miércoles, 20 de mayo de 2026

Pequeñas Semillitas 6322

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6322 ~ Miércoles 20 de Mayo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Omraam Mikhaël Aïvanhov fue un filósofo, pedagogo, y místico macedonio. De él tomamos esta reflexión:
"No podéis perder aquello que poseéis realmente; solo podéis perder lo que no os pertenece, es decir, lo que todavía no forma parte de vosotros. 
Por un momento tenéis fe, y después dudáis… Por un momento estáis en la luz y, poco después, estáis en la oscuridad… Por un momento amáis, y después perdéis vuestro amor… Ello significa que ni la fe, ni la luz ni el amor os pertenecen. Vosotros mismos os debéis volver fe, luz, amor. Como Jesús, que decía: «Yo soy la luz del mundo…». Se identificaba con la luz. No dijo que la luz estaba en él o con él, sino que él era la luz. Hay en esta fórmula toda una ciencia para meditar".
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MIÉRCOLES 7 DE PASCUA -
Primera Lectura: Hechos 20, 28-38
 
Salmo: Sal 67, 29-30. 33-35a. 35bc-36ab
 
Santo Evangelio: Jn 17,11b-19
En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura.
»Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad».
 
Comentario:
Hoy, vivimos en un mundo que no sabe cómo ser verdaderamente feliz con la felicidad de Jesús, un mundo que busca la felicidad de Jesús en todos los lugares equivocados y de la forma más equivocada posible. Buscar la felicidad sin Jesús sólo puede conducir a una infelicidad aún más profunda. Fijémonos en las telenovelas, en las que siempre se trata de alguien con problemas. Estas series de la TV nos muestran las miserias de una vida sin Dios.
Pero nosotros queremos vivir el día de hoy con la alegría de Jesús. Él ruega a su Padre en el Evangelio de hoy «y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada» (Jn 17,13). Notemos que Jesús quiere que en nosotros su alegría sea completa. Desea que nos colmemos de su alegría. Lo que no significa que no tengamos nuestra cruz, ya que «el mundo los ha odiado, porque no son del mundo» (Jn 17,14), pero Jesús espera de nosotros que vivamos con su alegría sin importar lo que el mundo pueda pensar de nosotros. La alegría de Jesús nos debe impregnar hasta lo más íntimo de nuestro ser, evitando que el estruendo superficial de un mundo sin Dios pueda penetrarnos.
Vivamos pues, hoy, con la alegría de Jesús. ¿Cómo podemos conseguir más y más de esta alegría del Señor Jesús? Obviamente, del propio Jesús. Jesucristo es el único que puede darnos la verdadera felicidad que falta en el mundo, como lo testimonian esas citadas series televisivas. Jesús dijo, «si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis» (Jn 15,7). Dediquemos cada día, por tanto, un poco de nuestro tiempo a la oración con las palabras de Dios en las Escrituras; alimentémonos y consumamos las palabras de Jesús en la Sagrada Escritura; dejemos que sean nuestro alimento, para saciarnos con su alegría: «Al inicio del ser cristiano no hay una decisión ética o una gran idea, sino el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida» (Benedicto XVI).
* Fr. Thomas LANE (Emmitsburg, Maryland, Estados Unidos) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Misioneros Digitales Católicos.
 
