lunes, 25 de mayo de 2026

Pequeñas Semillitas 6327

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 21 - Número 6327 ~ Lunes 25 de Mayo de 2026
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Hoy que celebramos a Santa María, Madre de la Iglesia, se me ocurre reflexionar que es curioso que en algunos templos católicos no encontremos ninguna imagen de la Virgen María. Veamos lo que dijo al respecto Monseñor Alexandre Renard, arzobispo de Lyon, Francia:
“Sacerdotes y fieles, quedamos sorprendidos de no ver la estatua de la Virgen María en ciertas iglesias, poco numerosas por cierto. Esta ausencia no favorece la devoción hacia la Madre de Dios, y la Madre de los hombres. Me permito, también, insistir que en cada lugar de culto, una estatua de la Santísima Virgen sea regalada a la piedad del pueblo de Dios según una antigua tradición de la Iglesia latina. Sabemos que la Iglesia ortodoxa venera la imagen de la Virgen María y que hermanos protestantes la honran en su templo. Deseo también, que en todas las iglesias, la estatua de la Santísima Virgen sea dignamente venerada con flores, sobre todo en los meses de mayo y octubre. Dios nos da a Jesús siempre por María: rezarle es acercarse a su Hijo”.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA -
Primera Lectura: Gén 3,9-15.20
 
Salmo: Sal 87 (86), 1-2. 3 y 5. 6-7
 
Santo Evangelio: Jn 19,25-34
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado -porque aquel sábado era muy solemne- rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
 
Comentario:
Hoy hacemos memoria de María, Madre de la Iglesia. En este sentido, contemplamos la maternidad espiritual de María en conexión con la Iglesia que es —en sí misma— Madre del Pueblo de Dios, pues «nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre» (San Cipriano). María es Madre del Hijo de Dios y a la vez Madre de aquellos que aman a su Hijo y los “bien-amados” de su Hijo, en conformidad con aquel «Mujer, aquí tienes a tu hijo; discípulo: Aquí tienes a tu madre» (Jn 19,26-27), tal como dijo Jesús. Entregando su cuerpo a los hombres y devolviendo su espíritu a su Padre, Jesucristo incluso dio su Madre a sus amigos.
Y el amor más grande es aquel con el que Jesús ama a la Iglesia (cf. Ef 5,25), a la que pertenecen sus amigos. Por lo tanto, los hijos adoptados por Dios no pueden tener a Jesús por hermano si no tienen a María como Madre porque, mientras María ama a su Hijo, ama a la Iglesia de la cual Ella es miembro eminente. Lo que no significa que María sea superior a la Iglesia, sino que Ella es «madre de los miembros de Cristo» (San Agustín).
El Concilio Vaticano II añade que María es «verdaderamente madre de los miembros de Cristo por haber cooperado con su amor a que naciesen en la Iglesia los fieles, que son miembros de aquella Cabeza (Jesús)». Además, permaneciendo en medio de los Apóstoles en el Cenáculo (cf. Hch 1,14), María —Madre de la Iglesia— nos recuerda la presencia, el don y la acción del Espíritu Santo en la Iglesia misionera. Al implorar al Espíritu Santo en el corazón de la Iglesia, María ora con la Iglesia y ora por la Iglesia, porque «asunta ya en la gloria del cielo, acompaña y protege a la Iglesia con su amor maternal» (Prefacio de la misa “María, Madre de la Iglesia”).
María cuida a sus hijos. Podemos, pues, confiarle toda la vida de la Iglesia, como hizo el papa san Pablo VI: «¡Oh, Virgen María, augusta Madre de la Iglesia, te encomendamos toda la Iglesia y el concilio ecuménico!».
* Fr. Alexis MANIRAGABA (Ruhengeri, Ruanda) © Textos de Evangeli.net – Imagen: Evangelio & Reflexión.
 
Santoral Católico:
Cada lunes siguiente al domingo de Pentecostés se recuerda a María, Madre de la Iglesia. La Santa Sede estableció esta memoria mediante decreto de la Congregación para el Culto Divino, publicado el 11 de febrero de 2018. El Papa San Pablo VI (cuya memoria también recordamos hoy), dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que “María Santísima es Madre de la Iglesia”. Dicha declaración no es fortuita; señala una convicción fundamental que debe enriquecer la experiencia de vida de cada cristiano.
Se trata de una excelente ocasión para profundizar en una dimensión muy importante de nuestra fe: la Iglesia que Cristo fundó está ligada íntimamente a su Madre y al papel que Ella desempeña en el plan salvífico de Dios. María vela por cada uno de sus hijos con amor maternal, los protege de las insidias del maligno y los acompaña durante su peregrinar por esta tierra.
Las raíces teológicas de este título se remontan a la Iglesia primitiva. Los Padres de la Iglesia, obispos santos y estudiosos de los primeros siglos, hablaban a menudo de María como la nueva Eva. Así como la Mujer Eva fue "la madre de todos los vivientes" (Gén. 3:20), la Mujer María fue la madre de todos los que viven en Cristo. En Apocalipsis 12:17, San Juan dice que la descendencia de esta Mujer es "los que guardan los mandamientos de Dios y dan testimonio de Jesús".
Para más información hacer clic acá.
(ACI Prensa – EWTN)
 
