lunes, 29 de mayo de 2023

Pequeñas Semillitas 5327

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 18 - Número 5327 ~ Lunes 29 de Mayo de 2023
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Madre mía… ¡Ojalá nunca deje ser pequeño!
¿Por qué tantas veces me empeño en levantarme yo solo, en luchar yo solo, en sufrir yo solo? Que en todas las circunstancias te llame.
Hoy te pido a ti, María Madre de toda la Iglesia, que tú nunca me sueltes de tu mano. Que me ayudes a levantarme en cada una de mis caídas.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Gén 3,9-15.20
 
Salmo: Sal 31,1-2.5.6.7
 
Santo Evangelio: Jn 19,25-34
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado -porque aquel sábado era muy solemne- rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
 
Comentario:
Hoy hacemos memoria de María, Madre de la Iglesia. En este sentido, contemplamos la maternidad espiritual de María en conexión con la Iglesia que es —en sí misma— Madre del Pueblo de Dios, pues «nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre» (San Cipriano). María es Madre del Hijo de Dios y a la vez Madre de aquellos que aman a su Hijo y los “bien-amados” de su Hijo, en conformidad con aquel «Mujer, aquí tienes a tu hijo; discípulo: Aquí tienes a tu madre» (Jn 19,26-27), tal como dijo Jesús. Entregando su cuerpo a los hombres y devolviendo su espíritu a su Padre, Jesucristo incluso dio su Madre a sus amigos.
Y el amor más grande es aquel con el que Jesús ama a la Iglesia (cf. Ef 5,25), a la que pertenecen sus amigos. Por lo tanto, los hijos adoptados por Dios no pueden tener a Jesús por hermano si no tienen a María como Madre porque, mientras María ama a su Hijo, ama a la Iglesia de la cual Ella es miembro eminente. Lo que no significa que María sea superior a la Iglesia, sino que Ella es «madre de los miembros de Cristo» (San Agustín).
El Concilio Vaticano II añade que María es «verdaderamente madre de los miembros de Cristo por haber cooperado con su amor a que naciesen en la Iglesia los fieles, que son miembros de aquella Cabeza (Jesús)». Además, permaneciendo en medio de los Apóstoles en el Cenáculo (cf. Hch 1,14), María —Madre de la Iglesia— nos recuerda la presencia, el don y la acción del Espíritu Santo en la Iglesia misionera. Al implorar al Espíritu Santo en el corazón de la Iglesia, María ora con la Iglesia y ora por la Iglesia, porque «asunta ya en la gloria del cielo, acompaña y protege a la Iglesia con su amor maternal» (Prefacio de la misa “María, Madre de la Iglesia”).
María cuida a sus hijos. Podemos, pues, confiarle toda la vida de la Iglesia, como hizo el papa san Pablo VI: «¡Oh, Virgen María, augusta Madre de la Iglesia, te encomendamos toda la Iglesia y el concilio ecuménico!».
* Fr. Alexis MANIRAGABA (Ruhengeri, Ruanda)
 
Santoral Católico:
Santa María Madre de la Iglesia
Cada lunes siguiente al domingo de Pentecostés se recuerda a María, Madre de la Iglesia. La Santa Sede estableció esta memoria mediante decreto de la Congregación para el Culto Divino, publicado el 11 de febrero de 2018. El Papa San Pablo VI (cuya memoria también recordamos hoy), dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que “María Santísima es Madre de la Iglesia”. Dicha declaración no es fortuita; señala una convicción fundamental que debe enriquecer la experiencia de vida de cada cristiano
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© ACI Prensa – Catholic.net
 
Santoral Católico:
San Pablo VI
Papa entre 1963-1978
Hoy celebramos la santidad de san Pablo VI, conocido como el “Papa del Concilio Vaticano II”. Con 22 años, Juan Bautista Montini recibió la ordenación sacerdotal. Entró a trabajar en la Secretaría de Estado del Vaticano. Fue nombrado obispo y luego cardenal. Fue Arzobispo de Milán. En 1963 fue elegido como papa. San Pablo VI condujo hasta el final aquel importante Concilio y trabajó por su fiel aplicación durante los años siguientes. El Papa Montini buscó el diálogo con el mundo, con otros cristianos, otras religiones y ateos, sin excluir a nadie. Se convirtió en el primer papa en visitar los cinco continentes. Con su humildad y trato delicado, san Pablo VI defendió a la Iglesia y “descongeló” diálogos que se habían congelado hacía siglos.
Para más información hacer clic acá.
© ACI Prensa
 
