jueves, 3 de diciembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2866

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2866 ~ Jueves 3 de Diciembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
A todos nos gusta pertenecer, saber que formamos parte de algo. Saber que somos amados y aceptados; entonces hagamos de nuestra familia  un grupo de amigos en donde encontremos paz, comprensión y compañía. Formemos parte de tal manera que siempre se piense en plural y no en el "yo" egoísta. Pensemos en el bienestar nuestro, en nuestros problemas y en nuestras satisfacciones, compartamos no sólo las ventajas de pertenecer a una familia, sino las responsabilidades, para que formando un frente unido podamos juntos enfrentarnos a los problemas de una forma solidaria y generosa.
Qué hermoso sería que toda la humanidad lograra algún día formar una Gran Familia.

¡Buenos días!

Quince años más de vida
Leemos en la Biblia: “En aquellos días, se enfermó el rey Ezequías de una enfermedad mortal y el profeta Isaías le dijo: Así dice el Señor: Dispón de tu casa, porque vas a morir y no curarás. Ezequías volvió su rostro cara a la pared y oró diciendo: Oh Señor, acuérdate, te suplico, de que he andado delante de ti con fidelidad e íntegro corazón y he hecho lo que era bueno a tus ojos”. Y vino la palabra Dios a Isaías: Vete y dile a Ezequías: “He oído tu oración y he visto tus lágrimas. Te voy a añadir 15 años más de vida”.

Dios le concedió 15 años más de vida, porque se lo pidió. Luego vale la pena pedir y, después, agradecer. Jesús sigue sanando enfermos ¿Por qué no le pides tu sanación o la de tus familiares enfermos? Recuerda: Muchos enfermos no se sanan, porque sus familiares no rezan. Además, Dios quiere que tú seas instrumento de su sanación para los enfermos.

Y te dice Jesús: “El que cree en Mí, impondrá las manos sobre los enfermos y éstos quedarán sanos” (Mc 16,18). ¿Crees tú esto? Al menos, ora y confía para que veas las maravillas de Dios. Y si no se sanan físicamente de sus enfermedades corporales, siempre quedarán sanados de sus enfermedades espirituales, recibiendo abundantes bendiciones, que les darán más amor y paz para tener alegría en su corazón.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina». (Mt 7,21.24-27)

Comentario
Hoy, el Señor pronuncia estas palabras al final de su "sermón de la montaña" en el cual da un sentido nuevo y más profundo a los Mandamientos del Antiguo Testamento, las "palabras" de Dios a los hombres. Se expresa como Hijo de Dios, y como tal nos pide recibir lo que yo os digo, como palabras de suma importancia: palabras de vida eterna que deben ser puestas en práctica, y no sólo para ser escuchadas —con riesgo de olvidarlas o de contentarse con admirarlas o admirar a su autor— pero sin implicación personal.
«Edificar en la arena una casa» (cf. Mt 7,26) es una imagen para describir un comportamiento insensato, que no lleva a ningún resultado y acaba en el fracaso de una vida, después de un esfuerzo largo y penoso para construir algo. "Bene curris, sed extra viam", decía san Agustín: corres bien, pero fuera del trayecto homologado, podemos traducir. ¡Qué pena llegar sólo hasta ahí: el momento de la prueba, de las tempestades y de las crecidas que necesariamente contiene nuestra vida!
El Señor quiere enseñarnos a poner un fundamento sólido, cuyo cimiento proviene del esfuerzo por poner en práctica sus enseñanzas, viviéndolas cada día en medio de los pequeños problemas que Él tratará de dirigir. Nuestras resoluciones diarias de vivir la enseñanza del Cristo deben así acabar en resultados concretos, a falta de ser definitivos, pero de los cuales podamos obtener alegría y agradecimiento en el momento del examen de nuestra conciencia, por la noche. La alegría de haber obtenido una pequeña victoria sobre nosotros mismos es un entrenamiento para otras batallas, y la fuerza no nos faltará —con la gracia de Dios— para perseverar hasta el fin.
Abbé Jean-Charles TISSOT (Freiburg, Suiza)

