viernes, 27 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3643

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3643 ~ Viernes 27 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La familia que se comunica afectuosamente se integra y se alegra del progreso de cada miembro de ella.
Cuando los individuos de una familia se dejan absorber por la televisión, tienen que comer frente a la pantalla, negándose la oportunidad de compartir en la mesa del comedor. 
Los programas de televisión los acaparan de tal modo que la familia pierde su intimidad.
¿Se consumió ya a toda tu familia el monstruo de la televisión? Libérate haciendo con los tuyos la crítica juiciosa de cada programa de televisión. 

¡Buenos días!

Sanación interior
Suplicar a Dios aquello que necesitas es permitirle entrar en la trama concreta de tu vida. De esa manera sientes la proximidad del Señor en tus problemas cotidianos. Dios quiere librarte de tus angustias y afanes y se pone a tu alcance para cualquier necesidad, grande o pequeña, espiritual o material. Basta que lo hagas con fe, como un niño.

Señor, vengo a pedirte que entres en lo más íntimo de mi ser y te hagas presente con tu poder sanador y con tu fuerza liberadora. A veces sufro inútilmente por cosas que no comprendo, brotan en mí tristezas, angustias y sentimientos malos que no sé de dónde vienen. Podría disfrutar muchas cosas de la vida y hacer mucho bien, pero esos estados de ánimo me perjudican. Yo no tengo poder para sanar ese mundo escondido dentro de mí, pero tú tienes ese poder. Tú que me creaste de la nada y me regalaste la vida, también puedes curarme. Toca, Señor, transforma, cicatriza, acaricia, libera. Realiza esa obra que sólo tú puedes realizar. Confío en ti, Señor, y espero en ti. Amén. (Víctor Fernández).

Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina, escribió: “Un constante y silencioso milagro acontece, a cada hora, en los corazones de hombres y mujeres que han descubierto, con asombro, que la oración los enriquece con una continua corriente de fortaleza que los sostiene en sus vidas cotidianas”. Busca en la oración fortaleza contra el mal.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Jesús dijo a sus discípulos: "No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy".
Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?".
Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí." (Jn 14,1-6)

Comentario:
Estamos en el contexto del adiós de Jesús a los suyos. Se impone dejar algunas cosas claras en esta hora final: una, obligado es creer en Jesús de Nazaret; y otra, es oportuno saber a dónde se dirige ahora. ¿Por qué creer en él? Porque, una vez más, nos dice que es el único camino que nos lleva hasta el Padre y es el absoluto necesario para nuestra salvación. Sabiendo a Jesús, es decir, conociéndolo y, sobre todo, siguiendo su camino, no sólo disponemos de la mejor orientación vital y creyente, sino que también disfrutamos de la vida en su más transparente verdad. Porque Jesús el Señor es quien resume las mejores aspiraciones de nuestro corazón y los empeños más fraternos de nuestra esperanza. Dios, y su contexto amoroso, rehúye la mentira, es Dios de vivos y, con el empuje del Espíritu hace que nuestro recorrido vital, nuestra biografía, sea siempre nuevo, genere nuevos horizontes y recobre la altura de miras que nos acerca al Padre. Instantes de despedida que suelen ser momentos para gustar las esencias de la verdad salvadora, el alcance del Evangelio y el compromiso vital de ser testigos de la verdad resucitada de Cristo. El texto evangélico es una forma de decir nuestra habitual ecuación salvadora: Cristo, el que nos orienta hacia Dios por el camino de la vida verdadera compartida y vaciada con el hermano. Nuestra verdad creyente, nuestra solidaridad efectiva.
Bueno es conocer las líneas maestras de la doctrina cristiana, pero ¿la comunidad cae en la cuenta que los creyentes seguimos a una persona, Cristo, y no una doctrina?
Fr. Jesús Duque O.P.

Santoral Católico:
Nuestra Señora de Monserrat
Advocación Mariana
La Virgen de Montserrat, conocida popularmente como "La Moreneta" es la patrona de Cataluña y es una de las siete Patronas de las Comunidades Autónomas de España. Está situada en el Monasterio de Montserrat, es un símbolo para Cataluña y se ha convertido en un punto de peregrinaje para creyentes y de visita obligada para los turistas.
Según la leyenda, la primera imagen de la Virgen de Montserrat la encontraron unos niños pastores en el año 880. Tras ver una luz en la montaña, los niños encontraron la imagen de la Virgen en el interior de una cueva. Al enterarse de la noticia el obispo, intentó trasladar la imagen hasta la ciudad de Manresa pero el traslado fue imposible ya que la estatua pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar en el que se la había encontrado y ordenó la construcción de la ermita de Santa María, origen del actual monasterio.
El 11 de septiembre de 1844, el Papa León XIII declaró oficialmente a la Virgen de Montserrat como patrona de la diócesis de Cataluña.
© Catholic.net - Aciprensa    

Pensamiento del día

"Estas tres señales distinguen al hombre superior:
la virtud, que lo libra de la ansiedad;
la sabiduría, que lo libra de la duda;
y el valor, que lo libra del miedo"
Confucio

Tema del día:
Los girasoles
¿Han visto los girasoles?  Se trata de una flor, que gira siempre en busca del sol. Y es por esa razón que es popularmente llamada girasol.