Pensamientos de San Pablo VI
🌟«La dignidad del hombre requiere que obre según su libre elección, sin ninguna coacción externa»
 
🌟«No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta»
 
🌟«La igualdad de derechos entre el hombre y la mujer no debe degenerar en un igualitarismo impersonal. El igualitarismo corre el riesgo de masculinizar a la mujer o de despersonalizarla. En ambos casos violenta lo que hay de más profundo en ella»
 
Tema del día:
La paciencia
El cielo no se gana con sufrimiento, sino con paciencia. Ni los santos, ni los mártires se santificaron con lo que sufrieron, sino a través de la paciencia con que soportaron sus penas. Es decir, que lo que santifica no es tanto lo que se sufre, cuanto el espíritu con que se sufre.
 
Todos sufrimos, y sin embargo no todos somos santos. Es que todos sufrimos, pero no todos sabemos sufrir. Cristo padeció lo indecible, pero lo hizo con un amor infinito, si no hubiera tenido paciencia se hubiera frustrado toda su obra de redención. De manera que el sello irrefutable de su amor en el sacrificio fue, precisamente, su paciencia.
 
Cristo tuvo paciencia para nacer en un miserable establo, paciencia al tener que huir de Herodes, paciencia en la pobreza de su vida entera, paciencia al ser calumniado, paciencia en el instante de la traición, paciencia al ser vendido miserablemente, paciencia ante su juez y acusadores, paciencia en la flagelación y vía crucis, paciencia al ser crucificado y despreciado, porque la paciencia es la señal exterior de que se sufre por verdadero amor. Más vale una hora de paciencia que un día de sufrimiento.
 
El verdadero amor no se manifiesta con besos, cariños, halagos, ni siquiera con pequeñas o grandes atenciones personales. Todo esto puede llegar a ser convencionalismo, buena educación. El amor se conoce si es sincero, teniendo paciencia.
 
Has de tener paciencia de ti mismo, no siempre esto resulta fácil.
 
Has de tener paciencia de los demás y tampoco esto puede hacerse con facilidad. Has de tener paciencia de los fenómenos naturales: frío, calor, vientos, lluvias, etc. todo eso forma tu vida, la existencializa, y, en consecuencia, es así como Dios quiere que vivas.
 
Has de tener paciencia con tus propias limitaciones, trata de superarlas, pero cuando ya te convenzas de que excede algo tu capacidad, quédate tranquilo y ten paciencia.
 
Deja que Dios haga lo que tú no pudiste hacer, pero no dejes hacer a Dios lo que hubieras podido hacer.
 
No pretendas hacer lo que los demás pueden y les corresponde hacer, pero haz tú lo que a ti te corresponde y lo que los demás no alcanzan a hacer.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Si María probó una gran alegría cuando su Hijo vivía físicamente a su lado y tanta alegría cuando este mismo Hijo, después de vencer a la muerte, resurgió del infierno… ¿Habrá tenido menos alegría cuando su Hijo, ante sus ojos, entró en los cielos con un cuerpo que, como ella bien sabía, ella se lo había dado?
¿Quién creerá que su felicidad en ese momento podría compararse con todas las alegrías que la precedieron?
Las buenas madres de este mundo tienen la costumbre de experimentar una gran alegría cuando sus hijos reciben honores terrenales y esta madre —¡Sin duda una buena madre!—, ¿no se habría regocijado con alegría inefable al ver a su único Hijo entrando en los cielos con poder y dominio y, después de elevarse, alcanzar el trono de Dios Padre Todopoderoso?
(Eadmer de Canterbury)
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo: no a la criminal agresión de Rusia a Ucrania; por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África (Nigeria), y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la salvación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración por el viaje de Adriana, de Córdoba, Argentina, para que Dios bendiga estos días y María Santísima la acompañe y cuide en todo momento.
 
🙏 Pedimos oración por salud y sanación de: Elba D., 89 años, de Lima, Perú, con afección renal; Roxana Y., 53 años, de Canadá, operada de cáncer de tiroides iniciando quimioterapia; y Thomas T., 56 años, de Canadá, con Parkinson y fuertes dolores de espalda. Te rogamos por ellos, Señor.
 
🙏 Pedimos oración por trabajo para Thomas T., 56 años, vive en Canadá, y necesita un trabajo de oficina por la dolencia que padece; y Silvio R., 54 años, de Perú, para que encuentre una posición ad-hoc a su conocimiento y necesidades.
 
