domingo, 16 de junio de 2024

Pequeñas Semillitas 5665

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 19 - Número 5665 ~ Domingo 16 de Junio de 2024
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
En la liturgia de este domingo, predominan las imágenes tomadas de la vida del campo. Tenemos que ubicar este lenguaje en el horizonte de una sociedad tradicional cuya actividad económica estaba centrada en la agricultura y la ganadería.
El hombre paciente se asemeja al labrador que acomoda su tarea al ritmo propio de la naturaleza, al arado, la siembra, el riego... Cada cosa tiene su momento y hay que esperar meses hasta recoger, multiplicados, los granos que se sembraron y se convertirán en pan. El impaciente querría recoger sin seguir todos los pasos. Hasta para hacer el bien es preciso la paciencia. Todos necesitamos del paso del tiempo para que la semilla de la palabra de Dios vaya arraigando y creciendo dentro de nosotros.
Dios se acomoda al compás de las personas y de las cosas sin acelerarlo. Parece como si Dios no tuviera prisa, pero al pasar el tiempo, sucede lo que tenía previsto, si se han dado los pasos. Es importante no impacientarse ante uno mismo, pensando que no se mejora, que no se vence una dificultad. Y es importante en el apostolado no pretendiendo recoger el fruto que aún no está maduro, pues se estropeará. Las plantas no crecen tirando de ellas hacia arriba. Así también la conversión o la vocación es una tarea del Espíritu Santo que remueve los corazones, cuenta con las circunstancias personales y ambientales y con el paso del tiempo.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: Ez 17, 22-24
 
Salmo: Sal 91, 2-3. 13-14. 15-16
 
Segunda Lectura: 2 Cor 5, 6-10
 
Santo Evangelio: Mc 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado.
 
Comentario:
Hoy, Jesús nos ofrece dos imágenes de gran intensidad espiritual: la parábola del crecimiento de la semilla y la parábola del grano de mostaza. Son imágenes de la vida ordinaria que resultaban familiares a los hombres y mujeres que le escuchan, acostumbrados como estaban a sembrar, regar y cosechar. Jesús utiliza algo que les era conocido —la agricultura— para ilustrarles sobre algo que no les era tan conocido: el Reino de Dios.
Efectivamente, el Señor les revela algo de su reino espiritual. En la primera parábola les dice: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra» (Mc 4,26). E introduce la segunda diciendo: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios (…)? Es como un grano de mostaza» (Mc 4,30).
La mayor parte de nosotros tenemos ya poco en común con los hombres y mujeres del tiempo de Jesús y, sin embargo, estas parábolas siguen resonando en nuestras mentes modernas, porque detrás del sembrar la semilla, del regar y cosechar, intuimos lo que Jesús nos está diciendo: Dios ha injertado algo divino en nuestros corazones humanos.
¿Qué es el Reino de Dios? «Es Jesús mismo», nos recuerda Benedicto XVI. Y nuestra alma «es el lugar esencial donde se encuentra el Reino de Dios». ¡Dios quiere vivir y crecer en nuestro interior! Busquemos la sabiduría de Dios y obedezcamos sus insinuaciones interiores; si lo hacemos, entonces nuestra vida adquirirá una fuerza e intensidad difíciles de imaginar. Si correspondemos pacientemente a su gracia, su vida divina crecerá en nuestra alma como la semilla crece en el campo.
* Fr. Faust BAILO (Toronto, Canadá)
 
Pensamiento del día
«La semilla de Dios está en nosotros. Si el agricultor es inteligente y trabajador, crecerá para ser Dios, cuya semilla es; sus frutos serán de la naturaleza de Dios. La semilla de la pera se vuelve árbol de pera; la semilla de la nuez, árbol de nuez; la semilla de Dios se vuelve Dios».
(Meister Eckhart)
 
Predicación del Evangelio:
La vida como regalo
Casi todo nos invita hoy a vivir bajo el signo de la actividad, la programación y el rendimiento. Pocas diferencias ha habido en esto entre el capitalismo y el socialismo.
A la hora de valorar a la persona, siempre se termina por medirla por su capacidad de producción.
 
Se puede decir que la sociedad moderna ha llegado a la convicción práctica de que, para darle a la vida su verdadero sentido y su contenido más pleno, lo único importante es sacarle el máximo rendimiento por medio del esfuerzo y la actividad.
 
Por eso se nos hace tan extraña y embarazosa esa pequeña parábola, recogida por el evangelista Marcos, en la que Jesús compara el «reino de Dios» con una semilla que crece por sí sola, sin que el labrador le proporcione la fuerza para germinar y crecer. Sin duda es importante el trabajo de siembra que realiza el labrador, pero en la semilla hay algo que no ha puesto él: una fuerza vital que no se debe a su esfuerzo.
 
