jueves, 3 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2397

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2397 ~ Jueves 3 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hay personas que tienen un don especial para hacernos sentir a gusto con su sola presencia. Muchas de ellas son buenos confidentes que escuchan a su interlocutor. Otras tienen una gracia natural para convertirse en el alma de la fiesta, contando chistes o con su arte para bailar o cantar. 
Si estás pensando que no tienes ninguna de estas habilidades, probablemente eres del primer tipo.
Escuchar es una cualidad que muy poca gente tiene, así que haz gozar a los demás con ella. Y verás cómo reclamarán tu presencia.

¡Buenos días!

El poder de la oración
“La oración me salvó la vida. Sin ella estaría loco hace ya mucho tiempo. Si conseguí salvarme de la desesperación fue gracias a la oración”, dijo Mahatma Gandhi. “Sólo por la oración podemos alcanzar la completa y armoniosa unificación del cuerpo, mente y espíritu, que le da a la frágil constitución humana su fortaleza invencible”, escribió Alexis Carrel.

William Parker, el psicólogo que se empeñó en demostrar, desde el punto de vista científico, la eficacia de la oración, llegó a esta conclusión: “La oración es el medio más importante para reconstruir y rehabilitar a un hombre”. Como resultado de sus experiencias, dio a luz un libro que demuestra que “la oración puede cambiar tu vida en cualquier momento y en cualquier situación te halles y en cualquier edad”.

La experiencia y la Biblia nos aseguran que vivimos en medio de influencias tanto negativas como positivas. Existe el instigador del mal, existen los que se dejan poseer por el odio y la perversidad. Y estas malas ondas buscan envolvernos en sus redes. Pero hay una fuerza poderosa que te protege: la oración humilde y confiada en Dios. Aprovéchala.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».
Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído». (Jn 20,24-29)

Comentario
Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de santo Tomás. El evangelista Juan, después de describir la aparición de Jesús, el mismo domingo de resurrección, nos dice que el apóstol Tomás no estaba allí, y cuando los Apóstoles —que habían visto al Señor— daban testimonio de ello, Tomás respondió: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn 20,25).
Jesús es bueno y va al encuentro de Tomás. Pasados ocho días, Jesús se aparece otra vez y dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente» (Jn 20,27).
—Oh Jesús, ¡qué bueno eres! Si ves que alguna vez yo me aparto de ti, ven a mi encuentro, como fuiste al encuentro de Tomás.
La reacción de Tomás fueron estas palabras: «Señor mío y Dios mío!» (Jn 20,28). ¡Qué bonitas son estas palabras de Tomás! Le dice “Señor” y “Dios”. Hace un acto de fe en la divinidad de Jesús. Al verle resucitado, ya no ve solamente al hombre Jesús, que estaba con los Apóstoles y comía con ellos, sino su Señor y su Dios.
Jesús le riñe y le dice que no sea incrédulo, sino creyente, y añade: «Dichosos los que no han visto y han creído» (Jn 20,28). Nosotros no hemos visto a Cristo crucificado, ni a Cristo resucitado, ni se nos ha aparecido, pero somos felices porque creemos en este Jesucristo que ha muerto y ha resucitado por nosotros.
Por tanto, oremos: «Señor mío y Dios mío, quítame todo aquello que me aparta de ti; Señor mío y Dios mío, dame todo aquello que me acerca a ti; Señor mío y Dios mío, sácame de mí mismo para darme enteramente a ti» (San Nicolás de Flüe).
+ Rev. D. Joan SERRA i Fontanet (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santo Tomás
Apóstol
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Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“El fútbol puede y debe ser una escuela
para la formación de una ‘cultura del encuentro’,
que conduzca a la armonía y a la paz entre los pueblos.”
 
Papa Francisco

Tema del día:
El futbolista de Cristo
El pasado 29 de junio, tras la victoria sobre Uruguay por 2-0 que le daba a su país por primera vez el paso a cuartos de final de un Campeonato del Mundo de fútbol, James Rodríguez escribió un breve tuit en su cuenta: "La alegría es de Colombia, la gloria es de Dios". Había metido los dos tantos, convirtiéndose en el héroe nacional.

