PEQUEÑAS
SEMILLITAS
Año
21 - Número 6335 ~ Martes 2 de Junio de 2026
Desde
la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
Tanto la semilla intacta como la que rompe su cáscara tienen las mismas
propiedades. Sin embargo, sólo la que rompe su cáscara es capaz de lanzarse a
la aventura de la vida. Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que
no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a
entregarse.
No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de
antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra. No
importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que
me lo corten. Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes hasta que me
hieran.
Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar
esta mañana; me pueden reprender por eso, pero no tiene importancia. Mañana,
quien sabe, yo seré menos tonto.
(Kahlil Gibran)
La Palabra de Dios
Lecturas del día
- MARTES 9 DEL TIEMPO ORDINARIO -
♡ Primera Lectura: 2 Pedro 3, 12-15. 17-18
♡ Salmo: Sal 89, 2. 3-4. 12-13. 14 y 16
♡ Santo Evangelio: Mc 12,13-17
En aquel tiempo, enviaron a Jesús algunos fariseos y herodianos, para
cazarle en alguna palabra. Vienen y le dicen: «Maestro, sabemos que eres veraz
y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas,
sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al
César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?».
Mas Él, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tentáis?
Traedme un denario, que lo vea». Se lo trajeron y les dice: «¿De quién es esta
imagen y la inscripción?». Ellos le dijeron: «Del César». Jesús les dijo: «Lo
del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios». Y se maravillaban de
Él.
♡ Comentario:
Hoy, de nuevo nos
maravillamos del ingenio y sabiduría de Cristo. Él, con su magistral respuesta,
señala directamente la justa autonomía de las realidades terrenas: «Lo del
César, devolvédselo al César» (Mc 12,17).
Pero la Palabra de hoy es algo más que saber salir de un apuro; es una
cuestión que tiene actualidad en todos los momentos de nuestra vida: ¿qué le
estoy dando a Dios?; ¿es realmente lo más importante en mi vida? ¿Dónde he
puesto el corazón? Porque... «donde esté vuestro tesoro, allí estará también
vuestro corazón» (Lc 12,34).
En efecto, según san Jerónimo, «tenéis que dar forzosamente al César la
moneda que lleva impresa su imagen; pero vosotros entregad con gusto todo
vuestro ser a Dios, porque impresa está en nosotros su imagen y no la del
César». A lo largo de su vida, Jesucristo plantea constantemente la cuestión de
la elección. Somos nosotros los que estamos llamados a elegir, y las opciones
son claras: vivir desde los valores de este mundo, o vivir desde los valores
del Evangelio.
Siempre es tiempo de elección, tiempo de conversión, tiempo para volver a
“resituar” nuestra vida en la dinámica de Dios. Será la oración, y
especialmente la realizada con la Palabra de Dios, la que nos vaya descubriendo
lo que Dios quiere de nosotros. El que sabe elegir a Dios se convierte en
morada de Dios, pues «si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le
amará, y vendremos a él, y haremos morada en él» (Jn 14,23). Es la oración la
que se convierte en la auténtica escuela donde, como afirma Tertuliano, «Cristo
nos va enseñando cuál era el designio del Padre que Él realizaba en el mundo, y
cual la conducta del hombre para que sea conforme a este mismo designio».
¡Sepamos, por tanto, elegir lo que nos conviene!
* Rev. D. Manuel SÁNCHEZ Sánchez (Sevilla, España) © Textos de Evangeli.net
– Imagen: Ser Creyente.
Santoral Católico:
Mártires
Marcelino era sacerdote
y Pedro exorcista, y ambos fueron mártires. El papa san Dámaso es quien nos ha
dejado las noticias de su muerte que oyó de boca del mismo verdugo. Fueron
condenados a muerte en Roma durante la persecución de Diocleciano, a comienzos
del siglo IV, seguramente el año 304. Para su ejecución los llevaron a un
bosque fuera de la ciudad, a fin de que se desconociera el lugar de su
sepultura. Allí los obligaron a cavar con sus manos su propia fosa, en la que
los enteraron después de haberlos decapitado. Pero una piadosa matrona romana,
llamada Lucilia, consiguió localizar los restos de los mártires, los recogió y
los sepultó en el cementerio llamado Ad duas lauros, en la Vía Labicana de Roma
donde, después de la paz de Constantino, su madre, santa Elena, hizo construir
una basílica.
Oración: Señor, tú has
hecho del glorioso testimonio de tus santos mártires Marcelino y Pedro nuestra
protección y defensa; concédenos la gracia de seguir sus ejemplos y de vernos
continuamente sostenidos por su intercesión. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
Pensamiento del día
«No andes siempre por el
camino público, ni vayas solamente adonde otros han ido. Apártate de vez en
cuando del sendero trillado y aventúrate en la espesura. Es seguro que allí
encontrarás algo que jamás has visto. Guíate por ello. Un descubrimiento conducirá
a otro, y cuando menos lo pienses tendrás algo digno de meditación. Todo
descubrimiento verdaderamente grande es fruto de la reflexión»
(ALEXANDER
GRAHAM BELL)
Tema del día:
Herramientas para
confesarse
Todos hemos tenido cerca
a alguien —o lo hemos sido— que, al plantearse confesarse, se queda en silencio
unos segundos y acaba diciendo: "Es que no sé ni por dónde empezar". No
es una frase hecha. Es real. Hay quien no se confiesa desde la Primera
Comunión. Otros han ido dejando pasar los años casi sin darse cuenta, hasta que
un día sienten la necesidad de volver a confesarse y descubren que no saben
cómo hacerlo.