Cuando una pequeña y frágil semilla de dicha flor brota en medio de otras plantas, busca inmediatamente la luz solar. Es como si supiera, instintivamente, que la claridad y el calor del sol le harán posible la vida.

¿Y qué le sucedería a la flor si la colocáramos en un lugar bien cerrado y oscuro? Seguramente, en poco tiempo, se moriría.

Tal cual los girasoles, nuestro cuerpo físico también necesita de la luz y del calor solar, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos. Pero, no es sólo es el cuerpo el que necesita de cuidados para proseguir firme. El espíritu, igualmente necesita de la luz divina para mantener encendida la llama de la esperanza.

Precisa del calor del afecto, de la brisa de la amistad, de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto. Sin embargo, es necesario que hagamos esfuerzos para respirar el aire puro, por encima de las circunstancias desagradables que nos rodean.

Muchos de nosotros permitimos que los vicios ahoguen nuestras ganas de buscar la luz y nos debilitamos día tras día como una planta mustia y sin vida y es entonces cuando nos dejamos enredar en el zarzal de la haraganería, de la desidia y reclamamos de la suerte sin hacer esfuerzos para salir de la situación que nos desagrada.

Y es allí, donde debemos recordar que para poder crecer de acuerdo con los planes divinos, el Creador coloca a nuestra disposición todo lo que necesitamos. Es en el amparo de la familia, donde recibimos, sustentación y seguridad en todos los momentos... La presencia de los amigos en las horas de alegría o de tristeza, impulsándonos hacia adelante...

Son las posibilidades de aprendizaje que surgen a cada instante en el recorrido, haciéndonos más claros y preparados para decidir cuál es el mejor camino a tomar.

Pero, ¿qué sucede con nosotros cuando nos encerramos en la oscuridad de la depresión o de la melancolía y así permanecemos por voluntad propia?
Debemos entender que Dios tiene un plan de felicidad para cada uno de nosotros y que para alcanzarlo, es preciso que busquemos los recursos disponibles. 

Es preciso que imitemos al girasol.
Que busquemos siempre la luz, incluso cuando las tinieblas insistan en rodearnos.
Es necesario buscar el apoyo de la familia en los momentos en que nos sentimos desanimar.
Es necesario buscar la ayuda de los verdaderos amigos cuando sentimos nuestras fuerzas debilitándose.
Es necesario, antes que nada, buscar la luz divina que consuela y aclara, ampara y anima en todas las situaciones.

Cuando las nubes negras de los pensamientos tormentosos cubran con oscuro manto el horizonte de tus esperanzas, y la depresión te asedie el alma, imita a los girasoles y trata de respirar el aire puro, más allá de las circunstancias desagradables.

Cuando las dificultades y los problemas se hagan insoportables, intentando sofocar la disposición para la lucha, recuerda a los girasoles y busca la luz divina a través de la oración sincera.

El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
Los mensajes serán moderados por el propietario de esta página y se publicarán a medida que el tiempo y el espacio en la misma lo permitan, y no se admitirán réplicas o respuestas públicas a mensajes anteriores de otros lectores.

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Cuidando mi Alma.
De la soberbia nacen la mayoría de nuestros "pecados veniales", esas acciones que nos "salen" naturalmente, sin pensar, y de las que luego nos arrepentimos (hablarle mal a alguien, mentir, faltar a la caridad, por mencionar algunas).
La soberbia en nosotros puede ser enorme (hasta llegar a un egocentrismo que cause rechazo y que haga que los demás nos eviten o nos toleren por no tener más remedio) o puede ser una soberbia pequeñita, oculta casi, pero que continúa siendo soberbia con todas las letras.
El primer paso para comenzar a luchar contra ella, es reconocer que esa soberbia vive en nosotros (yo reconozco que vive en mí).
Creo que es fundamental detectar en qué momentos nos pesca desprevenidos y actúa en nosotros para poder estudiar ese comportamiento, concientizarnos y estar preparados para reconocerlo y evitarlo la próxima vez que desee aflorar.
El antídoto y la ayuda para lograr ese control es la humildad verdadera, esa que nace de sabernos imperfectos, la que nace de amar y querer brindar servicio a los demás. La que se nos revela desde la realidad de que todo nos fue "dado", que deberemos devolverlo y rendir cuentas del uso.
Pidamos al Espíritu Santo "fortaleza" para practicar la humildad, para apuntalar y fortificar la voluntad que necesitamos para modificar comportamientos incorrectos y repetitivos que no deseamos poseer, y desarrollar las virtudes y los dones que Dios soñó para nosotros.
Estos son pensamientos sumamente íntimos y personales. Era más fácil y menos "arriesgado" no publicarlos. Pero en esta época donde hay tanta confusión de valores y donde todo se relativiza tanto, siento necesario plantar bandera y darle ánimos a quienes sientan como yo. No hay que darse por vencidos ni dejarse llevar por la corriente. Siempre estamos a tiempo de detenernos, cambiar el rumbo y volvernos mejores. ¡Yo seguiré intentando! 
¡Shalom! 
Karen Schoenberg (lectora y amiga de Pequeñas Semillitas)