Experimentar la vida como regalo es probablemente una de las cosas que nos puede hacer vivir a los hombres y mujeres de hoy de manera nueva, más atentos no solo a lo que conseguimos con nuestro trabajo, sino también a lo que vamos recibiendo de manera gratuita.
 
Aunque tal vez no lo percibimos así, nuestra mayor «desgracia» es vivir solo de nuestro esfuerzo, sin dejarnos agraciar y bendecir por Dios, y sin disfrutar de lo que se nos va regalando constantemente. Pasar por la vida sin dejarnos sorprender por la «novedad» de cada día.
 
Todos necesitamos hoy aprender a vivir de manera más abierta y acogedora, en actitud más contemplativa y agradecida. Alguien ha dicho que hay problemas que no se «resuelven» a base de esfuerzo, sino que se «disuelven» cuando sabemos acoger la gracia de Dios en nosotros. Se nos olvida que, en definitiva, como decía Georges Bernanos, «todo es gracia», porque todo, absolutamente todo, está sostenido y penetrado por el misterio de ese Dios que es gracia, perdón y acogida para todas sus criaturas. Así nos lo revela Jesús.
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(P. José Antonio Pagola - Imagen de Misioneros Digitales Católicos)
 
Nuevo vídeo
 
Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet
referido al Evangelio de este Domingo.
Para verlo tienes que ir al final de esta página:
 
Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.
 
💕 Desde Córdoba, Argentina, se agradecen las oraciones hechas en favor de Romina C., joven mujer de 24 años de edad, con dos operaciones mamarias, que se está recuperando favorablemente. Seguiremos rezando pues todavía falta recibir el resultado de la anatomía patológica (biopsias).
 
Bendito seas, Dios mío, porque a pesar de ser yo indigno de toda ayuda, tu generosidad e infinita bondad nunca dejan de otorgar el bien aún a los ingratos y a los que se han apartado de ti. Conviértenos a ti, para que seamos agradecidos, humildes y piadosos, pues Tú eres nuestra salud, nuestra fortaleza y nuestra salvación.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
“El Reino de Dios es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra es más pequeña que cualquier semilla; pero, una vez sembrada crece y es mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra”. (Mc 4, 30-33)
Luz del mundo, sal de la tierra, levadura en la masa, grano de mostaza. Con éstas y otras comparaciones, Jesús quería indicar a sus seguidores que Él no tenía miedo a que fueran pocos, sino que lo que a Él le preocupaba era que fueran innecesarios, inútiles, inservibles. Hemos llegado a pensar que sólo influiremos en la sociedad cuando tengamos el poder o cuando seamos la mayoría. En cambio, el Señor tenía otra forma de ver las cosas. Nuestra influencia vendrá de nuestra capacidad de ser fieles a Cristo y a su mensaje. Sólo así seremos sal de la tierra. Sólo así nos convertiremos en una planta de mostaza, que a pesar de su pequeñez original da sombra a los que buscan guarecerse de las inclemencias del tiempo.
¿Cómo hacer? Ante todo debemos fiarnos de Cristo y no de lo que nos digan unos y otros. Continuamente nos dicen que si hacemos rebajas en la moral va a venir más gente a la Iglesia. Eso es falso, como demuestra lo sucedido en las Iglesias protestantes. Además, debemos aceptar ser minoría; lo que nos debe preocupar no es el número sino la fidelidad al Señor, estando convencidos de que eso es lo que nos hará ser útiles a Dios y a los hombres. Por lo tanto, cuando algo nos haga dudar, estemos dispuestos a creer lo que nos enseña la Iglesia antes de creer en lo que la sociedad relativista nos dice que es lo verdadero. Y no darle importancia a las críticas que nos hagan por esa fidelidad. (P. Santiago Martín)
🌸
Si no rezamos a Dios y a la Virgen con confianza en el corazón, entonces será bien poco lo que obtendremos, porque Dios concede sus gracias a quienes confían en Él, y cuanto más confía un alma, tantas más gracias concede Dios. Por eso debemos prestar atención a cómo hacemos nuestra oración, si ponemos intenciones llenas de una santa ambición, y si cuando la hacemos estamos confiando en el Señor, en su bondad infinita, que da mucho, muchísimo, a quien confía mucho, muchísimo en Él.
Dios no tiene límites porque es infinito, y sus tesoros de gracias y dones, incluso materiales, son también infinitos. Pero si bien Dios no tiene límites, nosotros los hombres sí le ponemos límites con nuestras actitudes al rezar, al pedir esos dones, puesto que con nuestra poca confianza, limitamos y es como que atamos el poder de Dios, su providencia y generosidad, y así es como que cerramos la canilla por donde nos viene el agua abundante de las gracias y favores de todo tipo.
De nosotros depende que Dios nos regale con gracias tan grandes y escogidas, y en gran cantidad, porque sólo debemos confiar en Él y en su amor por nosotros. Si hacemos así, entonces caminaremos por esta vida con alegría en el corazón, porque el Señor no nos negará nada.
 