Sólo dos días antes, la FIFA había elegido a este joven de 22 años, nacido en Cúcuta, casado con Daniela (la hermana del guardameta de la selección David Ospina) y padre de una niña (Salomé, cuyo nombre lleva tatuado en el antebrazo), como mejor jugador de la fase de grupos de Brasil 2014, con 9,79 puntos sobre 10, tras haber marcado en todos los partidos y convertirse en el mejor artillero colombiano en la historia de los Mundiales.

En el partido ante Japón "fabricó sendos pases exquisitos para los dos tantos de Jackson Martínez, antes de firmar él mismo con una vaselina la última diana en el triunfo por 4-1". Su volea desde fuera del área tras controlar con el pecho, que abrió el marcador ante Uruguay en octavos, está considerado por todos los analistas como el mejor gol del Mundial hasta el momento... y no va a ser fácil de superar.

Así que mientras Colombia contiene el aliento ante el decisivo encuentro con Brasil del mañana viernes, el nombre de James Rodríguez, jugador del Mónaco y en el punto de mira del Real Madrid, sale en todos los corrillos futboleros.

Y se habla, por ejemplo, del Ecce Homo que lleva tatuado en la pierna. Un Cristo en la pantorrilla que responde a la profunda religiosidad de James Rodríguez. El tiempo libre que le deja su ordenada vida de deportista de élite, padre de familia y estudiante a distancia de Ingeniería de Sistemas lo divide entre la Play Station 3, el estudio del inglés, la lectura de libros de superación personal, y la oración en una iglesia católica cercana a su casa.

En general todo el equipo colombiano es muy religioso, y rezan colectivamente antes de todos los partidos (también Chile tuvo su oración especial para el Campeonato del Mundo). Es conocida la filiación evangélica de Radamel Falcao, a quien James dedicó su segundo gol ante Uruguay para consolarle de la lesión que le ha privado de estar en Brasil con la selección. El mediocampista Abel Aguilar es muy devoto del Señor de los Milagros de Buga. Y Teófilo Gutiérrez es evangélico como Falcao y ha financiado la construcción de dos templos en Barranquilla.

De James Rodríguez cuentan los que le conocen que es parco y reservado, muy prudente y maduro para su edad. Se casó a los 19 años y la pequeña Salomé nació hace un año en Medellín. Está con ella todo lo que puede: "Ser padre es algo único", confiesa, y su niña, "lo mejor que le ha pasado en su vida".

Y esa sensatez se pone de manifiesto también en el mensaje que dirigió a su hinchada en septiembre pasado para animarla a respaldar al equipo sin recurrir a la violencia: "No puedo creer que los violentos de los estadios sean hinchas de verdad. Son delincuentes disfrazados de hinchas. Somos hinchas por herencia de nuestros abuelos, de nuestros padres, de nuestros barrios, somos hinchas por convicción, por materia prima de nuestro ADN. Nuestros hijos serán hinchas, como nosotros. Los hinchas son un jugador más desde las tribunas. Cuando los jugadores estamos en la cancha sentimos sus emociones: sus alegrías cuando se gana, sus tristezas y frustraciones cuando se pierde. Un gol no sería tan emocionante sin verlos a ustedes gozando en las tribunas. Nosotros, los hinchas del fútbol, no podemos permitir que los delincuentes se disfracen de hinchas y nos provoquen. Vivamos y gocemos el fútbol, pero también debemos proteger las vidas de todos los hinchas. Debajo de la camiseta con los colores de nuestros equipos, todos los colombianos llevamos la camiseta amarilla de nuestra Colombia. Una Colombia unida por nuestra bandera y por los deseos de vivir en paz en nuestros hogares, en nuestras ciudades, en nuestros campos y en nuestros estadios. Con todo mi corazón de hincha. James Rodríguez".
Religión en libertad

Nuevo video

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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Rezamos por el eterno descanso de María Soledad Fernández, hija del periodista de la televisión Titi Fernández, fallecida a los 26 años de edad en Brasil durante la cobertura de la Copa Mundial de Fútbol en un accidente automovilístico. Que el Señor la reciba en el cielo y otorgue consuelo a su familia.

Pedimos oración por el descanso eterno de Jonathan P., de San Salvador, Centro América, quien el sábado 28 de junio falleció por el impacto de una bala perdida, rogando a Dios que les de la fortaleza necesaria a su familia.

Pedimos oración por la salud de Rosibel M., en San José de Costa Rica.