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 27
Junto con la Persona del Espíritu Santo, está la esperanza. Porque donde está presente el Espíritu Santo siempre hay un futuro posible, siempre renacen los sueños, siempre se nos abre algún camino.
El Espíritu es como una fuerza que nos lanza hacia adelante, que no nos deja vivir sólo del pasado ni permite que nos anclemos en lo que ya hemos conseguido.
Él impulsa, pero hace que nosotros caminemos; no nos arrastra como a muñecos, sino que nos lleva a tomar decisiones, a usar nuestros talentos, a organizamos, a trabajar juntos por un futuro mejor, a buscar la justicia y la solidaridad:
"El Espíritu construye el reino de Dios en el curso de la historia... animando a los hombres en su corazón y haciendo germinar dentro de la vivencia humana las semillas de la salvación definitiva" (Juan Pablo II, TMA 45).
Y aunque no podamos lograr ahora todo lo que desearíamos, sabemos que el Señor le prepara a sus amigos una felicidad que no tiene fin, allí donde rebosaremos de gozo en su presencia gloriosa (Apocalipsis 21,1-5). Hacia esa Ciudad celestial, que no podemos ni siquiera imaginar, nos quiere llevar el Espíritu Santo, y él nos hace caminar con seguridad hacia esa feliz plenitud: "La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado" (Romanos 5,5).
* Mons. Víctor Manuel Fernández 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

jueves, 26 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3642

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3642 ~ Jueves 26 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Caminar en una vida nueva es sumergirse en los acontecimientos diarios y comprenderlos con amor: es asumirlos apasionadamente, sin evasiones ni renuncias, y asombrarse constantemente delante del panorama tierno y seguro que Dios nos brinda.
En el rostro de Jesús descubrirás, con estupor, muchas veces, el rostro de tus hermanos. En ellos comprenderás que Dios te llama, con urgencia, a ofrecer tu vida como don: un don jamás forzado, siempre amado, ardientemente deseado, y diariamente ratificado.
Aprender a valorar los hechos diarios que nacen de la amistad y del perdón es un secreto para que nuestro rostro luzca con una sonrisa sincera, garantía de nuestra paz interior.
Suele ocurrir, alguna vez, que los elogios hagan mal al hombre y lo vuelvan fastidioso.  Ocurre igualmente que, por falta de los mismos, muchos actos generosos mueren en el mismo instante de nacer.

¡Buenos días!

El caballo escondido
Hay en nuestras vidas hábitos que nos esclavizan e impiden ser la obra maestra que a veces soñamos. Todo es posible con la ayuda del Señor, a pesar de que no sea fácil. Procede con paciencia pues “nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño” (Mark Twain).

Cuentan de un niño que un día entró en el taller de escultura de un vecino, y allí encontró un gran bloque de piedra. A los pocos meses volvió a entrar, y en el mismo sitio encontró la escultura de un caballo. Entonces le preguntó al escultor: — ¿Cómo sabías tú que dentro había un caballo? — Ésta es la especialidad del artista: encontrar el caballo (o lo que sea) que hay dentro. Ir quitando toda la piedra que sobra hasta encontrar el caballo.