Extractos de cartas del Padre Pío
(Recopilación: P. Gianluigi Pasquale en “365 días con el Padre Pío”)
16 de junio
Consideremos ahora lo que el alma debe practicar para que el Espíritu Santo pueda de verdad vivir en ella. Todo se reduce a la mortificación de la carne con los vicios y con las concupiscencias y al cuidarse del propio espíritu.
Por lo que se refiere a la mortificación de la carne, san Pablo nos advierte que «los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias». De la enseñanza de este santo Apóstol se deduce que quien quiere ser verdadero cristiano, es decir, quien vive con el espíritu de Jesucristo, debe mortificar su carne, no por otra finalidad, sino por devoción a Jesús, quien por amor a nosotros quiso mortificar todos sus miembros en la cruz. Esa mortificación debe ser estable, firme, y no sólo a ratos, y que debe durar toda la vida. Más aún, el perfecto cristiano no debe contentarse con la mortificación rígida sólo en apariencia, sino que debe ser dolorosa.
Así debe llevarse a cabo la mortificación de la carne, ya que el Apóstol, no sin motivo, la llama crucifixión. Pero alguien podría contradecirnos: ¿por qué tanto rigor contra la carne? ¡Insensato!, si tú reflexionaras atentamente en lo que dices, te darías cuenta de que todos los males que padece tu alma provienen de no haber sabido y de no haber querido mortificar, como se debía, tu carne. Si quieres curarte en lo hondo, en la raíz, es necesario dominar, crucificar la carne, porque ella es la raíz de todos los males.
(23 de octubre de 1914, a Raffaelina Cerase, Ep. II, 197)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
 
PÁGINAS DE FELIPE DE URCA:
 
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sábado, 15 de junio de 2024

Pequeñas Semillitas 5664

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 19 - Número 5664 ~ Sábado 15 de Junio de 2024
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
El trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: 1 Reyes 9, 19-21
 
Salmo: Sal 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10
 
Santo Evangelio: Mt 5,33-37
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído también que se dijo a los antepasados: ‘No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos’. Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios, ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. Sea vuestro lenguaje: ‘Sí, sí’; ‘no, no’: que lo que pasa de aquí viene del Maligno».
 
Comentario:
Hoy continúa Jesús comentándonos los Mandamientos. Los israelitas tenían un gran respeto hacia el nombre de Dios, una veneración sagrada, porque sabían que el nombre se refiere a la persona, y Dios merece todo respeto, todo honor y toda gloria, de pensamiento, palabra y obra. Por esto —teniendo presente que jurar es poner a Dios como testigo de la verdad de lo que decimos— la Ley les mandaba: «No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos» (Mt 5,33). Pero Jesús viene a perfeccionar la Ley (y, por tanto, a perfeccionarnos a nosotros siguiendo la Ley), y da un paso más: «No juréis en modo alguno: ni por el Cielo, (...), ni por la Tierra (...)» (Mt 5,34). No es que jurar, en sí mismo, sea malo, pero son necesarias unas condiciones para que el juramento sea lícito, como por ejemplo, que haya una causa justa, grave, seria (un juicio, pongamos por caso), y que lo que se jura sea verdadero y bueno.
Pero el Señor nos dice todavía más: «Sea vuestro lenguaje: ‘Sí, sí’; ‘no, no’» (Mt 5,37). Es decir, nos invita a vivir la veracidad en toda ocasión, a conformar nuestro pensamiento, nuestras palabras y nuestras obras a la verdad. Y la verdad, ¿qué es? Es la gran pregunta, que ya vemos formulada en el Evangelio por boca de Pilato, en el juicio contra Jesús, y a la que tantos pensadores a lo largo de los tiempos han procurado dar respuesta. Dios es la Verdad. Quien vive agradando a Dios, cumpliendo sus Mandamientos, vive en la Verdad. Dice el santo Cura de Ars: «La razón de que tan pocos cristianos obren con la exclusiva intención de agradar a Dios es porque la mayor parte de ellos se encuentran sometidos a la más espantosa ignorancia. Dios mío, ¡cuántas buenas obras se pierden para el Cielo!». Hay que pensar en ello.
Nos conviene formarnos, leer el Evangelio y el Catecismo. Después, vivir según lo que hemos aprendido.
* Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España) 
 
