domingo, 3 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3057

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3057 ~ Domingo 3 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el Evangelio de hoy Jesucristo nos dice que es necesario enviar obreros a la mies, porque la mies es mucha y los operarios pocos.  Evidentemente se refiere a las vocaciones sacerdotales.  Hay que pedir mucho a Dios que haya muchas y buenas vocaciones sacerdotales.
La peor tragedia para una nación es la falta de sacerdotes.  Muy lamentable es que falten médicos e instalaciones sanitarias, pero peor es que falten sacerdotes.  Los médicos, esos grandes bienhechores de la humanidad, lo más que pueden hacer es retrasar la hora de la muerte. Pero ningún médico puede garantizarnos una vida eterna.  El sacerdote es el mayor bienhechor de la humanidad porque es el único que puede garantizarnos una vida eterna.
Es una pena que muchos jóvenes no son capaces de descubrir los valores del sacerdocio.  El materialismo de nuestra época hace que sólo piensan en el dinero y en los placeres de la vida.  Pero se les escapa lo más importante: la felicidad del servicio.
Pidamos a Dios que muchos jóvenes valoren la felicidad del servicio a Dios y a las almas.
* P. Jorge Loring S. J.

¡Buenos días!

El Señor me acompaña
Para orar al Señor, trata de concentrarte, poniéndote ante él por un sencillo acto de fe en su presencia. Recuerda que “su bondad y su misericordia te acompañan a lo largo de tu vida” (Sal 23) y que “el Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha” (Sal 121).

Ilumíname, Señor, para que reconozca tu presencia y para que me deje guiar por ti en medio de las oscuridades de mi vida. No dejes que me aparte de tu lado, porque sin ti mi vida pierde su rumbo. Cuando escapo de tu presencia al final todo se vuelve confuso, sin sentido. Toca mi interior con tu Espíritu, para que crea en ti con toda mi alma y confíe en tus promesas. Estarás siempre conmigo y podré salir adelante, aunque hoy no vea, aunque hoy no te sienta, aunque mi pequeñez no te reconozca. Abre mis ojos, Señor, para que te descubra siempre conmigo. Amén. (P. Fernández).

Para robustecer tu fe en el Señor que te ama y te acompaña, nada mejor que leer con atención la Biblia. Al inicio del capítulo 43 de Isaías encontramos esta perla deslumbrante: “Tú eres de gran precio ante mis ojos, porque eres valioso, y yo te amo. No temas, porque yo estoy siempre contigo”. Medítalo, y agradece al Padre que siente inmensa ternura por ti.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir Él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.
»Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: ‘Está cerca de vosotros el Reino de Dios’. Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: ‘Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el Reino de Dios’. Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo».
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les contestó: «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo». (Lc 10,1-12.17-20)

Comentario:
Hoy, nos fijamos en algunos que, entre la multitud, han procurado acercarse a Jesucristo, que está hablando mientras contempla los campos rebosantes de espigas: «La mies es mucha, pero los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (Lc 10,2). De repente, fija su mirada en ellos y va señalando a unos cuantos, uno a uno: tú, y tú, y tú. Hasta setenta y dos...
Asombrados, le oyen decir que vayan, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde Él irá. Quizá alguno habrá respondido: —Pero, Señor, ¡si yo sólo he venido para oírte, porque es tan bello lo que dices!
El Señor les pone en guardia contra los peligros que les acecharán. «¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio de lobos». Y utilizando imágenes de costumbre en las parábolas, añade: «No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias» (Lc 10,3-4). Interpretando el lenguaje expresivo de Jesús: —Dejad de lado medios humanos. Yo os envío y esto basta. Aun sintiéndoos lejos, seguís cerca, yo os acompaño.
A diferencia de los Doce, llamados por el Señor para que permanezcan junto a Él, los setenta y dos regresarán luego a sus familias y a su trabajo. Y vivirán allí lo que habían descubierto junto a Jesús: dar testimonio, cada uno en su sitio, simplemente ayudando a quienes nos rodean a que se acerquen a Jesucristo.
La aventura acaba bien: «Los setenta y dos volvieron muy contentos» (Lc 10,17). Sentados en torno a Jesucristo, le debieron contar las experiencias de aquel par de días en que descubrieron la belleza de ser testigos.
Al considerar hoy aquel lejano episodio, vemos que no es puro recuerdo histórico. Nos damos por aludidos: podemos sentirnos junto al Cristo presente en la Iglesia y adorarle en la Eucaristía. Y el Papa Francisco nos anima a «llevar a Jesucristo al hombre, y conducirlo al encuentro con Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, realmente presente en la Iglesia y contemporáneo en cada hombre».
* Dr. Josef ARQUER (Berlin, Alemania)

