viernes, 20 de septiembre de 2013

Pequeñas Semillitas 2151

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 8 - Número 2151 ~ Viernes 20 de Setiembre de 2013
- AÑO DE LA FE -
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Fijos los ojos del corazón en ti, Señor, que inicias y completas nuestra fe, sin el que nada de mi existiría, sin el que nada de mí permanecerá, sin el que no puedo comprenderme ni aceptarme bendecido en medio de la oscuridad de mi pecado. Fijos los ojos en Ti, Señor, con fe, con esperanza, con amor. Con amor. Mirándote, adorándote, contemplándote en el silencio profundo del amor verdadero. Sólo tú, Señor. Que en ti lo encuentre todo, lo espere todo, y sepa preferirte sobre todas las cosas. Por amor. Hb 12, 1-4

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios; le acompañaban los Doce, y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que les servían con sus bienes.
(Lc 8,1-3)

Comentario
Hoy, nos fijamos en el Evangelio en lo que sería una jornada corriente de los tres años de vida pública de Jesús. San Lucas nos lo narra con pocas palabras: «Jesús iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando la Buena Nueva» (Lc 8,1). Es lo que contemplamos en el tercer misterio de Luz del Santo Rosario.
Comentando este misterio dice el Papa Juan Pablo II: «Misterio de luz es la predicación con la que Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión, perdonando los pecados de quien se acerca a Él con fe humilde, iniciando así el misterio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia».
Jesús continúa pasando cerca de nosotros ofreciéndonos sus bienes sobrenaturales: cuando hacemos oración, cuando leemos y meditamos El Evangelio para conocerlo y amarlo más e imitar su vida, cuando recibimos algún sacramento, especialmente la Eucaristía y la Penitencia, cuando nos dedicamos con esfuerzo y constancia al trabajo de cada día, cuando tratamos con la familia, los amigos o los vecinos, cuando ayudamos a aquella persona necesitada material o espiritualmente, cuando descansamos o nos divertimos... En todas estas circunstancias podemos encontrar a Jesús y seguirlo como aquellos doce y aquellas santas mujeres.
Pero, además, cada uno de nosotros es llamado por Dios a ser también “Jesús que pasa”, para hablar —con nuestras obras y nuestras palabras— a quienes tratamos acerca de la fe que llena de sentido nuestra existencia, de la esperanza que nos mueve a seguir adelante por los caminos de la vida fiados del Señor, y de la caridad que guía todo nuestro actuar.
La primera en seguir a Jesús y en “ser Jesús” es María. ¡Que Ella con su ejemplo y su intercesión nos ayude!
Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España)

Santoral Católico:
San Andrés Kim, Pablo Chong 
y compañeros. Mártires Coreanos
Memoria de los santos Andrés Kim Taegön, presbítero, Pablo Chöng Hasang y compañeros, mártires en Corea. Se veneran este día en común celebración todos los ciento tres mártires que en aquel país testificaron intrépidamente la fe cristiana, introducida fervientemente por algunos laicos y después alimentada y reafirmada por la predicación y celebración de los sacramentos por medio de los misioneros. Todos estos atletas de Cristo —tres obispos, ocho presbíteros, y los restantes laicos, casados o no, ancianos, jóvenes y niños—, unidos en el suplicio, consagraron con su sangre preciosa las primicias de la Iglesia en Corea (1839-1867).

Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

¡Buenos días!

Sé valiente

Og Mandino autor de “El vendedor más grande del mundo”, que llegó al millón de ejemplares, aconsejaba los diez mejores libros de autoayuda. Al enumerar el noveno, pregunta: “¿estás esperando el título del décimo? Es un libro que conoces perfectamente, pero quizá está cubierto de polvo en tu biblioteca: ¡es la Biblia!  Ábrela es el mejor libro de autoayuda”.