🙏 Pedimos oración para el Padre Hamilton Suárez, sacerdote de 49 años de edad, es colombiano y está prestando servicios en la diócesis de Stockton, California. Operado de dos hernias y en convalecencia y recuperación. Que el Señor le conceda una pronta vuelta a la normalidad.
 
🙏 Pedimos oración para Ayelén Alejandra, joven mujer de 25 años, de la provincia de Córdoba, Argentina, con un tumor maligno en la cabeza. Irá a cirugía pronto pero no podrán extraerlo todo porque está ramificado al cerebro. Luego deberá seguir con tratamientos. La encomendamos a la mediación de la Virgen de Lourdes rogando el milagro de su curación.
 
🙏 Pedimos oración para nuestra lectora y excelente cristiana Patricia P., de Catamarca, Argentina, rogando por la salud espiritual de su alma y encomendándola a la Virgen del Valle, devoción propia de su provincia, para que Patricia, junto a su familia, encuentre sus caminos de armonía y paz interior.
 
🙏 Pedimos oración para Gonzalo S. M., de 34 años de edad, que vive en Resistencia, Chaco, Argentina, que hoy será operado en Buenos Aires de  un tumor en el abdomen, en retroperitoneo, pegado a la aorta, de difícil intervención. Confiando en la infinita misericordia de Dios, oramos para que la cirugía sea exitosa y la recuperación posterior también.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Tú quisiste, Señor, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y conceda a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Recordando al Padre Natalio
Oración al Espíritu Santo
"Les voy a revelar un secreto de felicidad y santidad. Si cada día, durante cinco minutos, saben callar su imaginación, cerrar los ojos a las cosas sensibles y los oídos a las cosas de la tierra para entrar dentro de ustedes mismos, y allí, en el santuario de su alma bautizada, que es Templo del Espíritu Santo, hablan a ese divino Espíritu diciéndole:
 
¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma! Yo te adoro, ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame, dime qué debo hacer, dame tus órdenes. Te prometo someterme a todo lo que quieras de mí y aceptar todo lo que permitas que me suceda; solamente te pido conocer tu voluntad.
 
Si hacen esto, la vida de ustedes se deslizará feliz, serena y llena de consuelo, aún en medio de las penas, porque la gracia será proporcionada a la prueba dándoles fuerza para soportarla, y llegarán a las puertas del paraíso cargados de méritos. Esta sumisión al Espíritu es el secreto de la santidad". (Cardenal Mercier).
(P. Natalio)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
 
 
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domingo, 28 de mayo de 2023

Pequeñas Semillitas 5326

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 18 - Número 5326 ~ Domingo 28 de Mayo de 2023
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy, Domingo de Pentecostés, celebramos al Espíritu Santo, es cierto. Pero también celebramos la Iglesia porque hoy es el día en que la Iglesia nació.
Esta palabra ‘Pentecostés’ quiere decir: cincuenta días. Era una de las tres principales fiestas de los judíos. A los cincuenta días de la Pascua celebraban en cuanto a lo material el hecho de que la cosecha estaba ya crecida, por lo que daban gracias a Dios, y en cuanto a la historia celebraban el recuerdo de la llegada de los israelitas al monte Sinaí y la entrega de las tablas de la Ley a Moisés entre truenos y relámpagos. Con ese motivo tocaban fuertemente las trompetas del templo.
La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles no se narra en los evangelios sino en otro libro del nuevo testamento, ‘Los Hechos de los Apóstoles’, escrito por uno de los evangelistas, san Lucas. Aquel día se cumplió, como Jesús había prometido, el descenso del Paráclito, la segunda Persona de la Santísima Trinidad, sobre los que estaban reunidos en aquel lugar. «Yo rogaré al Padre -les había dicho- y os dará otro Paráclito para que esté con vosotros siempre: el Espíritu de la verdad, al que el mundo no puede recibir porque no le ve ni le conoce».
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Hch 2,1-11
 
Salmo: Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34
 
Segunda Lectura: 1Cor 12,3b-7.12-13
 
Secuencia:
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
 
Santo Evangelio: Jn 20,19-23
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
 