Palabras de San Juan Pablo II
“La auténtica paz florece cuando en el corazón son vencidos el odio, el rencor y la envidia; cuando se dice no al egoísmo y a todo lo que impulsa al ser humano a encerrarse en sí mismo y a defender sus intereses. Si el amor, que es el signo distintivo de los discípulos de Cristo, se traduce en gestos de servicio desinteresado, en palabras de comprensión y perdón, la ola pacificadora del amor se ensancha y se extiende hasta envolver a toda la comunidad cristiana”

Predicación del Evangelio
Esparcir las semillas
Hace ochocientos años un sacerdote llamado Domingo misionó en el sur de Francia. Tuvo un grupo de colaboradores con quienes convivía en un convento.  También tuvo un sueño.  Quería ver al mundo entero aprovechándose de la salvación que ganó Jesucristo.  Con la autorización del papa, Domingo dispersó a sus compañeros para predicar el evangelio por Europa.  Dijo: “La semilla almacenada pudre”.   Con esta acción Domingo imitó el empeño de Jesús en el evangelio hoy.

Jesús tiene un gran número de discípulos, tanto mujeres como hombres. Se puede imaginar de qué tipos de gente son.  Unos son bien educados; conocen las Escrituras como los nombres de sus hijos.  Otros están atraídos a Jesús porque con él las Escrituras les hacen sentido por primera vez.  Unos hablan con tanta facilidad que parecen como los vendedores de medicinas naturales.  Otros prefieren quedarse callados como soldados marchando a la batalla.  No es que todos sean bien preparados a anunciar el Reino de Dios, pero Jesús se fija en la necesidad de la gente.  Le llama la mies.  Como la mies necesita los rayos del sol, a la gente le falta escuchar del amor de Dios para cada uno.  Por eso les manda a los discípulos a predicar el Reino.

También en nuestro tiempo vemos la falta de la predicación del Reino.  La vida se ha hecho en una prueba para ganar tanto como posible por la satisfacción personal.  Se considera el trabajo más que nada como el medio para ganar el dinero.  La intimidad matrimonial se hace en modo de garantizar el placer físico.  Aún los hijos son producidos para aumentar el sentido de logro personal. Sí, creen que Dios los ama, pero no entienden que su amor imponga límites al yo para que el espíritu crezca.  No se dan cuenta que el trabajo  –sea instruyendo en escuela o construyendo carreteras –  es modo de colaborar con Dios para el bien de todos.  No aceptan a hijos como regalos para cuidar de modo que crezcan como miembros responsables de la familia de Dios.  Le hace falta a la gente escuchar este mensaje no sólo de los predicadores sino de sus compañeros.

Hay mucho testimonio en contra del evangelio.  Las noticias son repletas con historias de orgullo y desgracia.  Atletas abusan sus cuerpos con drogas.  Parejas no casadas cohabitan sin vergüenza.  Si vamos a contrarrestar la atracción de estas nuevas tendencias, nuestro testimonio del amor de Dios tiene que ser auténtico.  Tenemos que mostrar cómo el cumplimiento de la vida resulta del cuidar a los demás sin la preocupación para fortuna, fama, o afecto.  Por esta razón Jesús pide a los enviados que no busquen los mejores alojamientos sino que acepten con la gratitud lo que se les ofrezcan.  Quiere que marchen sin recursos para mostrar cómo Dios provee para aquellos que lo amen.

Los judíos cuentan la historia del rabí de una aldea campesina.  Cada viernes por la noche en el mes antes de su día más santo este rabí desvaneció.  No sabiendo a dónde se fue, la gente decía que estaba en el cielo hablando con Dios por ellos.  Una noche un joven, no creyendo el pretexto común, decidió a seguir al rabí.  Lo vio caminando en ropa común al bosque.  Allá tumbó un árbol y lo corto en leña.  Llevó la leña a la casa de una viuda pobre y se le ofreció.  Cuando la viuda reclamó que no tenía para pagarle, el rabí dijo que le prestaría el dinero.  Entonces el rabí le hizo un fuego en la cocina para calentar su casa y se fue.  Desde entonces cuando la gente dijo que el rabí fue al cielo, el joven respondió: “al cielo o a un lugar más alto”.