Sin duda dentro de ti mismo hay una obra de arte que debes sacar a luz con persistente labor. Se trata de ir quitando lo que sobra, lo que impide ser un hombre cabal, un hijo de Dios tal como él lo soñó. “Si todos los años extirpáramos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos” (Kempis). El Señor te asiste, pon manos a la obra.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Después de lavar los pies a sus discípulos, Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía. Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: el que come mi pan ha alzado contra mí su talón. Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado». (Jn 13,16-20)

Comentario:
Hoy, como en aquellos films que comienzan recordando un hecho pasado, la liturgia hace memoria de un gesto que pertenece al Jueves Santo: Jesús lava los pies a sus discípulos (cf. Jn 13,12). Así, este gesto —leído desde la perspectiva de la Pascua— recobra una vigencia perenne. Fijémonos, tan sólo, en tres ideas.
En primer lugar, la centralidad de la persona. En nuestra sociedad parece que hacer es el termómetro del valor de una persona. Dentro de esta dinámica es fácil que las personas sean tratadas como instrumentos; fácilmente nos utilizamos los unos a los otros. Hoy, el Evangelio nos urge a transformar esta dinámica en una dinámica de servicio: el otro nunca es un puro instrumento. Se trataría de vivir una espiritualidad de comunión, donde el otro —en expresión de San Juan Pablo II— llega a ser “alguien que me pertenece” y un “don para mí”, a quien hay que “dar espacio”. Nuestra lengua lo ha captado felizmente con la expresión: “estar por los demás”. ¿Estamos por los demás? ¿Les escuchamos cuando nos hablan?
En la sociedad de la imagen y de la comunicación, esto no es un mensaje a transmitir, sino una tarea a cumplir, a vivir cada día: «Dichosos seréis si lo cumplís» (Jn 13,17). Quizá por eso, el Maestro no se limita a una explicación: imprime el gesto de servicio en la memoria de aquellos discípulos, pasando inmediatamente a la memoria de la Iglesia; una memoria llamada constantemente a ser otra vez gesto: en la vida de tantas familias, de tantas personas.
Finalmente, un toque de alerta: «El que come mi pan ha alzado contra mí su talón» (Jn 13,18). En la Eucaristía, Jesús resucitado se hace servidor nuestro, nos lava los pies. Pero no es suficiente con la presencia física. Hay que aprender en la Eucaristía y sacar fuerzas para hacer realidad que «habiendo recibido el don del amor, muramos al pecado y vivamos para Dios» (San Fulgencio de Ruspe).
Rev. D. David COMPTE i Verdaguer (Manlleu, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Cleto y San Marcelino
Papas y Mártires
San Anacleto o Cleto, fue el tercer Papa de la Iglesia. También hoy, la Iglesia celebra a San Marcelino, quien fuera Papa doscientos años después que San Anacleto. Ambos sufrieron el martirio.
© Aciprensa    

NOTA DE REDACCIÓN:
En algunos santorales figura hoy San Isidoro, Obispo de Sevilla, que tiene otra fecha de celebración que es el 4 de Abril. En nuestra edición de ese día, lo hemos recordado.

Pensamiento del día

"Podrás escuchar las explicaciones de los sabios,
leer las Escrituras y acumular toda clase de experiencias;
pero si no concedes a Dios el primer lugar en tu corazón, todo será en vano"
Gandhi

Temas Médicos:   
Cómo vencer la fatiga
La mayoría de las personas responde a dos clases de fatiga.

Ricardo Núñez trabaja en el campo. Pasa el día acarreando pesados sacos de trigo, roturando la tierra; arando y sembrando; inspeccionado los abonos, y controlando el crecimiento del maíz. Cuando por la noche se sienta a leer el diario, se queda dormido. Está agotado, la fatiga lo ha dejado completamente exhausto. Este tipo de fatiga se denomina "hipotónica",

Aldo Pérez está sentado en su oficina durante todo el día. Revisa rápidamente la pila de correspondencia, dicta las repuestas hasta el mediodía, come un sándwich por almuerzo y se sienta una vez más frente al escritorio para repasar una larga lista de informes, que obligan a esforzar la mente. Aldo trata de dormir cuando llega a su casa por la noche, pero se halla tan exhausto mentalmente que esta tenso y nervioso. Tampoco puede evitar alguna eventual discusión con su esposa. Aldo sufre de fatiga "hipertónica".

Ricardo y Aldo necesitarían intercambiar sus respectivos trabajos durante una semana, para balancear sus diferentes estilos de vida. Por supuesto, lo ideal sería que Ricardo trabajara medio día en el campo y medio día en la oficina, y que Aldo ayudara durante medio día en el campo y el resto del día lo pasara en la oficina. Una tarea que balanceara el trabajo físico y la actividad mental ayudaría a miles de personas. Pero la vida no siempre es como quisiéramos que fuera.

¿Existe una repuesta? ¿Hay alguna repuesta para esta situación?
 
Muchos seguirán con este ritmo de vida hasta que la fatiga les produzca un colapso cardíaco. Entonces no tendrán más de que preocuparse. Pero veamos otra alternativa.

Betty y Jim han estado casados por unos diez años y tienen dos hijos de edad escolar. Betty es enfermera de tiempo completo. Jim es redactor de un periódico local. Cuando por la tarde Jim regresa a su hogar, la charla de los chicos acerca de lo que hicieron en la escuela aumenta su dolor de cabeza.