Pedimos oración por el niño llamado Rufino, de Buenos Aires, Argentina, que tiene dificultades para adaptarse al inicio de la escolaridad (jardín de infantes) por lo que pronto le harán un psicodiagnóstico. Que el Buen Jesús lo ayude a superar sus problemitas y pueda integrarse con normalidad a las clases y a todos los actos de su vida.

Pedimos oración para las siguientes personas:
- Por María P. (73 años, Canadá), que ha tenido un accidente cerebro vascular.
- Por Carmina K. (71 años, Canadá), que será operada el lunes por tumor mamario.
- Por Matías y Mariana, de Argentina: él necesita trabajo y ella que se mejoren las condiciones del matrimonio.
- Por el eterno descanso de Matilde V. de R., quien vivía en Lima, Perú, y partió al encuentro del Señor hace 4 días.
Elevamos nuestras oraciones por todos ellos.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 3
Dic Jesús: “El que venga a mí no tendrá hambre, y el que crea en mí jamás tendrá sed” (Jn 6,35). El Señor te pide un acto de fe en esas palabras.
Todos tenemos hambre en el corazón, hambre de paz, de afecto, de seguridad, de alegría. Todos tenemos sed, ansiamos un agua que nos refresque por dentro, que nos ayude a sentirnos vivos, que nos fortalezca.
Él te pide que creas que, si lo recibes, es capaz de saciar tu hambre y tu sed. Que cuando medites su Palabra o lo recibas en la Eucaristía, creas que él puede colmar tus necesidades más profundas.
Se te pide ese acto de fe, para que confíes en él y te dejes alimentar por su amor y aceptes calmar tu sed con el agua de su Espíritu. Si lo haces, verás cómo se irán serenando esas insatisfacciones que sientes por dentro. Dejarás de pensar que eres un pobre necesitado y sabrás que él tiene lo que más necesitas.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 2 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2396

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2396 ~ Miércoles 2 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Pablo Neruda (1904-1973) fue un extraordinario poeta chileno, de los más notables del siglo XX en todo el mundo y en todos los idiomas, premio Nobel de Literatura en 1971, y autor de una vasta obra de la que seguramente todos hemos leído algo en alguna oportunidad. Y a él pertenece esta hermosa reflexión que he elegido para iniciar la edición de hoy de Pequeñas Semillitas:
“No hay nada más interesante que los ojos. ¿Ya miraste a los ojos de la otra persona? De la persona amada y no amada. Del amigo y del conocido. Del jefe y del compañero de trabajo. De un niño y un anciano… Los ojos emiten una energía que es la misma energía del alma, por eso son conocidos como las ventanas del alma. Cuando miro en los ojos y dejo que los otros miren en mis ojos, estoy abriendo puertas hacia un mundo de comprensión y amor”.

¡Buenos días!

Dios mío, qué grande eres

La naturaleza ayuda a entrar en sí mismo. Se trata de sentir y admirar lo que se va presentando a los sentidos: formas, colores, perfumes, sonidos… déjate envolver por el viento, el sol, el paisaje; pisa la arena, moja los pies en el arroyo… Es un camino fácil para llegar al recogimiento, percibir la presencia de Dios y entrar en comunicación filial con él.

¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto (104). Proclamad conmigo la grandeza del Señor, bendigamos juntos su nombre (34). Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder? (8). El Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en su mano las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos (95). Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra (8).

La naturaleza tiene una fuerza extraordinaria. Es una gran maestra de oración. En medio de la naturaleza admira la belleza de una flor, observa los colores de una piedra, quédate apreciando la forma de un árbol o los movimientos de un insecto. Hay salmos que prestarán palabras a tus sentimientos (104  y 8), y volverás renovado y más sereno.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús al llegar a la otra orilla, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, y tan furiosos que nadie era capaz de pasar por aquel camino. Y se pusieron a gritar: «¿Qué tenemos nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?». Había allí a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo. Y le suplicaban los demonios: «Si nos echas, mándanos a esa piara de puercos». Él les dijo: «Id». Saliendo ellos, se fueron a los puercos, y de pronto toda la piara se arrojó al mar precipicio abajo, y perecieron en las aguas. Los porqueros huyeron, y al llegar a la ciudad lo contaron todo y también lo de los endemoniados. Y he aquí que toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, en viéndole, le rogaron que se retirase de su término. (Mt 8,28-34)