Podemos ver a Jesús en la persona de este rabí.  Pues Jesús cambió su apariencia para vivir como uno de nosotros.  Aún más al caso,  Jesús como el rabí Jesús nos hizo gran sacrificio gratis para salvarnos del apuro del pecado.  Podemos ver a Jesús en su persona, pero ¿podemos vernos a nosotros mismo?  Como seguidores de Jesús, queremos imitar su generosidad por compartir el tiempo, talento, y tesoro con los necesitados.  De esta manera la gente sabrá del amor de Dios.
* Carmelo Mele O. P.

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de Julio de 2016

"Queridos hijos, mi presencia viva y real entre ustedes tiene que hacerlos felices debido al gran amor de mi Hijo. Él me envía entre ustedes para que con mi amor maternal les dé seguridad, para que comprendan que el dolor y la alegría, el sufrimiento y el amor, hacen que vuestra alma viva intensamente; para invitarlos nuevamente a glorificar el Corazón de Jesús, el corazón de la fe: la Eucaristía. Mi Hijo, día a día, a través de los siglos, retorna vivo en medio de ustedes, regresa a ustedes, aunque en verdad nunca los ha abandonado. Cuando uno de ustedes, mis hijos, regresa a Él, mi Corazón materno exulta de alegría. Por eso, hijos míos, regresen a la Eucaristía, a mi Hijo. El camino hacia mi Hijo es difícil, lleno de renuncias, pero al final está siempre la luz. Yo comprendo vuestros dolores y sufrimientos, y con amor maternal enjugo vuestras lágrimas. Confíen en Mi Hijo, porque Él hará por ustedes lo que ni siquiera sabrían pedir. Ustedes, hijos míos, deben preocuparse solo por el alma, porque ella es lo único que les pertenece en la Tierra. Sucia o limpia, tendrán que presentarla ante el Padre Celestial. Recuerden: la fe en el amor de mi Hijo siempre es recompensada. Les pido que oren de manera especial por quienes mi Hijo ha llamado a vivir según Él y a amar a su rebaño. Les doy las gracias."

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página

Agradecimientos
Dicen que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Bogotá, Colombia, nos escribe Carlos C. O. para agradecer a Dios Trino y a la Santísima Virgen por 34 años de matrimonio con su esposa María Trinidad (Trini), y por los dos hijos que han sido la coronación de ese amor: Carlos y María Paula. Nos sumamos a su acción de gracias.

Desde Monterrey, México, recibimos un mensaje para dar gracias a Dios y a todas las personas que rezaron por la salud de Gerardo Antonio A. P., el que ha sido dado de alta el martes 28 de junio, recuperado por la misericordia de Dios y a la benevolencia de las oraciones hechas por él.

Los cinco minutos de Dios
Julio 3
Felipe II, ya moribundo, llamaba a los príncipes a su alcoba en el monasterio del Escorial, para enseñarles la prematura corrupción de su cuerpo supurante: “¡Mirad, hijos, en lo que acaba la realeza en este mundo!”
Bello ejemplo de un rey cristiano para tantos magnates envanecidos, jactanciosos y altivos.
Es muy dura, pero muy purificadora y santificante esta incorporación esta incorporación a la cofradía del dolor, esta configuración con el sufrir de Cristo, aceptando los designios divinos, difíciles de comprender cuando la vida se deshace, como nube de atardecer estival.
No estará de más que recordemos a los diez millones de epilépticos, catorce millones de leprosos, treinta y dos millones de sordomudos, quince millones de niños discapacitados… y a tantos cientos de miles sin catalogar.
Al enfermo hay que decirle no tanto el por qué de su sufrimiento, cuanto el sentido que le puede otorgar al mismo.
“Por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte, que fuera del Evangelio nos envuelve en absoluta oscuridad” (GS 22). El sufrimiento es la moneda con la que acompañamos la eficacia del apostolado y el crisol de nuestro amor a Dios.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 2 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3056