¿Y qué hace Betty? Le hace poner los pies en agua caliente. Es un buen remedio; el cerebro se descongestiona y el dolor de cabeza se alivia. Un baño tibio, acompañado de un buen masaje, pueden ayudar a relajarse. Luego la familia cena bien temprano con alimentos sencillos para poder dormir bien. Y después cumplen una regla muy especial; "charlan poco, porque mamá y papá están escuchando música favorita o leyendo párrafos de sus libros preferidos", mientras los hijos escuchan o juegan.

Entonces salen para realizar la tarea más importante de todos: ¡El ejercicio físico! Durante la primavera y el verano, cuando los días son más largos, toda la familia trabaja en el jardín. En el otoño, pedalean en sus bicicletas, cubriendo cuadras del vecindario. En el invierno, todos ayudan a quitar la nieve y finalizan su labor construyendo con la misma un enorme muñeco. A medida que se utilizan los músculos, la fatiga se evapora como el agua.

El aburrimiento y la fatiga

Hay otra familia, si la podemos llamar así, menos afortunada que la anterior. Está compuesta por una sola persona. Los vecinos de la cuadra la llaman la abuela Ana. Vive en una casa de dos pisos, con ladrillos rojos y escalones blancos gastados por el tiempo. Se mudó a esa casa hace cincuenta años, cuando llegó al pueblo con su marido, eran recién casados. Ahora, hace diez años que es viuda.

La abuela Ana se cansó de permanecer sentada mirando por la ventana, sonriendo a las mismas personas que pasaban por la acera. Permanecía así sentada durante largo tiempo, meciéndose. A veces se preparaba alimentos sencillos. Y, muy de vez en cuando, se acercaba al almacén de la esquina. Con cierta frecuencia, un muchachito del barrio le hacia los mandados. Realmente, ella no hacía casi nada, y sin embargo siempre estaba cansada.  Estaba aburrida. Al igual que la tensión, el aburrimiento produce fatiga.

Un día, durante una visita, el pastor de la iglesia de la abuela Ana realizo un descubrimiento realmente interesante.
- Sí, pastor -dijo la anciana-  es verdad. Cuando vivía en otra calle, era la organista de la iglesia, pero ahora no me acuerdo de nada...
-Dígame -insistió el pastor- ¿no estaría dispuesta a ayudarnos un poquito tocando el piano para los niños? La señora que desempeñaba ese campo se mudó y nos quedamos sin pianista para ellos. Las canciones infantiles son realmente sencillas. Lo único que esos niños necesitan es el empuje inicial.

Por el brillo de los ojos de la abuela Ana, el pastor tuvo la seguridad de que había ganado la batalla. Se había inflamado el deseo y, desde las profundidades de un tesoro secreto, brillaba una luz.
-Haré lo posible -dijo con determinación la abuela Ana.

¿Adivine usted, quién está dando clases preparatorias de piano para los niños, tres veces por semana, en el viejo  piano de la iglesia...?
¡La abuela Ana! Realmente le encanta su tarea. Ya no se aburre y, lo que es más, rara vez se siente cansada.

¡Usted puede vencer la fatiga! Sí, usted puede vencer la fatiga si se lo propone. Haga algún ejercicio. Trate de pasar más tiempo al aire libre. Cultive un jardín en miniatura, en su cocina. Compre libros que traten acerca de Suiza, Austria, Japón, el Triángulo de las Bermudas, o cualquier otro sitio interesante, y compruebe si es cierta la fase de Emily Dickinson: "No hay mejor fragata que un libro".  Si le gusta la pintura,  ¿por qué no vencer sus lienzos? Y para el hombre habilidoso hay centenares de fascinantes esculturas y juguetes funcionales que pueden fabricarse de objetos desechados.

Para vivir de verdad, todo lo que Ud. tiene que hacer es desearlo. Ponga su facultad creativa en funcionamiento ahora mismo. Propóngase vencer la fatiga.  Expúlsela de su vida con ejercicios, arte, música y jardinería. Diga con convencimiento: "Relajación, allá voy" y experimente el milagro de la alegría..
Roberto Ellis

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de Abril de 2018

“Queridos hijos, hoy os invito a vivir con Jesús vuestra vida nueva. Que el Resucitado os dé la fuerza para que seáis siempre fuertes en las pruebas de la vida y fieles y perseverantes en la oración, porque Jesús os salvó con sus heridas, y con su Resurrección os ha dado una vida nueva. Orad, hijos míos, y no perdáis la esperanza. Que en vuestros corazones haya alegría y paz, y testimoniad la alegría de ser míos. Yo estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor maternal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Nunca sabes lo que un niño va decir, es siempre sorprendente.
Al autor y orador Leo Buscaglia, se le solicitó que fuera parte del jurado de un concurso. El propósito del concurso era encontrar al niño más cariñoso.
El ganador fue un niño de 4 años cuyo vecino era a un anciano a quien recientemente se le había muerto la esposa. 
El niño al ver al hombre sentado en una banca del patio y llorando, se metió al patio del anciano, su subió en su regazo y se sentó.
Cuando su mamá le preguntó que le había dicho al vecino, el pequeño niño le contestó: "nada, sólo le ayudé a llorar".