Santoral Católico:
Sta. Ma. Micaela del Santísimo Sacramento
Nació en Madrid de familia noble el año 1809. Recibió una esmerada educación y tuvo que llevar una vida de sociedad acorde con su rango, que sabía armonizar con una intensa vida religiosa. El amor a Cristo en la Eucaristía y a la Virgen fue el alma de su vida y de su obra. Renunció a las grandezas nobiliarias y a su porvenir como Vizcondesa de Jorbalán, para consagrarse a la educación de la juventud inadaptada socialmente. Fundó la Congregación de Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad. Realizó un bien inmenso a la juventud extraviada o en riesgo de extraviarse. Murió en Valencia, víctima de su caridad, al atender a los enfermos de cólera, el 24 de agosto de 1865. [Su memoria se celebra el 15 de junio, día de sus votos perpetuos] Fue canonizada en 1934.
Oración: Oh Dios, que amas a los hombres y concedes a todos tu perdón, suscita en nosotros un espíritu de generosidad y de amor que, alimentado y fortalecido por la eucaristía, a imitación de santa María Micaela, nos impulse a encontrarte en los más pobres y en los más necesitados de tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – ACI Prensa – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
 
enséñame a olvidarme enteramente de mí,
ya que este es el único camino para entrar en ti»
(San Claudio de la Colombiére)
 
Historias:
Una penitencia curiosa
San Felipe Neri era un santo con un gran sentido común. Trataba a sus penitentes de una manera muy práctica.
 
Una señora tenía la costumbre de confesarse con él muy habitualmente y casi siempre tenía el mismo pecado del que arrepentirse: el de calumniar a sus vecinos. Por ello, San Felipe, le dijo:
 
- De penitencia, vas a ir al mercado, compras una gallina y me la traes. Pero de camino, la vas desplumando y dejando las plumas en las calles conforme caminas.
 
La señora pensó que ésta era una penitencia rara, pero deseando recibir la absolución, hizo conforme se le había indicado y por fin regresó donde san Felipe.
 
- Bueno, Padre, he completado mi penitencia. Y le mostró la gallina desplumada.
 
- Oh, de ningún modo la has completado - le dijo el santo. Ahora regresarás al mercado y en el camino, recoges todas las plumas y las pones en una bolsa. Entonces regresas aquí con la bolsa.
 
- ¡Pero eso es imposible! - lloró la señora -  ¡Esas plumas deben de estar ahora por toda la ciudad por el efecto del viento!
 
- Es cierto - replicó el santo -  pero debes comprender que tienes aún menor oportunidad de recoger todas las calumnias que has esparcido sobre tus vecinos.
 
Los falsos rumores que decimos de los demás, las mentiras que esparcimos, no sabemos dónde van a parar, ni qué mal pueden hacer. Cuesta mucho después querer arreglar lo que hemos estropeado. Es imposible rectificar lo que hemos dicho. Y hablar mal de los otros es una de las cosas que más daño pueden hacer en tu ambiente.
(Tomado del Web Católico de Javier)
 
Biblioteca de “Pequeñas Semillitas”
En nuestra Biblioteca de archivos puedes encontrar casi 300 artículos publicados en “Pequeñas Semillitas” durante los últimos años. Y poco a poco vamos agregando otros artículos más, todos en formato pdf. Ingresando a la misma los podrás leer o descargar en tu computadora o dispositivo móvil.
Para acceder a nuestra Biblioteca debes hacer clic acá.
 
Humor de sábados
Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:
- ¡Disculpe!, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 2:00 con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro.
- Claro que sí -le contesta- se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km. del centro de la ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.
- Es usted ingeniero, ¿verdad? -dice el del coche
- Sí señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?
- Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es 'técnicamente correcto', pero 'prácticamente inútil': continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.
- Es usted jefe, ¿verdad? -pregunta el de la calle.
- En efecto -responde orgulloso el del coche- ¿cómo lo ha sabido?
- Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de encontrarnos, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Una de las mayores luchas a las que nos enfrentamos es renunciar a la necesidad de tener siempre la razón. Sólo cuando abandonamos esa lucha comprendemos que la batalla finalmente está ganada. Nos damos cuenta de que la pasividad es la quintaesencia del juego del poder. Sin embargo, nuestra necesidad de tener razón es el punto verdaderamente  preocupante y para liberarnos de ella necesitamos comprender la situación humana.
Pocos de nosotros estamos seguros de nuestro valor y de que somos necesarios para que el universo humano funcione mejor. Vacilamos y tememos a nuestros errores, seguros de que éstos informarán a nuestros compañeros de viaje acerca de nuestras incapacidades. Y así, fanfarroneamos ante los demás, en forma encubierta o con gran dignidad, para que acepten nuestros puntos de vista. Creemos que las ideas compartidas por otros son más valiosas y que confirman nuestro propio valor.
¿Llegará finalmente el momento en el que entenderé que mi existencia individual es la única prueba que necesito de que tengo razón?  Hoy puedo practicar esta creencia.
🌸
Hay muchos tipos de equipaje que llevamos con nosotros y que sabotean nuestra felicidad y éxito.
Viejas heridas, palabras duras, actos inacabados, desconfianza de uno mismo, promesas rotas y miedos.
Estas -y muchas otras más- son las cicatrices que nos han infligido los amigos, amados, socios o clientes.
Permite que todo esto se vaya, antes de que te sofoquen y envenenen sus actitudes y acciones.
No permitas que el sol se ponga hoy, sin perdonar tus errores del pasado o a todas aquellas personas que te han hecho mal (desde el desaire más pequeño a la más grande injusticia). El verdadero propósito del perdón es aliviarte de una carga negativa.
Deshazte de todo el equipaje viejo, cualquiera sea su forma, antes de que se vuelva parte permanente de tu manera de ver, de tus actitudes y tus conductas.
 