Comentario
Hoy contemplamos un triste contraste. “Contraste” porque admiramos el poder y majestad divinos de Jesucristo, a quien voluntariamente se le someten los demonios (señal cierta de la llegada del Reino de los cielos). Pero, a la vez, deploramos la estrechez y mezquindad de las que es capaz el corazón humano al rechazar al portador de la Buena Nueva: «Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, en viéndole, le rogaron que se retirase de su término» (Mt 8,34). Y “triste” porque «la luz verdadera (...) vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron» (Jn 1,9.11).
Más contraste y más sorpresa si ponemos atención en el hecho de que el hombre es libre y esta libertad tiene el “poder de detener” el poder infinito de Dios. Digámoslo de otra manera: la infinita potestad divina llega hasta donde se lo permite nuestra “poderosa” libertad. Y esto es así porque Dios nos ama principalmente con un amor de Padre y, por tanto, no nos ha de extrañar que Él sea muy respetuoso de nuestra libertad: Él no impone su amor, sino que nos lo propone.
Dios, con sabiduría y bondad infinitas, gobierna providencialmente el universo, respetando nuestra libertad; también cuando esta libertad humana le gira las espaldas y no quiere aceptar su voluntad. Al contrario de lo que pudiera parecer, no se le escapa el mundo de las manos: Dios lo lleva todo a buen término, a pesar de los impedimentos que le podamos poner. De hecho, nuestros impedimentos son, antes que nada, impedimentos para nosotros mismos.
Con todo, uno puede afirmar que «frente a la libertad humana Dios ha querido hacerse “impotente”. Y puede decirse asimismo que Dios está pagando por este gran don [la libertad] que ha concedido a un ser creado por Él a su imagen y semejanza [el hombre]» (Juan Pablo II). ¡Dios paga!: si le echamos, Él obedece y se marcha. Él paga, pero nosotros perdemos. Salimos ganando, en cambio, cuando respondemos como Santa María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Otón de Bamberg
Obispo
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Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

“Si piensas que el mundo está contra ti,
recuerda que los aviones se elevan contra el viento”

Tema del día:
¿Qué hacer con la muerte?

Todos hemos visto pasar cerca –cuando no nos ha dado ya de lleno alguna vez– ese dolor tremendo que produce la pérdida de un ser querido. La mayoría de las veces casi no sabemos cómo consolar a esas personas. Les decimos unas palabras, procuramos darles ánimo, pero, al final, casi solo queda acompañarles con nuestro silencio.

Pensamos en su sufrimiento, en el vértigo que quizá sientan. A veces te dicen que su vida ha perdido ya todo su sentido, que no entienden, que no encuentran respuesta, que chocan contra ese misterio de la muerte, que nada les puede consolar.

—Es que a veces no es fácil darles una respuesta...

No es fácil, pero desde la fe hay algunas respuestas. Para quienes tenemos fe, la muerte es una despedida, a un tiempo dolorosa y alegre. Un cambio de casa, de esta de la tierra a la del cielo. No es que la fe haga desaparecer esa herida como por encanto, sino que la cicatriza por medio de la esperanza, porque sabemos que los muertos no se mueren del todo.

—¿Y los que no creen en nada?

Para quienes la muerte no es más que la ruina biológica definitiva, sin nada detrás, efectivamente la respuesta es mucho más difícil. Quizá pudiera ser este un motivo más de credibilidad: la vida sin fe es como una broma cruel que termina un día casi sin avisar. La vida sin Dios no sabe qué hacer con la muerte, no tiene respuesta al miedo a morir, no cuenta con ninguna palabra de esperanza que atraviese el temible silencio de la muerte.

A quienes no tienen fe, la muerte les recuerda desafiante que su forma de entender la vida no tiene para la muerte una explicación satisfactoria. Sin Dios, sin un más allá, ¿qué auxilio puedo esperar para la oculta herida abierta en mi corazón por la muerte, por mi egoísmo y el egoísmo de los demás?

Una criatura, antes de nacer, no sabe absolutamente nada de lo que le espera. Les sucede lo mismo a los no creyentes en relación con la muerte: no saben qué les espera. Sin embargo, la madre, como los que tienen fe, ante los dolores –tanto los del parto como los de la muerte– pone su esperanza en la nueva vida.

El hombre no puede atesorar su vida. No puede retenerla. La vida es una hemorragia. La vida se va. ¿Hacia dónde? ¿Hacia el vacío? ¿Hacia la nada? Es inevitable que el hombre se plantee la cuestión de su salvación. De lo contrario, la vida sería como un torrente que inevitablemente nos conduce al abismo. Creer en la salvación es creer que en alguna parte nuestra vida queda recogida.