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 26
La profundidad está en Dios, que es la perfección acabada de todo ideal humano. El Espíritu Santo es Dios, y él tiene la capacidad de tocarlo todo con su luz. Por eso puede hacernos capaces de reconocerlo también en los demás.
Si en los otros sólo vemos miseria, porque tenemos los ojos heridos, el Espíritu Santo puede manifestarse y hacernos descubrir muchas cosas preciosas que hay en los hermanos.
Con el Espíritu Santo, además, podemos liberarnos poco a poco de la superficialidad y de la incoherencia, y volvernos comprensivos, generosos, amables, sinceros, disponibles.
Su Palabra nos enseña que "quien dice que está en la luz pero no ama a su hermano, está todavía en las tinieblas" (1 Juan 2,9), y que "el que no ama permanece en la muerte" (1 Juan 3,14). Entonces, estamos descubriendo lo más importante: Si alguien quiere salir de la superficialidad y ser profundo, su camino es el amor a los hemanos.
Si yo no me encuentro con los demás, si no los amo, si no busco su felicidad, entonces nunca alcanzaré la profundidad y me engañaré a mí mismo con falsos misticismos. En cambio, si soy capaz de salir de la queja, de la crítica inútil, del egoísmo, y doy el salto del amor para encontrarme con los demás así como son, entonces se disipan las tinieblas y puedo ver con claridad. Sólo así puedo alcanzar la verdadera profundidad espiritual. Un acto de amor es lo más profundo y noble que puede vivir un ser humano.
El Espíritu Santo puede derramar ese amor en nuestros corazones y hacerlo crecer.
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

miércoles, 25 de abril de 2018

Pequeñas Semillitas 3641

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3641 ~ Miércoles 25 de Abril de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy puedes y debes iniciar un profundo cambio para mejorar tu calidad de vida.
Hoy puedes hacer algo adicional y positivo para tu trabajo.
Hoy puedes perdonar ese algo que hace tiempo te atormenta.
Hoy puedes caminar un kilómetro más.
Hoy puedes compartir un abrazo y un "te quiero" adicional.
Hoy puede, y debe ser, el primer día del resto de tu vida...
¡No dejes para mañana lo que puedes y debes hacer hoy! ... ¡Empieza ahora!

¡Buenos días!

Como juegan los niños
Hay personas pobres que distribuyen sonrisas. Existen personas que sufren pero nos comunican alegría. Por allí van personas incomprendidas que saben comprendernos. Yo conozco personas que fueron ofendidas y supieron perdonar. Yo conozco todas esas personas… y su secreto es amar. 

En un parque, una mujer ve a dos niños peleando. Uno de ellos le dice al otro: —Te odio. No quiero volver a jugar contigo. Durante dos o tres minutos, los niños juegan por su cuenta, y luego reinician el juego uno con el otro. La mujer que observa la escena, le dice a una señora que tejía, sentada a su lado: —¿Cómo hacen los niños eso? ¿Estar furiosos un instante, y un momento después juntos otra vez? —Es fácil. Prefieren la felicidad a la intransigencia, —respondió la vecina.

Vivir el amor cristiano no es fácil. En verdad está por encima de nuestra posibilidad. Por eso es indispensable suplicar con humildad y constancia al Señor el don de la fraternidad para poder elevarnos sobre nuestros egoísmos y susceptibilidades… Pero cuando el amor de Dios nos invade podemos “perdonar, soportar y esperar sin límites”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy 
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien».
Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban. (Mc 16,15-20)