Comentario:
Hoy, en el día de Pentecostés se realiza el cumplimiento de la promesa que Cristo había hecho a los Apóstoles. En la tarde del día de Pascua sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo» (Jn 20,22). La venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés renueva y lleva a plenitud ese don de un modo solemne y con manifestaciones externas. Así culmina el misterio pascual.
El Espíritu que Jesús comunica, crea en el discípulo una nueva condición humana, y produce unidad. Cuando el orgullo del hombre le lleva a desafiar a Dios construyendo la torre de Babel, Dios confunde sus lenguas y no pueden entenderse. En Pentecostés sucede lo contrario: por gracia del Espíritu Santo, los Apóstoles son entendidos por gentes de las más diversas procedencias y lenguas.
El Espíritu Santo es el Maestro interior que guía al discípulo hacia la verdad, que le mueve a obrar el bien, que lo consuela en el dolor, que lo transforma interiormente, dándole una fuerza, y unas capacidades nuevas.
El primer día de Pentecostés de la era cristiana, los Apóstoles estaban reunidos en compañía de María, y estaban en oración. El recogimiento, la actitud orante es imprescindible para recibir el Espíritu. «De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno» (Hch 2,2-3).
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y se pusieron a predicar valientemente. Aquellos hombres atemorizados habían sido transformados en valientes predicadores que no temían la cárcel, ni la tortura, ni el martirio. No es extraño; la fuerza del Espíritu estaba en ellos.
El Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, es el alma de mi alma, la vida de mi vida, el ser de mi ser; es mi santificador, el huésped de mi interior más profundo. Para llegar a la madurez en la vida de fe es preciso que la relación con Él sea cada vez más consciente, más personal. En esta celebración de Pentecostés abramos las puertas de nuestro interior de par en par.
* Mons. José Ángel SAIZ Meneses, Arzobispo de Sevilla (Sevilla, España)
 
Palabras de San Juan Pablo II
«El Espíritu Santo vive, ora y obra en el sagrario del alma, y nos hace entrar cada vez más en la perspectiva del fin último, que es Dios, conformando toda nuestra vida a su plan salvífico. Por eso, él mismo, orando en nosotros, nos hace orar con sentimientos y palabras de hijos de Dios (…) El fuego que Jesús ha traído es el fuego del Espíritu Santo, que quema todas las miserias humanas, todo el egoísmo miserable, todo pensamiento mezquino. Dejad que ese fuego arda en vuestros corazones»
 
Predicación del Evangelio:
Del miedo a la alegría, luego a la misión
Era la tarde Pascua, según la espléndida narración dejado por san Juan. Tras los acontecimientos turbadores de los últimos días, en los que Jesús es detenido, condenado y crucificado, y resucitado , los discípulos siguen todavía con el shock. A la caída de la primera noche, encontraron refugio juntos tras sus puertas cerradas, cuidadosamente cerradas con cerrojos.
 
Es la primera etapa de la narración de Pentecostés. El Soplo poderoso del Creador está a punto de hacer interrupción una vez más en el mundo, pero la amenaza que planea en los discípulos no tiene nada que ver con la aparición de Yahvé a Moisés, en el Sinaí, mientras que “la llama se elevaba como de un horno y toda la montaña temblaba violentamente” (Éxodo 19, 24).
 
Jesús está allí. Ahora glorificado, se hace presente y cuando quiere, andando como en la tempestad (Marc 6, 47-50). Reafirma a sus discípulos mediante su Palabra: “La paz esté con vosotros.” La paz se logra al instante, como la calma en medio de la borrasca en el lago (Marc 4, 39).
 
Desaparecido el miedo, se da a conocer. “Les mostró sus manos y su costado.” El Mesías sufriente anunciado por los profetas, el Mesías humillado, rechazado y ultrajado por los hombres, es este mismo Jesús que ha conocido y que da ahora su vida en abundancia desde que Dios lo ha glorificado y resucitado.
 
Es la segunda etapa de la narración: “Los discípulos se llenaron de alegría” en la fe. Pero no hay que detenerse ahí. Le dice de nuevo: “¡La paz sea con vosotros! Lo mismo que el Padre me ha enviado, así os envío yo.”
 
La tercera etapa es el envío en misión. Esta prolonga la misión de juicio que Jesús ha recibido del Padre (5, 22) para la remisión de los pecados. Extiende su soplo sobre sus discípulos diciendo: “Recibid el Espíritu Santo! A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados y a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.” El texto refleja una práctica de exclusión según las faltas cometidas en la comunidad de Juan. Este papel de juicio está en el corazón de la misión confiada hoy a los discípulos.
(P. Felipe Santos SDB)
 
Poesía
Ven Espíritu Santo
Ven Espíritu a nosotros
y envíanos por el mundo
haciéndolo más hermoso.
 
Ven Espíritu a mi vida
que cuente yo la Palabra
que quien te busque me siga.
 