Si todo se acabase con la muerte, es difícil encontrar sentido incluso al esfuerzo por ser buena persona. Algunos cifran sus afanes en trabajar por un mundo mejor, por lograr que fuera menos malo. Eso está bien, pero sería muy corto reducir nuestras esperanzas a un arreglo más satisfactorio de esta tierra. Todo ese sufrimiento, todo el esfuerzo de una vida, todas esas lágrimas –comenta André Frossard–, toda la sangre que empapa y desborda nuestra historia, ¿no habrían servido entonces más que para construir una ciudad terrena ideal, cuya inauguración se iría aplazando indefinidamente para una fecha posterior?
Alfonso Aguiló

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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso de Zonia, una joven amiga de esta página, de Guayaquil, Ecuador, que ayer ha sido llamada por Jesús a vivir en su presencia.

Pedimos oración por Mariana, que vive en Oregón (USA), madre de dos niños pequeños y viviendo actualmente una situación muy difícil dentro de su matrimonio, por lo que rogamos a la Sagrada Familia de Nazaret que bendiga este hogar haciendo brotar en él mucho amor, comprensión y unidad.

Pedimos oración para dos personas de México: Edna S., internada por vómitos, sin diagnóstico todavía; y Erika, con cáncer de mama próxima a operarse. Que la intercesión de nuestra Madre de Guadalupe las ayude a superar sus problemas de salud.

Pedimos oración por los problemas laborales de G. N., que vive en El Salvador, confiándolos en las manos de Jesús.

Pedimos oración para Fátima, que es una niña de 13 años de edad, que vive en Managua, Nicaragua, y está siendo acosada sentimentalmente por un muchacho siete años mayor, sin que ella -tal vez demasiado niña e inmadura- advierta los riesgos que corre en su inocencia. Que María Madre la proteja.

Pedimos oración por Javier C. F., de Monclova, México, que luego de una operación de apéndice está delicado de salud por problemas serios en el hígado. Rogamos a nuestro Señor Jesucristo que con su amor infinito lo sane.

Pedimos oración por Leydi, de Tampa, Florida, USA, enferma de cáncer.

Pedimos oración para Carlos, de Buenos Aires, Argentina, con tumor de pulmón recientemente operado; y por la salud de Mariel, de Corrientes y Norma, de Córdoba (ambas de Argentina), rogando al Señor que a todas estas personas las toque con sus manos sanadoras.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Julio 2
“Señor, quiero ser tu instrumento para bendecir a mis seres queridos. Te pido que ellos encuentren en mí el cariño, la guía, el estímulo y el consuelo que necesitan para madurar y ser felices.
No dejes que me dominen el desaliento, la impaciencia o la desilusión. No permitas que busque poseerlos y absorberlos, que los asfixie y los canse.
Enséñame a quererlos bien, como ellos lo necesiten. Ayúdame a reconocer lo que sea mejor para ellos en cada etapa que atraviesen, y a compartir con ellos las buenas alegrías de la vida. Amén.”
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 1 de julio de 2014

Pequeñas Semillitas 2395

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2395 ~ Lunes 1 de Julio de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy iniciamos la segunda mitad de este año. El mes de Julio tradicionalmente la Iglesia lo ha dedicado a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. E incluso, en el calendario litúrgico anterior a la reforma conciliar, el 1 de julio se celebraba dicha fiesta.
Instituida en 1849 por el papa Pío IX, la fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor, fue elevada al rango de doble de la clase por Pío XI, con ocasión del decimonono centenario de la muerte del Salvador.
Al recordarnos la escena del Calvario, con la lanzada que atravesó el costado del divino crucificado, quiere subrayar la liturgia de la fiesta el sentido y el alcance infinito del sacrificio del Calvario donde todos fuimos redimidos del pecado y de la muerte gracias a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor.

¡Buenos días!

Sé indulgente
Para amar como Jesús nos enseñó, debemos aprender a ser indulgentes, que es  “tener facilidad en perdonar las culpas ajenas”, como dice el diccionario. Es la disponibilidad y capacidad para perdonar las debilidades de nuestros prójimos una y otra vez, como le respondió Jesús a Pedro: “No siete, sino setenta veces siete debes perdonar”.