Nunca más diré "no puedo" porque "todo lo puedo en Cristo que me fortalece", (Fil. 4:13). Nunca más aceptaré el temor, porque "Dios no me ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de buen juicio”, (2 Tim. 1:7). Nunca más aceptaré la duda y la falta de fe, porque "Dios me ha dado sus dones, junto con la fe", (Rom. 12:3) Nunca más seré débil, porque "El Señor es la fuerza de mi vida", (Sal. 18:1). Nunca más aceptaré que Satanás gobierne mi vida, porque "el que está en mí es más poderoso que el que está en el mundo", (1 Juan 4:4). Nunca más me sentiré derrotado, "Dios siempre me lleva en el desfile victorioso de Cristo Jesús", (2 Cor. 2:14).

Pase lo que pase, no dejes terminar cada día de tu vida sin leer una página de la Biblia. Ésta será la decisión que te dará más satisfacción y, por haberla tomado, darás gracias y bendecirás al Señor porque podrás decir: “Desde aquel día cuántos bienes, logros y triunfos comenzaron a pasar en mi vida”. “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de su boca”.
Padre Natalio

La frase de hoy

“La dicha de la vida
consiste en tener siempre
algo que hacer,
alguien a quien amar
y alguna cosa que esperar”

Temas médicos:
Vivir con energía
Estamos a media mañana en la oficina y ya te encuentras tomando tu segunda taza de café y además sientes que estás trabajando a duras penas. Por otro lado tu compañera de oficina está activa, ella ya ha ido al gimnasio, se ve brillante, con energía y está compartiendo su felicidad con los demás.

Apuesto a que piensas que nunca podrías estar tan llena de energía… pero la verdad es que sí puedes estarlo. Es posible que no quieras ser hiperactiva pero tal vez sí te gustaría tener un sentimiento agradable de estar totalmente lista para todo el día y con ganas de completar todas tus actividades.

Te recomiendo que pongas en práctica estos sencillos pasos que te llevarán a tener esa sensación de energía que estás buscando:

1. Levántate Temprano. Esto puede parecer contraproducente y en unos de mis primeros post hable sobre ello, pero incluso levantarse aunque sea unos minutos más temprano te va a ayudar a ponerte a tono y te permitirá encajar otras series de pasos muy importantes para que puedas obtener más energía.

2. Duerme lo suficiente. Levantarse temprano significa que debes asegurarte de que estás recibiendo una cantidad adecuada de sueño. Cada persona es diferente así que no puedo decirte cuánto exactamente debes dormir pero trata que sea un mínimo de seis horas.

3. Toma agua. Bebe un vaso de agua fresca tan pronto te despiertes. Esto ayudará a tu sistema a ponerse en marcha después de dormir durante varias horas. Cada persona bebe una cantidad diferente de agua al día. Muchas personas te dirán que debes beber unos 2 litros de agua al día pero mejor usa tu sentido común y consulta a tu médico si tienes alguna duda.

4. Ponte en movimiento. Hacer ejercicio a primera hora de la mañana te dará un vigor que te durará casi todo el día. Una gran cantidad expertos en acondicionamiento físico dan un alto valor a hacer ejercicio antes de tu primera comida. Esto dispara el metabolismo y prepara tu cuerpo para las actividades del día.

5. Escucha música o discursos motivacionales. De camino al trabajo o mientras haces ejercicio deberías escuchar mensajes positivos de personas que te inspiren confianza en ti misma y te hagan sentir con energía. Este es el momento perfecto para escuchar a todos esos CDs que has comprado pero que nunca has tenido tiempo de escuchar.

6. Desayuna. Evita saltarte el desayuno a toda costa. El desayuno es tu oportunidad para alimentar tu motor es decir tu cuerpo. Soy un gran fan de incluir gran cantidad de proteínas en la comida de la mañana para obtener energía y mantenerlo durante todo el día.