Palabras del Papa Francisco
«La Madre del Redentor nos precede y continuamente nos confirma en la fe, en la vocación y en la misión. Con su ejemplo de humildad y de disponibilidad a la voluntad de Dios nos ayuda a traducir nuestra fe en un anuncio del Evangelio alegre y sin fronteras»
 
Historia:
El 25 de Mayo de 1810
Hacía tiempo que el ritmo natural que durante siglos había caracterizado a las colonias españolas de América se había alterado. Las guerras en Europa, las mismas reformas borbónicas de la segunda mitad del siglo XVIII, la inquietud de la aristocracia española americana y el descontento de muchos criollos, generaban no pocas preocupaciones. El comercio con los ingleses y la circulación de ideas liberales hacían que la sociedad de los estratos sociales definidos y duraderos comenzara a resquebrajarse.
 
El 13 de mayo de 1810, los habitantes de Buenos Aires pudieron confirmar los rumores que circulaban intensamente: la Junta Central de Sevilla, último bastión de la Corona española en pie, había caído también a manos de los ejércitos napoleónicos. Inmediatamente, el virrey Cisneros advirtió que se crearía una nueva regencia americana en representación de Fernando VII y en defensa de la Corona. Pero la Junta que lo había nombrado había desaparecido y los patriotas porteños creyeron que era momento de convocar a un Cabildo Abierto que discutiera los pasos a seguir.
 
El 19 y 20 de mayo, las reuniones fueron febriles. El 21 de mayo, una multitud, encabezada por Domingo French y Antonio Luis Beruti, se reunió con las armas en la mano para exigir el Cabildo Abierto y la renuncia del virrey. Llevaban el retrato de Fernando VII y una cinta blanca, símbolo de la unidad criollo-española. El Jefe del regimiento de Patricios, Cornelio Saavedra, logró calmar los ánimos, pero la convocatoria para el día siguiente era un hecho.
 
El 22 de mayo, “la parte más sana y principal del vecindario” concurrió al Cabildo. Como el día anterior, la plaza estaba llena, mientras transcurrían las acaloradas discusiones, que se extendieron durante 15 horas. Se discutía qué hacer tras haber caído Sevilla en manos de los franceses. Los más conspicuos defensores del statu quo, entre quienes se encontraban el obispo Benito de Lué y Riega y el fiscal Manuel Genaro Villota, sostenían que los americanos debían obediencia a los españoles. Pero los criollos, en boca de Juan José Castelli y Juan José Paso, exigían la conformación de juntas autóctonas, porque consideraban que, desparecido el virrey, el poder había regresado al pueblo.
 
Se votó en la noche del 22 y el 23 por la mañana se realizó el conteo de votos. Triunfó ampliamente la opción de deponer al virrey y delegar el poder en el Cabildo. Sin embargo, ese mismo día el Cabildo daría su golpe contrarrevolucionario nombrando una junta presidida por al virrey depuesto, algo que concretaría el 24 por la mañana y que resultaría inadmisible para los partidarios del cambio.
 
La junta propuesta por el Cabildo se componía, además de Cisneros, por una vocalía integrada por Cornelio Saavedra y Juan José Castelli (criollos) y el párroco de Monserrat, Juan Nepomuceno Solá, y el comerciante José de los Santos Inchaurregui (españoles). De inmediato, desde los suburbios porteños cundió el descontento general. Castelli y Saavedra, que no habían sido siquiera consultados, renunciaron a integrar la junta, y Patricios y Arribeños tomaron las armas. Recomenzaron así las discusiones de los patriotas.
 
El 25 de mayo, las protestas eran ya incontenibles. La misma multitud de días atrás ocupaba nuevamente la plaza. El movimiento patriota se había instalado cerca del Cabildo, el cual reunido desde temprano había rechazado la renuncia de la Junta. Ni los jefes militares estaban ya del lado del virrey. Los cabildantes debieron finalmente solicitar la renuncia de Cisneros y aceptar la propuesta de nombrar una nueva junta. Así, nacía el primer gobierno patrio.
 