Santoral Católico:
San Francisco Javier
Misionero Jesuita
Nació de familia noble en el Castillo de Javier (Navarra, España) el año 1506. En 1525 marchó a París a estudiar, y allí se encontró con el beato Pedro Fabro y san Ignacio, que le contagiaron su ideal religioso. Se unió al grupo iniciado por san Ignacio y fue uno de los miembros fundacionales de la Compañía de Jesús. El año 1537 recibió la ordenación sacerdotal en Venecia, donde se dedicó a obras de caridad. Tras breves estancias en Bolonia y Roma, el año 1541, respondiendo a la petición del rey de Portugal de misioneros para sus posesiones en Asia, marchó al Oriente, donde se convirtió en uno de los más destacados misioneros de la historia de la Iglesia. Evangelizó incansablemente la India, las islas Molucas y el Japón durante diez años, convirtió a muchos a la fe y estableció comunidades cristianas. Murió el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchón o Sancián, a las puertas de China. Pío XI lo declaró en 1927 patrono de las misiones, junto con santa Teresa del Niño Jesús.
Oración: Señor y Dios nuestro, tú has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de san Francisco Javier; infúndenos su celo generoso por la propagación de la fe, y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos los pueblos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“Yo querría decir una cosa a los jóvenes… hay pocos porque la natalidad es un lujo, parece, en Europa. Natalidad 0%, natalidad 1%. Pero me dirijo a los jóvenes: piensen qué hacer de su vida, ¿qué piensan, qué quieren hacer con su vida? Es el momento de pensar y pedir al Señor que te haga sentir su voluntad, pero no excluyan por favor esta posibilidad de ser misioneros para llevar el amor, la humanidad, la fe en otros países. No para hacer proselitismo, eso lo hacen otros que buscan otra cosa. La fe se predica primero con el testimonio y luego con la palabra, lentamente”.

Tema del día:      
Espera, preparación y acogida
El Adviento es tiempo de espera para la gran celebración de la Navidad. El nacimiento de Jesús es el gran acontecimiento largamente esperado por el Pueblo de Israel que durante tantos años vivió anhelando el cumplimiento de la promesa que Dios le había hecho de que le enviaría un Salvador.

Nuestra cultura no está habituada a esperar y nos es difícil comprender que el Pueblo de Israel haya esperado siglos y siglos para el cumplimiento de esta promesa. La nuestra es la cultura de la prisa, de lo inmediato, de lo "express". Esperar implica acomodarse al tiempo de otro y es realmente difícil aceptar los tiempos de "otro” cuando no coinciden con los nuestros, incluso si son tiempos de Dios.

El Adviento nos invita a esperar el tiempo de Dios; la venida de Jesús.

El Adviento no es aún la fiesta, sino espera, preparación y expectación para la gran fiesta. El gozo propio del adviento es de quien ha recibido una promesa y espera ilusionado su cumplimiento y verificación. Sin embargo, hoy ya no lo vivimos esperando una promesa. Hemos adelantado la fiesta y hemos perdido el clima de "espera", "de promesa", de "don".

Lo anticipamos todo: durante el Adviento, nos damos regalos, los abrimos, comemos pavo, dulces, etc. No sabemos esperar. Esta anticipación del festejo nos ha "robado" el tiempo de preparación espiritual propuesto por la Iglesia para una celebración profunda de la Navidad, que tendría que ser para cada cristiano, un encuentro "de corazón a corazón” con el Dios-niño, tan sencillo y pequeño, que se encuentra al alcance de todos. Actualmente hay muchos festejos "navideños” que nada tienen que ver con el misterio de la Navidad y muchas veces para el 24 de diciembre, ya nos encontramos cansados y agobiados; incluso "saturados" de tantos compromisos; agotados por la prisa y el estrés. La forma en la que solemos vivir el Adviento, en lugar de prepararnos para celebrar la Fe en un clima de paz y gozo espiritual, muy probablemente nos acelera, dispersa y distrae para lo esencial.

María, la Madre que supo esperar con verdadera esperanza y gran amor, es el gran personaje del Adviento que nos enseña a vivir este tiempo como camino hacia el portal de Belén, lugar de encuentro y adoración del Dios-niño.