Ven Espíritu  tus fieles,
que sea enamorar al mundo
el mayor de mis deberes.
 
Ven Espíritu sin prisas
que saboree cada segundo
que yo como catequista
iré andando por el mundo
llevando la Buena Noticia.
 
Quédate siempre conmigo
Inspira mi testimonio
que no caiga en el olvido.
 
Pues muchas personas buenas
hallamos en el camino
un camino que ahora empieza
de nuevo lo hago contigo.
-
(Arantxa Toledo Mira)
 
Nuevo vídeo y artículo
 
Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet
referido al Evangelio de este Domingo.
Para verlo tienes que ir al final de esta página:
 
Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
sobre el tema: Pentecostés
Puedes acceder en la dirección:
 
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
 
💕 Desde esta página (“Pequeñas Semillitas”) damos gracias a María Auxiliadora que nos ayudó a superar el problema técnico que impidió la publicación el pasado martes 23, siendo de destacar que el problema de colapso en la computadora desde la que se edita nuestra página, se solucionó en forma espontánea, antes de la llegada del técnico… ¡Cosas de Mamá!
 
💕 Desde Córdoba, Argentina, se agradece a Dios por la buena evolución de Isabella, niña de 4 años, con leucemia, que está respondiendo bien al tratamiento de quimioterapia, sin fiebre, con apetito, duerme bien. Vamos a seguir rezando por su total recuperación.
 
💕 Desde el sur de la provincia de Córdoba, llega el agradecimiento a Dios por Candelaria (Cande), de un año de vida, que estuvo internada en terapia intensiva por bronquiolitis severa, y está siendo dada de alta.
 
Bendito seas, Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Con relación al Espíritu Santo que se derrama sobre la Iglesia en Pentecostés, contemplemos estas meditaciones breves:
“No penséis, hijas mías, que la oración sea obra del espíritu humano, es un don especial del Espíritu Santo, que eleva las potencias del alma sobre las fuerzas naturales, para unirse a Dios por sentimientos y comunicaciones de que son incapaces el raciocinio y la sabiduría de los hombres.” (San Francisco de Sales)
“El consuelo es la alegría que envuelve al dolor, es la alegría que brota de las entrañas mismas del dolor; por eso el Espíritu Santo se llama «el Paráclito el Consolador», porque derrama en las almas esa alegría del destierro, esa alegría que no es incompatible con el dolor, antes bien en cierta manera lo supone [...] “¡Si comprendiéramos esto, si nos diéramos cuenta de que llevamos al Espíritu Santo en nuestras almas, cómo se transformaría nuestra vida! ¿Por qué quejarnos de la soledad cuando nos acompaña el Espíritu Santo? ¿Por qué sentir pena e inquietud cuando llevamos en nuestra alma al Paráclito? ¿Por qué andar suspirando por la felicidad de los bienaventurados? ¡Oh!, ¡Si tuviéramos una fe viva! ¡Si nos diéramos cuenta del misterio que se realiza en nuestras almas! Como dijo Jesús a la Samaritana en el brocal del pozo de Jacob: “Si scires donum Dei — ¡Si conocieras el don de Dios…!”
 
Recordando al Padre Natalio
¡Ven Espíritu Santo!
“Frente a la aguda crisis actual, que es la pérdida del sentido de lo invisible, la crisis del sentido de Dios, el  Espíritu está jugando en lo pequeño e invisible su partido victorioso”. En esta solemnidad de Pentecostés abre tu corazón al Divino Espíritu que anhela comunicarte sus dones admirables. Esta oración te ayudará a entrar en su presencia.
 
Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de sabiduría: dame mirada y oído interior, para que no me apegue a las cosas materiales, sino que busque siempre las realidades del espíritu. Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de amor: haz que mi corazón siempre sea capaz de más caridad. Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de verdad: concédeme llegar al conocimiento de la verdad en toda su plenitud. Ven a mí, Espíritu Santo, agua viva que salta hasta la vida eterna: concédeme la gracia de llegar a contemplar el rostro del Padre en la vida y en la alegría sin fin. Amén.
 
“El Espíritu Santo está presente tanto hoy como en tiempos de Jesús y los Apóstoles... está y actúa, llega antes que nosotros, trabaja más y mejor que nosotros. A nosotros no nos toca ni sembrarlo, ni despertarlo, sino ante todo reconocerlo, recibirlo, secundarlo, abrirle camino, seguirlo” (Carlos Martín). Que el Espíritu Santo te haga gozar la nueva vida.
(P. Natalio)
 
FELIPE
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