Santoral Católico:
Presbítero
Nació en Massa Marittima (Toscana, Italia), el año 1380, de familia noble. Estudió en la universidad de Siena, y a la edad de 22 años vistió el hábito de san Francisco. Apenas recibida la ordenación sacerdotal, en 1404, fue destinado a la predicación, en la que sobresalió especialmente a partir de 1418, después de dedicarse intensamente al estudio. Fue uno de los mayores predicadores populares del siglo XV, culto a la vez que cercano al pueblo. Propagó la devoción al Santísimo Nombre de Jesús, cuyo anagrama difundió por toda Italia. Contribuyó eficazmente en la reforma de las costumbres del pueblo cristiano. Tuvo un papel importante en la promoción intelectual y espiritual de su Orden, en la que impulsó la gran reforma de los Observantes, para la que contó con colaboradores y continuadores como san Juan de Capistrano, san Jaime de la Marca, el beato Mateo de Agrigento, etc. Sus escritos lo colocan entre los grandes maestros franciscanos. Murió en L'Aquila (Abruzzo) el 20 de mayo de 1444.
Oración: Señor Dios, que infundiste en el corazón de san Bernardino de Siena un amor admirable al nombre de Jesús, concédenos, por su intercesión y sus méritos, vivir siempre impulsados por el espíritu de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«Aunque tus pasos sean pequeños... vayas poco a poco y tu progreso sea lento, sigue avanzando y pronto alcanzarás tu meta. ¡Tú puedes! Recuerda que nadie encuentra su camino sin haberse perdido antes»
 
Historias:
El racimo de uvas
Un día llamaron a la puerta de un convento, y abrió el hermano portero llamado Barragán. Éste vio con asombro que un hortelano de las tierras de al lado le entregaba un hermoso racimo de uvas tan grande que le causó admiración, diciéndole: Hermano, te regalo este racimo de uvas en agradecimiento por la buena atención que me prestas cada vez que vengo al convento. Sin pensarlo dos veces el hermano portero le dio las gracias por tan precioso regalo y le dijo que no tardarían mucho en dar cuenta de él.
 
Apenas salió el hortelano del convento, ya se relamía pensando en que se lo comería él sólo y no diría nada a los demás. Al fin y al cabo, se lo habían regalado a él.
 
Lo lavó y dejó escurrir en un clavo que había colgado en la pared, mirándolo con alegría por el gran festín que le esperaba. Pero su viva conciencia le hizo pensar que en el convento había un hermano enfermo que no gustaba de comer nada, debido a su enfermedad. Este pensó para sí que sería una buena obra alegrarle el día al enfermo y de paso llenarle el estómago, tan necesitado de alimento.
 
Sin pensarlo mucho descolgó el racimo de uvas y se fue a la enfermería a regalárselo a tan delicado enfermo, quien al ver el racimo abrió los ojos sobresaltado por su gran tamaño.
 
El portero le dijo: Hermano Matías, me han regalado este racimo para mí, pero pensando en su enfermedad y sabiendo que no le apetece comer nada, quizás estas uvas le abran el apetito. El hermano Matías le agradeció de corazón que se hubiese acordado de él, diciéndole que si se moría le tendría muy presente cuando estuviera en el Cielo con Nuestro Señor.
 
El portero le buscó una fuente donde le colocó el racimo para que fuera picando cuando gustara. Dejándolo solo, se fue para la portería a continuar con su humilde labor.
 
El enfermo cogió el racimo como pudo e iba a dar buena cuenta de él, pero pensó que si lo dejaba haría un buen sacrificio para remisión de sus pecados y bien de su alma y decidió no comerlo y dárselo al hermano enfermero que le atendía con tanta caridad y se desvivía por él por las noches.
 
Gritó al hermano enfermero y pensando éste que le sucedía algo al enfermo por la insistencia con que le llamaba, acudió rápidamente. Hermano Esteban, me ha traído el hermano portero este racimo de uvas para que lo degustara pensando en mi enfermedad, pero ya que no me entra nada en el estómago y pudiera ser que me hiciera daño, he pensado que se lo coma usted, que se porta tan bien conmigo. El Hermano Esteban insistía en que intentara comérselo, pero cuanto más insistía el enfermero, más lo rechazaba el enfermo. Este decidió comérselo en su celda dándole las gracias por tan delicioso regalo.
 
Y mientras caminaba hacia su celda, pensó que mejor que comérselo él, se lo daría al hermano cocinero que bien se esmeraba para que todos los frailes comieran lo poco que les llegaba de la huerta y de donativos. Bajó a la cocina y encontrándose con Buenaventura, el hermano cocinero, le dijo: Mira lo que me han regalado, pero te lo regalo a ti para que saborees estas uvas tan hermosas, como hermoso es tu corazón. El hermano Buenaventura quitándole importancia a lo que decía, le insistió que se lo diera mejor al prior ya que era tan responsable con la comunidad.
 