Tres actitudes muy hermosas de María que nos pueden ayudar a vivir este Adviento son: la espera, la preparación del corazón y la acogida sincera.

1. María espera con gozo, con profunda esperanza, la llegada de Jesús a su vida.
2. María prepara su corazón con vivos sentimientos de ternura para con el Niño Jesús que viene y de gratitud profunda para con Dios que cumple sus promesas.
3. María cultiva en su corazón una acogida generosa, abriéndolo de par en par para que realmente entre Jesús a su vida. Ella lo esperaba sinceramente, no lo acoge sólo de palabra, sino que le ofrece su corazón.

Que María nos enseñe a vivir este Adviento en una espera gozosa; a aprovechar este tiempo para preparar nuestro corazón para que Jesús realmente encuentre en él un lugar donde quedarse y desde el cual podamos descubrirlo como verdadero Salvador: como el Dios que viene a iluminar lo que en nuestra vida está oscuro; a sanar lo que en nuestra vida está enfermo; y a liberarnos de todo lo que nos impide vivir en el gozo de su Amor.
Autor: María de Lourdes Rodero Elizondo, o.p. | Fuente: Catholic.net

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 2 de diciembre de 2015

“Queridos hijos, yo estoy siempre con vosotros, porque mi Hijo os ha confiado a mí. Y vosotros hijos míos, vosotros me necesitáis, me buscáis, venís a mí y alegráis mi Corazón materno. Yo tengo, y siempre tendré, amor para vosotros, para vosotros que sufrís y que ofrecéis vuestros dolores y sufrimientos a Mi Hijo y a mí. Mi amor busca el amor de todos mis hijos y mis hijos buscan mi amor. Por medio del amor, Jesús busca la comunión entre el Cielo y la Tierra, entre el Padre celestial y vosotros, mis hijos, su Iglesia. Por eso necesitamos orar mucho, orar y amar la Iglesia a la cual pertenecéis. Ahora la Iglesia está sufriendo y necesita apóstoles que, al amar la comunión, al testimoniar y dar, muestren los caminos de Dios. Necesita apóstoles que, viviendo la Eucaristía con el corazón, realicen grandes obras; necesita de vosotros, mis apóstoles del amor. Hijos míos, la Iglesia ha sido perseguida y traicionada desde sus inicios, pero ha crecido día a día. Es indestructible, porque mi Hijo le ha dado un corazón: la Eucaristía. La luz de Su Resurrección ha brillado y brillará sobre ella. ¡Por eso no temáis! Orad por vuestros pastores para que tengan la fuerza y el amor de ser puentes de salvación. ¡Os doy las gracias!”

Nuevo vídeo y artículo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
Puedes acceder en la dirección:

El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
Los mensajes serán moderados por el propietario de esta página y se publicarán a medida que el tiempo y el espacio en la misma lo permitan, y no se admitirán réplicas o respuestas públicas a mensajes anteriores de otros lectores.

Unidos a María
El Papa Francisco dijo a los sacerdotes y religiosos de Nápoles: "Un sacerdote, un religioso, una religiosa que no ama a la Santísima Virgen, que no reza a la Santa Virgen, que no reza el Rosario, si no quiere a la Madre, la Madre no le dará su Hijo"
Nos recuerda el diálogo que relata Georges Bernanos en su libro "El diario de un cura rural". Un viejo párroco quiere iniciar a su joven colega en el camino de su misión, que es la de servir a la obra de la gracia en los corazones. "¿Rezas a la Virgen María?" Pero no mecánicamente, sin pensar en ella. ¿Quieres creer que nuestro viejo mundo hundido en el pecado, el mal, la violencia, es una fuente pura, "tan clara y pura, que ni siquiera puede ver su propia imagen reflejada, hecha sólo para alegría del Padre"?
Incluso en el más vil de los verdugos, hay una pequeña parte mariana, inmaculada, es nuestra responsabilidad descubrirla, encontrarla en la profundidad del fango y traerla a la superficie. El Rosario nos hace ver el mundo con la confianza de un Dios que pudiera suscitar la fe de María. "Salve, llena de gracia, el Señor es contigo..."