Comentario:
Hoy habría mucho que hablar sobre la cuestión de por qué no resuena con fuerza y convicción la palabra del Evangelio, por qué guardamos los cristianos un silencio sospechoso acerca de lo que creemos, a pesar de la llamada a la “nueva evangelización”. Cada uno hará su propio análisis y apuntará su particular interpretación.
Pero en la fiesta de san Marcos, escuchando el Evangelio y mirando al evangelizador, no podemos sino proclamar con seguridad y agradecimiento dónde está la fuente y en qué consiste la fuerza de nuestra palabra.
El evangelizador no habla porque así se lo recomienda un estudio sociológico del momento, ni porque se lo dicte la “prudencia” política, ni porque “le nace decir lo que piensa”. Sin más, se le ha impuesto una presencia y un mandato, desde fuera, sin coacción, pero con la autoridad de quien es digno de todo crédito: «Ve al mundo entero y proclama el Evangelio a toda la creación» (cf. Mc 16,15). Es decir, que evangelizamos por obediencia, bien que gozosa y confiadamente.
Nuestra palabra, por otra parte, no se presenta como una más en el mercado de las ideas o de las opiniones, sino que tiene todo el peso de los mensajes fuertes y definitivos. De su aceptación o rechazo dependen la vida o la muerte; y su verdad, su capacidad de convicción, viene por la vía testimonial, es decir, aparece acreditada por signos de poder en favor de los necesitados. Por eso es, propiamente, una “proclamación”, una declaración pública, feliz, entusiasmada, de un hecho decisivo y salvador.
¿Por qué, pues, nuestro silencio? ¿Miedo, timidez? Decía san Justino que «aquellos ignorantes e incapaces de elocuencia, persuadieron por la virtud a todo el género humano». El signo o milagro de la virtud es nuestra elocuencia. Dejemos al menos que el Señor en medio de nosotros y con nosotros realice su obra: estaba «colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban» (Mc 16,20).
Mons. Agustí CORTÉS i Soriano Obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona, España)
  
Santoral Católico:
San Marcos
Evangelista
Junto con su primo Bernabé, fue compañero de san Pablo en la comunidad de Antioquía y en los comienzos de su predicación apostólica en Chipre. Más tarde fue compañero y colaborador de san Pedro durante su permanencia en Roma hasta su muerte; el Apóstol, en su carta primera, lo llama «hijo mío». La tradición considera que Marcos recogió en su Evangelio las catequesis de Pedro a los romanos, y que fue «discípulo e intérprete de Pedro, aunque no hubiera escuchado ni seguido al Señor». Cuando san Pablo estaba prisionero en Roma, le pidió a Timoteo, que se encontraba en Éfeso, que le llevara a Marcos «porque le era muy útil para el ministerio». Según la tradición, Marcos evangelizó en Alejandría de Egipto, fundó aquella Iglesia y sufrió el martirio en tiempo del emperador Trajano.
Oración: Señor, Dios nuestro, que enalteciste a tu evangelista san Marcos con el ministerio de la predicación evangélica, concédenos aprovechar de tal modo sus enseñanzas que sigamos siempre fielmente las huellas de Cristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

"Del mismo modo que no puede haber primavera
sin los fríos rigores del invierno que la antecede;
del mismo modo que la gloria de una salida del sol
no sería nada si no rompiera la oscuridad de la noche;
así el dolor del sufrimiento tiene que preceder al triunfo de la nueva vida".

Historias:     
La clínica Jean Marcel
En la clínica de un famoso cirujano cardiólogo, entra la secretaria al consultorio de éste y le anuncia que un viejito, muy pobre, deseaba consultarle, recomendado por un médico del hospital público. El cardiólogo le responde que lo atenderá, pero una vez que haya atendido a todos los clientes con órdenes médicas.

Después de dos largas horas de espera, el médico recibe al anciano y éste le explica la razón de su visita: “El médico del hospital público me ha enviado a Ud. porque únicamente un médico de su prestigio podría solucionar mi problema cardíaco y, en su clínica poseen equipos suficientes como para llevar a cabo esta operación.”

El médico ve los estudios y coincide con el colega del hospital. Le pregunta al viejito en que Clínica de Obra Social se haría operar. Y éste le contesta....... “Ahí está el problema, doctor. Yo no pertenezco a ninguna Obra Social y tampoco tengo dinero. Como verá, soy muy pobre y para peor, sin familia... Lo que le pido, sé que es mucho, pero tal vez... entre sus colegas y Ud. pudieran ayudarme...” El médico no lo dejó terminar la frase. Estaba indignado con su colega del hospital. Lo envió de regreso al paciente con una nota explicando que su “Clínica era privada y de mucho prestigio, por lo tanto no podía acceder a su pedido“. Que él había estudiado y trabajado mucho estos años para instalar su clínica y ganar el prestigio y los bienes que tenía.

Cuando el anciano se retiró el médico se percató que éste había olvidado una carpeta con unas poesías y una frase suelta que le llamó mucho la atención. La frase decía “El órgano del cuerpo que mejor habla, es el corazón” y firmaba Jean Marcel. Esa frase le gustó mucho al médico, pero lo que más le gustó fue el nombre del autor de la frase, Jean Marcel.