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3056 ~ Sábado 2 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El motor de un automóvil está compuesto por cientos de piezas diferentes.  No todas tienen la misma forma ni cumplen la misma función, pero todas trabajan juntas para hacer un trabajo que hace cien años parecía imposible.  Y si alguna de esas partes deja de trabajar en armonía con las demás, el motor deja de funcionar.
Como una pieza dentro de un motor bien afinado, tengo que trabajar en armonía con las demás personas para hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.  Aunque todos somos distintos, y no me parezco a otros ni vivo en el mismo ambiente, puedo crear armonía y paz en mi propio espacio.
Si saludo a los otros con amistad y amor, es muy probable que ellos respondan de igual modo.  Este proceso puede continuar, pasando de una persona a otra, y todas responderán con bondad, hasta que toda la población trabaje junta con una finalidad.  Vivir y trabajar en armonía con los demás…

¡Buenos días!

Con la mirada en el cielo
Don Bosco vivió con una mirada fija en el Cielo y otra en las realidades de este mundo para orientarlo a la felicidad que no tiene fin. Pero trabajó sin cansancio en cambiar las situaciones de desprotección y abandono de niños y jóvenes pobres. En sus escritos hay pensamientos que brotaron de su profunda visión de fe. Son joyas de sólida espiritualidad. He aquí algunos:

La vida es demasiado corta. Hay que hacer de prisa lo poco que se pueda, antes que nos sorprenda la muerte. Los ociosos, al final de la vida, experimentarán grandes remordimientos por el tiempo perdido. Las espinas de la vida serán las flores de la eternidad. A la hora de la muerte se ven las cosas desde otro punto de vista. ¿Quieres llevar contigo el dinero a la eternidad? Da limosna a los pobres. Hagamos el bien que podamos y no aguardemos la recompensa del mundo, sino solamente de Dios. Un rinconcito de paraíso lo arregla todo.

Qué aire celestial traen estas consignas que san Juan Bosco repetía en las homilías y confesiones, y a veces al oído de un muchacho triste en un rincón del patio. Son pensamientos simples pero nos invitan a pensar en otra dimensión, con parámetros de eternidad. ¿Por qué no enriquecerte con estas perspectivas de la vida en abundancia?
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan». (Mt 9,14-17)

Comentario:
Hoy notamos cómo con Jesús comenzaron unos tiempos nuevos, una doctrina nueva, enseñada con autoridad, y cómo todas las cosas nuevas chocaban con la praxis y el ambiente dominante. Así, en las páginas que preceden al Evangelio que estamos contemplando, vemos a Jesús perdonando los pecados al paralítico y curando su enfermedad, mientras que los escribas se escandalizan; Jesús llamando a Mateo, cobrador de impuestos y comiendo con él y otros publicanos y pecadores, y los fariseos “subiéndose por las paredes”; y en el Evangelio de hoy son los discípulos de Juan quienes se acercan a Jesús porque no comprenden que Él y sus discípulos no ayunen.
Jesús, que no deja nunca a nadie sin respuesta, les dirá: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán» (Mt 9,15). El ayuno era, y es, una praxis penitencial que contribuye a «adquirir el dominio sobre nuestros instintos y la libertad del corazón» (Catecismo de la Iglesia, n. 2043) y a impetrar la misericordia divina. Pero en aquellos momentos, la misericordia y el amor infinito de Dios estaba en medio de ellos con la presencia de Jesús, el Verbo Encarnado. ¿Cómo podían ayunar? Sólo había una actitud posible: la alegría, el gozo por la presencia del Dios hecho hombre. ¿Cómo iban a ayunar si Jesús les había descubierto una manera nueva de relacionarse con Dios, un espíritu nuevo que rompía con todas aquellas maneras antiguas de hacer?
Hoy Jesús está: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20), y no está porque ha vuelto al Padre, y así clamamos: ¡Ven, Señor Jesús!
Estamos en tiempos de expectación. Por esto, nos conviene renovarnos cada día con el espíritu nuevo de Jesús, desprendernos de rutinas, ayunar de todo aquello que nos impida avanzar hacia una identificación plena con Cristo, hacia la santidad. «Justo es nuestro lloro —nuestro ayuno— si quemamos en deseos de verle» (San Agustín).
A Santa María le suplicamos que nos otorgue las gracias que necesitamos para vivir la alegría de sabernos hijos amados.
* Rev. D. Joaquim FORTUNY i Vizcarro (Cunit, Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Bernardino Realino
Sacerdote
Nació en Carpi, provincia de Módena (Italia), el año 1630, en el seno de una familia acomodada. Estudió primero en su casa, y luego en Módena y Bolonia, donde sacó el doctorado en ambos derechos. Ejerció diversos cargos en la administración civil. El fallecimiento de su prometida le provocó una crisis sobre su vocación. Se trasladó a Nápoles, como lugarteniente del virrey, y allí conoció a los jesuitas. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1564 y en 1567 recibió la ordenación sacerdotal. Estuvo trabajando en un colegio de Nápoles hasta que en 1574 lo destinaron a Lecce, donde pasó el resto de su vida. Realizó una muy grande labor apostólica en la ciudad como predicador, confesor y director de las congregaciones marianas, y atrajo a multitud de personas a la vida cristiana. Fue ilustre por su caridad y su benignidad; había despreciado los honores del mundo y se entregó al cuidado pastoral de los presos y de los enfermos, y al ministerio de la palabra y del sacramento de la penitencia. Murió el 2 de julio de 1616.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