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2865

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2865 ~ Miércoles 2 de Diciembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
¿Qué hago cuando un problema parece insoluble? Me dejo llevar y permito que Dios me indique la solución.
Si no estoy seguro con respecto al futuro o tengo dificultades para desprenderme del pasado, no me aflijo.  Sé que ahora mismo Dios está conmigo.  Me dejo llevar y que Dios me guíe en el momento presente. Dejo de preocuparme por cómo creo que se debería hacer algo y permito que Dios me guíe hacia la mejor manera de hacerlo. No me dejo abrumar por la cantidad de tareas que tengo ante mí.  Antes bien, permito que me guíe el espíritu de Dios, paso a paso, hacia una nueva vida de felicidad y satisfacción.
Dios jamás me fallará.  Cuando me dejo llevar, cuando dejo que Dios se haga cargo de mi vida, comprendo que los aparentes obstáculos son, en realidad, oportunidades de nuevas bendiciones.

¡Buenos días!

Me amó, y se entregó por mí
Jesús se queja: “me llamas Maestro, y no me preguntas. Me llamas Luz,  y no me miras. Me llamas Verdad,  y no me crees. Me llamas Camino, y no me sigues. Dices que soy Divino, y no me amas. Dices que soy Generoso, y no me pides. Dices que soy Misericordioso, y no confías en mí.  Dices que soy Omnipotente, y no me honras.”

Un misionero en medio de unos indios iroqueses de Norteamérica, sentados en el suelo, les hablaba sobre la generosidad de la entrega de Cristo. Y a medida que avanzaba su explicación el jefe indio, decía:
—Jefe indio da su hacha a Jesucristo.
—Jefe indio da su manta a Jesucristo.
—Jefe indio da su caballo a Jesucristo.
—Jefe indio se entrega a Jesucristo.

Hermano/a, ¿qué tal va tu amor a Jesús? ¿No te aventaja tal vez este jefe indio? Jesús ilumina y llena tu vida. Como a los apóstoles él te envía a comunicar la alegría de la salvación, y transmitir tu experiencia personal de fe. Se trata de conducir a los extraviados al encuentro con Jesús vivo en su Palabra, en los sacramentos y en la comunidad eclesial. Persuádelos diciéndoles “ven y verás”.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, pasando de allí, Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí. Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y Él los curó. De suerte que la gente quedó maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». Le dicen los discípulos: «¿Cómo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?». Díceles Jesús: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos dijeron: «Siete, y unos pocos pececillos». Él mandó a la gente acomodarse en el suelo. Tomó luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los partió e iba dándolos a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas. (Mt 15,29-37)

Comentario
Hoy contemplamos en el Evangelio la multiplicación de los panes y peces. Mucha gente —comenta el evangelista Mateo— «se le acercó» (Mt 15,30) al Señor. Hombres y mujeres que necesitan de Cristo, ciegos, cojos y enfermos de todo tipo, así como otros que los acompañan. Todos nosotros también tenemos necesidad de Cristo, de su ternura, de su perdón, de su luz, de su misericordia... En Él se encuentra la plenitud de lo humano.
El Evangelio de hoy nos hace caer en la cuenta, a la vez, de la necesidad de hombres que conduzcan a otros hacia Jesucristo. Los que llevan a los enfermos a Jesús para que los cure son imagen de todos aquellos que saben que el acto más grande de caridad para con el prójimo es acercarlo a Cristo, fuente de toda Vida. La vida de fe exige, pues, la santidad y el apostolado.
San Pablo exhorta a tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús (cf. Fl 2,5). Nuestro relato muestra cómo es el corazón: «Siento compasión de la gente» (Mt 15,32). No puede dejarlos porque están hambrientos y fatigados. Cristo busca al hombre en toda necesidad y se hace el encontradizo. ¡Cuán bueno es el Señor con nosotros!; y ¡cuán importantes somos las personas a sus ojos! Sólo con pensarlo se dilata el corazón humano lleno de agradecimiento, admiración y deseo sincero de conversión.
Este Dios hecho hombre, que todo lo puede y que nos ama apasionadamente, y a quien necesitamos en todo y para todo —«sin mi no podéis nada» (Jn 15,5)— necesita, paradójicamente, también de nosotros: éste es el significado de los siete panes y los pocos peces que usará para alimentar a una multitud del pueblo. Si nos diéramos cuenta de cómo Jesús se apoya en nosotros, y del valor que tiene todo lo que hacemos para Él, por pequeño que sea, nos esforzaríamos más y más en corresponderle con todo nuestro ser.
Rev. D. Joan COSTA i Bou (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Bibiana (Viviana)
Mártir
Sufrió el martirio en Roma, en una fecha desconocida de la antigüedad cristiana. El papa san Simplicio le dedicó una basílica en el monte Esquilino. No se tienen otros datos históricos sobre esta santa.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“No conozco al hombre, sino a los hombres.
No conozco a la libertad, si no a los hombres libres”
~ Antoine de Saint-Exupéry ~