¡Qué fácilmente creemos que nos faltan nuestros prójimos, que no nos estiman, que no nos quieren! Basta ver el rostro de un amigo un poco más sombrío que de costumbre para persuadirnos de su indiferencia o de su frialdad. Sé indulgente. Olvida las pequeñas penas que te hayan podido causar; no conserves ningún resentimiento por las palabras inconsideradas o desfavorables que se han dicho contra ti; excusa los descuidos, las ligerezas de las cuales eres víctima. Muestra un semblante amable en todas las ocasiones. De esta manera estarás en paz con tu prójimo y practicarás de modo excelente la caridad cristiana, que es imposible practicar sin una indulgencia en todos los instantes.

Ser indulgentes siempre no es fácil. En verdad está por encima de nuestra capacidad humana. Por eso es indispensable suplicar con humildad y constancia al Señor el don de la caridad para poder elevarnos sobre nuestros egoísmos y susceptibilidades… Pero cuando el amor de Dios nos invade podemos “perdonar y soportar sin límites”.
Padre Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero Él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?». (Mt 8,23-27)

Comentario
Hoy, Martes XIII del tiempo ordinario, la liturgia nos ofrece uno de los fragmentos más impresionantes de la vida pública del Señor. La escena presenta una gran vivacidad, contrastando radicalmente la actitud de los discípulos y la de Jesús. Podemos imaginarnos la agitación que reinó sobre la barca cuando «de pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas» (Mt 8,24), pero una agitación que no fue suficiente para despertar a Jesús, que dormía. ¡Tuvieron que ser los discípulos quienes en su desesperación despertaran al Maestro!: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» (Mt 8,25).
El evangelista se sirve de todo este dramatismo para revelarnos el auténtico ser de Jesús. La tormenta no había perdido su furia y los discípulos continuaban llenos de agitación cuando el Señor, simplemente y tranquilamente, «se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza» (Mt 8,26). De la Palabra increpatoria de Jesús siguió la calma, calma que no iba destinada sólo a realizarse en el agua agitada del cielo y del mar: la Palabra de Jesús se dirigía sobre todo a calmar los corazones temerosos de sus discípulos. «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8,26).
Los discípulos pasaron de la turbación y del miedo a la admiración propia de aquel que acaba de asistir a algo impensable hasta entonces. La sorpresa, la admiración, la maravilla de un cambio tan drástico en la situación que vivían despertó en ellos una pregunta central: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?» (Mt 8,27). ¿Quién es el que puede calmar las tormentas del cielo y de la tierra y, a la vez, las de los corazones de los hombres? Sólo quien «durmiendo como hombre en la barca, puede dar órdenes a los vientos y al mar como Dios» (Nicetas de Remesiana).
Cuando pensamos que la tierra se nos hunde, no olvidemos que nuestro Salvador es Dios mismo hecho hombre, el cual se nos acerca por la fe.
Fray Lluc TORCAL Monje del Monasterio de Sta. Mª de Poblet (Santa Maria de Poblet, Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Simeón el Loco
Monje
En Emesa, ciudad de Siria, san Simeón, llamado “Salos”, que, impulsado por el Espíritu Santo, por amor a Cristo anheló ser tenido por los hombres como un tonto y un plebeyo. Conmemoración también de san Juan, ermitaño, que convivió durante casi treinta años con san Simeón, peregrinando con él y haciendo también a su lado vida eremítica junto al Mar Muerto.

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Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“Mirando hacia adelante, el cristiano es un hombre y una mujer de esperanza. Y en el presente, el cristiano sigue el camino de Dios y renueva la Alianza con Dios. Le dice continuamente al Señor: ‘Sí, yo quiero los mandamientos, yo quiero tu voluntad, yo quiero seguirte’. Es un hombre de alianza y la alianza la celebramos todos los días en la Misa”.
Papa Francisco

Tema del día:
Sello de amor
Philip, era conocido en su pueblo como un muchacho ateo que vivía  burlándose de todos los que tenían fe en Dios.

En 1942 decidió escapar de su casa. Luego de marchar sin rumbo por algún tiempo, comenzó a sentirse cansado y sediento. A lo lejos divisó una pequeña choza, por lo cual pensó en pedir ayuda. Al llegar vio a una niña y Philip se acercó para pedirle un vaso de agua, pero ella, al ver su estado le pidió que entrara, para que también pudiera comer algo.