Y así fue pasando el racimo de hermano en hermano por todo el convento, hasta que llegó de nuevo a la portería donde el hermano portero, extrañado y perplejo por el suceso, decidió que no diera más vueltas el racimo de uvas, y ni corto ni perezoso se lo comió con tal gusto que le parecieron las uvas más sabrosas que jamás hubiera comido.
(Desconozco el autor)
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Un ermitaño se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer. La gente preguntó cómo era eso de que en la soledad tuviera tanto trabajo. Les contestó: "Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león". “No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales?”
Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron. “Porque estos animales los tienen todos los hombres, ustedes también. Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que domarlos para que sólo se lancen sobre una presa buena, son mis ojos. Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir, son mis dos manos. Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos, aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta, son mis dos pies.
Lo más difícil es vigilar la serpiente, aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño, es mi lengua. El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día, es mi cuerpo. Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso, es mi corazón”.
🌸
En tiempos críticos y llenos de angustia, la principal y constante preocupación de los católicos fue siempre refugiarse bajo la mirada de María y confiarse a su maternal bondad, lo cual demuestra que la Iglesia Católica ha puesto siempre, y con razón, toda su confianza en la Madre de Dios.
Esta piedad tan grande y tan llena de confianza en la Reina de los Cielos, nunca ha brillado con tanto esplendor como cuando la violencia de los errores difundidos, o la degradación de las costumbres o los ataques de adversarios poderosos han parecido poner en peligro a la Iglesia militante de Dios.
La historia antigua y moderna y los fastos memorables de la Iglesia recuerdan las oraciones públicas y privadas dirigidas a la Madre de Dios, así como las ayudas concedidas por Ella, y, en muchas circunstancias, la paz y tranquilidad públicas, obtenidas por su intercesión. De ahí los excelentes títulos de auxiliadora, bienhechora y consoladora de los cristianos, reina de los ejércitos y dispensadora de la victoria y la paz, con los que se le ha saludado.
Entre todos esos títulos es especialmente solemne y digno de mención el que le viene del Rosario, por el cual han sido consagrados a perpetuidad los insignes beneficios que le debe a Ella la cristiandad.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente y Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Sudán, Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración para la niñita Paz M., de un año y medio de edad, de Villa Allende, Córdoba, Argentina, que está internada en terapia intensiva por sindrome urémico hemolítico. Invocamos para ella la gracia sanadora del Señor Jesús, con la siempre amorosa mediación de la Santísima Virgen María de Lourdes, rogando por su pronta y total recuperación.
 
🙏 Pedimos seguir en oración por Herman C. O., de 68 años de edad, de Bogotá, Colombia, que permanece internado por complicaciones pos operatorias surgidas luego de su cirugía de próstata. Se ha descartado la posibilidad de malignidad, pero aún persisten situaciones que necesitan la constante atención de los médicos. Por ello lo seguimos confiando al Señor de los Milagros y a la Virgen María.
 
🙏 Pedimos oración a través de San José por la labor que desarrolla el padre Pablo (parroquia Corazón Eucarístico de Jesús y Parroquia de Loreto, en Ciudad de Córdoba), que está en la tarea de conseguir casa para jubilados de la zona que no pueden seguir alquilando por los precios y por sus magros haberes jubilatorios. En esta tarea el cura y la comunidad se han encomendado a San José y todos nosotros podemos ayudar con nuestra oración.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Mayo: Las mujeres santas
Día 20
La extrema pobreza, mis muy queridas hermanas, las ha convertido en herederas y reinas del Reino de los cielos. Las ha hecho pobres de cosas materiales, pero ricas en virtudes. Esa es su herencia, la que les permitirá entrar en la tierra del Dios viviente. Amemos la santísima pobreza, mis muy queridas hermanas, y en nuestra vida no deseemos otra cosa que amar a nuestro Señor Jesucristo y a su Santísima Madre.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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