Temas Médicos:
Remedios caseros para intoxicaciones
Es normal que cualquiera de nosotros haya sufrido alguna intoxicación alimentaria en algún momento de la vida. Si aquella deliciosa salchicha del puesto de la carretera te dejó con un fuerte dolor de estómago y diarrea, lo más probable es que estés sufriendo de una intoxicación alimentaria. Con síntomas que van de leves a severos calambres abdominales, diarrea, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos y deshidratación, la intoxicación alimentaria es una condición que no debe ser ignorada. A continuación enumeraremos algunos eficaces remedios, traídos desde el maletín de la abuela,  para curar este mal.

Jengibre: Aparte de añadirle sabor a tus platos, el jengibre es un excelente remedio casero para curar casi todos los tipos de problemas digestivos. Toma una cucharada de miel con unas gotas de jugo de jengibre para reducir la inflamación y el dolor.

Comino: semillas de comino son una buena manera de calmar la inflamación en el estómago, reducir el dolor y ayudar a la curación. Toma una cucharada de semillas de comino aplastadas y agrégalas a sopas claras.

Albahaca: La albahaca es otro excelente remedio casero, ya que cura las infecciones tanto del estómago como de la garganta. Lo único que debes hacer es colar el jugo de las hojas de albahaca y agregarle  una cucharada de miel. Podrás sentir el resultado positivo en un par de horas.

Plátanos: Los plátanos son una fuente rica en potasio, y son una gran ayuda dentro del proceso de recuperación y reducción de los efectos tóxicos causados por alimentos. Tritura un par de plátanos y una manzana, o prepárate un batido de plátano.

Manzanas: Las manzanas son eficaces contra la intoxicación alimentaria, ya que reducen la acidez y el reflujo ácido. Se sabe que las manzanas tienen enzimas que inhiben el crecimiento de las bacterias que causan la diarrea y dolor de estómago.

Limón: La acidez del jugo de limón mata a la mayoría de las bacterias que causan la intoxicación alimentaria. Exprime el jugo de un limón y añádele una pizca de azúcar. Bébelo como lo harías con cualquier otro medicamento, o añade un poco de limón a tu té.
El carbón activado: Absorbe todos los gases no deseados y las sustancias que pueden ser perjudiciales para el delicado revestimiento del estómago, ayudando así a una pronta recuperación.

Agua: Es muy importante mantenerse completamente hidratado  durante el período de intoxicación alimentaria, ya que tu cuerpo tiende a perder más agua a través de la diarrea,  y el agua te ayudará  a tener una pronta recuperación.

Vinagre de manzana: Siendo de naturaleza ácida, el vinagre, específicamente el vinagre de sidra de manzana, suaviza la mucosa gastrointestinal. También hace que el ambiente en el estómago sea inhóspito para que las bacterias no puedan reproducirse, lo cual ayuda a acelerar la recuperación.

El té de menta: No es sólo aromaterapia. Se sabe que el aceite de menta tiene un efecto calmante, que es muy beneficioso para las personas que sufren de espasmos estomacales debido a una intoxicación alimentaria. Añade unas gotas a tu té y tus cólicos desaparecerán en un par de horas.