Extractos de cartas del Padre Pío
(Recopilación: P. Gianluigi Pasquale en “365 días con el Padre Pío”)
 
15 de junio
El gozo es un vástago de la caridad; pero, para que este gozo sea perfecto y verdadero, se requiere que tenga como su compañera invisible la paz, que se da en nosotros cuando el bien que poseemos es el bien sumo y seguro. Ahora bien, ¿no es acaso Dios el sumo bien que el alma ama y amándolo lo posee?
Es necesario, pues, que este bien, además de ser sumo, sea también seguro. Pues bien, el divino Maestro nos asegura que «Vuestro gozo nadie os lo podrá quitar». ¿Qué testimonio más seguro que este? El alma, al pensar en esto, no puede no sentirse enteramente alegre. He aquí lo que hace afrontar con ánimo jubiloso las más amargas contradicciones.
Sin embargo, hay que señalar que, así como el alma mientras esté en estado de peregrina no podrá alcanzar nunca la caridad perfecta, de igual modo su paz no podrá nunca ser perfecta. Las contradicciones, las tribulaciones son tantas, los contrastes con los que la pobre alma es maltratada son tan numerosos, como para hacerla agonizar en ciertos momentos de la vida, hasta tal punto de resultarle insoportable la vida misma; y esto nace del verse en peligro de poder arruinarse.
Ahora bien, para resistir a tan duras pruebas, le es necesaria la paciencia, virtud que nos hace soportar, sin ceder, las adversidades. Busque el alma que hace profesión de perfección tener muy en cuenta esta virtud, si es que le preocupa no trabajar inútilmente, ya que es por esta virtud por la que permanecerá interiormente ordenada.
(23 de octubre de 1914, a Raffaelina Cerase, Ep. II, 197)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
 
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viernes, 14 de junio de 2024

Pequeñas Semillitas 5663

PEQUEÑAS SEMILLITAS
 
Año 19 - Número 5663 ~ Viernes 14 de Junio de 2024
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
¡Alabado sea Jesucristo!
“Cuando nos disponemos a orar, pareciera que mientras abrimos las manos, lo que vemos es el tiempo que llevamos así. Estamos tan acostumbrados a medir los tiempos de cada cosa, en función de lo que queda por hacer, que no salimos de este esquema y la ansiedad termina por no permitirnos orar.
En realidad, de algún modo, el tiempo está en nuestras manos. Si bien es fugaz, y con eso nos apura, no hay nada que nos impida ofrecer el espacio de tiempo que estamos ante Dios. Esto es abrir lo fugaz a lo eterno. Es decirle a Dios: “Este instante es tuyo, para toda la eternidad. No soy, dueño ni señor del tiempo, pero sí de lo que en este ahora quiero dar, ofrecer, poner en tus manos. Y sé que un instante vivido así, apoyado en tus manos, puede modificar y transformar la calidad con que viva el resto del tiempo. Por eso, a ti Señor, que me sostienes en este instante, que me regalas la vida en este ahora, te pido que este instante y este ahora, estén llenos de ti.”
(Javier Albisu S.J.)
 
La Palabra de Dios
Lecturas del día
Primera Lectura: 1 Reyes19, 9. 11-16
 
Salmo: Sal 26, 7-8a. 8b-9abc. 13-14
 
Santo Evangelio: Mt 5,27-32
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.
»También se dijo: ‘El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio’. Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio».
 
