martes, 19 de mayo de 2026

Pequeñas Semillitas 6321

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6321 ~ Martes 19 de Mayo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
No hay ninguna página del Evangelio que nos mande ser tontos. Cristo nos enseña a ser humildes como la paloma y astutos como la serpiente; nos manda tomar la cruz de cada día y seguirlo; nos manda que nos gocemos en la persecución; nos manda ser mansos de corazón, y tener alma y corazón de pobres; Él nos manda buscar a los más necesitados porque son los privilegiados del Señor, y no rechazar a nadie, porque suya es la respuesta para todos los hombres y para todo hombre, aunque se quiera dudar de esta verdad. ‘Todo hombre es mi hermano’: esto es el Evangelio, aunque se puedan mofar de él.
(Beato Enrique Angelelli)
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 7 DE PASCUA-
Primera Lectura: Hechos 20, 17-27
 
Salmo: Sal 67, 10-11. 20-21
 
Santo Evangelio: Jn 17,1-11a
En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.
»Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado.
»Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti».
 
Comentario:
Hoy, el Evangelio de san Juan —que hace días estamos leyendo— comienza hablándonos de la “hora”: «Padre, ha llegado la hora» (Jn 17,1). El momento culminante, la glorificación de todas las cosas, la donación máxima de Cristo que se entrega por todos... “La hora” es todavía una realidad escondida a los hombres; se revelará a medida que la trama de la vida de Jesús nos abra la perspectiva de la cruz.
¿Ha llegado la hora? ¿La hora de qué? Pues ha llegado la hora en que los hombres conozcamos el nombre de Dios, o sea, su acción, la manera de dirigirse a la Humanidad, la manera de hablarnos en el Hijo, en el Cristo que el Padre ama.
Los hombres y las mujeres de hoy, conociendo a Dios por Jesús («las palabras que tú me diste se las he dado a ellos»: Jn 17,8), llegamos a ser testigos de la vida, de la vida divina que se desarrolla en nosotros por el sacramento bautismal. En Él vivimos, nos movemos y somos; en Él encontramos palabras que alimentan y que nos hacen crecer; en Él descubrimos qué quiere Dios de nosotros: la plenitud, la realización humana, una existencia que no vive de vanagloria personal sino de una actitud existencial que se apoya en Dios mismo y en su gloria. Como nos recuerda san Ireneo, «la gloria de Dios es que el hombre viva». ¡Alabemos a Dios y su gloria para que la persona humana llegue a su plenitud!
Estamos marcados por el Evangelio de Jesucristo; trabajamos para la gloria de Dios, tarea que se traduce en un mayor servicio a la vida de los hombres y mujeres de hoy. Esto quiere decir: trabajar por la verdadera comunicación humana, la felicidad verdadera de la persona, fomentar el gozo de los tristes, ejercer la compasión con los débiles... En definitiva: abiertos a la Vida (en mayúscula).
Por el espíritu, Dios trabaja en el interior de cada ser humano y habita en lo más profundo de la persona y no deja de estimular a todos a vivir de los valores del Evangelio. La Buena Nueva es expresión de la felicidad liberadora que Él quiere darnos.
* Rev. D. Pere OLIVA i March (Sant Feliu de Torelló, Barcelona, España) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Parroquia Stella Maris Málaga.
 
Santoral Católico:
Presbítero
Sacerdote secular, terciario franciscano. Ivón Hélory de Kermartin nació en su casa solariega próxima a Tréguier (Bretaña, Francia) el año 1253. Estudió teología en París, en la escuela de San Buenaventura, y derecho en Orleáns. En cuanto jurista, trabajó como juez en tribunales eclesiásticos y aplicó la justicia sin distinción de personas y favoreciendo la concordia; pero se consagró sobre todo, como abogado, a la defensa de las causas de los huérfanos, de las viudas y de los pobres y marginados de su tiempo. Acogía en su casa a los indigentes. Ordenado de sacerdote, regentó algunas parroquias y se dedicó a la predicación y formación cristiana del pueblo. Ya mayor, se retiró a su casa solariega donde vivió entregado a la oración, hasta su muerte acaecida el 19 de mayo de 1303. Santo patrón de los juristas.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – Píldoras de Fe – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
«En la noche antes de acostarte pon tus zapatos bien debajo de la cama, hasta el fondo. Así cuando te levantes tendrás que arrodillarte para buscarlos, y mientras lo haces -de rodillas- dale gracias a Dios por el nuevo día, pídele luego fuerzas para la jornada y solo entonces, no antes, levántate y ponte tus zapatos»
(Denzel Washington)  
 
Tema del día:
Devoción de las Tres Avemarías
Preocupada la religiosa benedictina que luego fue Santa Matilde de Hackeborn por el buen fin de su vida, rogó insistentemente a la Virgen Santísima "que la asistiera a la hora de la muerte"; y acogiendo benignamente su súplica, la Madre de Dios se manifestó a la implorante, diciéndole: "Sí que lo haré; pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías, conmemorando, en la primera, el Poder recibido del Padre Eterno; en la segunda, la Sabiduría con que me adornó el Hijo; y, en la tercera, el Amor de que me colmó el Espíritu Santo".
 
Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías. La práctica de esta devoción no puede ser ni más fácil, ni más breve. Fácil es, porque se concreta a rezar todos los días tres Avemarías agradeciendo a la Santísima Trinidad los dones de Poder, Sabiduría y Amor que otorgó a la Virgen Inmaculada, e instando a María a que use de ellos en auxilio nuestro.
 
Modo de practicar esta devoción
Todos los días, rezar lo siguiente:
¡María, Madre mía; líbrame de caer en pecado mortal!
 
1- Por el Poder que te concedió el Padre Eterno. (rezar un Avemaría).
 
2- Por la Sabiduría que te concedió el Hijo. (rezar un Avemaría).
 
3- Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo. (rezar un Avemaría).
 
Fue la misma Santísima Virgen la que dijo a Santa Gertrudis que "quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo".
 
Refiriéndose a todo aquel que la haya invocado diariamente conmemorando el poder, la sabiduría y el amor que le fueron comunicados por la Augusta Trinidad, dijo María a Santa Gertrudis que, "a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande, que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales". 
 
María renueva su promesa de protección
Cuando Sor María Villani, religiosa dominica (siglo XVI), rezaba un día las tres Avemarías, oyó de labios de la Virgen estas estimulantes palabras: "No sólo alcanzarás las gracias que me pides, sino que en la vida y en la muerte prometo ser especial protectora tuya y de cuantos como tú practiquen esta devoción".
 
También dijo la Santísima Virgen: “La devoción de las tres Avemarías siempre me fue muy grata... No dejéis de rezarlas y de hacerlas rezar cuanto podáis. Cada día tendréis pruebas de su eficacia...
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
El P. Darío Betancourt es un sacerdote con un gran ministerio de sanación. Dice en su librito “La Eucaristía”: “Recién ordenado sacerdote fui a la casa de unos campesinos a llevar la comunión. Había un niño con un eczema, que era como una llaga al rojo vivo. Sus padres me contaron que habían gastado todo su dinero en médicos y medicinas sin éxito alguno. Yo impuse el relicario con la hostia consagrada, tocando al niño, mientras todos pedíamos a Dios por su curación. Dos semanas más tarde, sus padres me trajeron al niño para mostrarme cómo se habían secado las llagas. Me contaron que, desde el momento de aquella oración, el pequeño había dejado de rascarse y empezó la mejoría”...
“Otro día, me llamaron a un hospital de Nueva York para atender a Ann Greer, que llevaba dos meses inconsciente. Yo me acordé del caso que acabo de contar y le puse el relicario sobre su frente en el lugar donde había sido golpeada en un terrible accidente automovilístico. Por la noche, fuimos informados de que la niña había recobrado un poco de calor y sus miembros estaban más fieles. Al día siguiente, los médicos estaban admirados de la mejoría tan grande de la noche a la mañana. Dos días más tarde, reconocía y recordaba. Una semana después, Ann  dejaba el hospital totalmente recuperada”. 
Jesús sigue sanando…
🌸
Hay días en que los patronos y los santos no bastan. Entonces, debemos armarnos de valor y hablar directamente con quien está por encima de todos. ¡Ser valientes de una vez!
Dirigirse con audacia a quien es infinitamente bella; porque también es infinitamente buena. A Ella, que intercede por nosotros. La única que puede hablar sobre la autoridad de una madre. Hablar con valentía a alguien que es infinitamente pura, porque también es infinitamente dulce…
A quien es infinitamente noble, porque también es infinitamente cortés y acogedora. Acogedora como el sacerdote que en el umbral de la iglesia va al encuentro del recién nacido, el día de su bautismo, para introducirlo en la casa de Dios.
A quien es la Madre y la Reina de los ángeles, porque Ella también es la Madre y la Reina de los hombres.
A quien es infinitamente alegre, porque también es infinitamente dolorosa. A quien es tan conmovedora, porque también ha sido infinitamente conmovida. A quien es toda grandeza y toda fe, porque también es toda caridad. A quien es toda fe y toda caridad, porque también es toda esperanza.
A quien es María, porque está llena de gracia. A quien está llena de gracia, porque está con nosotros. A quien está con nosotros, porque el Señor está con Ella. (Charles Péguy)
 
Los cinco minutos de San Francisco
Mayo: Las mujeres santas
Día 19
Las hermanas deben practicar el ayuno durante todo el año. Pero en Navidad, pueden tener dos comidas, no importa el día de la semana que sea. Tanto a las jóvenes como a las débiles y a las que trabajan fuera de la clausura, las abadesas deben dispensarles del ayuno, si lo creen oportuno. Pero en situaciones de extrema necesidad, ninguna hermana estará obligada a ayunar.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
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