Saavedra fue el presidente. Lo secundaron Mariano Moreno, Juan José Paso, Manuel Alberti, Miguel Azcuénaga, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan Larrea y Domingo Matheu. Todos juraron en nombre de Fernando VII, pero algunos creían que era sólo cuestión de tiempo para que esto dejara de ser así. Años de guerra deberían pasar antes de que el 9 de julio de 1816 se declarara la independencia.
(Fuente: elhistoriador.com.ar)
 
Oración por la Patria
 
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación, una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Hace 216 años, un 25 de Mayo, el pueblo se reunió en la plaza y se escuchaban en las voces de los criollos los reclamos por la renuncia del virrey Cisneros. “¡Viva la Patria!”, “¡Revolución!”, “¡Queremos saber de qué se trata!”. Se respiraba un aire de cambio, las negritas candomberas bailaban al mismo tiempo que promocionaban sus empanadas, el velero pasaba por ahí sonriente y cantando: “¡Vendo velas, velitas, para iluminar sus casitas!”. French y Berutti repartían escarapelas en la Plaza Mayor. Finalmente, se logró organizar la Primera Junta creando así nuestro primer gobierno patrio. Así recordamos el celebrado 25 de Mayo… Esta fecha se constituye nuestro primer gobierno patrio y este hecho forma parte del proceso de independencia argentino. Ésta será definitivamente declarada el 9 de Julio de 1816 en la ciudad de Tucumán.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa León XIV; por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por el aumento de las vocaciones; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo (Medio Oriente y Ucrania especialmente); por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente (Irán), África (Sudán, Congo y Nigeria), y en otros lugares (Nicaragua, Cuba, Venezuela); por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países, como Cuba, Nicaragua y Venezuela, sometidos a crueles dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Norberto González, fallecido el 21 de mayo. Que brille para él la Luz que no tiene fin.
 
🙏 Pedimos oración para Ernesto G., de Cuba, de 54 años de edad, afectado de un tumor de parótida que se encuentra ya en un estado que solo es tributario de tratamientos paliativos. Rezamos a Jesús para que derrame sobre él todas sus gracias de sanación. Y para que fortalezca a Dania, su mamá.
 
🙏Pedimos oración para las siguientes personas: Quique, de Colombia, 70 años, para que su PSA (análisis prostático) salga libre de cáncer; Eloísa, de Colombia, 65 años, que pronto será operada de un tumor en su riñón único; Katia, de Canadá, por salud física y emocional; Boris, de Canadá, por salud física y emocional; Ana Luz P., de Colombia, 70 años, por salud física y emocional; Karen I., de Perú, 37 años, por sus intenciones y necesidades; y rezamos también por Ana Lucía e hijos, de Argentina; Mayra, de México; María y Nery, de Perú; Cristina O., de Argentina; Eduardo R., de Lima, Perú; y Mary, de Colombia. Por todos ellos... ¡Te rogamos Señor!

🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Oremos: Tú quisiste, Padre, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
 
Los cinco minutos de San Francisco
Mayo: Las mujeres santas
Día 25
Un día en el que Clara y Francisco iban caminando de Spello a Asís, sintieron una gran tristeza. En un punto del camino entraron en una casa a pedir algo para comer y les dieron un pequeño pan y un poco de agua. Mientras estaban allí, se dieron cuenta de que la gente los miraba con malicia, que empezaban a cuchichear y a hacerles bromas e insinuaciones. Por lo tanto, retomaron el camino en silencio. Era invierno y la nieve cubría todo el paisaje. En seguida empezó a oscurecer. Entonces Francisco dijo: “¿Te diste cuenta de lo que la gente decía de nosotros?”.
Clara no respondió. Su corazón se contrajo y estuvo a punto de llorar. Finalmente, Francisco le dijo: “Es hora de que nos separemos”. Entonces, Clara se arrodilló en medio del camino. Después de un instante se puso de pie y, con la cabeza inclinada hacia abajo, partió, dejando atrás a Francisco.
El camino pasaba a través de un bosque. En ese lugar, ella no pudo soportar el haberlo abandonado de esa manera, sin esperanza ni consuelo, sin una palabra de despedida. Entonces lo esperó. “¿Cuándo nos volveremos a ver?”, le preguntó Clara. Y Francisco le respondió: “En verano, cuando florezcan las rosas”.
Entonces sucedió algo extraordinario. Todas las plantas y arbustos que los rodeaban se cubrieron de una infinidad de rosas. Recuperándose de la sorpresa, Clara cortó un ramo y lo depositó en las manos de Francisco. Desde ese día, Clara y Francisco no se separaron nunca más.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
BLOG de ”PEQUEÑAS SEMILLITAS”
FACEBOOK de “FELIPE DE URCA”
FACEBOOK de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
Canal de WHATSAPP de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
”X” (ex TWITTER) de “PEQUEÑAS SEMILLITAS”
INSTAGRAM: FELIPE DE URCA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por participar comentando! Por favor, no te olvides de incluir tu nombre y ciudad de residencia al finalizar tu comentario dentro del cuadro donde escribes.