"Cada santa misa escuchada con atención y devoción
produce en nuestra alma efectos maravillosos,
abundantes gracias espirituales y materiales,
que ni nosotros mismos conocemos"
-Santo Padre Pío-

Temas Médicos:
Conviviendo con el Alzheimer
Esta enfermedad no mata en poco tiempo, pero hace al paciente partir lentamente.  Para la familia es un duelo anticipado; para el paciente, una condena que lo obligará a depender de otros.

Saber que un familiar de edad avanzada está enfermo no es tan difícil de aceptar, "de algo nos vamos a morir", se dice.  Incluso puede ser menos violento que saber que alguien joven tiene cáncer.  Sin embargo, comprender que una persona querida —que es independiente y quizás, el responsable de la casa— empezará lentamente a perder sus capacidades intelectuales, cognitivas y prácticas hasta llegar a ser como un niño, es lo más difícil de enfrentar de esta enfermedad.  No es que vaya a morirse en un par de meses o años, pero sí perderá su independencia y dejará de ser partícipe consciente de su entorno y de actuar como sí mismo.  Estará presente, pero no estará.

Generalmente, cuando se lleva al paciente al doctor para saber si el diagnóstico es Alzheimer, quien lo acompaña (principalmente cónyuge e hijos) ya presiente de qué se trata por los síntomas y sobre todo, en los casos en que hay antecedentes familiares. Desde ese momento se presenta un período de duelo y de carga muy fuerte.

Lo más sabio es aceptarlo como parte de la vida, es decir, que para todos acaba de alguna forma, y esta enfermedad es sólo una manera más de terminarla. Pero hay familiares que niegan la enfermedad, lo que va en desmedro del paciente; ya que no se toman las medidas necesarias.

Reunir la mayor información posible, mantener la unión de la familia, conversarlo y repartirse las tareas, ayuda considerablemente en el proceso de aceptación, lo que se traduce en una mejor contención del familiar enfermo.

Consejos para vivir con el Alzheimer
En la primera fase de la enfermedad se deterioran actividades prácticas, como las relacionadas con números o dinero. Los pacientes son independientes en cuanto a lo cotidiano, pero se ponen repetitivos.

La segunda etapa es la de mayor cuidado, ya que no se dan cuenta de sus errores. Es cuando se desorientan o tienen accidentes en la casa. Para que no corran peligro, los familiares los controlan y restringen, lo que causa fuertes roces.

En la tercera y última fase la persona es completamente dependiente. En general, ha perdido la capacidad de hablar y caminar, por lo que puede estar postrada.

Otro aspecto a considerar es que la enfermedad compromete áreas cerebrales que regulan la conducta. Esto hace que los rasgos de la personalidad se intensifiquen o cambien; puede haber desinhibición, disminución de la autorregulación e imposibilidad de adecuarse al contexto social.  Por esto, algunos pacientes se vuelvan agresivos, incluso con sus familiares más cercanos.

Para una convivencia sana, la familia debe aceptar que es imposible hacerles entender ciertas cosas. La solución es persuadirlos y cambiar el tema.  También ayuda entender y recordar que no se dan cuenta de lo que sucede y por ende, no sufren igual que quien los cuida.