Le hizo recordar su niñez y juventud, pues, en la primaria, la maestra les leía sus hermosos cuentos infantiles. En la secundaria, la profesora de Literatura les enseñaba algunas de sus bellísimas poesías, y fue con una de ellas que al dedicarla a una de sus compañeras, se enamoró, y esta fue su primera novia. ”Como olvidarlo, si fue parte de lo mejor de su infancia y juventud”.

A la semana siguiente, al finalizar la jornada, la secretaria entró al consultorio con el periódico vespertino y compungida le dijo al médico, "¿Se enteró doctor? Hoy encontraron muerto a Jean Marcel en un banco de la plaza, tenía 88 años el pobre” El médico suspiró de pena y contestó “Hombres como él no deberían morir nunca, que Dios lo tenga en Paz, me hubiera gustado conocerlo”

“Pero... ¡Cómo! .... ¿Es que no lo recuerda?” le dice la secretaria, y mostrándole la fotografía del periódico, le dice, “era el pobre viejito que vino la semana pasada a consultarle. Era un conocido escritor, solitario y bohemio. No tenía parientes y...” 

El médico ya no la dejó terminar. Le pidió que se retirara y sentándose con los brazos cruzados sobre el escritorio lloró como nunca lo había hecho, como el niño que llevaba escondido en su alma. Largo tiempo estuvo solo y en el silencio de su consultorio.

Luego, mientras secaba las lágrimas de su escritorio, sacó delicadamente la imagen de Cristo que tenía debajo del cristal y, después de besarla, la guardó cuidadosamente en un cajón, mientras le decía: “Perdóname Señor, porque no soy digno de Ti, y menos soy digno de que me mires, porque además, todo lo que tengo te lo debo Ti. Tú me enviaste a un pobre que me habló con “la voz del corazón”, con tu voz... y yo NO lo escuché, solamente oí con el “oído del egoísmo”... mi vergüenza es muy grande... Perdóname Señor”

Con el correr de los años la “Clínica Jean Marcel”, como se denomina desde entonces, se hizo muy famosa. El cardiólogo habilitó un sector exclusivo para la atención de los pacientes sin órdenes médicas, y sin dinero, y es él quién personalmente, practica las operaciones que son necesarias.

Reflexión:
Cuantas veces nos habrá pasado lo mismo a nosotros. Que Dios nos ha hablado con “la voz del corazón” de alguno de nuestros hermanos y no lo hemos escuchado.... solo hemos sido egoístas...
Pidámosle a Dios que no nos suceda como a este pobre médico... que habiendo curado tantos corazones, pues no supo “escuchar al suyo propio...”

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Se ha dicho que no hay dos copos de nieve iguales; si se me ocurriera tomar muestras al azar, notaría realmente sus variaciones en tamaño y forma, cada una única y llena de intrincada belleza.
Como hijo de Dios, yo también soy único.  A veces quizás desee que los demás se parezcan algo más a mí y, de algún modo, adopten mi manera de pensar, pero el mundo sería bastante aburrido si todos tuvieran el mismo aspecto y la misma forma de pensar y actuar.
Parte de la belleza y la maravilla de la vida es la diversidad que alimenta el carácter irrepetible del individuo, de modo que, en vez de rechazar esas diferencias que se dan en otras personas, las comprendo y valoro que cada uno sea un individuo único creado por Dios.
Gracias, Dios, por crear tal diversidad en el mundo.
Gracias por cada creación única, ya sea un copo de nieve o una persona.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los pacientes internados en la Casa de la Bondad en  Córdoba (Argentina); por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Iván Daniel, un joven de 24 años de edad, de Buenos Aires, Argentina, que sufrió un grave accidente con daños óseos, intestinales y pulmonares. Ha sido operado, y ahora se aguarda su evolución pos operatoria. Que la Virgen Santísima lo acompañe y lo fortalezca y Jesús lo toque con su mano sanadora para que pueda recuperarse sin secuelas.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Cinco minutos del Espíritu Santo
Abril 25
"Aquí estoy, Espíritu Santo, dispuesto a ofrecerte parte de mi tiempo. Escuché tu llamado al servicio y estoy intentando seguir a Jesús en esta misión que me confías. Necesito tu compañía y la fuerza de tu gracia. Dame un profundo gusto por mis tareas, un intenso fervor y una profunda alegría.
No confío en mis fuerzas ni en mis capacidades sino en tu constante ayuda. Pero te ofrezco todo lo que soy, todas mis capacidades y talentos, mi imaginación y mi creatividad, mi inteligencia y mis energías, mi emotividad y mi capacidad de amor.
Quiero que todo esté al servicio de tu gloria, para que el bien y la verdad puedan triunfar en esta tierra.
Ven Espíritu Santo.
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)