7. Escribe tus objetivos. No importa si te quedas en casa o vas a trabajar, aclarar cuáles son tus objetivos para ese día incrementara tu motivación. Una vez que las hayas escrito, entra en acción y comienza.

8. Pon la tarea más importante de primero. Una vez que tienes tus metas para ese día es hora de que comiences con la más importante. Esto te dará un gran impulso a tu motivación. Me encanta poner las marcas de completado junto a las tareas ya hechas.

9. Usa afirmaciones. Lo que te digas a ti misma tiene una gran importancia y puede afectar a tu nivel de energía. Motívate con una gran lista de afirmaciones para ayudarte en tus momentos difíciles, esto puede hacer que te sientas contenta y segura.

10. Haz respiraciones profundas. Esto es maravilloso. Siéntate cómodamente con los pies apoyados en el suelo. Inhala contando hasta 5, mantén la respiración contando igualmente hasta 5, exhala contando hasta 5. Repite esto 5 veces. Bono: Usa aromaterapia. Por ejemplo, el olor de la hierbabuena puede provocar sentimientos de energía y revitalización. Dúchate con jabón de menta. Usa una loción de menta para masajearte los pies y las piernas. Todo esto hará que te sientas vigorizada.

Es hora que Tomes acciones. Selecciona una o dos cosas de la lista y comienza ahora mismo. Mira cómo estas sugerencias te hacen sentir. ¿Te gustan? Entonces incorpórala en tus hábitos diarios, si no te sientes mejor pasa a la siguiente. Seleccione otro par de consejos y repite el proceso.

Lograr aumentar tu energía asegurara que logres hacer todo lo que deseas en un día con mucha ocupación. Además, tendrás la energía que necesitas para disfrutar realmente de tu vida en lugar de reasignarte a verla pasar.
Enviado por Martha Patricia Ramírez

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo, por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por Ervin A., de Costa Rica, a quien despidieron de su trabajo después de treinta años de labor en la empresa. No existió ninguna causa de peso para su despido y se encuentra bastante deprimido. A sus 54 años, está pensando en un proyecto con un negocio familiar. Que el Señor lo acompañe y le permita tener éxito en su nuevo emprendimiento.

Pedimos oración por un bebé llamado Joaquín, que está muy grave. No tenemos otros datos, pero el Buen Jesús sabe de quién se trata y seguramente lo tocará con Su mano sanadora.

Pedimos oración por la Hermana Rita, de la Congregación del Sagrado Corazón del Verbo Encarnado, que está transitoriamente en Córdoba, Argentina, y cursa una severa infección respiratoria aguda febril y está siendo atendida por el autor de esta página. La hermana es oriunda de Brasil y tiene ya algunas otras enfermedades crónicas que hacen más reservado su pronóstico. La ponemos en las manos de Jesús.

Nuestra amiga de Valencia, España, Ana Pilar Fabre Ramírez, nos dice: De todo corazón os pido que recen por las vocaciones, especialmente para la familia del MRC de España. Necesitamos urgentemente vocaciones sacerdotales y para la vida consagrada. Dios os premiará con creces. Que Dios os bendiga a todos.

Pedimos oración por los muertos y damnificados por la dramática situación que viven los habitantes del estado mexicano de Guerrero luego del huracán ¨Ingrid¨ y de la tormenta tropical ¨Manuel¨. Que la Virgen de Guadalupe los consuele y los proteja para que pronto pasen estos desastre naturales y nuestros hermanos de México puedan volver a la calma.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

“Intimidad Divina”