Desde el punto de vista mental y conductual, un paciente activo tendrá un mejor desempeño, por eso lo ideal es que la familia genere espacios de interacción donde él pueda participar. También hay terapias enfocadas a estimulación múltiple, que incluyen la memoria, lo cognitivo y lo emocional.

Por otro lado, con la orientación adecuada, se deben tomar medidas para asegurar el cuidado de los pacientes, como no dejarlos solos, quitarles las llaves de la casa y no permitirles manejar ni trabajar en la cocina o con elementos cortantes o con el gas. Arriesgarse para evitar contradecirlo puede ser peor, pero hay que considerar que el dejarlo sin supervisión ni afecto es una forma de maltrato.

Cuidados para el cuidador
Encargarse de un paciente con Alzheimer es muy absorbente. El mismo cuidador puede terminar afectado, con estrés no sólo por el trabajo en sí, sino por la carga emocional que conlleva, o con otras enfermedades por una sobrecarga física y afectiva.

Se debe tener en cuenta que un cuidador enfermo o alterado afectivamente puede perder la paciencia, enfermarse y quedar afectado emocionalmente, lo que también es perjudicial para el paciente, que puede llegar a vivir situaciones de maltrato.

Además, el cuidador debe darse espacios para desarrollar actividades que le sean gratificantes y estén relacionadas con su plan de vida futuro, que se ha visto interrumpido por el cuidado del paciente. En último caso, debería pedir ayuda si se ve demasiado recargado.
* Fuente Clínica Alemana

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora del grupo) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.
Si ya estás suscripto y quieres cancelar tu suscripción debes escribir a la misma dirección con el título: “Baja”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por las ciudades y campos de la provincia de Córdoba, Argentina, y otras provincias vecinas, que padecen los efectos de las inundaciones desde hace meses, con inmenso perjuicio para la vida cotidiana y la economía de las personas que allí habitan pues se ven imposibilitados de ejercer su actividad laboral, económica y productiva, e incluso tienen situaciones dramáticas porque las napas están muy altas y aflora el agua en las calles y en las casas, está en peligro la salud por contaminación de las napas con residuos cloacales, y muchas otras dificultades más. Le pedimos a Dios que perdone todas las agresiones que los seres humanos le causamos a la naturaleza y a este bello planeta que nos regaló para vivir y que calme la furia de los elementos para que la vida de miles y miles de personas pueda volver a sus carriles normales.

Los cinco minutos de Dios
Julio 2
Se habla de unos doscientos millones de enfermos en el mundo. Un día serás tú contado en ese número. Para ese entonces, reflexiona que, si la muerte es consecuencia del pecado, tiene otras proyecciones que no debes dejar pasar por alto.
La enfermedad ilumina el misterio de nuestro futuro: nos está recordando que no somos sólo para aquí; la enfermedad nos humilla, nos sitúa en la verdad de lo que somos y nos deja confiados en las manos de Dios.
¿Por qué con la salud habrá tanto ser altivo y opresor, cuando hemos de acabar como enfermos que imploran piedad y suscitan compasión? ¿Por qué tanto egoísmo y avaricia, cuando hemos de acabar entregados a los que caritativamente nos sostengan y ayuden hasta nuestro último momento?
La enfermedad nos da la posibilidad de acercarnos a Dios; es el único con quien nos vamos a quedar y de quien recibiremos para siempre amor y dicha.
“El salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios es la vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Rom 6, 23). No está mal ofrecer lo que sufrimos por nuestras enfermedades como una reparación por nuestros propios pecados.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

viernes, 1 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3055

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3055 ~ Viernes 1 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Amado Señor, aquí estoy para comenzar un nuevo mes e iniciando nuevamente mi jornada, que por tu misericordia puedo vivir. Te quiero pedir que me des la capacidad de liberarme de aquello que me ata, me ancla y no me deja crecer. Quiero ser libre frente a recuerdos, amores, amistades, vicios, que me están haciendo daño y que no puedo quitar de mi vida. Hoy quiero solicitarte tu ayuda poderosa, quiero que actúes con todo el poder que hay en Ti y me hagas libre de esas situaciones. Que pueda vivir para Ti, amarte y abrirme a nuevas experiencias de bendición que la vida me está trayendo. No quiero, Señor mío, seguir inmóvil mientras la vida pasa y suma más días y más experiencias. Quiero vivir comprometido con el bien y hacer lo que Tú quieres que haga. Te suplico que hoy pueda dar testimonio de libertad y de fortaleza Y confiar plenamente en tu amor misericordioso. Amén.