Comentario:
Hoy, Jesús nos habla claramente del amor indisoluble, fruto de un amor casto (“ecológico”, de respeto a la naturaleza). Tal como afirmó el Papa Francisco, «la santidad y la indisolubilidad del matrimonio cristiano, que con frecuencia se desintegra bajo la tremenda presión del mundo secular, debe ser profundizada por una clara doctrina y apoyada por el testimonio de parejas casadas comprometidas». Desgraciadamente, hoy en día, puede ser un tema polémico, porque parezca que vivir la castidad y la virtud de la santa pureza en medio de este mundo quede como algo trasnochado, o incluso como que puede quitarnos la libertad.
De lo que hay en nuestro corazón, hablan también nuestros “ojos”. La mirada de los esposos, por ejemplo, debe ser expresión de un amor casto y puro que dure para siempre. «Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5,28).
Esta pureza de corazón se expresa tratando con dignidad nuestro cuerpo: «Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo», nos dice san Pablo (1Cor 6,19). El Evangelio de hoy tiene que llevar a entender lo sagrado del matrimonio. No se trata de entender el Evangelio de una manera literal, puesto que perder un ojo o una mano, no nos exime de pecar y además sería otro mal añadido. El sentido de las palabras de Jesús, es de sacrificio para ser fieles al proyecto de fidelidad a Dios, hasta vivir el matrimonio para lo que fue creado y después elevado a sacramento (para los cristianos).
Jesús quiere devolver a la ley divina su fuerza, y dice: «Todo el que repudia a su mujer (…) la hace ser adúltera» (Mt 5,32). Con estas palabras nos muestra hasta qué punto cada uno es responsable de la santidad de su esposo / esposa. Estamos llamados a ser “uno” en el santo matrimonio. Es cierto que muchas veces el matrimonio no es algo fácil: vivir santamente conlleva la cruz… «El amor no nos deja indiferentes», diría Benedicto XVI.
* Rev. D. Pablo CASAS Aljama (Sevilla, España)
 
Santoral Católico:
San Eliseo
Vivió en los siglos IX y VIII antes de Cristo en Samaria o Sebaste (Palestina). Su nombre significa «Dios es mi salvación». Siguiendo la llamada divina cuando estaba detrás del arado y los bueyes, se unió al profeta Elías al que siguió y sirvió, y de quien recibió su manto y su espíritu cuando Elías fue arrebatado en el carro de fuego. Fue un verdadero hombre de Dios, dedicado a la causa de la religión, que combatió con firmeza el culto a Baal y de los ídolos. Tomó parte activa en los acontecimientos políticos de su pueblo. No nos dejó profecías escritas, pero con sus numerosos milagros, también a favor de los extranjeros, anunció la futura salvación que había de llegar a todos los hombres. La Biblia recuerda una larga serie de los prodigios realizados por Eliseo: extendiendo el manto de Elías dividió las aguas del Jordán, volvió potable el agua de Jericó, devolvió a la vida al hijo de la sunamita que lo hospedaba, multiplicó los panes para un centenar de hambrientos, etc. Murió hacia el año 790 antes de Cristo.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – Carmelitas Perú – Catholic.net)
 
Santoral Católico:
San Metodio
Patriarca de Constantinopla
Nació en Sicilia y se hizo monje en la isla de Chio (mar Egeo). San Nicéforo, patriarca de Constantinopla, lo llamó a sí y lo tuvo de colaborador personal suyo. Era el tiempo de las polémicas en torno al culto de las imágenes. El emperador iconoclasta León V el Armenio depuso a Nicéforo, y Metodio huyó a Roma para informar al papa Pascual I; allí recibió la ordenación sacerdotal. Cuando murió León, el Papa envió a Metodio a Constantinopla con una carta para el nuevo emperador, pero de inmediato fue detenido y desterrado, y así permaneció siete años. La emperatriz santa Teodora restableció el culto de los santos iconos. Metodio fue nombrado patriarca de Constantinopla el año 842 y celebró con toda solemnidad el triunfo de la recta fe. En su gobierno tuvo que afrontar la difícil situación interna de la Iglesia. Había obispos y abades afectos a las ideas iconoclastas; los destituyó, pero encontró enemigos a la hora de proveer las sedes vacantes, que incluso lo calumniaron. Murió el 14 de junio del año 847.
Para más información hacer clic acá.
(Directorio Franciscano – YouTube – Catholic.net)
 
Pensamiento del día
sino el que menos necesita»
(FACUNDO CABRAL)
 
Tema del día:
¿Cómo murieron los apóstoles?
Mateo. Sufrió el martirio en Etiopía, asesinado por una herida de espada.
 
Marcos. Murió en Alejandría, Egipto, después de ser arrastrado por caballos por las calles hasta morir.
 
Lucas. Fue ahorcado en Grecia como resultado de su tremenda predicación a los perdidos.
 
Juan. Enfrentó el martirio cuando fue hervido en una enorme palangana de aceite hirviendo durante una ola de persecución en Roma. Sin embargo, fue librado milagrosamente de la muerte. Juan fue luego condenado a las minas en la prisión de la isla de Patmos. Escribió su profético Libro del Apocalipsis en Patmos. Más tarde, el apóstol Juan fue liberado y regresó para servir como obispo de Edesa en la Turquía moderna. Murió anciano, el único apóstol que murió en paz
 
Pedro. Fue crucificado boca abajo en una cruz en forma de X. Según la tradición de la iglesia, fue porque les dijo a sus torturadores que se sentía indigno de morir de la misma manera que Jesucristo había muerto.
 