Philip  fue atendido muy amablemente por aquella familia, hasta ese momento nunca se había sentido tan aceptado y apreciado, por lo cual aceptó la invitación de quedarse a pasar la noche en esa casa.

Al día siguiente, cuando ya se despedía, vio que la niña se había levantado temprano y estaba muy concentrada en su lectura, Philip le preguntó; ¿Estás preparando tu tarea?, No señor, contestó la niña, estoy leyendo la Biblia. Philip respondió, ¿Por qué lo haces, acaso te impusieron como castigo leer unos capítulos al día?, la niña le respondió de inmediato, ¡no señor!, para mí leer la Biblia, es un placer.

El trato que recibió de aquella familia y esa breve plática tuvo tal efecto en el corazón de Philip James Eliot que lo motivó a leer la Biblia. Esto con el correr del tiempo, lo llevaría a convertirse en un valiente misionero, dispuesto a arriesgar su vida, por predicar el Evangelio de Jesucristo.  Fue así que en Enero de 1956 y desempeñando esta tarea, tristemente fue asesinado por la tribu Huaoraní, en Ecuador.

Es llamativo como la vida de Philip, no fue impactada por una elocuente predicación, ni por una mega campaña evangelística. Lo que transformó su corazón y derribó todos sus argumentos ateos, fue simplemente el amor de una familia. Un vaso de agua, un trozo de pan, pudieron mucho más que las palabras. Pablo escribe en 1° Corintios 13:1 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe”.

No importa que tan elocuente sea tu forma de evangelizar, si tienes las suficientes bases científicas para demostrar un punto o si cuentas con poderosos recursos. Si todo esto no tiene el sello del amor de Dios, vienes a ser como un objeto que suena sin ningún sentido.

¿Cómo hablaremos del amor que tuvo Jesús al entregar su vida por la humanidad, sin que tengamos nosotros mismos ese amor por las personas que nos rodean?

Al igual que en la vida de Philip, el amor puede romper toda barrera, de manera tal, los hechos hablarán más alto que las palabras.  ¿Queremos compartir el Evangelio, queremos llegar al que no conoce a Jesús? Comencemos por amar, teniendo un corazón que sea capaz de aceptar al diferente. Quizás y como pasó con aquella familia, podamos impactar con amor a alguien que nos rodea, para que luego podamos hacer que el evangelio penetre hasta lo más profundo de sus corazones.

Que el amor sea un sello indispensable cada vez que presentes el Evangelio.

Nota: Philip James Elliot (8 de octubre de 1927 - 8 de enero de 1956) fue un misionero evangélico que, junto con otras cuatro personas, fueron asesinados al intentar llevar las Buenas Noticias de Salvación a la tribu Huaorani a través de esfuerzos y un plan conocido como la Operación Auca en Ecuador (Wikipedia).

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail:  Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Solo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Estadísticas
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

   Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 2.023.246 lectores. Durante el último mes (junio 2014) registró 10.834 nuevas visitas.

   Desde el 25 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 402.795  lectores. Durante el último mes (junio 2014) registró 3.284 nuevas visitas.

Un estímulo todos los días
Julio 1
El amor, o caridad, es la más grande de todas las virtudes cristianas, la más bella, la que da sentido a todas las demás. Dice el Nuevo Testamento que, sin el amor, las demás virtudes, incluso la fe, son “nada” (1 Cor 13,1-3). El Papa Benedicto XVI afirma que en el fondo el amor es la única luz que “ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza necesaria para vivir y actuar” (Deus caritas est 39).
El amor es una unión afectiva del corazón, que te permite estar como abrazado a Dios, dejándote amar por él y depositando en él tu afecto. Al mismo tiempo, abre el corazón para que te consideres una sola cosa con los demás, sufriendo con los que sufren y gozando con os que están alegres.
El amor rompe las paredes del yo, de manera que ya no vivas sólo para ti mismo y te entregues a dar y a recibir, aunque no tengas ganas, aunque no estés en las mejores condiciones, aunque aquél que necesita tu ayuda no te agrade demasiado.
Jesús proponía hacer crecer el amor para que sea una entrega “hasta el fin”. Él dijo: “Éste es mi mandamiento, que se amen unos a otros como yo los amé” (Jn 15,12), es decir, hasta dar la vida. Inténtalo, pero ante todo pídele al Señor ese don.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-