Confesarse no es
solo hacer memoria
Es algo más exigente:
distinguir lo que es culpa de lo que no lo es, separar emociones de decisiones,
revisar intenciones que parecían buenas pero quizá no lo eran tanto, o
reconocer esas pequeñas piedras —aparentemente inofensivas— que uno va
guardando en el bolsillo sin darse cuenta.
Y ahí es donde muchos se
bloquean. No por falta de fe, sino por falta de claridad. Los sacerdotes lo
repiten con frecuencia: cuesta menos acercarse al confesionario que ordenar lo
que uno lleva dentro. Poner nombre a lo vivido, entender qué ha pasado realmente
en el corazón y en la voluntad, y hacerlo sin auto justificarse ni machacarse.
En ese punto, cualquier ayuda concreta se agradece.
Un buen examen de
conciencia para una buena confesión
Por eso han empezado a
surgir iniciativas que buscan algo muy sencillo: acompañar ese primer paso. No
sustituir al confesor, ni convertir la confesión en un trámite, sino facilitar
ese momento previo en el que uno necesita parar, pensar y mirarse con verdad.
Entre ellas está la web YoMeConfieso.es, que propone un recorrido guiado para
hacer examen de conciencia. Y lo interesante es cómo lo hace.
Al comenzar, la
herramienta no te lanza directamente una lista de preguntas. Primero te sitúa:
te pide que identifiques los grandes ámbitos en los que puede haber desorden en
tu vida y los clasifiques con sinceridad en tres niveles: si es algo
recurrente, si ocurre de forma ocasional o si se queda en un punto intermedio.
Ese primer paso ya
obliga a un ejercicio poco habitual: no solo recordar, sino medir. A partir de
ahí, el recorrido se vuelve mucho más personal. La aplicación va desplegando un
examen de conciencia con preguntas concretas, ajustadas a lo que has señalado
previamente. Ya no es un listado genérico, sino algo que entra en tu vida real,
en tus hábitos, en tus relaciones, en tus intenciones.
Un examen
específico y concreto
Y ahí es donde empieza a
afinar. Porque no se queda en lo evidente, sino que va bajando a lo concreto:
qué hay detrás de determinadas decisiones, qué se repite, qué se ha normalizado
sin darte cuenta. No es tanto una herramienta tecnológica como un apoyo
práctico: una especie de andamiaje para quien quiere confesarse, pero no sabe
cómo empezar.
Y quizá ahí está la
clave. No en la novedad, sino en la necesidad a la que responde: la de tantas
personas que, después de años, quieren volver… y solo necesitan una ayuda
concreta para ordenar lo que llevan dentro. ¿Te atreves?
(Mar Dorrio - Aleteia)
Mes del Sagrado Corazón de Jesús
Día 2.- FUENTE DE SALVACIÓN
En cada página del evangelio, el Corazón de
Jesús habla de la fe. Por la fe Jesús cura las almas, sana los cuerpos y
resucita a los muertos. Cada uno de los milagros es el fruto de la fe; cada
palabra suya es una incitación a la fe.
La fe es necesaria como el pan que comes, como
el aire que respiras. Con la fe eres todo; sin la fe no eres nada. Con
frecuencia nuestra fe es lánguida como una llama a punto de extinguirse. Cuando
en los campos, en las casas, en las oficinas, en las tiendas, se mofan de tu fe
¿sientes el coraje de defenderla sin sonrojarte, sin respeto humano? Cuando las
pasiones te asaltan ferozmente, ¿Te
acuerdas que con un acto de fe resultas invencible porque Dios combate por ti y
contigo?
(Web Católico de Javier)
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una
mariposa. Pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues
no entendió por qué su pedido llegó errado. Luego pensó: ‘Con tanta gente que
tiene para atender’... y resolvió no cuestionar.
Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el
pedido que dejó olvidado. Para su sorpresa, del espinoso y feo cactus había
nacido la más bella de las flores. Y la horrible oruga se había transformado en
una bellísima mariposa.
Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el
mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado. Si has pedido a
Dios una cosa y has recibido otra, confía. Ten la seguridad de que Él siempre
te proporcionará lo que necesitas en el momento adecuado. No siempre lo que
deseas es lo que necesitas. Como Él nunca falla en la entrega de sus pedidos,
sigue adelante sin dudar ni murmurar...
Así como fue necesario un viernes santo para que
haya un domingo de resurrección, la espina de hoy... será la flor de mañana.
🌸
No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo
mismo.
La crisis, es la mejor bendición que puede sucederle a personas
y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia
como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los
descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a
sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su
propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para
encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la
vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin
crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la
crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de
una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar
por superarla. (Albert Einstein)
Los cinco minutos de San Francisco
Junio: El amor de Dios
Día 2
Entre las expresiones que se usan con frecuencia en
la conversación, Francisco no podía oír la del “amor de Dios”, porque
inmediatamente se ponía mal, se impresionaba, se apasionaba, como si la voz que
la pronunciaba tocara como una púa la cuerda íntima de su corazón. Por esto él
mismo vivió fielmente hasta la muerte el propósito que había hecho de no
rechazar ningún pobre que le pidiera por amor de Dios.
(Textos seleccionados por Murray Bodo ofm)
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
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