Santiago (llamado El Justo). El líder de la iglesia en Jerusalén fue arrojado a más de cien pies hacia abajo desde el pináculo sureste del Templo cuando se negó a negar su fe en Cristo. Cuando descubrieron que sobrevivió a la caída, sus enemigos lo mataron a golpes con un garrote. Este era el mismo pináculo donde Satanás se había llevado a Jesús durante la tentación.
 
Santiago (el hijo de Zebedeo). Era pescador de oficio cuando Jesús lo llamó a una vida de ministerio. Como líder fuerte de la iglesia, Santiago fue decapitado en Jerusalén. El oficial romano que lo custodiaba observó asombrado cómo defendía su fe en el juicio. Más tarde, el oficial caminó junto a él hasta el lugar de ejecución. Vencido por la convicción, declaró su nueva fe al juez y se arrodilló junto a Santiago para aceptar la decapitación como cristiano.
 
Bartolomé. También conocido como Nathaniel. Fue misionero en Asia. Dio testimonio de nuestro Señor en la actual Turquía. Bartolomé fue martirizado por su predicación en Armenia, donde fue desollado hasta morir con un látigo.
 
Andrés. Fue crucificado en una cruz en forma de X en Patras, Grecia. Después de ser azotado severamente por siete soldados, ataron su cuerpo a la cruz con cuerdas para prolongar su agonía. Sus seguidores informaron que, cuando fue conducido hacia la cruz, Andrés les saludó con estas palabras: "Hace mucho que deseaba y esperaba esta hora feliz. La cruz ha sido consagrada por el cuerpo de Cristo colgado de ella". Continuó predicando a sus verdugos durante dos días hasta que expiró.
 
Tomás. Fue apuñalado con una lanza en la India durante uno de sus viajes misioneros para establecer la Iglesia en ese continente.
 
Judas Tadeo. Fue asesinado con flechas cuando se negó a negar su fe en Cristo.
 
Felipe. Según la leyenda, Felipe fue mandado colgar de un árbol por el procónsul de Hierápolis, la ciudad donde fue a predicar y en la que los habitantes adoraban a una víbora. El apóstol no supo controlar su cólera ante los abusos de la ciudad e hizo abrir un abismo que se tragó a 7000 personas. Jesús se le apareció para reprenderle por “combatir el mal con mal” y sacar del abismo a los habitantes de Hierápolis. Estos, enfadados con lo sucedido, colgaron a Felipe hasta su muerte.
 
Matías. El apóstol elegido para reemplazar al traidor Judas Iscariote. Fue apedreado y luego decapitado.
 
Pablo. Fue torturado y luego decapitado por el malvado emperador Nerón en Roma en el año 67 d.C. Pablo soportó un largo encarcelamiento, lo que le permitió escribir sus muchas epístolas a las iglesias que había formado en todo el Imperio Romano. Estas cartas, que enseñaron muchas de las doctrinas fundamentales del cristianismo, forman una gran parte del Nuevo Testamento.
 
Quizás esto nos recuerde que nuestros sufrimientos aquí son de hecho, menores en comparación con la intensa persecución y la fría crueldad que enfrentaron los apóstoles y discípulos durante su tiempo por la fe.
 
Ya lo había anticipado Jesús:  «Seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, éste será salvo». (Mt 10, 22-24)
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Referencias:
Bissell, T. Apóstoles: historia y leyenda de los discípulos de Jesús. Ariel.
Goirico, A. 2023. Breve historia sobre los doce apóstoles.
Imagen: Catolicidad.
 
Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Sólo el ser humano es capaz de hacer el amor. Sólo el ser humano es capaz de hacer el verdadero amor. Hace el amor cuando se ocupa del otro y se preocupa por el otro, cuando ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca. El ser humano hace el amor cuando el aprecio de los valores, la mutua divisibilidad de ideales, el interés y el deseo de lo mejor para ese otro alguien lo llevan a llamarlo amigo. Lo hace cuando, en la mutua donación, se abre a la vida generadora de un nuevo ser cuyo primer nombre será “fruto del amor conyugal”.
El ser humano hace el amor cuando manda y obedece, cuando ríe y llora, cuando se alegra y sufre, cuando sirve, cuando estudia, cuando se dona al prójimo más próximo y al más lejano… Pero el amor no se agota en un acto ni se reduce a un espacio de tiempo. El amor no es un cielo preñado de nubes que hoy están y mañana quién sabe. No es como la enfermedad que suele ser pasajera. El amor es perenne. Si fuese efímero sería otra cosa, menos amor. La enfermedad se padece; al amor se tiende, se le busca, se le necesita, se le lleva como suave yugo cuando las circunstancias son adversas y como insignia de oro al pecho cuando de ellas ha salido victorioso.
(Jorge Enrique Mújica, L.C. | Fuente: Catholic.net)
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Existe un magnífico poder en la tranquilidad. Por ejemplo, el agua que sale por las compuertas de una presa puede atraer mi atención, pero lo que impulsa ese torrente es el poder encerrado en el agua quieta y profunda, detrás de la presa.
Existe un magnífico poder en el silencio. En estos callados momentos de plegaria, aparto mi atención de la confusión que me rodea y me pongo en armonía con Dios.
En el silencio, recibo ideas divinas para establecer nuevos objetivos y comprensiones esclarecedoras para superar desafíos familiares.
Unos pocos instantes de callada oración pueden ser suficientes para que mi jornada pase del desorden a un orden divino.
En el silencio abro las compuertas de mi alma y recibo poder de Dios para vivir triunfalmente.
 
Pedidos de oración
🙏 Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la PAZ en el mundo; por el fin de los ataques a la Iglesia Católica en Nicaragua, por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África (Nigeria), y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras patologías graves; por los jóvenes, especialmente los que han caído en las drogas o cualquier tipo de adicción, por las víctimas de trata, por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por todos nuestros hermanos de diversos países sometidos a dictaduras que se ven forzados a emigrar en busca de mejores horizontes en otras tierras;  por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, por lo no nacidos, por la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio. Para lectores argentinos, pedimos especial oración por la recuperación de la República Argentina en el marco de la democracia, la justicia y la honestidad de los gobernantes.
 
🙏 Pedimos oración para la joven Antonella G., de Córdoba, Argentina, de 25 años de edad, rogando que Jesús y la Virgen la protejan y bendigan para que pueda salir de un estado de tristeza muy profundo que está viviendo. ¡Escucha Señor nuestra oración!
 
🙏 Pedimos oración para la señora Elcira Ofelia L., de 82 años de edad, de Córdoba, Argentina, internada por neumonía y derrame pleural. Rogamos la mediación de Santa Mama Antula para que ruegue a Dios por su recuperación.
 
🙏 Pedimos oración para el señor Ángel Luis B., de 87 años de edad, de Córdoba, Argentina, que padece enfermedades graves (oncológicas y neurológicas), está internado hace tiempo y se deteriora día a día sin posibilidades de recuperación. Que Dios le conceda lo mejor según sea Su Santa Voluntad.
 
🙏 Pedimos continuar rezando por Cayetano Guillermo G., de Córdoba, Argentina, 68 años de edad, con diagnóstico de cáncer de próstata, que aguarda ser operado el 2 de julio próximo. Lo encomendamos al Santo Cura Brochero, para que interceda ante el Señor por la total sanación de la enfermedad.
 
🙏 Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin, rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.
Tú quisiste, Señor, que tu hijo unigénito soportara nuestras debilidades, para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia. Escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén
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Extractos de cartas del Padre Pío
(Recopilación: P. Gianluigi Pasquale en “365 días con el Padre Pío”)
14 de junio
La primera virtud de la que tiene necesidad el alma que tiende a la perfección es la caridad. En todas las cosas naturales, el primer movimiento de las mismas, su primera inclinación, su primer ímpetu es el de tender, el de ir al centro: es esta una ley física. Lo mismo sucede con las cosas sobrenaturales: el primer movimiento de nuestro corazón es el de ir a Dios, que no es otra cosa que amar su propio y verdadero bien. Con toda razón en la sagrada escritura se llama a la caridad vínculo de perfección.
La caridad tiene como hermanas gemelas el gozo y la paz. El gozo nace del deseo de poseer aquello que se ama. Ahora bien, desde el momento en que el alma conoce a Dios, se ve naturalmente impulsada a amarlo; si el alma sigue este impulso natural, avivado a su vez por el Espíritu Santo, ya está amando al supremo Bien. En consecuencia, esta alma afortunada ya está en posesión de la hermosa virtud de la caridad. Ahora bien, amando a Dios, ya está segura de poseerlo, porque aquí no ocurre, como suele ocurrir lamentablemente a quien ama el dinero, los honores y la salud, que no siempre tiene lo que ama; quien ama a Dios inmediatamente lo posee.
No es esto una invención de mi mente; es la sagrada escritura la que lo dice: «Quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él». ¿Qué nos quiere decir esta frase de la escritura «Quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él»? ¿Acaso no significa que, como el alma orientada a Dios es toda de Dios por el amor, de la misma manera Dios por comunicación es todo del alma?
(23 de octubre de 1914, a Raffaelina Cerase, Ep. II, 197)
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)
 
 
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