¡Buenos días!

Se le perdió un diente
El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los demás encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo y tu propio entorno, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.

Un hombre rico pero muy avaro estaba llorando. Un amigo lo vio y se acercó preocupado por su lamentable situación:
—Pero Samuel, ¿qué te pasa?
—Es que a mi peine se le ha roto un diente, y ahora tengo que comprarme uno nuevo.
—Pero hombre, no es para tanto, total, puedes seguir peinándote con ese peine aunque le falte un diente.
—No, no lo entiendes, es que era el último diente que le quedaba...

San Pablo recomienda que seamos ricos en buenas obras, que demos con generosidad y sepamos compartir las riquezas. “Así —dice— adquirirán para el futuro un tesoro que les permitirá alcanzar la verdadera Vida” (1Tm 6, 17-19). Encerrarte en ti mismo te dejará atrofiado y no te realizarás jamás. Una señal de madurez es entregarte más a los demás que a ti mismo.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando Él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?». Mas Él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: ‘Misericordia quiero, que no sacrificio’. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores». (Mt 9,9-13)

Comentario:
Hoy, el Evangelio nos habla de una vocación, la del publicano Mateo. Jesús está preparando el pequeño grupo de discípulos que han de continuar su obra de salvación. Él escoge a quien quiere: serán pescadores, o de una humilde profesión. Incluso, llama a que le siga un cobrador de impuestos, profesión menospreciada por los judíos —que se consideraban perfectos observantes de la ley—, porque la veían como muy cercana a tener una vida pecadora, ya que cobraban impuestos en nombre del gobernador romano, a quien no querían someterse.
Es suficiente con la invitación de Jesús: «Sígueme» (Mt 9,9). Con una palabra del Maestro, Mateo deja su profesión y muy contento le invita a su casa para celebrar allí un banquete de agradecimiento. Era natural que Mateo tuviera un grupo de buenos amigos, del mismo “ramo profesional”, para que le acompañaran a participar de aquel convite. Según los fariseos, toda aquella gente eran pecadores reconocidos públicamente como tales.
Los fariseos no pueden callar y lo comentan con algunos discípulos de Jesús: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» (Mt 9,10). La respuesta de Jesús es inmediata: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal» (Mt 9,12). La comparación es perfecta: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (Mt 9,13).
Las palabras de este Evangelio son de actualidad. Jesús continúa invitándonos a que le sigamos, cada uno según su estado y profesión. Y seguir a Jesús, con frecuencia, supone dejar pasiones desordenadas, mal comportamiento familiar, pérdida de tiempo, para dedicar ratos a la oración, al banquete eucarístico, a la pastoral misionera. En fin, que «un cristiano no es dueño de sí mismo, sino que está entregado al servicio de Dios» (San Ignacio de Antioquía).
Ciertamente, Jesús me pide un cambio de vida y, así, me pregunto: ¿de qué grupo formo parte, de la persona perfecta o de la que se reconoce sinceramente defectuosa? ¿Verdad que puedo mejorar?
+ Rev. D. Pere CAMPANYÀ i Ribó (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Justino Orona Madrigal
Sacerdote y Mártir
Justino Orona Madrigal y Atiliano Cruz Alvarado eran el párroco y el coadjutor de Cuquío (Jalisco, México) y fueron martirizados en el Rancho de las Cruces (Guadalajara) el 1 de julio de 1928. Justino nació en Atoyac el año 1877. Estudió en el seminario de Guadalajara y se ordenó de sacerdote en 1904. Trabajó en diversas parroquias y en 1916 lo nombraron párroco de Cuquío. Fueron años de apostolado fecundo en los que también colaboró con el seminario y contribuyó a la fundación de las Clarisas del Sagrado Corazón dedicadas a recoger niñas huérfanas y pobres. Por su parte Atilano nació el año 1901 en Ahuetiche de Abajo. Estudió en los seminarios de Totaliche y Guadalajara, y en casas particulares tras el cierre de los seminarios. Recibió la ordenación sacerdotal en la clandestinidad en 1927, y enseguida lo destinaron a Cuquío. Era humilde y celoso. Encontrándose el párroco en el Rancho, mandó llamar al coadjutor. Estuvieron hablando largamente de la pastoral parroquial y rezaron juntos. A las dos de la madrugada llegaron los soldados y golpearon la puerta. Les abrió el párroco, y lo acribillaron a balazos mientas gritaba: ¡Viva Cristo Rey! Luego balearon al coadjutor en su habitación, mientras rezaba con el crucifijo y el rosario en sus manos.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

