedido de oración


1.- Silvina, de Capital Federal, Argentina, nos pide oración para su nieto Santiago, de 2 años, que mañana viernes será operado de amígdalas y adenoides.


2.- Un lector de Viedma, Río Negro, Argentina, perteneciente a la Iglesia Bautista,dejó en nuestro blog de internet un pedido de oración para Zuly, una hermana de su congregación, que ha sido operada hace más de un mes y todavía no ha despertado.


3.- Nuestra lectora Gladys González de Paniagua, de Asunción, Paraguay, nos hace dos pedidos de oración:

- Por Ananías, una señora que se encuentra internada, al principio con neumonía y ahora con septicemia, en grave estado y conectada a un respirador artificial, pidiéndo a Dios por ella y por su esposo e hijos en este duro trance que están pasando.

- Por una compañera de trabajo, Lucy, que hace siete días perdió a su hijo adolescente en un hecho accidental, para que el Señor le conceda fuerza, la sostenga y enjugue sus lágrimas en esta terrible situación que debe atravesar.


Seamos generosos en la oración por nuestros hermanos...



Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.




Los cinco minutos de Dios - por Alfonso Milagro


Hubo un gran hombre, de apellido Carducci, de fuertes pasiones y de indomable carácter.Espíritu ardiente, no conoció las medias tintas.
No tuvo formación religiosa; por éso fue ateo y dedicó no pocos esfuerzos a combatir la idea de Dios. Para él, Dios era un mito; pero un mito pernicioso, que por éso había que combatir, a fin de desterrarlo del corazón del hombre.
Pero un día Carducci salió a pasear a la playa y en un rapto de muda contemplación frente a la inmensidad del mar rompió su gran silencio con este grito: "¡Creo en Dios!"
La serena majestad de aquella inmensidad de agua arrancó de Carducci lo que tenía escondido y acallado en su conciencia.
Es que en los grandes silencios del hombre siempre aparece Dios.


Felipe de Urca
-Jardinero de Dios-