Y recuerda: ante cualquier duda consulta al médico.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Teresa B., de Texas, USA, que está pasando por momentos difíciles; y también por su embarazo, para que el bebé que espera le traiga alegría a su vida y el Señor Jesús le haga ver que Él tiene la mirada puesta en ella.

Pedimos oración por Wendy, de Buenos Aires, Argentina, 19 años de edad, con diagnóstico de cáncer de tiroides y en espera de cirugía. Que la Santísima Virgen la acompañe en estos días y el Señor Jesús permita que todo se resuelva bien.

Pedimos oración para Clara y Guillermo, de Buenos Aires, Argentina, que han pedido su única hija, de 2 añitos, rogando a Dios que les dé todo su amor, fortaleza y consuelo, y que la pequeña esté junto a Jesús y la Virgen en el cielo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Si quieres parecerte a María, sé feliz. La humildad y la alegría se fortalecen en la fe que nos recuerda lo mucho que Dios nos ama y lo mucho que nos quiere felices y equilibrados. De hecho, la Virgen María era profundamente equilibrada.
No imagines que el equilibrio humano, lo tenemos o no lo tenemos. Tienes que ir a buscarlo, este equilibrio que es fuente de alegría. Debemos buscarlo con valor, porque, en un principio, todos estamos desequilibrados. ¡Esto se llama pecado original!
El pecado original, mantenido por nuestro pecado actual crea en nosotros un profundo desequilibrio que introduce la duda, el miedo, en nuestras relaciones con Dios, con los demás y con nosotros mismos. María fue concebida sin pecado original, sin este desequilibrio.
Y este don de Dios no es sólo para ella o para Jesús, sino también para nosotros. Ella quiere compartir con nosotros este regalo, enseñándonos a reconciliarnos con la creación, con nosotros mismos, con los demás y con Dios.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 1 de diciembre de 2015

Pequeñas Semillitas 2864

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2864 ~ Martes 1 de Diciembre de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Cuando día a día vemos de qué manera el mundo se desliza por caminos de intolerancia, persecuciones, guerras y todo tipo de cosas malas, nos damos cuenta que el maligno está más activo que nunca contra la humanidad.
La Virgen María sin dudas es terrible para el diablo y a sus secuaces, como un ejército en orden de batalla, (Ct 6,3) sobre todo en estos últimos tiempos, cuando el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo (Ap 12,17) -y mucho menos que nunca- para perder a las gentes, redobla cada día sus esfuerzos y ataques.
De hecho, suscitará en breve crueles persecuciones y tenderá terribles emboscadas a los fieles servidores y verdaderos hijos de María, a quienes le cuesta vencer mucho más que a los demás.
Por eso, ahora más que nunca, tenemos que estar más cercanos a María, acudir constantemente a Ella con la oración y en especial con el Rosario, porque de esa manera estaremos protegidos contra los cada vez peores y más intensos ataques del demonio que busca pervertir y destruir la humanidad.
Junto a María estamos protegidos… Junto a María nada nos puede pasar.

¡Buenos días!

Las dos plantas
La tormenta es un buen símbolo de nuestras crisis, angustias, pérdidas, fracasos. En fin para todo lo que se presenta como algo doloroso, funesto e indeseable en tu vida. Pero son inevitables. Lo bueno es encontrar en todas ellas el lado positivo, porque muy expresivamente escribió Luis Veuillot “hay bendiciones de Dios que entran en casa rompiendo los cristales”.