"Claro que Dios podría hacer un mundo más bello que éste;
pero no sería más bello si en él faltara María."
-San Juan María Vianney-

Tema del día:
La oración tiene efectos curativos
 
Un nuevo estudio realizado por un investigador cristiano, revela que la curación física puede ocurrir como resultado de poder de la oración.

El doctor Andrew Newberg, director de investigación de Thomas Jefferson Hospital y Medical College en Pennsylvania, dirigió el estudio, en el que los escáneres cerebrales de resonancia magnética, demostraron que hay poder en la oración.

El estudio también encontró que el efecto de la oración es muy parecido a un entrenamiento físico para el cerebro.

“Cuando nos fijamos en la forma cómo funciona el cerebro, parece que es muy fácilmente capaz de participar en prácticas religiosas y espirituales…. sólo tiene sentido, si Dios está allá arriba y nosotros estamos aquí abajo, que nuestro cerebro es capaz de comunicarse con Dios“, dijo Newberg a Christian Post.

En uno de sus estudios, Newberg tenía pacientes ancianos con problemas de memoria, oraron cada día durante 12 minutos por ocho semanas. Los resultados de la resonancia aparecieron positivos y dramáticamente diferentes, después de concluir el experimento. Además, los resultados de pruebas revelaron que el beneficio de la oración, puede en realidad formar el cerebro.

En 2012, The Huffington Post informó que Newberg llevó a cabo otro estudio, que las formas en que la oración y la meditación afecta al cerebro humano. Su investigación demostró que cuando una persona se dedica a la oración, hay un aumento de la actividad en los lóbulos frontales y el área del lenguaje del cerebro, conocida por convertirse en activa durante la conversación. Encontró que para el cerebro, orar a Dios es similar como hablar con la gente.

Para llevar a cabo este estudio, se inyectó a los participantes con un tinte radiactivo inocuo mientras estaban en profunda oración o meditación. El tinte emigró a diferentes partes del cerebro en la que el flujo de sangre era el más fuerte.

Newberg llegó a la conclusión que, independientemente de la religión, la oración crea una experiencia neurológica entre las personas.
*Fuente: Familia Cristiana

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud de María Teresa P., de Santa Fe, Argentina y de Alfredo R., de Córdoba, Argentina. Ambos están en etapa de estudios por sus afecciones y para ellos pedimos la santa y misericordiosa protección de nuestro amado Jesús.

Pedimos oración por Martha A. R. T., de la ciudad de México, pidiendo a Dios que sus estudios salgan bien y pronto recupere su salud.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Julio 1
Quizá hoy te encontraste con una ambulancia y quizá ello te obligó a pensar en el dolor; en ese pobre enfermo que iba en camino al hospital, en ese médico, en ese enfermero, que viven dedicados plenamente a atender al enfermo y hacerle más llevadero su dolor. Esa ambulancia ha sido para ti un verdadero despertador de la espiritual modorra que engendra el no pensar en el mundo del dolor. Por eso, Dios permitió que la ambulancia se cruzara en tu camino.
Esta mañana te levantaste sano, y esta noche te acuestas sano; no pensaste en esa riqueza inmensa que es la salud y te quejaste porque no tenías otras cosas. ¿No hubiera sido más justo que agradecieras por lo que tienes y que no te quejaras por lo que te falta? ¿Qué vieras al Dador de todos los bienes y no al negador de ciertas comodidades?
Y si Dios permitió que en el día de hoy sintieras algún dolor, ¿no hubiera sido mejor que unieras tu dolor al dolor redentor de Cristo y al de tantos otros hombres, que hacen posible que los hombres miren un poco más hacia el Padre, en los cielos?
“Cristo, que era de condición divina, no retuvo esa igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente, sino que se anonadó a sí mismo, tomando condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó” (Flp 2,6-9)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-