Virtudes y dones

Cuando Jesús prometió el Espíritu Santo, aclaró que “el mundo no lo puede recibir” (Jn 14, 17). El mundo, o sea, el que vive en abierta oposición con la doctrina de Cristo, está cerrado al influjo del Espíritu, es insensible a su acción. En cambio nosotros, como dice San Pablo, “no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado” (1 Cr 2, 12). Nosotros, pues, estamos empeñados en caminar en sentido contrario al mundo, esto es, en vencer las pasiones y vivir el Evangelio, practicar las virtudes que Cristo ha practicado, especialmente la caridad, la humildad, la mansedumbre, la obediencia y la pobreza. El ejercicio de las virtudes es la parte que todo cristiano tiene que cumplir para que el Espíritu Santo actúe sus dones. Santo Tomás enseña que los dones del Espíritu Santo “se dan en ayuda de las virtudes”. Los dones, pues, no sustituyen a las virtudes, sino las suponen y perfeccionan. Esto significa que el cristiano debe hacer de su parte todo lo que pueda, aplicándose seriamente al ejercicio de las virtudes, y entonces el Espíritu Santo, mediante los dones, completará la obra.

Normalmente en los comienzos de la vida espiritual, el influjo de los dones es más bien escaso y oculto; por eso, en ese período, prevalece la iniciativa del hombre, o sea el ejercicio activo de las virtudes y de la oración. Pero a medida que la vida espiritual se desarrolla, es decir, a medida que crece la caridad, aumenta también el influjo de los dones; de modo que en el cristiano fervoroso dicho influjo se hace cada vez más fuerte y frecuente hasta que llega a prevalecer sobre sus iniciativas; y es así como, bajo la dirección del Espíritu Santo, llega a la santidad. Para poder aprovecharse de los dones del Espíritu Santo, es necesario acostumbrarse a armonizar la actividad con la pasividad, esto es, a mantenerse atento y dócil a las mociones del Espíritu Santo, a pesar de seguir tomando las propias iniciativas. Pues así como hay personas demasiado perezosas y pasivas, las hay también demasiado activas, las cuales hacen consistir todo en planes de reforma espiritual, propósitos y ejercicios, como si la santidad dependiese únicamente de su esfuerzo; en el fondo cuentan demasiado con sus fuerzas y demasiado poco con la ayuda divina.

De este modo corren el riesgo de no saber captar las inspiraciones del Espíritu Santo, de sofocar sus impulsos, y por lo tanto, de fatigarse sin alcanzar la meta. Hace falta más docilidad; se precisa más abandono. Docilidad de la mente para reconocer las inspiraciones interiores del Espíritu Santo, docilidad de la voluntad para secundarlas, abandono para dejarse conducir hasta por los caminos más oscuros, desconocidos y contrarios al propio gusto. Nadie puede ser maestro de santidad para sí mismo; pues “nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Cr 2, 11). Hay que dejarse, pues, instruir y guiar por él. Aun cuando trabajemos activamente en la corrección de los defectos y en la consecución de las virtudes, hemos de mantener siempre el oído interior atento a los impulsos del Espíritu Santo. “El Señor… cada mañana me espabila el oído para que escuche –dice Isaías-. El Señor dios me ha abierto el oído y yo no me he rebelado ni me he echado atrás” (50, 4-5). Esta debe ser la actitud interior de quien se quiere dejar guiar por el Espíritu Santo.

Oh Espíritu Santo, Dios amor, lazo y vínculo de la santa Trinidad, tú desciendes para reposar y tener tus delicias en medio de los hijos de los hombres, en la santa castidad, la cual sólo por tu poder lleno de amor florece, por tus santas delicias, como rosa en medio de las espinas. Oh Amor, Amor, indícame el camino para llegar a este delicioso jardín, a estas riquezas del espíritu, el camino de la vida que conduce a los prados regados por el rocío divino, donde los corazones sedientos pueden saciar su sed. Oh Amor, tú sólo conoces estos caminos de verdad y de vida. En ti se realiza la preciosa unión con la santa Trinidad; por ti se derraman los mejores dones espirituales; de ti provienen en abundancia las semillas más fecundas que dan frutos de vida. (Santa Gertrudis, Ejercicios, 3)
P. Gabriel de Sta. M. Magdalena O.C.D. 
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

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