Dos plantas, iguales, nacieron al mismo tiempo, y a pocos metros de distancia una de otra, de dos semillas hermanas. Una brotó en la orilla de un camino, siendo a veces cubierta de polvo, otras de lodo, quemada por el sol, en los días de verano, helada por el frío en las noches de invierno, azotada por la lluvia, batida por el viento, y creció bien verde, vivaz y lozana. La otra brotó al reparo de un techito que allí estaba, al pie de una pared, y no tuvo que luchar contra viento alguno; la lluvia no la mojaba, ni la quemaba el sol, y apenas sentía un poco de frío durante las noches largas de agosto; y por esto mismo, creció delgada, endeble y descolorida. Es que el luchar y sufrir conservan la vida. (Godofredo Daireaux)

Hay personas que saben transformar su debilidad en fortaleza. Los límites reales que tienen en la vida los impulsan de tal modo que se distinguen entre sus iguales. De un obstáculo hacen un punto de apoyo para lanzarse adelante con más fuerza que el común de la gente. Que pases un buen día, incluso salvando obstáculos.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel momento, Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron». (Lc 10,21-24)

Comentario
Hoy leemos un extracto del capítulo 10 del Evangelio según san Lucas. El Señor ha enviado a setenta y dos discípulos a los lugares adonde Él mismo ha de ir. Y regresan exultantes. Oyéndoles contar sus hechos y gestas, «Jesús se llenó del gozo del Espíritu Santo y dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra’» (Lc 10,21).
La gratitud es una de las facetas de la humildad. El arrogante considera que no debe nada a nadie. Pero para estar agradecido, primero, hay que ser capaz de descubrir nuestra pequeñez. “Gracias” es una de las primeras palabras que enseñamos a los niños. «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños» (Lc 10,21).
Benedicto XVI, al hablar de la actitud de adoración, afirma que ella presupone un «reconocimiento de la presencia de Dios, Creador y Señor del universo. Es un reconocimiento lleno de gratitud, que brota desde lo más hondo del corazón y abarca todo el ser, porque el hombre sólo puede realizarse plenamente a sí mismo adorando y amando a Dios por encima de todas las cosas».
Un alma sensible experimenta la necesidad de manifestar su reconocimiento. Es lo único que los hombres podemos hacer para responder a los favores divinos. «¿Qué tienes que no hayas recibido?» (1Cor 4,7). Desde luego, nos hace falta «dar gracias a Dios Padre, a través de su Hijo, en el Espíritu Santo; con la gran misericordia con la que nos ha amado, ha sentido lástima por nosotros, y cuando estábamos muertos por nuestros pecados, nos ha hecho revivir con Cristo para que seamos en Él una nueva creación» (San León Magno).
Abbé Jean GOTTIGNY (Bruxelles, Bélgica)

Santoral Católico:
San Eloy o Eligio
Orfebre
Nació en Chaptelat (Lemosín, Francia) hacia el año 590. Trabajó de platero e hizo numerosas obras de arte para las iglesias. Llegó a ser director de la ceca (casa donde se acuñaba la moneda) de Marsella en tiempo del rey Clotario. El rey Dagoberto I lo llamó a la corte y le encomendó misiones de confianza. Por su parte, rescató a prisioneros de guerra, fundó monasterios, realizó numerosas obras de piedad y de caridad. Muerto el rey, recibió las órdenes sagradas y en el 641 fue elegido obispo de Noyon-Tournai. Fue un pastor celoso, fomentó la vida monástica, hizo viajes apostólicos y de evangelización por Flandes. Murió el año 660 en Noyon (Francia).
© Directorio Franciscano

Palabras del Papa Francisco
“Cristianos y musulmanes somos hermanos. Tenemos que considerarnos así, comportarnos como tales. Sabemos bien que los últimos sucesos y la violencia que ha golpeado su país no tenía un fundamento precisamente religioso. Quien dice que cree en Dios ha de ser también un hombre o una mujer de paz”

Tema del día:      
¿Qué es el Adviento?
El Adviento es estar atentos al Señor que viene.

No es simplemente un momento del Año Litúrgico. ¡Es un tiempo de esperanza! “¡Estar despiertos y vigilantes!”

No es una amenaza. Es una Exhortación. Es una actitud que abarca e ilumina toda la vida del cristiano.

Es un mirar a Jesús que vino en la historia para enseñarnos a vivir humana y divinamente. Que viene en cada pobre y necesitado y vendrá al final de los tiempos como Él nos prometió.

Cada uno sabe cuáles son sus “excesos”. Ya es hora de “despertarnos” de nuestra apatía, nuestra indolencia, y es preciso luchar con más decisión y arranquemos de raíz todo aquello que puede desagradar al Señor que viene.

Año tras año, al llegar el Adviento, oímos que es un tiempo de cambio y preparación. Pero, ¿cambia “algo” en nuestra vida?

Este el desafío de quienes “pretendemos” preparar el camino del Señor: Cambiar el corazón, cambiar nuestra mentalidad. Esta actitud se llama, en el lenguaje religioso: conversión.

El camino del cristiano será imitar a Jesús viendo todo lo que podemos hacer para que los desalentados y oprimidos reciban una nueva esperanza… comenzando por nosotros mismos.

La esperanza y la alegría de un Dios que no se cansa de decirnos: ¡Sean fuertes, no teman! “Yo mismo vengo a salvarlos”.

Lejos de ceder a la tristeza y al pesimismo, alégrate siempre en el Señor, porque Jesús viene a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

Algunas veces pareciera que, tanto escuchar y repetir que Jesús es Dios hecho hombre, nos hemos acostumbrado a las palabras y no le tomamos el peso de lo que ellas significan.

Preparemos todo nuestro ser para celebrar este GRAN MISTERIO: Dios que se hace hombre semejante a nosotros, menos en el pecado.

En este camino al encuentro del Señor, es una excelente ocasión para mostrarle a Jesús que estamos vigilantes, atentos, activos… y con el corazón ocupado en amar a todos, especialmente a los más necesitados.

Dile, SÍ, al Señor que ya llega para que nos purifique y nos haga vivir la auténtica alegría de la Navidad.

¡Que Dios te bendiga!
Fuente: Web Católico de Javier

Estadísticas
El siguiente es el estado demostrativo de la cantidad de visitas registradas en los dos blogs que llevamos adelante en internet: "Pequeñas Semillitas" y "Juan Pablo II inolvidable". Esta información se publica el primer día de cada mes.

Debe recordarse que las visitas se cuentan desde el inicio de cada uno de ellos que ha sido en fechas distintas:

Desde el 1º de Marzo de 2007 hasta hoy ha sido visitado por 2.245.0396 lectores. Durante el último mes (noviembre 2015) registró 12.692 nuevas visitas.

Desde el 25 de Diciembre de 2009 hasta hoy ha sido visitado por 473.128 lectores. Durante el último mes (noviembre 2015) registró 6.211 nuevas visitas.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Julia R., de Córdoba, Argentina, de 55 años de edad y muy preocupada por estudios mamarios, estando a la espera de los resultados con gran angustia, por lo que rogamos que la Virgencita de Lourdes la acompañe en estos momentos.

Pedimos oración por la salud de Nicea Lucía, de Córdoba, Argentina, que en esta semana será sometida a una cirugía, para que el Señor le conceda una rápida y feliz recuperación.

Pedimos oración por la cirugía oncológica de Ybelice A., de Maracaibo, Venezuela, que se realiza hoy, confiandola en las manos de Jesús.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
La veneración de la Virgen María se basa en la dignidad de Madre de Dios y las consecuencias que de ello se derivan. En efecto, nunca podremos estimar lo suficiente a quien el Verbo Encarnado venera como a su madre, a quien el Padre contempla amorosamente como su hija bien amada y el Espíritu Santo mira como su templo favorito.
El Padre la trata con gran respeto tras el envío de un ángel que la saluda como llena de gracia, y le pide su consentimiento en la obra de la Encarnación a la que quiere asociarla estrechamente; el Hijo la venera, la ama como su madre y le obedece; el Espíritu Santo viene a ella y en ella pone sus complacencias. Al venerar a María así, nos asociamos a las tres personas divinas personas y estimamos lo que ellas estiman.
(...) Esta veneración debe ser mayor que la dispensada a los ángeles y a los santos, porque debido a su dignidad de Madre de Dios, su papel de mediadora y su santidad ella supera a todas las criaturas. También su culto, siendo un culto de dulia (reservado a los santos) y no de latría (reservado a Dios), es llamado con razón culto de hiperdulía, siendo mayor que el dado a ángeles y santos.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-